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Nacho Ares
SER Podcast.
Jesús Callejo
SER Historia, Cadena Ser, con Nacho Ares. Capital de Marruecos, Rabat, China, Pekín. Capital de Brasil, Brasilia. Ya lo sabía, ya lo sabía. Qué bien. Un mapa del mundo. Qué buena idea. Precisamente quería hablaros de nuestro mundo hace unos cientos de años. Guau. África está muy rara.
Nacho Ares
Qué forma tan extraña.
Jesús Callejo
Bueno, a finales de la Edad Media eso era lo único que sabíamos del mundo. Porque para avanzar más había que superar un gran obstáculo, el miedo. En aquella época, lo que causaba el miedo era algo más que ratoncitos. Hay un barco que va a África. Buscan marineros. ¿Crees que estoy loco? ¿Sabes lo que les espera? Unos marineros vieron una serpiente marina de una milla de largo que se tragaba a los barcos. Los unicornios también atacaban. El sol está tan bajo que el océano hierve y la piel de los hombres se quema y se oscurece. Y más aún, el océano cae en un pozo y al otro lado la gente anda cabeza abajo. Amigo mío, no te aconsejo que vayas allí. No regresarás nunca.
Íñigo Sastre
Puede considerarse una serie mítica Érase una vez el hombre en la década de 1970, con este capítulo dedicado al protagonista, que en esta ocasión vamos a tratar en el cronovisor junto con Jesús Callejo, Enrique el Navegante. Vamos a viajar a esas expediciones, a esos avances tecnológicos de comienzos del siglo XV, de la primera mitad del siglo XV, en donde la navegación, yo lo he comprado muchas veces con esa carrera espacial del siglo XX, intentar hacer mejores barcos para conseguir mejores rutas. También un trasfondo económico, como sucede también detrás de la carrera espacial, porque no deja de haber un factor económico, pero sobre todo intentar explorar lugares desconocidos, que era lo que se buscaba un poco en la época de Enrique el Navegante. A él dedicaremos el cronovisor. Pero como siempre en este programa habrá otros momentos con los que intentaremos hacer un poquito más de historia. Bienvenidos a Ser Historia. Enrique el Navegante, una de las figuras emblemáticas de la historia de la navegación en esa primera mitad del siglo XV. Hablaremos también en este nuevo programa de SER Historia de autómatas y cabezas parlantes, otros ingenios quizás no tan sofisticados, o mejor dicho, mucho más sofisticados que las embarcaciones, pero que también sorprendieron desde la Antigüedad hasta prácticamente el Renacimiento y poco después de la Edad Media, a millones de personas, la familia Borgia y su leyenda negra y también los telescopios en una nueva entrega de El Blues de la Ciencia. Todos estos contenidos y muchos más van a formar parte hoy de este programa de Ser Historia. Como siempre, soy Nacho Ares y les doy de nuevo la bienvenida a Ser Historia. Comenzamos.
Francisco Sáez Requena
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Nacho Ares
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Jesús Callejo
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Íñigo Sastre
Una semana más, bienvenido de nuevo a ser historia.
Nacho Ares
¿Qué tal Nacho? Pues esta vez dispuestos a navegar en procelosos mares. Vamos a ver lo que nos encontramos.
Íñigo Sastre
Sí, porque precisamente acabas de llegar de Oporto, donde has redescubierto la figura de Enrique el Navegante. Ya lo conocías de antes, pero por tu curiosidad sana te ha hecho visitar su casa, visitar algunos de los lugares emblemáticos de esta figura de la historia. La navegación.
Nacho Ares
Sí, era uno de los atractivos. Oporto, sabes que es una de las ciudades más bonitas no sólo de Portugal, sino de toda Europa. Tiene una cantidad de atractivos a todos los niveles y por supuesto toda esa navegación por el río Duero y grandes edificios de la época también de la época colonial de cuando era. Y uno de los lugares, los turistas, es esta casa, esta casa del Infante Don Enrique se ha descubierto con el tiempo que también fue una villa romana, fue también una casa de la moneda, un poco como el lugar de las aduanas del puerto de la Ribeira, que es como así se llama toda esa del Duero, del Douro, como se llama allí en Portugal. Y me llamó mucho la atención que todavía se conservara. Y por supuesto allí fui, no había nadie más que nosotros, Begoña y un servidor, indagando sobre lo que eran las distintas estancias de la casa, que luego me confirmaron porque estuve preguntando, ya sabes que soy muy pregunt. Dije, pero bueno, ¿Realmente vivió aquí Enrique La Vega? Bueno, fue por aquí cerca y tal. Es un poco como pasa con la Casa del Greco. No sé exactamente la Casa del Greco no sé exactamente, digo. Pero hay algún mueble, algún enser. Alguno de Enrique La. No, pero bueno, hay algunos que se parecen, en fin. Pero bueno, lo importante es que era el contexto histórico, que era el lugar donde allí estuvo viviendo durante muchísimo tiempo.
Íñigo Sastre
Eres un tiquismiquis, tío. Eres un tiquismiquis intentando ir ahí. Pero este es el vaso en el que bebió Enrique Navegante. Ay, qué tiquismiquis. Por favor.
Nacho Ares
Y sí, sí, no había nada de Enrique el Navegante, pero sí un recuerdo, un recuerdo muy cariñoso por parte de. No sólo en Oporto, sino de todo Portugal. Recuerda que en Lisboa, el Monumento a los Descubrimientos, que es un monumento impresionante que se edificó en 1960, se hizo precisamente por el 500 aniversario del fallecimiento de Enrique. Y en la proa de ese gran monumento está Enrique el Navegante y con todos los demás descubridores, porque sabes que es un poco el que inicia esa era prodigiosa de los descubrimientos, donde se adentran a los mares todas las naves y las carabelas portuguesas, todo glorioso. Y por eso Enrique el Navegante se merece un cronovisor.
Íñigo Sastre
Fíjate, yo ese monumento lo conozco muy bien, pero desde el aire, porque antiguamente Egypt, la compañía aérea con la que yo suelo viajar a Egipto, el vuelo directo Madrid el era Madrid Lisboa El Cairo, entonces íbamos a Lisboa y entrábamos por el mar y pasábamos siempre encima del monumento y es espectacular, es enorme, es gigantesco. Para verlo desde el aire es espectacular. Y luego para tanto entrar como para salir. Así que es un monumento que conozco muy bien y muy bien. Pues nada, Jesús, aquí tengo el teclado de nuestra máquina del tiempo del cronovisor. ¿Cuál es la fecha que nos propones esta semana para viajar en el tiempo?
Nacho Ares
La es el 16 de octubre de 1437. Adelante, pasen.
Francisco Sáez Requena
Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Íñigo Sastre
Jesús, hay humo, restos de humo, seguramente de una batalla que acaba de tener lugar, más o menos. Está todo tranquilo, pero no tengo ni idea de dónde estamos. Cuéntame.
Nacho Ares
Bueno, es un lugar clave, un lugar clave para Enrique Navegante y sobre todo también para su hermano, porque están en esa fase de conquistar territorios para Portugal ya anteriormente. Te pongo en contexto, se había conquistado Ceuta en el año 1415, porque Enrique el Navegante había instado a su padre, su padre era el rey Juan I, Joo I, para conquistar Ceuta, quitarlo de las manos de los marroquíes en aquella época y porque era un puerto, como te puedes imaginar, estratégico. Bueno, pues ¿Qué ocurre? Que en 1400 el rey portugués en este momento, Eduardo, mano de Enrique el Navegante, pues comienza a preparar esta campaña y pues eso, para expandir un poco sus territorios y Tánger, puedes imaginar, siempre ha sido un lugar también muy estratégico, no sólo para eliminar un poco los ataques de los piratas berberiscos, sino también para dominar toda esa zona del Mediterráneo. Bueno, pues ahí que se va tanto Enrique el Navegante, por cierto, luego te comentaré cuando le ponen el apodo de Enrique el Navegante y su hermano Fernando, Fernando le nombran general, es el que dirige las fuerzas de tierra, por decirlo así. Fernando se va por tierra y Enrique para llegar justo a Tánger. ¿Y qué ocurre? En principio se considera que es una batalla fácil de conseguir, pero cometen un error estratégico al plantar el campamento terrestre, pues muy lejos de la costa, donde tenían el apoyo de la flota. Como consecuencia, pues en fin, las tropas musulmanas les asedian durante 37 y al final, una vez sitiado el campamento portugués, les vencen, les derrotan. ¿Y qué ocurre? Pues que se tiene, y este es el momento, Después de estos 37 días, este es el momento justo que hemos llegado con nuestro cronovisor, donde se produce una especie de negociación, tanto Enrique como Fernando aceptan los términos del acuerdo, pero el sultán y sobre todo todas las tropas del sultán dicen, vale, muy bien, pedimos como rescate, vamos a quedarnos con Fernando como rehén y pedimos como rescate que nos devolváis Ceuta, vale, o sea que uno por otro, así que vosotros mismos. Este es el momento del 16 de octubre, donde Fernando, que por cierto ya le empiezan a llamar Fernando el Infante santo, ya te puedes imaginar, él con resignación se queda allí junto con su médico, su confesor y varios sirvientes, entre ellos para Joa Álvarez, que es un poco el cronista, y gracias a él sabemos lo que pasa. ¿Y qué es lo que pasa? Pues imagínate, Enrique el Navegante se va para Portugal, dice oye, que se ha quedado con mi hermano, que les devolvamos Ceuta, Hombre, Ceuta, Ceuta, con lo que nos ha costado conseguirla y las cortes de libera. Pasa un año, pasa otro, dice, no les vamos a dar Ceuta, pero es que mi hermano que se va a morir allí de asco. Dice ya, pero vamos a ver si a lo mejor por dinero hacemos otra conquista militar. La cosa es que van pasando los años, van pasando los años. Conclusión, a los seis años, por supuesto, a su hermano, al médico y a todos los que se habían quedado allí, les obligan a trabajar en el huerto, hacer las labores más penosas, limpiar las letrinas. Conclusión, que al final Fernando, después de seis años de cautiverio, muere de disentería y Ceuta se la quedan los portugueses. Pero claro, es un momento curioso, trágico para la familia de Enrique, porque no consiguió, a pesar de todas sus gestiones, que pudieran devolver a su hermano. Por eso es un momento clave. Fue un fracaso. De hecho, el prestigio de Enrique el Navegante en aquella época quedó bastante tocado, porque hasta conquistado. Pero Tánger no lo conquistaron. Y además con las cons que te acabo de decir ahora mismo. En fin, yo creo que es un momento, ya digo, clave, porque él más a navegar, ya no se dedica más a conquistar. Y sí se dedica a algo muy importante, a pesar de que le llamen Enrique el Navegante, que es el promotor, que es el mecenas, que es el que se encarga de financiar todas las demás expediciones marítimas a territorios hasta entonces desconocidos para que sus cartógrafos llegaran a expandir el mundo, que no era demasiado conocido en aquella época. Porque ten en cuenta que estamos hablando un poco del final de esa Edad Media, donde todavía había muchas cosas por descubrir. Y a fe que los portugueses, y sobre todo con el auspicio de Enrique el Navegante, empezaron a descubrir y a cartografiar.
