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Narrator
Ser podcast.
En sus nuevas salas de antigüedades ibéricas y clásicas, el Museo Arqueológico Nacional ofrece al público valiosas obras pertenecientes a la etapa inicial altamente creadora de la cultura ibérica. La Leona de Baena es de gusto arcaico, largamente conservado por el arte ibérico. El misterio se esconde en esta tremenda faz maltratada de la efigie alada de Agost, de origen oriental, jónico en gran parte. La llamada Bicha de Balazote es un toro andrógino, de lejana influencia caldea, hermano de los toros de Persépolis, con cabeza de hombre barbudo. En el Cerro de los Santos de Montealegre, cerca de las ruinas de un templo jónico, fueron encontradas estas esculturas oferentes con su vasija en las manos, prueba del hondo sentimiento religioso de los antiguos iberos.
Nacho
No es la primera vez que utilizamos un fragmento del Nodo de esas noticias y documentales antiguos. En este caso es de la década de 1970 y hace referencia a la colección de esculturas ibéricas que hay en el Museo Arqueológico Nacional. Entre ellas se hace especial mención a una muy interesante desde el punto de vista estético, es muy atractiva, es una figura andrógina, es la Bicha de Balazote, uno de los hallazgos más increíbles de la historia de la arqueología en España. Ha aparecido muy cerquita de esta localidad albaceteña, Balazote, y que tanto entonces en el siglo XIX como hoy, sigue sorprendiendo a muchísimos, porque realmente no sabemos ahora nuestro invitado nos podrá concretar si se ha avanzado o no en la investigación o en las suposiciones alrededor del posible significado que pudiera tener esta figura, como digo, andrógina. Es un personaje barbado, es una suerte de esfinge, también cabeza humana y cuerpo de animal, y que recuerda también algunas figuras, como decíamos, como se escuchaba mejor dicho, en el nodo. En ese fragmento del nodo se comentaba la idea de que quizás tuviera una referencia desde el punto de vista cultural, vinculado con la antigua Caldea. Jesús Manuel de la Cruz Martín, bienvenido a Ser Historia.
Jesús Manuel de la Cruz Martín
Muy buenas Nacho, encantado de estar aquí contigo y con todos los oyentes.
Nacho
Jesús Manuel es autor de un libro titulado La Bicha de Balazote y el más allá de los iberos, publicado por Balazote Libros. Él también tiene un blog que yo recomiendo desde aquí, que es Voces de bronce y hierro vocesdebroncehierro es es la dirección a través de la cual podéis acceder a esos contenidos y a partir de ahí también pues todos los podcast, todos los referentes multimedia con los que trabaja. Tiene una cuenta de Twitter muy activa, tiene ese canal de Twitch también muy activo, seguro muchos de nuestros oyentes también lo conocen por esa rama. Jesús Manuel, la primera rara avis en el mundo de la literatura, el mundo de la divulgación, ¿Dónde nace tu interés por el mundo ibérico?
Jesús Manuel de la Cruz Martín
Mi interés por el mundo ibérico procede de el darme cuenta de lo poco que sabía de ellos. Los iberos junto con Tarteso y los celtíberos y los celtas de la cordillera cantábrica y la costa atlántica, son los pueblos que habitaron aquí antes de Roma. Y cuando yo empecé a divulgar en redes y a leer del tema, yo me licencié en Historia Antigua y yo estudié Roma antigua y me di cuenta que no sabía nada de los pueblos peninsulares. Con ese interés de querer saber y con las capacidades que tenía para encontrar documentación y manejarme en el mundo proceloso de la bibliografía, empecé a investigar y los iberos me llamaron tanto la atención que empecé a especializarme cada vez más en ellos.
