Transcript
A (0:02)
Ser podcast.
B (0:19)
En los próximos minutos vamos a viajar aquí, en esta máquina del tiempo, en Ser Historia, hasta la España de finales del siglo XVIII, comienzos del siglo XIX. Es una época que estaba ya relativamente convulsa, sobre todo luego con la llegada de los franceses, pero esa estabilidad relativa, política, social, tenía un marchamo también que caracterizaba un poco lo que era la forma de pensamiento de aquella época. La Inquisición como tal había nacido con los Reyes Católicos en el siglo XV, creo que es en el año 1478. Sin embargo, todavía han pasado ya casi 400 años y esa Inquisición sigue vigente y sigue transformando y delimitando un poco el pensamiento de toda la sociedad. Es una Inquisición, es cierto que no es tan expeditiva, tan brutal, como veíamos con esos autos de fe en los siglos XVI y XVII, pero tiene todavía mucha presencia. Ese es el trasfondo que podemos ver en la nueva novela de nuestro próximo invitado, Luis Zueco. Su título es el La Inquisición contra Goya, y precisamente trata de eso, de cómo esta institución religiosa intenta delimitar la creatividad del artista Francisco de Goya en esta época. Luis Zueco, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
C (1:40)
Hola, Nacho, muy contento de estar otra vez contigo, la verdad.
B (1:43)
¿Cómo era el Madrid de Goya? ¿Cómo nos tenemos que imaginar ese Madrid de finales del XVIII, comienzos del XIX?
C (1:50)
Bueno, es un Madrid en transformación. Ya se han hecho las grandes reformas de Carlos III. Para que lo entiendan los oyentes, el Madrid monumental de hoy en día es el Madrid de mi novela, pero un Madrid completamente nuevo. Palacio Real está casi terminado, pero no el Paseo del Prado está recientemente terminado. Se han construido ya los grandes palacios, por ejemplo, de la duquesa de Alba, no el de Liria, sino el Palacio de Buenavista, que es su gran palacio. Entonces estamos viendo cómo se está transformando, se está modernizando, para que no entienda la gente la palabra, el Madrid de esta época, Madrid de Corte, pero claro, todavía es una ciudad pequeña en comparación con París o Londres, y todavía subsisten las instituciones del Antiguo Régimen, y entre ellas, por supuesto, está la Inquisición con Tribunal de Corte en la calle Torija, y todavía se conserva el edificio. Y estamos en un Madrid que es muy interesante, un Madrid que por un momento se abre a la modernidad, pero por otra parte es un Madrid con grandes problemas, sobre todo de huérfanos, de mendigos. Tenemos las esclusas, hay mucha pobreza. Tenemos esa dicotomía de grandes palacios de monarquía y aristocracia, pero también muchísima desigualdad porque hay mucha gente pobre.
B (2:59)