Jesús Callejo
Aquí está Portugal, un país pequeño, apenas un millón de habitantes. Y fue desde aquí desde donde un príncipe, Enrique el Navegante, organizó el descubrimiento del Nuevo Mundo.
Nacho Ares
Enrique, hijo mío, como no eres el.
Jesús Callejo
Mayor, no serás rey, pero descubrirás cosas.
Francisco Sáez Requena
Que otros hombres desconocen.
Jesús Callejo
Que esta espada de caballero te proteja. Mira, hijo mío, hace 30 años, con la ayuda de Dios, fui capaz de vencer a Castilla. Pero ese pueblo es fuerte y un día nos acosarán. Así que debemos reforzar nuestra supremacía mientras todavía hay tiempo.
Francisco Sáez Requena
Sí, padre. Intentaré convertir nuestro país en una gran potencia naval.
Jesús Callejo
Si podemos derrotar a los musulmanes, seremos los campeones de la fe cristiana y tendremos el apoyo del Papa.
Francisco Sáez Requena
Conquistaremos la ciudad de Ceuta, en la costa de Marruecos.
Jesús Callejo
Es una posición que hay que controlar.
Nacho Ares
Creese que aquí, en el sur de.
Jesús Callejo
África, hay tierras desconocidas, inmensamente ricas.
Francisco Sáez Requena
Pero no tenemos los mapas adecuados para llegar. Mira los de Ptolomeo.
Nacho Ares
Parece que la tierra termina allí.
Jesús Callejo
Consultaré a los eruditos. Construiré barcos. Llegaremos a Oriente por el mar. Muy bien, Enrique. Haz lo que te plazca y Enrique construyó en Sagres, en la punta suroeste de Portugal, un verdadero centro de investigación que reunió astrónomos, cartógrafos y navegantes.
Enrique el Navegante
Zarco, tú irás al sur, alejándote de la costa africana. Parece que allí hay unas islas muy ricas.
Jesús Callejo
Sí, Alteza, estoy a tus órdenes.
Enrique el Navegante
Pedro, tú seguirás la costa africana. Cuando hayas pasado el cabo Bojador, entonces.
Jesús Callejo
Pasar el cabo Bojador, Alteza, es imposible. Es el fin del mundo. Más allá de eso está lo desconocido, la muerte.
Enrique el Navegante
Escucha, Pedro, el cabo Bojador no está más lejos que Inglaterra. ¿De qué tienes miedo?
Jesús Callejo
Mirad, Alteza Real, esta Barca puede transportar 40 hombres y sus suministros. La vela cuadrada principal recibe el viento de espaldas. Es ideal para expediciones largas. La vela cuadrada es buena para seguir el viento. Pero mi vela triangular permite navegar contra el viento. Y tengo dos velas. Pero tu timón lateral hace perder el equilibrio al barco. Si hay viento fuerte, el mástil se romperá. Tu barco está inclinado. Una pequeña ráfaga de viento y se hundirá. ¿Y en una tempestad? ¿Qué hace tu barco en una tempestad?
Íñigo Sastre
Escuchábamos un primer corte de esa serie de televisión maravillosa de la década de 1970. Mucha gente no lo conocerá de los que nos escuchan Érase una vez el hombre. Hoy sería políticamente incorrecto, habría que decir Érase una vez el ser humano. Pero en cualquier caso, nos quedamos un poco con el sentido de este capítulo dedicado a Enrique el Navegante, en donde se nos daba en una introducción histórica con algunos elementos de comicidad, lo característico, para hacerlo más diluido y más sencillo a entender a los chiquillos que en aquella época disfrutábamos de la historia. Escuchábamos Jesús Cronauta esos inicios y ese interés que tenía Enrique el Navegante como hijo de monarca, como hijo de un rey, de dedicarse a algo que en realidad no tenía que ver nada con las labores propias de la corona. Era más un hombre científico, un hombre dedicado a los avances de los grandes descubrimientos y a proponer cosas nuevas y a explorar e investigar.
Nacho Ares
En su origen. Evidentemente, ya sabes que en aquella época te tenías que dedicar, sobre todo si nacías en una familia como él. Ten en cuenta que él es hijo de un monarca, de Juan I, es hermano de un monarca, hermano de Eduardo I, e incluso tío también de un monarca como fue Alfonso V entonces. Bueno, te quiero decir que en ese sentido, él está claro que estaba un poco destinado, no a reinar, porque es el tercero en la línea dinástica, por lo tanto no tenía muchas posibilidades de llegar a reinar, pero sí hacer grandes obras. ¿Por qué? Porque tenía primero una curiosidad infinita, tenía mucho dinero y tenía ganas de hacerlo. De verdad que se embarca en un principio cuando era jovencillo, ya sabes, en fin, las hormonas todavía están un poco alteradas y junto con su padre es cuando conquista Ceuta y cuando luego se mete en este tinglao de tan salió como le salió bastante rana. Pero desde ese momento él sí que se empieza a dedicar a financiar todo este tipo de expediciones marítimas. Ten en cuenta que por entonces estaba un poco la Reino de Castilla, de hecho Portugal durante un tiempo, como tú bien sabes, en la época de Felipe II, fue incorporado a la Corona Hispánica hasta la época de Felipe IV. Entonces te quiero decir que con sus más y sus menos, ese imperio portugués que más o menos duraría desde 1415, que es la conquista de Ceuta, hasta, fíjate, hasta prácticamente 1975, o sea que durante todo fue perdiendo posesiones evidentemente, pero duró muchísimo ese imperio colonial portugués. Y todo lo que hace Enrique es eso, fomentar, alentar estos logros, tanto en toda la costa africana, como luego para llegar allende de los mares, que en este caso sería hasta la India, ni más ni menos. Es la era de los descubrimientos y por supuesto lo que se busca son nuevos territorios, nuevas rutas comerciales, no lo olvidemos. También es verdad que hay una parte religiosa en todo esto, porque Enrique el Navegante era muy religioso, era muy católico, de hecho llevaba un siempre muere con ese cilicio y era una persona muy piadosa. Bueno, lo mismo que le pasó también a Fernando, de hecho Fernando le llaman así el infante santo, porque de una forma resignada aceptó ser ren, a sabiendas de que nunca iba, nunca le iban a devolver vivo. Bueno, pues esto es lo importante de los logros consiguió Enrique el Navegante, que era la colonización del archipiélago. Distintos navegantes consiguen descubrir Madeira, también descubren las islas Azores, en toda esta época estamos hablando, es cuando exploran más allá del Cabo Bojador, que era importante, porque tú ahora miras en el mapa de África, el Cabo Bojador estaría ahora en el Sáhara Occidental, ya sabes que ahora es territorio controlado por Marruecos, pero en aquella época el Cabo Mojador le llamaban el Cabo del Miedo, hasta el punto de que se pens. Por debajo de allí, pues no había posibilidades de navegar, porque tanto los vientos como las corrientes marítimas hacía que muchos barcos naufragaran o embarrancaran. Entonces empezó a hablar de muchas leyendas de los monstruos que eran los que hacían posesión de esos barcos y que por supuesto, las almas errantes de los marineros fallecidos estaban allí pululando para llevarse a más almas. Bueno, pues todo esto se consigue en el año 1434 con Cil Eannes, con otro navegante que por fin dobla el Cabo Bojador y se dan cuenta de que hay más mar y que no pasa nada. Organiza también distintas conquistas, ya digo, la de Tage fue un fracaso, pero sin embargo, si descubren Cabo Verde, tanto el Cabo Verde como las islas Cabo Verde. Todo esto es un. Para que veas los logros que hizo Enrique el Navegante, que por cierto, le empiezan a llamar el Navegante, no en la época que él vive, que es en el siglo XV, sino en el siglo XIX. En el siglo XIX es cuando sobre todo dos historiadores alemanes le empiezan a llamar el Navegante, A pesar de que él navegó muy poco, él sí que auspició y financió muchísimas de estas navegaciones. Otro de los apodos que recibe Enrique el Navegante es el Cruzado. Y esto siempre me llama mucho la atención, porque digo el Cruzado, ¿Por qué? Bueno, pues una de las gestiones que intentó hacer Enrique el Navegante, no él directamente, pero sí a través de sus cap. Ponerse en contacto con el Preste Juan. ¿Te suena el mito del Preste Juan? Ese rey de reyes que supuestamente decía que vivía en la India.
Íñigo Sastre
Luego grandes misterios vinculados con la historia de Portugal.
Nacho Ares
Exactamente, con la historia medieval, porque en el siglo XII es cuando circula por Europa una carta supuestamente escrita por este rey de reyes, el Preste Juan, que era un rey cristiano, un rey nestoriano, y se la envía al emperador bizantino. Y claro, las cosas que se encuentran en esta carta era increíbles hormigas que excavaban oro, arena donde vivían los peces, un espejo mágico a ver todo lo que ocurría en su reino, piedras que alumbraba por la noche, eso hizo que se alumbrará la codicia de los portugueses y varias embajadas que fueron enviadas a buscar al Preste Juan. Todo eso era para conseguir una Alianza y luchar contra los moros y conseguir una vez más la Tierra Santa, conseguir Jerusalén, o sea, que esa era la cosmovisión en la que vivía Enrique el Navegante.
Íñigo Sastre
Fíjate que has hablado de tres temas que son vitales, son pilares básicos casi de la propia evolución del ser humano en Occidente, en el viejo continente en esta época, que es la religión, yo creo que por encima de la religión, la economía, buscar esas nuevas rutas comerciales, pero también un aspecto científico, luego lo veremos. La importancia en esta época de los mapas, de los planos de las ciudades, de las costas, los mapas de los océanos, lo que se conocía, lo que no, lo que se creía que era misterioso, y lo que se creía que era casi legendario, y se tomaban como verdades sólidas y como puños, marca un poco la importancia de esta disciplina científica que hoy tomaríamos. Los espionajes que había entre unos estados y otros, para robarse mapas de tal o cual sitio, y poder conocer en definitiva, esas rutas comerciales, es algo que está a la orden del día. La importancia de los mapas es vital en esta época.
