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Nacho Ares
Ser podcast ser historia cadena ser con nacho ares. Bienvenidos a Ser Historia. A lo largo de todos estos programas, estamos acercándonos ya al programa número 900 de Ser Historia. Hemos tratado temas muy variados, no solamente de los temas que propiamente están relacionados con lo que podríamos entender historia, batallas, personajes, acontecimientos políticos, revoluciones, etc. La historia tiene mucho más, como por ejemplo el tema al que vamos a dedicar este programa especial de Ser Historia, la música, el baile, la danza. Vamos a hablar de la figura de Manuel de Falla, un personaje con muchas singularidades, con muchas curiosidades también ese apartado quizás más supersticioso. Vamos a hablar de baile, vamos a hablar de danza, de ballet, de la figura de Víctor Ullate, de los orígenes del ballet prácticamente en el siglo XVII, como algo realmente vinculado a las grandes fiestas, a la sofisticación, pero que tiene y hunde sus raíces en el pasado. A todo esto vamos a dedicar este programa especial de Ser Historia aquí en estos programas estivales que estamos haciendo en la Cadena Ser. Como siempre, soy Nacho Ares y les doy de nuevo la bienvenida a Ser Historia. Comenzamos.
Elena Cid
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Jesús Callejo
Com.
Nacho Ares
Jesús Callejo, una semana más, bienvenido de nuevo a ser historia.
Jesús Callejo
¿Qué tal, Nacho? Bien hallado. Pues en este caso, como tú bien sabes, hoy tenemos que dar el do de pecho total.
Nacho Ares
Guitarra en mano. Guitarra en mano, el do de pecho, porque vamos a hablar de una de las estrellas, podríamos decir, de la historia de la música en España. Los que tienen nuestra edad lo conocerán, aparte de las grandes obras como El amor Brujo, por los billetes de 100 pesetas. Eso fue apoteósico.
Jesús Callejo
Los de nuestra edad.
Nacho Ares
Los de nuestra edad, efectivamente. Los billetes de 100 pelas.
Jesús Callejo
Menos de un euro. Menos de un euro.
Nacho Ares
MENOS DE UN EURO ERAN LOS BILLETES de Manuel de Falla, que es el protagonista esta semana de nuestro cronovisor.
Jesús Callejo
Así es, así es. Uno de los grandes compositores, músicos, considerado un poco el representante más genuino de esa generación de los maestros. Esta generación de los maestros surge a la par de la generación del 98 dentro del mundo literario, pues también en el mundo musical estaba la generación de los maestros con Falla, con Isaac Dalbeni, Enrique Granados, Joaquín Turina, Joaquín Rodrigo, Jesús Guridi. En fin, nombres que yo creo que es bueno siempre rescatar del olvido, porque nos han dado muchísimas horas de alegría con sus composiciones, con sus músicas. Pero Manuel de Falla, es verdad, tiene otro punto, ese carisma que le ha hecho ser una de las grandes personalidades en el panorama musical español. Y eso que no murió en España, que murió en Argentina, pero sí que se acercó mucho al flamenco. Fíjate que un compositor clásico parece que siempre se aloja o se aleja, en este caso, de la música popular. Él no se acercó mucho al folclore, a ese flamenco, incluso es uno de los impulsores del primer concurso de Cantejondo y eso le hizo ser mucho más popular, mucho más cercano al pueblo y de hecho muchas de sus melodías están inspiradas en cuentos, en tradiciones, en rituales. El amor brujo, por ejemplo, tiene mucho que ver con la brujería y con ese tipo de prácticas hechiceriles. Así que claro, estamos hablando de una figura musical de gran trascendencia en todo el siglo XX español, a pesar de que él nace en el siglo XIX y por supuesto se convierte en esa generación de los maestros que dio muchísimas alegrías, que le tocó vivir épocas convulsas en España y en Europa y que al final tuvo que tragar también con distintos personajes políticos, entre ellos con Franco, que no admitió muy bien el que Fallas al final si tuviera aquí Argentina, pero él se fue también por cuestiones ideológicas y al final sí que una vez que murió, pues sí que su cuerpo está en la cripta de la Catedral de Cádiz. Tú y yo estuvimos viéndolo hace poco y ahí es cuando nos dimos cuenta de que Falla no le hemos hecho un cronovisor todavía, pues estamos tardando y efectivamente yo creo que su espíritu en la cripta de la Catedral nos inspiró para que en este momento, aquí y ahora, le pongamos en valor como se merece.
