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Nacho Ares
SER Podcast SER Historia, Cadena SER Con Nacho Ares. Su perro está asustado. Mi criado cuidará de él. Siéntese, señorita Grosnor.
Eduardo Caamaño
Egipto antiguo.
Jesús Callejo
No hay nada moderno. Qué incienso más extraño.
Nacho Ares
No le es conocido. No lo utilizaban nuestros antepasados, los suyos y los míos.
Jesús Callejo
No recordará lo que le mostraré ahora.
Nacho Ares
Pero le despertaré recuerdos de amor, de.
Miguel Ángel Ortiz
Crímenes y de muerte.
Nacho Ares
Esta noche es una noche muy especial, una noche que hunde sus raíces hace miles de años en el corazón de Europa, cuando quizás por esos miedos, por esos anhelos, por esa incertidumbre que nos hace pensar qué ocurrirá después de la muerte, reflexionamos e intentamos buscar respuesta a esos miedos y a esas preguntas que suscitan precisamente ese concepto tan antropológico de la muerte. Comenzábamos escuchando un fragmento de la película La momia, del año 1932, protagonizada por Boris Karloff, en donde el protagonista hacía ese viaje hacia el pasado y hacia el futuro y también haciendo paso en el presente. Mucho se habrán disfrazado esta noche de momias, de Dráculas, de Frankenstein, de personajes vinculados a la muerte. Y la muerte va a ser el protagonista de este programa especial de SER Historia. Pero solo será uno de los temas que vamos a profundizar, en los que vamos a profundizar en este espacio, uno más, con los que intentaremos hacer un poquito más de historia. Bienvenidos a Ser Historia. La muerte va a ser el protagonista en ese cronovisor, junto con Jesús Callejo, en el que hablaremos de esas vanidades, retomaremos algunas historias de las danzas de la muerte. Todo ello. Todo ello a través de miles de años en los que el ser humano ha intentado buscar respuesta a esas preguntas tan ineludibles. Hablaremos también de la figura de Harry Houdini, que murió el 31 de octubre, la noche del 31 al 1 de noviembre del año 1926. Una persona que en su vida y en su etapa más trascendental tuvo muchos escarceos con el espiritismo y esa búsqueda de conocer qué había más allá de esa puerta final de la muerte. Y vamos a hablar de niños y muerte y que además nos adentra a bucear en uno de esos miedos quizás más terribles. No hay cosa más terrorífica que la aparición de un niño, de un niño fallecido. Todo ello van a ser algunos de los temas que vamos a tratar en este programa especial de Ser Historia Noche de Halloween. Como siempre, soy Nacho Ares y les doy de nuevo la bienvenida a Ser Historia. ¿Comenzamos?
Jesús Callejo
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Nacho Ares
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Jesús Callejo
Com.
Nacho Ares
Jesús Callejo Una vez más, bienvenido de nuevo a ser historia.
Jesús Callejo
¿Qué tal Nacho? Pues bienvenido y esta vez con un tema, como ves, bastante folclórico, bastante lúdico y yo creo que siempre recordando, como dirían los cartujos, hermano moreir habemus.
Nacho Ares
Desde luego, porque lo decía yo antes en la presentación, la muerte en ocasiones se considera algo casi frívolo por el miedo que nos da y no somos capaces de enfrentarnos a ella. Yo creo que más que a la propia muerte, la gente tiene miedo a la manera terrible de morir. Lo ha hecho mucha gente a lo largo de la historia. No sabemos lo que hay detrás y quizás eso, esos anhelos son los que nos hacen incidir un poco desde el punto de vista antropológico en muchas tradiciones.
Jesús Callejo
Sí, así es, pero fíjate que también varía muchísimo en función de donde estemos. En general, si estamos en Oriente enfocamos la muerte y la vida de una forma distinta que en Occidente. Aquí es verdad que en Europa y en concreto en España, y además un poco también por nuestra educación cristiana católica, ese miedo a la muerte, pero también esa sensación de que la vida terrenal es un simple tránsito hacia la vida eterna, ha generado muchos tabúes, ha generado también muchas obras artísticas, ha generado miedos y luego ha generado también toda. Bueno, yo creo que todo un tipo de ritual a la hora de enfrentarse a la muerte, a ese momento decisivo, final e inevitable. Sin embargo en Oriente, por ejemplo, en religiones como el hinduismo, como el sijismo, como el budismo, tienen otro concepto, lo tienen mucho más asimilado y por tanto como que viven con más intensidad la vida, sabiendo que en cualquier momento la muerte está a la vuelta de la esquina. Ese tipo de concepción es lo que hace que se viva o no se viva, pensando en la muerte, rehuyéndola o sencillamente asumiéndola como algo cotidiano pero también inevitable.
Nacho Ares
Desde luego. Tenemos aquí delante de nosotros el teclado de nuestro cronovisor. ¿Cuál es la fecha que nos propones en este programa especial de Halloween? Aquí en Ser Historia.
Jesús Callejo
Pues como es una fecha especial, nos vamos al jueves Santo, que sería el 14 de abril del 2020.
Eduardo Caamaño
Adelante, pasen.
Jesús Callejo
Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Nacho Ares
Jesús. Esto es literalmente una danza de la muerte. Tenemos delante de nosotros a unas personas vestidas de esqueletos. Los hay adultos y niños. Luego hablaremos con Javier Pérez Campos sobre esos inmaturi, esos niños fallecidos y aparecidos. Una de las cosas más terribles que hay, tener una aparición de un niño. ¿Pero Qué estamos presenciando? ¿De qué somos testigos?
Jesús Callejo
Bueno, primero estamos en Bergues, estamos en una localidad catalana, en Girona, porque aquí cada jueves Santo. Bueno, fíjate, hemos venido este en concreto del 2022, porque los dos años anteriores no se pudo celebrar por lo de la pandemia del Covid. Entonces claro, es un momento muy especial. Fíjate que no vamos muy atrás esta vez en el tiempo. ¿Pero por qué, Abergues? Bueno, pues porque se está haciendo todavía algo que en muchos lugares, tanto de España como de Europa ha desaparecido y es esta danza de la muerte, esta danza maravillosa, cabra, con todo el simbolismo que eso conlleva. Una danza que se remonta ni más ni menos que a la Edad Media. Parece que los primeros testimonios serían de 1347, como no, con una peste bubónica donde la muerte asolaba y por lo tanto había que hacer algo. Había que hacer algo para representarla, pero también para darnos cuenta que este cortejo de esqueletos que estamos viendo ahora, ahora te contaré un poco con detalle, pues lo que está es eso es bailando, un poco, riéndonos de que la muerte está ahí, pero que tampoco hay que temerla, porque además, si te das cuenta, al final representa todos los estamentos sociales medievales de la época. Estamos hablando de la nobleza, estamos hablando del clero y estamos hablando de la plebe. Bueno, lo interesante de Berges y que todavía se mantenga, a pesar de que la primera referencia documental es de 1666. Fíjate también qué año, qué cifra que se recoge en el Obispado de Girona.