Nacho Ares
Era fundamental, ya lo sabes que era una información penada con la muerte aquel que revelara este tipo de descubrimientos, porque no sólo te expandía el territorio, no sólo te expandía el imperio, sino que eran lugares donde había oro, donde había especies, y donde todo eso era muy importante para una corona que quería expandirse, como era la portuguesa en aquel momento. De hecho, Enrique el Navegante tenía una bula, una bula del Papa Nicolás V, donde autorizaba para emprender este tipo de circunstancias, de navegaciones, de expediciones, y que podía conseguir esclavos, incluso evangelizarles a la auténtica fe, según ellos decían que era la católica. Bueno, pues todo ese tipo de cosas eran fundamentales. La cartografía era fundamental en aquella época, la cartografía más importante era la mallorquina, entonces en Mallorca es donde estaban los hermanos Cresques, se sabe que tuvo relación también con Abraham Cresques. Y sobre todo, pues con todo un poco, lo que se configuraba como el mundo conocido. Y para que el mundo conocido quedara expresado en mapas cartográficos, tenía que mandar expediciones rigurosas, científicas, para que se cumpliera ese objetivo. De ahí un poco esos triunfos de los navegantes portugueses en aquella época. No sólo descubren Madeira, no sólo descubren las Azores, no sólo doblan el Cabo Bojador, no sólo doblan el Cabo Blanco, también el Cabo Verde, sino que llegan a la desembocadura del río Gambia, llegan a la desembocadura del río Senegal, a Sierra Leona, al golfo de Guinea, incluso a Sudán. En esta época de Enrique el Navegante estoy hablando. Luego va dejando un legado donde poco a poco se va expandiendo todo ese territorio, porque ese legado es fundamental. Ten en cuenta que el legado, una vez que muere Enrique navegante, es cuando Bartolomé Díaz dobla el Cabo de Buena Esperanza, por entonces llamado el Cabo de las Tormentas. Todo este tipo de cosas que nadie había conseguido hasta ese momento, y estoy hablando del año 1498, fue fundamental porque doblar el Cabo de las Tormentas, que luego le llaman el Cabo de la Buena Esperanza, para que no se asusten los marineros, hervía, en este caso a Bartolomé Díaz, para llegar a Goa, Llegar a Calicut es llegar a la India. ¿Para qué quieres llegar a la India? ¿Por qué te juegas la vida? Porque allí sabía que había especies, porque allí había mucho material con lo que luego podías comerciar y expandir económicamente. Es cuando Vasco de Gama llega a la India. Te decía, Bartolomé Días es el que dobla al Cabo de Buena Esperanza, el que llega a la India es Vasco de Gama y Agoa a Calicut. Pero luego Pedro Álvarez Cabral en 1500 es cuando descubre Brasil. Entonces te quiero decir que todo este tipo de descubrimientos es lo que va haciendo que secreta no era conocida, porque no interesaba que fuera conocida, pero por otra parte era tal para conocer las vías marítimas, las que no eran peligrosas, las que tú te podías llevar con tus barcos sin que encallaran y sin que hubiera donde naufragaran. Todo ese tipo de cosas eran fundamentales. Y luego hay una falsa leyenda que se está comentando y que ahora intentaremos desmentir, y es que él no crea la Escuela de Sagres. Siempre se ha hablado que la Escuela de Sagres creada por Enrique el Navegante, era ese lugar de corte de científicos, de navegantes, donde se juntaban cartógrafos, donde se juntaban astrónomos, en fin, donde se hacía todo un diseño naval. Y fue Enrique el Navegante el que la crea. Nada más lejos de la realidad. Es verdad que en Sagre se le está los últimos tres años de su vida, pero esa Escuela de Sagres que servía para fomentar toda esta era de los descubrimientos portugueses, es algo que surge posteriormente. Hasta el siglo XVI no se empieza a hablar de esta Escuela de Sagres. Por supuesto, ya había muerto Enrique el Navegante, que muere en 1460. Entonces se ha intentado juntar una serie de leyendas alrededor de esta figura histórica, que no todas son reales, ni el navegante en la época que vivió, tenemos que irnos hasta el siglo XIX, ni él tampoco crea la escuela de Sagres, porque él cuando va a vivir allí es en 1457 y no había ni un artillero, no había ni un palacio, ni un observatorio, tal como nos ha dicho la leyenda hasta ahora.
Íñigo Sastre
Fíjate, estamos hablando de Portugal como ese gran referente en la historia de la navegación y la historia de los descubrimientos y su papel crucial en la historia también del descubrimiento de América en el año 1492. A mí me gusta utilizar precisamente es que siempre se ha hecho y yo no sé por qué se dejó de hacer. Bueno, sí que lo sé, pero bueno, utilizar el término de Hispanoamérica o de Iberoamérica para hablar a la gente de habla hispana del continente americano, precisamente porque tanto Brasil como Portugal, como España son los que más hicieron, bueno, los que más hicieron, lo hicieron absolutamente todo. Y el término Latinoamérica, Latinoamérica, que es muy común en la actualidad, pero es totalmente erróneo, nace creo que es en el siglo XVIII, en el siglo XIX, de la mano de los franceses, precisamente para justificar su presencia allí. Nosotros somos latinos y yo hablo con gente que dice que yo soy latino. No, tú no eres latino, tú eres hispanoamericano, iberoamericano. La gente latina es la gente del Lazio en Italia. Yo siempre, muchas veces lo he comentado y recuerdo en la carrera los profesores de historia de América decían que nunca habían visto a julio César atravesando los Andes. No, no, no tiene nada que ver el mundo latino con América. Es una contaminación que aparece en el siglo XVIII, XIX, precisamente a partir de de Francia que empieza a tomar su papel en América para todo ello. Pero Jesús, antes de dar paso al segundo corte, brevemente, la importancia de Portugal en todo esto es absolutamente vital.
Nacho Ares
No, no es vital, es vital, hay que entender un poco, y fue uno de los grandes imperios en aquel momento. Y los imperios sólo se cuenta que lo que hace Enrique La Vega, pero luego también sus sucesores, es mejorar y modificar ciertos instrumentos marítimos fundamentales en aquella época. Te estoy hablando de la brújula, te hablo del reloj de arena, te hablo del asabio, que servía un poco para medir la altura de los astros, te hablo del cuadrante que servía para medir ángulos y sobre todo, precisamente como una herramienta útil para astrónomos y para navegantes y para conseguir la longitud y la latitud, que luego era fundamental a la hora de la cartografía. Entonces, te quiero decir que este tipo de cosas son esenciales para esos descubrimientos, para esa era de los descubrimientos. A los portugueses se les asocia la invención de la carabela, igual que el galeón se asocia a España. Inventa la carabela. La carabela es una embarcación a vela ligera, en fin, una forma triangular que tiene esa vela, usada para viajes oceánicos. Estamos hablando que se usó durante el siglo XV y el siglo XVI. Incluso navegaba contra el viento. Antes, antes de la carabela, lo que eran, eran veleros con equipos de remeros, con velas fijas. A veces con ambos, con remeros y con velas, precisamente para propulsarse. La carabela sirvió como una ayuda clave en el comercio de las especias. Luego es verdad que son sustituidas por las carracas y por los galeones. Este galeón, ya te digo que se atribuye más bien a una invención, una mejora de los españoles. Pero bueno, todo esto, este tipo de cosas es grande, Enrique el Navegante y por eso fue fundamental en aquella época.
Juanjo Braulio
¿Me habéis llamado, Alteza?
Enrique el Navegante
Sí, Yeuda creques. Mira, aquí está el famoso Atlas Catalán dibujado por tu padre. Dime, ¿Por qué ha abandonado España gente tan eminente como vosotros?
Juanjo Braulio
Nos expulsaron, Alteza. Todos los judíos hemos sido expulsados de España.
Enrique el Navegante
Es cierto, lo había olvidado. Aquí sois bienvenidos. Me ayudarás a modernizar los mapas de tu padre. Serás mi cartógrafo jefe.
Jesús Callejo
Será un placer, Alteza. Yo también puedo ayudar, Príncipe. Soy Sebastián, el famoso cartógrafo genovés. Conozco todos los mares, todas las costas.
Enrique el Navegante
Lo veremos, Sebastián. Pero cuidado. Todo lo que se diga y se haga aquí debe ser mantenido en secreto bajo pena de muerte. ¿Entendido? Giles, Yehudah, venid conmigo. Por eso necesitamos un máximo de formación y observaciones muy precisas. Anotad la posición de cada aldea, de cada colina, de cada árbol. Todos los detalles pueden ayudar a nuestros navegantes. Si no les obligamos a ampliar nuestro conocimiento. No lo harán, porque ningún capitán desea ir a lugares en los que no tiene buenas ganancias aseguradas.
Jesús Callejo
Bajo la enérgica dirección de Enrique, la base naval de Sagres empezó a obtener resultados en los astilleros. Las carabelas mejoraban, se construían cada vez más rápido. Madeira será colonizada en 1420, las Islas Azores en 1427. Y el explorador de Cabo Bojador también vuelve.
Enrique el Navegante
¿Y bien, capitán, ¿Habéis pasado el Cabo Bojador?
Jesús Callejo
Con riesgo de mi vida y por la lealtad que debo a vuestra alteza, me he acercado unas cuantas millas.
Enrique el Navegante
¿Lo habéis circunnavegado?
Jesús Callejo
He descubierto, arriesgando mi vida, que el cabo es innavegable. Imaginad, el agua hervía como un caldero. De ese infierno surgió un dragón escupiendo llamas. A pesar del calor, me acerqué más y el océano cayó en un pozo sin fondo. Alteza, no hay duda, el mundo habitado termina allí. Nadie puede ir más allá del Cabo Mojador.
Enrique el Navegante
Sí, amigo mío, mi príncipe.
Juanjo Braulio
Dejadme ir.
Íñigo Sastre
Me he convertido en un buen marino.
Jesús Callejo
Dadme una buena carabela y yo me ocuparé de este trabajo.
Enrique el Navegante
Muy bien. Y Sebastián, que conoce también la región, te acompañará. Domínguez irá a bordo como simple marinero.
Jesús Callejo
El poder de Venecia está amenazado. Enrique de Portugal intenta circunnavegar África para alcanzar el Oriente. Ha construido barcos rápidos, carabelas. La riqueza de Venecia procede de sus negocios con Oriente. Si tiene éxito, nos arruinaremos. ¿Tendrá éxito el príncipe Enrique? Sí, nuestro espía de Sagres así lo dice. Entonces debemos hacer todo lo posible por detenerle.
Nacho Ares
¿Todo?
Jesús Callejo
Sí, todo.
Íñigo Sastre
Escuchábamos un nuevo corte de esa serie de televisión infantil de hace casi 40 años. Érase una vez el hombre hablando de Enrique del Navegante. Y bueno, habría que contradecir un poco lo que se muestra aquí, esa escuela de cartografía que nacen. Es cierto que Enrique el Navegante acabó viviendo en Sagres y fue quizás uno de los centros neurálgicos a partir del cual él desempeñó muchos de sus trabajos. Pero esa escuela que siempre se había creído, lo comentabas antes, no era tal. Es cierto que habría a lo mejor algún corpúsculo, algún elemento en donde lógicamente trabajar, pero ese concepto de escuela tan grande no es de esta época ni viene de su mano.
