Loading summary
A
Ser Podcast. Tal vez no sean diosas madre ni iconos sexuales, pero sin duda lo que no muestran constituye una pista tan elocuente como lo que muestra.
B
La mayoría de los especialistas que las han estudiado son hombres y han interpretado las figuras desde su punto de vista. Algunos infieren que al ser mujeres y estar desnudas, debían ser una representación del icono sexual. También han pensado en ellas como artilugios educativos, algo fabricado por mujeres para transmitir los secretos de la feminidad a las jóvenes de la tribu. No tenemos por qué asumir que fueran fabricadas por hombres, ni que fueran fabricadas para hombres, de ahí que sea tan complicado atribuirles una función. Escuchábamos al prehistoriador Paul B. En un fragmento de un documental de televisión de Canal Historia que está celebrando. Les felicitamos de nuevo esos 25 años de canal Historia en un documental, como digo, historia prohibida del sexo. En los próximos minutos vamos a hablar precisamente de eso, de sexo, de sus representaciones, de sus mitos, de sus historias, que tiene muchísimas cosas con las que compartir y sorprender, sorprendernos. Y lo quería hacer a colación de un libro. El otro día, dando una conferencia para el grupo EPTA aquí en Madrid, se me acercó su autora, Amaya Barahona Marín, a quien vamos a saludar ahora, y me entregó un ejemplar maravilloso de este libro, El mito, un paseo creativo por el simbolismo sexual en la espiritualidad. Amaia, bienvenida a Ser Historia.
A
Hola, buenas. Encantada de estar aquí.
B
Te lo decía, fíjate en el correo. Ahora vamos a hablar un poco del contenido del libro. Es un libro que tiene una parte más académica, que es ese artículo del principio y que a mí me ha encantado. Una forma también distendida de ver cómo ha sido esa visión de la sexualidad, del sexo, de la representación iconográfica, del sexo con penes, con vaginas, a lo largo de la historia. Y luego tienes un montón de láminas muy creativas, salidas de tu imaginación, ambientadas también en ese trasfondo medieval que luego comentaremos. Y te daba la enhorabuena porque a mí me parece un libro muy valiente. No por el hecho de hablar de sexo ahora es un tema cada vez menos tabú, pero sí la naturalidad y la normalidad con que lo haces y esa forma hasta divertida, frívola, de expresar una serie de ideas que ahora comentaremos, a lo largo de siglos han estado ahí detrás de nosotros, como si fuera un elemento tabú y que poco a poco, Esa es la primera pregunta, Maya, poco a poco ¿Tú crees que se va disipando ese miedo que hay a hablar del sexo en la historia, en este caso?
A
Hombre, yo creo que hay un cambio de paradigma, hay nuevos modelos sociales, entonces hay que deconstruir estos arquetipos, estos modelos primitivos que hemos ido heredando y que muchas veces se convierten hasta en estereotipos. Y por eso quise hacer este libro, que al final, aunque yo haga ese rastreo de la genitalidad en los discursos sacros, luego en la segunda parte lo que hago es jugar a deconstruirlos desde el homenaje y desde la sátira también. Me lo he pasado muy bien haciendo este libro, no te voy a engañar.
B
Desde luego tiene toda la pinta. ¿Cuándo crees que empieza a ser algo prohibido? Porque precisamente en la prehistoria hay muchas representaciones muy expresas de lo que es la sexualidad y el sexo. ¿Cuándo empieza a ser algo prohibido?
A
Bueno, yo creo que la caza de brujas tuvo mucho que ver aquí, el sometimiento de la sexualidad femenina, encarcelarla en su propio rol reproductor, ese tipo de cosas. Yo creo que tiene que ver un poco con la colonización de las creencias por parte de las religiones abrahámicas, en mi humilde opinión.
B
Sí, yo estoy totalmente de acuerdo. Cuando aparece el judaísmo, el cristianismo y luego también de alguna forma el Islam, en el siglo VII se marca esa expansión. En el siglo VII marca un poco todas estas tendencias. Pero es llamativo, lo escuchábamos a Paul B. En el principio, en ese fragmento del documental de Canal Historia, la interpretación que ha habido de muchas de estas representaciones con un carácter y un marcado sentido sexual en la prehistoria, hace 20.000, 30.000 años, al haber sido interpretadas en sus inicios por hombres, interpretación que se daba era muy simplona, figuras reproductoras, cosas que hoy quizás podríamos darles un giro de 180 grados y pensar que hace 30.000 años quizás eran más parecidos a nosotros de lo que pensamos.