Nacho Ares
Eso sí, el año.
Jesús Callejo
Sí, sí, el año. Pero parece que desde el siglo XIV ya se hacían representaciones de este tipo. Se ha vuelto a recuperar y además con bastante fruición y de hecho está declarada la fiesta patrimonial de interés Nacional. Pero estamos observando un momento clave en la calle caragols van unos cuantos esqueletos, muchos de ellos esqueletos, van con lámparas de aceite construidas con conchas de caracol, lo cual también es una singularidad. Y lo que vemos son estos cinco danzantes que están vestidos de esqueletos, que están acompañados de un sonido rítmico, un sonido repetitivo, que es el del tambor, el timbal, siempre con una cadencia muy determinada. Y el que acompaña a estos danzantes, o por lo menos el representante mayor, que es el camdasser, es el que abre y guía el baile, y es el que va dando vueltas sobre sí mismo, pero también todos ellos como dando saltitos, con una danza muy concreta, muy especial. Y lleva una gran guadaña, la guadaña representando, como no, a la muerte. También vemos, bueno, por cierto, en la guadaña hay una frase que si nos fijamos bien, además está en latín, que pone Nemeni parco no perdona a nadie. Efectivamente, la guadaña iguala a todos. Luego vemos al banderer que lleva una bandera negra, también con una inscripción en latín. El latín y la muerte siempre está muy asociado, sobre todo por la época en la que estamos un poco rememorando, que es la Edad Media. En la bandera negra dice Lobtens es breu, es decir, el tiempo es breve. Y va acompañado de otros dos esqueletos, en fin, más pequeño, niños, evidentemente, que llevan sendos platillos de ceniza en las manos. La ceniza ya saben lo que nos está augurando, polvo somos, impolvos nos convertiremos. Y va acompañado del último, que es el que cierra un poco la comitiva, el esqueleto que lleva un reloj sin agujas, que está simbolizando lo imprevisible, que es la llegada de la muerte. Y detrás de ellos estamos viendo cuatro esqueletos que le siguen con estas antorchas, con estas lámparas de conchas de caracol. Todo ello con solemnidad, con ese silencio, con la gente que lo está contemplando, porque el fondo es verdad, es un acto ahora folclórico, si quieres, un acto que tiene que ver con una festividad, ni más ni menos, dentro de la Semana Santa, que se asocia, por supuesto, también a esa muerte, la muerte, la pasión y la resurrección de Cristo.
Nacho Ares
Todo esto, ese significado, ese simbolismo, ese trasfondo. Si te parece, Jesús, vamos a escuchar un corte que tenemos preparado de Miguel Ángel Ortiz. Él es autor de un libro, Las danzas de la muerte ya pasó por Ser Historia hace unas temporadas y yo creo que nos puede colocar un poco en ese momento de miedos y de temores que había en la Edad Media en relación a la muerte.
Miguel Ángel Ortiz
Este tipo de representaciones nacen básicamente con las pestes, con las epidemias de peste y una serie de miedos atávicos que surgen ahí en el surhumano, por esas fechas, ante el pánico, ante la inminencia de una muerte casi colectiva. Y entonces es una manera, en realidad de una forma de prédica por parte de la iglesia y de los poderes celestiales, y a la vez una manera de meter miedo de cuidado que todos vais a acabar de la misma manera. Incluso una especie de democratización de la muerte, como dar a entender que con independencia de en qué escalafón de esa pirámide estás, al final la muerte te saca a bailar, estés arriba o estés abajo. Entonces todos vamos a participar de esa danza, porque todos vamos a acabar de la misma manera. Aunque luego, como en algunos textos se dice que la muerte es democrática, tampoco es cierto, porque luego hasta las tumbas dejan clara la posición de cada uno. Pero el hecho es que la muerte te va a sacar a danzar y en ese corro final participamos todos, seamos lo que seamos. Pero no predicaban con el ejemplo, pero una cierta advertencia de que los bienes terrenales en el orden en el que fueran, no nos iban a servir de nada la otra vida. Y es cierto que lo usaban además de una manera muy rotunda, porque de hecho lo que a mí me interesaba del tema sobre todo, era la puesta en escena de esas danzas de la muerte o la puesta en escena de la muerte que la iglesia utilizaba en sus prédicas de un modo muy teatral. Es decir, sí que ponían en escena la muerte a partir de una serie de sermones en las iglesias, de manera que la gente no sólo escuchase ese miedo, sino que lo pudiesen ver y que les afectase bastante. Es decir, la parte teatral era muy importante en lo que tenía de catarsis colectiva y de que se pudiese entender más y mejor este concepto de olvidar lo terrenal para pasar a la muerte limpios.
Nacho Ares
Jesús estando donde estamos Parece que no ha pasado el tiempo ya dedicamos otro cronovisor precisamente a las danzas de la Muerte, pero queríamos ahondar en este programa especial de Ser Historia hoy, noche de Halloween, en algunos detalles más antropológicos, me atrevería a decir más que históricos, antropológicos, porque la muerte siempre ha estado ahí, tiene su historia, es cierto, pero es cómo nos enfrentamos nosotros a ella lo que marca y delimita un poco el interés o la interpretación que hacemos de ella.
