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Nacho Ares
Ya está todo preparado para empezar el partido en la casa de los Gutiérrez con IKEA. Atrás está el sofá Civic con diferentes
Jesús Callejo
covers para hacer match con cada selección. En el medio los vasos Lodrat repartiendo
Nacho Ares
bebidas por todo el campo, calentando por si viene alguien extra esta la silla plegable Gunde y arriba Ostabal, la coffee table de dos alturas marcando un gol con cada snack. Visita IKEA y logra crear el line up ganador para disfrutar del fútbol en tu casa con buena calidad y buen precio. IKEA sueña sin medida.
Narrator/Host
SER Podcast,
José María Blanco White (reading letters)
Ser Historia Cadena SER con Nacho Ares.
Pedro Mozas Rello
José María Blanco White básicamente es el
Jesús Callejo
gran heteroxo español nacido en el año
José María Blanco White (reading letters)
75775, muerto en el año 1841.
Pedro Mozas Rello
Es la figura más importante y de
José María Blanco White (reading letters)
ese libro que escribe Marcelino Menéndez Pelayo a finales del siglo XIX, dedicado a
Pedro Mozas Rello
los herejes, los heterodoxos de aquellas personas
Jesús Callejo
que se apartaban de la ortodoxia católica
José María Blanco White (reading letters)
en la España tradicional.
Pedro Mozas Rello
Este hombre digo que es el gran heterodoxo porque tuvo dos primero fue cura
Nacho Ares
católico, luego se pasó al anglicanismo, llegó
José María Blanco White (reading letters)
a ser presbítero de la Catedral de
Jesús Callejo
San Pablo en Londres.
Narrator/Host
Es la voz del profesor de filosofía de la Universidad de Zaragoza, Ernesto Castro, en un fragmento de una conferencia que dio para el Instituto Cervantes en Manchester y Leeds alrededor de la figura de uno de los hombres más desconocidos de la historia de España en el siglo XIX y también, como decía el profesor Castro, más heterodoxos. Josemaría Blanco White pasa totalmente desapercibido. Fue autoexiliado porque no estaba de acuerdo con lo que sucedía en España, sobre todo en ese primer Tercio del siglo XIX con el reinado de Fernando VII. Fue perseguido, pero sus documentos, sus cartas y sobre todo su legado nos habla de un personaje interesantísimo que hay que conocer sí o sí para poder descubrir los vericuetos de esa España tan convulsa de comienzos del siglo 19. Él va a ser el protagonista de nuestro cronovisor esta semana junto con Jesús Callejo, pero como siempre, será uno más de los muchos temas con los que, como siempre, intentaremos hacer un poquito más de historia. Bienvenidos a Ser Historia. Josemaría Blanco White, con este doble apellido, que no es que se lo tradujera del inglés al castellano o viceversa, sino no es que se apellidaba White y también se apellidaba Blanco por dos partes diferentes de su familia. Él va a ser el protagonista, como decía ahora, del cronovisor junto con Jesús Callejo. En este programa de hoy también viajaremos al reinado de Isabel la Católica para ver esas relaciones que había desde el punto de vista artístico y comercial, económico con Flandes, con los Países Bajos, todo en relación al mundo del arte. En nuestra sección de Historia de las Palabras vamos vamos a descubrir el significado de embargo y vamos a hablar de la Transición. La Transición en España en la década de 1970 a partir de un libro interesantísimo que acaba de ver la luz y que nos puede ayudar a comprender lo que sucedió entonces y lo que está sucediendo ahora. Como siempre, soy Nacho Ares y les doy de nuevo la bienvenida a Ser Historia. Comenzamos.
Jesús Callejo
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Narrator/Host
Jesús Callejo, crononauta Una semana más, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Jesús Callejo
Pues aquí estamos, prestos y dispuestos para hablar de un españolito que al final tuvo que autoexiliarse, tiene una vida curiosa que incluso hasta su propio apellido lo hizo anglosajón.
Narrator/Host
Sí vamos a hablar de Blanco White, José María Blanco White, que sería Blanco Blanco, Blanco en inglés es White, que a lo largo del siglo XIX era liberal, se acabó autoexiliándose a Reino Unido, a Inglaterra, y protagonizó una serie de aventuras, de historias que han llegado en gran parte por las cartas, la correspondencia que ha llegado hasta nosotros. Es un personaje que lo comentábamos ahora, micrófono cerrado. Hemos tratado en alguna ocasión en Ser Historia o en la sección de Historia de Madrid que tengo en el Hoy por Hoy Madrid con Marta González Novo y que hace un par de meses con un amigo egiptólogo británico, Chris Naunton, comiendo en una taberna alrededor de la Puerta del Sol, me va a disculpar nuestro amigo seguidor, no recuerdo su nombre, pero me regaló un libro sobre las cartas de Blanco White y me tenéis Jesús y tú que hacer un cronovisor sobre este personaje. Así que le mandamos un cariñosísimo abrazo a nuestro amigo camarero de esta taberna alrededor de la Puerta del Sol, que nos dieron de comer fantásticamente a Cris y a mí. Y retomamos, Jesús, porque es todo un personaje de la historia de la España del XIX.
Jesús Callejo
Sí, totalmente. Es un personaje bastante olvidado, bastante desconocido. Es verdad que tiene dos etapas en su vida, la etapa española y la etapa inglesa. ¿Por qué se fue a Inglaterra? Evidentemente es porque le tocó vivir una época convulsa, ni más ni menos que la invasión napoleónica. Él era un liberal, pero un liberal atípico, donde los propios liberales tampoco le aceptaban y los conservadores tampoco consideraban que fuera de su gremio. Y es una persona sumamente curiosa. Tiene una biografía llamativa porque tuvo una doble conversión. Él fue sacerdote católico, luego reniega del catolicismo y se hace anglicano. Teorizó sobre las dos Españas, eso que ahora está tan de moda, atacó la intolerancia y el fanatismo, tanto religioso como ciertas instituciones. Fue precursor del Romanticismo, porque él está a caballo entre la Ilustración y el Romanticismo. Pudo haber sido un buen romántico si hubiera escrito cuentos y literatura. Él se dedicó más a este tipo de cartas y sobre todo cartas siempre con un tamiz bastante político. Él buscó siempre la libertad de conciencia y precisamente por esas ansias que él tenía de libertad y viendo el absolutismo que había en aquel momento, ten en cuenta que él nace en la época de Carlos IV, luego llega Napoleón, critica a Napoleón, critica las juntas que se están formando tanto en Madrid como en Sevilla, como en Cádiz, y eso le generó también muchísimos enemigos. Fue tachado de traidor y de hereje, de ahí un poco el ostracismo. Incluso muchas de las cartas las firma con un seudónimo, Juan Sin Tierra indica también bastante cómo él se sentía como él siendo un patriota, como él amando a España, sin embargo no veía que España fuera por un buen camino por las decisiones que fue tomando y no sólo evidentemente por la época napoleónica y por la invasión, sino cuando llega Fernando VII, que imagínate que él fue un crítico absoluto de los desmanes y del absolutismo que tuvo este rey, este rey traidor. Y también se puede considerar que fue un ejemplo de desarraigo, de cómo alguien no fue comprendido y cómo. Pues una forma de crítica desde Inglaterra era comentario las cuestiones de España, pero desde un español inglesizado que no veía bien el rumbo, la deriva de las costumbres, de las tradiciones, de la superstición y sobre todo de la hegemonía que tenía la Iglesia sobre los ciudadanos españoles. Esa es un poco esa situación. Fíjate que te he hecho un pequeño resumen de la complejidad que tuvo José María Blanco White, que era José María Blanco Crespo. Pero bueno, él nació en una familia de comerciantes irlandeses, su madre era una aristócrata española, él nace en Sevilla y al final adopta también una especie de seudónimo de Blanco White como ejemplo de que él estaba en los dos lugares, que él nunca renegó de España, pero aún así no fue un exiliado, sino un autoexiliado, y eso le convierte en algo original, porque la gente normalmente se iba porque no le quedaba más remedio. Él tuvo la posibilidad de quedarse en España, pero pensaba que una forma de criticar mejor esas costumbres o esa política que había en España era desde la lejanía, sobre todo por consecuencias físicas. También para que no le metieran en la cárcel, evidentemente. Y en ese debate, en esas paradojas, es donde se mueve la vida y la personalidad de José María Blanco White.
Narrator/Host
Bueno, pues tenemos delante de nosotros el teclado de nuestra máquina del tiempo. Jesús, ¿Cuál es la fecha que nos propones en esta ocasión para viajar al pasado a descubrir la vida de José María Blanco White?
Jesús Callejo
La fecha es el 23 de febrero de 1810.
José María Blanco White (reading letters)
Adelante, pasen.
Jesús Callejo
Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Narrator/Host
Muy bien, Jesús. Estamos en el Puerto. Hace fresquito, pero bueno, tampoco hace muy malo. ¿Dónde nos encontramos del puerto?
Jesús Callejo
De Cádiz.
Narrator/Host
Ah, claro, de ahí la bonanza, más o menos.
