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Nacho Ares
Ser podcast.
Vicente Ruiz
Ser Historia, Cadena SER con Nacho Ares.
Jesús Callejo
Al vermecéfalo me saludó y me Oh, Sócrates, cuán raras veces bajas a vernos Al Pireo no debía ser esto, pues si yo tuviera aún fuerzas para ir sin embarazo a la ciudad, no haría falta que tú vinieras aquí, sino que iríamos nosotros a tu casa. Pero como no es así, eres tú el que tienes que llegarte por acá con más frecuencia. Has de saber, en efecto, que cuanto más amortiguados están en mí los placeres del cuerpo, tanto más crecen los deseos y satisfacciones de la conversación. No dejes, pues, de acompañarte de estos jóvenes y de venir aquí con nosotros como a casa de amigos y de la mayor intimidad.
Nacho Ares
Las palabras que acabamos de escuchar de fondo en esta locución, en la voz de julio López, pertenecen a un fragmento de un texto de Platón, La República. Y muchos de ustedes, muchos de vosotros, los que nos estáis escuchando, los que nos estáis viendo aquí en directo, en este auditorio El Pósito, en Linares, os preguntaréis qué tiene que ver Platón con el tema al que vamos a dedicar el programa, que es el aceite. Los olivos. La Academia de Platón en Atenas tenía un punto neurálgico en ese espacio, que era un olivo, alrededor del cual se reunían los alumnos de Platón para escuchar la sabiduría de este filósofo. Hace casi 2.500 años de esto y tenemos que pensar que el olivo, el aceite, todo aquello relacionado con el mundo de este árbol, es un elemento común en el Mediterráneo. Aquí hemos venido a Linares para celebrar la décima edición de esa fiesta del primer aceite, gracias a la invitación de la Diputación de Jaén. Yo creo que es un tema muy atractivo porque tiene infinidad de perfiles que vamos a ir desbrozando poco a poco a lo largo de estos minutos de Ser Historia, un programa que hacemos junto con los compañeros de Radio Linares, que están celebrando 90 años y que jóvenes se conservan todos. No me queda más que dar las gracias al público asistente a este El Pósito, a este lugar desde donde ya hemos hecho en otra ocasión un programa de Ser Historia y, como digo siempre, donde intentaremos también hacer un poquito más de historia. Muchísimas gracias por estar aquí. Bienvenidos a Ser Historia. Lo acabo de decir, vamos a hablar de olivos, vamos a hablar del aceite y qué mejor lugar para hacerlo, que Jaén, el lugar en donde se produce el mejor aceite del mundo, es quizás una de esas referencias no solamente culinarias, sino sobre todo culturales. Fijaos que en los prácticamente 90 minutos que vamos a tener de programa vamos a hacer muy pocas referencias a la gastronomía y más a aspectos culturales, sociológicos, casi políticos, económicos y sobre todo simbólicos que rodean a la historia del olivo que se ha convertido en un referente desde el punto de vista religioso. Nosotros los que tenemos ese trasfondo cultural cristiano, Jesús fue prendido en Getsemaní, ese olivar, los Juegos Olímpicos eran coronados con esas coronas hechas de ramas de olivo. Hay infinidad de referencias. Ahora que el mundo está tan agitado, qué bonito sería entregar esa ramita de la paz a muchos pueblos. De todo ello y mucho más vamos a hablar en los próximos minutos aquí en Ser Historia. Soy Nacho Ares y les doy de nuevo la bienvenida a Ser Historia. Comenzamos.
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Jesús Callejo, como siempre, bienvenido una semana más a ser historia.
Jesús Callejo
¿Qué tal Nacho? Pues encantado, bien hallado y bien acompañado no solo por todo el público que tenemos aquí, sino también por estas ramas de olivo que yo creo que ya es un símbolo de protección y que nos va a acompañar durante no solo el cronovisor, sino durante todo el programa.
Nacho Ares
Desde luego. Fíjate que hemos traído también nuestros playmobil de siempre, tenemos un griego, tenemos un egipcio, tenemos un romano, es decir, todo el ámbito del Mediterráneo. Desde el punto de vista cultural, el olivo ha unido y desde luego es una de las señas de identidad de muchos pueblos de nuestro ambiente.
Jesús Callejo
Señal de identidad y árbol sagrado para muchísimas culturas, evidentemente estas que has citado lo son para Grecia, evidentemente, y ahora contaremos algún caso y alguna anécdota. Y al ser considerado sagrado, fíjate que tiene distintas variantes, no solo ya el árbol, sino efectivamente su fruto, lo que es la oliva y es el aceite. El aceite ha tenido importancia por lo menos en cuatro frentes principales, muchísimos más, pero en cuatro principales. Uno es la medicina, es lógico. Otro en la iluminación, otro en los perfumes y otro, como no, en la medicina. El efecto terapéutico que ha tenido el aceite, que luego también comentaremos y por lo tanto, está rodeado de muchísimo simbolismo. Siempre ese árbol tiene que ver un poco con la inmortalidad, al ser de hoja perenne, tiene que ver también un símbolo de la victoria, de la vida y, cómo no, también de la paz. Por eso se utilizaba siempre este tipo de ramas en escudos nobiliarios, incluso en el escudo de la Inquisición. Sabes que el escudo de la Inquisición hay una cruz verde, que es la que está centrando el escudo, el emblema, y luego hay una rama de oliva, la misericordia, la paz. Y luego está la espada, como diciendo la justicia que caería sobre los herejes. Pero siempre el olivo como elemento pacificador, como elemento unificador, como esa esencia que ha unido a todos los pueblos del Mediterráneo, y por eso se convierte en un árbol milenario, pero siempre lleno de cultura, como tú bien decías, de historia y sobre todo de muchísimas leyendas.
Nacho Ares
Bueno, pues como siempre, Jesús Callejo, crononauta, tenemos preparado aquí el teclado de nuestro cronovisor, nuestra máquina del tiempo. ¿Cuál es la fecha que nos propones en esta semana?
Jesús Callejo
La Fecha es el 23 de julio del año 776 a. C.
Nacho Ares
Adelante, pasen. Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Jesús, están lanzando vítores, olés, porque todavía no se ha inventado el olé, pero poco les falta a los ganadores de estas Olimpiadas. Les están premiendo precisamente con ramas de olivo, como estamos viendo.
Jesús Callejo
Exactamente, con coronas de olivo. Estamos en los primeros Juegos Olímpicos de la historia. Fíjate a dónde nos hemos remontado, ni más ni menos que al siglo VIII antes de Cristo. Esto siempre según Diodoro Sículo, uno de los historiadores que estableció esta fecha. ¿Nos fiamos de él y por eso hemos puesto nuestras manecillas del cronovisor aquí, para contemplar no sólo las pruebas olímpicas que se están celebrando, el pentatlón, las carreras que se hacen también de cuadrigas, muchísimas cosas, pero sobre todo a los vencedores, a los ganadores qué se les da? ¿El olivo tiene mucho que ver en todo este tipo de fiestas y de Juegos Panhelénicos, en concreto en Olimpia, porque nos hemos ido a Olimpia? Porque cambia mucho también el fruto, el producto y el árbol según qué Juegos Panhelénicos estemos hablando. Porque, por ejemplo, en los Juegos Píticos, por ejemplo, que eran celebrados en honor a Apolo, lo que se celebraba o se conmemoraba era a través del laurel. De ahí viene lo del laureado, y ahí viene también incluso el nombre de Laura, o incluso una corona de pino que se daba en los juegos de Poseidón, que eran los juegos sísmicos. Pero en Olimpia en concreto, están siempre patrocinados desde un punto de vista divino por Zeus. ¿Y por qué Zeus es un protector de este árbol en concreto? ¿Por qué se daban estas coronas trenzadas de olivo que se llaman cotinus, que sería el nombre técnico? Porque hay que remontarnos a una leyenda, sabes que Grecia está repleta de este tipo de leyendas. Y hay una que es muy significativa, y es ¿Por qué Atenas se llama así? Atenas todo tiene que ver, porque ya sabéis que todas estas grandes ciudades, estas polis, siempre tenían un dios o una diosa protector de esa ciudad. Y en este caso, en el Olimpo, había unos cuantos dioses que se estaban disputando esta ciudad, que todavía no tiene nombre, y Zeus parece que recaba un poco a dos candidatos propicios, que era Poseidón, el dios de los mares, de los océanos, y por otra parte Atenea, que era la diosa de la sabiduría. Entonces, bueno, venga, vamos a hacer un concurso, el que mejor lo haga, el que haga el efecto espectacular y mágico más sorprendente, se queda como protector de esta ciudad. El primer turno le toca a Poseidón. Poseidón coge su tridente, estamos en la zona de la Acrópolis, ese tridente lo choca contra una de las rocas y de ahí empieza a salir agua, empieza a amar agua, agua salada, que crea un lago, pero al final la gente se asusta porque piensa que se va a inundar la ciudad. Queda muy bien, como un aspecto casi casi de circo. Pero le toca el turno a Atenea. Atenea, ella coge su lanza, la famosa lanza, también otra piedra de la Acrópolis choca contra ella, contra esa roca en concreto, ¿Y qué ocurre? Que a partir de ahí surge lo que es una pequeña raíz que se va convirtiendo en un árbol, y ese árbol al final es un olivo. Y de ese olivo, de una forma evidentemente milagrosa, porque para eso son dioses, es cuando van creciendo las olivas, las aceitunas, y se dan cuenta que con eso se pueden hacer alimentos, que con eso se pueden hacer perfumes, que con eso se puede iluminar con el aceite, etc. Ya te puedes imaginar quién ganó, Atenea. Por lo tanto, el nombre de esa ciudad recibió el nombre de Atenas. Y desde ese momento, el olivo y las ramas de olivo y la cotiné, que es la que estamos hablando, se convierten en un símbolo de victoria, de paz. Ahí no se daban medallas de oro ni de plata, lo más importante era esto. Y por eso Atenas y Grecia en general, al olivo le tienen una especial reverencia.