Jesús Callejo
Sí, así es. La muerte está claro que tiene todas las manifestaciones posibles que nos podemos imaginar, partiendo siempre de esas premisas, que la muerte es inevitable, que la muerte también es igualatoria, es muy democrática, porque al final acaba con todos, pero también haciendo alusión a la brevedad de la vida y también a la banalidad de la vida. Hay un poco esa frase del Eclesiastés de vanita vanitatis, es decir, que al final vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¿Qué quiere decir todo esto desde esa interpretación filosófica, moral, espiritual, aparte de la artística, que luego si quieres te comento algunos cuadros muy representativos de lo que se llama precisamente la vanita, representar el tempus fugi, ese tiempo que transcurre y que va a toda velocidad, lo que se intenta representar, ni más ni menos, es ese adagio también latino, fíjate que hay muchos proveedores latinos, que dice el ars moriendi, prepararte para bien morir? Así como había un ars vivienda, prepárate para saber vivir, para disfrutar de cada momento, igual un poco lo que se dice con el carpe die, aprovecha el día, aprovecha cada instante, pues el as moriendi, lo que se buscaba, sobre todo cuando vienen pandemias, cuando vienen hambrunas, cuando vienen crisis sociales, lo que buscas es, sabiendo que la vida es transitoria, que antes o después tendrás que rendir cuentas ante el sumo Hacedor, ante Dios, o como lo quieras llamar. Bueno, pues ese arte de morir es muy interesante, porque en Europa también hubo un libro donde se preparaba el moribundo para ese arte de morir, que un poco me recuerda el bardo, todo ese libro tibetano de los muertos, incluso también me recuerda el libro egipcio de los muertos, la preparación, lo que tienes que hacer, que el moribundo no se preocupe, que no pasa nada, que al final va a una vida mejor. Bueno, pues ese ars moriende, que es un nombre que se utilizó en varios escritos, sobre todo del siglo XV. En el siglo XV es cuando se empieza a manifestar todas estas danzas de la muerte, todas estas danzas macabras, empiezan en Francia, siguen en Alemania, pero en España tenemos unos cuantos ejemplos muy representativos. Y ese asmoriendi, que son libros de los que tenemos constancia y que se ven en algunas bibliotecas, te explicaba un poco en seis capítulos lo que se tenía que hacer, había que explicar al moribundo en el lado bueno, le consolabas y le enseñabas que la muerte no es algo a lo cual temer, porque la muerte no deja de ser ¿Que? Un mero tránsito, un puente hacia la otra vida. Bueno, entonces es muy curioso porque siempre se habla del bardo, todo se habla del libro egipcio, de los muertos, pero también aquí en España teníamos este tipo de ejemplos. En el fondo es ese memento mori, recuerda que morirás, ese memento mori que también se decía a los generales cuando entraban victoriosos en Roma, sabes que había un siervo detrás que le estaba recordando eso, memento mori, o bien le decía, como dice Tertuliano, recuerda que morirás, mira atrás de ti, recuerde, eres un hombre. Ese tipo de recordatorios, cuando uno se encuentra en la euforia, en la flor de la juventud, pensando que eres eterno, que eres inmortal, y por eso los jóvenes hacen lo que hacen a veces, bueno, pues recuerda que eres mortal, recuerda que todo esto es un tránsito y casi siempre está asociado a palabras, Vanita vanitatis, memento mori, tempus fugit, carpe diem, vado mori, preparándote para morir, Ub sun, ¿Donde están? Se refiere el ubisun, ¿Dónde están los que vivieron antes, Sic transit gloria mundi, etcétera, etcétera, etcétera? Siempre ese recordatorio. De hecho, si te das cuenta, en muchos de los cuadros, por ejemplo, de las hagiografías de religiosos o de santos, aparecen con una calavera, y la calavera lo que te está recordando es eso. San Francisco de Asís siempre está con una calavera, San Jerónimo también, María Magdalena lo mismo, es esa sensación de que cuidado, que el arte, como decía, as longa vita brev, que el arte, el conocimiento es muy largo, pero sin embargo la vida que tenemos es muy corta para aprenderlo todo. Por lo tanto, el tiempo que vivamos aquí, sea corto o largo, lo disfrutemos, lo vivamos con dignidad y sobre todo no haciendo la puñeta a nadie. Eso de que no hagas a los demás lo que no quieres que te.
Nacho Ares
Hagan a ti mismo, eso es lo.
Jesús Callejo
Más importante, por eso esas connotaciones morales que casi siempre tienen las danzas de la muerte.
Miguel Ángel Ortiz
Había un intento de que la muerte estuviese muy presente, ya no sólo en aquella época, sino incluso en el mundo actual, que por eso también yo traté de llevarlo al mundo actual, la muerte es lo único que tenemos asegurado todos, es lo único que es común a todas las culturas, a todos los tiempos históricos. Y entonces, de alguna manera, había que enfatizar esa idea de que teníamos que tenerla presente siempre, que no podíamos olvidarla en ningún momento, más en periodos de guerras, de pestes, de hambrunas, etcétera, que también, por desgracia, siguen siendo universales, seguimos teniendo periodos de hambruna, zonas de hambrunas y guerras constantemente, por lo cual también es un tema que está presente hoy en día. Incluso siguen quedando bastantes representaciones, bueno, no sé si bastantes, pero siguen quedando representaciones de este tipo. Y sí que es verdad que existe una especie de extraño respeto ante estas imágenes, las imágenes de muertos. Y eso que hay un par de, digamos, como dos tipos de representaciones, cuando las Danzas de la Muerte se representan con esqueletos, o cuando se representan con cadáveres, con tránsitos, que es así como se les llama, personajes que todavía tienen carne en el cuerpo. Luego ha perdurado la imagen del cráneo o el esqueleto como algo más amable, y sin embargo, sigue habiendo un cierto respeto, incluso una estilización de todo este tipo de imágenes ha llegado hasta hoy mismo. Sigue habiendo espectáculos que de alguna manera ponen un pie en este tipo de representaciones, sigue habiendo artistas que utilizan las Danzas de la muerte como motivo iconográfico, sigue habiendo escritores que hablan de los muertos bailando, que es en lo que yo me centré, porque, digamos que la historia de las Danzas de la Muerte está muy estudiada, por suerte hay mucha documentación y hay muchos libros, pero luego tiene una traslación a la época contemporánea, en la que, insisto, muchos autores siguen echando mano del concepto y lo actualizan, tanto en el teatro, como en la pintura, como en la literatura.
Nacho Ares
Escuchábamos este segundo corte de Miguel Ángel Ortiz hablando de las Danzas de la Muerte ayer y hoy, en este cronovisor un poco más breve de lo normal. Jesús, podríamos estar hablando horas y horas y horas de la muerte, pero yo creo que el ser humano no ha cambiado prácticamente nada de ese miedo que ha tenido siempre. Porque, fíjate, han pasado cientos de miles de generaciones desde que el ser humano está viviendo en la Tierra, millones, y sin embargo, todavía desconocemos que hay detrás de esa puerta.