Jesús Callejo
Sí, fíjate, es 1810, época complicada, porque en Cádiz es donde, en fin, hay todavía ese reducto donde los franceses no están, donde se genera luego la Constitución de Cádiz de 1812, donde están esas juntas precisamente para intentar conseguir distintos logros y distintas batallas, para echar poco a poco al francés, como así se definía. Pero él ve que la cosa se complica. Él estuvo en Madrid durante un tiempo y luego se va a Cádiz. Estuvo en Sevilla y cuando está en Cádiz, que él pensaba tener una temporada allí, incluso desoyendo el consejo de sus amigos que le dicen que se quede, él decide que no. Piensa que la mejor forma de ayudar a España no es estar en Cádiz formando parte de las juntas o escribiendo artículos, sino marcharse De ahí este 23 de febrero de 1810, donde se embarca en el paquebote de Lord Howard, como así se llama, además de bandera británica, y decide exiliarse en principio para no volver. Y efectivamente no llegó a volver. Llega a Inglaterra el 3 de marzo de 1810 y allí empieza una nueva etapa, es decir, por eso hemos elegido este momento del cronovisor. Para él también es un momento difícil, es un momento traumático. Ten en cuenta que en España tiene a sus amigos, tiene a su familia, tiene todo lo que para él era su arraigo y sin embargo se tiene que ir. Y además hay algo muy llamativo dentro de su biografía que no era demasiado conocido, ten en cuenta que en esa época era sacerdote, sacerdote católico, y sin embargo se sabe que tuvo una aventurilla en Sevilla con Magdalena Esquáia y fruto de esta relación nació un hijo, Fernando, que más tarde en Inglaterra sería conocido como Fernanda Ferdinand White, como no faltaría más. Pero claro, imagínate el contexto. En aquel momento Blanco White, como sacerdote católico, tenía el voto de celibato, la existencia de su hijo era secreta, sólo lo sabían los más allegados y él no podía revelar para nada esto porque ponía en riesgo su posición y su reputación. En fin, que me refiero que su vida personal, además de su vida profesional, era bastante complicadilla. Él forma parte también de las tertulias de Quintana, que eran tertulias de liberales, donde discutían un poco lo que había que hacer en España, claro, y él veía que en Madrid no había solución, que en Sevilla tampoco, que era su ciudad natal, y que en Cádiz pues había más revueltas que otro tipo de cosas. Así que no se le ocurrió otra cosa que tirar por el camino del medio, en este caso tirarse a las bravas y ni más ni menos que embarcarse rumbo a Londres.
Narrator/Host
Fíjate, una de las obras más conocidas de José Blanco White son esas Cartas españolas o Cartas de España, en donde publica y habla de muchos aspectos de la cultura, de las tradiciones, también de la burrocracia absoluta que había en aquella época después de la llegada de los franceses, y de una de ellas hemos tomado este fragmento que vamos a escuchar ahora, que nos habla precisamente de los problemas que había incluso para moverse entre ciudades, que parece una cosa surrealista, pero que en la España de entonces, de esa década de 1810, era lo normal, lo clásico.
José María Blanco White (reading letters)
Madrid, 1807 Mi traslado a esta capital ha sido rápido e inesperado. Los médicos habían aconsejado a mi amigo Leandro, de quien he llegado a ser compañero inseparable, que buscara alivio a su creciente melancolía. En realidad, la consecuencia de su mortal aversión a los deberes clericales y a la religión con que están conectados en la libertad y distracciones de la Corte, y yo me he sentido incapaz de separarme de él. El viaje de Sevilla a Madrid, de unas 260 millas inglesas, se suele hacer en pesados carruajes tirados por seis mulas y dura de 10 a 12 días. El mayoral forma una partida de cuatro personas y él mismo fija el día y hora de la salida, dispone la longitud de las etapas, señala la hora de levantarse por la mañana e incluso cuida de que los viajeros oigan misa los domingos y fiestas de guardar que ocurran durante la jornada. Sin embargo, como era necesario no demorar la partida de mi amigo, escogimos el procedimiento más caro de la posta y provistos de pasaporte, emprendimos el viaje en una silla abierta y medio desmantelada, que es el vehículo normal hasta unas 30 millas antes de llegar a Madrid. Podrá usted hacerse una idea de nuestra policía y nuestro gobierno al saber que nos vimos obligados a tomar el pasaporte, no para Madrid, sino para Salamanca, con objeto de poder entrar de contrabando en la capital. Caballero. Nuestro ministro de Gracia y Justicia, departamento equivalente al Home Office inglés, uno de los instrumentos más complacientes y odiosos de nuestra arbitraria Corte, preocupado por el excesivo número de pretendientes de puestos oficiales que venían en manadas a Madrid desde las provincias, había dado una orden poco tiempo antes prohibiendo venir a la capital a todo el que no hubiera obtenido previamente una real licencia. Esperar el pláceme del Rey nos hubiera expuesto a inconvenientes y probablemente a una resuelta negativa. Así que como la orden del ministro tenía ya tres meses de antigüedad, periodo de tiempo en que empiezan a caer en desuso las disposiciones de nuestra Corte, y como tampoco queríamos molestar a su Excelencia, confiamos que nuestra buena suerte y nuestra bolsa allanarían cualquier pequeño obstáculo pudiera surgir de parte de los funcionarios inferiores. No voy a entretenerlo con la descripción de nuestro viaje, de las paradás en las casas de posta, de cómo en Valdepeñas nos olvidamos de nuestra prisa a causa de su delicioso vino, que suelen servir sacándolo directamente de unas inmensas tinajas de barro conservadas en bodegas subterráneas. Por último, de las horribles, estrechas e incómodas sillas de posta tiradas por tres mulas que se usan desde Aranjuez a Madrid,
Narrator/Host
Jesús Callejo, crononauta. Esas cartas hablan de la burrocracia, como decía yo ahora, de la cantidad de problemas, de papeles que tenías que tener para poder ir de una ciudad a otra, pero también habla de cómo era la vida en España. Él era muy observador, era muy curioso. Hay que pensar que cuando él se exilia a Inglaterra, él sigue siendo sacerdote, se va como sacerdote, no se va como civil.
Jesús Callejo
Sí ya es sacerdote con crisis de fe, ya por entonces ya estaba cuestionando que el sacerdocio y tal como él veía la jerarquía eclesiástica y tal como vivían otros colegas suyos, él fue muy crítico con todo aquello y de hecho cuando llega a Inglaterra y ve, y claro, lo ve y lo vive el anglicanismo, él se convierte al anglicanismo, con lo cual también, pues imagínate las críticas que le generaron entre los católicos españoles, tachándole de traidores, pero bueno, y lo que es peor, como hereje, que todavía era peor. Entonces te quiero decir que él ya tenía una crisis política, una crisis existencial, una crisis religiosa y espiritual, porque no veía con buenos ojos lo que se estaba produciendo allí, sobre todo el predominio de la Iglesia y de los curas que desde su púlpito, desde sus parroquias, pues intentaban decir lo que era justo, lo que era moral, lo que era inmoral. Entonces todo eso ya te digo que le creaba una cierta desazón, igual que le pasó a muchísimos más intelectuales y más liberales de aquel momento y muchos tuvieron que emigrar y que exiliarse, sobre todo cuando llegó Fernando VII. Y ese absolutismo es lo que hizo que muchos se sellaran a Francia, pero también muchísimos también a Inglaterra y a Londres, donde él también creó su tertulia que luego comentaremos. Entonces está claro que esas cartas son esenciales de cómo un español de pura cepa, un patriota, veía un poco esa intransigencia y veía la deriva de España y por tanto su ideal era evitar el fanatismo y sobre todo evitar cualquier atisbo de radicalismo tanto en política como religión. En las cartas de España, que sabes que las va publicando primero en una revista y luego se convierte en el libro, estamos hablando del año 1821 y 1822 y además es en la época del Trienio Liberal, él ve una esperanza en España, porque claro, llega Fernando VII, pero en 1820 con el golpe de Riego, hay un trieno liberal del 20 al 23 y muchos liberales ven esa esperanza, por fin nos hemos liberado del absolutismo. Y es cuando él escribe estas cartas de España con un seudónimo, Leucadio Doblado, esta vez no utiliza Juan sin Tierra, sino Leucadio Doblado, pero siempre con seudónimo, no quería que apareciera su nombre. Y ahí en esas cartas, por ejemplo, la tercera carta, él habla de la educación, de las devociones religiosas, que era sometidos mucha gente, muchos feligreses por culpa de los sacerdotes, que tenía unas concepciones muy limitadas de la vida y sobre todo de la forma de comportarse. La cuarta carta, por ejemplo, se centra más en el costumbrismo, describe una corrida de toros, que tampoco ve bien las cosas que se hacían a los toros. Y bueno, pues eso, en cada carta va desgranando un tipo de elementos que él considera que son esenciales. Pero si hacemos un resumen de todas estas cartas, que a mí me parece que son de lectura obligada, están su ideario ideal liberal, perdón, porque muchos consideran el padre del liberalismo, un liberalismo muy determinado, pero como los tres principios o los tres fundamentos en los que se basa y además que quedan reflejados en sus cartas, es en el poder de la razón, él piensa que hay que utilizar más nuestra masa gris y pensar más en muchas cuestiones que estaban padeciendo y sufriendo los españoles, en convencer siempre con argumentos, no con dogmas, no con imposiciones. Y por último luchar contra la superstición, contra la ignorancia y contra el fanatismo. Eso lo lleva él como un ideario, como una especie de lema. De hecho, cuando él es joven y cuando él tiene que ir a Madrid, por ejemplo, para empezar a trabajar, porque él ya se había ordenado sacerdote, él había estado en el colegio de dominicos, y cuando entra en Madrid a trabajar le contratan, pero sin retribución ninguna, en la comisión de literatos del Instituto Pestazoliano Pestalozzi. Era un educador suizo que lo que buscaba era eso precisamente, que a los alumnos no se les educara con trucos memorísticos para que aprendieran de memoria cosas, sino que utilizaran al niño, al alumno, como una persona integral, es decir, que él mismo empezara a razonar por su cuenta el por qué tenía que entender determinados postulados, fueran de mat. Temáticas, o fueran de filosofía, o fueran de literatura. Te lo digo un poco para que veas un poco en qué ambiente él se desarrollaba y sobre todo también con esa tertulia de Manuel José Quintana, donde por cierto, uno de los tertulianos era Alberto Lista, que en Madrid tiene su calle, que era también un sacerdote, que era un matemático, que era un pedagogo y que era de esas personas bastante inteligentes, bastante listas que había en aquel momento, que estaban viendo que España se estaba encaminando a un lugar peligroso, primero por la invasión napoleónica y luego porque el rey Felón Fernando VII, lejos de restaurar las libertades y un aire de democracia, restauró todo lo contrario, que era un absolutismo tremendo y totalmente condicionado a sus ideas paranoicas. Todo eso yo creo que es muy importante tenerlo en cuenta porque es lo que luego él desarrolla tanto sus clases de Oxford, como cuando está en Dublín, como cuando está en Londres. Y en Londres, como no, crea también su textura literaria, donde se juntan personas muy afines para debatir este tipo de problemas. Y lo que él hizo fue sencillamente escribir cartas para que esto fuera entendido. Claro, cartas que no llegaban a España porque él las escribía en inglés, con lo cual también el problema del idioma. Y durante tiempo, incluso después de muerto, su nombre fue silenciado, porque las cosas que decían de España, en el fondo era una autocrítica, era decir cuidado, en España los españoles somos mucho mejores. Pero somos mucho mejores si tenemos mejores dirigentes. Si. Tanto en instituciones civiles como religiosas, tenemos gente pensante, con un pensamiento crítico, con ese pensamiento liberal que él aducía. Y eso hizo que generara mucha controversia y que tuviera enemigos tanto de un lado como de otro. Por eso fue un romántico, sin saber que él era romántico.
