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Nacho Ares
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta SER.
Narrator/Announcer
Aquí va la radio Podcast Siempre SER Historia Cadena SER con Nacho Ares 1955.
Nacho Ares
Fue también año de luto para las letras españolas. El 19 de mayo falleció en Madrid Concha Espina, novelista santanderina que aportó a nuestra literatura obras como La niña de Luzmela, sencillo relato de ambiente montañés, La La esfinge maragata, duro alegato en defensa de la mujer, El metal de los muertos, novela social sobre la vida en la mina, Altar mayor, Historia de América o Una novela de amor. Todos los escritos de Concha Espina tienen en común un rico y variado vocabulario como vehículo de expresión de su fina sensibilidad. Su entierro constituyó una sentida manifestación de duelo.
Jesús Callejo
Una de las escritoras más importantes de la primera mitad del siglo XX, pero que por desgracia ha pasado, no voy a decir que a un olvido casi absoluto, pero a un segundo plano y desde luego con méritos más que suficientes para estar en primera plana de la historia de la literatura. Ella estuvo en varias ocasiones a un solo voto de conseguir el Premio Nobel de Literatura y estoy seguro de que muchos de los que nos están escuchando, Concha Espina, lo conocen solamente por esas referencias a la calle que hay al lado del Santiago Bernabéu en Madrid y con vínculos al fútbol que, desde luego, estaban muy lejos de lo que ella hizo. Concha Espina va a ser la protagonista del cronovisor en esta ocasión, en este segundo nuevo programa de la temporada, aquí en SER Historia en la Cadena SER, que, como siempre, será uno de los muchos con los que intentaremos hacer un poquito más de historia. Bienvenidos a SER Historia. Lo acabo de decir la figura de conchaespina vamos a intentar recuperarla del olvido y colocarla en el lugar que se merece en la historia de la literatura por su trabajo y todos los logros que consiguió en vida. Hablaremos también en este nuevo programa de SER Historia de la muerte en el mundo tartésico, en la antigua Tartessos. Vamos a viajar a la península ibérica el primer milenio antes de Cristo. En nuestra sección de historia y ciencia 2 vamos a hablar de una figura también emblemática en la historia de la divulgación de la ciencia, Carl Sagan. Y acabaremos nuestro programa viajando a Levante, viajando a la Edad Media, para conocer cómo se extendió por aquella zona la Peste negra y qué implicaciones tuvo desde el punto de vista histórico y también desde el punto de vista humano. Como siempre, pues casi 90 minutos repletos de historias y lo escucháis a través de los podcast o casi una hora en esta emisión de la madrugada al sábado, al domingo, aquí en la Cadena SER. Como siempre, soy Nacho Ares y les doy de nuevo la bienvenida a Ser Historia. Comenzamos.
Narrator/Announcer
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Nacho Ares
Com.
Jesús Callejo
Jesús Callejo, una semana más. Bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Nacho Ares
¿Pues qué tal, qué tal? Aquí ya con nuestro segundo cronovisor de la temporada. Qué maravilla. Fíjate, con ganas de contar muchas cosas.
Jesús Callejo
Me entra la risa porque el otro día estábamos en Orihuela, en Alicante, que nos trataron tan bien, y este es el primero que hacemos en estudio. Entonces me entra la risa porque hacía mesas que no te veía por aquí y siempre tiene esa magia especial hacerlo aquí, delante de los micrófonos.
Nacho Ares
Y más morenos, por lo que te veo moreno de pirámide, con este moreno africano que tienes.
Jesús Callejo
Moreno africano total. Sí, sí, sí.
Nacho Ares
Pero bueno, el mío es un moreno leonés, en fin, de tonos más claros, pero también he recorrido un montón de kilómetros en este verano.
Jesús Callejo
Claro que sí, de eso se trata. Pues muy bien, Jesús Callejo, Hoy vamos a dedicar el Coronevisor a una mujer que, fíjate, mucha gente que escuche el nombre de Concha Espina lo va a relacionar automáticamente con el Real Madrid, porque la calle Concha Espina está al lado del Santiago Bernabéu. Y en muchas ocasiones se habla del equipo del Real Madrid como el equipo de conchaespina, pero poca gente va a tener conocimiento de que Concha Espina fue una extraordinaria escritora, que estuvo finalista en varias ocasiones para recibir el Premio Nobel, ahora lo contaremos, y que marca un poco la historia de la literatura en la primera mitad del siglo XX.
Nacho Ares
Es la gran dama de la generación del 98, a pesar de que no la reconocen muchas veces dentro de sus integrantes. Estuvo en distintos movimientos literarios de aquella época. Fue una mujer que pudo vivir de la escritura, lo cual ya es un mérito. Fue pionera en muchas cosas y poder vivir exclusivamente de la escritura, de lo que publicaba en periódicos, lo que publicaba en revistas, por supuesto, en sus novelas, pues eso tiene un gran mérito en una mujer que en la época que empieza a ser conocida. Estaba separada, con cuatro hijos y viviendo en Madrid, donde al principio no la conocía nadie, porque estamos hablando de una mujer santanderina que se hizo a sí misma. Y es verdad lo que tú dices, que al final la gente le conoce por una calle o por el metro de Concha Espina, o por un colegio que tiene en Reynosa, o por un teatro que tiene en Torrelavega, pero recibió muchísimos premios, estuvo a punto de ser la primera mujer, entró en la Real Academia Española, estuvo a punto de ser la primera escritora española que ganó el premio Nobel, pero siempre se quedaba a las puertas. Luego comentaré un poco también por qué circunstancias, porque no, evidentemente no era por cuestiones profesionales. Escribía de maravilla, fue muy reconocida, pero también generó muchas envidias. Acuérdate de la época que estamos hablando. Ella además tiene como dos etapas en su vida, luego comentaremos también sus tendencias políticas, pero en la época del franquismo, precisamente por vivir los últimos años en la época del franquismo, pues ha habido mucha gente, muchos intelectuales, muchos periodistas que la han querido silenciar una vez más, ese error histórico que cometemos a veces con nuestros grandes personajes, porque vivieron o convivieron una determinada época política que como no es de los suyos, no forma parte del elenco literario, a sabiendas de que estamos hablando de una gran mujer, de una gran escritora. Luego comentaremos los grandes profesionales y coetáneos que tuvo a su alrededor, donde alababan sus virtudes, entre ellos Menéndez Pelayo, Gerardo Diego y tantos y tantos, pero que ya te digo, por distintas circunstancias, durante mucho tiempo ha quedado silenciada y yo creo que ahora es el momento de sacarla del olvido y contar las grandes aventuras y las grandes proezas que hizo Concha Espina.
Jesús Callejo
Claro que sí. Concepción Rodríguez Espina y García Daglé, más conocida como Concha Espina, nacida en Santander en el año 1869 y fallecida en Madrid en el año 1955. Pues Jesús Callejo, crononauta, aquí tenemos el teclado de nuestro cronovisor preparado para realizar ese segundo viaje en el tiempo de esta temporada. ¿Cuál es la fecha que nos propones en esta ocasión?
Nacho Ares
La fecha es el 11 de septiembre de 1916.
Narrator/Announcer
Adelante, pasen. Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Jesús Callejo
Jesús, escuchamos el sonido del bimotor Estamos en un aeródromo, imagino que por el fresquito que hace, aún siendo septiembre, estaremos en el norte, muy cerquita de donde ella nació, en Santander.
Nacho Ares
Estamos en Santander, estamos en el aeródromo santanderino de La Albericia, donde se ha creado un aeroclub. Estamos hablando de los pioneros de la aviación que había en España. Y en concreto vemos a Concha Espina, que ya por entonces, en esta época, ves que ya está talludita, ya tiene sus 47 años, pero está con Juan Pombo. Juan Pombo, que fue el primer aviador montañés, fue el primero en realizar, por ejemplo, un vuelo Madrid Santander, quien tiene varios récords en su haber, era además también campeón de carreras de caballos, boxeador, practicaba el tiro de pichón, esgrima, etcétera, etcétera. También la dio por la aviación e hizo no sólo sus pinitos como aficionado, sino también como profesional. Y de hecho, la saga de Juan Pombo, porque luego continuaron sus hijos, pues es trascendental en Santander. Bueno, pues Juan Pombo, que ya había hecho un vuelo, estamos con un biplano, un Morane Surnier, que son esos biplanos que había en aquella época y donde él ya había llevado en su biplano, que por cierto se llama el San Ignacio III, porque ya ha tenido otros San Ignacios anteriores, y había llevado al torero Rafael Gómez el Gallo, había quedado alucinado con esta experiencia. Y por supuesto, este bautismo de aire le corresponde a Concha Espina en esta fecha en la que estamos, has visto que estamos en este hangar de La Albericia, y donde se disponen a montar en este avión este biplano. Y por supuesto, el viaje no va a durar demasiado, estamos hablando de un cuarto de hora más o menos, sobrevolando la bahía de Santander, aproximadamente unos 15 minutos. Pero una experiencia tan impresionante para Concha Espina, que luego lo deja reflejado en dos obras literarias, primero en un poema, estamos hablando de que Concha Espina en esta época posiblemente sea la primera mujer que se está montando en un aeroplano, y por supuesto, la primera escritora que lo hace, eso no cabe ninguna duda. Y lo deja reflejado por una parte en este poema, en sol se titula, lo cual ya es los primeros poemas dedicados a la aviación, y en una novela breve que se llama Talín, con lo cual ella tuvo también esa influencia, quedó un poco bautizada por este bautismo de aire y sobre todo por una experiencia cumbre que pocas mujeres estaban dispuestas a aceptar porque se consideraba que era algo muy peligroso, que era solo algo para hombres. Era una mujer echada para adelante y fíjate que tenía 47 años en este momento, pero no tuvo ningún problema, era ya muy conocida y muy reconocida y por supuesto se aventuraba con cualquier cosa entre ellas. Ya se había separado de su marido, lo cual también era un acto de heroísmo en aquella época, ahora luego lo comentaremos, las historias, las aventuras y desventuras que tuvo con su marido, pero que ya había dado el paso adelante en muchas cosas que estaban mal vistas para una mujer en aquel momento. Ella no tuvo ningún problema, si había que montarse en avión, se montaba en avión, se había que montarse en coche, se montaba en coche y por supuesto luego lo dejaba reflejado en sus obras literarias, incluso en una de las obras literarias se fue hasta las minas de Rio Tinto para ver cómo trabajaban los mineros, o sea que se ponía el mono de trabajo, luego escribía de maravilla y luego recibía muchísimos premios literarios. Y recibir tantos premios literarios le generaron muchas envidias.
Jesús Callejo
Estaba pensando un poco en ella ahora con ese bagaje de mujer valiente. En definitiva, ¿Como podríamos definirle en aquella época? Recordemos que estamos en la primera mitad del siglo XX, en donde la mujer, aparte de los avances, que sí que es cierto que hubo hasta la Segunda República y que luego con el franquismo se vinieron todos abajo, pero sí que es cierto que no dejaba de ser un personaje secundario en toda esta historia. Y tiene muchos paralelos, por lo que cuentas, con Agatha Christie, otra mujer escritora también muy valiente, muy decidida a hacer cosas, también se separó, ella también le dio por volar y por hacer incluso surf en Canarias, creo que era. Y todo esto también encaja un poco con la personalidad de Concha Espina, ese anhelo de hacer cosas diferentes, de hacer cosas nuevas.
