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A
Ser podcast.
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Voy bajando de uno en uno los peldaños de la escalera del primer tramo del pozo de Yehuti, Totalmente vertical.
A
Muy.
B
Segura, pero toda una experiencia.
C
25 años ya del Proyecto Yehuti, el proyecto del CSIC dirigido por José Manuel Galán, profesor de investigación de esta institución, en donde ha sacado a la luz los secretos de una de las tumbas más fascinantes que hay en la orilla oeste de Luxor, la del tesorero de la reina Hatshepsut Yehuti. Estamos hacia el año 1450 antes de Cristo y he tenido la oportunidad de poder bajar, junto con el propio José Manuel, 13 metros por debajo del suelo para hundir mis pies en las entrañas de la montaña, la montaña protegida por la diosa Hathor, y descubrir esa cámara funeraria increíble, rodeada de textos del Libro de los Muertos. Ahora lo vamos a escuchar en la propia voz de José Manuel Galán. Textos que son pioneros y dan vida a una resurrección, en este caso del tesorero Yehuti, para seguir viviendo eternamente en el más allá. Ha sido toda una experiencia absolutamente increíble. Escuchábamos ahora al comienzo cómo descendía esos peldaños del primer tramo, del primer nivel, hasta una antecámara que hay justo antes de bajar otros 3 metros a la cámara funeraria. Y tengo que dar las gracias a José Manuel, como siempre, por la oportunidad que me ha dado de realizar y de cumplir este sueño. Os recomendamos a todos que entréis en la página web del Proyecto Yehuti, Proyecto Yehuti, donde vais a tener toda la información de esta última campaña, cómo poder colaborar con el proyecto, que también es muy importante, y desde luego conocer los detalles. Desde trabajo ya desde hace un cuarto de siglo. 25 años lleva José Manuel Galán trabajando en la orilla oeste de Luxor. Vamos a escuchar la conversación que tuve con él, precisamente allí abajo, casi 12 metros por debajo del suelo de la montaña Tebana.
B
José Manuel Galán, bienvenido a ser historia. ¿Dónde nos encontramos?
A
Pues nos encontramos en un sitio muy especial, que es la cámara sepulcral de yahutín. Estamos a 13 metros bajo tierra, dentro de su tumba, excavada en la roca de la montaña, y es el lugar que Yehuti planificó para pasar su vida eterna.
B
Yo recuerdo una vez cuando descubristeis la cámara, hace muchísimos años. Estamos a punto ya de celebrar esos 25 años de misión. La emoción que te embargó el momento junto con Rai Sali de llegar aquí y encontrar algo que yo creo que no esperabais.
A
Sí, bueno, eso es. Lo bonito de la arqueología es que es una sorpresa tras otra. Y por muchas ideas que te hagas, hipótesis, luego la realidad te lleva por sitios insospechados. La parte de arriba de la tumba de Yahuti estaba llena de escombros. Nos llevó cinco años liberar la caída de esos escombros. Y empezamos a excavar arriba, descubrimos la entrada al pozo. Tuvimos que excavar los 8 metros de bajada del pozo, luego la antecámara, luego el segundo pozo de 3 metros, y cuando por fin alcanzamos la cámara sepulcral, los primeros en arrastrarnos hasta aquí fuimos el rais, Ali y yo. Y un momento muy emocionante. Y me acuerdo perfectamente cuando entramos el rais y yo. El rais esperaba que iba a ser la versión Tutankamón de un noble tebano, y la cámara estaba vacía, estaba llena de escombros, llena de piedras que se habían caído del techo, pero no estaba el ataúd, ni estaba el ajuar. Ali empezó a despotricar contra sus paisanos antiguos, los roban todo. Y yo me acuerdo con la linterna, empecé a enfocar a las paredes y al techo. Le pero mira, Ali, si está todo escrito. Me acuerdo que el rey Sali, que no sabe leer escritura antigua, se dio perfectamente cuenta de la importancia de lo que acabamos de encontrar. Una foto muy bonita del equipo, cuando salimos del pozo por primera vez, que sale Ali con los ojos vidriosos. Y ese es el momento sonriendo, el momento que refleja lo que acabábamos de descubrir.