Narrator/Host
Fíjate, has hablado del romanticismo, de las supersticiones, estamos un par de décadas antes casi de la desamortización. Todo ello fue generando un caldo de cultivo esta etapa de la historia de España, el primer tercio del siglo XIX. Recordemos que él nació en Sevilla en 1775 y falleció en Liverpool, en Inglaterra, en 1841. Pues este ambiente en España no había ni revolución industrial, no había ni formación, no había ni educación, no había cultura casi. Bueno, pues también era un poco frustrante para muchas personas intelectuales de la época era frustrante.
Jesús Callejo
Por eso se sabe que hubo muchos liberales exiliados. Fueron destacados en Inglaterra en estas fechas algunos como el conde de Toreno, por ejemplo, que era José María Kipo de Llano, fue uno de los autores de la Constitución de 1812, estaba también el guerrillero, el mozo, Juan Antonio Llorente, el que hizo la historia crítica de la Inquisición, también se tuvo que refugiar en Inglaterra. Claro, fíjate que es un momento muy clave. Él, cuando ya está en Inglaterra, cuando llega a Londres, él edita la revista al español, fíjate el nombre que ya le da. El español. En ella lo que hace es apoyar la independencia de las colonias americanas, porque por entonces había también otro caldo de cultivo, que era la independencia de todas esas antiguas colonias españolas. Y empieza, pues claro, el que defienda esa independencia de colonias americanas le gana el odio de las Cortes de Cádiz. Fíjate, él había estado en Cádiz y él había sido además uno de los adalides de que esa Constitución de Cádiz, pues al final se fraguara y tuviera, se materializara, pero sin embargo le empiezan a declarar traidor por eso, porque ya no está en el discurso dominante. De hecho, él recibe una pensión del gobierno británico por los servicios intelectuales y cuando publica estas cartas de España, lo que hace es eso precisamente, criticar de una manera mordaz a la sociedad, a la religión, a las costumbres españolas, siempre bajo este seudónimo de Leucadio Doblado, otras veces bajo Juan Sin Tierra. Lo curioso es que también va sufriendo una evolución teológica. Él va buscando la verdad, por lo tanto se aleja totalmente del catolicismo y también se aleja del anglicanismo. Es un heterodoso. Claro, cuando tú vas de heterodoso por la vida, pues ya sabes lo que ocurre. Y lo curioso es que en el mundo literario, sabiendo que prácticamente toda su literatura es correspondencia, son cartas, pero también publica un soneto, se dedica a ser poeta y sólo hace un soneto, bueno, hace varios, pero un soneto que es lo que le da fama. Ese soneto que es muy llamativo porque se titula La noche y la muerte, para uno de los mejores poetas británicos, que es Coleridge, es el Soretto más grandioso y de finura más perfecta de toda la lengua inglesa. Lo cual, Nacho, no deja de ser una ironía histórica que uno de los mayores hitos de la poesía británica sea obra de un esclérico de Sevilla. Entonces, bueno, te lo digo como anécdota, porque no deja de ser llamativo que ese poema, que por cierto, recomiendo que la gente lo lea, seguro que ahora cuando termine este cronovisor, más de uno entrará a ver qué poema es este de Blanco White, pues es muy llamativo y además deja entrever como un aspecto muy llamativo de lo que él pensaba también de más allá. Eso es digno de pensarlo. Sugiere que al igual que la noche revela las estrellas, la muerte puede revelar una realidad superior oculta por la vida. De hecho, termina diciendo débil criatura, la angustia ante la muerte no es nada si engaña la luz. ¿Por qué no ha de engañarte la propia vida? Es un poema llamativo. Parece que no era de Blanco White, pero en esas crisis espirituales que él tuvo a lo largo de su vida. Pues claro que sí. También se dedicó a ser poeta. Y además reconocido como uno de los mejores poetas británicos con un solo Sevilla,
José María Blanco White (reading letters)
25 de julio de 1808. Como usted estará al tanto de los sucesos que han atraído la atención de toda Europa sobre este país en los dos últimos meses, no le extrañará mucho que vuelva a escribirle desde mi ciudad natal. He llegado con el tiempo justo de ser testigo de la ilimitada alegría que la derrota del ejército de Dupont ha causado en esta ciudad. Por todas partes resuenan aclamaciones y el ensordecedor repique de las campanas de la Giralda anuncia la llegada del victorioso general Castaños, que, más sorprendido que ninguno de sus compatriotas por el triunfo de sus soldados, viene a dar gracias ante el cuerpo de San Fernando y a descansar unos cuantos días sobre sus laureles. Pero hay algo muy melancólico en el incontrolado la exagerada confianza y la loca arrogancia que reinan en Sevilla, adormecidos en una seguridad que amenaza con muerte inmediatamente a cualquiera que se atreviera a turbarla con una palabra de cautela. Tanto la Junta como el pueblo creen que la guerra ha terminado con este simple golpe. Y mientras pierden en procesiones y Te Deums un tiempo precioso para seguir avanzando sobre Madrid, su falta de previsión y su ignorancia supina de la capacidad de represalia del enemigo los mueven a pedir en voz alta el incumplimiento de la capitulación que ha colocado al ejército francés bajo su poder.
Narrator/Host
Jesús Callejo. Escuchábamos un nuevo fragmento de una de las cartas, en esta ocasión del año 1810 en Sevilla, con ese problema que había con los franceses, por llamarlo de alguna forma. Cuando nos invadieron en 1808 llevaban aquí ya dos años dando guerra. De eso trataba un poco esta carta antes de leerla. Jesús, estabas hablando precisamente de esa crisis espiritual, de esa crisis de fe de nuestro protagonista, de José María Blanco White. Pero es llamativo, fíjate, el ambiente que había en España en aquella época, que ya empezaba a ser bastante anticlerical, Se le critica también por ser clérigo, pero luego cuando cambia al anglicanismo se le llama hereje, es decir, es un personaje que va siempre a contracorriente de todo, que elija lo que elija, él sabe que le van a criticar. Es un poco también el espíritu y el decorado, el trasfondo que hay en esta época.
Jesús Callejo
Totalmente, ya lo sabía y aceptó un poco ese destino. De hecho hay anécdotas muy llamativas, por ejemplo, él tenía horror a las campanas y me explico, Blanco White desarrolla una especie de trauma psicológico con las tradiciones españolas y en sus memorias, porque él escribió también una autobiografía, relata que el sonido de las campanas de la Iglesia le provocaba una especie de ansiedad física insoportable, porque el sonido representaba opresión religiosa en su juventud. Tanto escuchó las campanas cuando estuvo en el colegio de dominicos y cuando se hace sacerdote y decía que en Londres por fin podía caminar en la calle sin sentir el sonido de bronce que le recordaba la doble vida como sacerdote sin fe. Eso yo creo que es muy representativo de su personalidad. Y otra de esas anécdotas, cuando vive un tiempo en Dublín, fue invitado por Richard Watley, era el arzobispo anglicano de la ciudad y lo más curioso de esta situación, cuando ellos están reunidos, es que, fíjate, estamos hablando de las máximas autoridades de la Iglesia, Blanco White estaba escribiendo los ensayos que le llevan a abrazar el unitarismo, que eso no te lo ha comentado. El unitarismo era una doctrina que la mayoría de los anglicanos de la época consideraban herética o atea, sencillamente porque negaba a la Trinidad. Entonces cuando finalmente confiesa sus ideas al arzobispo anglicano, tuvo que marcharse por caballerosidad, para no arruinar la reputación de su amigo el arzobispo, porque claro, no veían bien que un unitarista estuviera reunido ni más ni menos que con el arzobispo anglicano de Dublín.
Narrator/Host
Lo dicho, que no dejaba contento a nadie. Si es blanco, blanco, si es negro, negro, si se hubiera apellidado rojo red, lo hubieran criticado igual.
Jesús Callejo
Se metía todos los charcos en todos los charcos y todos los jardines. Entonces, otra curiosidad en una España donde ya sabes que en aquel momento estaban obsesionados con la pureza de sangre, el hecho de no tener ningún antepasado judío ni musulmán. Blanco White tenía un problema inverso, su familia era de origen irlandés, los White, los Blancos, y aunque eran católicos fervientes en Sevilla siempre se les miró con cierta desconfianza porque eran extranjeros, incluso allí decían estos irlandeses y él mismo diciendo, fíjate qué frase, que era demasiado español para los ingleses y demasiado inglés para los españoles, que le daban palos a
Narrator/Host
diestro y siniestro, pobre hombre. La verdad es que el final de sus días, recordemos, él murió en Liverpool en el año 1841, bueno pues estuvo sumido, imagino, sobre todo después en ese olvido, en ese carpetazo que se dio a su labor como liberal, como pensador, no voy a decir ya como sacerdote, que quizás eso es un poco el segundo plano, recordemos que también tenía un hermano que era que era militar y bueno pues todo ello ha pasado al olvido y se ha recuperado tiempo después a través de la publicación de esas cartas.