Nacho Ares
Las chicas siempre tienen algo especial. Y además, desde el punto de vista religioso, marca un poco el propio devenir de la propia evolución. Bebe tranquilo, yo me enrollo, hablo y luego nos cuentas cosas. Digo que desde el punto de vista religioso, el olivo va a marcar también un poco la identidad de una cultura, el pensamiento, no solamente desde el punto de vista religioso, sino también mágico, iconográfico, que son ramas que en muchas ocasiones confluyen en el mismo espacio, pero que en el caso de estas culturas del mundo antiguo tienen mucha importancia todos estos elementos naturales. Hoy hemos perdido, por desgracia, mucho contacto con la naturaleza, pero en aquella época estaban muy ligados a este tipo de elementos naturales.
Jesús Callejo
Sí, sí, en aquella época y en esta época, como sabes que a mí me gusta recorrer un poco la España mágica, hay muchos santuarios, por ejemplo, que están dedicados a Santa Lucía, ya sabes, la patrona de la vista, que en el fondo muchos de estos santos son divinidades que han ido mutando con el tiempo, pero al final lo que se indica con un santuario dedicado a Santa Lucía es que parece que te puedes curar de la vista o sanar de alguna enfermedad ocular, pero lo importante no es por la devoción o las oraciones que tú hagas en ese santuario en concreto, sino por el aceite que está en el interior, porque se considera que el mero aceite consagrado a una divinidad, en este caso una santa, que está asociada a la vista, te va a curar. Evidentemente hay mucha superstición, hay mucho efecto placebo, llámalo como quieras, pero hay muchos santuarios donde este aceite tiene esas virtudes terapéuticas. De esto te lo vas encontrando en muchísimos lugares. El hecho de que esté también relacionado con la Biblia, tú antes has citado a Jesús de Nazaret, no sólo cuando entra en Belén es recibido con vítores, es recibido también con palmas, con ramas de olivo, sino también que es capturado en el Huerto de los Olivos. Pero es que en el caso de Noé, acuérdate, cuando Noé ya por fin se salva de este diluvio, ¿Qué es lo primero que encuentra para darse cuenta de que ya se había terminado ese diluvio? Pues una paloma con una rama de olivo y por eso se convierte también en símbolo de la paz. Todo este tipo de referencias en libros sagrados como es la Biblia, es lo que le hace que tenga también una preponderancia especial, no sólo por el aspecto histórico, no sólo por los aspectos medicinales que hemos comentado, sino por muchísimos más. Y ha llegado hasta nosotros a distintas culturas, por supuesto, tanto los árabes, los judíos como los cristianos. Para ellos el olivo es un árbol evidentemente sagrado.
Nacho Ares
En el marco de esta décima edición de la fiesta del primer aceite que estamos celebrando aquí en Linares, en Jaén, hablando del olivo, hablando del aceite, hoy de forma casual me he traído este polo de color oliva. Es algo totalmente casual, no estaba premeditado, no estaba preparado. Queríamos hablar precisamente de la historia de este aceite y de algunos elementos que lo relacionan con aspectos tanto sociales, religiosos, políticos y económicos. Y lo queríamos hacer de la mano de Vicente Ruiz. Él es profesor de Historia. Vicente, bienvenido a ser Historia.
Vicente Ruiz
Hola, ¿Qué tal? Encantado.
Nacho Ares
Vicente es profesor de Historia en un instituto. También investiga. Si, es profesor de la UNED. Ha publicado El mar, el aceite de oliva y la primera globalización, Un libro fantástico que nos acerca un poco al aspecto marino que tiene el olivo. Antes de adentrarnos en eso, Vicente, lo comentábamos ahora, el árbol, las ramas y por ende el aceite y las propias aceitunas en el mundo antiguo se convirtieron casi en un elemento de prestigio.
Vicente Ruiz
Sí, era un elemento de prestigio porque para empezar, para poder producir aceite de oliva había que hacerlo de una forma muy complicada, muy dificultosa. Ahora mismo el proceso de molturación de la aceituna lo vemos de una manera fácil, pero yo invito a cualquier persona que se acerque a cualquier olivo de la provincia de Jaén o de cualquier otro sitio, coja un puñado de aceituna, la apriete mucho a ver si sale aceite y no sale aceite. No es tan fácil poder exprimir ese zumo de la aceituna. Y evidentemente eso ya lo comprobaron las culturas del mundo antiguo. Lo comprobaron, por ejemplo, los fenicios. Los fenicios que fueron esa talasocracia, ese imperio marítimo, esa civilización que fue trayendo el olivo desde. Desde Oriente Próximo, por ejemplo, hasta la península ibérica. Una vez que llega a la península ibérica y los pueblos ibéricos, los turdetanos en este caso, se dan cuenta de las propiedades tan inmensas que tiene ese jugo de la aceituna, ese olivo y esa aceituna, evidentemente lo consideran un regalo de los dioses. Y a partir de ahí, viendo la cantidad de propiedades que tiene el aceite de oliva, la cantidad de usos, no solamente el gastronómico que hemos hablado aquí ha hablado Javier, usos medicinales, usos terapéuticos de todo tipo para el cuerpo, también como cosmético, pues evidentemente eso hace que se convierta en un elemento de prestigio, hasta el punto de que lo empleaban, por ejemplo, los reyes de Israel.
Francisco Reyes
Se.
Vicente Ruiz
Ungían previamente a la coronación porque a partir de ese momento ese aceite de oliva les daría el talento, el poder, la fuerza para poder gobernar a sus súbditos de forma sabia. Y así ocurrió con todo el mundo antiguo.
Nacho Ares
Jesús La idea de ese aceite como un elemento religioso yo creo que es común, común denominador a todas las culturas del mundo antiguo en el ámbito del Mediterráneo, desde desde Egipto, que tenemos que hablar de Egipto sí o sí en el programa, hasta la península ibérica embadurnada de ese mundo romano, pero también los antiguos iberos. Es decir, ese elemento de prestigio cala también en rituales, en ceremonias y es algo muy común, muy común a todos ellos.
Jesús Callejo
En rituales de todo tipo, de los que te puedes imaginar y de los que no te puedes imaginar. Incluso para determinar y detectar el mal de ojo se utiliza eso también. Pones un poco de aceite, el dedo corazón, lo untas en el aceite, luego lo echas en el agua y en función del comportamiento que tengan esas gotas de aceite, sabes si estás ahogado o no estás ahogado recitando previamente una oración. Te quiero decir que el aceite ha servido un poco para todo. Pero ¿Por qué? Porque se consideraba que era un líquido sagrado. Hasta el punto, si nos vamos un poco a la religión cristiana, a la religión católica, acuérdate de los santos óleos. En cualquier iglesia hay tres santos óleos que son importantísimos y que sólo se suministran en momentos muy especiales. Está el santo crisma, que es el que se usa para ordenaciones, confirmaciones, bautizos, etc. Estaría por otra parte, el óleo de los catecúmenos, que sería típico para el bautismo y por otro, el de la extrema unción, es decir, el que se da a los enfermos, tanto en el último momento de su vida como en momentos críticos o menos críticos.
Nacho Ares
En Egipto había siete. ¿Se conservan algunas mesas, iba a decir mesas de ofrenda en realidad era una especie de herramienta de tablita en donde se colocaban en los siete orificios que había, se añadía no solamente ese elemento mágico del aceite como un elemento de prestigio, un elemento sanador, curador y vinculado a la divinidad, sino también el 7, el 3 también tiene sus aspectos mágicos y cuál no?
Jesús Callejo
Y el 5 y el 10 y el 12 y tantos y tantos. Pero fíjate, desde el punto de vista terapéutico que se ha usado en España y se sigue usando. De pequeño yo veía como mi abuela, cuando tenías un dolor de oídos, te echaba unas gotitas de ese aceite en el oído. Entonces desde ese punto de vista me gustaría preguntar a Vicente por porque él es autor de Españoles contra el escorbuto, cómo también el aceite se ha utilizado, por ejemplo, en esas travesías marítimas que eran tan penosas. La gran enfermedad que podía contraer un marinero era el escorbuto, precisamente por falta de vitamina C, pero también tenía mucho que ver el aceite para que ese limón o esas naranjas, esa vitamina C, se pudiera conservar durante esas largas travesías. Cuéntanos un poquillo cómo.
Vicente Ruiz
La verdad es que muy curioso y además yo creo que bastante desconocido el empleo del aceite en el mar en esas travesías oceánicas. Como todo el mundo sabe, el escorbuto fue una terrible enfermedad que asoló las grandes travesías, los barcos, durante toda la Edad Moderna. Se cuenta que el escorbuto mató a muchas más personas que todas las batallas navales juntas de toda la época. Los ingleses a mediados del siglo XIX descubrieron en concreto un señor llamado Jace Lin, un doctor, se supone que él descubrió el antídoto contra el escorbuto, que era el zumo de limón. Bueno, no es exactamente así, porque los documentos que yo he podido comprobar en el Archivo Diente de Sevilla nos dicen que los españoles ya empleaban el zumo de limón para evitar el escorbuto porque como todo el mundo sabe, tiene vitamina.
Nacho Ares
C. Vitamina C en vena, iba a decir.
Vicente Ruiz
Efectivamente. ¿Dónde entra aquí el aceite de oliva? Bueno, pues muy sencillo, los ingleses para conservar el zumo de limón en alta mar durante muchísimo tiempo, lo que hacía era hervirlo y convertirlo en una especie de jarabe, de tal manera que perdía todas las propiedades vitamínicas. A mí mi abuela me decía que hay que beberse el zumo de naranja pronto porque se le iban las vitaminas, llevaba toda la razón. ¿Qué hacían los españoles? ¿Qué hacías los navegantes españoles? Pues los navegantes españoles los hacían otra cosa que era muy sencilla a nuestros ojos ahora mismo, pero que era muy curiosa y muy efectiva. Empleaban aceite de oliva, lo que hacía era el zumo de limón, le ponían una capa por encima de grasa de aceite de oliva y las distintas densidades del aceite de oliva y del zumo de limón hacían que preservara el zumo de limón durante muchísimo tiempo, además de la capacidad que tiene el aceite por la numerosos antioxidantes que contienen los polifenoles, que hace que los microorganismos no puedan entrar. Es decir, que esa capita de aceite de oliva permitía que durante muchísimo tiempo se pudiera preservar a las marinerías del escorbuto, que era la más terrible de las enfermedades marítimas. Y eso lo hicimos los españoles. De ahí ese libro que tú has nombrado Españoles contra el escorbuto, Jesús.