Nacho Ares
Claro, pero esto es literal. Hace un mes hicimos ese programa en Chiclana, en Cádiz, dedicado al mundo de los fenicios y teníamos la mañana libre y nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad de Cádiz, visitamos la Catedral y bajamos a la cripta y ahí encontramos la tumba de Manuel de Falla y donde dijimos ostras, no hemos dedicado un cronovisor a este personaje tan importante de la historia de la música universal. Ahora lo veremos, porque él trabajaba mano con mano con gente tan importante como Igor Stravinsky, Boris Ravel, en definitiva, los grandes popes de la música, en donde también estaba como uno más Manuel de Falla en esos viajes internacionales que hizo, sobre todo a París para formarse. Jesús Callejo, como siempre crononauta, ¿Cuál es la fecha que nos propones esta semana para viajar en el tiempo?
Jesús Callejo
La fecha es el 15 de abril de 1915.
Mar Rodríguez Vacas
Adelante, pasen.
Elena Cid
Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Nacho Ares
Creo, Jesús, que estamos en el estreno del Amor Brujo.
Jesús Callejo
Exacto, exacto. En el Teatro Lara, La Bombonera, como así se llamaba en aquella época, lugar de referencia en la vida cultural de Madrid, donde se hacía prácticamente cualquier actuación que luego tuviera repercusión, renombre mediático, pues ahí tenía que ser tanto del género chico como comedias burguesas. Bueno, ¿Por qué esta fecha? ¿Por qué este lugar? ¿Por qué esta obra? Obra que luego se convierte en un ballet. ¿Por qué es tan importante para Manuel de Falla? De hecho es un poco lo que le da mucha más popularidad en España. Él acaba de regresar de París, él ha estado durante un tiempo, siete años más o menos, que en París, fíjate que estamos hablando de 1915, año anterior, se ha declarado la primera guerra mundial en París las cosas no son seguras, tiene que volver a España. Y en España, a través de Jacinto Benavente, conoce a Pastor Imperio y entonces entre los dos dicen, oye, ¿Por qué no la liamos parda? Él hace la música y Pastora Imperio, como bien sabes, una de las grandes cantantes, bailaoras, muy conocida por distintos palos flamencos como era el garrotín y como eran las soleares, pues dijo, pues adelante con ello. Entonces para Pastora Imperio, que todavía no era muy conocida, esta obra le dio muchísima repercusión. Y para Manuel de Falla, que sí era conocido, pero más en París que en Madrid, esta obra también le dio el impulso, el espadazo definitivo para que los dos se convirtieran en dos referentes musicales del Madrid y de la España de ese momento. El libreto era del matrimonio Martínez Sierra, que también tiene un buen cronovisor, Gregorio Martínez Sierra y María Lejárraga. Él firmaba todas sus obras como Gregorio Martínez Sierra. Luego se demostró que todas las obras de teatro y todo ese tipo de libretos los hacía realmente su mujer. Pero bueno, ya te contaré un día toda esa historia tremebunda de ese culebrón que había detrás. Pero era muy amigos de Manuel de Falla y es una obra para orquesta de cámara, con voz, con actores, luego se hizo una versión sinfónica y luego se hizo un ballet porque de esta obra tan a gusto quedó Manuel de Falla. Por cierto, la crítica avanzamos un poquito más, cuando termina hubo para todo, hubo críticos que la aplaudieron, hubo críticos que vaya patochada, porque no entendían bien que fuera música clásica, pero a la vez música popular, porque en el fondo, claro, está hablando de la historia de Candela, que es una muchacha gitana que tiene complicaciones con su amor que es Carmelo, y con el despecho de un antiguo amante que tenía Candela, y acude a Artes mágicas, entonces hay gente que no entendió muy bien esta especie de mezcla.
Nacho Ares
Entre lo clásico, ya sabes que los críticos siempre hablan de cosas que ellos serían incapaces de hacer, es la definición preclara del crítico. Entonces yo creo que en este caso, hablando del amor brujo de Falla, pues si no lo entendieron, pues mira, pero.
