Loading summary
Podcast Host
Ser podcast.
Narrator/Reporter
Plasencia luce desde hoy una gran lona del cuadro El Mercado, obra de Sorolla en el Puente Trujillo, lugar donde el autor plasmó su cuadro hace ya 100 años. La imagen muestra un día típico del mercado placentino de aquella época, donde se aprecian los más significativos trajes regionales y una piedra de cerdos con motivo del mercado de ganado de Los Cachones. El cuadro forma parte de la colección Visiones de España, siendo el único que representa la comunidad extremeña.
El escenario es Plasencia. Es el único cuadro de los 23 que hay en la colección de Sorolla de las Visiones de España en el que se representa una ciudad claramente, pero además los protagonistas son los hombres y mujeres del entorno de Plasencia que cada martes venían a vender sus productos al mercado del martes y al mercado también de ganado de Los Cachones. Por esa razón él elige esta ubicación con la luz del atardecer y los tipos vestidos con los trajes tradicionales. Particularmente sobresale el de Montehermoso, que hace referencia a esa simbiosis, y de Plasencia por el norte extremeño a través de una de sus funciones y vocaciones más importantes a lo largo de la historia, que es la de ser centro comercial.
Jesús Callejo
Escuchábamos de nuevo a Fernando Pizarro, alcalde de plasencia, hablando en 2017 en la conmemoración de ese centenario, cuando Joaquín Sorolla pintó ese cuadro majestuoso del que vamos a hablar ahora. Lo hacíamos en un corte que hemos extraído de Plasencia Online, donde se hablaba de esa noticia. Queríamos compartir con todos nuestros oyentes aquí en Ser Historia, la figura de Joaquín Sorolla, la figura de Plasencia también en su arte, con un invitado, yo creo muy especial, Fernando Talaván, bienvenido a Ser Historia.
Fernando Talaván
Muchas gracias. Celebro mucho que hayas hecho este viaje en el territorio geográfico, pero también este viaje histórico y en el tiempo, que a mí es lo que más me motiva como profesor de Historia.
Jesús Callejo
Claro que sí, Fernando es profesor de Historia, licenciado en Historia del Arte. Aquí en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, a nuestra derecha tenemos una fotografía del Puente Trujillo sobre el río Jerte, una ubicación casi idéntica a la que plasmó Sorolla en ese cuadro magistral del año 1917. La primera pregunta ¿Sorolla qué hacía aquí en Plasencia, en Extremadura?
Fernando Talaván
Para ponernos en contexto hay que tener en cuenta las reuniones que surgieron primero con Huntington, este hispanista tan aficionado a la cultura hispana y también hispanoamericana que hizo esta fundación en Estados Unidos, en Nueva York, y que en torno a 1911 se reúne con el pintor valenciano con el objetivo de hacer una serie de paneles para decorar la biblioteca. Ellos deciden primero hacer una serie de paneles que narren la historia de España y definitivamente para beneficio de Sorolla, deciden hacerlo un poco más bien de las costumbres. Digo para beneficio de Sorolla porque le agobió un poco tener que documentarse históricamente sobre todos los elementos y los hitos más importantes de los siglos de la historia española y él había pasado ya por una etapa de pintor de historia en sus inicios. Así que aquí se centra un poco más en la parte costumbrista, que debe.
Jesús Callejo
Ser una parte que a él le gustaba especialmente, porque siempre lo hemos vinculado con el mar, con Valencia, con niños en las playas, pero a él también le gustaba pintar lo tradicional, lo popular, lo rústico, no en el sentido despectivo que se le da ahora, sino el ambiente rural, lo más popular y las.