Nacho Ares
No, no, esas son las últimas investigaciones que se han hecho. Ya te digo que alrededor de Riquel Navegante, pues han ido descubriendo cosas nuevas. Y evidentemente lo de Sagres se sabe que es una especie de invención romántica que surge muy posteriormente. La primera vez que se hace referencia a esto es en el siglo XVI. Y cuando se empieza a llamar Escuela de Zagres es en el siglo XVII, nada que ver con la época coetánea de Enrique el Navegante. Ya te digo, allí no se ha descubierto ningún palacio en el que habla un poco la leyenda o el mito, no se ha descubierto ningún observatorio astronómico donde decía que podían observar precisamente las estrellas a la hora de orientarse, mucho más fácil para la navegación, no se han encontrado los astilleros supuestamente desde el puerto de Lagos, en fin, todo ese tipo de cosas, pues no es así. Sagres existe, está cerca del cabo de San Vicente, donde la Garugués, pero evidentemente nada que ver con una especie de escuela naval donde los cartógrafos y donde los eminentes científicos se reunían para, pues eso, para diseñar todas las navegaciones, exploraciones, en este caso marítimas. Pero bueno, es cierto que siempre alrededor de él hay este tipo de leyendas urbanas como suele ocurrir con casi todos los grandes personajes de la. De hecho él tenía un lema, un lema, una divisa que era en francés, que era Talan de Bienfer, que significa voluntad de hacer el bien Y esto implica un poco las dos facetas que le caracterizaban a Enrique el Navegante. Por una parte esa religiosidad para intentar expandir el cristianismo por todo el orbe conocido y por otra parte la sensación de que había que hacer siempre el bien en la medida que se pudiera, a pesar de que conseguía esclavos, porque por entonces la esclavitud, como bien sabes, estaba bien vista, no hay, no hay que pensar que incluso los papas fomentaban un poco que hubiera esclavos, era también una fuente de riqueza. Bueno, pues este lema, Talan de Bienfer, es el lema de la Armada portuguesa y es el lema que aparece en el epitafio de la tumba de Enrique el Navegante, que por cierto está en la localidad de Batalla, en un monasterio dominico de Batalla, o sea que no está ni en Sagres ni está en Oporto. Bueno, pues todo ese tipo de cosas yo creo que son muy importantes porque eso nos da idea de que lo que quería conseguir el Rick, a pesar de que prácticamente no navegó y a pesar de que él no descubrió nada, pero este tipo de exploraciones y eso yo creo que es algo clave, buscar la ruta de Oriente, buscar la ruta de la India, en fin, tener el control que antes tenían los árabes, pues que lo tuvieran en este caso los portugueses y salvo alguno que otro fracaso, por ejemplo, intentaron conquistar las Islas Canarias, no lo consiguieron, porque ya era territorio por una parte genovesa y luego ya castellana y en el caso de Tánger. Pero todo lo demás, en principio, fueron éxito tras éxito hasta 1975, que es cuando pierde las últimas colonias o la dictadura de Salazar, o sea que duró muchísimo ese imperio y duró muchísimo más que el Imperio español.
Íñigo Sastre
Y por esa razón traíamos a este cronovisor, Enrique el Navegante, que nació en Oporto en el año 1394 y falleció en Sagres en 1460. Toda esa primera mitad del siglo, 15 años, décadas previas a la eclosión de los grandes descubrimientos, sobre todo en América, y rutas comerciales, se lo debemos en gran parte también a él y por eso merecía que estuviera en este croissant. Jesús Callejo, crononauta como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Nacho Ares
Pues nada, muchísimas gracias por haber ayudado a esta travesía. Que llegue a buen puerto.
Íñigo Sastre
Íñigo Sastre, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Juanjo Braulio
Muchas gracias, Nacho.
Íñigo Sastre
¿Qué nos traes esta semana?
Raúl Ferrero
Un consejo, otra gran reflexión fí la.
Juanjo Braulio
Historia es un incesante volver a empezar.
Raúl Ferrero
¿Pensáis lo mismo que Tucídides? Pues ya es hora de que empecéis. La biblioteca definitiva de la Antigüedad clásica. Una selección de obras de los mejores historiadores.
Juanjo Braulio
El relato más completo y plural de la antigua Grecia y Roma. De la mano de la prestigiosa editorial Gre.
Raúl Ferrero
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Íñigo Sastre
Qué grande tu Cd. Muchísimas gracias, Íñigo.
Raúl Ferrero
Hasta la semana que viene.
Jesús Callejo
Soy Teseo, único hijo de Egeo, rey de Atenas, y jamás me inclinaré ante un traidor. Inclínate si no quieres, déjame a mí. ¿Cómo te atreves a hablarme así?
Nacho Ares
Tu autoridad no me dice nada. Minos. He venido a segar la vida del Minotauro y a liberar a mi pueblo de las obligaciones con tu tiranía.
Íñigo Sastre
Ser Historia con Nacho Ares. Todo lo que quisiste saber de la Historia. La madrugada del sábado al domingo en la Cadena Ser.
Jesús Callejo
Más tarde, en casa de don Antonio Moreno, tuvo lugar un suceso sorprendente. Quiero contar a vuestra merced una de las más raras novedades que imaginarse puede esta cabeza, señor Don Quijote es obra de uno de los mayores encantadores que ha tenido el mundo. Ese mago estuvo aquí en mi casa y por mil escudos la compré. Responde a cuántas cosas se le preguntan. Escuchad. Dime, cabeza, ¿Qué estoy pensando en este momento? Yo No juzgo pensamientos. ¿Cuántos estamos aquí, tú y tu mujer y un caballero famoso llamado Don Quijote de la Mancha y su escudero que tiene por nombre Sancho Panza, quién habla de mí? Querría saber si mi marido me quiere bien o no. Mira las obras que te hace y lo verás.
Íñigo Sastre
Escuchábamos un fragmento de la serie de televisión de los años 70 de Cruz Delgado, a quien tuvimos ya aquí hace unas temporadas en 6 Historia, Don Quijote de la Mancha. En ese episodio en el que el bueno de Don Alonso viajaba a Barcelona y visitaba a una persona pudiente en cuya casa tenía una cabeza parlante que le podía responder a enigmas, a responder a cualquier pregunta que se le hiciera. Había una serie de interlocutores. La escena es un poco más larga, pero es curioso. Es curioso como este tipo de artefactos son tan singulares, incluso en el siglo XVII. Y si echamos la vista atrás, el mundo de los autómatas y las cabezas parlantes tienen una historia de siglos mucho más antigua a esta referencia del barroco de la obra de Miguel de Cervantes. Sobre la mesa de Ser Historia tenemos un libro que acaba de publicar la editorial Almuzara llamado Autómatas y cabezas parlantes, cuyo autor, Raúl Ferrero, ya nos atiende desde la Cadena SER en Barcelona. Raúl, bienvenido a ser historia.
Raúl Ferrero
¿Qué tal, Nacho?
Íñigo Sastre
Bien hallado que estás en Valencia. ¿Por qué he dicho yo Barcelona? Porque estábamos hablando del Quijote en Barcelona y he dicho que estabas en Barcelona, pero estás en la Cadena SER en Valencia. Claro que sí, Raúl. Es una historia. En realidad, los autómatas y las cabezas parlantes es una historia del anhelo de crear vida, de intentar hoy, en los últimos años, la genética, todos estos experimentos, se ha conseguido clonar un mono ahora y tal, pero la creación de autómatas, de robots que simulan el movimiento y el pensamiento humano también es algo muy ancestral, incluso nos puede llevar al mundo antiguo.
Raúl Ferrero
Así es, Nacho. Yo creo que todas las civilizaciones, desde las más antiguas, nos podíamos remontar incluso a la civilización sumeria, ya tienen ese afán de querer imitar a los dioses de alguna forma, no sólo en la creación de vida artificial, que como lo vemos viene reflejado en estos autómatas, sino en la creación de vida, incluso orgánica, cuando en el siglo XVI, XVII, también se intenta llevar a cabo la creación de esos homúnculos, pero sobre todo también ese afán de ser inmortales y que como tú bien dices, cada día se va logrando en los laboratorios desde el punto de vista genético. Y sí, es ese ansia de crear vida de la nada, ese hecho de jugar a ser dioses de alguna forma, lo que hace que todas esas civilizaciones, pasando también por la egipcia, como no podría ser de otro modo, la griega, la romana, incluso en la Edad Media, hayan tenido ese afán de creación de vida.
Íñigo Sastre
¿Cuándo nacen realmente estos primeros intentos por crear estos autómatas, estos robots? Ahora lo podremos definir un poco.
Raúl Ferrero
Sí, bueno, la primera referencia literaria la tenemos hace 2000 años, ni más ni menos, en el Satiricón de Petronio, donde ya se habla de un sirviente, un androide, que lleva a cabo esas tareas en los banquetes. Y el primer autómata del que se tiene constancia lo podemos encontrar en Hefesto, dentro de lo que es la mitología griega. Pero yéndonos incluso más hacia atrás en los años, podríamos hablar de 1500 a. C. Ni más ni menos, con los colosos de Memón en Etiopía, o incluso en la propia civilización sumeria, donde también se hace referencia en ese mito de Gilgamesh, de también un sirviente de algún.
Íñigo Sastre
De alguna forma es curioso este tipo de. Bueno, estoy utilizando el término artefacto. El otro día lo comentaba con unos compañeros, mucha gente, por copiar del mundo anglosajón, utilizamos artefacto para hablar de una pieza arqueológica. Y un artefacto en castellano no es eso, un artefacto en castellano es un mecanismo, una máquina, un jarrón, no es un artefacto, es un botijo, no tiene mayor historia. Pero aquí, hablando de autómatas y de esas cabezas parlantes que en ocasiones tenían esos mecanismos, sí que podemos utilizar el término artefacto. Estos aparatos además, en muchas ocasiones están vinculados no tanto al entretenimiento, como podríamos pensar ahora, sino al mundo religioso en ocasiones también.
Raúl Ferrero
Sí, de hecho en las civilizaciones más antiguas tenían esas funciones litúrgicas o místicas religiosas, porque lo que se pretendía era de alguna forma, tener esa capacidad de asombro a los fieles que acudían a esas ceremonias. Lo que pretendía, como tú bien dices, estos aparatos, estos aparatajes, estas máquinas, era generar todo un efecto milagroso, causar en cierto modo también miedo en la población, de alguna forma, para que se respetara, se claudicara de alguna forma a esos dioses. Y así lo tenemos reflejado, por ejemplo, en Alejandría, con dos estatuas, Venus y Marte, que se abrazaban caminando por unos rieles, donde el mecanismo es que una era de hierro y la otra de magnetita, y evidentemente este abrazo divino causaba ese temor, esa impresión en los fieles. Posteriormente, efectivamente, se derivó ya en una capacidad de divertimento, sobre todo en la monarquía, en la nobleza, y posteriormente también cuando entran los ajedrecistas y todo el tema del ilusionismo.
Íñigo Sastre
Es lo que te iba a preguntar precisamente tiene mucha relación con la magia, con el ilusionismo. Yo soy un gran aficionado a todo aquello relacionado con la historia de la magia, y como mago aficionado, miembro de la Sociedad Española de Ilusionismo, me consta que todos estos aparatos los utilizamos mucho, y yo he profundizado también en la historia de esa vertiente mágica de los autómatas, más ya no tanto en un terreno religioso como para buscar el asombro, o mejor dicho, el miedo o la sorpresa del creyente por medio de la intermediación de una divinidad, sino buscar la sorpresa precisamente por un fenómeno, por un efecto extraño.
Raúl Ferrero
Claro, fíjate que por ejemplo, John Dee, siglo XVI, es el primero que empieza a combinar esa ciencia utilitarista de estas invenciones con investigaciones paranormales. Pero es que posteriormente, ya en el siglo XIX, Jean Eugène Robert Dudin, quien fue el padre de la magia moderna, no sólo es ilusionista, sino que también era relojero. Es decir, se empieza a combinar de alguna forma, a partir del siglo XVIII, todos los mecanismos de la relojería, que tan importante es para los autómatas, con también todo el tema del ilusionismo. Y posteriormente tenemos también el abatemical, siglo XVIII, y luego, como no podía ser de otro modo, los ajedrecistas de Leonardo Torres, Quevedo, donde se combina en cierto modo, como bien dices, ese ilusionismo, o Von Kempelen con su ajedrecista.