A
Sí, hombre, es ese estereotipo de la gran Madre, de la Diosa Madre, este tipo de cosas lo arrastramos, como bien dices, desde un punto de vista académico masculino. Ahora hay otr tipo de hipótesis, La verdad es que no sabemos lo que significan. Podemos intuirlo, aventurarnos, pero no lo sabemos.
B
Esa representación del elemento femenino como la madre tierra, como la fertilidad, yo creo que de alguna forma, sí o sí, sí que está presente en todas esas representaciones.
A
Sí, yo también lo creo, yo también lo creo. Pero también tenemos la parte masculina, también aparecían falos de piedra o de asta, hay pinturas rupestres con chamanes, con el penerecto. Al final, la figura de la fertilidad ligada a lo masculino también existe, también lo vemos en las creencias y religiones antiguas, grecolatinas o mesopotámicas.
B
Esa espiritualidad, ¿Cómo se combina con la sexualidad en el mundo de la prehistoria y en el mundo antiguo? Porque claro, hoy piensas ahora y dices una secta religiosa, que el gurú, por medio de esas ideas un tanto alocadas, intenta hacerse con una cuadrilla de mujeres o de hombres para hacer orgías, etc. ¿Pero esa sacralidad, ese aspecto sagrado que se ha perdido, estaba muy presente en el mundo de la prehistoria?
A
Hombre, al final, los ritos de la fertilidad, yo creo que tienen una base de bienes económicos, de abundancia, de cosechas, de hijos, aparte de lo que es el amor en la familia, y tenían mucho que ver con el llamamiento a la abundancia.
B
El hecho de que estas representaciones quizás sean más llamativas en el campo de la prehistoria, a través de esas pinturas rupestres o incluso de esas figuras, nos está haciendo ver también lo que comentabas ahora, ese elemento casi paradigmático de la importancia de la sexualidad o del sexo en la antigüedad, en la prehistoria en este caso, y que luego ha ido desarrollándose con el paso del tiempo hasta las religiones que nacen en Oriente Próximo y que a partir de ahí se rompe literalmente, podríamos decir, como si los hubieran castrado, si se hubiera capado esa ideología.
A
Realmente creo que es alrededor del siglo XII cuando se empieza a hablar del celibato, todo este tema del pecado original y el deseo sexual como algo impuro, como algo que nos hace perder la razón. Esas partes que hablaba Petrarca del ser humano, que decía la bestial y la celestial, es como dejarte llevar por el lado bestial, por el lado animal. Claro, es que al final son. ¿Cómo decirlo? Son colonizaciones de las creencias a partir de la visión del pecado.
B
Claro, una visión del pecado que, por ejemplo, en otras ocasiones aquí en Ser Historia, hemos hablado del sexo en el románico, esas representaciones tan extrañas, en el sentido de que no son extrañas, me parecen muy divertidas y absolutamente referenciales, pero al estar en un contexto religioso, sobre todo en esos capiteles o en esos canalillos en el exterior de las iglesias, llama la atención. Tenemos la idea de que el sexo en la Edad Media era pecado, era algo perseguido, pero luego encontramos estas representaciones. ¿Cómo se conjuga?
A
Pues es que aquí hay muchas hipótesis maravillosas. Al principio el catolicismo, el cristianismo era muy poroso, entonces bebíamos mucho antiguas creencias de un día para otro, fue algo como muy paulatino y heredamos mucho de esos rituales de la fertilidad, de meter, de las tesmoforias, del dios Pan, que es ese dios de la fertilidad y el ganado antiguo, que luego el catolicismo lo convertirá en el demonio, mitad cabra, mitad persona. Al final, en el arte prerrománico hay varias hipótesis, unas dicen que es como un llamamiento a que tengamos hijos para que no haya crisis demográfica. Hay otros estudios que sí que lo apuntan a lo que es enseñar el pecado o lo que no tienes que hacer. Pero ahora, por ejemplo, hay una historiadora muy interesante que he descubierto hace poco, Isabel Mellén se llama, ella tiene una teoría que habla de que pueden ser incluso señales de matronazgo, de la importancia, o sea, que hacen como una especie de referencia a la progenie de las clases nobles, como al Lina. Entonces, bueno, pues ahí hay la polisemia de este tipo de canecillos.