Jesús Callejo
Sí, así es, cuando muere en 1841 es enterrado además en el cementerio de la Iglesia Unitaria, para que veas ya sus últimas tendencias y como legado póstumo pues al final deja su autobiografía. Su figura al final es rescatada posteriormente por Juan Goitisolo, que es un poco el que le resucita, no lo olvidemos. Blanco Guay fue un absoluto olvidado en España, borrado de los libros de texto por traidor, por hereje y Juan Goitisolo se obsesiona con él. En los años 70 viaja a Liverpool para buscar su tumba, que por cierto la encuentra totalmente abandonada y logra que España vuelva a mirar a este autor como el primer gran intelectual moderno que denunció la intolerancia nacional, o sea que si no es por Goeti solo a lo mejor no estábamos haciendo este cronovisor.
Narrator/Host
Bueno, pues aquí tenemos la referencia y el recuerdo para José María Blanco White, que estoy seguro que muchos de nuestros oyentes, de los millones que tenemos, lo estarán descubriendo ahora para lanzarse a buscar en alguna librería, en alguna librería de viejo, la publicación de sus cartas de España, las biografías que hay y en definitiva todo lo que proyecta la vida de este liberal, de este personaje tan importante de la historia de España en esa primera mitad del siglo XIX. Jesús Callejo, crononauta como siempre, muchísimas Gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Jesús Callejo
Pues ha sido todo un placer y aquí nos veremos la próxima semana con algún otro personaje que va a dar mucho que hablar. Una epopeya sin par. La Odisea de Homero canta el destino de Odiseo, el astuto rey de Ítaca. Diez años ha luchado en Troya y
José María Blanco White (reading letters)
diez más batallará contra el mar y
Jesús Callejo
la cólera de los dioses.
Nacho Ares
Ser Historia con Nacho Ares Todo lo que quisiste saber de la historia la
José María Blanco White (reading letters)
madrugada del sábado al domingo en la Cadena SER.
Jesús Callejo
Son dos tablas pintadas por ambas caras, anverso y reverso corresponderían a las alas de un tríptico. Si abrimos el tríptico, la tabla central se nos ha perdido, pero si abriéramos el tríptico tendríamos a la derecha Santa Isabel de Hungría y a la izquierda tendríamos a San Pedro. Cerramos el tríptico y vemos en una gráfica coloreada una especie de contradicción, pero es así. Tenemos por un lado San Francisco, por otro San Bernardino de Siena. En realidad es toda una iconografía muy pensada dentro de un concepto, un programa franciscano. Y esto también nos da claves en relación a lo que será el destino final de esta obra. Porque si pensamos en ese entorno de la casa de Isabel, el franciscanismo, la piedad, ese vínculo que mantuvo siempre, siempre sabe, con los franciscanos, en que educó en definitiva, a sus hijos, todo ello va cobrando una entidad aparte. Es Santa Isabel de Hungría, con las implicaciones que hay de una cosa hacia la otra. Estas tablas, quizás desde mi punto de vista, lo más excepcional es esa capacidad de explicar lo divino, lo sobrenatural, en términos de cotidian.
Narrator/Host
Escuchamos la voz de la doctora Ana Montada hablando de uno de los cuadros más increíbles del siglo XV, un tríptico, en realidad, el tríptico de Almazán que más misterios tiene quizás a su alrededor, porque es cierto, son tres partes, es un tríptico, pero falta una de ellas, que es lo que ha sugerido en muchas ocasiones algunas teorías singulares, curiosas y como sucede siempre con todo aquello relacionado con la historia del arte, en este caso la pintura flamenca, atribuciones, viajes y sobre todo un contexto, un contexto en el que nos vamos a mover en los próximos minutos, que es el reinado de los Reyes Católicos. Y todo a colación de la novela Las tablas de Isabel, el último trabajo publicado en la editorial Fanes de nuestro invitado Pedro Mozas Rello, Pedro, bienvenido a ser Historia.
Pedro Mozas Rello
Pues muchísimas gracias, Nacho, encantado de colaborar en uno de tus podcast.
Narrator/Host
Fíjate, lo decía yo ahora, el tríptico de Almazán es quizá uno de esos referentes de la pintura flamenca del siglo XV y como sucede siempre con la pintura, está lleno de misterios, pero quizás el propio nombre de Almazán, esta villa de Soria, ¿Qué importancia tuvo en el siglo XV este lugar?
Pedro Mozas Rello
Muchísima, porque Almazán, digamos que era un sitio, un lugar estratégico, ya que estaba en línea fronteriza entre Castilla y Aragón. Entonces claro, ambas coronas les venía de perlas para empezar a instruir un poco al heredero, al príncipe Juan, que se supone que iba a heredar ambas coronas. Entonces, bueno, pues allí establecieron una especie de mini corte en el palacio de los Hurtado de Mendoza y allí es donde supuestamente quedaron las tablas de las que estamos hablando. Bueno, la historia es muy curiosa, la verdad es que es una odisea porque me gustaría hablar de José Ángel Márquez, que es el cronista oficial de la villa de Almazán y que me proporcionó también mucha documentación para la novela. Y él me comentaba que estas tablas estuvieron primero en el desaparecido monasterio franciscano de Almazán, después se tiene constancia de ellas en una iglesia de la villa, la iglesia de Campanario, y más tarde, ahí hay como un lapsus de tiempo en el que nadie sabe cómo ni por qué, pues un día aparecen en la caja fuerte del ayuntamiento y bueno, todo empezó un poco con una. Bueno, ahora que hablas de Ana Montada, todos los años el Ayuntamiento de Almazán confeccionaba un calendario en el que aparecían distintas imágenes sobre la villa y creo que en 2008 en el calendario apareció un fragmento de esta obra del tríptico y precisamente uno de los calendarios apareció en la Universidad Autónoma de Barcelona y es donde Ana Montada enseguida se fijó en la imagen y por ese trazo esta obra es probablemente de Memlin.
Narrator/Host
Sí, quizás Hans Memlin es el autor al que se le ha atribuido este tríptico. Recordemos siglo XV, pintura flamenca, la conexión que había en entre Castilla y Flandes en aquella época era una relación comercial, sobre todo por la lana, pero también eso permitía el ir y venir de artistas y de obras de arte.
Pedro Mozas Rello
Sí, sí, sí. Además todo confluye un poco en que también se juntaban los era el momento de matrimonios, de los hijos de los Reyes Católicos y tal. Ya sabes que uno de los pilares sobre el que los Reyes Católicos pretendieron sostener su política exterior era precisamente la política matrimonial. En eso no se diferenciaban de otros soberanos de su tiempo y al fin y al cabo era un modo eficaz de establecer alianzas entre los distintos reinos.
Narrator/Host
La tabla, lo cuentas muy bien en la novela y la propia historia que hay detrás de ella, nos está hablando, como decía yo al principio, principio de un tríptico, pero del que falta la parte central, lo que le da un halo de misterio a esta pintura. Ahora hablaremos un poco de los componentes de esos frailes franciscanos que hay, de esos santos franciscanos que hay representados, también unas grisallas pintadas a color, que es bastante curioso, pero también es un poco el núcleo de tu novela y lo que la hace dar saltos en el tiempo, del siglo XV al presente, con ese tráfico en el mundo del arte, en donde podría estar en algún lugar esta tabla central.
Pedro Mozas Rello
Sí, a mí me encantaría saber si realmente existe o se ha destruido o no. Yo creo que eso es un tema para investigar. Si quieres te cuento una anécdota que viene a colación, porque en 1486 Juana de Aragón, que era hermana de Fernando el Católico y reina de Nápoles, le hace llegar a su hermano desde Italia un retrato de su hija con la intención de sondear la posibilidad de casarla con el príncipe Juan. Y entonces en ese momento los reyes se dan cuenta de que no pueden corresponder a tal cosa porque no tenían pintor de corte. Entonces digamos que eso viene a ser un poco un punto de inflexión por el cual empiezan a pensar en esto y curiosamente hay como tres años ahí en los que no pasa nada. Luego, en 1489 llega una comitiva que viene un poco a confirmar el enlace entre Catalina y Arturo Tudor, el príncipe de Gales, y en esa comitiva viaja el que luego conoceremos aquí como Antonio inglés, que sería reconocido como el primer pintor de la corte. Y luego ya vendrían en 1492 Michel Sito y en 1496 Juan de Flandes. Entonces Michel Sitow fue discípulo de Memlin, con lo cual, pues digamos que todo encajaba como para relacionar también las tablas con él.
Narrator/Host
Lo comentaba ahora el tríptico falta esa tabla central, pero las dos partes que conservamos, los laterales, los batientes que cierran ese armario, entre comillas, que supone la parte central, tienen un significado muy franciscano, por así decirlo, están perfectamente vinculados a ellos.
Pedro Mozas Rello
De hecho, la reina se dice que estaba adscrita a la observancia franciscana, con lo cual pues también era otro punto de conexión para ratificar que realmente las tablas eran de Memblín. Y bueno, pues como te decíamos antes, la ruta de la lana también está muy relacionada con lo que yo llamo la ruta de los corderos, porque también Memlin pintaba muchos cuadros de San Juan Bautista, que ya sabes que es un santo al que siempre se le representa con cordero en brazos, en los pies y tal, Entonces eso también le daba pie a contar, bueno, en fin, hacer la trama de la novela.
Narrator/Host
Estabas hablando de esa ruta de la lana, otros hablan de la ruta de la seda en Oriente, pero la ruta de la lana sobre todo con muchos mercaderes alrededor, toda la zona de Medina del Campo en Valladolid y todos esos emplazamientos que conectaban lo que decía Castilla con los Países Bajos, con Flandes, y era una ruta, una ruta por la que iban ideas, iba dinero, algo parecido al Camino de Santiago, quizás más profano, pero también desde un punto de vista.