Jesús Callejo
Bueno, ese es el gran misterio. El gran misterio de la vida es que la vida al final se termina, que hay muerte, y que esa muerte, esa descomposición del cuerpo, la muerte física, es lo que muchas. Hay personas que piensan que todo se acaba y sin embargo, muchísimas religiones, todas las religiones, siempre piensan que hay un hálito de esperanza, porque el cuerpo es una cosa, pero luego está el alma, está el espíritu, que es lo que pervive. Y eso es lo que ha hecho inspirar a muchísimos pintores, a muchísimos músicos, incluso cineastas. Acuérdate de la película de Ingmar Verma, El séptimo sello, donde la muerte interactúa con el vivo. Incluso se dice que el origen de todas estas danzas macabras y sobre todo de este as moriendi, viene de un cuento, de un cuento muy antiguo, del siglo XV, que es el encuentro de los tres vivos con los tres muertos, donde los tres caballeros, lozanos de salud y de vida, conversan con la muerte y uno de los muertos acaba diciendo a estos éramos lo que sois, lo que somos seréis. Es decir, que ese recordatorio siempre es importante. Que por cierto, una frase parecida es la que aparece en el Osario de Bamba, en esta iglesia mozárabe de Valladolid.
Nacho Ares
Desde luego, mejor colofón que ese no podíamos poner para esta historia increíble que hemos compartido con todos nuestros oyentes en este cronovisor especial, este programa especial de Ser Historia, hoy día de Halloween, que tiene tanto que decir, que tiene tanto que ofrecer y que tiene tanto que disfrutar a pesar de ese halo de oscuridad y tenebrismo que rodea a la muerte. Jesús Callejo, crononauta, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Jesús Callejo
Muchísimas gracias a ti. Y ya sabes, pita brevis, ars longa. Hasta la próxima semana.
Nacho Ares
Hasta la próxima semana.
Eduardo Caamaño
No todo fueron victorias.
Nacho Ares
En aquella batalla contra los musulmanes muchos de nuestros hombres murieron. Yo tampoco salí indemne. Un arcabuzazo enemigo me hirió la mano izquierda, dejándome la inservible.
Jesús Callejo
Desde entonces me llaman el Manco de.
Nacho Ares
Lepanto, aunque no me ha impedido seguir escribiendo.
Jesús Callejo
Y vive Dios que mereció la pena.
Nacho Ares
Ser Historia con Nacho Ares. Todo lo que quisiste saber de la Historia la madrugada del sábado al domingo.
Javier Pérez Campos
En la Cadena SER.
Eduardo Caamaño
Quiero contarle mi secreto. Vale.
Nacho Ares
En ocasiones veo muertos en tus sueños, estando despierto, Desmuertos en tumbas y ataúdes, andando como personas normales. No se ven unos a otros solo ven lo que quieren ver, no saben que están muertos. Los ves a menudo, todos los días, están en todas partes. Es seguramente uno de los fragmentos más repetidos y más recurrentes de las últimas décadas del cine de terror. El sexto sentido, ese crío que veía muertos y que de alguna forma enraíza con lo que estamos viviendo esta noche de Halloween, en este programa especial de Ser Historia, hablando de personas que han desaparecido, hablando de tradiciones, hablando también de anhelos, que es una palabra que a mí me gusta utilizar esta noche, porque en definitiva, todo aquello relacionado con la muerte no es más que un anhelo o intentar frivolizar con algo a lo que tememos de una forma irremediable, ese último paso que todos, de forma ineludible, tenemos que cruzar al final de nuestros días. Javier Pérez Campos, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Javier Pérez Campos
Hola Nacho, muchísimas gracias. Encantadísimo de estar con vosotros.
Nacho Ares
Acabas de publicar con Planeta Inmaturi un libro que está dedicado a apariciones y también es un estudio antropológico, me consta, porque a ti tú eres un entusiasta de la antropología también, y de cómo todos estos fenómenos extraños quedan marcados en las culturas del mundo antiguo, en Edad Media o en el presente. Un libro, como digo, immaturi, dedicado a esas apariciones de niños. Yo creo que lo comentaba antes con Jesús Callejo en el cronovisor, yo creo que no hay cosa más terrible que la aparición de un niño. A veces tenemos arquetipos como el payaso, desaparece y nos da vida a todos, pero la aparición de un niño es terrible, no solamente por el propio hecho de la aparición, sino por ser una. Un crío, una criatura.
Javier Pérez Campos
Sin duda, fíjate, tú hablabas, Nacho, además en la introducción, de que en el fondo lo que sentimos sigue siendo ese anhelo, el anhelo que sentían hace miles de años nuestros antepasados. Y ese miedo al niño nos puede parecer algo relativamente moderno, porque lo hemos visto muchas veces en películas y que cumple perfectamente su función, que es la de aterrorizar al final de la escalera, el niño que tira la pelota, las gemelas que se dan la mano en un pasillo en El resplandor y que han sido asesinadas por su padre en The Ring, la niña que sale del pozo también para vengar su propia muerte. En fin, hay un montón de casos en los que estas figuras son como recurrentes Y yo lo que hago en este libro, en Inmaturi, es investigar primero, por qué nos da tanto miedo la figura del niño y segundo, hasta cuándo se remonta ese miedo, porque nos podría parecer algo moderno, porque culturalmente es un icono, es algo que se repite, pero yo me doy cuenta de que ya hace miles de años, en la Edad del Bronce incluso, se enterraba de manera diferente a los niños, se les enterraba alejados de la población, se les alejaba incluso y se les enterraba de manera diferente a los adultos, con una serie de ritos muy concretos. Y eso nos hace sospechar que había que protegerse especialmente de su regreso. Y eso es en el fondo el viaje que yo hago en Inmaturi, un viaje por la historia y un viaje en el fondo también a nuestros propios miedos.