Nacho Ares
Totalmente, totalmente. El hecho de que fuera la primera escritora española que prácticamente vive de eso. Es verdad que estaba también Carmen de Burgos Colombin en aquella época también ella vivía de estos artículos, pero bueno, ella es la que de alguna forma da un referente a otras mujeres que siguieron sus pasos, porque con todas las circunstancias anómalas que tuvo a su alrededor, una mujer separada, con un marido que la maltrataba, que incluso rompía sus manuscritos, con cuatro hijos, llegó a tener cinco, pero uno murió muy jovencito, con cinco años, donde estuvo viviendo también en Valparaíso, en Chile, pensando que allí iban a encontrar la fortuna. Era la época donde vamos a hacer las Américas, y el marido hablaba mucho, pero hacía poco, y por lo tanto allí no había ninguna fortuna y tuvieron que venir arruinados otra vez a España. Al final le di un pasaporte a México para tú te vas para allá, yo me quedo en Madrid, déjame con mis hijos y tú te buscas la vida. Bueno, este acto de valentía que ahora nos parecería normal, en aquella época no era tan normal que una mujer tomara las riendas de su vida y se fuera además a Madrid, donde ella no tenía ningún tipo de contacto ni de parentesco con nadie de Madrid. Pero rápidamente cayó en gracia, rápidamente granjeó la amistad de Gerardo Diego, de Gregorio Marañón y de tantas personas. Incluso hizo una tertulia, la famosa tertulia de los miércoles, donde ella vivía en aquella época en el barrio Salamanca, en la calle Goya 77, y era un centro de intelectuales, es decir, la gente guapa, los más ilustres, las lumbreras mayores que había en España en aquella época, todas pasaban por la casa de Concha Espina para que eso lo lograra una mujer que prácticamente empezó de cero. Yo creo que nos demuestra su carácter, su personalidad, su carisma y por supuesto, las ganas de robar barreras. Mucha gente la considera como una avanzada en el feminismo. Yo no lo diría como tal, porque en el feminismo en aquella época era muy distinto al que ahora entendemos, pero sí es cierto que se pueden barajar cuatro elementos principales en la vida de ella, a pesar de que tuvo dos etapas fundamentales, pero uno de ellos, por supuesto, fue su independencia personal. Ella no quería depender ni de la familia ni por supuesto, del marido.
Jesús Callejo
Fíjate, vamos a recuperar del archivo de LD Cultural vídeo que tienen colgado en Internet, en donde habla Víctor de la Serna, nieto de Concha Espina, hijo de Víctor de la Serna, uno de los hijos de Concha Espina, en donde habla precisamente de su abuela, él es periodista y escritor, y cuenta un poco todos esos inicios y esa importancia que tuvo, sobre todo con todo ese revuelo que se montó cuando estuvo en un par de ocasiones a punto de ganar el premio Nobel.
Víctor de la Serna
Conchespina era una joven nacida en 1869, con la educación que las mujeres tenía entonces, no viven a la universidad en provincias, en Santander, que emigra con su marido a Chile a intentar recuperar una herencia que tenían ahí aquello acabó muy mal, acabaron arruinados y que desde Valparaíso, donde nacieron sus hijos, empieza a escribir para periódicos españoles. Desde ahí manda colaboraciones, las ven y al final empiezan a publicarlas y se revela que un gran talento de escritora, muy fina, con un vocabulario y una riqueza que deja pasmada a la gente todavía hoy y a pesar de su modesta educación de colegios de monjas del norte de España. Entonces fue una novelista muy aclamada, con unos temas inhabituales en las mujeres en su tiempo, temas sociales, el metal de los muertos, la vida en la minería, en Río Tinto, Huelva, en la Malagatería, tiempos duros, y de temas también sobre la condición de la mujer desde un punto de vista cristiano, de derechas, pero como la propia alcaldesa de Madrid la ha definido, una feminista de su época. Tuvo que sustentar su familia, se separó muy pronto de su marido y siguió haciéndolo a base de escribir el resto de su vida, cosa que era también bastante inhabitual en aquella España. Uno de sus hijos fue Víctor de la Serna, por conocer la persecución a la que era sometido su hijo por la extrema izquierda al principio de la Guerra Civil, ella se identificó muchísimo con él. Naturalmente ella escribió también a favor de los sublevados, claramente estaba en el bando franquista durante la Guerra Civil y ese fue su perfil, que se puede considerar como político, que escribió algunos artículos de ese tipo hasta su muerte ciega, quedó ciega muy pronto, siguió escribiendo a pesar de ello y siguió escribiendo sobre temas absolutamente ajenos a la política, con gran aceptación. Se habló de que podía haber sido la primera mujer en Academia Española, no lo fue, que podía haber ganado el primer Nobel de Literatura, estuvo finalista, se quedó un poco corta en ambas cosas, pero fue una de nuestras grandes escritoras del siglo XX.
Jesús Callejo
Jesús, son muchos argumentos los que deberían ensalzar la labor de Concha Espina y por desgracia es muy, muy desconocida, quizás por lo que comentabas antes de esas envidias que generó en su época, porque no era normal no solamente que un escritor viviera de su trabajo, sino que una escritora, una mujer, mucho menos.
Nacho Ares
Así es, así es. No tenía mucho sentido realmente la dejaran un poco relegada a pesar de la cantidad de premios que ella obtuvo. Y es cierto que fue propuesta para el Premio Nobel de Literatura y no solo tres veces, como nos han dicho, sino hasta nueve veces. Lo que pasa es que en tres veces estuvo a un voto de ser ganadora del Premio Nobel. Una de ellas en 1926, por un solo voto, lo tuvo otra mujer, Gracia de Leda, una mujer italiana de Cerdeña, que por cierto, yo estaba en su casa natal cuando estuve en Cerdeña y tenían allí su Premio Nobel, uno de los grandes honores, no sólo para ella, no sólo para su familia, no sólo para la isla, sino también para toda Italia. Entonces allí vi en serio y en vivo y en directo una placa de oro de Premio Nobel. Bueno, pues en este caso también en 1929 fue propuesta, ganó también por un voto Thomas mann y en 1931 igual y nada, no lo conseguía. Y curiosamente, y se sabe porque luego se conocieron las votaciones secretas, en el año 1926 no lo gana por un voto y ese voto correspondía a la Real Academia Española. En fin, eso de ser cainitas y tirarnos piedras a nuestro propio tejado parece que no es de ahora, sino de antes.
Jesús Callejo
De hecho también con Eurovisión siempre decimos lo mismo, con Eurovisión siempre votamos al que sabemos que va a ganar, en vez de votar a otro para que nosotros salgamos beneficiados, ¿No? Cataplum, chimpún. Vamos a votar al que más daño nos hace, somos así de idiotas.
Nacho Ares
Cuando quedó el sillón vacante en la Real Academia Española, te estoy hablando del año 1928, estamos hablando de la época de esplendor de Concha Espina. Por lo mismo no fue aceptada. Argumentos. Uno de los argumentos eran todos hombres los que habían en la Academia, los argumentos era por su conducción de mujer, a pesar de que había sido galardonada con los mayores premios literarios que te puedes imaginar, los de la Real Academia de la Lengua, el Spinoza y Cortina, el Fastenrat ya no existe, pero era como el mayor premio que te podían dar, el Premio Nacional de Literatura, etcétera, etcétera. Incluso en 1947 la vuelven a proponer también su amigo José María Cosío para esta vacante de la Real Academia Española y tampoco lo consigue. Tampoco lo consiguió Pardo Bazán, era condesa y era gran escritora y tampoco se tuvo que esperar mucho tiempo para que una mujer llegara a la Real Academia Española, porque se pensaban que eran instituciones muy masculinas y que las mujeres ahí pintaban poco tras horror. Y como anécdota te cuento, cuando hablamos del Premio Nobel de Literatura que se menciona mucho hace poco en televisión, en la televisión de Castilla La Mancha, un concurso que se llama Atrápame si puedes. Y bueno, una pregunta que hacía en este caso el presentador, que era Fran Blanco, una pregunta que hizo al concursante por 26.000 euros, ni más ni menos, era la ¿Quién fue la primera mujer española en ser candidata a un Premio Nobel? Esa es la pregunta, 26.000 euros en juego. Y el concursante se queda así, dubitativo y sí, sí, sí, espera, espera, que tengo duda entre cuatro mujeres un rato ya piensa y dice venga, tienes que decir una respuesta, ya sé quién es Sara Mago, ¿No?
Jesús Callejo
Y se quedó tan panchón, ¿No?
Nacho Ares
La duda que tenía entre las cuatro mujeres. Sara Mago, Pobre José Saramago levantándose de su tumba en Portugal diciendo ¿Pero este hombre de qué va? Bueno, te cuento esto como anécdota, porque fue muy conocida en las redes, vaya, a nivel cultural y es de esto de me suena, me suena y le sonaba por los cerros de Úbeda.
Jesús Callejo
A ver, yo tengo que reconocer que seguramente hubiera fallado. Hubiera fallado porque los detalles del Premio Nobel de Concha Espina, aunque tenía alguna referencia de ella, sobre todo por. Siempre me ha hecho mucha gracia la novela y la película La Esfinge maragata, porque está ambientada en nuestra tierra, en León, y hablar de la esfinge, algo muy egipcio, a mí siempre me ha llamado la atención y la conozco de esas cositas y poquito más y siempre redescubro un montón de cosas contigo aquí, Jesús, en el cronovisor. Yo no hubiera. Seguramente yo no hubiera de reconocer, nunca.
Nacho Ares
Hubiera respondido eso, no hubiera dicho Sara Mago. Así que ya sabes, tenemos otra mujer dentro del panorama literario. Es que es brutal, una anécdota, una tontería, pero es cierto que en este caso, pues eso, se quedó en las puertas, igual que la pasó en otro tipo de candidaturas que ya fue recibiendo y ya te recibió bastantes para tener las envidias que tuvo. Sí que fue muy reconocida, sí que viajó muchísimo y de hecho uno de los viajes que hizo, y eso es muy importante también tenerlo en cuenta, fue a EEUU. Ella viaja a EEUU, una especie de beca y que bueno, pues esas. Esos cursos de verano que estaban auspiciados por una universidad norteamericana, en este caso la Milbury College, una universidad privada ubicada en el condado, en este caso en el estado de Vermont y Entonces allí fue ella, va ella como profesora visitante, que así se llama, profesora visitante, para dar unas cuantas conferencias, hablar de sus libros. Por cierto, va con su hija Josefina, que es la que va leyendo párrafos de sus libros. Y no sólo está en Estados Unidos, no sólo está en Birmo, está también en la Universidad de Columbia, también se va a Canadá, está en Cuba, está en Santo domingo, está en Puerto Rico, además con cartas de recomendaciones del propio Alfonso XIII, que quiere también aprovechar la fama que tiene Concha Espina para dejar su huella allí, diciendo países hermanos y que tienen una colaboración cultural. Nueva York le concede la medida de arte y de literatura de la Hispanic Society también, o sea que era una de las instituciones más prestigiosas que hay en Estados Unidos y que lo recibe en 1943. Todo este tipo de cosas pasa un poco desapercibidas, y el hecho de que ella fuera pionera en muchas cosas, como te acabo de comentar, por ejemplo, primero se separa del marido, no se podía divorciar en aquella época, y luego con el tiempo se divorcia. Se divorcia además en el año 1943. ¿Y sabes quién es la abogada de Concha Espina en aquella época? Clara Campoamor.