Nacho
Según te estaba escuchando, estaba pensando, ¿Me lo dices o me lo cuentas? Cuando estudié Historia Antigua también en la Universidad de Valladolid, yo como egiptólogo, no vimos los cinco años de carrera, ni un solo día vimos nada relacionado con Egipto y con el mundo ibérico. Igual a mí me parecía no solamente privar del conocimiento de una cultura muy nuestra, lo de Egipto lo puedes entender porque si no hay asignaturas específicas de ello, pero no ver nada del mundo ibérico a mí me parecía totalmente ridículo. Yo recuerdo el comentario que hice en una ocasión a un profesor, me decía no, ahí tienes los manuales para para poder leerlo Y yo le contesté que para esos manuales yo no me matriculo en la universidad, para eso me hubiera quedado en mi casa tan feliz, porque para leerlo en un libro pues ya tengo tiempo de poder hacerlo fuera. Pero como vamos a ver en los próximos minutos hay muchas referencias y muchos aspectos realmente llamativos de esa cultura ibérica. ¿Cómo aparece la dama, como son todas damas, ¿Cómo aparece la bicha de Balazote ahí en Albacete?
Jesús Manuel de la Cruz Martín
Pues la bicha de Balazote fue posiblemente un encuentro casual. Nosotros tenemos contacto con la bicha de Balazote por primera vez cuando aparece en el registro de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos de Albacete, el 28 de junio de 1879. Allí se especifica que un vecino de Balazote que se llamaba Isidro López había donado voluntariamente una escultura que había encontrado en sus propiedades, que era una escultura extraña, que los campesinos de Balazote no sabían qué nombre ponerle y le decían Bicha, esta Bicha. Y así figura en el acta de la Comisión y por eso ha quedado el nombre hasta nosotros. Un hallazgo casual que además, uno de los problemas de este hallazgo es que se desconoce el punto exacto en el que se encontró la Bicha. Por estudios y análisis arqueológicos que se han hecho posteriormente en la vega del río Balazote o río Don Juan, se ha ubicado más o menos en un espacio conocido como Los Majuelos, pero en realidad es un monumento que está fuera de contexto, no se conoce bien en qué espacio y a qué elemento arquitectónico debía pertenecer.
Nacho
Claro, yo decía en la introducción lo de ese personaje andrógino y lo he leído muchísimas veces, pero luego viendo La Bicha. Claro, nosotros le llamamos La Bicha, pero más que una bicha parece un bicho, no tiene nada femenino más allá de ese aspecto relacionado con las esfinges orientales, porque es una cabeza de varón barbado y el cuerpo de un animal.
Jesús Manuel de la Cruz Martín
Sí, efectivamente, la figura de La Bicha es en realidad un dios griego, aqueló el padre de los ríos de la antigua Hélade, que por las redes comerciales establecidas por los griegos, primero en Italia con los etruscos y luego aquí en la península ibérica con los iberos, esta imagen del dios fue mutando, fue cambiando y llegó hasta la península un toro con un rostro barbado de hombre, con unas orejitas pequeñas, con unos cuernecitos y desde luego andrógino. No es extraño, por eso lo de Bicha, porque ese cuerpo bovino y ese rostro barbado le dan incluso cierto aire cómico a nuestros ojos actuales.
Nacho
Llama mucho la atención, hoy la podemos ver en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid y es una de las figuras más representativas. Yo recuerdo hace unos meses Chris Naughton, el egiptólogo británico, muy conocido por la aparición de sus programas en National Geographic en televisión, vino a Madrid y le llevé al Arqueológico. No conocía prácticamente nada del mundo ibérico y hubo dos piezas que le llamaron mucho la atención. Una de ellas La Dama de Elche que inmediatamente, sin haberlo escuchado antes, lo relacionado con la princesa Leia de La Guerra de las Galaxias, de Star Wars. Yo creo que eso es un icono universal. Y también la Bicha de Balazote, este ser tan extraño, barbado, como decías ahora, Jesús Manuel, gran parte de tu libro también está dedicado precisamente a ese mundo funerario, a ese mundo del más allá. ¿En donde podría entrar esta Bicha de Balazote? Porque al haber sido descubierta, descontextualizada, no sabemos en qué contexto apareció, si en un santuario, en una tumba o en qué.
