Loading summary
A
Ser podcast.
B
Este remanso de paz que es el monasterio de Santo domingo de siglos es el mejor sitio para ponerse a salvo de los terrores que nos ha producido la voladura de las Torres Gemelas. Pensábamos que después de la caída del muro y del fin de la guerra Fría estábamos a salvo, pero no es así. La sociedad ha descubierto grandes fragilidades. Esta época es parecida a aquella del año 1000, previa a la cual todo el mundo pensaba que venía el fin del mundo. Pero Después del año 1000 hay un gran impulso en Europa hay un arte que es el Románico, que es el primer arte de la unidad europea. Vamos a estudiar en esta serie el románico a través de sus manifestaciones culturales y sociales, las ciudades, la defensa y los castillos, los monasterios, la vida espiritual en aquella época. Tomamos como ejemplo esta región porque es el centro de la península y arrancamos en este monasterio porque es este ámbito de paz y tranquilidad que todos andamos soñando.
C
Es la voz de Peridis, uno de los clásicos, cada vez que hay que hablar del Románico, de esa serie de Televisión española fantástica que recomendamos a todos desde aquí. Una perfectísima, iba a decir introducción, pero no profundiza en muchos aspectos de este arte tan singular, ahora lo hablaremos a partir del siglo X en Europa, en la Europa occidental y que ha marcado un poco también el diseño de muchos edificios, no solamente desde el punto de vista arquitectónico, sino también desde el punto de vista mental. Sobre la mesa de esta máquina del tiempo, aquí en Ser Historia tenemos el nuevo libro de nuestro invitado Mario Agudo. Él es coordinador de este trabajo titulado Románico, el lenguaje de las piedras vivas y está publicado por Dilema Ediciones. Mario, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
D
Hola Nacho, ¿Qué tal? Un placer.
C
Siempre te hemos visto relacionado con el mundo helenístico, con el mundo griego, con el mundo más clásico, pero también, quizás esto es un aspecto que algunos de los oyentes lo desconozcan, pero tú siempre también has estado muy identificado y muy vinculado con el románico.
D
Sí, es cierto. La verdad es que yo empecé en el mundo del románico por los mitos griegos, porque hace ya muchos años, más de los que me gustaría reconocer casi, hice un viaje a Huesca y me sorprendió ver en iglesias de valles pirenaicos imágenes de arpías, de sirenas, de centauros, incluso algún programa iconográfico que se podría vincular con el mundo griego. Luego con el tiempo, por ejemplo, descubrí en Santa Magdalena de Betelé, un Zeus con Ganímedes. Y claro, aquello me llamó poderosamente la atención a una persona que se había interesado desde bien pequeño por el mundo griego, encontrar esas imágenes tan vivas y tan tardías, hablo siempre en relación con la antigüedad clásica, claro, encontrarlas en pequeñas iglesias, pequeñas ermitas de toda la península, de la mitad norte de la península, pues fue un descubrimiento interesante. Entonces me empecé a interesar por la recepción de ese mundo, del mundo griego en el mundo medieval y fruto de eso contacté con personas más vinculadas con el románico y se dio la circunstancia de que Jaime Cobreros, que es la persona a la que le va dedicado este libro, porque es un libro homenaje, me invitó a participar en la creación de la revista Románico, que era una revista pionera dedicada a esta manifestación artística. Y fue ahí como consolidé un poco esa trayectoria. Luego estuve formando parte del equipo del consejo editor y llegué a ser director de la revista.
C
Todos recordamos esos ejemplares. Una revista casi libro, por el formato que tenía, absolutamente fantástica, con unas ilustraciones, unos textos, una verdadera maravilla, casi podrían ser comparadas con alguna construcción románica. El estilo románico como tal nace en el monasterio de Cluny en el siglo X. ¿Imagino, como sucede siempre, con la idea de un genio, que hasta donde sabemos, no sé si conocemos el nombre de ese genio o cómo surge el románico en la cabeza de quién?
