Jesús Callejo (6:09)
Pues a un terremoto. Un terremoto. En fin, no tenemos culpa que justo el día que nace Vivaldi se produzca este temblor de tierra que sacude toda Venecia y que tiene consecuencias bastante desfavorables, porque provoca que se inunde mucho más Venecia por culpa de este seísmo y hay mucha gente que corre peligro su vida. Y cómo no, encima un recién nacido, como es el caso de Vivaldi, pues se pensaba que esté en ello, que además ya nace con problemas asmáticos, porque ya ve la comadrona que muy sanote, muy sanote no está. Estamos viendo dentro de lo que es el temblor, cómo le está reanimando, cómo hace una especie de reanimación cardiopulmonar, es un niño hipósico, no se sabe todavía que es asmático. La matrona Samu, la patrona Samur, efectivamente. Y qué es lo que se hacía en aquella época, que es algo que mucha gente desconoce. Cuando este niño nace, el que un niño muriera y estaba a punto de morir, o bien por el problema físico que tenía, o bien por el terremoto, que muriera un niño sin ser bautizado, pues ya sabes que su alma corría peligro, podía ir al limbo, entonces había que bautizarle como fuera. Y efectivamente las matronas, las parteras en aquella época tenían autorización eclesiástica de poder bautizar al niño en caso de pericolo divorte, como se decía en Italia. Y lo que hace es eso, es decir, le da, por una parte le bautiza, estamos en la casa de la partera, esto luego lo hemos descubierto gracias al corrovisor, pero luego por un documento donde salió esa partida de nacimiento de Vivaldi, de Antonio Vivaldi. Entonces no sólo le da el bautizo con un poco de agua improvisada, recitando las ejaculatorias preceptivas, sino también la extrema unción, dada la situación tan peligrosa, la que estaba viviendo no sólo él, sino también incluso la propia partera y todos los que estaban en esta vivienda. Esto es lo que condiciona para que tanto su padre Giovanni Battista, que es el que luego le inicia en el violín como su madre Camila Calicho, lo ve como una especie de milagro, porque al final el que sobreviviera contra todo pronóstico, lo ve como un milagro y es lo que hace que se le incline un poco su vocación por el sacerdocio. Dos meses después de este evento que acabamos de de ver, ese 4 de marzo de 1678, dos meses después, como ha salido vivito y coleando, pues hay que bautizarra de verdad. Entonces cuando ya se le lleva a la iglesia y allí es donde el sacerdote le da ya no la extrema unción, sino los óleos del bautismo. Y esto lo sabemos gracias a que en la iglesia de San Giovanni Baragora en Venecia, que es donde realmente le bautizan de forma más solemne y más oficial, se encontró el certificado y ahí sabemos perfectamente que este hijo de Giovanni y de Camila fue bautizado dos meses antes en el hogar de la comadrona Margarita Veronese. Sabemos el nombre de la comadrona, La matrona Samur. Exacto, exacto. Y dice además este acta y yo, el pastor, ya como Fornaccieri, realicé los exorcismos y el bautizo en los que Antonio Vivaldi tal, pues fue bautizado y además siendo testigo pues un propietario de la farmacia del DUS de la parroquia y que le convierten en padrino automáticamente, porque había que tener un padrino y era el primero que estaba por allí. Bueno, todas estas circunstancias se encuentran en 1963, para que veas que muchos datos de él, tanto biográficos como muchas partituras, se encuentran en el siglo XX. Pero claro, este muere pues eso, en una época muy tardía, donde prácticamente si se hubieran dado una serie de circunstancias anómalas, a lo mejor ya no estaríamos hablando de Antonio Vivaldi, hubiera aparecido algún concierto de violín o de oboe o de flauta de los muchos que él hizo, pero a lo mejor no tendríamos tanta información. Gracias a una serie de circunstancias, yo las llamo sincronicidades, nos permite que a día de hoy podemos saber muchísimas de estas cosas. Y una de las cosas que sabemos es que gracias a este milagro, entre comillas, el niño sobreviviera, ya digo, a pesar de su endeble salud, pues lo que hacen es que la madre ve claramente que se tiene que dedicar al sacerdocio. De hecho a los pocos años, el sacerdocio tiene que ser un poco a los 15 años, que es cuando se permitía la tonsura y que a partir de ahí pudiera tener ya los estudios teológicos suficientes, no todavía para dar misa, pero por lo menos para encaminarle por ese sendero entremedias. Es decir, aparte del ambiente religioso que se vivía en la casa de Vivaldi, por supuesto le gustaba el violín. ¿Por qué? Porque su padre le ayudó que aprendiera el violín de una forma muy temprana, por supuesto, tenía dotes, tenía talento Antonio Vivaldi y eso hizo que empezara a tocar el violín de forma muy temprana, hasta el punto, y eso es muy curioso porque es como que su sacerdocio lo ofrece a Dios y su habilidad, el don que tenía para el violín también lo ofrece a Dios. Por eso muchas de las primeras composiciones que él hace son religiosas, porque él considera que de alguna forma está ahí para una misión específica y la misión evidentemente era para cumplir su gran propósito. Teniendo en cuenta que el concepto que había de la música en aquella época, igual que lo que hay ahora, la música era una especie de lenguaje de Dios, el lenguaje que te sublimaba y hacía que estuvieras mucho más cerca del Creador. Me refiero a la música religiosa. La música siempre se trataba como un vehículo perfecto para entrar en esos estados expandidos de conciencia, pero sobre todo para interiorizar mucho más la sacralidad que tiene la música. Siempre pensando que Dios te podía inspirar.