Jesús Callejo
Hombre, otra pionera también de la política y de todo.
Nacho Ares
Entonces, esa búsqueda de reconocimiento de la mujer como persona, ya te digo, sin estar sometida a ningún vínculo familiar, ni por supuesto social ni político, ella lo intentó llevar a cabo, tuvo mucha sensibilidad social, mucho compromiso humano. De hecho, ya te digo, no sólo se divorció, sino que estuvo a favor del divorcio. Ella consideraba que era uno de los mejores principios que podía obtener la mujer en aquella época, precisamente para eliminar esa especie de esclavitud que algunas tenían. También, por ejemplo, estaba a favor de la liberación del proletariado. Te puedes imaginar que esto generó también muchas críticas. Claro. Y luego los vaivenes políticos que tuvo Concha Espina son curiosos de destacar, porque ella era muy amiga de Antonio Maura. De hecho Antonio Maura era de los que iban a estas tertulias del miércoles que te acabo de comentar, de la calle Goya, estos salones literarios. Entonces era muy amiga de Antonio Maura, que como ves, la ideología era muy diferente a la de ella. Aceptó la dictadura de Primo de Rivera, recibió honores de Alfonso XIII, firmó el manifiesto a favor de la República junto con Ortega y Gasset, junto con Marañón, con Pérez Ayala se enfrentó también a las hostilidades del Frente Popular cuando ganó y luego cuando llega franquismo, se hace franquista y se mete dentro de la Sección Femenina de la Falange. A partir de ahí, que es la segunda etapa, es cuando empieza a ser criticada y fíjate que sus obras no iban de política, sencillamente ella seguía escribiendo. Por ejemplo, escribió una biografía de Santa Casilda, o sea que era muy religiosa, era muy católica. Y por supuesto en los últimos años, que por cierto se quedó ciega también es un elemento muy importante a destacar, en el año 1840 ella se queda ciega totalmente, a pesar de que pasó por la clínica de Barraquer y los últimos 15 años de su vida prácticamente estuvo en penumbras.
Jesús Callejo
Vamos a escuchar, si te parece, un fragmento de un de una charla con María Biedma del Instituto Cervantes en Manchester, en el canal precisamente de YouTube del Instituto Cervantes en Manchester, donde también nos habla de la figura de esta extraordinaria artista, de esta escritora Concha Espina, de la que estamos hablando en este cronovisor.
Narrator/Announcer
Concha Espina fue una señora que nació en Santander en 1869, es decir, una dama decimonónica que murió en 1955 y que a los 40 años empaquetó a su marido hacia México, lo facturó, lo mandó a México, un señor que le hacía la vida bastante difícil y a los 40 años, madre de cuatro hijos, se planta en Madrid decidida a hacer de la literatura su modus vivendi. Y lo consiguió. Se hizo un hueco en la literatura española, pero no es que se hiciera un hueco, es que se hizo un pedazo de hueco, se hizo todo un buitre. Esta señora fue celebérrima en su tiempo, consiguió galardones nacionales del máximo nivel, fue traducida a infinidad de el ruso, el sueco, el polaco, el inglés, el francés. Y llegó a ser, como tú mismo has mencionado antes, fue propuesta al Premio Nobel en nueve ocasiones y en tres de ellos en tres de ellos quedó finalista. Compitió en el último año con un escritor tan importante como Thomas Mann. Quiero decir con esto que estamos hablando de alguien que a los 40 años inicia su carrera literaria y llega hasta lo más alto.
Jesús Callejo
Jesús Me llama la atención de una forma muy hermosa el hecho de que utilice María Biedma el término la señora Concha Espina. La señora Concha Espina, porque hace también un poco refuerza esa idea de mujer con empaque de mujer con fuerza, de mujer con personalidad, con arrojo, que es un poco lo que caracterizó a Concha Espina a lo largo de su vida. Y en definitiva, no casarse con nadie, porque estuvo, como sucedió con muchísimas personas a lo largo de esa primera mitad del siglo XX, estuvo intentando moldearse a los tiempos políticos, culturales, tomando lo mejor de cada cosa y de cada casa, que yo creo que es lo que hizo Concha Espina con éxito hasta convertirla en esa gran mujer. Y siempre lo decías antes también, con ese bagaje que se aprende a través de los viajes que hizo, no solamente para documentarse por toda España para sus trabajos, sino también en Chile, primero con su marido, luego en Estados Unidos, en ese tour que hizo por varias universidades, invitada para hablar de su trabajo. Los viajes también están muy presentes en toda su vida.
Nacho Ares
Estamos presentes. Ya se documentaba mucho sus novelas, y de hecho, fíjate si tuvo tanta influencia, tanta influencia mediática, porque a pesar de que era una mujer poco taciturna, no era una mujer que pasara desapercibida por su locuacidad, sino todo lo contrario, es decir, siempre estaba observando, medía muy bien sus palabras, sabía muy bien con qué relacionarse, pero se documentaba tanto que, ya te digo, en algunos casos iba a los lugares donde ocurrían estos sucesos, en esa etapa que tuvo de novela social, donde denunciaba también algunas de las tropelías que se hacían, y entonces ella escribía lo que veía y lo reflejaba bastante bien. Un poco ¿Por qué? Porque quería mezclarse estrechamente con la vida, como decía Rich Hemingway en su Decálogo del escritor. En el caso de la esfinge maragata, que la has citado y que tiene mucho que ver con Castillo de los Polvazares, esta localidad que forma parte del municipio de Astorga, y ella fue allí, estuvo conviviendo durante bastante tiempo, viendo cómo eran las mujeres maragatas, cómo eran los arrieros maragatos, cómo se vivía en aquella época. Estamos hablando de una novela que ella publica en 1914, que por cierto es la que recibe el premio Pastenrat de la Real Academia Española, que era el premio por excelencia de la literatura. Y por cierto también ha sido llevada al cine, lo cual la recomiendo porque son esas películas sociales muy interesantes y que hace mención de los usos y costumbres de la religión de la maragatería. Ya está la música en la plaza.
Jesús Callejo
Saludo a todos. Mi primer saludo Es que.
Nacho Ares
Para ti, abuela. Hola, Ramona. Bienvenido, Antonio, en nombre de todo. Gracias, abuela. ¿Y a ti cómo te fue, Antonio?
Narrator/Announcer
Ya sabemos que bien.
Nacho Ares
Sí, pero con ganas de volver por acá. ¿Es esa la prima? Sí.
Narrator/Announcer
¿Esta tu prometida?
Nacho Ares
¿Cómo estás? Bien, ¿Y tú? Mucho me habían al lado de ti y ardían deseos de conocerte. No me engañaron las referencias.
Narrator/Announcer
¿Tú crees?
Nacho Ares
Hay otras en Valdecruces que valen más que yo.
Narrator/Announcer
¿Bailas, prima?
Nacho Ares
No. No sé. Estos bailes, ya sabes que falto del pueblo desde muy pequeño. Yo Te los enseñaré. ¿No los has olvidado?
Pablo Arias
No, los llevé dentro del corazón como las canciones de esta tierra.
Narrator/Announcer
Y Aprendí otras allí.
Nacho Ares
¿Que traigo, Mariflor? Nos llevamos, Antonio.
Narrator/Announcer
Todos quieren dar la bienvenida y beber.
Nacho Ares
Con él un vaso de vino.
Jesús Callejo
Perdóname, Mariflor. Muy bien, Jesús. Hablabas de esa novela La esfinge maragata. Escuchábamos un fragmento de esa película, creo que es de los años cuarenta o cincuenta, mil novecientos cincuenta. Y llama mucho la atención ese ambiente tan en endogámico en la sociedad de la época con esos matrimonios concertados que nosotros lo hemos vivido con nuestros abuelos. Yo recuerdo que cuando vivía en Valladolid, los vecinos les veía a todos, No voy a decirle el nombre, el apellido, pero era un apellido extraño. Y todos los miembros de la familia tenían el mismo apellido extraño varias veces.
Nacho Ares
Muy primos. Muy de primos.
Jesús Callejo
Pero total, ¿Sabes? Total. Al protagonista precisamente, que arreglan ese matrimonio con una prima suya a la que hacía tiempo que ni veía. Una cosa muy loca. Y que bueno, yo que vengo de Egipto, allí es lo más común del mundo, ese tipo de matrimonios arreglados, tanto en musulmanes como en cristianos. Es algo que da la naturaleza del lugar. Es muy común. Pero llama la atención como en aquella época, en los años treinta, cuarenta, estuviera tan normalizado. Y lo bien que lo cuenta, lo bien que lo cuenta Concha Espina en.
Nacho Ares
Sus novelas, lo bien que lo cuenta, porque ya digo, ella se caracterizaba por ese estilo muy depurado en literatura, teniendo en cuenta de que es verdad que ella procede de una familia más o menos acomodada o que venida menos porque se fueron arruinando tanto su padre como su marido. Pero tampoco tuvo una educación muy especial, salvo la clásica educación de una señorita de Viena en aquella época. Tampoco tiene una biblioteca muy extensa. Sí es verdad que tenía una pequeña biblioteca que conservaba su madre. Cuando muere su madre, es uno de los grandes palos que ella lleva en su vida, porque tenía muchísima vinculación con su madre, pero tampoco tenía así, ya te digo, una educación muy elitista como pudo haber tenido la condesa Pardo Bazán y otras mujeres de la época, y sin embargo ella escribía de maravilla. Yo te digo que de hecho, esa versatilidad literaria, esa exploración por diferentes corrientes literarias que había en aquella época, a veces la meten dentro de la generación de 98, pero otras veces la meten dentro del romanticismo, otras veces dentro del costumbrismo, que yo creo que es donde encajaría más, también en el realismo, en el regionalismo, incluso a veces en el modernismo también coqueteó un poco. Pero bueno, la cosa es que ella, ya digo, escribía muy bien y claro, allí donde ponía un poco el ojo ponía el interés. Y te pongo un ejemplo concreto, aparte de La Esfinge Maragata, que está basada en lo que ocurría en Castilla de los Polvazares, por cierto, no lo menciona como tal este pueblo, sino que allí Loman en la novela utiliza el nombre de Va de Cruces, que sería la referencia a la historia que nosotros conocemos, que es la historia de Marie Flor, que es la protagonista, que la obligan al final a casarse con la persona que ya no quiere. Por cierto, en Castillo de los Pol Bazares es donde estuvo viviendo muchísimo tiempo René Clerc, René Clerc, el gran cineasta francés, y su esposa estuvo viviendo hasta relativamente poco, que se murió allí. Y la otra novela también que le dio mucha fama, anterior a La Esfinge Maragata, es La niña de Luzmela. La niña de Luzmela pasa lo mismo, es decir, Luzmela se sabe que era el pueblo de su abuela paterna, que es Mazcuerras, en Cantabria, pero fíjate la importancia que le dio a este pueblo, a pesar de que ella lo llamaba Luzmela, que en el año 1948 el nombre de Mazcuerras pasa a ser Luzmela, es decir, mantiene los dos nombres, o sea, tú vas a Mazcuerras y te aparece en la Guía Repsón si quieres, pero también se llama Luzmela en homenaje a Concha Espina y a la importancia que le dio a este pueblo de Cantabria, este pequeño pueblo de Cantabria, que si no fuera por ella, a lo mejor mucha gente desconocía su existencia, a pesar, lo mismo que pasa con Castillo de los Polvazares, que en Mazcuerras también ha habido otros literatos importantes como Josefina Aldecoa y su marido.