Jesús Callejo
Para ellos el hecho es que Manuel de Falla siguió, siguió haciendo versiones, hasta 11 versiones distintas hizo, o sea que esta primera versión que hemos escuchado de 1915 no tiene nada que ver con las versiones que se escuchaban en los años 20, en los años 30, porque él fue añadiendo, quitando números musicales, le gustaba mucho, entonces era como su obra era un poco como un pintor que va haciendo retoques a su cuadro, pues aquí ocurrió lo mismo. Entonces esto hizo que tanto Falla como Pastora Imperio tuvieran un renombre importantísimo, grandes figuras de la música, pero también del baile español y sobre todo la relación que empezó a tener con muchísima gente de la cultura española, ya te digo, él estuvo siete años en París, luego lo comentaremos, pero tuvo mucha relación con Ravel, con Debussy, pero no tanto con gente en España que a partir de ahora sí, porque empezaron a reconocer su genio, esta persona haciendo esta obra, qué maravilla. Y luego poco a poco él va teniendo más encargos, va haciendo muchas más obras de las más conocidas, por ejemplo El amor brujo, evidentemente, pero El sombrero de tres picos, que es un ballet, por cierto, también él hizo zarzuelas anteriormente para sobrevivir, porque bueno, él tuvo una vida un poco ajetreada, pero para vivir tuvo que hacer zarzuelas. Sin embargo es una fantasía que mucha gente no conoce de Manuel de Falla, como dice, hombre zarzuelista dice, no me lo imagino. Pues sí, él hizo zarzuelas, una de ellas era La Juana y la Petra o La casa de Tócame Roque, que por cierto no se estrenó en su momento, se hizo muy posterior y la que se estrenó fueron Los amores de la Inés. Eran zarzuelas que a él no le gustaba demasiado este género, pero sí le dio para vivir, porque cuando él empieza a ganar dinero no es en España, es cuando se va a París y luego ya una vez que ya regresa a España a raíz de esta primera Guerra Mundial, él ya vive en Madrid, está también en Granada, empieza a tener sus problemas de salud, porque la salud y falla era un binomio y eso hace que su vida estuviera llena de achaques y de obras musicales y los achaques muy relacionados con manías y con obsesiones, porque también era muy supersticioso, que luego te comentaré.
Nacho Ares
Acabas de hablar de su paso por Granada, allí precisamente se conserva la Casa Museo de Manuel de Falla en Granada. Vamos a escuchar un fragmento de un vídeo documental de la Asociación Española de Museólogos hablándonos un poco de qué podemos encontrar en esta maravillosa casa de Falla en Granada.
Narrator (Documentary Voice)
En mi primerísima infancia y cuando sólo tenía dos o tres años, los cantos, las danzas y las historias de la Morilla me abrieron las puertas de un mundo maravilloso. Nació en Cádiz y posteriormente se trasladó a Madrid y París, pero fue Granada su ciudad elegida. Aquí en el Carmen de la Antequeruela Alta, a los pies de la Alhambra, donde vivió y actualmente se encuentra su Casa Museo, las distintas estancias conservan el ambiente donde vivió y nos permite conocer a un compositor que hizo de esta ciudad fuente de inspiración. Su amigo Hermenegildo Lanz dibujó cada sala tal y como estaba en vida del artista. Estos bocetos han sido esenciales en la reconstrucción. Muy cerca de la Casa Museo se encuentra el auditorio y el archivo que incluye partituras, manuscritos musicales, correspondencia, documentación, biblioteca, fotografía, prensa. En esta casa reunió a grandes intelectuales de la época como Rusiñol, Rodríguez Acosta o García Lord, el cual se sintió íntimamente ligado al maestro al compartir con él su amor por la música y el cante hondo en su estudio, el piano y algunos de sus recuerdos más entrañables, como el autorretrato de Zuloaga, al que profesaba profunda admiración, o los magníficos figurines del sombrero de tres picos, regalo de Picasso. Su dormitorio de gran sencillez y sobriedad, presidido por una cruz que refleja la profunda religiosidad del artista. Su hermana María del Carmen siempre vivió con él ambos abandonan este Carmen de Antequeruela y comienzan un viaje sin retorno a Argentina. Me siento en Granada, como en el centro del mundo, como si Granada fuera un pequeño París.