B
Claro, además nos olvidamos de un detalle, claro, está la parte más divertida del sexo, del sexo por el sexo, pero en definitiva, la sexualidad, el sexo, las relaciones, tienen como objetivo final la procreación y la continuidad de la especie, que eso es un pensamiento más primitivo, entiéndase la referencia que hago, no que sea algo vulgar ni nada parecido, sino que es primitivo en el sentido de que es algo innato en nosotros, es la perpetuación de la especie, que es algo que busca cualquier especie sobre el planeta, y en ocasiones nos hemos olvidado de ello y de la importancia que tenía esta idea de fertilidad y de procreación en culturas anteriores a la nuestra.
A
Sí, sí, sí, exactamente. Además, pues un poco en la parte masculina y en la parte femenina. Sí que es cierto que la parte femenina siempre va a estar como más sometida, como peor vista, pero bueno, lo vemos en las dos partes. Luego también este tipo de creencias sirven para hacer mala propaganda. Por ejemplo, el tema de la menstruación dentro de las mujeres. Cómo puede pasar de ser una sustancia de vida a cómo con el paso de un milenio se convierte convierte en la prueba irrefutable de nuestra corruptibilidad como mujeres. Al final es la importancia de los mitos y el poder que tienen.
B
Desde luego. Estaba viendo en tu libro algunas de las ilustraciones que tú propones. Muchas son de tu propia imaginación, como decía antes, ahora hablaremos un poco de ellas. Pero hay otras que son copias, imagino que de algunas miniaturas que aparecen en. En algunos códices. Estoy viendo uno del siglo XIII en donde aparece una monja recolectando penes. Roman della Rose, que es algo. A ver, me atrevería a decir que es perpéntico, pero que también nos está hablando un poco de ese significado mágico de tomar el fruto del árbol para alimentarse de él y en definitiva, lo que decía ahora, buscar la procreación y la continuidad de la especie.
A
Esa iluminación fue el motivo por el que yo empecé todo esto, precisamente. Sí, porque yo soy una apasionada de la caza de brujas, de sus causas. Y hay una creencia en el Malleus Maleficarum, este libro, El martillo de las brujas, tan famoso. Hay un par de capítulos, uno en concreto, dedicado a contarnos cómo las brujas roban la habilidad de los hombres con sus encantamientos, les hacen creer que pierden el pene y ellas los crían en nidos de árbol y les dan de comer avena. Es un discurso muy bizarro, pero al final es una deformación de antiguos mitos de la fertilidad, en la que el pene era esa semilla activa y se almacenaba. Hay una fuente de la abundancia en la Toscana, en la que aparece un gran árbol de la vida en la que hay penes también y las mujeres los recolectan y los almacenan en grandes tinajas, cómo se ha almacenado siempre el grano. Entonces es un poco esa colonización de antiguas creencias que hablaba antes y convertirlo en un arma arrojadiza en contra de la propia sexualidad.
B
¿Qué es lo que hace inspirarte para este tipo de ilustraciones que podemos ver en el libro? Porque todos tienen un común denominador, que es recrear un poco esas imágenes de los códices medievales.
A
Sí, pues lo que hago es jugar con toda esa plástica, a veces desde la mala leche más profunda, un poco.
B
Hay cosas que se ven, salta a.
A
La vista, a veces una se va enfadando cuando se va dando cuenta de cómo se ha ido construyendo esta idea de sexo débil. Entonces quería darle la vuelta, o cosas que igual son muy poéticas, como los ritos de la. Como la diosa vagina Baúvo, que me parece también que juega mucho con la sátira, y quería homenajear esas poesías bonitas y meterme con esas herramientas de sometimiento, y lo hago a través del dibujo.