Nacho Ares
Según te escuchaba, Javier, me acordaba, por ejemplo, de las tradiciones que conservamos del mundo egipcio, del mundo faraónico. En la tumba de Tutankamón aparecieron en la llamada Cámara del Tesoro los dos fetos de sus dos hijos. Muy cerquita, en el Valle de las Reinas, enfrente de la tumba de Amenher Kopesev, apareció un feto. También algunas culturas, comentabas ahora esa idea de trasladar los restos, los enterramientos de niños fuera del recinto de los poblados en la. En la península ibérica tenemos lo contrario, en algunos lugares de la cultura ibérica o pre ibérica, encontramos enterramientos de niños en el suelo de las propias casas, que a mí me parece algo terrible. El mundo infantil, desde el punto de vista antropológico, es también una especie de recuerdo de ese inicio vital que todos tenemos y que de pronto colapsa y se rompe.
Javier Pérez Campos
Eso es curioso, Nacho, porque efectivamente hay algunas culturas que de pronto entendían la muerte del niño también como algo que podía apaciguar la energía, digamos, de las casas. En La Sagra, Toledo, hay algunos ejemplos en yacimientos arqueológicos, como tú decías, de entrenamientos debajo de los cimientos casi de las viviendas, incluso de las zonas donde se dormía, que es algo muy llamativo. Hay excavaciones donde han aparecido cantidades importantes de este tipo. Y luego hay algunos ejemplos que yo muestro en el libro Época romana, por ejemplo, niños enterrados en el sur de España, en Cádiz, en el yacimiento de Baelo Claudia, enterrados dentro de ánforas, casi como haciendo la función de contenedores de espíritu para evitar que pudieran regresar a la vida, o mucho más antiguo en cultura talayótica, algo muy concreto en Mallorca era del bronce, niños enterrados dentro de abetos vaciados casi como si fueran ataúdes, que después se llevaban a lo más profundo de algunas cuevas, por ejemplo las cuevas de Somborna, pegadas ya casi a un acantilado, donde era muy difícil acceder y para conseguir así alejar a estos muertos tan particulares de los vivos. También en Cuevas de Cantabria, con Roberto Antañón, hemos estado visitando algunos de estos lugares donde incluso las cuevas se cegaban desde el exterior para evitar que pudieran salir de allí. En el fondo es muy interesante darte cuenta de cómo estos niños, y luego incluso en época romana, los grandes nigromantes eran los que tenían la capacidad de convocar, de invocar a los fantasmas de los niños para lanzarlos contra el enemigo, porque eran especialmente furibundos y era muy difícil protegerse de ellos.
Nacho Ares
Es muy curioso. Desconocía muchas de las cosas que estás comentando. Yo recuerdo que no pude ir, pero nuestra compañera Ana Caballero estuvo contigo y otros compañeros de prensa en la presentación del libro Immaturi del que estamos hablando contigo, Javier Pérez Campos, publicado por Planeta en Mérida. En Mérida, el Museo Nacional de Arte Romano cuenta con algunos secretos también identificados a través de las fuentes, como decías ahora, de las fuentes de autores clásicos, de la importancia del mundo de la muerte, en este caso infantil, en Roma. Es una cultura, es una civilización muy avanzada, pero también muy supersticiosa y más cuando hablamos de niños muertos.
Javier Pérez Campos
Claro, es interesante ver cómo es un miedo en el fondo que nos viene acompañando desde hace miles de años. En Mérida, por ejemplo, con Ana, que estuvimos y fue muy divertido, muy entretenido, porque hicimos un viaje por ese museo de Arte Romano, por la cara oculta de ese museo. Pero es que allí además hay otra historia, Nacho, que es una historia muy para esta noche, para esta noche de Halloween, porque sería la primera aparición de la que tenemos constancia de un niño fantasma en nuestro país. Es una historia que nos retrotrae al siglo VI, aparece recogida en un un libro que es del siglo VII, vida de los Santos Padres de Mérida, un libro que siempre se ha dudado sobre si se trata de una fuente histórica o si se trata de literatura, de un texto literario, pero gracias a excavaciones arqueológicas se ha descubierto que muchas de las cosas que cuenta Vida de los Santos Padres eran auténticas y estaba concretando lugares exactos en los que había, por ejemplo, la tumba del diácono Emeterio Eleuterio y cosas muy concretas. Y dentro de ese tratado hay una historia que es la del pequeño Augusto, que es un niño que vive en el convento de la Egregia Virgen Eulalia, un lugar donde los niños, los niños pobres, los niños que habían perdido a sus padres, los huérfanos, vivían junto a los monjes para aprender la vida religiosa. Y una noche, de manera repentina, un niño que se llama Augusto fallece de forma inesperada. Allí llega el archidiácono Paul, que es el que recoge después la historia y el que la vive en primera persona. Como no pueden hacer nada por el niño y ya es de noche, lo dejan en su camita esperando a que llegue la mañana para poder enterrarle, porque por la noche no podían enterrarle. Y lo que sucede es que unas celdas más allá hay unos niños que no saben que su amigo ha muerto y que, sin embargo, esa noche les escucha llamándoles por su nombre. Uno de ellos es un pequeño que tiene mucho miedo a salir fuera porque esa voz le espanta y decide no salir a buscarlo. Pero hay otro niño que se llama Veraniano, que sí que decide ir en busca de esa voz de donde procede y guiado por ella termina llegando al patio del convento, donde allí, bañado por la luz de la luna, ve la figura de su amiguito Augusto, al que no reconoce como muerto, pero sí que sabe que tiene el rostro especialmente pálido, como si fuera un fantasma. Y aquello le da tanto miedo que Veraniano echa a correr y deja atrás a su pequeño amigo. Bueno, pues esta historia aparece ya recogida en un documento del siglo VI, que sería, yo creo, una de las primeras representaciones, una de las primeras relatos, uno de los primeros relatos de la aparición de un niño fantasma.
Nacho Ares
Recuerdo que cuando hicimos en Cuarto Milenio, no lo he dicho al principio, el doctor era reportero del Cuarto Milenio del programa Horizonte de Iker Jiménez, con Israel Espino, pues hace yo creo que casi 10 años, hicimos una recreación y una historia también con la historia de este niño aparecido en Mérida. Y fue un caso de espectacular, porque lo que tú decías ahora tiene ese trasfondo de las fuentes históricas, o por lo menos recoge una tradición que no deja de ser menos importante. A veces pensamos que la superstición tiene que ser dejada de lado, tiene que ser retirada. No tiene que tomarse en serio. Y yo siempre insisto en que es parte de la propia esencia de los seres humanos que viven en un lugar y lo que da sentido en muchas ocasiones a sus vidas. Y este arquetipo, esta idea, lo vemos desde Roma, como expresas en tu libro Immaturi, hasta nuestros días. Esas apariciones de niños se han repetido a lo largo de la historia. Hoy diríamos que qué mal rollo, qué mal rollo ver a un niño aparecido, que quizás más terrible que ver el fantasma de una mujer o de un hombre, pero son parte de nuestra propia esencia.