Jesús Manuel de la Cruz Martín
Claro, el principal estudio que se ha hecho por parte de investigadores, arqueólogos, historiadores, aquí trata de dilucidar precisamente ese aspecto, el mundo funerario ibérico. En la región de Albacete, en el sur peninsular, se conoce bastante bien. Sabemos que todos los pueblos de la zona sur de la península ibérica, los pueblos ibéricos construían en la época de La Biche, en torno al siglo VI, V a. C. Grandes monumentos funerarios. Y esos monumentos estaban decorados o adornados por bestias mitológicas. Por ejemplo, seguro que los oyentes conocerán Pozomoro, con cuatro leones feroces cubriendo sus esquinas. Y también en en muchas regiones encontramos, en la zona de Castellón o en el propio Albacete, esfinges, grifos, toros también. Esta Bicha, por lo tanto, es una criatura mitológica que adornaba probablemente algún tipo de monumento. Y puesto que estas esculturas eran una expresión de la élite ibérica y sabemos que los templos ibéricos no tenían grandes conjuntos escultóricos, lo más probable es que La Bicha formara parte de otro monumento. Y esto además es así porque si tenemos la oportunidad de ir al museo y verla, podremos observar que la Bicha está tallada en un sillar, que la propia Bicha es un sillar en relieve, por lo que su ubicación en una especie de estructura que diríamos es innegable.
Nacho
Además, has mencionado el monumento La Torre de Pozomoro, un monumento realmente espectacular, que ahora lo podemos ver en uno de los patios del Museo Arqueológico Nacional en Madrid, con unos relieves también que algunos han querido identificar, algunas escenas con la epopeya de Gilgamesh. En cualquier caso, un sabor muy oriental, muy mesopotámico, que es algo que también caracteriza a muchos aspectos del mundo ibérico, del arte de los antiguos iberos, en el sentido de que es cierto que toman muchos elementos locales, muchos aspectos locales propiamente auténticos, propios originales, pero también una influencia de todo lo que viene de Oriente muy grande, muy destacada.
Jesús Manuel de la Cruz Martín
Sí, los iberos vivieron totalmente inmersos en el marco cultural de la koiné mediterránea. Todos los pueblos del Mediterráneo, desde las Columnas de Hércules hasta las ciudades fenicias, compartieron unos elementos comunes, creencias similares que se influenciaban unos a otros. Y los griegos llevaron desde Oriente, por parte de la cultura fenicia, los griegos llevaron muchos de los elementos iconográficos a Italia y a Iberia, pero también los fenicios, que se habían desarrollado en el sur, en Tartessos, y que los iberos, por una parte griegos y por otra parte fenicios, fueron adaptando muchos de esos elementos iconográficos para expresar sus propios pensamientos religiosos y sus propios elementos mitológicos. Un campo muy importante del estudio de la iconografía ibérica no es sólo coger los rasgos iconográficos orientales y plasmarlos en Iberia, sino que es que los propios iberos, a través de esos elementos iconográficos, expresan un lenguaje totalmente original y propio y expresan un conjunto de conceptos y de ideas sobre el más allá, la muerte, las criaturas mitológicas y sus mitologías. Pues muy rico y muy profundo.
Nacho
Además, tú en tu libro La bicha de Balazote y el más allá de los iberos, lo especificas muy bien, lo acabas de decir, lo importante que es el estudio de ese simbolismo, que no deja de ser también parte de una comunicación, de un lenguaje que si tú sabes interpretar esas formas, esos iconos, esas imágenes, eres capaz de aprehender, de hacerte con ese mensaje que se transmite a través de las figuras, más allá de una escritura que todavía tiene muchos enigmas en el mundo ibérico, pero que esa iconografía es tan importante porque nos está transmitiendo una serie de símbolos y de significados que, imagino, muchos de ellos hoy se han perdido precisamente por el paso de casi 2.500 años.
Jesús Manuel de la Cruz Martín
Claro, efectivamente. Hay elementos de la mitología y del mundo de las creencias ibéricos que nunca podremos llegar a entender porque no podemos traducir su lenguaje. Si algún día tuviéramos la gran fortuna de poder empezar a traducirlo, entonces el vuelco que daría nuestro conocimiento de la cultura ibérica sería tremendo. Nos queda la iconografía. Y como sabemos que estos elementos iconográficos los comparten con otros habitantes del Mediterráneo y que a través de ellos expresan sus propios mundos y sus propias creencias, pues ahí tenemos un gancho al que agarrarnos Y lo cierto es que la información, aunque general, porque nunca vamos a conocer nombres de personajes mitológicos ni de dioses, alcanza bastante profundidad y podemos hacernos una idea bastante cercana sobre cómo concebían los iberos el más allá y cómo veían ese mundo mitológico de los seres extraños y de las criaturas sobrenaturales, diríamos.