B
A mí me parece una idea extraordinaria. Estaba viendo imágenes y las matizaciones, apreciaciones que haces, por ejemplo, de esa religiosidad más sexual en el antiguo Egipto, te las doy por buenas, yo soy egiptólogo y están todas correctas. La visión del dios Min, luego Amon, Min, esa fusión de esas dos grandes divinidades, jugando con elementos muy visuales desde el punto de vista de la naturaleza, como identificar las lechugas con el dios Min, dios de la fertilidad, de la procreación, porque cuando tú cortas las hojas de las lechugas, suelta ese líquido lechoso que recordaba al semen. Es lo que hizo ese paralelo, buscar ese paralelo, esa influencia entre ambos elementos. Y en la mitología, no solamente en Egipto, sino en otras mitologías del mundo antiguo, vemos esa referencia siempre sexual, sexual no frívola, del punto de vista del divertimento, como podríamos pensar ahora, sacando los pies del tiesto, sino también esa significación mágica. El mito de Osiris, la leyenda de Isiris y Osiris, lo vemos también parecido de aquella forma, en otras culturas de la historia.
A
Sí, sí, lo de los dioses con esas erecciones tan potentes. Hablando de Egipto, una de las cosas que temía yo aquí, hablando del dios Min con un egiptólogo, bueno, a mí me llamó muchísimo la atención que a los faraones se les momificara con el pene erecto. También se cuenta que a Tutankamón de se lo rompieron sin querer. Esa importancia de la capacidad de progenie también, como esa de potencia viril. Esto también lo hemos heredado hasta antes de ayer. Las teorías reproductivas de la antigüedad, que hablan de cómo el semen tenía alma y el pene era un órgano noble, era el sol, era el calor, era la potencia. La vagina aquí por el contrario, se lleva unas partes más pasivas, más de contenedor. Pero bueno, al final es un discurso sobre el que nos hemos construido también de aquellos barros, estos lodos, ¿No?
B
Desde luego. De la charla, que llevamos casi 15 minutos, me ha gustado uno de los detalles que has remarcado, la importancia también del falo, del pene, en toda esa trascendencia mágica de la sexualidad, que siempre hemos visto la madre tierra como algo femenino, pero también lo masculino tiene su importancia.
A
Sí, sí, es que si, los dos tienen su. Es como una especie de yin y yang, Pero sí que es verdad que ha tenido como una propaganda más positiva, las mujeres se nos ha visto más como. Al final es el doble discurso de la madre tierra, que es como la contenedora pasiva. Claro, no se habló de la semilla de las mujeres, hasta Galeno que la puso en la palestra, pero tanto Aristóteles como Galeno pensaban que las mujeres, si no tenían hijos, generaban la bilis negra y toda esta histeria. Al final es como siempre dentro de estos cuentos o de estos mitos, se habla de los dos, pero siempre el masculino siempre está por encima.
B
Bueno, todo eso lo podemos descubrir y mucho más en este libro, El mito genital, un paseo creativo por el simbolismo sexual en la espiritualidad. Es un libro que lleva ya su segunda edición corregida y ampliada, un libro creado por crowdfunding. Amaia Barahona, autor de este libro. ¿Dónde podemos conseguirlo? ¿Cómo se puede conseguir?
A
Pues sólo lo distribuyo yo, así que en mi página web amayabaraona. Com o en las ferias temáticas a las que voy si me acerco a tu ciudad.
B
Amaya Barahona. Marín Barahona, con h intercalada entre la a y la o. Muy bien, Amaia, como siempre, enhorabuena por este trabajo, muy valiente, porque te lo decía en un correo, si lo llega a haber escrito un chico, estoy absolutamente convencido de que pasaría desapercibido, como algo divertido. Y seguro que te has llevado más de una mala sorpresa. A lo mejor, Seguro, ojalá que no. Amaya seguro que es una facilona, una buscona, porque hablar de este tipo de temas, esa es una idea también, Amaya, que nos tenemos que quitar de la cabeza.
A
Sí, bueno, también he recibido acusaciones de incitación al odio.