Fernando Talaván
Personas, la parte antropológica de la sociedad. En este contexto que comentábamos, ellos se reúnen y en un inicio hace un planteamiento en diferentes bocetos que se conservan en el Museo Sorolla y que podemos consultar en la plataforma Ceres de Museos Nacionales, que es una maravilla que los tengan escaneados. Plantea Extremadura, al principio ubicada junto con Castilla, incluso también tiene algún boceto que se conserva en la Spanish Society, en la que aparece junto con Andalucía, también con el encierro que representa Jerez de la Frontera, con unos viñedos también gaditanos. Y posteriormente él en el año 1917 es la primera vez que visita Extremadura, hasta ese momento no lo había hecho. Decide darle una entidad independiente y hacer un cuadro específicamente de Extremadura. Claro, ahora venía la siguiente parte que era visitar Extremadura y buscar cuál era la ubicación que mejor representara nuestra tierra y definitivamente eligió para beneficio nuestro la ciudad de Plasencia. Viajó la primera vez un 7 de enero de 1917 hacia nuestra ciudad y venía desde Sevilla, era el día después de Reyes Magos. La temperatura en Sevilla sería más suave, pero aquí hacía bastante frío, porque Extremadura es calurosa en esta época, como habéis comprobado, pero también es fría en invierno. Estamos lejos de la costa que es la que regula un poco la temperatura. El primero visita Mérida, recomendado por José Ramón Mérida, por este gran arqueólogo que en ese momento estaba destapando las ruinas.
Jesús Callejo
Del teatro romano emeritense.
Fernando Talaván
Él además, creo que él mismo había hecho un retrato sobre Mélida, no se encontraba aquí en ese momento Mélida, pero le recomendó a Maximiliano Macía, también gran arqueólogo de la ciudad, que le guiara por Mérida. Por supuesto le interesaba mucho el pasado romano porque era la capital de Lusitania, una de las ciudades más importantes del Imperio Romano, pero él venía buscando lo que decíamos, el tipismo, el costumbrismo, la parte social. Así que en Mérida apenas hace boceto, Iba acompañado de su hijo también, Joaquín Sorolla García, que llevaba una Kodak de bolsillo, iba también retratando lo que iban viendo. Al día siguiente, el día 8 de enero, visitan Cáceres y allí ya sí hace algunos apuntes más, la Torre de Espadero, la Torre de Oaxaco, la Plaza Mayor, y especialmente le gusta el entorno de la Fuente Concejo, que está a la salida del Arco de Cristo, en Cáceres, antes de subir a la montaña, a la Virgen de la Montaña. Ahí estaban las aguadoras que llevaban los cántaros en la cabeza y esa parte le gustó. Pero él debía conocer por algún motivo a las Montehermoseñas, con esa gorra, ese tocado tan característico, tan colorista, y lo que muy bien explicaba antes el alcalde, esa policromía, ese cromatismo que ofrece también la Plaza Mayor de Plasencia, con todos los productos, hortalizas, verduras, etc. Que se ponen en la plaza, unido a los tejidos que decía también antes Esther. Y al día siguiente se vienen acompañados también por un amigo cacereño hasta Plasencia. Y aquí, efectivamente, él hace ya muchos más bocetos, tiene incluso un cuaderno que se conserva en el museo de Sorolla en Madrid, en ese pequeño oasis que hay en la capital, donde tenía su casa, que luego se convirtió en museo. Y en ese cuaderno de dibujo va, como él dice, dateando, añadiendo datos de bocetos rápidos, de soportales de la Plaza Mayor, de las Montehermoseñas, de los que venden cencerros, etc. Sin embargo, a él le gusta también la ciudad como elemento decorativo del cuadro. Y esto nos posiciona como paisaje. Como paisaje, efectivamente, eso es. Y esto nos posiciona como el único panel, junto a la Fiesta del Pan, que es el que representó a Castilla en 1913, donde hay explícitamente un protagonismo muy importante de la ciudad, tanto que ocupa la mitad del cuadro es casi un paisaje urbano y luego una escena costumbrista y para eso tiene que modificar la escena real en la que se desarrolla el mercado, porque efectivamente el mercado de las Montermoseñas ocurría en el entorno de la Plaza Mayor y como bien han dicho antes Esther y Fernando, el ganado se vendía en los Cachones y se hacían allí los trámites junto al río, por las cuestiones higienistas de las que comentábamos antes. Pues claro, es lo que hace para tener de telón de fondo a Plasencia y para incluir también dos elementos, unos elementos muy extremeños, que son el cerdo ibérico, que le costó bastante pintarlo porque son animales muy inquietos, y una de las fotos más famosas de los hermanos Díez que le hicieron es de las más difundidas de Sorolla dibujando esos cerdos.
Jesús Callejo
Oink. Estoy viendo aquí la pintura, me la he buscado aquí en el teléfono móvil. El cuadro se conserva ahora en Nueva.
