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Ser Podcast. El Greco, cuando viene a España, él intenta hacer lo que llamaríamos hacer las Américas, Intenta hacer una nueva carrera desde un punto de vista económico, convirtiéndose fundamentalmente en un pintor al servicio del gran monarca de la época, que es Felipe II. En el escorial. Empiezo a entender las pretensiones del pintor cretense. El rey Felipe II ha instalado la corte en Madrid y comienza a construir el monasterio. Como los grandes pintores venecianos, el Greco busca la protección del rey, que invita a artistas a decorar El Escorial. Y Toledo está llena de belleza.
B
Toledo, lo decía Juan Carlos Ortega en este fragmento, una vez más, de ese documental dedicado a la figura del Greco en España, la mitad invisible de ese programa de Televisión Española, donde hablaba precisamente del lugar en donde estamos haciendo este programa de Ser Historia, la Iglesia de Santo Tomé en Toledo, justo delante del cuadro del Entierro del Señor de Orgaz, pintado por el Greco, una de las pinturas universales más importantes de la historia. Y queríamos viajar en el tiempo, no tanto al Toledo del Greco, sino al Toledo del señor de Orgaz. Queremos viajar a ese año 1323 o un poquito antes, cuando él vivió aquí en Toledo, en esa Edad Media. Y lo queríamos hacer de la mano de un invitado muy especial. A mí me hace especial ilusión que esté con nosotros. Él es julio César Pantoja, es guía de esa empresa Toledo mágico que nos lleva por los vericuetos y las calles de la ciudad. Julio César, bienvenido a Ser Historia.
A
Pues bien hallado. Un placer auténtico, Nacho, y sobre todo para conmemorar esta efeméride tan especial. Y además como toledano, muy orgulloso de estar aquí. Claro que sí.
B
Te iba a decir, tú conocías la figura del señor de Orgaz, lógicamente como toledano, como guía, como estudioso, pero fuera de la ciudad quizás esa biografía, ese elemento humano es muy poco conocido.
A
Hay que intentar un poco contactar con el público que viene de fuera, que sí, es cierto que hay muchos niveles intelectuales, hay gente más preocupada, más leída, pero ciertamente no es un personaje demasiado conocido fuera de las fronteras toledanas. Nosotros desde pequeñitos hemos venido con el cole a ver el cuadro y hemos crecido con el cuadro y es casi como decías, casi como nuestro abuelo, un familiar. Pero ciertamente los que vienen de fuera hay que presentarles un poco el contexto histórico, sobre todo religioso, las obras que hizo la importancia que tuvo y sobre todo que fue considerado prácticamente como un santo popular, no formalmente por la Iglesia, pero sí ciertamente había gente que le pedía que por intercesión de él solicitaba curaciones, favores, o sea que realmente ha sido un alma viva durante todo este periodo histórico y nosotros tenemos el deber, la obligación de darlo a conocer.
B
Lo decía antes, Él murió en 1323, en plena Edad Media. ¿Cómo era el Toledo de aquella época? Imagino que sucio, como todas las ciudades de aquel momento.
A
Pues es un Toledo fascinante, bajo mi punto de vista. Es un Toledo que por supuesto ya es una ciudad reconquistada, pero que se va configurando poco a poco con el mudéjar. Es una explosión arquitectónica que ya son templos cristianos, pero al estilo árabe, entonces la arquitectura, la configuración, la estética, la seña de identidad cambia por completo con ese mudéjar toledano. Luego por ejemplo, no olvidemos que se está construyendo y así ha empezado la catedral, pero no está completamente construida y la catedral es un poco el corazón de la ciudad, corazón religioso, también comercial y ha cambiado por completo todo lo que es el dinamismo, la estructura orgánica, podríamos decir lo que es propiamente la ciudad de Toledo. Fundamentalmente es una ciudad todavía de las tres culturas, es una ciudad en donde conviven cristianos, musulmanes, judíos y de hecho hay muchos elementos heterogéneos, por ejemplo de cristianos tendríamos hasta tres clasificaciones distintas. Tenemos los cristianos mozárabes, que eran los que tenían una herencia hispano visigoda, que además tenían su propio misal, tenían su propia ceremonia, su propio ritual. Teníamos los castellanos que venían del norte de Castilla, repoblando, baja nobleza, alta nobleza, que tenían también su propio misal, tenía el misal gregoriano romano. Además aquí hay un conflicto e incluso una leyenda que nos habla de qué misal era el correcto a la hora de dar misa en Toledo. Es una cuestión un poco sui generis que ocurría