Nacho Ares
Además lo estábamos comentando ahora, el hecho de que la proliferación del aceite no solamente como un elemento gastronómico, un conservante, sino también un elemento de pureza, no solamente en sí mismo, sino que todo aquello que ungieras con aceite automáticamente se purificaba. De ahí ungir los cadáveres con aceites, también utilizarlo en diferentes ceremonias religiosas como un elemento vivificador. Todo ello también muy relacionado con la cultura del aceite.
Jesús Callejo
Sí, sí, totalmente. En el momento que se dieron cuenta antepasados que el aceite tenía muchísimas aplicaciones, que de ese árbol se podía sacar todo y extraer todo a nivel positivo, incluso la madera. Acordaros cuando hemos estado hablando de Grecia, al principio, cuando Fidias hace la escultura de zeus gigantesca de 12 metros de altura, una de las siete maravillas de la antigüedad, lo hace con la madera de olivo. Es verdad que luego queda revestida también de marfil y luego también con elementos de oro, por supuesto destruida y saqueada desde hace muchísimo tiempo. Pero ¿Por qué se utiliza el olivo? ¿Por qué por ejemplo los luchadores en estos Juegos Olímpicos luchaban desnudos y embadurnados de aceite? Para resbalarse, evidentemente para resbalarse. Pero ¿Por qué aceite? Podían haber cogido otro tipo de grasa porque de alguna forma estaban ungidos. Ten en cuenta que este tipo de juegos panhelénicos de los que estoy hablando, sean los Juegos Olímpicos, los Juegos Sísmicos, los Juegos Nemeos, todos ellos estaban consagrados a una divinidad. Fuera Apolo, fuera Zeus, fuera Hércules, fuera quien fuera. Entonces, si está consagrado una divinidad, ¿Qué elemento, qué líquido es el que utilizas que de alguna forma te te consagre también a ti? Pues evidentemente el aceite de oliva, que luego es verdad que tiene otro tipo de aplicaciones, como estas que hemos visto en el pancracio, con una especie de pelea donde todo valía menos sacarse los ojos, también se untaban de aceite. Pero tenías, ya te digo, un elemento simbólico, un elemento terapéutico y un elemento sacralizador. Desde ese punto de vista, claro, cuando tú sabes que en los libros sagrados se habla de este árbol, cuando tú sabes que todas las culturas que abarca el Mediterráneo utilizaban este árbol en todas sus modalidades, ya te digo, para construir casas, para construir amuletos, también muy importante, y para construir cualquier utensilio, porque ya se pensaba que al ser un árbol consagrado, igual que pasa con el roble, el roble por ejemplo, se asocia a Zeus, cualquier madera o cualquier utensilio que hagas de una madera que sabes que está consagrada por un dios, también le confiere sacralidad. ¿Dónde crees que viene lo de tocar madera como elemento de buena suerte? Por los lignum crucis. ¿Por qué? Porque consideras o crees que ese lignum crucis forma parte de la cruz donde fue crucificado Jesús de Nazaret. Sea o no sea, da igual, el hecho es que tú lo tocas, tocas madera. Pero eso ya venía también de los parsis, porque consideraban que los árboles tenían un espíritu en el interior y por lo tanto, antes de talarlo, ya no te digo si era un olivo, había que pedir permiso al espíritu que moraban en su interior. Esto también lo con otro tipo de árboles. Así que desde ese punto de vista, incluso en el Quijote, cuando estaba comentando Vicente lo del escorbuto, acuérdate que en el Quijote, una de las muchas peripecias que le pasa a Don Quijote y a Sancho Panza, vamos a curar. ¿Cómo se cura? Con el bálsamo de fierabrás. El bálsamo de fierabrás tiene cuatro ingredientes, solo cuatro. El aceite, el vino, la sal y el romero. Es verdad que luego Hay que rezar 80 padrenuestros, 80 salves, 80 credos y todo hay que hervirlo. Pero el aceite, una vez más, esencial en ese bálsamo de fibra bras, que evidentemente Cervantes se basa también en tradiciones populares que se conocían en aquella época.
Nacho Ares
El aceite, además, como tú bien cuentas, Vicente Ruiz en este libro, El mar, el aceite de oliva y la primera globalización, precisamente es un elemento económico que es el primero quizás de esa globalización que ahora está tan de moda gracias a Roma. El aceite de oliva de la Bética, de Jaén, también de Córdoba, de otros lugares, se extiende por todo el Imperio y se convierte no solamente en un elemento de prestigio, como decíamos antes, sino también un elemento básico en la economía de la época.
Vicente Ruiz
Sí, prácticamente el Imperio Romano yo creo que tiene dos grandes elementos de esa romanción que sería la globalización de aquella época. Uno sería el latín, el idioma que se extiende por todas las riberas del mar en Ostrum, y el otro, sin duda, el aceite de oliva. Un aceite de oliva que desde Hispania se decía que era el de mejor calidad, tanto el que estaba en el valle del Ebro como el del valle del Guadalquivir, y bueno, iba recorriendo todo el río Guadalquivir hasta llegar al puerto de Ostia, donde curiosamente, por ejemplo, ahora nos encontramos con un monte que es el Monte Tesaclio, que se encuentra en el corazón de Roma y que está formado por millones de trocitos de ánforas de cerámica que en su día partieron de la Bética transportando aceite de oliva. Un elemento realmente curioso. Pero esa globalización, si me permitís, no se queda solamente en Roma, sino que va muy mucho más allá. Ahora se habla de la globalización ibérica, esa globalización que comienza a raíz del descubrimiento de América, de la primera vuelta al mundo y de todo eso que hace que la península ibérica, Castilla, Aragón, España, que Portugal también, vayan extendiendo su cultura por el resto de territorios de América e incluso de la isla Filipina. Curiosamente el aceite de oliva también es un elemento básico. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que ahora que se ha conmemorado recientemente, se ha conmemorado ese quinto centenario de la primera vuelta al mundo, hay que tener en cuenta que esas naos de Magallanes y Delcano iban en busca de las preciadas especias que servían para conservar los alimentos, entre otros usos. Bueno, pues llevaban a bordo en sus bodegas más de 6.000 litros de aceite de oliva, que precisamente era un potente conservante, tanto o mejor que las propias especias. Ese aceite de oliva partía también desde España e iba extendiéndose hasta América, hasta el punto de que llegaba incluso a la isla Filipina. Y es muy curioso que después de cruzar nada menos que el Océano Atlántico, llegar hasta el puerto de Veracruz, aquellos galeones, cruzar todo el istmo de Centroamérica, llegar a Acapulco y en el galeón de Manila embarcar el aceite de oliva y algunos productos más, llegar a la isla Filipinas. Y hoy en día es muy curioso que la isla Filipina, que apenas les queda rastro de la herencia hispana, por ejemplo, no queda el castellano, pues sí le queda el aceite de oliva en algunos de sus platos. Podemos encontrar platos de la gastronomía filipina que todavía mantienen esa herencia del aceite de oliva. Por esa razón podemos decir sin equivocarnos que es un ingrediente no de la primera, sino también de esa segunda globalización ibérica que se ha exportado a gran parte de América y también además a la isla Filipinas.
Jesús Callejo
Una pregunta, como sé que eres experto en navegación y evidentemente muchos de tus libros tratan sobre esa temática, yo sé que muchas de las campanas se bautizaban utilizando un recurso muy concreto. Se bautizaba como si fuera un ser humano, se le daba un nombre para que tuviera cierta personalidad y luego se le bautizaba con agua, con sal y con aceite. Eso se hacía con algunos barcos, se hacía también.
Vicente Ruiz
Efectivamente, de la misma manera, los barcos se bautizaban también con aceite de oliva. Era un elemento muy habitual porque desde la antigüedad se consideraba que tenía prestigio y evidentemente en el mar siempre lo ha tenido. Es curioso además que en el mar se mantiene durante la Edad Moderna, a partir del siglo XVI, es curioso que en España comienza a entrar en declive el aceite de oliva, sobre todo por otras grasas en la alimentación, como es el caso de la manteca de cerdo. Es curioso que en el mar no, en el mar se mantiene como conservante de los alimentos y como un elemento de cierto prestigio, porque mientras tanto en tierra. Aprovecho ya para hablar también de la relación con la religión que tiene a finales de la Edad Media y principios de la época moderna como un elemento de distinción religiosa. Antes había hablado de la Inquisición. Bueno, resulta que cuando comienza a entrar en declive el aceite de oliva como grasa vegetal para el uso doméstico, pues resulta que hay otras culturas que son la judía y la musulmana, que sí mantienen ese aceite de oliva porque sus preceptos religiosos les prohíbe emplear otra grasa que no sea esa. No pueden emplear manteca de cerdo. Bueno, pues cuando llega 1492 expulsan, se decreta la expulsión de los judíos de España y poco después también le ocurre lo mismo con los mudéjares. La Inquisición, ¿Cómo observa que esos judeoconversos realmente no son conversos y que esos mudéjares no son realmente moriscos? Pues evidentemente, cuando emplean de forma frecuente el aceite de oliva y no la grasa de cerdo. Por tanto, era un elemento de distinción religiosa, hasta el punto de que su uso por podía hacer peligrar la vida de aquellos que lo empleaban, sobre todo los inicios de la Edad Moderna.
Nacho Ares
Son muchos los aspectos de la historia del aceite del olivo y también de las aceitunas como fruto que podríamos estar desarrollando aquí en este programa especial de Ser Historia, en el marco de esa décima edición de la Fiesta del primer Aceite que estamos celebrando Linares, en Jaén, en este auditorio El Pósito. Pero bueno, nuestro cronovisor llega hasta aquí. Vicente Ruiz, autor de este libro El mar, el aceite de oliva y la primera globalización y también Españoles contra el escorbuto. Como siempre, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Vicente Ruiz
Muchísimas gracias a vosotros. Ha sido un placer.