B
Además, desde el punto de vista filológico, que tú eres filólogo, es un texto maravilloso, porque lo comentábamos ahora, antes de comenzar la grabación de esta charla, es quizás el texto del Libro de los Muertos, que todos los egiptólogos tenemos un poco en boca siempre. Pero esta es la primera referencia que hay de algunos pasajes, de algunos capítulos.
A
Sí, esto la verdad es que es un hallazgo para los egiptólogos, desde luego muy importante, porque mucha gente te pregunta ¿Pero no has encontrado el ataúd de Yehut y la momia de Yehuti? Bueno, no tenemos su cuerpo, no tenemos su ataúd, pero tenemos su espíritu y tenemos su intelecto, tenemos su idea del más allá y su idea de la vida después de la muerte. Eso es mejor que tener físicamente la momia nos hubiera hablado de cuántos años vivió Yehuti, cómo era físicamente, qué enfermedades pudo padecer, pero en realidad esto nos habla de su mentalidad, de su personalidad, mucho más interesante. Y esta es una de las versiones más antiguas del Libro de los Muertos. El Libro de los Muertos comienza a redactarse a finales de la dinastía XVII, comienzos de la XVIII. Al principio se hace sobre los vendajes de las momias, sobre los sudarios, y escribiendo sobre tela es difícil hacer una redacción extensa. Por eso las primeras versiones del Libro de los Muertos suelen ser escuetas y sin viñetas. Después de Yehuti, se pone de moda escribir el Libro de los Muertos en papiro, y eso ya le da a los escribas la posibilidad de hacer composiciones más largas y decorarlas con viñetas. Entre los sudarios y los papiros, Yehuti escribe el Libro de los Muertos en las paredes y en el techo. Eso le da a los escribas la posibilidad de hacer una versión muy larga. Es de las versiones tempranas más largas que se conocen. Y además le permite al escriba, al estar el texto escrito en las paredes del techo, jugar con las tres dimensiones y ubicar los capítulos según su contenido en la parte de abajo de la pared o en el techo. Por ejemplo, los capítulos contra las picaduras de escorpión o de serpiente, se escriben en la parte baja de la pared, mientras que los capítulos que se refieren al cielo, al conocimiento de las almas del cielo, se escriben en el techo. Eso es algo también muy único.
B
Una de las virtudes también con que cuenta el Libro de los Muertos en este caso, y sobre todo redundando en la figura de Yehuti, él era tesorero de la reina Hatshepsut, pero también era un sabio, podríamos decir casi que era un filósofo, una persona muy preocupada por por todo aquello que estuviera rodeado de textos y vinculado a textos antiguos, ancestrales.
A
Sí, bueno, eso es lo bonito. La suerte que hemos tenido de ocuparnos de la tumba de Yehuti ha sido que Yehuti, además de ser supervisor del tesoro de la reina Hatshepsut, es decir, como su ministro de Hacienda, ser supervisor del ganado de Amón, ser supervisor de los trabajadores que decoraban las partes más importantes de los templos que se estaban construyendo en aquel momento. Él se veía a sí mismo como un campeón de las letras escritas y decora su monumento desde la fachada hasta la cámara sepulcral, donde estamos ahora nosotros, todo pensando en exhibirse como escriba, aunque hay escenas figurativas, pero es la primera tumba donde se hace hincapié en el texto escrito. Y la cámara sepulcral es una pasada. Él se quiere literalmente vivir eternamente envuelto en texto, que esa es la idea. Escribir las cuatro paredes y el techo es para que él estuviera envuelto en los textos de por vida. Por eso es tan bonito lo que se nos ha conservado, porque nos refleja muy bien su mentalidad. Y luego también hay un montón de detalles peculiares. Por ejemplo, el color blanco del estuco hace referencia también a los vendajes, por un lado, de las momias, y también al huevo. Los egipcios tenían la idea de que la vida. Tenían varias creencias que conviven pacíficamente. Por un lado creían que la vida se origina en el agua, y eso es muy bonito, muy interesante desde nuestro punto de vista. Y arriba tenemos un himno al Dios creador donde dice que la vida se genera en el agua. Pero también ellos piensan que la vida se genera en el huevo. Y la idea del huevo como origen de la vida está muy presente en la religión egipcia. Envolviéndose en las letras escritas sobre blanco, Yahuti se rodea de él como si fuera un gran sudario y evocando la idea del huevo que te va a posibilitar renacer en el más allá.