Pedro Mozas Rello
Sí, era comercial, era una ruta comercial prácticamente, porque ya sabes que la lana era un poco como el oro de Castilla, la riqueza de la Corona de Castilla. Entonces esta ruta era una ruta comercial que atravesaba la península hacia los puertos cantábricos y luego regresaba de Flandes con barcos llenos de paños y tablas. Entonces aquí hay otra institución importante que es la Junta y Hermandad de Carreteros, que fue la primera empresa oficial auspiciada por los Reyes Católicos. Fíjate si tenía importancia que en la guerra de Granada ellos necesitaban una red de transporte que llevara víveres, armamento, etcétera, de norte a sur, pero luego también de este a oeste. Por esto que estamos hablando, por la ruta de la lana,
Narrator/Host
el tríptico de Almazán, lo decíamos ahora, aparecen franciscanos, pero también aparecen reyes, aparecen figuras que son importantes para el contexto de esa época, santos que están enmarcados perfectamente en esa ideología religiosa del momento, tan afín quizás a la figura de Isabel la Católica.
Pedro Mozas Rello
Sí, de hecho, cuando el tríptico estaba cerrado, se veía a San Francisco de Asís y a San Bernardino de Siena, que digamos que era los santos típicos franciscanos. Luego cuando se abría el tríptico por la parte interior, en una de las cuadras está San Pedro, que yo en la. Bueno, digamos que en la. La novela lo he relacionado de alguna forma con la ruta de la lana, diciendo que al fin y al cabo, San Pedro era el gran pastor del rebaño. Pero bueno, sí. Luego en la otra tabla sale Santa Isabel de Hungría, que precisamente, aparte de tener en común el nombre con Isabel la Católica, pues también era una santa a la que Isabel tenía mucha devoción, porque también fue reina, y digamos que también entregó todos sus bienes a la Iglesia. En un momento dado también creó
Francisco Leira
una
Pedro Mozas Rello
orden franciscana, una orden femenina. Entonces, bueno, pues efectivamente todo con todo lleva lo mismo. Entonces todo está relacionado con Isabel la Católica en el momento en que la corte estaba en Almazán, qué es lo
Narrator/Host
que han dicho los expertos y también tu opinión propia, Pedro Mozas, autor de esta novela Las tablas de Isabel, en relación a este tríptico de Almazán, ¿Qué es lo que podría haber habido en esa tabla central que se ha perdido?
Pedro Mozas Rello
Bueno, normalmente siempre se dice que Memlin pintaba siempre o casi siempre, en este tipo de trípticos, una Virgen con Niño y rodeado de ángeles músicos. Entonces, bueno, pues eso podía ser una pista para intentar averiguar dónde podría parar. Pero bueno, ya te digo que ojalá exista todavía, pero no podemos saberla.
Narrator/Host
Imagino que la búsqueda habrá sido azarosa, porque se tienen las medidas, la altura y la anchura también, porque esos batientes se cierran y ya sabes lo que mide la tabla. Y la búsqueda que habrá habido en colecciones, en ferias, que es lo que también le da ese valor y ese misterio en el mundo del arte de los anticuarios en la actualidad.
Pedro Mozas Rello
Sí, aparte de que me he tenido que documentar a fondo para intentar recrear no sólo aquella corte, sino también la vida de Memlin. Curiosamente, Memlin es un pintor que no es demasiado conocido, pero bueno, que efectivamente era uno de los favoritos de Isabel la Católica. Fíjate cómo será la cosa, que en la Capilla Real de Granada, ya sabes que hay un pequeño museo, hay obras de distintos artistas, no sólo flamencos, también hispanoflamencos, pero el único que tiene cuatro tablas en esa capilla es Memlin. Hay algunos autores que tienen dos, otros tienen una y tal, pero hay cuatro de Memlín también. Eso confirma un poco la importancia que Memlin tenía para Isabel la Católica.
Narrator/Host
Este tipo de trípticos solían tener casi el valor de una suerte de retablo casero. ¿Cuál era la finalidad? ¿Para qué lo quería Isabel, la reina
Pedro Mozas Rello
Isabel, Teóricamente, si es verdad lo que se supone esto fue un devocionario para la reina? El tríptico estaba conformado de tal forma que no fuera excesivamente grande como para poder transportarlo, porque ya sabes que en aquellos tiempos la corte era itinerante, donde estaban los reyes estaba la corte en la novela, pues tan pronto están en el palacio de Medina del Campo, en Valladolid, como en la Casa del Cordón en Burgos, o en el palacio de los Hurtados de Mendoza, Almazán y tal. Pero también, por otra parte, claro, no podía ser muy pequeño, porque luego la reina lo instalaba en su cámara, en sus aposentos y lo abría, y eso para ella era un devocionario con el que rezar, orar, meditar y tal.
Narrator/Host
Fíjate, muchos estarán pensando, de las personas que nos están escuchando, el valor mágico que tenía este tipo de piezas artísticas, que hoy quizás en el mundo de la historiografía del arte nos hemos sometido a una mera descripción. ¿Pero tú crees, Pedro, que podría haber sido entendido como una suerte de talismán este tipo de trípticos y en este caso el tríptico de Almazán?
Pedro Mozas Rello
Sí, digamos que aquí es mi idea de la novela. La verdad es que por lo menos lo que me dio la idea, quizá a ti te parezca un poco surrealista, pero digamos que para mí lo que realmente me dio la idea es las fechas en las que se supone que se pintan las tablas. Entonces, lo que te comentaba antes, las tablas que hay en la Capilla Real de Granada, más o menos están datadas como alrededor de 1490. Entonces, si contemplamos desde esa fecha hasta 1004, 496, que es cuando los reyes se van de Almazán, en ese periodo de tiempo, si lo piensas, ocurre lo más glorioso de su reinado, es decir, la toma de Granada, la conquista de América, empiezan los matrimonios de los hijos y tal. Entonces, bueno, evidentemente todo es una casualidad, pero precisamente el hecho de que cuando Isabel se va de Almazán, teóricamente para despedir a Juana en Laredo, pues realmente las tablas quedan allí y es cuando realmente empiezan las desgracias, empieza a morir desde su hija mayor, cuando da luz el príncipe Juan, después de la boda, en fin, toda una serie de desgracias, no deja de ser parte de la trama, es ficción. Pero digamos que eso realmente me llamó la atención. Dije, bueno, qué casualidad que en este periodo de tiempo pasa lo más importante del reinado y cuando deja de tener las tablas, resulta que le viene toda esta serie de desgracias.
Narrator/Host
Hoy el tríptico, ¿Dónde lo podemos ver? ¿Dónde se encuentra?
Pedro Mozas Rello
Bueno, el tríptico, como has dicho antes, las batientes, es decir, las tallas laterales, están en la oficina de turismo de Almazán. Y bueno, pues se conserva. El Ayuntamiento hizo confeccionar un mueble, una estructura, una estructura que realmente les costó bastante, creo recordar que fueron como 200.000 euros para mantenerlo a la temperatura a la que deben estar las tablas, para conservarlas en perfecto. Hay un personaje importante en la novela que es Francisco de Rojas, que fue, bueno, digamos que estuvo en Flandes como embajador, y yo buscaba para el final de la novela, porque la novela va saltando un poco del ayer al hoy, con una trama, digamos, en el pasado, lo que hemos estado hablando, y en el presente, pues una investigación sobre un experimento. Y al final de la novela yo buscaba precisamente que acabara con un acto en el Memelin Museum, en el Museo Memelín de Brujas. Y curiosamente, en aquel momento apareció una noticia en medios de comunicación especializados en la cual un tal coleccionista americano, un tal John William Midendorf, había tratado de ver, sin éxito, una tabla en la que curiosamente aparecía retratado Francisco de Rojas, y como no consiguió venderla, al final la donó al museo. Entonces, la verdad es que me vino muy bien para ya no era un acto que me tenía que inventar, sino que es que el acto se había producido en ese momento y además con uno de los protagonistas de la novela y que hoy en día también es protagonista en el propio Museo Memlin, en Brujas.
Narrator/Host
Las tablas de Isabel es el título de esta novela, editada por la editorial Fanes, publicada por Pedro Mozas Reyo, quien nos ha acompañado en los últimos minutos aquí en Ser Historia. Pedro, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Pedro Mozas Rello
Bueno, pues un abrazo para ti. Un saludo a todos tus oyentes.
José María Blanco White (reading letters)
Año de 1492. Granada acaba de rendirse. En Santa Fe, en la vega granadina, los Reyes Católicos reciben a un navegante de origen misterioso con una idea audaz, llegar a las Indias navegando hacia el poniente.
Nacho Ares
Ser Historia con Nacho Ares.
Narrator/Host
Todo lo que quisiste saber de la
Nacho Ares
Historia la madrugada del sábado al domingo
Jesús Callejo
en la Cadena SER.
Narrator/Host
Continuamos en Ser Historia, Pasamos de página nuestro particular libro de historia y en los próximos minutos nos Vamos a adentrar en la historia de las palabras, el origen curioso de algunos términos cotidianos que empleamos a diario y que en muchas ocasiones desconocemos cuál es el origen y cuál es el trasfondo histórico que hay detrás de ellos. Y es una sección que siempre hacemos con nuestro palabrista oficial, como le denominamos cariñosamente. Él en realidad se dedica a la palabra publicidad, a la comunicación. José Luis Díaz Prieto, como siempre, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Nacho Ares
Bien hallado, Lacho, otra vez. Muchas gracias.
Narrator/Host
En esta ocasión querías hablar de una palabra, embargo, que ya sea el momento histórico en el que hagamos este programa siempre va a estar presente, porque embargo ha habido a lo largo de la historia y está siempre en boca de todo el mundo, pero tiene un trasfondo y un origen histórico.
Nacho Ares
Claro, como muy bien dices, embargos ha habido desde siempre y creo recordar que en Atenas, en la antigua Grecia, ya se aplicaban embargos, ya realmente la flota naval ateniense, que como sabes era realmente líder indisputada en los mares,
Narrator/Host
en el
Nacho Ares
Egeo, pues realmente existen ya referencias de embargos. Pero, pero es una palabra interesantísima desde el punto de vista histórico y es una palabra también interesante en sí misma, porque es una de las contribuciones de lo que se llama los préstamos que ha hecho el castellano al idioma inglés, porque la usan normalmente los ingleses. No dicen embargation.