Javier Pérez Campos
Sí, además en el fondo, Nacho, todos estos casos tienen que ver con nuestra cultura, con lo que somos, con lo que nos aterroriza, con lo que nos impacta. Y es curioso porque luego también te das cuenta de que evidentemente el fantasma del niño es algo que nos da mucho miedo y que ha sobrevivido al paso del tiempo y se ha fijado culturalmente. Hay muchos libros, hay películas, hay relatos sobre este tema, pero hay algunas figuras muy concretas que vivieron o tuvieron su relevancia a lo largo de un periodo histórico y sin embargo, culturalmente no se han fijado, no se han repetido y son cosas que yo cuento en el libro que ya están casi olvidadas. Y yo rescato ahí algunas cosas que tienen que ver con apariciones de fantasmas, de fetos y de neonatos, que como digo, no hay nada que se haya repetido de manera parecida, pero que en Edad Media y hasta había entrado incluso siglo XVIII, siglo XIX, hay un antropólogo polaco que es Ludwig Stoma, que hace un estudio sobre este tipo de apariciones y dice que las apariciones de fetos y neonatos era algo muy habitual en esa época. También el antropólogo y el medievalista Claude Lecoté recoge historias parecidas de bebés de muy corta edad que apenas se pueden casi erguir y que echan sus bracitos a los testigos para pedir que les cojan. Y fíjate, en España tenemos un caso relativamente bueno que podría encuadrarse dentro de estas apariciones tan concretas, que es el niño blanco de Las Hurdes, que se aparece a las puertas del cementerio de Aceitunilla y que ha sido visto por decenas de testigos, Yo en el libro entrevisto algunos de ellos, y que curiosamente aparece siempre a las puertas del cementerio, en los exteriores del camposanto, tal y como sucedía con la mayoría de estos bebés de estos fetos, porque claro, no se podían enterrar en terreno sagrado, había que enterrarles en el exterior del cementerio. Y es ahí donde se aparecían con relativa frecuencia, hasta el punto de que ya había una manera de protegerse de ellos. Y es que el testigo tenía que ponerle un nombre cuando veía a este tipo de fantasmas, tenía que ponerle un nombre porque muchos de ellos habían fallecido antes del bautismo y antes incluso de tener un nombre. Cuando ya se les ponía el nombre a los fantasmas de estos fetos y neonatos, se les daba un poder, se les daba una dignidad y de esta manera podían trascender hacia el otro lado.
Nacho Ares
Le ponen a uno los pelos de punta los pocos que le quedan cabeza escuchando esta historia increíble que nuestro compañero Javier Pérez Campos refleja un poco en su libro Inmaturi, publicado recientemente por Planeta, y que yo creo que nos ayuda a ilustrar de una forma brillante los miedos y los anhelos. Como decía al principio de esta noche de Halloween, Javier, como siempre, muchísima suerte con este nuevo trabajo Inmaturi, publicado por Planeta, que no la necesitas, pero desde aquí te la mandamos. Y como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Javier Pérez Campos
Muchísimas gracias, Nacho. Ha sido un placer y que tengáis una feliz noche. Una noche mágica El trabajo de Sir.
Eduardo Caamaño
Leonard Buley quedó empañado por el hallazgo casi simultáneo de Tutankamón en Egipto.
Jesús Callejo
Sin embargo, Leonard supo transmitir como nadie.
Eduardo Caamaño
Su entusiasmo por la arqueología.
Jesús Callejo
Así lo hizo, al menos conmigo.
Eduardo Caamaño
Además, la arqueología fue toda una fuente.
Jesús Callejo
De inspiración para algunas de mis novelas.
Eduardo Caamaño
De misterio como Muerte en el Nilo.
Jesús Callejo
Asesinato en Mesopotamia o Cita con la muerte.
Nacho Ares
Ser Historia con Nacho Ares. Todo lo que quisiste saber de la Historia la madrugada del sábado al domingo en la Cadena SER. El espiritismo estaba cautivando al mundo. Era una nueva versión estadounidense de la.
Javier Pérez Campos
Antigua idea de que los muertos podían.
Nacho Ares
Comunicarse con los vivos. En la época, las sesiones de espiritismo implicaban todo tipo de fenómenos inexplicables. Los médiums podían estar atados y aun así sonaban panderetas y campanas misteriosamente. Y se aseguraba que los muertos llevaban mensajes a los vivos. Houdini sospechaba que se trataba de trucos y delirios, pero la muerte de su querida madre lo llevó a considerar al menos la promesa del espiritismo. Uno de los primeros partidarios de esta nueva religión fue el renombrado autor de las historias de Sherlock Holmes, Sir Arthur Conan Doyle. La insólita amistad entre Doyle y Houdini tuvo su origen en un desacuerdo. Él creía que Houdini podía desmaterializarse. Era la única forma de escapar de donde se metía. Houdini le enseñó magia de guardería, los trucos más sencillos, los que haría un niño de 5 años. Y Doyle se desmayaba. Dios mío, este hombre se ha arrancado.
Jesús Callejo
El dedo de verdad.
Nacho Ares
Doyle prometió convencer a Houdini de la autenticidad del espiritismo.
Javier Pérez Campos
Preparando la una sesión.
Nacho Ares
Continuamos en esta noche de Halloween y lo hacemos escuchando un fragmento de un documental de Canal Historia sobre una de las figuras históricas del siglo XX que más relación tiene, aunque parezca algo extraño, con esta noche de Halloween. El 31 de octubre del año 1926 fallecía en Estados Unidos Harry Houdini, ese mago tan extraordinario que en los últimos años de vida, más de una década, estuvo persiguiendo y estuvo casi obsesionado con el mundo de la muerte, el espiritismo y todos esos aspectos tan trascendentales que se recuerdan un poco en este día. Para hablar de la figura de Harry Potter, Houdini lo queríamos hacer de la mano de su biógrafo. Él publicó una biografía. Hace pocos años ya estuvo con nosotros Eduardo Caamaño, con esa biografía de Harry Houdini publicada por Al Mozara. Eduardo, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Eduardo Caamaño
Hola Nacho, muchas gracias otra vez. Siempre es un placer.