Nacho
Comentabas antes, Jesús Manuel, que la Bicha de Balazote tiene esa cabeza humana de varón, de un hombre barbado, con esos ojos abiertos tan enormes, tan grandes, y el cuerpo de un toro, un elemento absolutamente mediterráneo, muy vinculado con España, con la historia de España desde la antigüedad. Pero también el toro era una figura emblemática, no solamente de religiones, podríamos decir orientales, de cultos diarios en los templos, sino también en ese mundo del más allá, que es un poco en el que te adentras en tu libro.
Jesús Manuel de la Cruz Martín
Claro, el toro además tiene un valor simbólico tremendo en las culturas de la antigüedad. Por un lado representa el poder, representa la fuerza, y estos aristócratas ibéricos en sus tumbas, muchas veces coronaban sus tumbas con toros, porque representan esa autoridad, esa fuerza. Pero luego, por otro lado, desde el punto de vista iconográfico griego, los toros, curiosamente, se asocian con los ríos. Y la Bicha, que es el dios aquel o dios de los ríos, tiene ese cuerpo de bóvido, porque en una asociación de ideas, el rugido de los ríos con esas aguas desbocadas en las crecidas, se parece al mugido de los toros. Y los griegos concebían a los dioses fluviales con esta forma bovina. Y ahí vemos Aquelo con ese cuerpo de toro. Pero aquí, a Kelo, el toro no está representando fuerza, sino que lo vemos en una postura mansa, con las patas recogidas, con el rabo enroscado, tranquila, como esperando. Y el simbolismo que nos quiere reflejar es ese concepto del río. Un concepto que además, si nos fijamos bien en la escultura, se ve remarcado por el agua que emana de sus narices. Vemos una barba y un bigote, pero si nos acercamos bien a la escultura, veremos que ese bigote son en realidad dos chorros de agua que le emanan de las narices. La expresión y el significado está clarísimo.
Nacho
Estaba observando ahora la portada del libro y tomando detalle de lo que decías, y en efecto, esos bigotes que a mí siempre me han llamado la atención en la Bicha de Balazote, pues podrían ser perfectamente, parece que lo son, dos hilos de agua manando de la nariz de esta divinidad, de aquel Jesús Manuel. ¿Cómo nos tenemos que imaginar ese monumento funerario en el que seguramente estaba, como esa guinda del pastel, la Bicha de Balazote? Imaginamos también que tendría color, aunque se ha perdido. Yo no sé si se han hecho estudios de la pátina que cubre la escultura, por si se han encontrado restos de policromía, como ha sucedido con otras figuras, otras esculturas del mundo ibérico. ¿Cómo nos tenemos que imaginar ese monumento funerario?
Jesús Manuel de la Cruz Martín
Podemos imaginarnos el monumento de la Bicha como una torre. Probablemente estaría formada por una serie de escalones, como un basamento en dos o tres niveles, sobre el cual se elevaría un edificio turriforme, no de mucha altura, probablemente de una altura humana más o menos, con sillares totalmente escuadrados y bien aparejados. Esta bicha formaría parte de una de las esquinas de la torre. Siempre nos quedará la duda si, al igual que los leones de Pozo Moro, habría una bicha gemela al otro lado de la figura. Pero dado que en las representaciones en Etruri y en Grecia la bicha suele representarte sola, aqueló aparece solo, es posible que esta bicha estuviera como elemento principal del monumento, rematado por alguna gola o alguna estructura piramidal, Posiblemente, y en conjunto formaría un elemento que se vería desde el entorno cercano y que sería una zona de paso, porque probablemente estas torres, estos monumentos funerarios, eran utilizados por la aristocracia ibérica no sólo para hacer notar su lugar de descanso eterno, sino también como hito territorial dentro de las rutas comerciales del entorno, para convertirse en un lugar de paso en el que poder cobrar peaje o garantizar a ojos de sus rivales aristocráticos, que ese terreno pertenecía a ellos y a sus antepasados y que tenían derecho sobre él.