Nacho Ares
Jesús, comentabas esos elementos supersticiosos de Manuel de Falla que lo sumergen absolutamente en el mundo mágico. Hay que pensar que nació en Cádiz en el año 1876 y la España de aquella época, incluso en la gente culta, en la gente que tenía estudios, en la gente leída y escribida, que decían algunos, había también esos elementos de superstición que te abocaban un poco a la tradición más centenaria de la España de entonces y de ahora.
Jesús Callejo
Totalmente, y más también la religión, no.
Nacho Ares
Lo olvidemos, era muy católico.
Jesús Callejo
Un poco como Antonio Gaudí, ¿Te acuerdas? Que también su figura, él estaba muy imbuido en la disciplina y en las prácticas, en los ritos católicos y eso, quieras o no, también le condiciona su vida y su obra y su creatividad. Pues en el caso de Manuel de Falla, él era muy católico, pero también muy hipocondríaco. Entonces se juntan ahí dos cosas donde era muy famoso un poco por sus manías y las manías que él tenía, demasiadas. Pero te cuento una que era muy específica y que llamaba mucho la atención, que era su obsesión por la limpieza. Hasta ahí sin mayor problema. El problema era que se lavaba las manos con jabón de glicerina, luego se las frotaba con alcohol, eso le generó una dermatitis crónica, aparte una tendinitis, porque como siempre hacía el mismo movimiento, pues al final se creó una tendinitis de tanto lavarse las manos. Y claro, esa fobia a los microbios, pues hacía que durante cinco horas al día se dedicaba a este menester. Pero es que no permitía que nadie tocara las teclas de su piano, porque si las tocaba, ahí va con el alcohol y con el algodón a frotarlas, porque él pensaba que estaba lleno de gérmenes y de microbios. Entonces todo eso pues evidentemente le generaba una especie de obsesión casi de un TOC, de hecho, incluso algunos médicos analizan.
Nacho Ares
Un poco, yo creo que era un trastorno obsesivo compulsivo.
Jesús Callejo
Claro, pensaba que era eso, o sea que por lo menos todo lo que tenía que ver con la limpieza era tremendo. Claro, eso le quitaba muchas horas al día, ya digo, por lo menos cinco horas dedicaba a todo esto, a su aseo personal, pero también al aseo de los instrumentos que él tocaba. Eso hizo que al tener unos horarios tan exagerados, tan estrictos, tiene una anécdota muy significativa, y es que cuando su hermana se rompió una pierna, hubo que esperar en el momento oportuno para comunicárselo, porque si lo comunicabas cuando él estaba haciendo sus rituales, pues se enfadaba. Entonces había que guardar el momento determinado para comunicarle una determinada noticia. Con las moscas ni te cuento. Él tenía una. Una manía, y es que en su casa no podía haber más de dos moscas. Hasta dos se toleraba.
Nacho Ares
Jesús, estoy empezando a plantearme si era necesario hacer un cronovisor de Manuel de Falla.
Jesús Callejo
Yo creo que era necesario, porque este tipo de noticias no las suele conocer el resto de la gente que escucha La Atlántida.
Nacho Ares
Sigue lo de las moscas, pero lo.