Íñigo Sastre
También allá en Valencia tenéis una tienda de magia extraordinaria, la Varita Mágica, que está al lado de la estación del AVE, que yo siempre que voy cruzo la acera para ir a la tienda y comprar cachivaches y comprar cosas. Os la recomiendo. Estás hablando Raúl Ferrero, autor de este libro Autómatas y cabezas parlantes, publicado por Al Muzara. Has mencionado los ajedrecistas, quizás uno de los más populares de todos es el famoso El turco del siglo XVIII, que era capaz de realizar una serie de movimientos, de jugadas. Se especuló con la posibilidad de que hubiera alguien dentro, de que tuviera unos mecanismos muy complicados, pero eso en realidad lo que hacía era aumentar un un poco la sorpresa, la leyenda y el misterio que había alrededor de esta figura.
Raúl Ferrero
Claro, pero yo al final, mucha gente criticó esta forma de actuar porque creía que era una especie de engaño. Y al final yo creo que no había ninguna intención de engañar al público, yo creo que era más un divertimento, realmente. Y efectivamente era un muñeco, podríamos decir, vestido con ropajes turcos y delante tenía una caja donde tenía una doble. Había una doble apertura, de alguna forma la parte delantera se abría, se veían todos los mecanismos que esta caja tenía y en la parte trasera se dice que estaba escondido. Incluso se llegó a cuestionar que era el propio Von Kempelen quien llevaba a cabo los movimientos del tablero de ajedrez. Lo cierto es que muy bueno tendría que ser aquella persona que estaba ahí escondida, porque nunca nadie llegó a vencer ninguna partida de ajedrez. Incluso Napoleón Bonaparte.
Íñigo Sastre
Desde luego, es un personaje que ahora creo El Turco, porque hubo varias copias, una de ellas está en Estados Unidos, en un museo, lo tiene un mago. Son realmente sorprendentes, sobre todo porque estamos pensando en el siglo XVIII, porque hoy hablaríamos de mecanismos muy complicados, con circuitos, con chips, pero en aquella época eran todo cables y palanquitas.
Raúl Ferrero
Claro, fíjate Nacho, que estamos hablando de creaciones y de inventos ingeniosos, y yo creo que esta palabra es muy importante, ingeniosos, porque eran creaciones de genio, eran creaciones de gente que tenía una enorme sabiduría en muchísimas materias, ya fuera geometría, matemática, física, astrología, astronomía, etc. Y efectivamente, como tú bien dices, únicamente se basaban de poleas, cuerdas, hilos, engranajes, nada más. No había ninguna fuerza exterior, externa que llevara a cabo esos movimientos, ni había electrónica, ni electricidad, ningún motor que llevara a cabo esas capacidades de movimiento. Eso es lo que hace sorprendente a estos autómatas. Y no te digo nada ya de lo que fueron las cabezas parlantes.
Íñigo Sastre
Las cabezas parlantes, en teoría, podríamos explicar que eran más toscas en el Quijote, sabíamos que era una cabeza colocada sobre una mesa y debajo de de la mesa había una persona que era la que interactuaba y hablaba a través de esa oquedad que había en el interior de la cabeza y parecía que era ésta la que estaba respondiendo las preguntas. Pero las cabezas parlantes también tienen ese elemento más humano, porque no solamente se mueven, es decir, un autómata se mueve pero no habla, y una cabeza parlante no se mueve pero habla, que es lo que le da esa inteligencia y ese temor también me atrevería a decir, sorprende un poquito más. ¿Cuándo nacen estas cabezas parlantes?
Raúl Ferrero
Bueno, el tema de las cabezas parlantes nos tenemos que remontar a la Edad Media, siglo XIII prácticamente, sobre todo con Silvestre II Gerber de Urillac, el Papa Mago, el Papa del año 1000, Papa Druida, fíjate lo que hablaba anteriormente, conocía del drivium, gramática, lógica y retórica y del quadrivium, que era la aritmética, geometría, astronomía y música, ni más ni menos. Es decir, no estamos hablando de cualquier persona, no estamos hablando de gente que no tuviera conocimientos. Inventó el astrolabio, el reloj de péndulo, el taquígrafo y evidentemente llevó a cabo la creación de esta cabeza parlante, la cual se valía de una serie de fuelles por los cuales entraba el aire y respondía sí o no a las preguntas que se le hacían. Había un código binario, de alguna forma se adelantó en muchísimos siglos al código binario de Boul. Y esta cabeza parlante, en la primera ocasión que Silvestre II le pregunta si va a ser papa, y la cabeza parlante le responde que sí, y luego lo más sorprendente es la segunda pregunta que le hace y es si iba a fallecer, si acudía a Jerusalén, y la cabeza parlante le dijo que sí. Por tanto, Silvestre II lo tenía claro, es decir, con no ir a Jerusalén no peligraba su vida. ¿Pues bueno, la casualidad o no tanto, hizo que celebrando una misa se desplomara y preguntara a sus clérigos, a sus compañeros, les dijera qué ha ocurrido si la cabeza parlante me dijo que si no iba a Jerusalén no iba a fallecer? Y le respondieron que estaba celebrando la misa en Nuestra Señora de Jerusalén. Por tanto, hasta ahí esta cabeza parlante pudo acertar. ¿Casualidad o no? Bueno, Gervais d' Urillac fue acusado de brujería de hechicería, de pactos con el diablo. Evidentemente fue una época en la Edad Media donde se perseguía todo este tipo de herejías.
Íñigo Sastre
De alguna forma es un mundo apasionante realmente todo aquello relacionado con los autómatas que lo comentabas ahora, quizás la época de eclosión podríamos decir que es el siglo XIX, cuando se combina con la historia de la magia, el ilusionismo y se busca un espectáculo más de entretenimiento, de sorpresa para el público, con la presencia de Jean Pierre Houdin, el mago francés, que es un poco el inspirador de todos estos fenómenos.
Raúl Ferrero
Sí, claro, y sobre todo yo creo que uno de los de los que yo mayor relevancia pongo que es Jack Droz, estamos hablando siglo XVIII, pero fíjate, relojero suizo, donde lleva a cabo la creación de tres autómatas que hoy en día aún se pueden contemplar en el museo de Neuchâtel. Yo creo que esto es muy importante porque ninguna autómata o creación antigua ha llegado hasta la actualidad. Es a partir del siglo XVIII cuando algunos de ellos los podemos aún contemplar en algunos museos. Pues fíjate Nacho, que Jack Dross llevó a cabo la creación del escritor. Este autómata humanoide podía escribir cartas y poemas con su pluma y su tintero. Incluso podía hacer dibujos y líneas rectas y curvas. Pero fíjate que incluso movía los ojos y la cabeza para seguir ese movimiento del lápiz. Incluso podía soplar para secar la tinta. Fíjate que estaba compuesto por más de 6.000 piezas. Debería de ser algo tremendamente espectacular verlos en funcionamiento. Y como este escritor tenía también el músico o la pianista que incluso se levantaba y hacía una reverencia al público cuando terminaba de tocar el piano.
Íñigo Sastre
Estaba hablando de Robert Houdin y me ha salido el nombre de Jean Pierre Houdin, que es un arquitecto que ha sacado unas teorías sobre la construcción de las pirámides y ha mezclado los nombres. Me he dado cuenta enseguida. Robert Houdin es el mago francés del siglo XIX, de quien precisamente Eric Weiss, más conocido como Harry Houdini, tomó el nombre para convertirse en el pupilo, el heredero de la magia de Robert Udán. Ya para ir acabando, Raúl, autor de este libro Autómatas y cabezas parlantes. Yo no sé si estarás conmigo, pero yo creo que la historia de los autómatas nunca ha acabado. Es decir, no ha acabado. Podríamos hablar de autómatas clásicos pero hoy incluso los juguetes, los los referentes más cercanos a nosotros tienen muchos aspectos vinculados a ese mundo tradicional de los autómatas. Los tenemos normalizados, los tenemos asimilados, pero autómatas seguimos construyendo y siguen existiendo.
Raúl Ferrero
Sí, yo creo que siempre que haya esa capacidad de asombro en cualquiera que coja un mecanismo acuerda, ahí habrá un autómata de alguna forma esa es la finalidad que tenía. Es cierto que yo termino el libro con Leonardo Torres Quevedo, que fallece En el año 36, estalla la guerra civil y prácticamente la capacidad creadora durante la posguerra desaparece. Y ya en los años 80 nos metemos con el tema de la robótica, los primeros ordenadores y yo creo que ahí es donde finaliza de alguna forma esas creaciones de genio que hablábamos anteriormente tan fascinantes como eran los autómatas. Hoy ya entra en juego la robótica, la inteligencia artificial y es otro tema que yo creo un poco tiene que ver ya con el tema de. Llámame romántico si quieres. Más artesanal, Claro, exacto, más artesanal, más de creaciones de mecanismos internos que no tienen ningún tipo, como te decía anteriormente, fuerza exterior que los mueva.
Íñigo Sastre
¿Cuál es tu ejemplo preferido de los autómatas a los que has podido acceder o cuya historia te ha sorprendido?
Raúl Ferrero
Bueno, pues a mí los ajedrecistas de Leonardo Torres Quevedo, porque siempre se habla del hombre de palo de Juanelo Turriano, que también se discute si realmente hoy en día está en el Museo Metropolitano de Nueva York o realmente desapareció, o si realmente se movía o no, hay diferentes teorías en eso, pero realmente los ajedrecistas de Leonardo Torres Quevedo, que hoy en día se pueden contemplar en Madrid, en la Escuela de Ingenieros de Telecomunicaciones, en la Universidad Politécnica hay un museo dedicado a él, nos han llegado hasta la actualidad. Y era fascinante porque fíjate que el rey, la torre blanca navaja que mate al rey negro en 63 jugadas, es decir, tenía un algoritmo de alguna forma que permitía que nunca nadie le pudiera ganar a esa máquina. Incluso hay una fotografía del rey emérito jugando con estos ajedrecistas en el Palacio de Cristal del Retiro y que evidentemente tampoco le pudo vencer. Para mí es fascinante y sobre todo porque no se le ha hecho la justicia merecida en nuestro país, incluso en las cataratas del Niágara, el teleférico que las cruza fue construido por Leonardo Torres Quevedo.
Íñigo Sastre
Es un personaje realmente sorprendente, un cántabro universal que tuvo la fortuna también, quizás el éxito de todo su trabajo vino por estar en Madrid también finalmente y trabajar desde aquí, pero el ingenio se lo traía del norte. Es uno de los grandes olvidados. Nosotros hemos dedicado varios bloques aquí en Ser Historia en las temporadas que llevamos haciendo el programa, pero es un personaje para mí muy especial y merece un recuerdo, como estamos haciendo en estos últimos minutos de la charla con Raúl Ferrero, autor de Autómatas y Cabezas parlantes, publicado por Almuzara. Raúl, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Raúl Ferrero
A ti, Nacho, siempre.
Jesús Callejo
Mire vuestra merced que aquello que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento y lo que en ellos parecen brazos son las aspas que volteadas del viento hacen andar la piedra del molino.
Íñigo Sastre
Ser Historia con Nacho Ares. Todo lo que quisiste saber de la historia la madrugada del sábado al domingo.
Jesús Callejo
En la Cadena Será.
Íñigo Sastre
Seguimos en Ser Historia en nuestro particular libro de historia. Pasamos una nueva página y lo hacemos en esta ocasión con una nueva entrega de El Blues de la Ciencia, esa sección que nuestro compañero astrofísico, profesor de la Universidad de Valladolid, Francisco Sáez Requena, nos trae cada pocas semanas. Fran, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Francisco Sáez Requena
Hola Nacho, encantado.