B
Además, la importancia del texto implica sobre todo ese lado más mágico, que no solamente es un texto, sino que tiene un significado para ellos real. Yo recuerdo cuando estudiaba jeroglífico contigo, tú eras mi maestro, mi profesor, siempre redundabas en eso. Y recuerdo que me recomendabas los libros de Herri George Fisher para estudiar la relación de las imágenes con los jeroglíficos. Estas imágenes en realidad para ellos eran imágenes vivas.
A
Claro, los egipcios creían que la palabra escrita tenía la capacidad de cobrar vida, y sobre todo si la pronunciabas a viva voz. Por eso el signo jeroglífico que representa una serpiente. Los egipcios jugando con esa idea de que los jeroglíficos cobran vida y si la serpiente cobra vida, la vamos a liar. Y entonces muchas veces la cortan la cabeza o representan un cuchillo hiriéndole en el cuello. Si cobra vida en la escritura, que la serpiente no se vuelva contra ti. Eso es una cosa muy bonita. Pero volviendo al tema de Yehuti como escriba, al estar este texto escrito en este estuco o mortero de cal, nos permite muy bien seguir la mano del escriba, que eso es algo muy chulo, que en el papiro no se ve tanto, y podemos ver, por ejemplo, cuántas veces mojaba el escriba el pincel, cómo dibuja cada signo. Porque tú ves un signo hierático, o en este caso, jeroglífico cursivo, y a lo mejor tú piensas que lo harías de otra forma. ¿Por qué el escriba empieza aquí, luego sigue por acá, luego para allá, pero cuando te pones tú a hacerlo, ese es? Eso es el orden lógico de la escritura. Hicimos un ensayo de escritura en el Hotel Marsan para ver cómo se escribía, y efectivamente, un detalle también peculiar es que los antiguos egipcios cogían el pincel por el medio, como los orientales, y más que escribir, casi dibujan los signos de escritura. Eso también te cambia mucho. Coger el pincel abajo o en medio hace que traces los signos de forma distinta. Y la forma de escribir de los antiguos egipcios se parece mucho a cómo escriben hoy los orientales cuando quieren hacer caligrafía bonita. Pero sólo este texto de aquí, de Yehuti, es fenomenal para aprender lo que se llama la materialidad de la escritura, o sea, los detalles físicos que tiene que tener en cuenta el escriba y que hace el escriba al escribir.
B
Antes nos comentabas también la importancia de la orientación de las cámaras, de la posición de los textos. Yehuti jugaba con todo ello para reforzar ese aspecto mágico de su vida trascendental en el más allá.
A
Sí, bueno, la tumba de Yehuti es peculiar porque tiene un pozo de 8 metros, luego vuelve hacia atrás, hacia la salida del sol, en contra de lo que uno podría pensar, porque lo lógico es que hubiera ido hacia el oeste. Sin embargo, la primera cámara va hacia el este, luego hay un segundo pozo, y luego esta sala donde estamos ahora, hace un giro, en realidad pensado para coincidir la entrada con la representación de la diosa de Occidente en el pasillo central de la parte de arriba. Es decir, en vez de él ir físicamente hacia Occidente, lo que hace es llevar su cámara sepulcral. Para coincidir con la representación de la diosa de Occidente. En realidad, a todos los egipcios les gusta jugar un poco como con el espectador y con sus propias ideas. Si yo quiero ir a Occidente, pues qué mejor que irme hacia la diosa de Occidente, no hacia Occidente de verdad. Entonces, eso es lo bonito de los egipcios, que venga a darle vueltas a las cosas. Y a jugar un poco con sus propias ideas. Es como una especie de juego intelectual.
B
Un juego que además vosotros, casi 3.500 años después, tenéis que seguir casi como detectives. Como si fuerais una especie de Sherlock Holmes. Porque habéis llegado a la conclusión de que Yehuti, a pesar de todo su interés, finalmente no fue enterrado aquí, sino en la cámara que hay un poco más arriba.