en la ciudad. Y entonces hay una leyenda, se ubica un poquito más antes, en el tiempo después de la reconquista, y es la leyenda que se titula Las leyes van donde quieren los reyes y en la plaza de Zocodover se hace una ordalía, que sería un juicio de Dios, por el cual se dice en principio que hay dos caballeros, uno mozárabe y otro castellano, que tienen que combatir. En un combate singular gana el caballero mozárabe, pero al rey y al arzobispo no le gusta este resultado porque querían que se impusiera el misal castellano o el misal, por supuesto, romano. ¿Y qué es lo que hacen? Pues cogen mucha madera, hacen una pira y tiran los dos misales. Entonces los dos misales, uno sale repelido de lo que es el fuego. Y hay varias versiones. A mí me gusta la versión que dice que ese primer misal realmente es el misal romano. Entonces dice, bueno, pues ha sobrevivido al fuego, por lo tanto este es el misal correcto. Pero cuando se va consumiendo toda la madera, ven que entre los rescoldos y las cenizas está el misal mozárabe intacto. Entonces al final dicen, bueno, pues esto casi es más milagroso que lo anterior. Entonces al final hay una decisión más o menos salomónica que dice que 6 Parroquias de Toledo tendrán el culto mozárabe y se mantendrá el culto mozárabe y las demás tendrán el culto romano. Y de hecho, con el paso del tiempo, será la ciudad que con el Cardenal Cisnero, siglos después, tengamos la capilla mozárabe de la catedral, donde todos los días, justo a las 9 de la mañana, uno puede escuchar y experimentar la misa mozárabe.
B
Qué historia más bonita. Desde luego que nos hace viajar en el tiempo. Siglos atrás, siete siglos atrás, en la época del señor de Orgaz, ¿Cómo era el Toledo de la época? Pero desde el punto de vista físico, el trazado de las calles, por ejemplo, yo recuerdo el Madrid, por ejemplo, de los Austrias, a partir del plano de la ciudad de Teixeira de 1656, puedes ver que es la zona centro prácticamente no, prácticamente no, está exactamente igual, no ha cambiado absolutamente nada. Imagino que en Toledo, una ciudad con esta historia, con este escenario tan importante, desde el punto de vista de los personajes y de lo que se vivió aquí también, fuese de la corte, ha cambiado mucho.
A
El trazado de las calles sí que ha cambiado. Ha cambiado porque la orografía ciertamente es una herencia, por supuesto, musulmana, es una especie de laberinto. Esto teóricamente evita que los ejércitos entren en bloque, las estrecheces, etc. Pero el centro de la ciudad sí que ha cambiado. El centro me refiero básicamente a la catedral. La catedral se estaba construyendo, todavía quedaban siglos, y por ejemplo, un poquito después del fallecimiento del señor de Orgaz, tenemos, por ejemplo la construcción del claustro bajo, que esto además lo hace Don Pedro Tenorio, que fue uno de los arzobispos toledanos más importantes, porque le llaman el arzobispo constructor, por ejemplo, los accesos, no existía el puente de San Martín, que también lo manda construir él, e incluso, por ejemplo, el tema de las sinagogas, no hemos hablado de los judíos, hemos hablado de las tres culturas, pero fíjate que el tesorero, ni más ni menos que D. Pedro I de Castilla, Pedro I el Cruel, Pedro I el Justo, se construye una sinagoga, la sinagoga de Samuel Haleby, en el siglo XIV, cuando ya las Siete Partidas prohibían la construcción de las sinagogas. Entonces la configuración de la ciudad ha cambiado, las mezquitas cada vez había menos, cada vez había más parroquias cristianas, por ejemplo la morería va poquito a poco desplazándose a los extrarradios de la ciudad, se concentra la población en mudéjar fundamentalmente en lo que se conoce como el arrabal o los arrabales, muy cerquita del acceso principal, en lo que es la puerta de Bisagra, sí que teníamos esa judería mayor donde estamos prácticamente la sinagoga del Transilo, tenemos prácticamente a 10-12 metros, sinagoga de Santa María la Blanca. Entonces sí que sufre cambios en la orografía propiamente de la ciudad, podríamos decir que casi casi es idéntica a la ciudad actual. A partir del siglo XVI ya cuando cambia la capitalidad, cuando se va de Toledo a Madrid, cuando Felipe II toma esta decisión, Toledo se convierte casi como una especie de ciudad olvidada que nos viene muy bien porque hemos conservado un montón de cosas medievales, afortunadamente, y ahora sí que podríamos decir que ha cambiado poco a partir del siglo XVI, XVII, no hay grandes construcciones que cambien realmente lo que es la estructura fundamental.