Íñigo Sastre
Fíjate, quizás uno de los. Aquí sí que podríamos decir artefactos, porque a mí a veces cuando me hablan de objetos arqueológicos como artefactos, que es un false friend que dicen los ingleses, lo traducimos como un objeto, una pieza, un artefacto es una máquina, una especie de mecanismo que tiene un sistema de ingeniería o lo que sea, que le hace funcionar de una forma determinada. Encontrar un casco no es un artefacto, eso no tiene nada de artefacto. Pero sí que vamos a hablar de artefactos, vamos a intentar mirar al cielo para descubrir la historia de esos telescopios, que yo creo que fue el primer anhelo del ser humano, intentar buscar un aparato que aproximara la lejanía de las estrellas y los planetas, que más o menos los podía divisar a simple vista, pero que con un aparato, lógicamente podía disfrutar y conocerlos mucho mejor. ¿Cuándo nacen estos primeros telescopios?
Francisco Sáez Requena
Bueno, yo pondría la fecha en el siglo XVII. Hay gente que siempre habla que fue Galileo el inventor del telescopio y no es así. El telescopio fue descubierto o inventado, ya que estamos hablando de artefactos, por un científico holandés, Hans Lippers, que cogió dos lentes, una era para enfocar la luz y otra para ampliar la imagen. Y esto inicialmente, digamos que el uso que se le dio era o bien para ver los barcos según se alejaba del puerto.
Íñigo Sastre
El clásico catalejo de los piratas de toda la vida, o bien.
Francisco Sáez Requena
Para espiar al vecino o a la.
Nacho Ares
Vecina, o la vecina o la vecina.
Francisco Sáez Requena
Claro, la utilidad que se les daba. Pero sí que es verdad que fue después Galileo, Galileo en el año 1609, el que lo utiliza precisamente para hacer observaciones astronómicas. Y esto es un hecho realmente importantísimo, porque debido a esas observaciones que hace Galileo Galilei, que después precisamente las apunta en sus libros, hay un libro de el, Siderius Nuncius, el mensajero del cielo, mensajero brillante, no sé exactamente cuál es la traducción, donde hace a mano unas representaciones de la Luna realmente impresionantes. Es que ahora ves la Luna con un telescopio y dices, es que casi casi Galileo las estaba haciendo ya a mano. Y eso es importante porque como te decía, a partir de ahí es cuando aparece realmente lo que nosotros entendemos por el método científico y ahí tiene una gran importancia precisamente este artículo artefacto o este aparato en lo que es la ciencia.
Íñigo Sastre
Claro, porque decíamos antes, imagino que en la antigüedad había ciertas lentes muy primitivas, incluso en el museo del Cairo yo conozco una lente que es de época persa, del siglo V antes de Cristo, y que es como una pequeña lupa que aumenta, no sabemos si sub utilizaba como tal o no, o simplemente es un trozo de vidrio con una aberración que de forma casual hace aumente lo que tienes delante. Pero ya imagino que en la antigüedad, mirando a ojo. Pero la evolución de los telescopios va paralela a la evolución de la óptica. De la óptica y de la física, en ese sentido.
Francisco Sáez Requena
Claro, es que mira, cuando nosotros hablamos de telescopios, nosotros distinguimos en dos tipos lo que son los refractores, que son precisamente los que utilizan las lentes, muy difíciles de fabricar, porque la lente hay que pulirla muy bien, que no tenga un tipo de aberración que se denomina aberración cromática. Las lentes son muy pesadas, entonces construir un telescopio con un diámetro considerable utilizando lentes, tiene mucha dificultad. Y entonces, alternativa a lo que son los telescopios refractores, están los reflectores, que lo que hacen es utilizar espejos, pulir un espejo es mucho más sencillo, es mucho más barato y bueno, en función también, es verdad, de lo que vayamos a observar, se puede utilizar uno u otro. Entonces, en el mundo de la astronomía, astrofísica, digamos que maneja estos dos tipos de telescopios. Es verdad que a medida que ha ido evolucionando un poco, sobre todo la técnica de fabricar los telescopios, la técnica de pulir, la técnica de fabricar esos espejos, pues ha ido evolucionando precisamente ese tipo de telescopio.
Íñigo Sastre
Es en el siglo XVIII cuando William Herschel, un astrónomo, crea lo que tú acabas de decir, quizás el primer gran telescopio reflector con un 1,2 m de diámetro, que ya lo hacía bastante grande e imagino que con él se podía ver muchísimas cosas.
Francisco Sáez Requena
Claro, es que bueno, primero acuérdate que Herrscher era músico.
Íñigo Sastre
Bueno, esta gente era polímata, le daba igual hacer una cosa que otra.
Francisco Sáez Requena
Lo que pasa es que en las manos de Herschel, esto es una cosa muy curiosa, que hay un libro de astronomía y tanto él como su hermana se se aficionan tanto, tanto, tanto a la astronomía que abandona su parte de músico y se dedica prácticamente a esto, desde el punto de vista profesional. Pero sí, como decías, claro, construye un telescopio reflector de 1,2 metros de diámetro y fíjate, jerseys es el descubridor del planeta Urano, cosa que muy poca gente lo sabe. Además descubre un montón de galaxias espirales. Sí que hay que decir que siempre tenemos la sensación de que lo que importa en un telescopio son los aumentos, y no es verdad. Más importante que los aumentos es la cantidad de luz que podemos capturar con el telescopio. Porque, en definitiva, en astronomía lo que hacemos es eso, es trabajar con luz. La luz es información. Cuanto más luz seamos capaces de capturar, más información. Vamos a eso.
Íñigo Sastre
Pasa igual ahora con las cámaras fotográficas. Hay algunas cámaras que tienen 30 o 50 megapíxeles en las fotografías, pero la sensibilidad del sensor es mínima, no hay nada de luz y las fotografías son muy, pero que muy malas. Y hay otras que tienen más sensibilidad y menos megas en el tamaño de la fotografía y son infinitamente mejores esas fotos. ¿Sucede algo parecido con los telescopios?
Francisco Sáez Requena
Sí, algo similar, algo similar.
Íñigo Sastre
Y tenemos que esperar al siglo XIX, para empezar, ver ya casi me atrevería a decir, los primeros grandes telescopios más similares, más parecidos, en el mismo camino de lo que son en la actualidad.
Francisco Sáez Requena
Sí, y sobre todo se introduce instrumentación nueva en el telescopio. Acabas de hablar de las cámaras. Nosotros ahora cuando vamos, nosotros hacemos observaciones profesionales, vamos al observatorio, por ejemplo, a los de Canarias, o vamos al observatorio de Calar Alto en Almería. Realmente nosotros no ponemos ya el ojo en el ocular, sino que va todo informatizado con las cámaras CCD para tomar imágenes. Entonces sí que es verdad que En el siglo XIX hay un astrónomo francés, Jules Janssen, y otro inglés, Norman Lockhart, que inventan lo que es el espectroscopio, que lo que hace es dividir la luz en sus distintos colores o longitudes de onda. Y esto en la astronomía fue muy importante acoplarlo a lo que son los telescopios, porque nos da información del objeto que nosotros estamos mirando. De alguna manera, el espectro de un planeta, el espectro de una estrella, nos está diciendo de alguna manera, desde el punto de vista químico, de qué está hecho. Los elementos químicos tienen un espectro que es más o menos como su DNI. Si somos capaces de obtenerlo, sabemos de qué compuesto químico se va a obtener. Y esto en el mundo de la astronomía fue un paso muy importante, poder acoplar precisamente estos aparatos a estos otros aparatos que son los telescopios.
Íñigo Sastre
Además, lo acabas de decir, ya, ¿No hay que quitarse un poco de la imaginación? La idea esa de poner los ojos, los binoculares, para poder ver lo que hay a través del telescopio. Incluso los más modernos, como el telescopio espacial Hubble lanzado en el 90, 1990 o el lanzado en el 91, ya te mandan la señal desde allí. Te mandan la señal desde allí y aquí la recibes en el monitor y trabajas con ella y no te manchas los ojos. Las películas cómicas que ponía los gafas.
Francisco Sáez Requena
El tema de lanzar los telescopios espaciales es porque, claro, la atmósfera terrestre está muy bien, evidentemente sin ella no podríamos vivir, pero desde el punto de vista astronómico, pues es un hándicap importante, porque hay ciertas longitudes de onda que a la superficie de la Tierra no llegan. Y es una información muy interesante y muy rica de los cuerpos celestes. Entonces lo que se hizo fue lanzar precisamente el telescopio espacial Hubble fuera de la atmósfera para poder capturar esas señales que no son capaces de llegar a la superficie de la Tierra. Y es que el Hubble nos abrió una visión del Universo totalmente desconocida. Y ahora, por ejemplo, que se ha lanzado hace poco el telescopio espacial James Webb en el año 2021, pues ocurre lo mismo. Estamos teniendo una visión del Universo gracias a estos aparatos, gracias a esta instrumentación, gracias a los telescopios, que era totalmente desconocida y obviamente suponiendo un avance científico, pues inicial impresionante.
Íñigo Sastre
Mucho es lo que queda por aprender y estudiar de esta Historia de la Ciencia, como hacemos cada pocas semanas de la mano de nuestro astrofísico y divulgador científico y profesor de la Universidad de Valladolid preferido, Francisco Sanz Requena. Fran, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de Historia.
Francisco Sáez Requena
Muchísimas gracias, Aken.
Jesús Callejo
Un abrazo.
Raúl Ferrero
Las llamas devorando la ciudad y delante.
Jesús Callejo
Eneas con su anciano padre Anquises cargado a la espalda y su hijo Ascanio de la mano.
Enrique el Navegante
Es su primera visión de Troya.
Jesús Callejo
Querido, querido colega, Hay descubrimientos arqueológicos que.
Raúl Ferrero
Empiezan a ver la luz antes siquiera de hundir una pal en la Tierra.
Íñigo Sastre
Ser Historia con Nacho Ares. Todo lo que quisiste saber de la Historia la madrugada del sábado al domingo en la Cadena SER.
Vicente Lloret Guía
A mí personalmente, cuando me hablan de Alejandro VI, lo primero que me viene es Renacimiento y Edad Moderna, ya que el papado de Alejandro VI marcará ese inicio, a mí personalmente. Luego, si hablamos de Alejandro VI en general, probablemente la visión pública será muy diferente, pero desde un punto de vista político, social, cultural, para mí Alejandro VI es la puerta del Renacimiento, una de las épocas más gloriosas de la historiografía, del arte y de la cultura. Es que claro, el hecho de tener hijos los papas era una cosa muy corriente en aquella Roma a las puertas del Renacimiento. El mismo Inocencio VIII, que fue el Papa anterior a Alejandro VI, tuvo hijos. El mismo Papa Alejandro tuvo 9 hijos, que sepamos o que tengamos constancia a día de hoy. Y la verdad es que muchos papas sucesivos, entre ellos los Medici, que también tuvieron una larga lista de linaje a sus espaldas, tuvieron hijos. La verdad es que era una cosa bastante corriente, era una cosa bastante normal, aunque no eran hijos legítimos, eran sobrinos. De cara a la sociedad.