Nacho Ares
Lo comentaba ya ahora, fue en el año 1913, cuando muere la madre de Houdini, una figura vital para él, cuando el propio Houdini empieza a intentar contactar con ella para intentar cubrir ese vacío que había dejado. Y protagoniza una historia bastante rocambolesca Conan Doyle, que ya era amigo suyo, uno de los mayores defensores del espiritismo, de la mediumnidad, de los fenómenos paranormales, y la esposa del propio Conan Doyle. Recuérdanos un poco esta historia, porque ahí empieza Houdini a darse cuenta de que quizás es todo un gran montaje.
Eduardo Caamaño
Efectivamente, la trayectoria de Houdini con respecto al espiritismo, podemos decir que empieza justamente con la muerte de su madre, que era una referencia muy fuerte. Él tenía un vínculo con su madre bastante sólido y como su muerte se produjo en un momento en el cual él no esperaba y además se encontraba en los países nórdicos, pues ha sido un bache del que nunca se ha recuperado del todo. Y a partir de ahí empezó esta búsqueda por el mensaje materno desde el más allá. Estamos hablando de la década de los años 20, cuando este asunto estaba en boga desde la época victoriana, desde las hermanas Fox, que esto lo podemos hablar en otro programa, pero quiero decir que los años 20 estaba este asunto efervescente en toda la sociedad y él empezó a buscar un medio que pudiera proporcionar este mensaje tan deseado de su madre y no encontró ninguno hasta que mantuvo esta conversación con Arthur Conan Doyle, que era amigo suyo. Yo puedo decir que seguramente Arthur Conan Doyle y Houdini eran los dos nombres más famosos de su época en esos años. Y Conan Doyle pues en una charla estaban los dos de vacaciones, Nueva York y hablando del asunto, pues Conan Duel le dijo a Houdini que su mujer tenía poderes psíquicos y que tenía además el poder de la escritura desde el más allá, es decir, que él ya tenía la capacidad de escuchar lo que los muertos le decían para poder plasmarlo en un papel y que si Houdini le diera la oportunidad que entre los tres que podría intentar un contacto directo con la madre del ilusionista.
Nacho Ares
Y es ahí donde surge la sorpresa, porque el mensaje que se recibe a través de la esposa de Conan Doyle, desde luego que nada tiene que ver con lo que el propio Houdini podría esperar.
Eduardo Caamaño
Efectivamente, yo muchas veces me imagino la escena porque Houdini tenía plena confianza en Conan Doyle. Conan Doyle era un hombre muy serio, una persona con mucha fe, mucha creencia. Y entonces yo me imagino la escena de los tres sentados al de una mesa en una habitación de un hotel a oscuras. La mujer de Conan Doyle entró en un estado de trance profundo y empezó a escribir de forma frenética, ha escrito 15 páginas en un minuto, es decir, que estaba completamente poseída por alguna fuerza extraña. Resulta que cuando Conan Doy le entregó la carta, la supuesta carta de su madre, pues allí había elementos que no concordaban para nada con lo que sería un mensaje de la madre de Houdini. Para empezar que la carta estaba encabezada por una cruz cristiana. Cuando Houdini, se sabe que eran judíos desde hacía muchas generaciones, es una familia judíos húngaros y además estaba retratada inglés, que era un idioma que la madre de Houdini no hablaba. La comunidad judía de aquella época hablaba yiddish entre ellos, que es un idioma propio de los judíos, para que ellos se puedan comunicar, aunque pertenezcan a nacionalidades distintas. Entonces, lo normal era que esta carta estuviera en yiddish y no en inglés.
Nacho Ares
Eso es lo que marcó un poco esa primera gran decepción de Harry Houdini, que a pesar de todo, y siempre lo podemos ver en referencias biográficas, como en tu propio libro publicado por Al Mozara, esa biografía fantástica de Harry Houdini, el hecho de que el mago se convirtiera en el azote de los médiums, persiguiera todos aquellos fraudes, que los había y eran la inmensísima mayoría, por no decir casi todos, todo trascendía a partir de un hecho de que él quería creer o él quería mantener ese contacto, lo que hizo ir de un medium.
Eduardo Caamaño
A otro, está claro. Hay una frase que a mí me gusta mucho, que dice lo conan Doyle quiso creer y quiso creer y lo hizo. Houdini quiso creer y no pudo. Es que Houdini estuvo buscando este médium real, este médium idóneo, ha ido a más de mil sesiones espiritistas. Pero claro, él iba a sesiones de médiums fraudulentos que jugaban con sonidos, con imágenes, con luces. Y claro, ¿Cómo vas tú engañar a Houdini que era el gran maestro escénico? Era un ilusionista, es decir, que la ilusión era el pan de cada día de Houdini, que también jugaba con sonidos, con imágenes, con luces, con espejos. Entonces el medium era casi que un mago de quinta monta. Y esto enfrente al gran Houdini, era muy complicado hacerle creer en lo que estaba haciendo.
Nacho Ares
Estamos en una época, después de la Primera Guerra Mundial, donde el espiritismo crece, lo hemos comentado en otras ocasiones aquí, muchísimas familias perdieron seres queridos en la Gran Guerra, en esa Primera Guerra Mundial, y el espiritismo se convierte en una herramienta para intentar contactar con estas personas, supuestamente con mensajes venidos del más allá. Y esto es lo que también atraía a la figura de Harry Houdini. Todo aquello relacionado con la muerte, todo aquello relacionado con el más allá, también había sido moneda de cambio muy habitual entre los magos desde Harry Keller en el siglo, gran amigo del propio Houdini, Howard Thurston, los grandes magos de finales del XIX y comienzos del XX les gustaba jugar con la muerte y todo ese escenario que había alrededor.