Jesús Callejo
Una historia increíble. Una historia increíble y vemos cómo al final la literatura cobra vida, nunca mejor dicho, no solamente a través de sus personajes, sino de los lugares en donde se cuentan esas historias y que rodea un poco a todo ese espíritu que Concha Espina marcó casi como un pilar básico de su existencia a lo largo de toda su vida. Ella falleció en el año 1955 en Madrid, sin poder ver, pero con un espíritu entregado totalmente al mundo de la literatura. Y queríamos recordar esa figura, yo creo que merecida. Estaba pensando ahora qué cronovisor más bonito nos ha quedado, Jesús. Claro que sí, fíjate, un personaje muy desconocido, pero una historia muy, muy bonita. Muy contento estoy de este cronovisor, Jesús.
Nacho Ares
Me alegro, me alegro un montón. Acuérdate lo que decía Concha Espina, un poco para rematar, como blasón, para terminar este cronovisor. Ella decía yo necesito un mundo que no existe, ese mundo es el de mis sueños. Ella vivió en el mundo de sus sueños e hizo soñar a muchísima gente y eso es muy importante.
Jesús Callejo
Desde luego que si. Nosotros intentaremos con este cronovisor abrir un poco la mente de mucha gente, los sueños, y que se acerquen a conocer la obra de Concha Espina y su figura. Jesús Callejo, crononauta como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Nacho Ares
Ha sido un placer, como siempre. Muchísimas gracias a ti, Nacho, y nos vemos en el siguiente cronovisor.
Jesús Callejo
En Saint Gervais, Blois, a 25 de mayo de 1856.
Narrator/Announcer
Empiezo hoy con estas líneas mis memorias.
Nacho Ares
Las memorias de un mago y un.
Narrator/Announcer
Humilde aspirante a científico. Si el lector me lo permite, voy a conducirle por algunas escenas de mi vida, servirle de Cicerón y para evitarle.
Víctor de la Serna
La fatiga, haré de modo, en mi calidad de ex brujo, que su viaje.
Narrator/Announcer
Y visita se ejecuten sin cambiar de sitio.
Jesús Callejo
Ser Historia con Nacho Ares Todo lo que quisiste saber de la historia la.
Narrator/Announcer
Madrugada del sábado al domingo en la Cadena SER. Aquí lo que encontramos fue las famosas.
Jesús Callejo
Cabezas que todo el mundo ha visto que están depositadas aquí a distintos niveles. Cuando se han destruido.
Pablo Arias
Se han tirado.
Jesús Callejo
De forma aleatoria, con lo cual algunos restos de la cabeza aparecían a dos metros de altura y la otra casi.
Nacho Ares
A ras del suelo. Porque son extraordinarias.
Jesús Callejo
La verdad es que han roto un poco muchos moldes porque pensamos primero que el mundo tartésico era un mundo anicónico dentro de las pequeñas esculturas que hay, como los sacerdotes, el sacerdote de Cádiz.
Narrator/Announcer
O el que tenemos aquí expuesto, las Tartes del Carambolo. Pero bueno, son elementos de bronce que.
Jesús Callejo
No tienen nada que ver con una escultura de piedra, que tienen una talla de una gran. No sé cómo decirlo, pero la mano del artista es bastante buena, es una mano genial. Escuchábamos a Sebastián Celestino, él es director de la excavación en El Turuñuelo, en Extremadura, uno de los yacimientos tartésicos arqueológicos más importantes de los últimos años. Hacía referencia en una conferencia que dio en el Museo Arqueológico Paleontológico de la Comunidad de Madrid, en Alcalá de Henares, hablando de esas máscaras descubiertas en El Turuñuelo hace relativamente poco tiempo y que por primera vez yo creo que nos ha permitido poner rostro al mundo tartésico. Estamos en la primera mitad, grosso modo, del primer milenio antes de Cristo y como decía Sebastián Celestino, el mundo tartésico siempre ha sido un mundo bastante anicónico en el sentido de que hay muy pocas representaciones humanas al respecto, lo que lo convierte en en una cultura al mismo tiempo fascinante, pero al mismo tiempo muy distante en ese concepto de humanidad que tenemos en otros lugares del mundo contemporáneos, como otros lugares del Mediterráneo, el mundo de Grecia, Roma, tiempo después o mucho antes en Egipto. Uno de los aspectos que más llama la atención también de la cultura tartésica es la muerte sobre la mesa de esta máquina del tiempo. Aquí en Ser Historia tenemos un libro La muerte en Tartessos, publicado por Almuzara, de Jesús Manuel Fernández Rodríguez, quien ya nos está atendiendo desde Tenerife. Jesús Manuel, bienvenido a Ser Historia.
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Encantado de estar aquí. Es un auténtico placer.
Jesús Callejo
La primera qué hace un canario investigando sobre Tartessos, que eso me parece absolutamente llamativo. Cuando me dijeron que vivía allí, que residía allí, luego estaba viendo el currículum y desde luego está muy implicado y muy imbricado en el mundo tartésico. Es uno de los máximos expertos en su arqueología y en todo esto, pero ¿Cómo nace el interés de una cultura peninsular en el mundo insular?
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Pues el mérito o el demérito, no lo sé, todavía lo tiene. El que fuera bueno sigue siendo, yo lo considero así, mi profesor, mi tutor, mi maestro, don Antonio Tejera Gaspar, catedrático de Arqueología, muy involucrado en el mundo tartesio, no obstante fue profesor en la Universidad de Sevilla y también en Huelva, y fue el que me metió el gusanillo de investigar sobre Tartessos. Y bueno, hasta la fecha ya son más de 30 años.
Jesús Callejo
Bueno, pues no es poco tiempo para investigar y para acercarse, lo decía yo ahora, a un mundo del que se conoce poco. El mundo de la muerte en Tartesso es quizás. A mí siempre se me escapa la s final. Con Sebastián Celestino y yo tenemos ahí la pugna siempre. Yo le ¿Pero por Qué está arteso? ¿Por qué está arteso? Porque se dice así. A mí me cuesta mucho decir lo de Tartesso, yo siempre voy con Tartessos o el mundo tartésico y este tipo de cosas. Pero bueno, hay poca información de la muerte en Tartesso, pero sobre todo desde el punto de vista visual. Hay mucha arqueología, pero quizás no es tan espectacular como en otros lugares, otras culturas peninsulares.
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Exacto, hay muchísima información, de hecho podemos arrancar Desde el siglo XIX, incluso hasta antes, para encontrar excavaciones de necrópolis tartesia. El problema es que ese volumen de datos, esa enorme cantidad, realmente muy poquitas veces ha sido sistematizada y todavía menos ha sido atacada en profundidad. Es decir, tenemos una visión de la muerte muy principesca, incluso me atrevería a decir que es hasta glamurosa, del mundo tartesio. Y bueno, precisamente lo que pretendía este libro es trascender esa imagen y intentar aterrizar en otro tipo de enterramientos y de tumbas conocidos, pero sobre los que apenas se ha intentado estudiar en profundidad desde hace más de 200 años.
Jesús Callejo
Además, hay un hándicap muy grande, que es la ausencia de textos. Hace unas semanas salió la aparición de ese alfabeto, pero aún así, la ausencia de textos lo convierte en un problema, en un hándicap en el sentido de que tienes que interpretar los objetos materiales que aparecen en la excavación y eso en muchas ocasiones es difícil.
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Sí, es uno de los grandes retos de lo que llamamos arqueología de la muerte o arqueología funeraria, es decir, interpretar, no sólo ofrecer una lectura social, sino intentar también ofrecer una lectura ideológica, sin la cual tampoco se entendería el tipo de sociedad que utilizaba esa sepultura. Y lamentablemente no sólo no contamos con textos escritos, sino que los estudios bioarqueológicos, el estudio de los restos óseos también son bastante escasos. Son contadas con los dedos de una mano esos estudios bio arqueológicos o bioantropológicos, y lo cual lastra bastante el sacar conclusiones de una forma contundente.
Jesús Callejo
¿Cómo son las tumbas? ¿Cómo son las Tumbas? Habrá que. Imagino que dependiendo un poco de la calidad de la persona, se harán de una forma u otra, pero cómo es una tumba convencional, una tumba normalizada de un individuo de la cultura tartésica, normalmente.
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Nos encontramos con necrópolis que tienen sepulturas tumulares. Es decir, se construye un gran túmulo de tierra y con piedras en el centro suele haber una cámara con un individuo o incluso con una pareja de sujetos, y en torno al túmulo se van depositando, si el túmulo, el rito predominante es la cremación, se van depositando el resto de las sepulturas. Sepulturas en hoyo. Y luego también tenemos en el mundo tartesio necrópolis, lo que se conoce como necrópolis plana. En principio no se han registrado coberturas tumulares, pero hablamos de fosas donde se depositan inhumaciones en distintas posiciones, que pueden ser en lo que conocemos técnicamente, como en decúbito supino boca arriba, decúbito lateral flexionado de lado, o algunas de las que se estudian en este libro, decúbito prono. El individuo, hombre o mujer, se deposita boca abajo. Ese es el panorama general.
Jesús Callejo
¿Cuál es la razón, por ejemplo, de esta colocación boca abajo? Que lo estoy viendo ahora mismo, por ejemplo, en una de las reconstrucciones que aparece en el libro. Lo natural es colocarlos boca arriba, como en Egipto, a lo mejor sobre uno de sus lados, mirando hacia el poniente, también dependiendo un poco de las creencias, y estaba pensando ahora en algunos lugares de Centroeuropa, los enterramientos, sobre todo enterramientos medievales ya muy posteriores, de gente boca abajo, son precisamente de gente que se la creía maligna o maldita, o incluso vampiros, y se colocaban así para que si despertaban no pudieran levantarse, porque estaba la tierra por medio. ¿Se sabe cuál es el significado de la posición de estos cuerpos tan variada en el mundo?
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Realmente no. Hay ciertas aproximaciones según la posición del cuerpo y de manos y brazos, que nos hablan de una identidad de género pero el llegar a encontrar un patrón del por qué se utiliza una posición determinada todavía no se ha averiguado. En cuanto a la posición decúbito prono, la de boca abajo, la clave es lo que usted ha dicho, es decir, ahí tiene un cierto sentido punitivo, una especie de. Una suerte de necrofobia, el miedo a ese muerto. También cabe la posibilidad de que los sepultureros, los enterradores, tuvieran prisa, es decir, a lo mejor, quizás estamos hablando de un episodio infeccioso, una enfermedad que provocó que esos enterradores depositaran el cuerpo de forma apresurada, pero como no disponemos de esas analíticas bioantropológicas, queda todo en el margen de la hipótesis de trabajo.
Jesús Callejo
Es un tema muy curioso porque nos acerca una vez más a ese mundo de las creencias funerarias. En este caso, en el mundo tartésico, las tumbas están acompañadas de ajuar que permiten conocer también un poco lo que decía antes, la calidad de los individuos allí enterrados, y son los elementos que en realidad dan más información sobre cómo es ese enterramiento y sobre todo la persona que hay ahí depositada.