B
Desde luego que Toledo, lo decía, ahora es una ciudad espectacular, lo comentabas, ahora es una ciudad de tres y de mil culturas, me atrevería a decir, porque la cantidad de visitantes, que hoy todos los días, creo que eran 3500 personas las que pasan por aquí para ver el cuadro, me parece alucinante, cada uno de su padre y de su madre, cada uno de un país distinto, de una religión, de una cultura, me parece absolutamente maravilloso, Todo es para disfrutar de lo mismo. Y un detalle que me comentabas antes, cuando vienes con grupos asiáticos, los chinos se quedan flipando delante del cuadro.
A
Sí, esto lo hacía un poco antes, pero efectivamente con grupos de chinos de coreanos, de japoneses, porque un español a lo mejor no conoce la biografía del señor de Orgaz, pero le hablas de la religión cristiana, católica, de la Reforma, la Contrarreforma, más o menos le sitúas, vale, Pero claro, un señor que esto le suena a chino, nunca mejor dicho, pues imagínate. Es complicado. Pero ¿Sabes lo que ocurre? Que el arte tiene ese poder de ser universal. Y este cuadro es universal, pero absolutamente. La gente se queda magnetizada, como sorprendida. Es una primera impresión, tienes que empezar un poquito, pues eso, estructurando los mundos, el mundo terrenal, el mundo celestial, y vas poco a poco explicando y la gente se va concentrando en los detalles y tiene la virtud de ser comprensible. Y realmente, además aquí estamos hablando del gran tema, el gran tema que es la vida y la muerte, que es en definitiva, la única evidencia que tenemos, el hecho de que vamos a morir, la trascendencia. ¿Qué ocurre con nuestro alma? Creemos en el más allá, no creemos en el más allá, Las acciones de la vida condicionan el más allá. El destino del alma, por supuesto, está en juego. Has hablado de la religión y de la tradición egipcia. Ya existía ese juicio con el corazón y con la pluma. Básicamente es una transposición cristiana a ese gran enigma que es la muerte y qué ocurre detrás o después de la muerte, pero sobre todo que eso es.
B
Universal en todas las culturas.
A
Efectivamente. Entonces, empezando por esa preocupación, creo que es una preocupación que conecta y sobre todo que sorprende y admira por lo que es la obra. No sé, es igual que si alguien le pones enfrente del Jardín de las Delicias o de Las Meninas o de cualquier otra obra, realmente, a lo mejor el contexto histórico no lo comprende muy bien, pero en cuanto empiezas un poco a desarrollar la introducción del contexto, la gente al final se da cuenta de que esos cuadros son un reflejo de las preocupaciones humanas. Hace 400 años, hace 700 años, da igual. En definitiva, la vida, la muerte, ¿Qué va a ocurrir? Eso queda ahí. Y el Greco lo hizo de forma magistral.
B
Desde luego, casi 500 años después, un poquito menos, lo seguimos entendiendo de una forma extraordinaria, una forma brillante. Yo recuerdo una vez hablando con Borja, el antiguo director del Reina Sofía, yo decía, si un cuadro tiene que venir, un cuadro de estos abstractos que no entiende nadie, si tiene que venir alguien a decirte lo que es y explicártelo. Creo que el artista ha fracasado totalmente. Sin embargo, cualquier persona de cualquier lugar del mundo ve el cuadro del Greco y sabe perfectamente ya en primer momento lo que es un entierro y todo el boato y todo el misterio que lo rodea. Y además, en un lugar en el siglo XIV, aunque el cuadro es del XVI, en un momento en el que tú lo comentabas ahora, ¿Que convivían? ¿El judaísmo, el cristianismo, el islam? La pregunta de siempre, ¿Convivían o coexistían? Esa pregunta se la he hecho muchas veces a muchos invitados a lo largo de las 14 temporadas.
A
Realmente es complicado saber, incluso hasta diferenciarlo. La coexistencia sí, por supuesto. Era desde luego algo obvio. La convivencia que genera algún tipo de vínculo personal, de vínculo de amistad, de vínculo que va más allá de la pura pertenencia a una ciudad o a tener un vecino. Pues yo creo que sí que se podían generar vínculos.
B
Yo creo que la gente de la calle era más inteligente que las instituciones que predicaban con ese enfrentamiento.