Eduardo Caamaño
Efectivamente, yo creo que tú has dicho dos palabras muy claves en ese sentido. El primero nombrar al espacio de esta época como una herramienta, porque así lo veía la gente de este entonces. Es decir, el espiritismo en los años 20 no era tanto una creencia como era una herramienta, como tú bien lo has dicho por lo siguiente, los años 20 ha sido una década de grandes descubrimientos tecnológicos, como por ejemplo los rayos X. Entonces estaban descubriendo un montón de cosas que. Que no había antes. Es decir, yo puedo decirte que el siglo XX empezó en la década de 20, estábamos saliendo de aquella época vitoriana antigua, entrando ya en la modernidad. Entonces el espiritismo más que una creencia se veía como eso, una herramienta de la cual quizá faltaba solo encontrar un medio tecnológico más que otra cosa para contactar con el mundo de los muertos. Es como si los muertos estuvieran en un plano del cual podíamos llegar mediante tecnología. De ahí venía toda esta fascinación.
Nacho Ares
Además el propio colofón de la vida de Harry Houdini, que parece que en los últimos años siempre estuvo eludiendo a la muerte con esos escapismos tan extraordinarios, la caja de tortura china, el upside down, donde él se metía en una cubeta de agua durante varios minutos y con su conseguía escapar. Y sobre todo esa fatalidad del golpe que recibió por parte de un estudiante que le puso a prueba esas condiciones físicas tan extraordinarias que tenía Houdini, le provocó una apendicitis, una peritonitis y falleció. Falleció precisamente el 31 de octubre del año 1926, en ese tránsito al 1 de noviembre, el día, la noche de Halloween. Y esto es bastante curioso. EDUARDO CAMAÑO BIÓGRAFO de Harry Houdini El hecho de que muchos magos se siguen reuniendo esta misma noche todos los años para intentar conectar con Harry Houdini.
Eduardo Caamaño
Sí, esto tiene un trasfondo bastante interesante, porque Houdini ya sabía que se iba a morir porque había llegado a un estado de infección generalizada muy grande, sabía que le quedaba poco y él habló con su mujer y le pasó una palabra en clave Mira, yo como soy el enemigo número uno de los médiums, estoy seguro de que cuando me muera van a surgir un montón de medios diciendo de que yo estaba equivocado y de hecho que tenía un mensaje mío. Pues el único mensaje que tú puedes considerar como el auténtico es el que tenga esta palabra clave. Y entonces, claro, una vez muerto empezó la carrera por la carta que contenía esta palabra clave, que nunca hemos logrado conseguirla.
Nacho Ares
Además, el hecho de que la propia esposa ya estuvo durante unos años haciendo esas reuniones con médiums, y quizás la desazón de que no dieran con la clave, que era como el pin de la tarjeta cuando vas al cajero, es la que también a ella le hizo desencantarse un poco de toda esta rutina que rodeaba a los médiums.
Eduardo Caamaño
Yo creo que ella tuvo un poco la culpa, entre comillas, de comenzar esa tradición, porque al día de hoy, cuando se hace una sesión espiritista para intentar invocar Houdini, esto no es más que nada que una tradición y una celebración de su vida. Pero su mujer hizo un último intento en la terraza de un hotel de Nueva York, en la cual estuvo presente todos los medios de comunicación, radios, periódicos, etc. Un montón de gente. Aquello fue un bombazo mediático del mes, vamos, de la temporada. Y creo que esto fue lo que al final hizo con que esta tradición cogiera fuerza y llegara hasta los días de hoy. Y yo lo considero positivo porque, repito, estas sesiones que se hacen hoy, sobre todo en Las Vegas, se reúne mucha gente en Scranton, donde está su museo, también en California hay un museo de los magos muy importante. Estas sesiones no son más que celebrar su vida y evitar que su nombre se caiga en el olvido, cosa que yo estoy seguro que jamás ocurrirá. Fíjate, Nacho, no sé si te has dado cuenta que se murió el año 1926. Es decir, que queda muy poquito para que celebremos el centenario de su muerte. 100 años y seguimos hablando de él, con lo cual es un hombre que no será olvidado jamás.
Nacho Ares
Desde luego. Y ese era un poco el recuerdo que queríamos hacer en esta noche de Halloween, aquí, en este programa especial de Ser Historia, recuperando un poco la figura de Harry Houdini, su pasión por el mundo de la muerte, el espiritismo y todo aquello relacionado con ese último peldaño que a todos nos toca cruzar de forma ineludible al final de nuestros días. EDUARDO CAMAÑO BIÓGRAFO DE HARRY HOUDINI Como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Eduardo Caamaño
Gracias, Nacho.
Javier Pérez Campos
Un abrazo.
Nacho Ares
Espero que hayan disfrutado. Espero que hayáis disfrutado de este nuevo espacio de Ser Historia. Lo podéis escuchar de nuevo a través de los podcast de Ser Podcast, como siempre, Fermín Agustía estando en la producción del programa, Ana Caballero controlando las redes sociales, Yumi Rodríguez a los mandos de esta máquina del tiempo y en la dirección vuestro humilde servidor Nacho Ares. Os dejamos con más cosas aquí en la cadena SAR hasta este sábado que viene en el que podremos volver a disfrutar de un programa más de Ser Historia. Hasta pronto.
Jesús Callejo
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Nacho Ares
La Radio.
SER Historia | Las Danzas de la Muerte
(Cadena SER — 1 de noviembre de 2023)
Host: Nacho Ares | Invitados: Jesús Callejo, Miguel Ángel Ortiz, Javier Pérez Campos, Eduardo Caamaño
En este especial de SER Historia, Nacho Ares y sus invitados navegan por los misterios, ritos y representaciones históricas de la muerte, con especial atención a las famosas Danzas de la Muerte. Aprovechando la atmósfera de Halloween, el episodio analiza cómo el ser humano ha enfrentado, ritualizado e intentado comprender el tránsito final, desde la Edad Media hasta el siglo XX. Temas como la democratización de la muerte, el simbolismo artístico, la fascinación por los fantasmas de niños y el auge del espiritismo con figuras como Harry Houdini se entrelazan en una conversación amena, documentada y rica en anécdotas culturales y antropológicas.
SER Historia utiliza la ambientación de Halloween para explorar la universalidad y las distintas formas de ritualizar y comprender la muerte, desde el folclore y la religión hasta el arte y la literatura. Las Danzas de la Muerte, los miedos infantiles, y la búsqueda del más allá por parte de figuras históricas como Houdini se entrelazan en un relato profundo, dinámico y accesible, con anécdotas y una mirada actual sobre nuestros anhelos y temores más esenciales.