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Sí, si además conjugamos la calidad y la cantidad, incluso la disposición de esos objetos al lado de los restos óseos, con el tipo de tumba y la cobertura de esa tumba, estamos hablando de que podemos hacer un acercamiento bastante real a lo que fue la categoría social del muerto, es decir, cuánto tiempo, cuánta energía se invirtió en esa persona. Y esos ajuares son un indicador bastante fidedigno de la posición social que ocupaba ese individuo en su grupo, teniendo en cuenta también que en los ajuares juega un factor que es la familia, el grupo de parentesco que entierra, deposita ciertas piezas de ajuar intentando demostrar esa categoría social ante el resto de la comunidad, puesto que los muertos no se entierran a sí mismos.
Jesús Callejo
Desde luego, desde luego. Hombre, sería extraordinario que se enterrara a sí mismo, eso requeriría un. Un libro.
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Una segunda parte, pero es una de las máximas que existe en la arqueología de la muerte cuando se habla de si esa juar representa, es un espejo de la identidad social de la persona o es un reflejo de los parientes que intentaron demostrar ante el resto del colectivo cuál era la posición social más que del individuo, incluso de la propia familia.
Jesús Callejo
Son esos objetos de prestigio que aparecen en muchos enterramientos de este tipo, no solamente tartésicos, sino tiempo después, en el mundo ibérico, todo aquello que dé a entender la riqueza del individuo, de la familia, pues que si vasos griegos, que si amuletos egipcios, que si cosas venidas incluso de lugares más lejanos, de Mesopotamia, etc. Todo eso que también aparece influenciando un poco el arte más local. En un principio se creía que la cultura tartésica era en realidad una copia, o que en realidad no eran ni siquiera locales, no eran autóctonos, y poco a poco se fue entreviendo la separación de la influencia de esos elementos orientalizantes de los propiamente locales, autóctonos.
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Hoy entendemos como el mundo tartesio o tartésico, que es una sociedad híbrida, quizás para que lo entiendan los oyentes mejor, con otro término, una sociedad mestiza, en donde colonos, gente de fuera y gente local llega a fundirse a lo largo de los siglos de una forma que si no hay pruebas genéticas, incluso así, creo yo, no llegamos a distinguir bien, a identificar bien qué es lo local y qué es lo foráneo. Entonces, esa es la riqueza y el carácter poliédrico que tiene Tartessos en la actualidad.
Jesús Callejo
Uno de los aspectos más característicos del mundo de Tartessos son las estelas. Estelas también, bueno, estelas funerarias, estelas con dibujos muy esquemáticos, podríamos pensar incluso que muy pobres. Es curioso que por un lado trabajaran las estelas de piedra, no sé cómo explicarlo con esa infantilidad, dibujos muy burdos, muy sencillos, y luego, sin embargo, en la joyería, en el trabajo del vidrio, hicieron verdaderas maravillas con algunas joyas y algunos elementos que han llegado hasta nosotros. Y contrasta la belleza de unos y el aspecto más burdo de otros.
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Sí, es un contraste absoluto. De hecho, hay una enorme controversia en cuanto a la cronología de las estelas. Hoy, por ejemplo, Sebastián Celestino es un defensor de que la mayoría de esas estelas con figuras antropomorfas y con elementos de ajuar, forman parte de lo que es el mundo tartesio propiamente dicho, es decir, estamos hablando de un siglo IX a un siglo VI-V antes de Cristo. Pero hace años, precisamente, conjuntamente con mi profesor Antonio Tejera Gaspar, defendíamos la idea de que la mayor parte de esas estelas forman parte de un mundo previo al tartesio propiamente dicho, es decir, son representaciones de la gente, de los autóctonos indígenas que vivían antes de la llegada de los fenicios. De hecho, algunos de las armas, de los elementos que aparecen, tienen una clara filiación y cronología atlántica, es decir, estamos hablando de finales del segundo milenio antes de Cristo. Pero insisto, esto es una controversia que hoy en día se acepta más, de que esas estelas sean tartesias propiamente dichas, lo cual da un elemento de contraste, por ejemplo, con las caras que han aparecido en el turuñuelo, unos grabados muy toscos, muy esquemáticos, frente a una iconografía muy, muy elaborada.
Jesús Callejo
Sí, desde luego, estaba pensando ahora un poco en esa influencia orientalizante que marca un poco también esos contactos comerciales, seguramente a través del mundo fenicio que unían la península ibérica, Tartesso, con el mundo del extremo oriental del Mediterráneo. Han aparecido infinidad de referencias egipcias en santuarios, no sé si en enterramientos también pensando esta jarra con el nombre de samético y algunos nombres mal escritos en egipcio antiguo. ¿Que se buscaba con ello? ¿Escribir en jeroglífico? No tiene sentido, pero da la sensación de que es un objeto de prestigio venido de lejos y se comerciaba con ello y con eso se intentaba explicar las relaciones que había con pueblos lejanos.
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Sí, esa es la clave. Son objetos de prestigio que llegan de muy lejos, de culturas que evidentemente no conocen. Pensemos, por ejemplo, la iconografía egipcia que hay en marfiles fenicios que adoptan los propios tartesios. ¿Realmente entendían lo que era o sabían lo que era una esfinge? Probablemente la recontextualizaron a sus propias ideas, a sus propias creencias. No sabemos exactamente qué significado le daban, pero el valor que tienen esas imágenes y esos productos es el valor de la distancia, Es decir, son objetos llegados de tierras muy lejanas que a su poseedor le dotan incluso de una, o le dota de una posición privilegiada en esa sociedad. Es poseedor de objetos maravillosos.
Jesús Callejo
Antes hablaba de la ausencia de fuentes, de fuentes textuales, de fuentes históricas que nos hablen de la cultura tartésica y en concreto de la muerte en Tarteso, que es el título del libro de Jesús Manuel Fernández Rodríguez, publicado por Almozara, que estamos abordando en este bloque aquí de Ser Historia. A mí el mundo tartésico, aunque yo soy egiptólogo, siempre me ha entusiasmado y el mundo ibérico también desconozco. Yo no sé, no sé si hay. Jesús Manuel, usted me podrá sacar de dudas. Cierta evolución en el mundo funerario que podemos ver en el mundo de Tartesso, y que luego continúa en el mundo ibérico. Aunque geográficamente están ubicados en lugares distintos en ocasiones, en otras están un poco más próximos, pero hay continuidad en algunos de los rituales, en algunas de las formas de presentación de los cuerpos, en esos ajuares, hay cierta continuidad.
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
De hecho, las fronteras con el Turuñuelo y otras excavaciones de Extremaduras, por ejemplo, se están diluyendo no sólo las fronteras físicas, sino también las fronteras cronológicas y culturales. Es decir, el problema es que a lo mejor nosotros, los arqueólogos o historiadores, intentamos establecer demasiado compartimentos estancos para estudiarlo. Es más sencillo o Tartesso empieza en el siglo IX y acaba en el siglo VI, pero eso no es correcto ni para Tartesso, ni para cualquier etapa histórica. Y evidentemente, el mundo ibérico es un mundo completamente heredero del mundo tartesio, del mundo fenicio. Y las necrópolis ibéricas, al menos en sus primeros momentos, continúan con, por ejemplo, la tradición tumular, la cremación de los cuerpos, que se inicia o se introduce con el mundo fenicio. Incluso hay quien cree que desde finales del segundo milenio. Lo que sucede es que los contactos externos van cambiando y las sociedades también van transformándose, van evolucionando. Y luego hay elementos diferenciadores. Por ejemplo, el mundo tartesio es un mundo muy remiso al enterramiento de armas, se cuentan con los dedos de la mano. Sin embargo, cuando llegamos al mundo ibérico, ya vemos una explosión de identidades guerreras. Muchas de las personas, hombres y mujeres, como es el caso de la Dama de Bassa, la mujer que aparece dentro de la escultura de la Dama de Bassa, ya se enterraban con esas riquísimas panoplias. Pero sí hay una continuidad ideológica muy clara. Y el ejemplo, para ser más preciso, lo tenemos en el monumento turriforme de Posomoro, donde se entierra un jefe, un régulo, un rey ibérico, pero con una iconografía claramente oriental, incluso más antigua, del siglo IX antes de Cristo.
Jesús Callejo
A mí me parece un tema del que todavía queda mucho por decirse. Se ha avanzado mucho en las últimas décadas, pero se ha trabajado mucho también con intensidad, desde hace prácticamente más de 100 años, 150 años. Pero queda, como digo, mucho por avanzar. Recomendamos a todos los que nos están escuchando ahora mismo este fantástico libro, La muerte en Tarteso. Enterramientos inusuales y violencia ritual de Jesús Manuel Fernando Rodríguez, publicado por Almuzara, que hemos intentado presentar en estos minutos, hablando de esta cultura tan fascinante de la primera mitad, como decía yo, antes del primer milenio antes de Cristo, grosso modo. Jesús Manuel, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Jesús Manuel Fernández Rodríguez
Muchísimas gracias por la invitación. Ha sido todo un placer.
Narrator/Announcer
No todo fueron victorias.
Nacho Ares
En aquella batalla contra los musulmanes muchos.
Narrator/Announcer
De nuestros hombres murieron. Yo tampoco salí indente un arcabuzazo enemigo me hirió la mano izquierda, dejándomela inservible. Desde entonces me llaman el Manco de Lepanto, aunque no me ha impedido seguir escribiendo.
Nacho Ares
Y vive Dios que mereció la pena.
Jesús Callejo
Ser Historia, con Nacho Ares. Todo lo que quisiste saber de la Historia la madrugada del sábado al domingo.
Narrator/Announcer
En la Cadena Será.
Jesús Callejo
Continuamos en Ser Historia y lo hacemos en esta ocasión adentrándonos en el mundo de la ciencia e historia, esa sección que cada pocas semanas nos trae nuestro físico de cabecera, Pablo Arias. Pablo, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Pablo Arias
Bien hallado, Nacho, Muchas gracias.
Jesús Callejo
Fíjate, esta sección podría ser perfectamente un cronovisor, porque la queréis dedicar a una de las figuras emblemáticas en el mundo de la divulgación científica que todos. Yo nací en el 70, todos los que somos de esa generación, incluso posteriores, porque los programas suyos se han repetido y se han vuelto a emitir en la televisión. Me estoy refiriendo a Carl Saga, ese científico estadounidense con esa maravillosísima serie de Cosmos que nos cambió de alguna forma a todos la vida. Carl Sagan es pionero en la divulgación científica.
Pablo Arias
A mí sí, a mí en concreto, si. Yo soy tres años mayor que tú y la verdad es que yo aprendí mucho con esos programas, pero lo que más destaco es que me abrió los ojos, que me abrió la curiosidad a querer adentrarme un poco más del modo en que comunicaba. Carl Sagan fue un grande, es más, está reconocido como tal, no lo tengo que decir yo, pero que es el divulgador científico más famoso y galardonado de la historia. Como tú decías, el programa se llamaba Cosmos, un viaje personal, fue narrador, coautor y fue la serie más vista de la historia de la televisión pública estadounidense, con una audiencia de unos 500 millones de personas en 60 países. Y bueno, sí, sí, sí, sí. Y sobre todo me acuerdo me acuerdo muchos detalles. Un día que se pinchó el dedo y empezó a hablar de la cantidad de leucocitos que teníamos y la cantidad de vida que teníamos ahí fue grande. Sigo aprendiendo de sus programas cuando lo veo.