Nacho Ares
Y Jesús Callejo, un crononauta, un placer totalmente aceitunado estar contigo compartiendo estos minutos de radio aquí en Linares con tantos amigos y tanto Vicente como tú, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia. Y os lleváis este aplauso con la.
Jesús Callejo
Garrafa de aceite a otra parte. Claro que sí. Gracias.
Francisco Reyes
El trabajo de Sir Leonard o Buley quedó empañado por el hallazgo casi simultáneo de Tutankamón en Egipto. Sin embargo, Leonard supo transmitir como nadie su entusiasmo por la arqueología. Así lo hizo, al menos conmigo. Además, la arqueología fue toda una fuente de inspiración para algunas de mis novelas de misterio como Muerte en el Nilo, Asesinato en Mesopotamia o Cita con la muerte.
Nacho Ares
Ser Historia, con Nacho Ares. Todo lo que quisiste saber de la Historia la madrugada del sábado al domingo en la Cadena SER. Cuántas cosas tenemos aún por descubrir del mundo del aceite, del olivo, de las aceitunas, de absolutamente esos elementos tan orgánicos, nunca mejor dicho, tratándose de un árbol, y que han llegado hasta nosotros de una forma tan viva. Ahora en el Cronovisor, junto con Jesús Callejo, intentábamos dilucidar, echar un poco de luz sobre algunos de esos aspectos simbólicos. Seguimos con este programa especial de Ser Historia que estamos haciendo desde Linares en Jaén y los próximos minutos queremos dedicarlos a hablar precisamente del marco en el que se enmarca, valga la redundancia, este programa, la fiesta del primer Aceite, que por eso nos han invitado a compartir su pasión por la historia nuestros amigos de Linares y de Jaén, con la invitación de la Diputación de Jaén. Francisco Reyes, Paco Reyes, bienvenido a Ser Historia.
Francisco Reyes
Nada, encantado de estar con vosotros y Nacho, agradecerte que estéis en Jaén, que estéis en Linares, un programa como el vuestro y además con motivo de esta importante fiesta para una provincia como la nuestra.
Nacho Ares
Antes hablábamos de ese de ese aspecto tan orgánico que tiene el aceite, que tiene el olivo, quizás es una seña de identidad de la región, de la comarca y casi de una forma de pensar.
Francisco Reyes
Sin lugar a dudas el aceite marca una provincia como la nuestra. Somos los principales productores de aceite de oliva del mundo, somos los principales productores de aceite oliva de calidad del mundo y ha marcado nuestra economía, nuestro trabajo, nuestras costumbres, nuestras tradiciones, también nuestra manera de ser y por supuesto nuestro paisaje con esos más de 66 millones de olivos que ocupan prácticamente todo el territorio provincial, salvo los pueblos, las ciudades o nuestros parques naturales y zonas de montaña.
Nacho Ares
Precisamente le iba a preguntar por cuántos olivos. Ya me ha contestado, pero una de las expresiones que se suele utilizar cuando se habla de Jaén es ese mar de olivos. Cuando entras en la provincia con el tren, como hemos venido nosotros esta mañana, la verdad es que te sobrecoge porque el paisaje es hermosísimo, con ese color tan característico. Yo sin saberlo me había traído un polo de color como el aceite y marca un poco la identidad casi del paisaje visual de esta provincia, de esta comarca.
Francisco Reyes
Sí quien tiene la oportunidad de cruzar de España, perro, bien por carretera o por ferrocarril y se encuentra ese tapiz verde que cubre todo el horizonte, le sorprende y se le queda grabado en la retina porque es imposible ver un bosque tan grande como el nuestro y además ese bosque humanizado hecho con la mano del hombre, que no existe otro en todo el planeta, Por lo tanto es tan importante para nosotros, impactante para quien llega, que de hecho hemos puesto en marcha un trabajo para su declaración como Paisaje Patrimonio Mundial por parte de la UNESCO. Determinados paisajes de Jaén, de Granada, de Córdoba, de Sevilla y de Cádiz.
Nacho Ares
Desde luego que lo merece. Y precisamente lo decía antes, en ese marco de la fiesta del primer aceite, una fiesta que perfectamente podría llevar realizándose casi 2.500 años, que es un poco el momento de eclosión cuando comienza. Lo seguiremos en el bloque siguiente, aquí en Ser Historia, hablando de esos vínculos entre el aceite, los olivos y la antigua Roma. Pero esa fiesta del primer aceite es una seña de identidad, ¿En qué consiste realmente?
Francisco Reyes
Bueno, lo que hicimos fue simplemente copiar lo que han hecho las culturas a través de la historia, y tú de eso sabes más que yo. El inicio de una campaña agrícola era motivo de fiesta. Aquí cuando acaba la campaña de la aceituna, de la recolección, celebramos el remate, el butifuera. Tiene distintos nombres, depende de la comarca en la que te encuentras, pero nunca habíamos hecho una fiesta de inicio de campaña. Las distintas culturas lo vienen haciendo a través de los siglos y se nos ocurrió hacerlo porque hemos cambiado. Aquí en Jaén había una tradición y en Andalucía básicamente, que la aceituna para aceite, no para verdeo, para aceite, nunca se empezaba a coger antes de la fiesta de la inmaculada, antes del 8 casi estaba prohibido. Y hemos adelantado la recolección haciéndole caso a un escritor, Marco Terencio Barrón, que en el siglo primero antes de Cristo, sobre un libro que escribió sobre las cosas del campo, ya decía que la aceituna había que recolectarla antes de que estuviera totalmente madura. Nos lo decía este señor en el siglo I antes de Cristo. Nuestros agricultores ha costado trabajo, ha costado trabajo, pero nos hemos dado cuenta que adelantando la recolección a los primeros días de octubre, la calidad de ese aceite es espectacular. Un aceite de oliva virgen extra, que es verdad que tiene menos rendimiento que si lo recogemos en el mes de enero o en el mes de febrero, pero la calidad es espectacular. Por eso decidimos crear esta fiesta, hacerla a nivel de provincia, pero también buscar una provincia fuera de Andalucía donde celebrar el fin de semana siguiente esta fiesta. Ya estamos en la décima edición y hay algo que para mí es importante, no solamente la apuesta por la calidad que han hecho los agricultores, sino también lo que ha servido para elevar la autoestima de nuestros agricultores. A los propios agricultores les ha sorprendido, yo lo he contado muchas veces, cuando le enseñé a mi padre ya murió. Una foto de aceitunas verdes, verdes y un aceite que era como ese producto que limpiamos para limpiar los platos. No quiero decir marcas. Ninguna, ninguna. Decía estáis locos, Estáis locos porque no tiene rendimiento. Sí papá, no tiene rendimiento, pero la calidad espectacular. Bueno, pues esto ha servido para elevar el autoestima, el orgullo de los propios cooperativistas, de los propios productores de aceite, al poner en el mercado un producto de estas características que como el aceite de oliva virgen extra, es un zumo de aceituna porque no tiene ningún proceso químico, es simplemente un proceso mecánico de exprimir la aceituna, pero además esa aceituna que tiene ese clorofila, ese olor espectacular y la variedad picual que es la nuestra, pues ese picor al que estamos acostumbrados los gineses y que cada vez hay más gente acostumbrado a ese picor y amargor singular con sus características desde el punto de vista de la salud, que también son muy importantes.
Nacho Ares
Nosotros lo hemos notado cuando ya entras en la provincia de Jaén a través del tren, aunque se ha cerrado, empieza a oler a aceituna. Lo comentábamos Jesús Callejo, Ana Caballero y yo esta mañana cuando veníamos. Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén, comentaba ahora la importancia de esta festividad, en este caso la décima edición de esa fiesta del primer aceite como un elemento cohesionador y que hace ver a los agricultores y a los miembros de las diferentes cooperativas esa señal de identidad que los identifica con una tierra determinada. Imagino que el resto de los habitantes, en este caso de Jaén, también participan en esa festividad porque no deja de ser algo muy propio.
Francisco Reyes
Sí, la última edición que fue en Baeza el año pasado, el año anterior en la ciudad de Jaén, la capital, que como Linares ya es la segunda vez que viene a esta ciudad, nos sorprendió que el año anterior en Jaén, los datos de Baeza no los tengo, pero el día de Jaén fueron 24 mil botellas de aceite de oliva las que se vendieron durante la los dos días de la fiesta y muchas de ellas compradas por gente de Jaén con un precio que en aquel momento no tiene nada que ver con los precios que del aceite oliva, lo que ya costaba una botella de medio litro en aquel momento, entre 11 y 13 euros el medio litro, se vendían y se vendieron 24.000 botellas. Con lo cual es que la población de Jaén ya busca ese aceite temprano. Es verdad que un aceite que se utiliza para la ensaladas, que se utiliza para las tostadas o incluso para los que nos gusta mojar sopas, sopas de pan en el aceite y disfrutarlo de manera especial. Pero lo que es el aceite temprano, aceite verde, el aceite de oliva virgen extra para freír, es magnífico para cocinar en general, por supuesto. Pero sí, pero sí, yo creo que el jienense en general cada vez está más orgulloso de ese elemento que es el aceite de oliva, que aporta mucho, como te decía, a todos los á cultura, economía, empleo, tradiciones, pero que también ofrece una foto que tampoco es fija de Jaén y que hace honor a la verdad. Y es que la economía en Jaén, el aceite de oliva ocupa un espacio muy por debajo de lo que ocupa y de lo que aporta la industria. Aquí hay segmentos industriales como en torno al sector del plástico, que ya aporta al pis provincial, más que el aceite de oliva, uno de los sectores industriales. Y además estamos en una ciudad donde también aporta mucho en el sector industrial, no en el plástico y además en otros sectores de la industria. Por lo tanto, orgulloso de ser los principales productores, orgulloso de ese aceite que ha permitido fijar la población en el territorio Jaén no es lo que sucede con algunos territorios de Castilla León o de Aragón, con pueblos fantasmas. Aquí la cita ha sido el que ha fijado, el que ha mantenido la población al territorio. Y además nos encanta colaborar desde Jaén con la salud de la ciudadanía en general. Se ha demostrado lo que supone desde el punto de vista sanitario en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Se está terminando el Predimed Plus en cuanto a su influencia en la prevención de hepatitis, determinados tipos de hepatitis y también algunos tumores. Y luego eso que tú decías, ese inmenso mar de 66 millones de olivos, de más de 66 millones de olivOs, es un magnífico sumidero de co con lo que se supone de aportar a la lucha contra el cambio climático, la lucha para que la gente siga viviendo bien y que el planeta intentemos dejárselo a los que vienen detrás de nosotros. Mejor que nosotros no lo encontramos.