D
Bueno, la etiqueta de románico la puso Charles Dejerville en el siglo XIX para designar a todo aquel arte del mundo tardoantiguo y del comienzo del medievo que recordaba las formas romanas. Lo que sí que vive ese arte, ese primer románico, vive una irradiación de un nuevo estilo a partir de Cluny, que es el llamado estilo cluniacense, que no sabemos, no conocemos la autoría, pero que se expande a través de toda Europa con una facilidad pasmosa. En palabras del monje Raúl Glaber, Europa se vistió, sacudió su vetustez con un manto blanco de iglesias. Unas palabras muy bonitas que me gusta utilizar para definir qué significó el románico en aquel momento. Igualmente luego, unos años más tarde, vendría otra nueva riada de un nuevo estilo que sería el cluniacense, que parte de Bernardo de Claraval, de la reforma cisterciense y que vuelve otra vez a irrumpir por toda Europa a través de las vías de peregrinación, a través sobre todo de los talleres que iban trabajando en diferentes regiones y que nos han dejado testimonios magníficos tanto del arte cunhacense como del del cisterciense.
C
Desde el punto de vista geopolítico, por así decirlo, se puede entender la expansión del románico desde Francia hacia Occidente, Es decir, la península ibérica por el Camino de Santiago es una de las rutas de peregrinaje más importantes, pero cómo se extendió hacia Oriente, hacia otros lugares de Europa, en donde quizás, corrígeme si me equivoco, no hay trazos de rutas de peregrinaje tan asentadas como la que hay en España.
D
Bueno, tenemos el peregrinaje a Jerusalén, a Tierra Santa, mientras fue cristiana y luego cuando se recuperó. Pero bueno, es cierto que influyen mucho también los talleres itinerantes de maestros canteros, de maestros constructores que van expandiendo con su actividad el propio estilo, un estilo.
C
Que se caracteriza por tener ese arco de medio punto, lo comentabas, lo que había dicho ya Serge de Yevil en 1820, recordar muchos elementos del mundo romano, que me imagino que en aquella época precisamente los tomarían de Roma para, yo no sé si reverdecer o recuperar una tradición como se hizo en el Renacimiento del mundo clásico. Yo no sé si en ese primer románico existía esa idea de recuperar la tradición romana.
D
No sé si hay una idea de recuperar la tradición romana o aprovecharse de esa magnífica arquitectura que todavía estaba languideciendo, por decirlo de alguna manera, en muchas ciudades de Europa. Sí que es cierto que hay un libro, se llama Simbología románica de Manuel Guerra, en el que explica que el Renacimiento era como tal una vuelta al mundo griego, pero que el románico no es una vuelta a ningún mundo, porque no había acabado todavía desaparecer. El mundo romano había cambiado, se había transformado de alguna manera y con el románico lo que adquiere es un lenguaje formal mucho más definido. Digamos que parte del éxito del románico es la configuración de un nuevo lenguaje en clave ya cristiana, no reutilizando ya materiales antiguos ni nada por el estilo, sino un vaciamiento de los símbolos antiguos para dotarlos de un mensaje cristiano. En mi libro, que hace tiempo que hablamos de él aquí tú y yo, Nacho, el bestiario de las catedrales, precisamente trato de describir cómo es ese proceso en el cual se produce el vaciamiento de significado de las formas y de los signos, símbolos antiguos, para dotarlos de una simbología cristiana o de un contenido cristiano. Y ese es el gran éxito del románico. Que se considera como el primer gran arte cristiano de toda Europa.
C
Una nueva lectura. Yo creo que ahí el aspecto simbólico es clave. Hablabas ahora del libro de Manuel Guerra, es el libro dedicado a la simbología del románico y precisamente el título del libro del que eres coordinador, Románico, el lenguaje de las piedras vivas, ya nos está diciendo mucho sobre el significado, la importancia que tenía las representaciones artísticas en una sociedad en donde prácticamente nadie sabía leer, pero sí podían ver y observar esas figuras e interpretarlas, leerlas de alguna manera.
D
Claro, la función didáctica que tiene la escultura románica en este caso es muy clara. Como bien has dicho, buena parte de la población es analfabeta y una manera importante de evangelizar y de mantener presente el mensaje cristiano es a través de las piedras, por eso el título del lenguaje, las piedras vivas, que es como le gustaba a Jaime Cobreros llamar al románico. Luego es cierto que habrá una reforma que atacará precisamente a esas formas, que es la reforma cisterciense en la que se barre la escultura que aparece en capiteles, en los tímpanos, en las pilastras de las iglesias románicas y se hace todo como mucho más esbelto, más apuntado, anticipando lo que luego ya será el gótico.