A
Sí, el problema es que cuando la cámara ya estaba terminada, las cuatro paredes escritas y el techo completado, Yehuti decide ampliar la cámara. Rompe dos paredes y se le cae parte del techo. Y entonces es enterrado en la antecámara. Y eso es lo que ha hecho que se haya conservado este texto También. Otra peculiaridad que nos trae el antiguo Egipto a nuestro presente. Es, por ejemplo, el uso de la tinta roja. El texto está escrito en tinta negra hecha de carbón. Pero de repente se ven pasajes escritos en tinta roja. Y es que los antiguos egipcios usaban la tinta roja para marcar el comienzo de cada capítulo. Como si nosotros lo pusiéramos en negrita. Pues ellos lo ponían en tinta roja. Y luego hay un capítulo especialmente interesante, que es este de aquí. Hay mucha parte escrita en rojo. Porque este representa el interrogatorio que le hacen a Yehuti. Las partes de la barca solar. Las tumbas en Egipto se hacen tan profundas. Porque la idea del egipcio es alcanzar la barca solar en su viaje nocturno por debajo de la tierra. Para renacer con el sol a la mañana siguiente. Por eso las tumbas del Valle de los Reyes son tan grandes. Y las tumbas de los nobles también tan profundas. Porque piensan que así aumentan las posibilidades de alcanzar la barca solar. El éxito de Yehuti lo representa en esa viñeta que sale Yehuti detrás del dios Rahorakti, subido por fin en la barca solar. Pero antes de que eso se produzca, Yehuti ha tenido que superar una prueba, que es el interrogante de las partes de la barca. Y eso es muy bonito. Hay como una especie de teatro, en el que, por ejemplo, los remos de la barca solar le yehuti, nosotros somos los remos, ¿Cuál es nuestro nombre secreto? Y Yehuti los remos son las costillas de Sez. El mástil le pregunta a Yehuti, ¿Cuál es mi nombre secreto? Y tu nombre secreto es la columna de Isis. Y así las distintas partes del barco le van interrogando a Yehuti. Él tiene que saber la respuesta correcta, y eso le da acceso a la barca. Eso es muy bonito, porque luego la filosofía clásica, hay una corriente filosófica que todo está basado en el conocimiento. Los egipcios, en realidad, el libro de los muertos lo que trata es de darle al difunto lo que necesita saber para alcanzar la vida eterna, el más allá. También los egipcios unían su vida eterna al conocimiento de ciertas cosas.
B
Ya para ir acabando, quizás para ti esta es la parte más interesante como filólogo de toda la tumba, porque luego, desde el punto de vista arqueológico, apareció infinidad de materiales, ya de época muy posterior. Pero quizás este es el alma del proyecto Yehuti.
A
Sí, este es el alma del proyecto Yehuti, pero no tanto desde el punto de vista de la filología, que también, pero yo diría de la filosofía. Es como si accedieras al pensamiento de una persona y a las creencias de una persona. Una de las cosas más bonitas del antiguo Egipto, cuando se estudia en profundidad, es darte cuenta de todo lo que tenemos nosotros de antiguos egipcios. Nuestra idea de la vida después de la muerte, nuestra idea de que esa vida eterna es un premio que hay que ganarse. Y por un lado se lo gana uno haciendo buenas acciones en tierra. Los principios morales estaban en Egipto presentes desde época de las pirámides. Hay inscripciones a lo de las pirámides, tú lo sabes bien, que yo di de comer al hambriento, di de beber al sediento, di ropa al desnudo, fui un padre para el huérfano, un marido para la viuda, crucé en barca a quien no tenía barca. Esa idea de los principios morales está escrito en Egipto en el año 2500 a. C. La idea, como digo, del juicio final, de la vida en el más allá. Todo esto hace que los antiguos egipcios no sean seres ajenos a nosotros. Mucha gente te pregunta ¿Y por qué estudiamos el Antiguo? ¿A mí qué me importa el Antiguo Egipto? Pero son tus raíces intelectuales y culturales. Mucha gente piensa que tus raíces están en tu pueblo. Pero ¿Por qué vas a tener tú más en común con unos perfectamente respetables habitantes de la prehistoria que se abrían la cabeza unos a otros luchando por los restos de un animal, que unos escribas al otro lado del Mediterráneo que estaban dándole vueltas a la vida eterna y a cómo superar la vida eterna y a principios morales? Yo me considero que tengo más en común con un antiguo egipcio que un paleolítico de Cuatro Caminos. Lo siento mucho.