Jesús Callejo
De las moscas era, dice, se aparecía una intrusa, alguna intrusa más, porque hasta dos. Bueno, pues él consideraba que era una parejita, pero él pensaba que traían enfermedades, acuérdate su obsesión por los microbios, y entonces había que deshacerse de ella inmediatamente. Utilizaba todo tipo de flux, de matamoscas y de lo que fuera menester, pero dicen que hasta dos se lo permitía. Luego era muy obsesivo con el número 7. Él estaba convencido de que el número 7 condicionaba toda su vida. Me explico, Él decía que su vida estaba dividida en periodos de 7, de 7 años. Por ejemplo, en Cádiz había vivido los primeros 7 años y también los segundos 7 años, hasta los 14. Luego se va a París, es verdad que está otros siete años, desde 1907 a 1914. Acuérdate que cuando hemos ido en este cronovisor es en 1915 que él está regresando de París. Otros siete años entre Cádiz y Madrid, y otros siete años, los últimos, que estuvo en Argentina, donde murió por alguna razón. Él veía que los siete, además, fechas determinadas donde él componía, donde se estrenaban Sus obras, el 7 tenía mucho protagonismo. Bueno, muy llamativo, porque esto también es una obsesión no sólo de músicos, también de pintores, también de escritores. Están obsesionados con algún número determinado. Generalmente suele ser el 7 o también el 13. El 13, por ejemplo, obsesionaba mucho a Wagner o a Schomberg, Pero bueno, algún día hablaremos de supersticiones de músicos, que también tiene lo suyo. Y por ponerte dos más, por ejemplo, el polvo. Tampoco admitía cuando había una calle llena de polvo, hasta que no bajaba el polvo no pasaba por la calle o no saludaba a alguien si antes no barrían bien la calle. Y la luna también estaba muy obsesionado con la luna. Posiblemente su nodriza es un poco el que le inculcó un poco esa sensación de que sus crisis nerviosas y a veces sus hemorragias tenían mucho que ver con los ciclos de la luna. Bueno, pues todo esto. Y por supuesto, terror a las corrientes de aire. Y vivía muy encerrado en casa. Acudía a actos sociales, los justos y los imprescindibles, porque no le quedaba más remedio, pero tenía mucho miedo. Eso le hacía ser muy hipocondríaco. Eso hacía también que fuera un poco el objetivo de las risas y de los chistes a veces de sus conciudadanos.
Nacho Ares
Una vida trepidante, una vida llena de música, de secretos, de enigmas, también de singularidades. Vamos a decir singularidades, no vamos a decir trastornos, singularidades que marcaron, como digo, la biografía de Manuel de Falla. A él hemos dedicado este nuevo cronovisor aquí en Ser Historia, junto con nuestro crononauta Jesús Callejo. Jesús, como siempre, cogemos la guitarra y nos vamos al tabla que tenemos al lado para seguir un poco ese amor brujo. Como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Jesús Callejo
Muchísimas gracias a ti. Y terminamos si quieres, con el lema de Manuel de Falla. Su lema todo lo que puede ser mejorado nunca está terminado. Hasta el próximo Progresos.
Elena Cid
Leonardo, ¿Te queda mucho para acabar?
Nacho Ares
Señora, por favor, no se mueva tanto.
Jesús Callejo
Que no acabamos nunca.
Elena Cid
Es que estoy cansada. Llevo aquí horas sin moverme. Mano sobre mano.
Jesús Callejo
Madonna Lisa del Giocondo.
Nacho Ares
Solo una última sonrisa no es más que un pequeño esfuerzo para luego pasar a la Historia del Arte. Ser Historia con Nacho Ares. Todo lo que quisiste saber de la historia la madrugada del sábado al domingo en la Cadena SER.
Actor (Dramatic Reading)
¿Es diferente bailar que danzar? En español tenemos esa doble dualidad. Un baile es algo que puedes hacer sin conocimientos académicos. Todo el mundo baila, pero danzar o la danza implica un mundo intelectual, académico, de conocimiento de una técnica y de entrenamiento muy duro de muchos años para que el cuerpo pueda tener todos los elementos para poder expresarse luego con libertad en muchos casos. Ballet lo identificamos con lo que llamamos ballet clásico, la técnica creada sobre la 5 posiciones que ya tenían una tradición. Si vemos cuadros anteriores ya vemos que hay posiciones, que los pies están en lo que llamaríamos una cuarta, porque es una posición muy cómoda para estar de pie posando mucho rato para un pintor.
Nacho Ares
Hace unas semanas en Ser Historia estuvimos hablando de historia de la danza, en parte también de ese vínculo con la alta sociedad, con la historia de la música, esa manifestación artística. Ahora escuchábamos un fragmento de la voz de Cristina Marinero, ella es periodista, trabaja en el periódico El Mundo como crítica de danza y es un fragmento de un documental que ya precisamente hace unas semanas cuando hablábamos de historia de la danza, utilizamos un fragmento para el comienzo Ullate, la danza de la vida. Y quería hablar de la figura de Víctor Ullate y sobre todo también redundar en algunos aspectos o profundizar en la historia de la danza, la importancia también, sobre todo en el siglo XX, con la directora de este documental, Elena Cid. Elena, bienvenida de nuevo a Ser Historia.