Jesús Callejo
Fíjate, nosotros aquí en Serie Historia, una de las cosas cuando yo empecé a hacer el programa en 2009 era que José María del Río, la voz de Carl Sagan en la serie española, trabajará con nosotros. Muchos de los indicativos del programa son de José María, y yo cuando le conocí personalmente fue muy emocionante porque era estar hablando con Carl Sagan, era la voz que todos habíamos identificado. Y fíjate, él me decía que con la reemisión del programa, que se había vuelto a grabar con otra voz, la gente no le gustaba. La gente no le gustaba el nuevo doblador de Carl Sagan e intentaba buscar ese audio original de la década de los años 70 y 80 que finalmente se volvió a editar y se volvió a hacer así, porque la figura de José María del Río es, desde el punto de vista de la locución, maravillosa, como lo fue también Carl Sagan.
Pablo Arias
Claro, yo no me iba. Espera, yo no sabía esa anécdota tuya, pero ahora me lo imagino y si a mí me dice José María del Río algo, me lo creo a pies juntillas con esa voz. Pues bien, cuéntanos. Nada, que en los capítulos anteriores habíamos hablado de lo que conocemos y lo que ignoramos y habíamos comentado que el universo se expande porque esto es lo que traducimos de los datos que obtenemos. Y bueno, Carl Sagan también hablaba de eso y Carl Sagan también lo sabía.
Jesús Callejo
Fíjate que la información que nos ha llegado quizás de todo ese conocimiento, de toda esa ciencia, de todo ese saber, marca un poco el antes y el después, no solamente en la historia de la televisión, sino también en la historia de la divulgación, como Carl Sagan lo hizo de una forma maravillosa y fue capaz de adentrarnos en un mundo aparentemente árido, complicado, con ejemplos, como haces tú en esta sección, muy directos, muy cercanos, que nos acercan a la física tal y como es.
Pablo Arias
Es que, a ver, date cuenta que sigue siendo actual el cosmos, el programa que tenía. Pero a mí me gustaba una cosa porque te planteaba las cosas no solamente como en otros programas de divulgación que sacan pecho de lo que sabemos y de lo que hemos logrado hacer. No, este te ponía también las incógnitas y te ponía lo que no entendemos. Por ejemplo, el otro día estábamos hablando en el capítulo anterior de que no entendemos por qué las galaxias se separan entre sí. Y claro, y es que lo que hablaba de mi eterna pizarra, donde tenemos escritos como funciona la naturaleza, pues eso no nos cuadra y desconocemos el proceso. A ver, sabemos que el universo se expande aceleradamente. Bien, si hacemos las cuentas, para que eso sea así se necesita una energía que no detectamos por ningún lado y esa energía la llamamos energía oscura. Por cierto, que a mí ese nombre no me gusta nada, pero bueno, se llama energía oscura, es muy homogénea y no es muy densa, pero es que se llama energía oscura porque no se conoce interacción tanto de la energía como de la masa con ninguna de las fuerzas fundamentales y en especial con la gravedad. Y como no es muy densa es muy difícil idear experimentos para poder detectarla. Pero tiene una gran influencia en el universo. Hay diferentes valoraciones de cuánto puede ser, pero aproximadamente es el 70% de toda la masa del universo y no sabemos dónde está. Tenemos ideas, es decir, no estamos tan desesperados, tenemos ideas que apuntan cuál puede ser la composición de esa masa y cómo puede estar y puede estar uniformemente en el espacio interestelar. Pero todavía a los físicos nos gusta probar las cosas y decir vale, ya lo he detectado, pues bien, esto, en esto hemos fallado, Nacho, en esto todavía no lo tenemos. Yo he de decir que ojalá que a lo largo de esta sección, a lo largo de los capítulos, pueda salir la noticia de que se ha hecho algún descubrimiento al respecto y poder hablar de eso pues a nivel positivo, diciendo, mira, ya hemos encontrado eso, ya sabemos, si no sabemos cuál es el 70% de la materia del universo, al menos ya hemos encontrado el 20%. ¿No? Pero es difícil, Nacho, es difícil, no lo sabemos.
Jesús Callejo
Pero fíjate, yo imagino que también muchos de estos descubrimientos, lo comentábamos en otra sección, no será tanto por los datos que tú percibes de los aparatos, de los artefactos que utilizas para hacer esas mediciones, sino también del propio corazón y del sentimiento del científico que le hace buscar en un un sendero determinado y qué es lo que hay de las ideas. Poder, claro, a innovar y a decir, pues si no lo conseguimos por aquí, lo podemos hacer por este otro lado.
Pablo Arias
Pues mira, Ortega decía que nosotros éramos. Nosotros en nuestras circunstancias, Pues esto también, Nacho, nosotros somos hombres de nuestra era y tenemos las ideas de la concepción de la naturaleza de un modo que es acorde a como la vemos ahora. Es muy diferente al como la veían, por ejemplo, los griegos, los egipcios, tus egipcios queridos, a como lo vemos ahora. Pero ahora con toda honestidad. Mira, te voy a hacer una pregunta. ¿Cuál es la velocidad más alta a la que tú has viajado?
Jesús Callejo
Pues a ver, vamos a poner.
Pablo Arias
En un vehículo.
Jesús Callejo
Si, no, no, en un coche. No, yo aparte que no tengo carnet de conducta, no me gusta. Vamos, que no es que no tengo carnet, siempre tengo piloto que me lleva, pues yo creo. Bueno, pues en un avión. Te iba a decir, estaba pensando ahora en un ave en un tren de alta velocidad. No, pero qué coño, Muchísimo más claro, muchísimo más rápido.
Pablo Arias
Yo quise siempre ser mayor para volar en el Concorde y no se me dio.
Jesús Callejo
Lo quitaron hace poco. Sí.
Pablo Arias
Bueno, pues agárrate, Nacho, si estás en está sentado, agárrate y ponte el cinturón de seguridad. Porque mira, solamente de la rotación de la Tierra, si nosotros viviésemos en el ecuador, vivimos un poquitín más al norte, y entonces, bueno, estaríamos viajando. Porque la Tierra está viajando a mil kilómetros por hora. Sí, sí, eso no es nada. Porque si hablamos de traslación, es decir, el giro que realiza la Tierra alrededor del Sol en una onda, en una trayectoria elíptica, Estaríamos viajando a 107.000 kilómetros por hora. Repito, 107.000 kilómetros. Eso equivale a 30 kilómetros al segundo. En este espacio ya habríamos recorrido 120.
Jesús Callejo
Pero la verdad es que sorprendente.
Pablo Arias
Claro, es que, a ver, vivimos en un planeta que viaja por el espacio dentro de una galaxia, la Vía Láctea, que contiene cientos de millones de planetas y muchos como el nuestro. Pero es que a su vez, Nacho, hay miles de millones de galaxias solamente en el universo observado, solamente en el que hemos podido recibir sus señales, que no sabemos cuántas habrá más allá. Así que una de las cosas que nos enseña la ciencia es que hay que ser humildes, porque somos una aldea muy pequeña, muy pequeña, muy pequeña, en una provincia muy pequeña, muy pequeña, muy pequeña, en un país muy, pero que muy pequeño. Entonces, en mi opinión, intentar erigirnos en el objeto de la creación es extremadamente arrogante, eso sí. Y eso lo decía Carl Sagan también. Pero eso sí, tenemos que ser muy orgullosos de ser capaces de entender lo que entendemos, porque eso es un prodigio, que desentrenemos las claves con las que funciona la naturaleza que nos rodea, aunque desconozcamos muchas todavía. Esto es un verdadero prodigio. Y bueno, decía, yo también tenía un profesor que decía Galileo Galilei habría dado un brazo por saber lo que saben ustedes. Y sí, seguramente hubo otra. Espera que te doy otra. Descartes decía cambio todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro.
Jesús Callejo
Esa frase es célebre y uno de los iconos también de esa humildad que tienen que tener los científicos. Yo recordaba precisamente un pasaje de uno de los capítulos de la serie Cosmos de Carl Sagan donde hablaba de ese puntito blanco en medio de la nada, en medio del universo, que marca un poco señalar lo pequeños que somos.
Pablo Arias
Pero hay algo maravilloso que también apuntaba Carl Sagan, no se lo oído a nadie. Si se lo oído a alguien, seguramente sea citando a Carl Sagan, incluso su hija, que luego escribió un libro contando la fortuna que había tenido por tener a su padre alrededor, le decía lo siguiente a su hija. Le decía en primer lugar que tenía que estar muy orgullosa porque aunque seamos poquita cosa, aunque seamos seres mortales que sabemos que vamos a morir y demás, tenemos que estar muy orgullosos porque el hecho de estar vivo supone la cantidad de casualidades que han tenido que concurrir para que nosotros estemos aquí y tengamos la capacidad de estudiarla, de admirar la naturaleza que nos rodea. Y decía una cosa que otra vez se me ponen los pelos de punta cada vez que mira, existen muchos tipos de estrellas y las estrellas nacen, no voy a decir que viven, pero nacen, evolucionan y después mueren. Después se extinguen. No voy a decir mueren, voy a decir se extinguen. No voy a decir nacen, voy a decir se crean. Pues bien, pues dentro de los tipos de estrellas, cuando una estrella desaparece, una supernova lo hace con una tremenda explosión, es que es incomparable poder poner mesura. Pero en ese instante, en ese mismo instante, es donde se producen la mayoría de los elementos de la tabla periódica que conocemos. No todos, pero sí una gran parte que se inyecta al espacio y bueno, empieza a ocupar polvo interestelar. Pero en particular, por poner un ejemplo, en ese instante de la explosión de la supernova se produce el hierro, el hierro que nosotros llevamos en nuestra sangre o el carbono que necesitamos para los huesos o el oxígeno que usamos para respirar. Es decir, todos los elementos que necesitamos para la vida. Y es por eso que Carl Sagan decía algo que me estremece y seguramente a muchos de los oyentes, Carl Sagan decía, y con toda la razón, que estamos hechos de Polvo de estrellas. ¿Qué te parece, Nacho? ¿Somos polvo de estrellas?
Jesús Callejo
Realmente no se puede explicar mejor el origen de la vida, el origen de nosotros, el origen de nuestro pensamiento, de nuestros anhelos, del lugar en donde vivimos, de absolutamente todo. Ese primer punto de inicio cuando comienza a rodar la rueda de la existencia, es eso precisamente. Como decía Carl Sagan, polvo de estrellas.
Pablo Arias
Nada, solamente. Solamente decir que ese polvo de estrellas luego combinado que somos nosotros, es capaz de desentrañar que el polvo de estrellas se crea con la explosión de supernova. Así que todo lo que amamos, nuestros seres queridos, están hechos a su vez de Polvo de estrellas. ¿De qué estrella vendremos?
Jesús Callejo
Todo un misterio. Todo un misterio que Carl Sagan intentó resolver y por lo menos nos puso en el sendero, en el camino, para poder hacerlo. A él hemos dedicado esta sección aquí en Cienciahistoria de la mano de nuestro físico de cabecera, Pablo Arias. Pablo, una vez más, muchísimas gracias de nuevo por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Pablo Arias
Muchas gracias. Muchas gracias a ti por ayudar a difundir la ciencia.
Narrator/Announcer
Y por si estas calificaciones fueran insuficientes.
Jesús Callejo
También sois diestro con la espada, demasiado.
Narrator/Announcer
Quizás, a juzgar por ciertas reyertas que habéis protagonizado en tabernas y otros antros. En resumen, sois un erudito con ínfulas violentas.