B
Muy bien, José Manuel Galán, aquí bajo la protección de la diosa Nut. Todo un lujo estar aquí en la cámara funeraria de Yehutí. Como siempre, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia y enhorabuena por todos esos años, 25 años ya excavando aquí en el proyecto.
A
Bueno, gracias a ti, Nacho. Tú casi casi estás a punto de cumplir 25 años en la radio. Y gracias por la labor que haces de divulgación de la historia, que es muy muy importante la educación. Los políticos a veces no se dan cuenta, pero la educación es nuestra salvación. Todo al final tiene la solución en la educación. El otro día me preguntaban por el patrimonio. Si Egipto protege bien a su patrimonio, es imposible proteger bien al patrimonio. En España igual. Y la solución para protegerlo es educativo. Educar, implicar a las comunidades locales, enseñarlas y que ellos indirectamente lo valoren e indirectamente lo proteja. Y todo, cualquier tema, la solución está en la educación. Y creo que es muy importante que le demos la importancia que se merece y entre ellos, desde luego, más la historia, por supuesto.
B
Lo dicho, muchísimas gracias, José Manuel.
A
Hasta otra, Nacho. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Lasser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Podcast: SER Historia
Host: Nacho Ares (B)
Guest: José Manuel Galán (A), investigador principal del Proyecto Djehuty (CSIC)
Fecha: 10 de febrero de 2026
En este episodio de SER Historia, Nacho Ares acompaña al egiptólogo José Manuel Galán en una visita extraordinaria a la cámara funeraria de Djehuty (Yehuti), el tesorero de la reina Hatshepsut. Los oyentes son transportados, literalmente y en espíritu, 13 metros bajo tierra a través de las entrañas de la montaña en la orilla oeste de Luxor para descubrir los secretos, las emociones y la relevancia del hallazgo de la tumba y sus inscripciones pioneras del Libro de los Muertos. El episodio combina vivencias personales, arqueología, filología y una profunda reflexión sobre el legado egipcio y su vigencia intelectual y cultural.
José Manuel relata el proceso de excavación y el momento emotivo del descubrimiento de la cámara sepulcral, cuando él y el rais Ali acceden por primera vez:
“El rais esperaba que iba a ser la versión Tutankamón de un noble tebano, y la cámara estaba vacía... pero no estaba el ataúd, ni estaba el ajuar. Ali empezó a despotricar contra sus paisanos antiguos, los roban todo. Y yo... empecé a enfocar a las paredes y al techo: pero mira, Ali, si está todo escrito.” (José Manuel Galán, 04:15)
“Y esta es una de las versiones más antiguas del Libro de los Muertos... le permite al escriba, al estar el texto escrito en las paredes y el techo, jugar con las tres dimensiones y ubicar los capítulos según su contenido.” (José Manuel Galán, 06:20)
Yehuti fue más que un alto funcionario: quiso trascender como escriba y “campeón de las letras”.
La tumba, desde su fachada hasta la cámara sepulcral, está concebida para exhibir el texto como signo distintivo de su vida, enfatizando la idea de “vivir eternamente envuelto en texto”.
“Es la primera tumba donde se hace hincapié en el texto escrito. Y la cámara sepulcral es una pasada. Él se quiere literalmente vivir eternamente envuelto en texto.” (José Manuel Galán, 08:21)
Reflexión sobre el simbolismo del color blanco: remite tanto a los vendajes de las momias como al huevo, ambos símbolos de vida y renacimiento en la religión egipcia.
Explicación de la función mágica y real del texto egipcio: la palabra cobraba vida, y su pronunciación aseguraba el efecto mágico.