C
Desde el punto de vista artístico, en muchas ocasiones se ha hablado de la Edad Media como esa edad oscura, yo creo que absolutamente de forma injusta, incluso de austeridad, pero cuando te adentras en el románico ves que hay cierto boato, cierta sofisticación y sobre todo un brillo muy grande en todas las construcciones, las representaciones artísticas. ¿Crees que todavía queda pendiente la recuperación o la reinterpretación del románico y darlo a entender como una época de la Edad Media que descura no tenía nada?
D
Desde luego esto es un mito que se ha transmitido incluso en los libros de texto, el tema de la oscuridad del medievo, pero que ya hay muchos autores que están tratando de desmitificar y hay que tener en cuenta para empezar que nosotros las iglesias las vemos de una manera diferente a como eran, porque les falta la pintura. Como sé que te gusta Chacar León en todos los programas lo tenía aquí anotado para preguntarte hablar de San Isidoro, tenemos la oportunidad de hablar de San Isidoro de León, que es una viva imagen de lo que pudo ser un templo románico, lleno de color, lleno de plasticidad, lleno de luz.
C
Y todos esos elementos son los que marcan un poco el estilo románico. Es cierto también que en esos capiteles, en esas representaciones, hay algunos, algunas imágenes incluso, que hoy, incluso a partir del, siendo muy académicos desde el punto de vista del Antiguo, del Nuevo Testamento, hay algunas representaciones que cuesta entender qué es realmente lo que daban a entender las representaciones eróticas, algunas representaciones, por ejemplo, de personajes que hoy entenderíamos mitológicos, sacados de esa cultura pagana. ¿Se ha podido interpretar absolutamente todo esa iconografía del románico?
D
No, ni se podrá, porque yo sostengo que nos faltan muchísimos referentes que tenía el hombre el medievo y que nosotros no tenemos, que hemos perdido. Entonces es muy difícil que nos podamos poner en el pellejo de una persona de la Edad Media e interpretar lo que ellas interpretaban, porque al fin y al cabo el sentido del símbolo no está tanto en quien esculpe la piedra, sino en cómo se interpreta o quién lo interpreta. Por ejemplo, para interpretar una sirena, un centauro, para interpretar una arpía, hace falta tener cierto bagaje cultural. No sabemos si la tradición oral lo había mantenido en el mundo del medievo o no lo había mantenido el mundo del medievo. No sabemos cómo podían interpretar esas imágenes eróticas que aparecen, por ejemplo, en los canecillos de San Pedro de Cervatos en Cantabria y en otras muchas iglesias. Así que se nos ha perdido por el camino un bagaje importante para poder interpretar o para poder entender realmente qué sentido tenían para las gentes del medievo esas imágenes.
C
Llama la atención porque cuando dices esto, por ejemplo, yo como egiptólogo o como Egipto loco, en iconografías del Valle de los Reyes, del templo de Karnak de hace 3.000, 4.000 años en Egipto, dices, pues vale, puedes entender más o menos que se haya perdido el significado real de esas. Pero algo que sucedió hace prácticamente mil años, en donde ya había textos que nosotros podemos leer perfectamente, no ha llegado absolutamente nada. Una suerte de manual de uso y entendimiento de la iconografía del románico. En aquella época no lo llamarían románico, lógicamente, pero a partir del siglo X, XI, no hay absolutamente nada. Es lo que convierte también el románico en una cultura, me atrevería a decir, más que un estilo artístico tan atractivo. Está rodeada y cautivada por enigmas y misterios que todavía hoy no han sido descubiertos.
D
Tenemos pistas, tenemos a partir de textos, a partir, por ejemplo, del fisiólogo, que es una obra clave en la interpretación del sentido simbólico de los animales, donde se describen cada uno de los animales y seres fantásticos del medievo y se leen en clave cristiana. Pero claro, todo ese conjunto tenemos indicios, tenemos significados que son muy probables, pero yo no me atrevería, como hacen algunos, hacer una lectura iconográfica completa de un templo, por ejemplo, o de una portada, porque hay elementos que se nos han perdido por el camino y corremos el.