Jesús Callejo
Exactamente la persona que precisamos.
Narrator/Announcer
¿Que precisa quién, si me está permitido preguntar?
Jesús Callejo
Mi propia familia, los Walsingham.
Narrator/Announcer
Y por supuesto, Su Majestad la Reina de Inglaterra.
Jesús Callejo
SER Historia con Nacho Ares Todo lo que quisiste saber de la historia la.
Narrator/Announcer
Madrugada del sábado al domingo en la Cadena SER.
Nacho Ares
En el pequeño pueblo de Wolson Lewin en Suffolk, Inglaterra, un anciano granjero, William Cranma, enfermó gravemente en la primavera de 1349. Empezó con dolor de cabeza. Unas horas después le salieron unos forúnculos por todo el cuerpo. Sus nietas, Hillary y Olivia, nunca habían visto síntomas parecidos. Sospechaban que se trataba de la gran pestilencia, la pandemia que había asolado gran parte de Europa. William Cranmer murió en menos de un día.
Narrator/Announcer
Si se trataba de la peste, Hillary.
Nacho Ares
Y Olivia sabían que en su familia.
Narrator/Announcer
Nadie estaba a salvo.
Nacho Ares
Los primeros casos en Europa aparecieron año.
Narrator/Announcer
Y medio antes, en octubre de 1347.
Jesús Callejo
Acabamos de escuchar un fragmento de un documental de televisión. La peste negra es un tema que ya hemos tratado en otras ocasiones aquí en Ser Historia. Es un tema realmente muy atractivo desde el punto de vista histórico y muy recurrente también desde el punto de vista literario, porque es absolutamente increíble. La historia de la peste es algo que tenemos muy interiorizado, parece algo que sucedió realmente. La peste negra del siglo XIV sucedió hace casi 300 años, pero la enfermedad, por desgracia, no ha desaparecido y aunque no genera los mismos problemas que entonces, aunque parezca increíble, todavía hoy hay algo, algunos pequeños focos cada pocos años en lugares de Asia, de África, de Estados Unidos, que parece increíble los pequeños focos que se van generando en Estados Unidos sobre la peste. Y queríamos tratar los próximos minutos aquí en Ser Historia el tema de la peste de la mano de un buen amigo, Juan Francisco Fernándiz, sobre todo a colación de su última novela, La heredera del mar. Juanfran, bienvenido de nuevo a ser historia.
Narrator/Announcer
¿Qué tal? Encantado, Nacho, de estar aquí contigo y con todos los oyentes de este maravilloso programa que llevo siguiendo desde hace tanto tiempo. Siempre es un honor poder volver y vamos a hablar de la peste y de lo que quieras, por supuesto.
Jesús Callejo
Desde luego que lo decía ahora es un un tema muy recurrente. Tú lo tratas en tu nueva novela, La heredera del mar, publicado por Grijalvo, y además en un contexto histórico que es la guerra de la Unión, que es un tema que siempre atrapa. Estamos en el siglo XIV, precisamente casi coetáneo a esa peste negra. ¿Cuál es el contexto, cuál es el momento en el que tú, como buen valenciano, tratas el tema de la apestente novela?
Narrator/Announcer
Aquí una de las cosas que me resultó atractiva es que vamos siguiendo el día a día de lo que sucedió entonces, de alguna manera el lector se ve inmerso en ese viaje en el tiempo de la mano de los personajes y yo creo que nos azotó bien. Esa peste negra azotó en muchos lugares, pero en la Corona de Aragón y sobre todo en el Reino de Valencia coincidió otro problema. De hecho, si nos situamos A finales de 1347 estalla la guerra de la unión, hubo dos uniones, en Aragón y en Valencia, pero la de Valencia constan muchos mercaderes y ciudadanos y burgueses metidos en aquella rebelión, porque fue prácticamente una rebelión popular contra los abusos de Pedro IV el Ceremonioso, que como siempre tenía las arcas vacías y decidió que Valencia debía costear sus ejércitos y tal, y mandó aquí una serie de consejeros del Rosellón que empezaron a meter impuestos abusivos, había sentencias injustas. Eso es lo que dicen las crónicas. Estábamos en esa guerra, estalla la rebelión, empiezan a haber batallas, todas las pierde el rey y mientras tanto empiezan a llegar rumores de que algo está sucediendo más allá del mar, es decir, en tierras lejanas está muriendo gente de un extraño mal, una extraña pestilencia, que era como llamaban en la Edad Media este tipo de infecciones. Pero ya te digo, nosotros aquí en Valencia estábamos inmersos en otra batalla, estábamos mirando hacia otro lado y cuando vino nos pasó por encima. Es decir, coincide que se detiene al rey, es hecho incluso prisionero en el Palacio Real de Valencia y en ese momento, prácticamente unas semanas más tarde, empiezan ya a morir gente, empiezan a tocar las campanas a difunto desde el alba hasta el atardecer, empiezan, tal y como consta los notarios, a hacer testamentos a troche y moche, por emplear una expresión así vulgar, pero todo eso es lo que nos dicen las crónicas y a partir de ahí empieza pues unos meses, porque la primera oleada de la peste negra fueron unos meses que dejaron a la gente totalmente desconcertada y si hacemos un puente y un símil con la última pandemia que hemos vivido aquí, te vas dando cuenta una de que sucedió prácticamente igual, los ítems que sucedieron y en el orden en el que sucedieron son muy muy similares y que las reacciones de la gente también lo han sido y lo fueron. Y eso es sorprendente. En este programa que es de historia, muchas veces vemos que somos los mismos, de verdad, pasan los siglos y somos los mismos y todo eso se va contando en la ribera del mar.
Jesús Callejo
Desde luego uno de los aspectos que acabas de tocar, el hecho de que como una epidemia tan espectacular puede afectar tanto al ser humano. Lo decías ahora, nosotros hemos superado hace relativamente poco una pandemia similar, desde luego similar entre comillas, porque aquí no han muerto millones de personas, pero sí que es cierto que el ser humano puede generar nuevas expectativas vitales a partir del futuro que se genera con esta idea de la peste. Y en el ámbito en el que tú te mueves en la literatura, tú eres uno de los autores de novela histórica más productivos de nuestro país. En tu novela La heredera del mar, todo ese tipo de contratiempos no dejan de ser un elemento más que ayudan a los protagonistas, a los personajes, a generar nuevas historias y nuevas vivencias.
Narrator/Announcer
Efectivamente, esta novela es una novela de emociones, es una novela de pensamiento medieval, de pensamiento simbólico, porque al final es la historia de hijas de un mercader valenciano, de un poderoso mercader. La familia Montaner es ficticia, pero sí que se inspira en los Michabila, que es una familia de mercaderes que tenía casa en la calle Moncada de Barcelona y por tanto hemos seguido un hilo histórico bastante fiel. Pero en realidad esta historia va de una situación en la que estas jóvenes van a tener que huir de Valencia por haber ofendido al rey y mientras huyen y van a Barcelona es cuando llega esa oleada de peste. Una de las cosas que he tratado de hacer, como he dicho al principio, era seguir el día a día de la peste y además el día a día, siguiendo un poco las crónicas de la ciudad de Barcelona, de Palermo, de Mallorca, en la que vamos viendo que tal día se hizo, se realizó una procesión, tal día se llenaron las iglesias, tal día ocurre este suceso. Es decir, sí que tenemos incluso ciertos datos históricos que podemos seguir y vamos viviendo con estos personajes ese día a día. ¿Pero sobre todo, más que contar la peste, era tratar de tender ese puente emocional que decía mirad, si en el 2018 hubiéramos descrito una situación en la que unos personajes se asoman por una ventana y ven una calle vacía y sienten esa incertidumbre por saber que habrá, que estará pasando, qué estará pasando en las casas, habrá muerto la gente? ¿Se está extendiendo, esto llega al fin del mundo? Pues hubiera sido más dificultoso de describir que si lo hacemos en 2022. Yo creo que ahora, describiendo una situación de simplemente viendo una calle vacía desde una ventana en plena epidemia, todo el mundo conecta de manera emocional con aquellos momentos en los que nosotros vivimos. Eso entonces nos permite entender mejor qué pasó y sobre todo sentir mejor las emociones de los personajes cuando ven que ellos lo entienden como un castigo divino, pero sobre todo lo que sienten es la incertidumbre y sobre todo también esas reacciones. También nosotros. Hubo gente que se miró a sí misma con egoísmo, gente que fue generosísima con los demás, solidaria, y todos esos procesos personales se dieron en el siglo XIV como se dieron en el siglo XXI. Y es fascinante un poco hacer esa comparativa, aunque fue aquello totalmente distinto, pero sí que creo que como lectores se van a sentir parte de esta historia con mayor profundidad que si hubiera estado escrita hace cinco años, por ejemplo, o seis. Y eso es una de las cosas que sí que he tenido mucho cuidado de que fuera una novela sensitiva y apelar así a las emociones y ver si estas chicas y estas protagonistas sabrán resolver sus miedos, serán capaces de superarlos, serán capaces de afrontar la problemática que trajo esa peste, porque no sólo fue la infección, después nadie recogió el trigo, nadie recogió la uva, no había pan, no había. Es decir, vino una hambruna, cosa que al menos nosotros no hemos tenido, pero en aquel entonces toda la infraestructura, que era mucho más frágil que la nuestra, se vino abajo por falta de gente, por falta de brazos, y eso generó después muchos más problemas. Y todo eso queda creo que reflejado en esta historia que sobre todo es de aventuras, de misterio y de acción, pero en ese contexto tan fascinante ¿Que es la peste negra?
Jesús Callejo
Lo acabas de decir, tu novela está protagonizada por una mujer, Marina Montaner.
Pablo Arias
Y.
Jesús Callejo
Toda su vida, toda su experiencia vital queda marcada de alguna forma por la peste. Ella está integrada en una familia de mercaderes, es una familia desde el punto de vista económico, una familia no voy a decir de clase media en el sentido de los factores económicos pueden determinar un poco la propia existencia vital, pero el dinero, aunque una amiga de la universidad decía que el dinero realmente no te puede dar la felicidad, pero ayuda mucho a conseguirla. Y desde luego que en este sentido Marina se va a ver beneficiada por este hecho. Pero los problemas que determina la peste y las circunstancias de esa Barcelona de mediados del siglo XIV son determinantes para marcar un poco el sentido de la historia.