Detalles sobre el proceso de escritura:
“Sólo este texto de aquí, de Yehuti, es fenomenal para aprender lo que se llama la materialidad de la escritura...” (José Manuel Galán, 11:50)
La orientación de la tumba está cuidadosamente trabajada: la cámara sepulcral es alineada simbólicamente hacia la diosa de Occidente, jugando con el espectador y las propias creencias egipcias.
Nacho compara la labor investigadora con la de un detective como Sherlock Holmes.
“Eso es lo bonito de los egipcios, que venga a darle vueltas a las cosas. Y a jugar un poco con sus propias ideas. Es como una especie de juego intelectual.” (José Manuel Galán, 13:33)
Revelan que Djehuty finalmente no fue enterrado en la cámara principal, sino en la antecámara, tras un derrumbe causado por la ampliación.
Observación detallada sobre el uso de tinta roja para resaltar inicio de capítulos y pasajes importantes.
“Los egipcios, en realidad, el libro de los muertos lo que trata es de darle al difunto lo que necesita saber para alcanzar la vida eterna...” (José Manuel Galán, 15:49)
Relación entre la filosofía egipcia y la posterior grecorromana: la idea de que el conocimiento es clave para la trascendencia.
José Manuel destaca que el alma del Proyecto Djehuty está en poder entrar en el pensamiento y las creencias del propio Djehuty.
Subraya la herencia de valores morales egipcios y la similitud con nuestras propias concepciones de vida más allá de la muerte y la ética.
“Una de las cosas más bonitas del antiguo Egipto, cuando se estudia en profundidad, es darte cuenta de todo lo que tenemos nosotros de antiguos egipcios. Nuestra idea de la vida después de la muerte, nuestra idea de que esa vida eterna es un premio que hay que ganarse.” (José Manuel Galán, 17:19)
José Manuel concluye con una reflexión sobre la importancia del estudio del Egipto antiguo como raíz intelectual y cultural, más allá de localismos o tópicos sobre la historia.
“Y la solución para protegerlo es educativa. Educar, implicar a las comunidades locales, enseñarlas y que ellos indirectamente lo valoren e indirectamente lo proteja... la solución está en la educación.” (José Manuel Galán, 19:46)
El descubrimiento emocionado:
“Me acuerdo que el rey Sali, que no sabe leer escritura antigua, se dio perfectamente cuenta de la importancia de lo que acabamos de encontrar. Una foto muy bonita del equipo, cuando salimos del pozo por primera vez, que sale Ali con los ojos vidriosos.” (José Manuel Galán, 04:41)
Sobre la importancia del texto frente al hallazgo físico:
“…no tenemos su cuerpo, no tenemos su ataúd, pero tenemos su espíritu y tenemos su intelecto, tenemos su idea del más allá y su idea de la vida después de la muerte. Eso es mejor que tener físicamente la momia...” (José Manuel Galán, 05:39)
Diálogo mágico y filosófico con la barca solar:
“Los remos son las costillas de Sez. El mástil pregunta... tu nombre secreto es la columna de Isis. Y así las distintas partes del barco le van interrogando a Yehuti. Él tiene que saber la respuesta correcta, y eso le da acceso a la barca.” (José Manuel Galán, 15:19)
Sobre los valores egipcios eternos:
“…yo di de comer al hambriento, di de beber al sediento, di ropa al desnudo, fui un padre para el huérfano, un marido para la viuda, crucé en barca a quien no tenía barca. Esa idea de los principios morales está escrito en Egipto en el año 2500 a. C.” (José Manuel Galán, 17:49)
La educación como salvación para el patrimonio:
“Es imposible proteger bien al patrimonio... la solución para protegerlo es educativa. Educar, implicar a las comunidades locales...” (José Manuel Galán, 19:46)
El episodio ofrece una visita inmersiva, erudita y emocional a la cámara funeraria de Djehuty, demostrando la profunda humanidad y actualidad de los valores, conocimientos y magia del Antiguo Egipto. José Manuel Galán hace un llamado a reconocer el legado egipcio como una raíz esencial de nuestra cultura, y a dar valor a la educación como clave para la protección del patrimonio histórico universal.