Narrator/Host
Fíjate, José Luis, muchas veces nos rasgamos las vestiduras aquí de forma patriota, diciendo que estamos tomando muchos anglicismos, que tal y cual, y ellos hacen lo mismo con el castellano. A ver, hay uno muy conocido que es siesta, hay uno muy conocido que es siesta liberal, pero embargo hay muchísimas palabras que ellos utilizan tomadas del castellano.
Nacho Ares
Has mencionado liberal, que es también una palabra interesantísima, nacida a primeros del siglo XIX en España, precisamente en ese sentido, claro, el sentido político progresista. Pero efectivamente hay muchísimas palabras. Cuando hablan los ingleses de una la flotilla que iba a aza, pues hablaban de flotilla, que es una palabra española. Hablan a veces de una junta, pues junta es una palabra española. Y fiesta y camarilla y muchísimas más. Seguramente hay como yo diría que unas 50 palabras muy conocidas por nosotros que realmente usan también los ingleses sin ningún tipo de problema, y una de ellas es embargo. Embargo la hemos oído en boca de grandes prebostes de la política y es una palabra que ya te digo, resuena justamente a España, entra en la lengua inglesa seguramente dicen los lingüistas, esto está acreditado por lingüistas ingleses, parece que entra en torno a 1598, entra en el habla inglés, que es Cuando falleció, en 1598 falleció precisamente el rey prudente Felipe II. Eran los tiempos en los que los españoles, esta es la razón por la que entra en en el habla de los ingleses, se enfrentaban en el Atlántico para ver quién dominaba realmente el tráfico comercial, que la Corona hispánica lo quería monopolizar y los ingleses no estaban nada de acuerdo en que se monopolizase el tráfico comercial con Latinoamérica. A Felipe II se le ocurrió una forma drástica de combatir a los británicos y la idea era prohibir cualquier navegación de un barco con bandera inglesa y entonces el término que se utilizó para este tipo de políticas era embargo, que embargo que es palabra que viene del latín in barricare, que es poner barras, poner barras, poner barreras, que ya tenemos referencias del uso de esta palabra de embargo con un sentido parecido en las Siete Partidas, en el siglo XIII de Alfonso X el Sabio, y que también había sudo ya por los Reyes Católicos en un sentido de bloqueo de la nación comercial, de cierta navegación comercial. Entonces ese embargo de los ingleses a Felipe II era realmente un acontecimiento internacional y así es como entró la palabra embargo en el habla común de los ingleses. Luego años más tarde, ya una vez cogido el truquillo, la Corona Hispánica realmente promovió el embargo también a los holandeses, cuando los holandeses se sublevaron, las Provincias Unidas se sublevaron contra el dominio de Felipe II, pues Felipe II impuso un embargo a los holandeses y luego el sucesor de Felipe II insistió y el sucesor de Felipe III también insistió, o sea, todos los reyes, los felipes, todos fueron realmente maestros del embargo, pero fue un embargo que apenas valió para nada, casi lo contrario, no le sirvieron de casi nada a la monarquía Hispánica. Por ejemplo, en muchos casos los holandeses, astutos como pocos, se las arreglaban para registrar los barcos, por ejemplo en Hamburgo, uno de los puertos de la Liga Asiática, y ya con un papelito, como se hace ahora en nuestros tiempos con los barcos petroleros, con un papelito de la liga Asiática decía no, no nos puedes impedir la navegación porque somos de la Liga Asiática, que son amigos de la Corona Hispánica, así que no valieron para nada, todo lo contrario, realmente todas estas medidas proteccionistas al final lo que consiguieron es casi empobrecer a la Corona española, Monarquía Hispánica. Y de hecho parece ser, según dicen los expertos economistas, que estos esfuerzos por embargar y por poner barreras al comercio internacional están detrás de los muchos defaults, muchos, muchas quiebras del fisco español, del Tesoro español, que sabemos que desde Felipe II casi casi van uno tras otro,
Narrator/Host
quiebra, bancarrota total cada poco y con Felipe IV ya ni te digo, vamos.
Nacho Ares
Es decir, al poner el primer perjudicado es como el primer perjudicado de impedir el comercio internacional es el propio país que impone. Está muy demostrado, muchísimos estudios que demuestran que realmente a medio y largo plazo no vale absolutamente para nada y lo pagan los ciudadanos del propio país que impone. Y de hecho parece ser que claro, todo esto termina cuando ya termina la era de los 30 años y llega el famoso Tratado de Westfalia, que es que marca uno de los tres o cuatro cosas importantes del Tratado de Westfalia, que es el que pone fin a la Guerra de los 30 años, como sabemos. Bueno, cierto en muchos sentidos, pues el Tratado de Westfalia, uno de los principales puntos es que deja libertad a los holandeses para que puedan comerciar libremente y da libertad a la famosa Compañía de las Indias Orientales Holandesas para que comercien sin ningún tipo de cortapisa. Y ahí es donde comienza realmente la decadencia, posiblemente, o se podría decir que comienza la decadencia de España y de Portugal en beneficio de los holandeses y de los británicos un poco más tarde. Así que realmente el embargo es un invento, si se quiere, en cierto modo es un invento español, si se me permite, aunque sea una cosa muy antigua, pero la palabra por lo menos en ese sentido sí que es un invento español. Y hay que decir, si me permites Nacho, que no hemos aprendido, Es decir, hay muchos países actualmente, algunos muy importantes, que no han tomado nota de la lección que sufrió en sus carnes la Monarquía Hispánica con ese impulso hacia los embargos y que siguen recurriendo en nuestros tiempos a algo muy poco inteligente y muy cruel muchas veces, que son los embargos, olvidando que la teoría económica demuestra que realmente el comercio, la libertad de comercio internacional acaba favoreciendo y permitiendo la especialización de cada uno de los países en aquello que produce de una manera más rentable y que por lo tanto redunda en beneficio, esa libertad redunda beneficio de todos. Así que nada bueno Pues tenemos una palabra más, embargo, que tenemos el pequeño orgullo de que la oímos
Pedro Mozas Rello
en la
Nacho Ares
voz de muchísimos grandes, muchísimos poderosos políticos que insisten creer que mediante embargo se puede conseguir las cosas en lugar de con la buena voluntad y con la inteligencia diplomática.
Narrator/Host
Desde luego. Y además es una locución adverbial, sin embargo, que utilizamos continuamente y que, como hemos descubierto contigo también, José Luis, tiene ese trasfondo histórico, retrotrayéndonos una vez más al siglo XVI, al reinado de Felipe II, que tanto dio para la historia de España y vamos, que también dio mucho a la historia de nuestro lenguaje. José Luis Díaz Prieto, como siempre, palabrista nuestro, palabrista de cabecera, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia. Gracias.
Nacho Ares
Gracias a vosotros, Nacho. Muchas gracias.
Jesús Callejo
Año 73 a. C. A la sombra del monte Vesubio, lo que comenzó como una fuga de 70 gladiadores se ha convertido en una pesadilla para Roma. El pretor Glabro cree que se encuentran atrapados en la cumbre esperando a que el hambre haga el trabajo de las legiones. Pero el hambre solo agua, agudiza el ingenio de los que no tienen nada que perder.
Nacho Ares
Ser Historia con Nacho Ares.
Narrator/Host
Todo lo que quisiste saber de la
Nacho Ares
Historia la madrugada del sábado al domingo
Jesús Callejo
en la Cadena SER.
Nacho Ares
La masiva participación de los españoles en el referéndum nos permite abrigar la esperanza de que la nueva etapa histórica que
José María Blanco White (reading letters)
se abre para España nace firmemente asentada
Nacho Ares
sobre la madurez política de su pueblo. La dialéctica de las votaciones como principio democrático legitimador ha prevalecido claramente sobre lenguaje de coacción y de violencia. El pueblo español ha votado con sentido de futuro por una España en paz. Buenas noches, señores, y muchas gracias.
Narrator/Host
Escuchamos la voz de Rodolfo Martín Villa en el año 76, en ese referéndum de aprobación de la Ley de la Reforma Política, un corte de Televisión Española. ¿Quien si no era la única que había? Pues tampoco tiene mayor, pero me gusta siempre mencionar la fuente de donde sacamos absolutamente todo, ya sea los nodos o de canales de televisión o lo que sea. El caso es que en ese año 76, después de la muerte de Franco, el 20 de noviembre del año 75, empezaban ya a darse los primeros cambios de lo que a la postre se denominó Transición. Transición Lo hablaba ahora con el invitado él exmajó joven que yo. Yo nací en el 70, tuve la oportunidad de vivir muy de cerca, era pequeño, pero me daba cuenta de todo lo que pasaba a mi alrededor y bueno, pues es una época de cambio, una época de esperanzas. Vamos a analizar un poquito todo lo que sucedió en esa transición a colación de un libro que acaba de ver la luz, Retrato de la Transición, publicado por Siglo 21 Editores, cuyo autor, Francisco Leira, ya nos acompaña aquí en esta máquina del tiempo, Profesor de la Universidad Carlos III. Francisco, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Francisco Leira
Pues muchísimas gracias por la invitación. Ya es la tercera vez que estoy aquí, así que os lo agradezco profundamente.
Narrator/Host
A mí me interesa la egiptología, que es mi campo de investigación, sobre todo de trabajo. ¿Cómo llegas tú a la Transición? Porque tú eres más joven, qué tontería. De la misma forma que tú llegas a los faraones, que han pasado miles de años. Pero ¿Qué es lo que te llama a ti de la Transición y de toda esta época para haber ya publicado varias cosas y también de la Guerra Civil?