Nacho Ares
Ya como última pregunta, hemos estado hablando quizás de lo que se disfruta aquí dentro en la provincia de Jaén, en relación a esta Fiesta del Primer Aceite, cuya décima edición se está celebrando en estos días. Pero también hay mucha gente que cada vez se acerca más desde fuera para conocer el mecanismo del trabajo, una tradición que, como decía antes, tiene casi 2000 mil años de antigüedad. Antes con algunos compañeros de la emisora de Radio Linares lo comentábamos, ese oleoturismo que hay para intentar conocer un poco la propia esencia que tiene un trabajo tan artesanal que ha evolucionado mucho, hay aspectos mecánicos, pero no deja de tener esa misma magia y esa misma esencia de hace casi 2.500 años.
Francisco Reyes
Sí, ese ha sido una oportunidad que hemos visto en torno al olivar. Todo surgió de un viaje que organizamos hace 11 años con un grupo de cooperativistas a La Rioja y además de beber vino y buen vino, lo hicieron, Yo no fui, por desgracia. Vieron que en la bodega había visitantes a lo largo de todo el año, lo que es el enoturismo, y que en esa bodega, además de visitar gente durante la morturación, la extracción del vino, el resto del año iba gente a ver el proceso, a comprar vino, a hablar de la cultura. Fue también aquel viaje a La Rioja, que el año siguiente lo repetimos y nos fuimos a Ribera del Duero. Tampoco fui a beber vino.
Nacho Ares
No es mala tierra, no se puede.
Francisco Reyes
Estar en todos sitios. Y fruto de aquello, hace 10 años se puso en marcha esa estrategia del bioturismo. Hoy ya son más de 150 cooperativas, empresas de turismo, restaurantes que se han sumado a esa iniciativa donde ponemos en valor todo lo que hay en torno al olivo, donde en cualquier momento puede ver un audiovisual que te cuente todo el proceso a lo largo de todo el año, lo que puedes hacer una cata de aceite, te pueden hablar de la cultura del olivo, puedes visitar determinados museos de la cultura del olivo. Y ese es nuestro objetivo con esta Fiesta del primer Aceite. Hoy aquí, ahora aquí en linares, pero del 10, el 11 y el 12 vamos a estar en Vitoria, donde otras 50 casetas con empresarios y empresarias de aquí de Jaén, van a tener la oportunidad de mostrar esos primeros aceites en el País Vasco, que volvemos al País Vasco porque hace siete años estuvimos también en Bilbao, hemos pasado por Valencia, por Vigo, por Hospitalet, por Gijón, por Pamplona, hemos visitado muchos territorios en Alcalá de Henares el año pasado y este año volvemos al País Vasco, que sabe mucho de gastronomía y por supuesto son grandes valoradores de lo que el aceite de oliva virgen extra aporta a cualquier cocina que se precie.
Nacho Ares
Desde luego. Y algo muy vinculado, como decíamos al principio, a nosotros como personas y como seres humanos, algo que nos integra en esa cultura, no solamente ya jienense, sino también, me atrae, atrevería a decir, de todo el Mediterráneo. Es algo que nos aúna y nos lleva de la mano en esos elementos en común. Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén, como siempre, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Francisco Reyes
Muchas gracias y felicitaros por ese buen trabajo, magnífico trabajo que hacéis.
Nacho Ares
Gracias.
Rafael Guzmán
Estoy al pie de la escalera. Las patas de la nave están enterradas en la superficie como a 3 o 4 centímetros, aunque la superficie parece ser muy, muy granulada.
Jesús Callejo
Cuando te acercas es como si fuera polvo.
Rafael Guzmán
Voy a pisar ahora fuera de la nave. Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad.
Nacho Ares
Ser Historia con Nacho Ares. Todo lo que quisiste saber de la historia la madrugada del sábado al domingo en la Cadena SER.
Yolanda Peña
La gran industria o una de las grandes industrias agrarias de la antigüedad que es el aceite de la Bética. Y les decía ahora mismo que era necesario que les Estado romano tenía que asegurar el abastecimiento de un producto que era clave para la propia identidad cultural en todas las partes del Imperio. Y así vemos como desde la Bética, que es la gran productora de aceite desde el siglo I al siglo III, a partir del siglo IV la cosa cambia, el eje geopolítico agrario cambia y se desplaza al norte de África. Pero del 1 al 3 la Bética es la gran abastecedora de aceite en todo el Mediterráneo occidental. El aceite llega a través de esos repartos gratuitos que reciben el nombre de annona a Roma y llegan también a través de los grandes ríos centroeuropeos al limes germano y a través de la vertiente atlántica también abastecer a Germania y a la propia Britania, a las tropas acantonadas. Un aceite que se expedía, que salía. Yo creo que sabemos que en toda la Bética se elaboraba aceite de oliva para la comercialización masiva y se comercializaban estas ánforas que tienen en la imagen, estas ánforas panzudas que reciben el nombre de Dressel 20 que además tenemos la suerte los arqueólogos que aparecen completamente selladas y pintadas y nos dan una gran cantidad de información sobre el productor, el año en el que se comercializan, quién las comercializa, los distintos puertos por los que van llegando.
Nacho Ares
Escuchábamos a la arqueóloga Yolanda Peña en una conferencia sobre el aceite en época romana, en una conferencia dada en la Fundación Juan March. Como escuchábamos, es un elemento de globalización enorme, es un elemento de prestigio, como escuchábamos antes en el Cronovisor junto con Jesús Callejo, es un elemento totalmente intercultural, como escuchábamos también en palabras del presidente de la Diputación de Jaén. Y en definitiva, quizás el éxito que tiene el aceite y lo que ha marcado esa referencia religiosa, esa referencia divina a lo largo de los siglos viene no solamente por por esos inicios en Grecia, sino sobre todo por Roma. Ese impacto cultural del aceite en Roma es absolutamente brutal y su expansión por todo el imperio marca de una forma muy clara la importancia de este producto. Mar Rodríguez, bienvenido a ser historia.
¿Qué tal Nacho? Un placer estar aquí en Linares y por supuesto en tu programa en Ser Historia aquí contigo.
Mar Rodríguez ya es periodista, ella ha publicado con la editorial Almuzara la novela que recomendamos desde aquí, El olivo de los Claudio, en donde la historia de una familia, de una dinastía, gira alrededor precisamente de este árbol milenario o bimilenario, porque hay algunos que son realmente longevos. Yo he estado varias veces en Jerusalén y con contactos allí en en el Monte de los Olivos he conseguido, por lo menos lo que me han dicho, no sé si será verdad, esas ramitas que me da un amigo sacerdote franciscano que vive allí, de esos olivos bimilenarios que seguramente fueron testigos de todo lo que sucedió en el siglo I, en la época de Jesús de Nazaret. Mar, el protagonista de tu novela, Marco Claudio Marcelo, preséntanos quién es. Mar.
Marco es un romano total, nacido, es un personaje real, lo que pasa es que no sabemos dónde nació y al ser una novela histórica, en este caso yo me lo he llevado a mi tierra, a Córdoba, y lo he dotado de una familia que es irreal, pero todo lo que le sucede al personaje forma parte de la historia, de la historia de nuestra tierra. La figura del olivo en la familia. Viene muy bien porque desconocemos muchas veces cómo era el paisaje hace dos mil años de nuestra tierra. Lo que vemos hoy, esos campos, esos mares de olivos, en esas suaves lomas de las campiñas no era tal en el siglo primero antes de Cristo eran cereales lo que se cultivaba en mayor medida. Y poco a poco y ante las necesidades de aceite de oliva que venían de la primera ciudad del territorio romano, como era la capital Roma, en las provincias, Hispania Ulterior en aquella época era muy proclive a ello, empezó a pensar en la posibilidad de plantar olivos y de ahí que Marco pertenezca a una familia terrateniente de cierta importancia dentro de la sociedad y la política cordobesa del siglo primero antes de Cristo que decida empezar a introducir ese nuevo para esta tierra cultivo como es el olivo.
Estamos en en los últimos estertores de la Roma republicana, antes de esa Roma imperial, pero aún así, aunque no fuera imperial, ya dominaba gran parte del orbe conocido entonces. Había llegado hasta la península ibérica y marca un poco la identidad. Lo decíamos también antes, el olivo, el aceite, lo escuchábamos en esas palabras de Yolanda Peña, la arqueóloga, en la conferencia de la Fundación Juan March. Yo recuerdo que cuando estudiaba arqueología las ánforas Dressel para arriba y Dressel para abajo nos volvían un poco todos locos de los diferentes tipos que Hay de ellas 20 21. 22. Hay un montón de referencias, pero ahora hablaremos cómo se transportaba, Pero es un elemento totalmente icónico en la cultura romana el aceite y que creaba identificación en el propio pueblo.
Así era. Lo hemos estado escuchando con anterioridad. Y eso transportado a lo que es una novela. Una novela en la que ha intentado mantener toda la parte histórica y real lo más fiel posible. El aceite y por supuesto el olivo en este caso, que es como el padre del aceite, toman absoluto protagonismo.
¿Cómo era el transporte de este material?