Narrator/Announcer
Efectivamente, porque Marina Montaner nos va a permitir otra cosa. Estamos dentro de ese contexto, de alguna manera. A mí como autor me fascinan las épocas de oscuridad, porque es donde las estrellas brillan más en la noche. Entonces era un escenario ideal para contar la historia de una mujer y a través de sus ojos mostrar otra realidad bastante desconocida de la Edad Media, que es el papel de la mujer en la Edad Media, más allá del ámbito doméstico y lógicamente, más allá de lo que serían reinas o nobles, el papel de esa mujeres entre comitas de la calle, en el sentido de artesanas, mercaderas, porque a través de Marina vamos a ver precisamente eso. Había mujeres mercaderas, mujeres que invertían su dote en empresas mercantiles, mujeres que incluso llegaron a asociarse, había en Barcelona documentadas con nombres mercaderas, pero además mercaderas con mujeres empleadas, incluso matrimonios que cada uno tenía un oficio distinto. Y vamos a ver toda esa vida oculta de la mujer medieval a través de Marina, que es, como has dicho, una joven mercadera. Ella, su destino estaba trazado ya desde su nacimiento, casarse con otro mercader para forjar mayores alianzas, que era un poco la costumbre de aquel entonces. Sin embargo, este suceso que ocurre al principio, esta ofensa al rey que la obligará a huir de Valencia y a continuación su familia queda condenada por el rey, de alguna manera ella se ve y la novela transcurre tratando ella de salvar a su familia, salvar a su gente y metiéndose en mil historias por eso. Pero a través de todas esas aventuras y esas desventuras también entramos en otro mundo, que es el de la mujer medieval. Vamos a conocer beguinas que había veguinas en Barcelona, de hecho, personaje de Agnes es un personaje histórico, existió. Ella se dedicaba a cuidar leprosos en la leprosería, el hospital de leprosos de allí de Barcelona. Vamos a encontrar a todas esas artesanas, vamos a viajar a Palermo, vamos a viajar a Mallorca y vamos a ver muchos aspectos femeninos de estas mujeres medievales de las que sólo quedan nombres y protocolos notariales o en ciertas crónicas de las que no sabemos nada, pero que intuimos por sus ocupaciones, que detrás habían historias. Historias además de superación de dificultades, de lucha por hacerse hueco en un mundo que cada vez las iba relegando más. Y es, yo creo que muy interesante y a los lectores que también les interese esa mirada femenina creo que les puede interesar esta historia, tanto a nivel histórico como a nivel literario, como novela, para pasar un buen rato y distraerse, que al fin y al cabo, tú que también eres novelista, Nacho, sabes que es importantísimo, que contamos la historia, pero sobre todo lo que hacemos es entretener y que la gente disfrute con estas historias y con estos viajes en el tiempo.
Jesús Callejo
Desde luego que sí. Una de las virtudes con que cuenta la novela histórica, la literatura, es que te ayuda a recrear vivencias personales, a recrear personajes y sobre todo a compartir con el lector circunstancias, situaciones en un marco histórico. Por eso la primera pregunta de esta conversación contigo, Juan Francisco, era eso, el contexto histórico que hay alrededor de una novela, que sí es cierto, es una novela, es ficción, como dicen los ingleses a la hora de definir el tipo de literatura, si es ficción o no ficción, pero desde luego ayuda a recomponer de alguna manera el ser humano, que es en definitiva un poco lo que se busca de alguna manera manera. Juan Francisco, la historia que cuentas de Marina Montaner, es cierto que es un personaje inventado, pero como decías, de alguna forma es un personaje también real, desde el punto de vista que pudo haber más de una Marina montanera en aquella época del siglo XIV. Las fuentes con que tú te nutres para recrear su vida, para inventar su vida, están basadas precisamente en hechos históricos reales y en personajes que de alguna forma te han inspirado a ello.
Nacho Ares
Así es.
Narrator/Announcer
Hay una de las cosas que como novelista, que ya llevo unos cuantos años, me da cierto miedo, es el presentismo y sobre todo cuando metes como protagonistas a mujeres o destacas ciertas situaciones un poco anómalas, una mujer que se hará con un barco, que se hará al mar, que se convertirá en mercadera, en contrabandista, otras mujeres que entran a formar parte en talleres de artesanas, es decir, todo eso nos suena muy casi a época actual. Esas mujeres, hoy en día se utiliza el término empoderadas, pero no cierto, es decir, mis novelas no son presentistas, yo lo que busco es, le pregunto a la historia si hubo en ese momento mujeres que hicieron ese tipo de cosas, tenían esos talleres o emprendieron negocios o salieron a la mar, como Jean de Belleville que tenía tres cocas y tuvo en jaque en el Canal de la Mancha el rey de Francia. Es decir, las hubo pocas, aisladas, muy desconocidos, pero hubo mujeres que hicieron todo eso que sale en La heredera del mar. Por eso es por lo que vale la pena contarlo. Y una de las cosas que también te quería destacar, la tercera pata de esta novela. Si. La primera es esa peste, ese contexto de la guerra de la Unión, la segunda es la historia de las mujeres, la tercera sería lo ancestral, que yo creo que te encantará y a muchos oyentes también les gustará. He tratado que esta novela sea viajar no sólo al mundo medieval, sino a la mente medieval. Entonces, esa mente no es como la nuestra, no era una mente cartesiana, era una mente simbólica. Entonces vamos a vivir y a sentir como ellos, o por lo menos es lo que pretendía. Y hay un recurso que estoy convencido de que era así, y es el tema de las historias, historias orales. Mirad, yo ya llevo 8 años dedicándome a estudiar este tipo de historias, Además las divulgo en APM Radio, aquí en la Comunidad Valenciana. Y me voy dando cuenta de que, igual que la medicina, aparte de la medicina normal, en la Edad Media existía esa medicina popular que todavía existe, de remedios caseros, de hierbas, de mezclas de hierbas para sanar. Yo creo que la mente también enferma y el alma enferma. Y en la Edad Media, que no había psicólogos, no había coach, no había ese tipo de cosas. Yo creo que la gente se sanaba con historias, historias ancestrales. Hay historias antiquísimas. Tú que eres un experto en Egipto, hay historias que realmente nos vienen de aquella época y que se están contando prácticamente hasta hace cuatro días como cuentecitos de viejas. Son historias que tienen miles de años y han sido historias que servían para curar el alma en el sentido de afrontar el destino, afrontar las desgracias. Mira, esta desgracia que te ha ocurrido es como le pasó. Y empieza esa historia oral que tiene miles de años y de alguna manera te sirve como ejemplo, te sirve como guía. No estoy hablando de la moralina o de la moraleja de los cuentos, estoy hablando de códigos más profundos, de ideas ancestrales para afrontar los hechos de la vida, para asumirlos. Y yo creo que en la Edad Media era imprescindible que se contaran esas historias. Y veréis quien se enfrenta a La heredera del mar, que nuestros personajes se las cuentan, es decir, se ayudan así cuando se hunden, ese miedo a la peste, ese miedo a lo que sucede, en vez de darle dos palmadas en la espalda, Tú tranquilo, date cuenta. Y así, ese tipo de razonamientos lógicos lo que hacen es, creo yo, contarse historias. Y es un poco una de las cosas que en La heredera del Mar he querido destacar y creo que a los oyentes les puede de verdad interesar.
Jesús Callejo
Desde luego que sí, nos consta y desde luego nos acerca desde el punto de vista humano a una realidad que, como decías ahora, va más allá de elementos históricos, de realidades que son comunes a diferentes épocas y que en definitiva, nos acercan a comprender nuestra vida diaria, nuestra vida cotidiana, más allá de lo que podamos especular. Desde el punto de vista histórico, La heredera del Mar seguro que os va a hacer disfrutar, os va a hacer recrear vivencias, momentos y desde luego, algo muy profundo que en definitiva y es que somos humanos, somos personas en un contexto aparentemente hostil, aparentemente duro, aparentemente difícil, pero que siempre, siempre, la propia realidad de las personas es lo que hace solventar cualquier tipo de problema y seguir mirando hacia el frente, mirando hacia adelante con la enriquecedora vida que caracteriza a cada una de las personas. Juan Francisco Ferrandiz, autor de La heredera del Mar Grijalvo, amigo, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Narrator/Announcer
El placer ha sido mío y como siempre, un honor y enc. Encantadísimo de contaros este tipo de cosas. Por supuesto que sí.
Jesús Callejo
Llegamos al final de este nuevo programa de Ser Historia. Recordad que si lo queréis volver a escuchar o escucharlo de forma completa, lo podéis hacer a través de los podcast, de ser posible. Ahí tenéis desde el primer programa hasta este último, nachoares. Com, donde también vais a encontrarlos todos, quizás de una forma mucho más sencilla. Fermín Agustí ha estado en la producción del programa, Ana Caballero controlando las redes sociales y también echando una mano en la producción de este programa, Chumi Rodríguez controlando los mandos de esta máquina del tiempo y delante del micrófono, vuestro humilde servidor Nacho. Os dejamos con más entretenimiento y cosas maravillosas aquí, en la Cadena SER. Hasta la semana que viene.
Narrator/Announcer
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Pablo Arias
La radio.
Este programa pone el foco en redescubrir la figura de Concha Espina, una de las grandes escritoras españolas del siglo XX, frecuentemente ignorada y relegada a un segundo plano a pesar de sus logros literarios. Además, el episodio cubre temas como la muerte en la cultura tartésica, la figura de Carl Sagan y la difusión científica, y un recorrido literario por la peste negra en el Levante medieval.
"Vamos a intentar recuperarla del olvido y colocarla en el lugar que se merece en la historia de la literatura por su trabajo y todos los logros que consiguió en vida."
— Nacho Ares (01:01)
Vida personal y profesional: Espina, nacida en Santander (1869-1955), fue una mujer que:
Valentía y modernidad: Jesús Callejo compara a Espina con Agatha Christie por su espíritu pionero y su valentía para romper moldes sociales: “Era una mujer echada para adelante… no tuvo ningún problema, era ya muy conocida y muy reconocida y por supuesto se aventuraba con cualquier cosa” (08:54).
Aventura aérea pionera: En 1916, Espina voló en un biplano acompañada de Juan Pombo – probablemente la primera escritora española en hacerlo – experiencia recogida en sus obras y símbolo de su atrevimiento (08:40–12:15).
Testimonio familiar: El nieto, Víctor de la Serna, recuerda su educación “modesta”, su valentía y los temas incómodos que trató en sus libros (15:48):
Margen y reconocimiento: Jesús reflexiona sobre lo absurdo de su marginación, a pesar de la lluvia de premios, y cómo la “envidia” y el machismo institucional la excluyeron tanto del Nobel como de la Academia (18:58–20:27).
“No lo conseguía... Y curiosamente... en el año 1926 no lo gana por un voto y ese voto correspondía a la Real Academia Española. Eso de ser cainitas y tirarnos piedras a nuestro propio tejado parece que no es de ahora, sino de antes.”
— Nacho Ares (18:58)
“Yo necesito un mundo que no existe; ese mundo es el de mis sueños. Ella vivió en el mundo de sus sueños e hizo soñar a muchísima gente y eso es muy importante.” (38:09)
Invitado: Jesús Manuel Fernández Rodríguez
“Es poseedor de objetos maravillosos... Son objetos de prestigio que llegan de muy lejos... Eso le dota de una posición privilegiada en esa sociedad.”
— Jesús Manuel Fernández Rodríguez (56:43)
Con Pablo Arias, físico
“Hay que ser humildes; somos una aldea muy pequeña en una provincia muy pequeña en un país muy, pero que muy pequeño... Pero tenemos que estar muy orgullosos de entender lo que entendemos, porque eso es un prodigio.”
— Pablo Arias (71:27)
Con Juan Francisco Ferrándiz, escritor
“Es fascinante... vemos que somos los mismos, pasan los siglos y todo eso se va contando en La heredera del mar.”
— Juan Francisco Ferrándiz (83:39)
Este episodio de SER Historia aborda con dinamismo y cercanía figuras y hechos muchas veces relegados o malentendidos de la historia española y universal. Desde la reivindicación de Concha Espina, pasando por los enigmas de Tartessos, la fascinación cósmica de Carl Sagan y la resonancia emocional de la peste negra a través de la literatura, es un recorrido completo y estimulante para cualquier aficionado a la historia.
El tono es cercano, culto y divulgativo, manteniéndose fiel al estilo de Nacho Ares y sus colaboradores.