C
Riesgo de reinterpretarlos más con nuestra perspectiva que con la suya, con ese presentismo y es lo que hace que se pierda. Ya para ir acabando, Mario, también puede haber cierto presentismo en el hecho que te iba a comentar. Yo soy muy dado también a intentar ver esas conexiones que hay entre el mundo del románico, del gótico, con esa orientación este oeste de los santuarios, de las iglesias, de los templos, que es la misma que tenían, por ejemplo, los templos egipcios. Colocar el pesaje del alma en la fachada occidental, que es el lugar por donde se pone el sol, y para los antiguos egipcios es el lugar en donde comienza ese juicio y ese viaje hacia el inframundo. Hay infinidad de elementos que pueden haber inspirado a esos artistas del medievo, del románico, para crear nuevas imágenes a partir de antiguos conceptos. ¿Tú crees que eso es factible porque hay un salto de casi 500 o 1000 años desde la desaparición del antiguo Egipto o es más parte de esa recreación, ese presentismo que tanto criticamos aquí en Ser Historia?
D
No, claro que es factible. Mira, yo tenía un profesor de historia en la carrera que decía, con perdón de la audiencia y tuyo, que el Mediterráneo era una charca donde todo el mundo había meado. Entonces, claro, puede haber aparecido iconografía egipcia en el mundo románico. Claro que sí, porque muchos de los temas que aparecen en el mundo egipcio se han transmitido luego a través de Roma, a través de Grecia, a través de ese mix cultural de la antigüedad, se han podido transmitir perfectamente. Ten en cuenta que, por ejemplo, esta obra de la que te hablo el fisiólogo, es una obra que se compila en Alejandría y Alejandría tiene una vinculación con el mundo egipcio importante. El uso de la luz como símbolo sagrado no aparece solo en Egipto, es prácticamente común a todas las culturas del Mediterráneo. Entonces, el hecho de que pervivan esos arquetipos no es nada sorprendente. Perdón por la cita.
C
Sí, es lo que convierte, iba a decir, al románico en ese lugar tan bueno, en esa cultura, más allá de un estilo artístico tan fascinante. Recomiendo a todos los que nos están escuchando que se acerquen a una librería y se hagan con este libro publicado por Dilema Ediciones Románico, El lenguaje de las piedras vivas. Un libro coordinado por nuestro invitado Mario Agudo. Mario, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
D
Gracias a ti, Nacho.
A
Suscríbete a Ser Historia. Todos los episodios y contenidos adicionales en la app de Cadena Ser y en nuestros canales de Apple Podcast, Spotify, iVoox, Google Podcast y YouTube. Escúchanos en directo en la SER los domingos a la una y media de la madrugada. Cadena Será la Radio.
Date: June 20, 2023
Host: Nacho Ares (C)
Guest: Mario Agudo (D), coordinador del libro Románico, el lenguaje de las piedras vivas
Special Mention: Peridis intro (B)
This episode explores the art and symbolism of the Romanesque (románico) period, with a particular focus on how its architecture and sculpture served as vehicles for spirituality, cultural continuity, and social messaging in medieval Europe. Host Nacho Ares interviews Mario Agudo, who introduces his new collaboratively authored book and discusses the enduring mysteries and interpretive challenges of Romanesque iconography. The conversation spans the historical emergence of Romanesque art, its symbolic language, the impact of monastic reforms, and the interconnectedness of symbolic traditions from antiquity.
Sobre el impulso del año 1000:
“Pensábamos que después de la caída del muro y del fin de la guerra Fría estábamos a salvo, pero no es así. Esta época es parecida a aquella del año 1000, previa a la cual todo el mundo pensaba que venía el fin del mundo. Pero después del año 1000 hay un gran impulso en Europa... [y] el Románico, que es el primer arte de la unidad europea.”
— Peridis ([00:10])
Sobre la naturaleza didáctica:
“Una manera importante de evangelizar y de mantener presente el mensaje cristiano es a través de las piedras, por eso el título del lenguaje, las piedras vivas...”
— Mario Agudo ([09:58])
Sobre la imposibilidad de comprenderlo todo:
“No se podrá [interpretar completamente el románico], porque nos faltan muchísimos referentes que tenía el hombre del medievo y que nosotros no tenemos, que hemos perdido.”
— Mario Agudo ([12:52])
Sobre el legado del Mediterráneo:
“El Mediterráneo era una charca donde todo el mundo había meado.”
— Mario Agudo (citando a un profesor) ([16:54])
La charla entre Nacho Ares y Mario Agudo no solo resalta la riqueza estética y simbólica del románico, sino también sus enigmas, su papel como puente entre la Antigüedad y la Edad Media, y los límites de nuestra comprensión actual. Como sugiere el subtítulo del episodio, el románico sigue siendo “el lenguaje de las piedras vivas,” una invitación a mirar, imaginar y redescubrir lo que la historia aún mantiene oculto en sus muros.