Transcript
A (0:02)
Ser podcast. Nos arrancaron de nuestro hogar algo que no se hace ni a los animales salvajes. ¿Es natural robar del nido los polluelos que no han aprendido a volar? ¿No correrá angustiada su madre para picotear y graznar desesperada? ¿Se dejará la loba arrebatar a sus lobeznos de la cueva sin enseñar sus fauces y dar dentelladas al aire? Así nos arrancaron de Arévalo, justo antes de que yo comenzara a ser mujer y mi hermano un hombre. Aquella mañana aferraba la mano de tu tío Alfonso mientras unos soldados nos obligaban a subir a la galera, cuyas ventanas estaban cubiertas de finas telas púrpuras para que el pueblo no fuera testigo de aquel secuestro. En ese momento escuché voces fuera. Sentía temor de asomarme, pero reconocí la de madre al instante, aunque no era su voz, sino un grito desgarrador que salía de lo más profundo de su alma. Lloraba y suplicaba como sólo una madre sabe hacerlo.
B (1:22)
Escuchamos las primeras líneas, la primera página de la novela La prisionera del trono de nuestro invitado Mario Escobar. ¿En donde esta? Primera entrega de lo que es una trilogía, publicado por un nuevo sello editorial del Grupo Planeta. Historia. Historia sin H. La anomalía. Pero es la versión griega, me decía ahora nuestro invitado. La versión griega estaría con un alfa, con una A, no la latina que tiene. Se me cae el bolígrafo. No pasa nada, me he agachado a por él. Estas son cosas del directo, pero en cualquier caso es una novela extraordinaria, un sello extraordinario y una forma magistral de comenzar a relatar la vida de Isabel la Católica. En esa voz escuchábamos ahora esos inicios de esa separación y sobre todo un ambiente absolutamente convulso, el de Castilla en aquel siglo XV. Mario Escobar, bienvenido de nuevo a ser Historia.
C (2:23)
Pues un gran placer estar contigo de nuevo.
B (2:27)
Vamos a descubrir a una Isabel antes de ser reina. ¿Cómo nos la tenemos que imaginar?
C (2:35)
Yo creo que es un personajazo. Me ha dado muchas alegrías y esta etapa es muy desconocida. Yo quería presentar a la mujer antes que a la reina, nunca mejor dicho. Fue una niña en una situación muy difícil. Su padre muere cuando ella tiene tres años, su madre se vuelve loca mientras están en Arévalo. No tiene muchos referentes. Luego tiene a su hermano Enrique, hermanastro, y a su mujer Juana de Portugal. Que sospechan de ella y de su hermano, porque Alfonso, porque saben que los nombres castellanos son muy levantiscos. Por tanto, es una niña angustiada, muy reprimida, en un palacio muy grande, donde escucha de noche a su madre hablar sobre don Álvaro de Luna y su padre. Me imagino una infancia muy triste. Pero todo eso además se rompe cuando en el relato que se ha dicho, se ha estado recitando y leyendo, se habla de cómo la arrebatan de los brazos de su madre de una manera violenta y se la llevan a Segovia. Una niña triste que no había nacido para ser reina, muy desgraciada, pero que todo eso le va a dar una fuerza que la va a convertir en uno de los personajes más importantes de la historia.