Nacho
No hay que olvidar también, mucha gente nos que nos esté escuchando ahora dirá claro, qué lástima que se haya perdido todo el contexto arqueológico en donde apareció la Bicha de Balazote en la década de. Bueno, seguramente en la década de 1860 y se registró en ese año, 1870 y pico. Pero también hay que tener en cuenta que prácticamente en aquella época nadie había hablado todavía del mundo ibérico. Creo que fue Juan de Dios de De la Rada uno de los primeros que se acercó a estudiar estos elementos originales de la cultura ibérica, porque siempre se había dicho que era todo fenicio, que era todo griego, y no se había sacado quizás esa autenticidad de algo muy propio, con esos elementos tan característicos, tan singulares, que hacen del mundo ibérico algo totalmente autóctono.
Jesús Manuel de la Cruz Martín
Es verdad, de hecho, la Bicha podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que es una de las primeras figuras ibéricas descubiertas. Se puso de moda el arte ibérico porque aparte del interés por encontrar un pasado, muy cerca de Balazote se descubrió el Cerro de los Santos, donde emergieron docenas de esculturas de figuras oferentes, principalmente damas, como decías al principio del programa, y esta bicha fue entregada por unos agricultores que no sabemos cuánto tiempo llevaban guardándola, pero entendieron que era algo de valor y la entregaron. Claro, como el estudio del iberismo estaba literalmente en pañales, recién arrancado, durante mucho tiempo todas las figuras ibéricas dieron problemas porque no eran capaces de concebir que una cultura como la ibera pudiera desarrollar un arte de tanta calidad y belleza técnica como las esculturas que se estaban descubriendo. Los primeros estudios, en la década de los 70 del siglo XIX, decían que estas esculturas tenían que proceder del mundo egipcio mesopotámico, sin ser capaces muy bien de explicar cómo habían llegado hasta ahí desde Egipto, Mesopotamia. Andando el tiempo ya es García y Bellido el que dice que la figura de la Bicha y todas las figuras que se están encontrando son puramente ibéricas, que los iberos son capaces de mucho, no son salvajes, que viven en los montes, como hasta cierto punto daba a entender la historiografía romana de la época, que siempre reflejan a los iberos como poderosos guerreros que rechazaron indómitos al invasor. Pero sin embargo, lo que en el siglo XIX y ahora vemos cuando observamos los museos y el arte ibérico, es que es una cultura muy avanzada, con un gran conocimiento técnico, con un enorme desarrollo cultural que no tenía nada que envidiar a las culturas de su entorno en la época.
Nacho
El mundo ibérico siempre, siempre, ha tenido especial presencia en Ser Historia en nuestro programa, y cuando recibimos este libro que ahora tenemos sobre nuestra mesa, publicado por Balazote Libros, La Bicha de Balazote y el más allá de los iberos, de nuestro invitado Jesús Manuel de la Cruz Martín, pues en un primer momento ya pensamos que Sí que había que invitarlo sí o sí para compartir con nosotros su pasión por la historia como gran divulgador. Lo decía al principio, no dejéis de lado ese blog, Voces de Bronce y Hierro, Voces de Bronceyerro, es para acceder también desde ahí a todos sus trabajos mediáticos, me atrevería a decir, de divulgación, como buen profesor, como buen maestro y como buen comunicador. Jesús Manuel de la Cruz Martín, una vez más, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un Un poquito más de historia.
Jesús Manuel de la Cruz Martín
Muchas gracias Nacho, por acercar a tus oyentes este rico mundo de la Iberia Vieja.
Narrator
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Podcast Host: Nacho Ares
Guest: Jesús Manuel de la Cruz Martín
Date: June 14, 2023
En este episodio, Nacho Ares conversa con Jesús Manuel de la Cruz Martín, experto en el mundo ibérico y autor del libro La Bicha de Balazote y el más allá de los iberos, acerca de la mítica escultura ibérica conocida como la Bicha de Balazote. Juntos exploran el misterio, el simbolismo y el contexto arqueológico de esta figura única, analizando sus influencias culturales y su significado como elemento funerario y territorial. El episodio también aborda el desconocimiento general que existe en España sobre el mundo ibérico y la importancia de su estudio.