Fernando Talaván
York, está allí en la biblioteca, en su contexto, junto con el resto de paneles. Aquí tenemos una copia que hizo una pintura placentina, Puerto Encina, con motivo del centenario, en el Salón Noble, encima de nosotros, pero el original está allí y.
Jesús Callejo
Se puede ver en la parte inferior a los cerditos, a los gorrinos. Pero llama también uno de los elementos que más llamaba la atención de Sorolla, que son las vestimentas absolutamente espectaculares que llevan los hombres y mujeres que aparecen en la pintura.
Fernando Talaván
Es lo que comentaba él lo que hace es sacar del mercado de la plaza las Montermoseñas, se las lleva a los Cachones, que no lo hace físicamente porque las pinta en el Jardín de las Algeciras, que era la casa del antiguo alcalde Fernando Sánchez Ocaña, que no era alcalde en ese momento, pero le había ofrecido ese patio, y allí posaban las Montermoseñas de manera estoica, les pagaba también un cierto dinero, pero estaban allí posando para él. Y luego hizo una serie de bocetos para incluir la visión de la ciudad de fondo, pero falsea un poco la imagen, si me permitís la expresión, con el objetivo de que se vea el mercado de ganadería, el mercado tradicional y la ciudad al fondo. Y luego, como tú bien comentaba, a las Montermoseñas, para que se contemple bien las vestimentas tradicionales, la indumentaria montermoseña, las posiciona estratégicamente, una de perfil, otra de tres cuartos, otra de frente, de manera que se vea perfectamente cómo es ese tocado de la gorra, cómo son la esclavina o la faltriquera, en fin, los elementos que componen la indumentaria.
Jesús Callejo
Hemos trabajado en televisión, cuando estamos delante de la cámara haciendo recursos de algo, el cámara siempre te favoréceme un poco, es decir, aunque parezca forzado, gírate mirando a la cámara para que se te vea bien. Algo parecido a lo que hicieron estas mujeres con Sorolla. Y se ven los colores espectaculares, de color púrpura, naranja. La verdad es que son colores muy brillantes que nos hace ver un poco la propia naturaleza de la gente de aquella época, de hace más de 100 años.
Fernando Talaván
Totalmente, y además tenemos una fortuna enorme, y es que Sorolla se comunicaba diariamente con su mujer Clotilde, a la que adoraba, y como siempre estaba lejos de casa, le mandaba el intercambio epistolar, las cartas, y las conserva muy bien el Museo Sorolla, y gracias a eso tenemos casi un diario de a bordo de lo que hacía aquí todos los días con las montremoseñas, cómo comía. Luego ya volvió en noviembre, después de aquel mes de enero, porque se fue rápido por las cuestiones del frío, y cuando regresan octubre y noviembre, que es cuando pinta el cuadro, incluso narra cómo se coge un constipao en ese momento. Viene acompañado de un discípulo que también es muy importante, Santiago Martínez Martín, que conoció en Sevilla un pintor no especialmente conocido, pero muy importante, que por ejemplo diseñó el logotipo de la Exposición Iberoamericana en 1929, que diseñó algunos pasos de Semana Santa, como la Soledad de San Lorenzo en Sevilla, y que era un pintor también costumbrista que se formó junto a Sorolla y que nos legó también algunos cuadros que pintó aquí en la ciudad, Uno que además hace poco, con motivo de una investigación que hemos realizado, hemos sacado la luz de la Plaza Mayor, bastante desconocido, y luego alguno también de alguna montermoseña que pintó, por ejemplo, en el entorno del puente de San Lázaro, que es un lugar también muy.
Jesús Callejo
Bonito, medieval, en la actualidad se ha hecho un mirador desde donde se puede ver prácticamente el mismo lugar que estuvo visitando Sorolla para realizar este cuadro universal, y que convierte ese espacio más o menos ubicado en el mismo sitio en todo un referente cultural de la ciudad, donde se ve perfectamente el puente, que creo que es distinto. Ha cambiado un poco el aspecto del yo lo veía en el cuadro y buscaba luego ahí en Google, Puente Trujillo en Plasencia y digo, aquí ha cambiado.