Íñigo Sastre
Recuperábamos de nuestro archivo la intervención de Vicente Lloret Guía en ese programa que hicimos en el Palacio Ducal de Gandía, el número 730 lo tengo aquí anotado en el cuaderno. Es que no sabía si era un 3 o un 0. Hemos hecho realmente dos programas desde Gandía, hablando de los Borja, hablando de los Borgia, el 599 y el 730. Os invito a que busquéis en los podcasts de Serpodcast estos programas para completar un poco también lo que vamos a hablar a continuación. Queremos hablar de esta familia tan extraordinaria, queríamos hacerlo también desde un punto de vista quizás más aséptico, más contextualizado en el momento que les tocó vivir a esas puertas del Renacimiento, a finales de la Edad Media, y cómo una familia relativamente modesta de la costa española de Valencia consigue llegar a dominar prácticamente el orbe conocido, sobre todo alcanzando el papado, que era como controlar prácticamente muchos de los tentáculos que mantenía el poder en la Europa de entonces. De todo esto y de mucho más trata la novela En el nombre del poder, publicada por Ediciones B, cuyo autor, Juanjo Braulio, nos atiende ya no podía ser desde otro lugar que desde Valencia, desde la Cadena SER en Valencia. Juanjo, bienvenido a Ser Historia.
Juanjo Braulio
Bien hallado, Nacho, muchísimas gracias, un verdadero placer estar aquí.
Íñigo Sastre
Lo comentaba ahora, hemos hecho ya varios programas de dedicados a la familia de los Borja, cómo llegan al poder. Antes me comentabas a micrófono cerrado que hemos estado hablando, una definición que yo he anotado aquí en el cuaderno, que era una familia realmente de labradores ricos, más allá de gente noble, eran labradores ricos.
Juanjo Braulio
Sí, bueno, eran de la pequeña nobleza de Xàtiva, lo que en Castilla eran los hidalgos que aquí se llamaban aquí en el antiguo Reino de Valencia, les cavallers, caballeros, eran pequeña nobleza, antiguamente de origen militar probablemente eran caballeros que habían venido en la conquesta de Jaime I y que habían recibido unas tierras en Xàtiva y en Caná, que era de donde venían. Y llegan básicamente gracias a una cosa que, como decíais en la introducción y que comentaba Isena, el Palau Ducal de Gandía, abren la puerta del Renacimiento gracias a una cosa que entonces era toda una novedad, gracias a la educación. Es el primer Papa Borgia, Calisto III, Alfonso de Borcha, el primero que llega a la universidad, entonces eclesiástica, no había otra. A partir de ahí, en el momento que se convierte en doctor en los dos derechos y truche iure, que se llamaba en Derecho Civil y en Derecho Canónico, se convierte en obispo de Valencia y en canciller del rey Alfonso el Magnánimo, suministro de exteriores, para entendernos en términos modernos. Y a partir de ahí, gracias a su participación a la hora de resolver definitivamente el Cisma de Occidente, es él el que va a Peñíscola y convence al sucesor del Papa Luna, el antipapa Clemente VIII, de que abdique en el Papa de Roma, en Martín V, en el Papa o don Colonna, cuando su sucesor, mejor dicho, Nicolás V, le nombra cardenal, cardenal de los Cuatro Santos Coronados. Y a partir de ahí es cuando los Borgia ponen un pie en Roma, en la Ciudad Eterna, como un cardenal. Era ya un hombre muy mayor, tenía setenta y tantos años. Y después, a la muerte del papa Nicolás V, se produce un cónclave. Las dos grandes familias romanas, que eran los Orsini y los Colonna, no consiguen ponerse de acuerdo a la hora de elegir a un papa. Y entonces deciden elegir a un anciano extranjero, sin apenas amigos, muy mayor, básicamente para ganar tiempo. Y después de elegirlos se pusieron de acuerdo en que se habían equivocado gravemente, porque el viejo Calixto en tres años le dio tiempo a convocar una cruzada para intentar recuperar Constantinopla, a pelearse con el rey de Nápoles, que él mismo había investido, Alfonso el Magnánimo, al rey de Aragón, que se peleó con él, intentó colocar o ungir como rey de Nápoles a uno de sus sobrinos, a Perejuis de Borja, que era el hermano mayor de Rodrigo, el futuro papa. Y a Rodrigo, su sobrino de 19 años, lo nombra cardenal y vicecanciller de la Iglesia. El vicecanciller es un cargo que ya no existe en la burocracia vaticana, pero era básicamente el jefe de la burocracia vaticana, una especie de ministro de Hacienda, de Interior, de Fomento, todo a la vez. Y no lo debió hacer mal, porque los cuatro papas siguientes a su tío Calixto lo mantuvieron en el cargo hasta que 30 años después, el 11 de agosto de 1492, él mismo es elegido papa con el nombre de Alejandro VI. Así es como llegan. Gracias a la educación, básicamente.
Íñigo Sastre
Claro, es un detalle que hay que tener en cuenta, porque podríamos pensar el poder de la familia, todo eso está muy bien, pero realmente tiene que tener unos valores. A ver, unos valores, más que valores, una formación, sobre todo porque hay que verlo, no con ese presentismo, hay que verlo en el contexto de la época. Lo decía Vicent Lloret en esa introducción que hemos puesto. Quizás podemos criticar con razón que los papas en aquella época tuvieran hijos, hijos naturales, los que llamaban sobrinos, pero bien es cierto que era algo absolutamente normalizado y no solamente los papas, los curas, los frailes, todo el mundo.
Juanjo Braulio
Sí, sí, bueno, de hecho yo iría un poquito más allá, es decir, no podemos equiparar a los papas, básicamente a partir de los acuerdos de Letrán, que cuando el papa, es decir, de la unificación italiana, cuando el papa de Roma se convierte en un líder espiritual más que en un jefe de Estado, aunque lo eran entonces y lo sigue siendo, el papa Francisco sigue siendo un jefe de Estado, con todas sus consecuencias, de un Estado minúsculo, de poco menos de un kilómetro y medio cuadrado, pero sigue siendo el jefe de un Estado. Los papas del Renacimiento eran papas príncipes, eran papas reyes, además de su magisterio espiritual, que lo tenían evidentemente, tenían además un poder temporal y no pequeño, porque eran los príncipes de prácticamente toda la Italia central, desde el Adriático al Tirreno aproximadamente, es decir, toda la parte central italiana eran los Estados Pontificios, el patrimonio de San Pedro que se llamaba, y como príncipes se comportaban como tales, con lo cual lo de tener hijos era la única manera además de gestionar aquello, porque además el papado en el Renacimiento era el único principado de Europa que no era hereditario, es decir, cada muerte del papa se elegía otro y se elegía otro, pues era el colegio cardenalicio conclave el que los elegía, con lo cual no tenían muchas veces más remedio que rodearse de su gente para poder básicamente gestionar aquello y además con la certeza de que no lo iban a poder legar. Es decir, cuando ellos desaparecieran, su familia, todos sus cargos, todo lo demás también probablemente iba a desaparecer, con su poder también iba a desaparecer. De ahí que durante siglos las presiones y la política para elegir un papa fuera tan tremendamente intensa, porque era mucho lo que estaba en juego, y que tuvieran hijos, aunque les llamaban sobrinos, como tú bien has dicho, no sólo era cuestión de papas, cardenales y obispos, también era cuestión de reyes y de príncipes. Como muestra un botón, en esta época Fernando el Católico tiene un hijo natural, que es Alfonso de Aragón, que fue nombrado arzobispo de Zaragoza con seis años, básicamente, no para que el niño fuera arzobispo de nada, ni tuviera que gestionar nada, sino simplemente para que su padre controlara las rentas del riquísimo arzobispado de Zaragoza. Era una cuestión meramente política.
Íñigo Sastre
Desde luego que sí. Una de las cosas que me ha llamado la atención y me ha gustado de tu novela En el nombre del poder, y que hacía mucho tiempo que no lo veía, era ese dramatis personae que hay al principio. A mí me recordaba un poco a las novelas de Agatha Christie que yo leía siendo niño, donde había una lista de los protagonistas al comienzo, porque si no te liabas y te perdías tanta gente que aparecía en la historia. Y esto es un poco un síntoma de lo mismo. Hay mucha gente alrededor, no solamente en la familia de los Borgia, sino alrededor de la familia. Tienes que tener muy presente quién es cada uno para no perderte.
Juanjo Braulio
Y gente además que después te asombra que tuvieran relación con los Borgia de una manera tan estrecha y tan importante. Y como decía Vicent Lloret en el Palau Ducal, esa puerta del Renacimiento. Como muestra un botón, Leonardo da Vinci, después de ser el ingeniero del duque de Milán de Ludovico Sforza, fue fichado por César Borgia como ingeniero militar, y fue el ingeniero militar de César Borgia durante sus campañas en la Romagna. También Miguel Ángel, por ejemplo, se dice, es muy divertido soñar con esto, pero bueno, como dicen los italianos, sino evero event trovato, que la Piedad de Miguel Ángel, el rostro de Jesús, de la Piedad de Miguel Ángel, está basado en el rostro de Juan de Gandía, del hijo mayor del Papa Alejandro, que fue asesinado en junio de 1497, porque la piedad es más o menos de esa época, y se sabe que Miguel Ángel estaba en Roma en esa época. El protagonista de la novela está narrada a través de los ojos de Miquel de Corella, que es un personaje que existió, que era el verdugo personal de César Borgia, y que toda Italia aprendió a temer bajo el nombre de Don Micheletto. Don Micheletto, después de la caída de los Borgia, fue fichado por Florencia, por la señoría de Florencia, fue fichado para organizarles una milicia, y el que lo fichó fue el mismísimo Nicolás de Maquiavelo, que era amigo personal suyo. Hay toda una serie de los Borgia, están en el cruce, en una encrucijada como pocas ha tenido la historia durante mucho tiempo. Famosísima es la frase que sale en El tercer hombre de Carol Red, cuando Orson Welles le dice a uno de los fíjese usted que en los 30 años de dominación de los Borgia, en Italia hubo asesinatos, crímenes, guerras, pero también Miguel Ángel, Leonardo y Rafael. Y en Suiza, Por el contrario, 500 años de paz. Solada el reloj de Cook.
Íñigo Sastre
Desde luego que sí, Toda la razón del mundo. Y a pesar de todos esos logros, a pesar de todos esos avances, esa educación, esa formación, esos cambios, hay que pensar también que los Borgia fomentaron el movimiento artístico de la época, con mecenazgos, con fundaciones, con un montón de aspectos que quizás se diluyen en el paso del tiempo, y nos quedamos con. Simplemente, con esos hijos, con esos asesinatos, con esos envenenamientos, con esas cosas que son los pilares, iba a decir sólidos, porque no podemos negar la evidencia de una leyenda negra, sin lugar a dudas, que podemos tildar así, podemos llamar así, que hay alrededor de esta familia, y que todavía hoy sigue rodando. Pensar en los Borgia, la gente piensa automáticamente asesinatos y envenenamientos.
Juanjo Braulio
Ni una cosa ni la otra. A ver, asesinatos sí, pero no eran los únicos. Estamos hablando de una época en que la legitimidad política viene por sangre, con lo cual el descabalamiento del rival político, en ocasiones también ha de hacerse por sangre, por sangre derramada. En este caso, los Borgia tienen en. Tienen gotas de sangre en su trayectoria, es decir, recurrieron al asesinato político cuando lo consideraron oportuno, pero también para que.