Mira, es muy curioso y lo cuento en un capítulo que ahora de memoria no sé cuál es, pero traslado a mi personaje al puerto de Corduba, por donde corrían las aguas del Baetis, del Guadalquivir, camino en este caso de su desembocadura y me lo llevo hasta allí para mantener una reunión muy importante con una chica que también tiene su historia dentro del libro. Esta chica le tiene que dar un mensaje y lo cita al amanecer en el puerto de Córdoba. Es uno de mis capítulos favoritos porque dedico un par de páginas a contar qué es lo que estaba pasando y me parece absolutamente maravilloso y de hecho así lo nombro en el libro una perfecta coreografía de todos los operarios del puerto moviendo, gracias a la ayuda de poleas, esas grandes ánforas gordotas, redondas, que son las Dressel, que son las que se transportaba el aceite. Esas ánforas se fabricaban en los talleres de alfarería de la zona, que por cierto, no, no está documentado ningún taller, ninguna afligina de alfarería en la orilla del Baetis de época republicana, son todas imperiales. Pero es una novela y yo he querido, y si quieres luego te lo cuento, que otro personaje muy relevante de la novela, como es el gobernador de Hispania Ulterior, Cayo Asinio Pollion, invirtiera en este tipo de talleres. Entonces, en estos talleres se generaban estas ángeles redondas gordas, se llenaban de aceite procedente de los territorios más cercanos a Corduba en este caso, y se llevaban al puerto. En estas ánforas gordas y grandes se metían en unas pequeñas barcazas que se llamaban lintres. El Guadalquivir, por Córdoba, no es el Guadalquivir que conocemos en la actualidad, era un río más o menos, pues no estaba canalizado, era salvaje y tenía muy poca profundidad, Entonces los grandes buques no podían navegar, no era navegable para determinados barcos. Estas barquitas lintres se cargaban con un determinado pequeño número de ánforas y se llevaban río abajo hasta Hispalis, donde ya sí se transportaban por otro sistema de poleas a grandes barcos, que eran los que atravesaban lo que se llamaba las Columnas de Hércules, el estrecho de Gibraltar y tiraban rumbo a Ostia. Allí se guardaban, si no les tocaba tirar para Roma Enorrea, en grandes almacenes. Y había una cantidad de funcionarios, entre ellos el director del puerto, el que manejaba los hilos de todos, se llamaba Dispensator Portus y él era el que lleva. Llevaba en su papel lo que tenía que pesar. Cada ánfora comprobaba que el peso se correspondiera con lo que había dentro, con la cantidad. Estaba todo perfectamente organizado. Que nadie se piense que el transporte y la mercancía de aceite de oliva no estaba garantizada 100 %, aparte de con la calidad, con medidas, precios y todo lo.
Demás. Antes escuchábamos al presidente de la diputada diciéndonos la cantidad que se producía aquí en Jaén y la calidad. Los mejores aceites del mundo se hacen aquí en Jaén. ¿Y claro, escuchándote ahora, mar, el hecho de que de toda la Bética se exportara, no? Aceite. Nos está hablando ya de que en aquella época Roma también producía en la península itálica aceite. Tenía sus olivos, pero preferían los de los de la Bética, porque eran mucho.
Mejores. Por algo sería. Desde luego, el aceite de aquí lleva el sello de calidad de nuestra tierra y es un aceite excelente. En aquella época también lo era. Y en Roma lo sabían también lo ha comentado Vicente con anterioridad. Ese monte de Testaccio que está en Roma, que está hecho, es una más, ya no son siete colinas en Roma son ocho, debido a esta. Este monte absolutamente artificial que está lleno de trozos de ánforas, porque las ánforas, se me ha olvidado comentar antes, que se podían romper muy fácilmente. Entonces se colocaban con un cuidado extremo. Incluso había algún tipo como de ritual para poner hojas paja entre las ánforas. Aún así algunas se rompían. Fíjate, cuando ya llegaban a Roma, era in impensable transportar esas ánforas de vuelta a la Bética, porque encima vacías, más riesgo todavía corrían de romperse. Por eso estos talleres de alfarería emergían de una manera increíble, porque eran negocios casi seguro para transportar el aceite, ese aceite de calidad que llegaba a Roma y que desde luego nos lo valoraba.
Muchísimo. Antes lo decía, el olivo se caracteriza por ser un árbol muy longevo. Y eso marca también un poco la historia que cuentas en tu novela, El olivo de los Claudio. Porque permite el olivo porque no podía hablar, pero si pudiera hablar, contaría toda la historia de la.
Familia. Contaría la historia de la familia y contaría muchas vicisitudes, muchas desgracias y también muchas alegrías. La idea, la idea del libro es que esta familia, la familia de Claudio Marcelo, en una finca familiar, tenían un árbol dentro de. Los que conozcan un poco la cultura, saben cómo eran las casas romanas. Todas tenían en su interior un patio ajardinado llamado peristilo. Y Villa Fertilitas, que era la villa de recreo, aparte de por supuesto, donde se generaba el aceite de oliva, tenía una casa con gran jardín peristilo y en el centro del jardín había un olivo desde tiempos inmemoriales. Entonces lo que hacía esta familia era que cada vez que un miembro de la familia formaba su propia familia, se le preparaba un olivo, se cogía un esqueje, se plantaba y lo que nacía de ahí era un nuevo olivo que se entregaba a esa nueva familia. Y eso con el paso de los años, sucesivamente. Entonces la historia cuenta, Se narra aproximadamente 12 años de historia, pero bueno, por supuesto, echamos para atrás y luego nos vamos hacia el futuro también. Y ahí se ven varias generaciones en las que el olivo es protagonista, cómo ese olivo va pasando de generación en generación y es clave para desentramar todo el nudo final en la novela. Y además de una manera que a mí me parece. ¿Qué te voy a decir yo? Me parece muy emocionante y muy bonita, desde.
Luego. Has hablado de las villas. Las villas tienen un papel vital porque no solamente era la casa donde vivía la familia, los dueños de la tierra, sino que muchas de estas villas eran casi como ciudades, con todas sus dependencias para los artesanos, para la gente que trabajaba, algunas incluso tenían su propia necrópolis. Es decir, este tipo de villas. Me consta que visitaste la exposición Los últimos días de Pompeya, te doy.
Públicamente la enhorabuena por ella porque es.
Alucinante. Y ahora cuando hablabas de la villa, me estaba acordando del Metaverso, ese paseo virtual caminando por el interior de una villa que hemos recreado ahí precisamente una de las paradas es en el peristilo. Y estos edificios eran, en tu novela también los recreas muy bien, el hecho de que las casas no solamente era la casa señorial donde vivía la familia, había otras dependencias para los agricultores, para los trabajadores, para los esclavos. Pero lo que decía antes, eran como pequeñas ciudades.
Autosuficientes. Sí, prácticamente ejemplos de villas en Andalucía tenemos muchísimos. Y bueno, se me viene a la cabeza por ejemplo, la última que visité, que fue este verano, que fue en Fuente Álamo, en Puente Genil, y las dimensiones que alcanzan algunas villas, aparte de la riqueza de la ornamentación, los mosaicos, por desgracia contamos con muy pocas paredes elevadas, pero estaban pintadas. Es una auténtica maravilla. Y eso es que solamente es la parte del señor donde vivía el dominus con su familia, pero es que allí había muchísima gente trabajando y toda esa gente, esclavos, vivían allí también. Entonces es como tú dices, eso genera alrededor de esa casa una necesidad de tener servicios de todo tipo a mano, tipo artesanos, termas en Fuente Álamo, de hecho hay unas termas que están amortizadas debajo de esta villa señorial. Es una ciudad en miniatura en la que se puede estudiar, ver discernimiento, disfrutar en un pequeño espacio reducido lo que era la vida de Roma de aquellos años. A mí me emociona y me produce una sensación.
Maravillosa. Claro, porque de alguna forma es como una especie de viaje en el tiempo. Viajes en el tiempo. Ves lo que tú dices, se conserva solamente, siendo un poco aventureros y optimistas, se conserva el zócalo de los muros, pero nos tenemos que imaginar esas paredes cubiertas de pintura, no solamente de colores planos, sino de escenas que recrean momentos de la mitología o incluso escenas de trabajo de la.
Propia. Depende de la sala en la que te muevas, el mosaico del suelo, la pintura de las paredes, referencia a lo que sucedía allí. Si estás en el comedor, en el triclinium, es muy probable que haya escenas en las que aparezca algún banquete, comida, bebida, los cultos báquicos, por ejemplo, relacionados con el dios del vino. Si te vas a una biblioteca, te puedes encontrar otro tipo de escenas en las que los libros sean los protagonistas. Si te vas a una zona más de esparcimiento, te puedes encontrar a los trabajadores del campo realizando sus labores. Es de lo más importante.
Interesante. Imagino que te habrás documentado no solamente viendo muchas ánforas Dressel para aburrirse y no.
Parar. Maravillosa. Te vas al mercado de Trajano, a los museos de los foros imperiales y hay una sala entera llena donde recrearte el tiempo que.
Quieras. Desde luego que sí. Además luego es muy interesante ver ahí los sellos, la impronta, las ciudades de donde venía cada una de ellas hace casi 2.000 años. Ya para ir acabando, Mar Rodríguez, autora de esta novela El olivo de los Claudio, publicado por Almuzara, La recreación que tú haces, lo decías, está basada, es una novela, no deja de ser ficción, es una historia inventada, pero basada en hechos reales y sobre todo desde el punto de vista descriptivo, la. La documentación que ha seguido, muy estricta para recrear perfectamente, porque no solamente tenemos textos que nos hablan del aceite de los olivos en el mundo antiguo, sino también tenemos arqueología, esos lugares donde se preparaba el aceite o esas ánforas. Todo ello ayuda a.