Fernando Talaván
Algo, no ha cambiado demasiado, pero sí se amplió la bandeja, la parte de arriba, para el tráfico posteriormente de vehículos. Y luego él, tú has sabido adivinarlo muy bien, porque tenía como referencia la fotografía, pero también es un pintor muy cinematográfico, la manera como tú bien comentabas de exponer a los personajes. Él se basó en una fotografía de los hermanos Díez, que eran unos fotógrafos placentinos de inicio del siglo XX, que estuvo cuadriculando con su discípulo Santiago, pero efectivamente el puente también lo modificó para hacerlo un poco más en diagonal, porque al final el puente es el nexo de unión entre el Mercado del Cachón y el Mercado de la Plaza, está como queriendo decir el puente, que de hecho se ve transitar a las personas con sus carruajes por el propio puente, como diciendo aquí está el ganado, pero luego el mercado verdadero, el del martes del origen fundacional que comentabais antes, está en la Plaza Mayor, atravesando la Ermita de la Salud, que también se ve, y subiendo la calle de Trujillo en dirección a la plaza, o sea que efectivamente el puente hace una diagonal que conecta al espectador entre el primer término, que serían las figuras de las montermoseñas y los cerdos, con la ciudad que está al fondo.
Jesús Callejo
De alguna manera además un paisaje urbano muy característico con la catedral en la parte superior y que desde el punto de vista artístico yo creo que hace ganar a cualquier artista y más como Sorolla, para reflejar la luz. Es que lo hace genial, porque no te das cuenta cuando lo ves a simple vista, pero hay luz y sombra en el cuadro, la parte de los cerditos está en sombra en la parte de abajo, él debía de tener detrás algún edificio o algo que le hacía de topete de sombra y el resto de la escena está iluminado por ese sol que él tanto amaba y que también representaba. La luz de Sorolla queda perfectamente reflejada en este cuadro.
Fernando Talaván
Buscó más ubicaciones, también estuvo y hay unos dibujos preciosos que están allí en el Museo Sorolla, algunos bocetos, pero al final esta es la que más le convenció. Roberto Díaz Pena, un placentino que trabajó en el Museo Sorolla como conservador y que conoce muy bien este cuadro, comenta que también busca esa ubicación un poco por lo que tú comentabas, porque quería de alguna manera reflejar los estratos sociales también. Y efectivamente en lo más alto del cuadro se ve el poder eclesiástico que tiene Plasencia como capital de diócesis, por eso lo que está arriba del todo es la catedral, además se ve el corte de la catedral nueva y de la catedral vieja. Luego dentro de ese poder eclesiástico está el palacio episcopal que resalta con esa mancha blanca del encalado de este edificio de estilo colonial venimos a decir generalmente. Y luego las murallas, la parte defensiva que nos une con la parte civil, con el origen histórico de la ciudad, o sea, puede parecer que simplemente le ha gustado la ubicación, pero todo tiene un lenguaje detrás que expresa algo. Muchas veces los cuadros se nos escapan y cuando uno empieza a indagar es cuando se da cuenta de que todo está muy bien estudiado.
Jesús Callejo
Desde luego, lo estaba pensando ahora mismo Jesús Callejo y yo a lo largo de todas estas temporadas de Ser Historia, hemos comentado en muchas ocasiones la importancia que tiene el simbolismo que se muestra en las obras de arte, que muchas veces cuando las ves te quedas con los colores, te quedas con las formas, te quedas con el aspecto más estético, pero en muchísimas ocasiones, en el 100 % de las ocasiones, hay un mensaje que que trasciende detrás de ese propio lenguaje que ha utilizado el artista. Quizás esto era más pomposo en el Renacimiento o en el Barroco, donde vemos una serie casi de símbolos ocultos en muchos cuadros, pero también En el siglo XX, como vemos, muchos autores utilizaron ese lenguaje pictórico para transmitir ideas y se rolla uno de ellos en este cuadro.
Fernando Talaván
Mercado. Sí, y luego marcó un antecedente, lo primero que por supuesto nos dio una proyección no sólo nacional sino internacional, porque además al estar en Nueva York, de hecho además cuando se restauró la biblioteca hace una década más o menos, los cuadros vinieron a España, estuvieron en el Museo del Prado, donde recibieron medio millón de visitas, luego estuvieron en Valencia, en Bilbao, o sea que nos ha dado una proyección muy grande y también sirvió para que otros artistas posteriores pusiera la mirada en Plasencia y retrataran el mercado, el caso de su discípulo Santiago Martínez Martín, el caso de por ejemplo, el extremeño Juan Caldera Rebolledo, el caso del placentino José Morales Pascual, que siguieron un poco la estela de Sorolla y que también quisieron hacer una instantánea pictórica de cómo es este mercado tan popular, que es una seña de identidad de nuestra ciudad, fuera de nuestras fronteras extremeñas. Podríamos.