Francisco Leira
Pues fue un proceso personal. Empecé haciendo la tesis doctoral sobre la Guerra Civil, luego me pasé a hacer un análisis un poco más amplio y divulgativo, analizando los diferentes aspectos tanto de la Guerra Civil como de la posguerra, como de la memoria de aquel periodo y tenía ganas de hacer algo distinto sobre un periodo diferente, en este caso sobre la Transición. Y me pareció que la forma más interesante para abordar aquel periodo, después de todos los trabajos que se habían realizado, excelentes trabajos de Carmen Molinero Perisás, Alfonso Pinilla, Roberto Muñoz Bolaño, José Luis Ibáñez Salas, es decir, son muchos los que hay que citar, además de los clásicos como Javier Tussel, y me pareció que era interesante abordarlo a través de las entrevistas orales. Y de ahí que sea un libro en el que a través de las entrevistas yo realizo mi narrativa y voy a contando lo que sucedió en aquel periodo. Y el corte además demuestra uno de los aspectos que yo señalo en el libro, y es que en el año 75 no se inició ningún cambio de régimen. Eso de que los 50 años de libertad se iniciaron con la muerte de Franco, yo lo pongo un poco a veces en tela de juicio, porque a partir de en ese año 75 y hasta que se inicia la tramitación para el el proyecto de ley de la reforma política, que no se realiza hasta después del verano del 76, lo que hubo fue un periodo de incertidumbre en el que los poderes franquistas siguieron dominando durante todo ese periodo, primero con Arias Navarro en la presidencia y posteriormente con Adolfo Suárez. Por lo tanto, no es a partir de ese referéndum cuando se empieza a iniciar ese cambio del sistema político. Y yo pienso que a través de la narrativa de sus protagonistas se ven otras facetas de ese periodo, es decir, esos diferentes proyectos aperturistas y movilistas, rupturistas, reformistas.
Narrator/Host
Se dijo también que la Transición, no sé si estarás de acuerdo, tú que eres especialista en la Guerra Civil, es casi la última etapa de la Guerra Civil.
Francisco Leira
Sí, sí y no. De alguna forma todos los proyectos políticos de aquel momento trataron de ser bastante pragmáticos y de entender de que lo que tocaba después de la muerte de Franco era un cambio. No se sabía qué tipo de cambio, pero que era un cambio. Y luego nadie quería quedar fuera de ese proyecto político. De ahí que, por ejemplo, Partido Comunista haya sido uno de los partidos que más haya cedido por no quedarse fuera de él. De hecho es el único que jura públicamente la bandera, la legalidad de la monarquía y que no sucede, por ejemplo, con el Partido Socialista, que también había tenido puestos de gobierno durante la Segunda República. Entonces es un momento en el que a pesar de esos intereses rupturistas, reformistas o inmovilistas, o incluso así a medio camino como el de Fraga, todos tienen un pragmatismo político para intentar estar dentro del sistema y a partir de ahí empezar a negociar para ver qué tipo de democracia se quería construir.
Narrator/Host
Martín Villa hablaba de aquellas personas que intentaban bloquear el cambio, la democracia, la libertad. Se refería a los grupos terroristas que había en aquel momento, ETA, GRAPO. El secuestro de Antonio Oriol, por ejemplo, por GRAPO fue también un momento clave. Se intentó chantajear al gobierno para conseguir ciertas cosas. El ambiente, en definitiva. En definitiva, lo que hacía GRAPO era quizás una proyección de. De esa inestabilidad que había en la sociedad. Tú lo has dicho, no hubo un cambio de la noche a la mañana y había mucha gente que no dejaba de pensar a ver qué es lo que se nos viene ahora.
Francisco Leira
Sí, exactamente. Por un lado nadie sabía lo que iba a suceder. Lo que tenían claro todos los proyectos políticos y en general luego la sociedad, era de que se quería un Estado normal dentro de lo que era Europa y sobre todo introducirse dentro de lo que era la dinámica de Europa. Después de 40 años aislados y luego sobre lo que hablas de la violencia política, es algo que remarcó en el libro y que remarcan los protagonistas, que no caen tanto en esa mitificación de aquel periodo de una transición modélica. Sí que reivindican ese periodo, como es lógico, pero que la llevan un poco más al espacio terrenal. Porque como has dicho, la violencia, además de no sólo venir por parte de ETA, del GRAPO, sino también venía de la extrema derecha y también de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que en aquel momento aún no habían desarrollado una transición hacia la democracia y tener unas actitudes dentro de lo que es la represión de las manifestaciones propias de aquel tiempo. La violencia política terrorista también participó de alguna forma en la transición con un intento de tratar de boicotearla buscando sus propios fines y se puede observar cómo ETA decidía los momentos en los que quería matar. No podemos olvidarnos que, por ejemplo, uno de los entrevistados a quien saludo y le agradezco su tiempo, como es el señor Javier Rupérez, acababa de ser puesto en libertad de un secuestro cuando se estaba debatiendo curiosamente el Estatuto de Guernica, el Estatuto Vasco. ¿Por qué? Porque en ese caso etapolítico militar lo que pretendía era, digamos, ir más allá, es decir, la autodeterminación. Por tanto, la violencia política está realmente relacionada con todo este proceso de cambio político que se desarrolló.
Narrator/Host
Lo has mencionado ligeramente, la transición a veces se ha idealizado el hecho de que esos cambios fueran una transición más dulce. ¿Realmente la hemos idealizado? ¿Fue más conflictiva de lo que habíamos pensado?
Francisco Leira
Sí, yo pienso que en cierta medida le hemos idealizado. Es cierto de que lo que se consiguió en tan poco tiempo hay que reivindicarlo y es algo que todos los historiadores tenemos en cuenta. Es decir, en poco espacio de tiempo se votó el referéndum para la reforma política, primeras elecciones generales libres, referéndum para la Constitución, otras elecciones generales libres y primeras elecciones municipales y además con muy poco espacio de tiempo.
Narrator/Host
Muy poco espacio de tiempo y la gente votando, no como ahora. Iban casi el 80% de la gente a votar si va al 50, date con un canto en los dientes.
Francisco Leira
Sí, por eso yo pienso que por esa parte sí que realmente hay que tenerlo en cuenta, pero sí que por otro lado sí que creo que la hemos idealizado. La violencia que existió durante aquel periodo es visible. Todo consenso viene precedido primero de una parte disenso. No podemos olvidarnos por ejemplo, que en la ponencia constitucional el Partido Socialista se fue de la propia ponencia constitucional y en aquella entrevista que hizo Solana al diario El País, llegó a decir, acusando a UCD y Alianza Popular, de que estaban escuchando palabras de otro tiempo y que sólo faltaba citar la conspiración judeo masónica. Es decir, llegó a decir eso en plena ponencia constitucional. Pero es que es algo normal, es algo propio de la política. Entonces no podemos pensar de que ese consenso lo que implicó fue de que todas las fuerzas, vale, cedemos en todo, sin que en esa cesión no hubiera un intento de disenso y un intento de tratar de conseguir sus propios objetivos políticos, porque forma parte de la dinámica política normal.
Narrator/Host
Aparte de ese miedo que yo comentaba ahora y que la gente yo creo que preveía el cambio pero no sabía por dónde, también estaba sustentado la crisis económica que había, brutal, el paro y un DES enorme que en un principio podríamos decir es parecido al desencanto que hay ahora con los partidos políticos, pero en aquella época era un poco al contrario. Ahora estaban todos ahí más o menos de la mano en el mismo camino y nunca se había podido votar al Partido Comunista ni a partidos de izquierdas. Pero aún así había cierto desencanto y cierta frustración y cierto miedo también.
Francisco Leira
Sí, porque era un momento de profunda inestabilidad y de que no se sabía cuál es el final. Ahora conocemos a dónde llegamos y todo lo que tenemos que conseguir en un futuro, pero en aquel momento cada día había noticias y eso me lo relataron perfectamente Pilar Cernuda, Nati El Preciado, Iñaki Gabilondo, Joaquín Estefanía, que firma el prólogo, y es que cada día pasaba una cosa dentro del noticiario político y eso de alguna forma pues ponía en una situación no de inestabilidad, sino de no saber hacia dónde iba, hasta dónde se iba a llegar y si luego, por ejemplo, en el caso de la ponencia constitucional, iba a llegar todo a buen término. Entonces estaba ese proceso de inestabilidad y si a eso le sumamos la violencia de ETA, de los GRAPOS, de la extrema derecha, con el asesinato, por ejemplo, de los abogados laboralistas de Atochas, pues a eso le sumamos un proceso en el que la sociedad realmente tuvo un papel muy importante a través de las manifestaciones en favor de una democracia.
Narrator/Host
Lo focalizamos siempre la atención al hablar de la Transición, en lo que sucedía en Madrid, lógicamente es la capital, es donde están las Cortes, todo. Pero en otros lugares de la península también había. En otros lugares de España había. Y en Canarias también. En Mallorca había. Baleares, que luego se me enfadan los de En Baleares había otro. Otras sensaciones, otros pálpitos. Yo vivía en Valladolid, recuerdo por ejemplo, ahora que decías GRAPO, el atentado del año 82 en el banco Central, que al GRAPO le dio por poner bombas en los bancos centrales de diferentes lugares y ahí reventó el Banco Central en la plaza, en la calle de Duque de la Victoria. Recuerdo que esto era en el año 82. ¿Y cómo fue esa transición fuera de Madrid?