Recrear. Hombre, absolutamente todo lo que caiga en tus manos, bienvenido sea. Yo intenté ser muy meticulosa con el tema de la recreación histórica porque no quería meter la pata, no quería contar algo que no fuera. Y bueno, pues el libro está validado por catedráticos de Historia Antigua, porque me interesaba mucho que toda esa parte saliera muy bien. Para mi gusto, cuesta el mismo trabajo hacer las cosas bien que hacerlas mal. Y luego una novela te permite dejar volar la imaginación en las partes en las que la historia no nos da todas las respuestas que nos gustaría. Y ahí es donde ha entrado esa parte más novelesca del olivo de los Claudio, que, como decía, es un personaje real, Marco Claudio Marcelo, al que le pasan cosas de verdad que están documentadas, que las conocemos. La primera parte del libro se sucede en Córdoba y alrededores, y en la segunda parte ya se mueve por todo el territorio romano. Es testigo, por ejemplo, de lo que sucedió el día del asesinato de julio César. Y lo narra en primera persona, porque él lo cuenta ahí un poco pongo algo de mi parte. Su sueño era ir a la Roma de julio César, estrecharle la mano a Cicerón, a toda esa gente de esa época de finales de la República, y en cierto modo lo consigue, y consigue vivir cómo se derrumba esa República, pero también consigue ser protagonista, y así lo fue en la vida real, de cómo nace el imperio, de la mano de Octavio, del futuro Augusto. Entonces es una novela muy romántica desde el punto de vista del amor, pero también desde el punto de vista de la historiografía, porque cuenta una parte de la historia que hemos escuchado tantas versiones de ella, pero que desde mi punto de vista, yo nunca me cansaré de leer y de ver muchas más cosas sobre ella. Todo lo que sale al mercado que narre los años finales de la República, eso lo compro seguro, porque para mí es una etapa absolutamente maravillosa, fascinante.
Desde luego, como tu novela. Mar Rodríguez, autora de este trabajo, El olivo de los Claudio, que hemos presentado viniendo a Andalucía, a Jaén, para hablar de los olivos del aceite, no podíamos dejar de contar contigo. Muchísimas gracias, Mar. Gracias a ti por habernos ayudado a hacer un poquito más de.
Historia. Gracias a ti. Ha sido un.
Vicente Ruiz
Placer. No todo fueron victorias. En aquella batalla contra los musulmanes muchos de nuestros hombres murieron. Yo tampoco salí indemne. Un arcabuzazo enemigo me hirió la mano izquierda, dejándome la inservible. Desde entonces me llaman el manco de Lepanto, aunque no me ha impedido seguir escribiendo. Y vive Dios que mereció la.
Nacho Ares
Pena ser historia, con Nacho Ares. Todo lo que quisiste saber de la historia la madrugada del sábado al domingo en la Cadena.
María Oliva Rodríguez
SER. Es muy difícil saber las.
Rafael Guzmán
Variedades.
María Oliva Rodríguez
A partir de la forma de esa situación. Entonces esa investigación la dejamos como paralizada. Pero hace unos dos, tres años, Paco Luque, catedrático de Genética de la Universidad, empiezan a hacer un proyecto sobre el ADN del olivo, patrocinado por la Diputación de Jaén y sobre variedades actuales. Pero al hacer esa investigación también y conocer que nosotros teníamos huesos de aceituna antiguos, nos piden si les podíamos proporcionar esos huesos de las excavaciones. Nosotros le damos cuatro, cuatro huesos de aceitunas de diferentes yacimientos y tenemos la buena suerte de poder extraer una parte parcial, no completo. Resulta que se ponen en contacto esos cuatro huesos que nosotros le habíamos dado con los resultados actuales de las variedades actuales y empezamos a ver que hay cosas que empiezan a darnos.
Nacho Ares
Resultado. Escuchábamos a María Oliva Rodríguez, investigadora de la Universidad de Jaén, en un vídeo de Radio Jaén, precisamente hablando de la investigación de la tecnificación que tiene en la actualidad el trabajo del aceite. Un trabajo que se lleva desarrollando prácticamente desde hace casi 2.500 años. De forma industrializada. De forma industrial y que a día de hoy, 2023, en pleno siglo XXI, ha evolucionado mucho, pero también sigue manteniendo esa magia, esa esencia de tradiciones centenarias muchísimo más antiguas. De ello queríamos hablar con Rafael Guzmán, él es presidente de la Cooperativa San Agustín, precisamente del lugar en donde estamos, de Linares. Rafael, bienvenido a.
Rafael Guzmán
Sedistoria. Hola, ¿Qué.
Nacho Ares
Tal? Muchas gracias, Rafael. Lo decía yo ahora. Bueno, lo primero, cooperativa de San Agustín, porque todas estas cooperativas siempre tienen ese toque tan religioso, Muchas tienen nombres de santos, de.
Rafael Guzmán
Vírgenes. Es una tradición de la religión predominante de nuestro país. Y la verdad es que sí, que raro el pueblo que no tiene una cooperativa con el nombre del patrón. Por ejemplo, nosotros, incluso nuestra marca tiene el nombre de nuestra patrona, la.
Nacho Ares
Virgen de Linarejo, que no falte. Desde luego, claro que sí, si no, no sería patrona. Y seguro que el aceite es absolutamente muy maravilloso. Rafael, antes hablábamos con Mar de esa producción en Roma hace dos mil años, mucho antes también se trabajaba. ¿Ha cambiado mucho la producción, el sistema de trabajo desde la antigua Roma hasta la actualidad? Parecerá una pregunta estúpida, pero seguro que tiene su.
Rafael Guzmán
Aquel. La verdad que sobre todo ha cambiado en los últimos 30 o 40.
Nacho Ares
Años. Yo sabía que la pregunta tenía truco. Ha cambiado.
Rafael Guzmán
Poco. En pocos años Sí, se ha evolucionado muchísimo y sobre todo en un aumento de la calidad de los aceites que salen de nuestra aceituna. Lo que es el proceso de molturación se hace ahora mismo de una forma mucho más.
Nacho Ares
Rápida. El proceso es el de machaco de la.
Rafael Guzmán
Aceituna. El tiempo en el que tarda la aceituna en llegar a la cooperativa se ha reducido.
Nacho Ares
Muchísimo. Una pregunta, ¿Y cómo se quita el tito de la aceituna o se machaca con el.
Rafael Guzmán
Tito? No, cuando llega la aceituna a la cooperativa, pasa por unos molinos, se machaca, se hace una masa en la que está el hueso mezclado con lo que es con la pulpa de la aceituna y entonces ya después de diferentes procesos como el batido, la centrifugación, entonces ya nos sale el aceite y por otro lado nos sale el orujo y dentro del orujo va el hueso de la aceituna. Ese hueso de la aceituna se extrae y entonces se le da otro uso, sobre todo en los últimos tiempos con los problemas que hay energéticos. El hueso de aceituna es algo muy.
Nacho Ares
Valorado. Claro, y se utiliza como.
Rafael Guzmán
Combustible. Así.
Nacho Ares
Es. Es curioso, lo escuchábamos antes en la voz de María Oliva, la tecnificación. Eso es aceituna HD, podríamos decir. Incluso los estudios de ADN se han utilizado para conseguir y mejorar un poco la calidad del.
Rafael Guzmán
Producto. Sí, ahora mismo hay también una revolución varietal. Hay muchas variedades nuevas en las que se está consiguiendo prácticamente unos aceites a la carta, unos con unos aromas distintos, con mayor durabilidad. Y entonces ahora mismo hay una gama de aceite en el mercado que a lo mejor hace 30 años no existía, que es un beneficio para todos porque podemos disfrutar de muchas sensaciones y de muchos aromas distintos. Y un estilo a los.
Nacho Ares
Vinos. Sí, porque hay degustaciones de aceite.
Rafael Guzmán
También. Sí, sí, la verdad que sí. Lo vamos a ver en la fiesta del primer aceite, que yo creo que puede haber a lo mejor en entre 10 y 15 variedades distintas de aceituna, cada una con sus peculiaridades y sobre todo aceites de muchísima.
Nacho Ares
Calidad. Julio César estaría flipando ahora si pudiera venir a echar un vistazo a todo lo que se hace en la actualidad. Nos lo decía, insisto, antes lo comentaba el presidente de la Diputación, Francisco Reyes, nos comentaba que en Jaén se hacen los mejores aceites del mundo. ¿Hasta dónde llegáis? ¿Desde dónde os piden.
Rafael Guzmán
Aceite? Pues que prácticamente todos los países del mundo consumen ya aceite de oliva. Además hay una paradoja en la que hay en torno a 68 o 70 países que ya producen aceite de oliva y en cuanto empiezan a producir aceite de oliva, aumenta el consumo en esos países. Y lo que estamos notando que por ejemplo, Estados Unidos posiblemente sea el mayor mercado que tenemos ahora mismo, y allí se han dado cuenta de los innumerables beneficios que tiene el aceite de oliva y están consumiendo cada vez.
Nacho Ares
Más. Claro, porque lo comentábamos en el cronovisor, ese aspecto quizás más religioso que en realidad está ocultando una serie de propiedades que se desconocían en aquella época o no se. No se conocía la razón del por qué, pero los beneficios para la salud del aceite, que es algo que ha marcado un poco toda la historia del producto, son evidentes y cada vez se investiga más en ese.
Rafael Guzmán
Sentido. La verdad que sí es que es raro el año que nos sale un estudio en el que sale algún beneficio más del aceite de oliva, lo que es rico en vitaminas, lo que es que retrasa el envejecimiento, mejora la función intestinal. Y la verdad que nosotros también tenemos aquí en Linares un proyecto en el que estamos intentando llevar a las nuevas generaciones las cualidades de nuestro producto estrella en esta provincia, como es el aceite de oliva. Antes cuando hablaba Mar, recordaba una actividad que realizamos hace unos años en un colegio de Linares, estaban en esa época hablando de Roma y fuimos a visitarlos, hicimos una cata de aceite y terminamos la cata de aceite enlazando lo que es la actualidad del aceite de oliva con lo que era el aceite de oliva en la época de Roma. Y me acuerdo que la última diapositiva era ese monte del que hablaban que estaba lleno de ánforas. Entonces nosotros lo que creemos que los más pequeños, que cuando hacemos ese tipo de catas, la verdad que es una sorpresa muy agradable porque desconocen ellos muchas veces se piensan que es que vamos al supermercado y ya sale del armario. Explicamos el proceso, también lo recibimos en la cooperativa para que vengan y vean en directo cómo sale el aceite. La verdad que para nosotros es una experiencia muy gratificante y estamos en colaboración con el Ayuntamiento de Linares intentando llevarlo a los centros educativos y a otro tipo de asociaciones de la.