Jesús Callejo
Decir. Desde luego que sí. Hoy veníamos a hacer este programa especial dedicado al martesmayor, al Mercado Placentino, aquí en Plasencia, y nos vamos con un muy buen sabor de boca. La historia de una ciudad increíble, que ya conocíamos por el programa que hicimos hace unos años aquí, justo después de la pandemia. Creo que fue la primera salida que hicimos de Ser Historia y que descubrimos desde un punto de vista muy singular, que es a través del arte y la pintura de Joaquín Sorolla, que hemos estado desmenuzando de una forma brillante por parte de nuestro invitado, Fernando Talaván, profesor de Secundaria y licenciado en historia del arte. ¿Cómo se llamaba el.
Fernando Talaván
Quercus? El IES Quercus de Malpartida, que le va a hacer mucha ilusión a los alumnos luego.
Jesús Callejo
Escucharlo. Salude.
Fernando Talaván
Salúdalo. Sí, le saludo a los alumnos y a los compañeros, que además hay varios aficionados al programa, el director, algún compañero. Me ha gustado, qué alegría que venga Ser Historia. Con las veces que escucho. Me estoy aficionando a la egiptología. Gracias a.
Jesús Callejo
Nacho. Había que hablar de Egipto. Hay que hablar de León y de Egipto. En todos los programas siempre hablamos de estos dos sitios. Fernando Talaván, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de.
Fernando Talaván
Historia. Muchas gracias a vosotros.
Podcast Host
Gracias. Suscríbete a Ser Historia. Todos los episodios y contenidos adicionales en la app de Cadena Ser y en nuestros canales de Apple Podcast, Spotify, iVoox, Google Podcast y YouTube. Escúchanos en directo en la SER los domingos a la una y media de la madrugada. Cadena.
Fernando Talaván
SER, la.
Podcast: SER Historia — SER Podcast
Fecha: 5 de junio de 2024
Invitados: Jesús Callejo (presentador), Fernando Talaván (profesor de historia e historia del arte)
El episodio se dedica a explorar el significado histórico y cultural del cuadro "El Mercado" de Joaquín Sorolla, pintado en 1917 en Plasencia, Extremadura, para la serie "Visiones de España". El diálogo entre Jesús Callejo y Fernando Talaván analiza tanto el contexto de la creación de la obra como su legado artístico y simbólico, destacando la importancia de Plasencia como ciudad retratada, su gente, tradiciones y vestimenta en un momento crucial de la historia de España. Alrededor de la emisión, la ciudad ha instalado una gran lona del cuadro en el Puente Trujillo, homenajeando el centenario de la obra.
“Deciden hacerlo un poco más bien de las costumbres. Digo para beneficio de Sorolla porque le agobió un poco tener que documentarse históricamente...”
— Fernando Talaván, 02:53
“Las posiciona estratégicamente, una de perfil, otra de tres cuartos, otra de frente, de manera que se vea perfectamente cómo es ese tocado de la gorra…”
— Fernando Talaván, 09:15
“Puede parecer que simplemente le ha gustado la ubicación, pero todo tiene un lenguaje detrás que expresa algo.”
— Fernando Talaván, 14:26
“En muchísimas ocasiones, en el 100 % de las ocasiones, hay un mensaje que trasciende detrás de ese propio lenguaje que ha utilizado el artista.”
— Jesús Callejo, 15:25
El episodio ilustra cómo el arte trasciende el tiempo: no solo revive costumbres y espacios históricos, sino que otorga a la ciudad de Plasencia una proyección internacional y un sentido renovado de identidad. A la vez, revela el proceso creativo de Sorolla, su mirada antropológica, la construcción consciente de cada elemento del cuadro y la huella intangible que deja en generaciones de artistas y ciudadanos.
Invitados:
Para más episodios y sumergirte en la historia, escucha SER Historia en Cadena SER.