Francisco Leira
Pues fue una transición que se vivió de una forma distinta, porque al final la toma de decisiones se realizó en Madrid. Gran parte de ese crecimiento de los medios de comunicación que tuvieron un papel importantísimo en generar una conciencia democrática, estaban principalmente en Madrid, pero luego tanto los medios de comunicación regionales o de los territorios de las nacionalidades históricas, pues cumplir un papel fundamental. Y allí, por decirlo de alguna manera, la transición tuvo unas características distintas, en el que lo que se intentaba era que hubiese una renovación de aquellos poderes locales que pertenecían del franquismo y tratar de que hubiera una democratización dentro de ese espacio. Y luego en los territorios como Cataluña, el País Vasco, Galicia o Andalucía, el interés porque hubiera estatuos de autonomía que recogiesen ciertas reivindicaciones históricas que procedían de los sectores nacionalistas y que al final se terminaron consiguiendo. Entonces, en cada territorio, digamos que la transición se vivió de una manera distinta. Y esto me pasa cuando voy a hacer las presentaciones del libro, que todo el mundo me bueno, te olvidas de que aquí en Aragón, te olvidas que aquí en tal sitio hubo estos presos, hicimos esta manifestación. Porque realmente lo bonito del libro es que cuando se cuenta a través de los relatos de los protagonistas, pues se ven distintos matices. Y luego cuando vas a cada una de las localidades, en cada una de las localidades sucedió algo fundamental para comprender ese periodo de cambio. Yo por ejemplo soy de Ferrol, allí hubo una serie de muertos en una manifestación de los astilleros. Y claro, son aspectos que tengo que meter también como gallego, porque eso de alguna forma cambió la forma de entender la transición, que como dices, a causa de la crisis económica en territorios como los altos hornos de Vizcaya, los territorios en los que había astilleros o una fuerte industria, pues allí la transición lo que también buscaba no era solo el cambio político, sino también unas mejoras económicas que no tenían hasta ese momento a
Narrator/Host
la hora de entrevistar y a la hora también de buscar información en la prensa. Yo no sé qué percepción tienes de los políticos de aquella época. Yo por mi trabajo aquí en la Cadena SER, Desde el año 98, he tenido la posibilidad de conocer a muchísima gente. He conocido a Carrillo, a Herrero de Miñón, a Peces Barba, cada uno, pero en extremos. Totalmente. Y hablaba con ellos y dices qué salud mental más extraordinaria y qué visión más extraordinaria de todo. Y ves los políticos de ahora y dices, es que no hay nada, nada, no tienen nada que ver. Los políticos de ahora han venido a plato puesto, a silla puesta, no han hecho absolutamente nada antes. Muchos de ellos no tienen ni trabajo, ni han estado en la Seguridad Social ni nada. Han empezado. Bueno, no voy a entrar aquí en cosas de estas, pero ves los políticos de aquella época, insisto, de un extremo y del otro, y te das cuenta de que eran gente mucho más madura desde el punto de vista político.
Francisco Leira
Sí, y además lo curioso es que eran mucho más jóvenes, porque si analizamos la juventud, Adolfo Suárez, cuando llegó a la presidencia del Gobierno, asusta. Es decir, mucha gente actualmente a su edad, hoy no puede comprar un piso o apenas vivir en un piso de alquiler. Y sí, pero lo que pasa es que yo creo que todo hay que ponerlo en su contexto. Esa generación vivió ese proceso en el que primero hubo un disenso para que luego pudiera haber un consenso y llegar a esos acuerdos que hubo en la ponencia constitucional, en los Pactos de la Moncloa y en las primeras decisiones políticas clave, como puede ser la ley del divorcio, la entrada en la OTAN. Entonces estaban dentro de otra dinámica en la que tratar de ponerse de acuerdo, tratar de pactar, era el principal objetivo. Sin embargo, cuando ya nos vamos a la última época de Suárez, ya vemos como la dinámica parlamentaria cambia y ya empieza a haber mociones de censura, una moción de confianza en la que se presenta el propio Adolfo Suárez. Las críticas que recibió Suárez pre a su dimisión fueron casi diarias por parte de miembros de su propio partido, que hoy es difícil de ver. Entonces, digamos que en el momento en el que se hace el referéndum para la Constitución y después las elecciones generales, las dinámicas empiezan a cambiar. Y esa postura y ese talante que tenían gente como Gregorio Peces Barba, que cuando se de la ponencia constitucional dice una frase que me parece que simboliza lo que fue aquel periodo de que lo que nosotros buscábamos en la Constitución es que todos quedáramos lo suficientemente descontentos, pero no tanto como para querer cambiar la Constitución al día siguiente. Y eso era lo que querían hacer. Lo que pasa es que luego, cuando digamos, el sistema parece que ya ha cambiado, es decir, ya se ha pasado de una dictadura a una democracia, aunque hay que hacer muchas transiciones posteriores, la militar, la de la policía, la de la justicia. Las dinámicas parlamentarias ya cambian y Adolfo Suárez, por ejemplo, se ve abocado a una persecución por parte de medios de comunicación y de su propio partido sin parangón. No podemos olvidarnos que, por ejemplo, si no es cambio 16 es diario 16 en una de sus portadas previas a la dimisión de Suárez lo lo pone como vestido de Napoleón y no sé si el titular era algo similar, perdone la audiencia si me equivoco. Algo similar como otro político que no quiere dejar el cargo. No podemos olvidar también que cuando llegó al poder Ricardo de la Cierva escribió ese famoso editorial en El País de Qué error, qué inmenso error. Es decir, dentro de este periodo de cambio político hay momentos en los que sí que hay un profundo consenso por parte de todas las fuerzas. Me lo explicó a la perfección, por ejemplo, Rafael Arias Salgado con esas reuniones que había entre Fernando abril Martorell, Alfonso Guerra, el propio Arias Salgado, gente de la ponencia Constitucional. Pero después las llaman dinámicas propias parlamentarias en las que ahí sí que hay un enfrentamiento directo. Y luego lo que le sucedió a Suárez dentro de su propio partido, en el que hubo realmente un ataque directo y que terminó con la famosa reunión de la Casa de la Pradera en la que varios miembros de la UCD le llegaron a decir a la cara que lo que querían era su puesto. Es decir, todo tiene su matiz. Es cierto que los políticos de ahora son reflejo de la sociedad actual, no podemos olvidarnos, y que procede ya, digamos, como yo en este caso soy profesor universitario, con la democracia también a mesa puesta. Yo no he tenido que luchar por traer una democracia. La diferencia, y esto es lo que sí que deberían de tener en cuenta todos los partidos políticos y muchos de los que se consideran periodistas y que están acreditados en el Congreso, es que tienen una responsabilidad social por mantener esa democracia e incluso, si puede ser, por mejorarla. Y eso, yo creo que ahí es donde tenemos el verdadero problema actual.
Narrator/Host
Retrato DE LA TRANSICIÓN publicado por siglo XXI. Es el último trabajo de nuestro invitado, profesor de la Universidad Carlos III, Francisco, Jorge Leira. Francisco. Leira. Francisco, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más historia.
Francisco Leira
Muchísimas gracias a vosotros y espero que haya otra oportunidad.
Narrator/Host
Muchas gracias. Llegamos al final de este nuevo programa de Ser Historia. Como siempre, recordad que lo podéis escuchar completo a través de los podcast de Cadena Ser, Ser Podcast, y a través de otras plataformas de audio donde seguramente vais a encontrarlo de una manera muy sencilla, todo hay que decirlo. Fermín Agustí ha estado como siempre en la producción del programa. Ana Caballero controlando las redes sociales y echando una mano en la producción. Chumi Rodríguez controlando los mandos de esta máquina del tiempo y en la dirección, vuestro humilde servidor, Nacho Ares. Os dejamos con esta madrugada de Historia Cultura aquí en Laser, con cine, libros, música. Hasta la semana que viene.
Jesús Callejo
Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Láser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Nacho Ares
Ya está todo preparado para empezar el partido en la casa de los Gutiérrez con IKEA. Atrás está el sofá Civic con diferentes
Jesús Callejo
covers para hacer match con cada selección. En el medio, los vasos Lodrak repartiendo
Nacho Ares
bebidas por todo el campo. Calentando por si viene alguien extra está la silla plegable Gund.
Jesús Callejo
Y arriba Ostabal, la coffee table de
Nacho Ares
dos alturas marcando un gol con cada snack. Visita IKEA y logra crear el line up ganador para disfrutar del fútbol en tu casa con buena calidad y buen precio. IKEA sueña sin medida.
SER Historia | Blanco White, el hereje de las dos Españas
Cadena SER | SER Podcast | 30 de mayo, 2026
Resumen y puntos clave
Tema principal:
El episodio se centra en la figura de José María Blanco White (1775-1841), intelectual sevillano, sacerdote católico, converso al anglicanismo, escritor y heterodoxo, considerado uno de los grandes pensadores liberales e incomprendidos de la España del siglo XIX.
La excusa para el programa es la recuperación de su vida y obra, especialmente sus cartas, que ofrecen una visión crítica y lúcida sobre la España de su tiempo.
Además, el programa incluye otros bloques relacionados con el arte flamenco en tiempos de Isabel la Católica, la etimología de la palabra “embargo” y un repaso a la Transición española.
Orígenes y familia:
Religión y exilio:
Personalidad y contradicciones:
Vida personal:
Crítica a la España oficial:
Pensamiento liberal y racionalista:
Aportación a la educación:
Editor y publicista:
Evolución teológica y literaria:
Reconocimiento poético:
[13:45] (fragmento de Carta Española, 1807, leída por Blanco White)
“Podrá usted hacerse una idea de nuestra policía y nuestro gobierno al saber que nos vimos obligados a tomar el pasaporte, no para Madrid, sino para Salamanca, con objeto de poder entrar de contrabando en la capital.”
Descripción y misterio:
Importancia histórica y novelística:
Valor como objeto devocional y talismán:
Orígenes jurídicos y militares:
Difusión internacional:
Efectos negativos:
Lección histórica:
No fue un cambio instantáneo:
Violencia y pragmatismo:
Idealización y matices:
Descentralización del proceso:
Comparación de generaciones políticas:
Este episodio recupera a una figura esencial y olvidada como Blanco White para dibujar el complejo mapa de la España liberal y convulsa del XIX. Su vida ilustra las tensiones entre tradición y modernidad, religión y razón, patria y cosmopolitismo. El programa añade valor con su tono didáctico-dinámico, enlazando pasado y presente, y explorando la riqueza de la historia desde perspectivas complementarias: el arte, la lengua y la experiencia política.
Para saber más:
“Conocer a Blanco White es conocer los vericuetos de esa España tan convulsa de comienzos del siglo XIX.”
Nacho Ares (02:10, aprox.)