Nacho Ares
Ciudad. Claro, porque tiene ese trasfondo etnográfico, ser historia, es un programa de historia, estamos hablando del aceite aquí en Linares, en la provincia de Jaén, pero el aspecto más allá del económico, imagino tú Rafael, que tu familia también, quizás tus padres, tus abuelos estarían vinculados a esta tradición y desde el punto de vista cultural es algo muy propio, marca un poco la identidad de vosotros como habitantes, como vecinos de.
Rafael Guzmán
Linares. Yo soy hijo y nieto de agricultores y estamos en una zona en la que cuando el aceite de oliva tose, la provincia se resfría. Aquí no se entiende nada sin el aceite de oliva. Nuestra gastronomía ya está basada en el aceite de oliva y entonces claro, para nosotros hay momentos muy especiales que aunque son casi todo el año los mismos, pero para nosotros suponen la culminación del trabajo del año. Hace unos días nosotros recolectamos la aceituna para llevar a la fiesta del primer aceite y ese momento después de muchos meses de estar cuidando los olivos y de estar viendo, soportando los veranos de calor, la inclemencia climatológica, como dicen nuestros mayores, le quedan muchas noches al raso hasta que lleguen al molino, pues es un momento en el que llega la aceituna a la cooperativa y hacemos todos los procesos y vemos salir ese ese chorro de aceite de oliva virgen extra. Eso para nosotros es la culminación de un trabajo y es una satisfacción que la verdad es que muchas veces no se puede explicar con.
Nacho Ares
Palabras. Claro, porque es algo que se lleva haciendo generaciones y generaciones y generaciones desde lo que decíamos ahora, desde época romana y marca un poco la propia identidad. Y qué importante qué generación futuras con ese proyecto, con esos trabajos que realizáis en colegios, en centros escolares, sean conscientes porque por desgracia incluso lo decías, los chavales que nacen en ese entorno también, que podríamos decir de forma natural están ya condicionados por la historia del olivo, etc. Pero hay que enseñarles, hay que mostrárselo porque lo.
Rafael Guzmán
Desconocen. La verdad que sí, además incluso este año realizaron una actividad en un centro de mayores de aquí de la ciudad y había muchos aspectos que ellos tampoco los conocían del todo y es un camino que tenemos que recorrer. Tenemos ahora mismo también una ventaja que es que las nuevas generaciones que se están incorporando a la agricultura es gente muy preparada y entonces creemos que tenemos el futuro garantizado y sobre todo.
Nacho Ares
Desde el punto de vista lo que decía ahora ingenieros nuevos, diseñadores de máquinas. El proceso ha cambiado, pero lo importante es que el resultado final sea el mismo de siempre o.
Rafael Guzmán
Mejor. En eso estamos siempre evolucionando de un año para otro. Cada año salen máquinas nuevas. En la medida de lo posible las vamos implementando en las cooperativas y el único objetivo siempre es el de la caridad. Tenemos aquí en Jaén se celebra la exposición más importante a nivel mundial, que es Bolívar. Y en esa cada dos años. Y cada dos años te vas dando cuenta de la cantidad de novedades que hay y de lo que genera el sector del aceite de oliva, tanto a nivel nacional como a nivel mundial. La verdad que es un cultivo que ahora mismo está altamente tecnificado y la industria sigue apostando mucho por.
Nacho Ares
Nosotros. Antiguamente, lo escuchábamos con Mar, la producción del aceite se focalizaba en esa antigua Roma, en la producción en villas, en lugares muy cerrados o controlados por una sola familia y un grupo de esclavos, de trabajadores. Hoy la mayor parte de vosotros os aglutináis en cooperativas. ¿Como nacen? ¿Cómo nacen las.
Rafael Guzmán
Cooperativas? Las cooperativas surgen de la necesidad de los agricultores de defender sus intereses. La verdad que si no existieran las cooperativas, los agricultores de hace mucho tiempo lo estarían pasando muy mal. Nuestra cooperativa nace en el año 1953. 25 agricultores de esta ciudad se.
Nacho Ares
Unieron. Tenéis ahí casi tres generaciones.
Rafael Guzmán
¿No? La verdad es que sí. Ahora mismo estamos 250 familias de esta ciudad dependen de la cooperativa. Seguimos evolucionando, el mundo cooperativo sigue evolucionando. Ya pasamos a cooperativas de segundo grado. Nuestra cooperativa pertenece a una cooperativa aún más grande en la que estamos unidas 100 cooperativas. Y lo que buscamos sobre todo defender los intereses de agricultores y llevar nuestro aceite de oliva a todo el mundo. Lo que muchas veces se ha criticado de la cultura española con aceite de oliva, que nosotros producíamos el aceite y luego no éramos capaces de venderlo. El valor añadido se lo lleva a otro. Eso lleva ya mucho tiempo cambiando y ahora mismo podemos decir que España es el primer productor a nivel mundial, pero es el primer comercializador también y son retos. Y entonces lo que estamos intentando desde hace ya mucho tiempo es que el valor añadido del aceite de oliva se queda aquí en nuestra.
Nacho Ares
Tierra. Y no solamente es el primer comercializador, primer productor. ¿Y donde están los.
Rafael Guzmán
Mejores? La verdad que sí además, que eso lo vamos a ver aquí unos días en la Fiesta del Primer Aceite, en la que yo creo que hay. Creo que había sobre 100 cooperativas o almazaras de la zona en las que vamos a competir sanamente para ver quién tiene el mejor aceite de oliva de cosecha.
Nacho Ares
Temprana. Desde luego, desde luego que sí. Aquí en Jaén se producen realmente aceites extraordinarios y. Y daremos buena cuenta de ellos porque nos han regalado algunas botellitas absolutamente maravillosas. Rafael Guzmán, presidente de esta cooperativa San Agustín de Linares, como siempre, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de.
Rafael Guzmán
Historia. Gracias a.
Nacho Ares
Vosotros. Llegamos al final de este programa especial de Ser Historia, que hemos hecho gracias a la invitación de la Diputación de Jaén en el marco de feria de la Fiesta del Primer Aceite, aquí en el Auditorio El Pósito, en Linares. Quería dar las gracias a muchísima gente que tengo aquí, como siempre, porque el programa parece que lo hago yo, es mi voz la que suena, pero hay muchísima gente detrás sin la cual esto no sería posible. Me gustaría empezar dando las gracias a los compañeros de Radio Linares, que cumplen 90 años. Gracias a Sonia Padilla, que ha estado en la producción, Rocío López, también de Radio Linares, Isabel Sánchez, la directora. Muchísimas gracias. Un aplauso para ellas, que están todas por aquí. Fermín Agustí ha estado en la producción desde Madrid, controlando los mandos de esta máquina del tiempo, una vez más, de forma brillante, Tomás Delgado, un aplauso para él, que lo tenemos ahí delante del escenario. Y ya para acabar, a mi compañera Ana Caballero, que está aquí grabando, como siempre, controlando las redes sociales. Un aplauso muy fuerte para ella. Y nada más, muchísimas gracias a todos ustedes que han asistido aquí al Auditorio El Pósito, en Linares, para intentar hacer un poquito más de historia delante del micrófono, vuestro humilde servidor, Nacho Ares, que se despide ya hasta la semana que viene. Muchísimas gracias.
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Podcast: SER Historia (Cadena SER)
Host: Nacho Ares
Fecha: 5 de noviembre de 2023
Episodio Especial: Fiesta del Primer Aceite, Linares, Jaén
Este episodio temático explora la profunda y diversa historia del aceite de oliva y el olivo, especialmente en el contexto mediterráneo y español. Conectando tradiciones antiguas, curiosidades simbólicas, historias culturales, y la actualidad técnica y económica, el programa reúne a divulgadores, historiadores, productores y gestores para celebrar y analizar el papel esencial de este producto, particularmente en Jaén, tierra globalmente reconocida por su aceite de oliva.
“El olivo ha unido y es una de las señas de identidad de muchos pueblos del Mediterráneo.” — Nacho Ares (05:04)
Participan: Jesús Callejo (crononauta), Nacho Ares
“El olivo es un árbol milenario, lleno de cultura, de historia, y de muchísimas leyendas.” — Jesús Callejo (06:53)
Invitado: Vicente Ruiz (historiador, autor)
"Podemos decir sin equivocarnos que es un ingrediente de esa segunda globalización ibérica.” — Vicente Ruiz (28:45)
Invitado: Francisco Reyes (Presidente Diputación de Jaén)
“La calidad es espectacular. Esto ha servido para elevar la autoestima, el orgullo de los propios productores de aceite.” — Francisco Reyes (39:19)
Invitada: Mar Rodríguez (periodista y novelista)
“El olivo permite contar la historia de una familia y de una tierra a través de los siglos.” — Mar Rodríguez (60:34-62:11)
Invitados: María Oliva Rodríguez (Universidad Jaén), Rafael Guzmán (Coop. San Agustín)
“Cuando el aceite de oliva tose, la provincia se resfría… Para nosotros es la culminación de un trabajo.” — Rafael Guzmán (79:33)
A lo largo del programa, el aceite de oliva se revela no solo como uno de los grandes tesoros de la dieta y economía mediterránea, sino como un auténtico motor de civilización, vehículo de identidad, símbolo de paz, y eje de innovación y futuro. Desde la mitología griega a la romanización, pasando por la resistencia identitaria en Al-Ándalus y la exportación ultramarina, llegando a la tecnificación y el orgullo contemporáneo de Jaén, el olivo entrelaza historia, salud, paisaje y cultura de forma viva y emocionante.
Escuchar este episodio de SER Historia es descubrir el aceite de oliva no solo como alimento, sino como protagonista absoluto de mitos, culturas, religiones, transformaciones económicas y, sobre todo, de la vida cotidiana a ambos lados del Mediterráneo.