A
Yo creo que al final ese tipo de lazos son lazos invisibles y son lazos efectivamente más humanos que institucionales. Entonces, por supuesto, sí que podía haber una distribución espacial de la judería, de la morería, de los barrios cristianos, etc. Pero al final la vida cotidiana y el día a día, por supuesto, podía generar lazos. Sí es cierto que también se ha especulado mucho acerca de los matrimonios, si había mixtos, si no había mixtos. Parece que había pocos matrimonios mixtos, ciertamente, pero esto no significa que no tuvieses alguien conocido o incluso una amistad con una persona de otra religión. Bueno, pues yo estaría más o menos en un 50. 50 coexistencia, convivencia. Hasta el siglo XIV podríamos decir que había una coexistencia y convivencia al 100%. 50 coexistencia, 50 convivencia. Luego, a partir del siglo XIV ya cambia el reinado. Sabemos que también la dinastía de la Casa de Borgoña pasa a los Trastámara, Enrique II. Entonces a partir de ahí sí que empieza un proceso paulatino en donde la colectividad judía se ve un poco más presionada y todo esto ya genera los pogromos que todos conocemos. Y fundamentalmente ya en la época de los Reyes Católicos se publica ese dicto de expulsión. Esto es una cosa progresiva y que va poco a poco, poco a poco. Pero yo pienso que al menos en esa época de don Gonzalo Ruiz de Toledo sí que existía ese equilibrio entre coexistencia y convivencia.
B
Nos hemos olvidado de los reyes, lo tenía que anotar, pero se me ha pasado hablar un poco también de a quién rendía cuentas el señor de Orgaz, quién gobernaba.
A
Bueno, eran reinados relativamente cortos y por lo tanto tenemos prácticamente hasta cuatro reyes que coinciden con la biografía y los años los que vive don Gonzalo. Entonces empieza casi, casi, casi con el reinado de Alfonso X el Sabio, porque en torno a 1256 es el nacimiento del señor de Orgazón y en 1252 empieza a reinar Alfonso X. ¿Qué es lo que ha hecho Alfonso X por Toledo? Prácticamente todo. Es el precursor de muchísimos elementos que al final la estela de todos los reyes que vienen después es casi como una evolución de lo que él puede más o menos cultivar en ese momento. Alfonso X el Sabio, además de las reconquistas que lleva a cabo, por ejemplo, una de las plazas principales es Cádiz, es la repoblación, la repoblación de Murcia en concreto. Tan importante era ganar un territorio como repoblarlo, si no se consideraba una tierra completamente yerma y había que generar una especie de estructura social que también era muy importante, la religión, por eso también las ermitas, las parroquias, los milagros, los santos, todo esto también intentaba un poco empujar y ayudar a que esa fe se afianzara territorialmente en los lugares que estaban reconquistados. Pero fundamentalmente el gran logro de Alfonso X el Sabio es potenciar, porque ya existía con anterioridad, la escuela de traductores. Hay un dinamismo cultural que no solamente es importante para Toledo, sino que también abre las puertas a prácticamente toda Europa, porque lo que vienen son muchísimos intelectuales, teólogos, filósofos, juristas, traductores, evidentemente, que vienen a Toledo de otros puntos y Toledo se hace universal con eso. Fíjate que hay, por ejemplo, y es un programa de historia, libros de historia, la historia de España o la Historia general. También tenemos libros de derecho, por ejemplo, el Fuero Juzgo, el fuero real en este caso, que sustituye a ese Fuero Juzgo, también las Siete Partidas. Tendríamos por ejemplo también libros vinculados a la religión, las Cantigas a Nuestra Señora, las Cantigas de Santa María, 400 canciones, alrededor de 400 canciones en galeco portugués, es un libro religioso, es un libro de música, es un libro iluminado y además él tenía muchísimo culto a la figura de la Virgen María. También en el siglo XIII, XIV, hay una especie de sensación de la reivindicación de la feminidad sagrada, las catedrales y todos los elementos que están vinculados con la reivindicación precisamente de la figura de la Virgen. Y luego, fundamentalmente la ciencia y la magia, que en ese momento estaban magistralmente combinadas, porque la ciencia estaba dando sus primeros pasos y la magia de alguna forma también estaba muy metida en lo que era la cultura. En este caso, el caso paradigmático básicamente es la astronomía y la astrología, que estaban perfectamente fusionadas. ¿Qué sería de la escuela de traductores sin esos libros? Además Alfonso X el Sabio creía que se podía de alguna forma, no sé si controlar, al menos prever ciertos acontecimientos de la Tierra observando el cielo. Tenemos el Libro de las estrellas fijas, tenemos el Libro del saber, de astronomía, de astrología, tenemos las trabas alfonsíes que están inspiradas en las tablas toledanas de Azarquiel, y además tenemos ahí una figura muy interesante que es un judío de nombre Yehudah ben Moshe Jacoén, que además era traductor, era consejero personal, yo considero que era amigo por eso de la convivencia que hablábamos antes, y casi casi que yo le comparo a la figura del Merlín, del rey Arturo, de ese consejero, de ese mago que además practicaba la astrología judiciaria, que era la astrología de pronósticos. Y estoy convencido de que muchas decisiones del reino de Castilla en ese momento, Alfonso X el Sabio echó mano de su consejero, de su mago de corte, de su astrólogo, y de alguna forma esa ciencia y esa magia estaban magistralmente combinadas. Libros también interesantes como el Libro de Raziel, que ya está vinculado también a la tradición judía, que tiene que ver con el intento de Adán por medio de las directrices de un ángel llamado Rafiel, para poder conseguir otra vez el paraíso, esa caída y que se pierde, ese lugar idílico. Y este libro supuestamente sería un libro de iniciación mágica para poder conseguir una especie de paraíso interior. El Picatris, el libro de teórico y práctico de la magia, sobre todo la magia talismánica, los lapidarios, los libros de las piedras y sus propiedades, sobre todo curativas. Alfonso X el Sabio hace que haya una explosión cultural y además es posible.