“La llamada Bicha de Balazote es un toro andrógino, de lejana influencia caldea, hermano de los toros de Persépolis, con cabeza de hombre barbudo.” (Narrador, 00:09)
Motivación personal: Su interés nace del desconocimiento general sobre los pueblos prerromanos españoles y su deseo por profundizar en sus culturas.
“Mi interés por el mundo ibérico procede de el darme cuenta de lo poco que sabía de ellos... empecé a investigar y los iberos me llamaron tanto la atención que empecé a especializarme cada vez más en ellos.” (Jesús Manuel, 03:47)
Crítica a la enseñanza: El presentador y el invitado remarcan la falta de presencia del mundo ibérico en los estudios universitarios de historia en España.
“No vimos los cinco años de carrera, ni un solo día vimos nada relacionado con Egipto y con el mundo ibérico... para eso me hubiera quedado en mi casa tan feliz.” (Nacho, 04:29)
“Era una escultura extraña, que los campesinos de Balazote no sabían qué nombre ponerle y le decían Bicha, esta Bicha.” (Jesús Manuel, 05:43)
“Esta bicha formaría parte de una de las esquinas de la torre... estos monumentos funerarios eran utilizados por la aristocracia ibérica no sólo para hacer notar su lugar de descanso eterno, sino también como hito territorial.” (Jesús Manuel, 17:24)
“El toro, además, tiene un valor simbólico tremendo en las culturas de la antigüedad... Los toros curiosamente se asocian con los ríos... ese bigote son en realidad dos chorros de agua que le emanan de las narices.” (Jesús Manuel, 15:10)
Fusión de culturas: El arte ibérico recibe influencias orientales (mesopotámicas y fenicias) y griegas, reinterpretadas con un lenguaje propio y original cargado de simbolismo religioso y funerario.
“Los iberos... compartieron unos elementos comunes, creencias similares que se influenciaban unos a otros... los iberos, a través de esos elementos iconográficos, expresan un lenguaje totalmente original y propio.” (Jesús Manuel, 11:27)
Dificultad de interpretación: Sin descifrar aún la escritura ibérica, la iconografía es la clave para entender su visión mítica y religiosa, aunque muchos significados se han perdido con el tiempo.
“Nunca vamos a conocer nombres de personajes mitológicos ni de dioses, alcanza bastante profundidad y podemos hacernos una idea bastante cercana sobre cómo concebían los iberos el más allá...” (Jesús Manuel, 13:37)
“Durante mucho tiempo todas las figuras ibéricas dieron problemas porque no eran capaces de concebir que una cultura como la ibera pudiera desarrollar un arte de tanta calidad y belleza técnica.” (Jesús Manuel, 19:49)
El misterio aún vigente:
“Sigue sorprendiendo a muchísimos, porque realmente no sabemos... si se ha avanzado o no en la investigación o en las suposiciones alrededor del posible significado que pudiera tener esta figura.” (Nacho, 01:13)
Significado de la “Bicha”:
“La figura de La Bicha es en realidad un dios griego, aqueló el padre de los ríos de la antigua Hélade... un toro con un rostro barbado de hombre...” (Jesús Manuel, 07:15)
Papel en la sociedad ibérica:
“Estos monumentos funerarios eran utilizados por la aristocracia ibérica... como hito territorial dentro de las rutas comerciales del entorno...” (Jesús Manuel, 17:24)
Este episodio revela cómo un misterioso hallazgo arqueológico se transforma en símbolo de una cultura originaria, de la que aún nos queda mucho por descubrir. La figura de la Bicha de Balazote es un referente imprescindible no solo por su valor artístico, sino por el complejo entramado de creencias, influencias y simbolismos que representa en la cosmovisión ibérica. Jesús Manuel de la Cruz Martín, a través de su divulgación, impulsa una renovada atención cultural y académica hacia uno de los periodos históricos más fascinantes pero menos estudiados de la península.
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