Íñigo Sastre
No les mataran a ellos. Efectivamente, esto de la defensa propia sí.
Juanjo Braulio
Es muy relativo, pero si no hubiesen matado ellos, los hubieran matado a ellos, con lo cual eso está fuera de toda duda. Lo del veneno es completamente falso, es decir, no hay ni una sola evidencia de que envenenaran a nadie, nunca. Y hay varios motivos para ser tan categórico en esta afirmación. La primera es que cuando tú tienes a tu disposición el ejército pontificio entero, más toda la potencia del derecho, de las leyes, es decir, porque hemos de recordar que Alejandro VI, con su formación, él no era un teólogo, a pesar de que era clérigo, él era un jurista, era doctor en los dos derechos por la Universidad de Bolonia, es decir, ha habido otros papas, Por ejemplo, Sixto IV sí que fue un papa teólogo, por ejemplo, que es el más preocupado por si el culto de dulia o el culto de latria y todas estas cosas que se preocupaban en la época. Pero Alejandro VI fue un papa jurista, fue un papa político, más preocupado en la ley que en otras cosas. Y cuando tienes la ley y el monopolio de la violencia organizada, no necesitas envenenar a nadie cuando lo puedes ajusticiar. Con lo cual, eso, la primera. La segunda, el arte de los venenos. Aunque en aquella época ya se conocían venenos como el arsénico, la cicuta, el veleño. Es decir, ya se conocían. El arte del veneno lento no se conocía. Es decir, si tú envenenabas a alguien, probablemente todos los que estaban alrededor se iban a dar cuenta de que lo habías envenenado tú. Con lo cual, bien es cierto que de eso tiene más bien la culpa la literatura. Es decir, es Alejandro Dumas y Víctor Hugo los que inventan de alguna manera los Borgia envenenadores y tuvieron tantísimo éxito que ha llegado hasta nuestros días. Pero en su época nadie los acusó nunca de veneno. De hecho, la acusación más frecuente que les hicieron sus enemigos en su época fue la de simonía, es decir, la de comprar cargos eclesiásticos. Y eso es cierto. Se calcula que para la elección de Alejandro VI En 1492, Rodrigo de Borgia pagó alrededor de unos 400.000 ducados entre dinero directo y promesas de rentas de obispados entre los distintos cardenales.
Íñigo Sastre
Eso lo sigue haciendo la FIFA ahora para llevar los mundiales de un sitio a otro. Van comprando.
Juanjo Braulio
No hemos cambiado tanto, ¿Verdad? No hemos cambiado tanto. Y entonces me tomé la molestia de traducir, porque 400.000 ducados de oro venecianos es mucho o poco dinero al cambio actual, en dinero actual sería alrededor de unos 70 millones de euros. Para hacernos una idea, era un verdadero dineral lo que pagó. Y esa acusación sí que se les hizo. Pero ojo, se les acusó a ellos y no se les acusó al resto, que hicieron exactamente lo mismo. Porque el papado también se compraba en aquella época. Es decir, en el cónclave de octubre de 1503, cuando sale elegido el que fue el archienemigo del papa Borgia durante 40 años, que fue Giuliano della Rovere, futuro papa julio II, julio II se presenta en Roma con prácticamente 300.000 ducados, con tanto y sonante que le ha dado el rey de Francia para comprar el papado. Y de hecho lo consiguió, consiguió su propósito. Como te decía, la acusación más frecuente que les hicieron fue la de simonía, la de comprar los cargos y también la de incesto, esa sí que se la hicieron, esa sí que la hicieron básicamente por la trágica figura de Lucrecia, de Lucrecia Borgia, que su padre Alejandro y su hermano César la utilizaron prácticamente como ganador casándola. La casaron tres veces por distintos intereses políticos, y el primer marido le hicieron divorciarse, a pesar de que estaba aduciendo que el conde de Pésaro, que fue su primer marido, era homosexual e impotente a la vez, y a pesar de que estaba embarazada de seis meses, pero el Colegio Cardenalicio la declaró virgo intacta, eso, que estaba embarazada, pero bueno. El segundo marido, que fue Alfonso de Aragón, fue asesinado probablemente por los Orsini, aunque se acusó a César, pero no hay evidencias de que César estuviera detrás del asesinato. Y con su tercer marido, el duque de Ferrara, que fue con el que sobrevivió, pero de todas maneras sus enemigos acusaron a los Borgia, tanto al Papa como a César, de acostarse con su hija y con su hermana, como muestra de depravación, pero de veneno. Los Borgia no envenenaron a nadie, no les hacía falta.
Íñigo Sastre
Nadie puede negar el poder que tenían, que es un poco también el título de tu novela, En el nombre del poder, Juanjo Braulio, que justifica quizás la presencia de esos rumores y de esas mentiras hay alrededor de la historia de los Borgia. Invito a todos los que nos están escuchando que se hagan con este último trabajo de nuestro invitado Juanjo Braulio, publicado por Ediciones B, En el nombre del poder. Quizás es una referencia literaria para pasar de página y leer desde otra perspectiva lo que sucedió en aquella época, en los albores del Renacimiento, allá por el siglo XV. Juanjo.
Juanjo Braulio
Nacho, si me permites, sí que me gustaría añadir una lo que se cuenta En el nombre del poder o pasó o pudo pasar, pero en ningún caso se hace pasar por verdad historiográfica, porque no lo es, es una novela. Y como novelista, pues yo no tengo la necesidad que tenéis los historiadores de documentar y de probar cada afirmación que se hace el texto. Es decir, los Borgia tienen, a pesar de que están estudiadísimos, pero tienen tantos huecos, tantas preguntas sin contestar como respuestas contestadas. Y es en esos huecos donde yo como novelista me meto para intentar encontrar una respuesta plausible. Y además, como decían los antiguos, docere delectare, enseñar y entretener. Y eso es lo más importante.
Íñigo Sastre
Desde luego, para eso está la literatura, para eso está la novela, para generar curiosidad, plantear preguntas y luego, si quieres profundizar, pues vas por otros derroteros. Juanjo Braulio, en el nombre del poder, tu última novela publicada por Ediciones B. Como siempre, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Juanjo Braulio
Gracias a ti, Nacho. Un abrazo fuerte.
Íñigo Sastre
Hasta aquí este nuevo programa de ser historia, el 792. Nos vamos acercando ya al 800 y poco a poco al 1000. No sé qué haremos ni con el 800 ni con el 1000, pero bueno, si queréis escuchar todos los programas emitidos hasta ahora, lo podéis hacer a través de la plataforma de podcast de la Cadena SER, Podcast. Ahí vais a encontrar el programa completo de esta ocasión, casi hora y media dedicada a la historia. Como siempre, Fermín Agustí ha estado en la producción, Ana Caballero controlando las redes sociales y mucho más, Chumi Rodríguez a los mandos de esta máquina del tiempo y delante del micrófono, vuestro humilde servidor, Nacho Ares. Os dejamos con más entretenimiento y cosas divertidas aquí, en la Cadena SER. Hasta la semana que viene.
Francisco Sáez Requena
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Nacho Ares
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SER Podcast | Emitido el 4 de febrero de 2024
Resumen detallado por secciones, con citas y marcas de tiempo.
En este episodio, Nacho Ares y sus colaboradores exploran la figura y el legado de Enrique el Navegante, príncipe portugués del siglo XV impulsor de la expansión marítima que cambiaría el mundo conocido. El programa traza paralelismos con la carrera espacial y analiza la revolución de la navegación, la cartografía y el avance científico del Renacimiento, desmontando mitos comunes y enfocándose también en otros temas históricos como autómatas, cabezas parlantes o la leyenda negra de los Borgia.
El tono es vivo, curioso y divulgativo, buscando acercar la historia con rigor y amenidad.
Recrean la campaña para tomar Tánger, clave en la vida de Enrique:
“A los seis años, Fernando muere de disentería y Ceuta se la quedan los portugueses. Es un momento trágico, porque... a pesar de todas sus gestiones, no consigue devolver al hermano. Desde entonces, deja de centrarse en conquistas militares y pasa a financiar exploraciones.” (Jesús Callejo, 11:30)
Subrayan la importancia de Enrique como “auspiciador, mecenas y financiador” de las grandes exploraciones marítimas portuguesas que siguieron.
Enrique actúa guiado por una mezcla de fe cristiana, interés económico y prestigio nacional:
Se destaca el papel de la bula del Papa Nicolás V, que autorizó las expediciones y la esclavitud de “infieles” capturados.
“La carabela... una embarcación a vela ligera, con vela triangular, capaz de navegar contra el viento. Fue clave en el descubrimiento y comercio de las especias.” (Nacho Ares, 28:14-28:46)
“Alrededor de Enrique han surgido muchas leyendas... La Escuela de Sagres es una invención romántica del siglo XVII. No hay palacio, ni observatorio, ni astilleros.” (Nacho Ares, 33:24)
Raúl Ferrero, autor de “Autómatas y cabezas parlantes”, explica la fascinación ancestral por crear vida artificial, desde autómatas sumerios hasta la robótica actual (41:13-46:18).
Motivos religiosos y de espectáculo han impulsado estos aparatos:
Cabezas parlantes de la Edad Media, como la de Silvestre II, que respondía sí/no y generó leyendas de brujería (49:57-51:42).
Vinculan la historia de la magia y el ilusionismo con la de los autómatas.
Entrevista a Juanjo Braulio, autor de “En el nombre del poder”, sobre los Borgia.
Desmontan el mito de los Borgia como envenenadores:
El legado artístico y de mecenazgo de los Borgia fue importantísimo para el Renacimiento, aunque a menudo eclipsado por los rumores escandalosos.
Sobre el miedo medieval a navegar:
“El sol está tan bajo que el océano hierve y la piel de los hombres se quema... El océano cae en un pozo y al otro lado la gente anda cabeza abajo.” (Jesús Callejo, 01:12)
Sobre la construcción y leyenda de la Escuela de Sagres:
“La Escuela de Sagres es una invención romántica del siglo XVII. No hay palacio, ni observatorio, ni astilleros.” (Nacho Ares, 33:24)
Sobre Enrique el Navegante como patrocinador:
“Prácticamente no navegó y tampoco descubrió nada, pero financió navegaciones que lo cambiaron todo.” (Nacho Ares, 34:12)
Sobre autómatas y perplejidad histórica:
“Hoy, cualquier mecanismo movido ‘acuerda’ ya es un autómata. Siempre queda esa capacidad de asombro...” (Raúl Ferrero, 54:17)
Sobre los Borgia y la leyenda negra:
“No hay ni una sola evidencia de que envenenaran a nadie, nunca... Pero el arte de los venenos lentos no se conocía, y si envenenabas a alguien todo el mundo lo sabía.” (Juanjo Braulio, 84:21-84:51)
Este vibrante episodio de SER Historia pone el foco en Enrique el Navegante y la gran revolución marítima portuguesa, replicando la aventura y el ingenio de la época con rigor y escepticismo hacia los mitos. Además, el programa enriquece el relato con historias paralelas (autómatas, telescopios, Borgia), demostrando que la historia—bien contada—siempre es apasionante.