B
Lo que faltaba. Ya está todo de moda, Vale todo ya vale todo. Qué absurdo. Bueno, Amaya Barahona, El mito genital. Enhorabuena y muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
A
Gracias a ti. Suscríbete a ser historia todos los episodios y contenidos adicionales en la app de Cadena Ser y en nuestros canales de Apple Podcast, Spotify, iVoox, Google Podcast y YouTube. Escúchanos en directo a la SER los domingos a la una y media de la madrugada. Cadena SER, La Radio.
Fecha: 23 de abril de 2024
Invitada principal: Amaia Barahona Marín, autora de El mito genital, un paseo creativo por el simbolismo sexual en la espiritualidad
Tema central: Una exploración sobre el simbolismo sexual en la historia, desde la prehistoria hasta la Edad Media y la modernidad, enfocándose tanto en las representaciones femeninas como masculinas, los mitos, el tabú y la transformación del discurso sobre la sexualidad a lo largo del tiempo.
En este episodio, el podcast explora cómo el sexo y la genitalidad han sido representados, mitificados y transformados en el imaginario espiritual y cultural de la humanidad. De la mano de Amaia Barahona Marín, escritora y artista, se debate la función de figuras prehistóricas, la influencia religiosa en la percepción del sexo, y el rescate creativo de estos símbolos en la era contemporánea.
Tono: Dinámico, divulgativo, con toques de sátira y crítica social.
"La mayoría de los especialistas... han interpretado las figuras desde su punto de vista [...]. No tenemos por qué asumir que fueran fabricadas por hombres, ni que fueran fabricadas para hombres, de ahí que sea tan complicado atribuirles una función." (Anfitrión, 00:17)
"La caza de brujas tuvo mucho que ver aquí, el sometimiento de la sexualidad femenina, encarcelarla en su propio rol reproductor [...]. Tiene que ver un poco con la colonización de las creencias por parte de las religiones abrahámicas, en mi humilde opinión." (Amaia, 04:02)
"Ahora hay otra historiadora muy interesante... Isabel Mellén... habla de que pueden ser incluso señales de matronazgo, de la importancia, o sea, que hacen como una especie de referencia a la progenie de las clases nobles." (Amaia, 09:13)
"Me llamó muchísimo la atención que a los faraones se les momificara con el pene erecto. También se cuenta que a Tutankamón se lo rompieron sin querer. [...] El semen tenía alma y el pene era un órgano noble, [...] la vagina aquí por el contrario, se lleva unas partes más pasivas, más de contenedor." (Amaia, 16:23)
La autora busca deconstruir los símbolos desde la sátira y el homenaje, utilizando ilustraciones inspiradas en códices medievales para evidenciar y subvertir los discursos de poder sobre el sexo ([14:17], [14:28]).
"Juego con toda esa plástica, a veces desde la mala leche más profunda [...] me enfado al ver cómo se ha ido construyendo esta idea de sexo débil. Entonces quería darle la vuelta." (Amaia, 14:17)
Se resalta la doble moral y los retos actuales a la hora de abordar estos temas desde la perspectiva de una mujer artista ([19:05], [19:40]).
"Si lo llega a haber escrito un chico, estoy absolutamente convencido de que pasaría desapercibido, como algo divertido. [...] Seguro que te has llevado más de una mala sorpresa." (Anfitrión, 19:05)
El episodio desmitifica la idea de que hablar de sexo en la historia debe ser un tema tabú y, de la mano de Amaia Barahona, invita a repensar el simbolismo sexual a través de una mirada contemporánea, creativa y crítica. Desde la prehistoria hasta la actualidad, el sexo ha sido un campo de disputa simbólica, poder y represión. El arte y la sátira permiten, según la invitada, "deconstruir los tabúes" y devolver a estos símbolos su potencia original, rescatando tanto lo femenino como lo masculino en pie de igualdad, y desvelando las huellas del pasado en el presente.
Para saber más o adquirir el libro:
Solo disponible a través de amayabarahona.com o en ferias temáticas ([18:54]).
Final del episodio: El podcast invita a quitar el estigma sobre hablar de sexo y felicita a Amaia por su obra, reconociendo el valor de tratar el tema desde la valentía y el humor ([19:05 – 20:00]).