B
Que el señor de Orgaz en su biblioteca tuviera este tipo de libros, que mucha gente pensará la magia no tiene que ver nada con la fe, con la religión. No, al contrario, lo decías ahora, van unidas. Felipe II era su católica y Real Majestad, azote de herejes, y tenía una biblioteca de magia absolutamente increíble. Posiblemente el Sr. Dorgaz también pudiera tener.
A
Libros de este tesoro, no tengo duda. Y sobre todo sobre el concepto de fe y razón, que antes estaban fusionados. A partir del siglo XVIII, el siglo de las luces, el racionalismo, etcétera, empieza un poco a separarse estos dos universos, casi como los dos hemisferios cerebrales. Tenemos la ciencia por un lado, la creencia por otro lado, y parece que están condenadas. ¿Como no entenderse cuando ha habido muchísimos más siglos de conocimiento en donde han ido más o menos de la mano con esto no significa que caigamos en ningún tipo de superstición, sino que aceptemos los principios espirituales de la magia, que es de la religión en general, y que a partir de ahí podamos también avanzar en conocimiento? No es incompatible ser creyente con ser una persona racional y que además la ciencia pueda generar, por supuesto, un elemento práctico para la vida.
B
Desde luego, es un poco el contexto histórico de ese siglo XIV desde el punto de vista de la propia ciudad, de los monarcas, de la historia y de esa sociedad. Esa cotidianidad, esa normalidad que debió de tener el señor de Orgaz cuando falleció en 1323, hace ahora 700 años, un 9 de diciembre de 1323, lo hemos intentado recuperar de la mano de julio César Pantoja, guía de esta empresa por el Toledo mágico. Recomiendo a todos los que nos están escuchando que lo busquen en Internet y se apunten algunas de esas guías maravillosas que hacen a lo largo de la ciudad. Julio César, muchísimas gracias de verdad por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
A
Para mí todo un placer y ojalá que haya un reencuentro, por supuesto, con la historia. Y muchísimas gracias también a todos los asistentes, porque realmente ha sido un programa con mucho corazón, con muchas vivencias, así que enormemente agradecido, Nacho.
B
Gracias, julio.
A
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Podcast Host: Nacho Ares (SER Podcast)
Guest: Julio César Pantoja (Guía de Toledo Mágico)
Air Date: December 12, 2023
En este episodio especial de "SER Historia", el programa se traslada a la Iglesia de Santo Tomé en Toledo, delante del célebre cuadro "El Entierro del Señor de Orgaz" de El Greco. El anfitrión Nacho Ares y el invitado Julio César Pantoja nos invitan a un viaje al Toledo del siglo XIV, época del propio Señor de Orgaz. A través de anécdotas, detalles históricos y reflexiones sobre convivencia, arte y espiritualidad, el episodio pone en contexto la vida medieval toledana y el legado de sus gentes y culturas.
El episodio logra transmitir el dinamismo, la multiculturalidad y la riqueza histórica del Toledo medieval, reflejando su vigencia y trascendencia a través del arte, la religión y la convivencia cotidiana. Las anécdotas, leyendas y referencias culturales, narradas con pasión por Julio César Pantoja, permiten entender mejor la vida y el legado del Señor de Orgaz y el ambiente de la ciudad en el siglo XIV. La charla, de tono amable y divulgativo, invita tanto a descubrir la historia como a visitarla en persona.