Elena Cid
Hola Nacho, muchas gracias por volver a traer aquí esta parte de la historia.
Nacho Ares
La danza de la vida es tu último trabajo, tu último documental. Es una coproducción de Dysentropic Films y Radio Televisión Española RTVE. ¿Cómo nace en tu cabecita la idea de hacer un documental sobre la figura de Víctor Ullate?
Elena Cid
Pues de la absoluta casualidad y un poco gracias a Las brujas, porque mi anterior productora de Bécquer y las brujas conocía de la universidad a la persona que había sido responsable de comunicación de Víctor Ullate, a Sonia Martín. Y ella me oye, mira, no hay nada de Víctor Ullate, de una persona tan importante en la historia de la danza cómo ha sido este hombre, y no hay un documental sobre él. Entonces ahí empezamos un poquito un trabajo de investigación, porque he de reconocer que yo de danza no sabía absoluta y completamente nada. Entonces me quedé un poco cortada de qué es esto, es este mundo. Y me fue fascinando, me fascinó no solo la figura de Ullete, sino lo que es la danza en sí misma, por su valor histórico. Es algo que yo no era consciente, sabía lo que es el mundo de bailar como todos bailamos, haciendo el tonto. Pero esta parte histórica que tenía de que todo el mundo ha bailado desde la prehistoria, esa vinculación con la propia magia, dentro de los rituales mágicos muchas veces se baila o todo el planeta de Catalina de Médici con la danza y el Rey Sol, que fue el gran personaje que creó la institución de la danza, la danza como algo culto de las élites. Toda esa parte me dejó muy fascinada porque me fui dando cuenta de cómo había ocupado un valor tan importante en la historia. Si no sabías bailar, no eres nadie, como dice Cristina Marinero en el documental, y es algo que ya no se hace de esa forma. Entonces me fascinó y quería ir aprendiendo y aprendiendo cada vez más sobre ello.
Nacho Ares
Además lo canalicáis, como decía, a través de la figura de Víctor Ullate, un bailarín zaragozano, todo un icono de la segunda mitad y de lo que llevamos del primer tercio del siglo XXI, segunda mitad del siglo XX. Víctor Ullate en definitiva, se ha convertido en un referente internacional. En ese corte que escuchábamos hace prácticamente un poco más de un mes aquí en Ser Historia, hablaban varios expertos y muchos de ellos eran internacionales, hablando precisamente de la importancia de Víctor Ullate como uno de los top de la historia de la danza contemporánea en España y en el mundo.
Elena Cid
Es desde luego uno de los top. Pero fíjate, creo que hubiera sido incluso aún más reconocido si simplemente alguien hubiera hecho el esfuerzo de traducir su trabajo al inglés, porque es algo que reclamaban. En Alemania estuvimos grabando en el Staats Ballet Berlín y allí la persona responsable nos decía me quedé fascinada al conocerlo, al ver todo su trabajo, era increíble, pero no sabía nada de él, porque no hay nada sobre él en redes, en inglés. Y eso es un concepto como muy absurdo, porque ahora mismo lo estamos manejando todos los idiomas de otra manera. Pero fíjate esa barrera de que simplemente nadie, ni a nivel institucional ni privado, de ninguna forma comunicó el trabajo de Víctor más que él mismo. Y él mismo lo hacía todo en español porque es un gran defensor de toda la cultura española. Pero te quedas un poco con la sensación de él es de los más grandes, ha sido lo más grande, lo es, pero podría ser muchísimo más reconocido internacionalmente solo con una web en inglés. Es algo como curioso, pero así es, así es la vida absurda en tantas ocasiones.
Nacho Ares
¿Cómo entendió él la idea de que se quisiera hacer un documental sobre su vida, su obra? Porque Víctor Ullate está a vuelta de todo. También ha sido reconocido en muchísimos sitios, tiene muchas menciones en otros trabajos también cinematográficos o de documentales, pero un documental dedicado exclusivamente a él. ¿Cómo lo entendió, ¿Cómo se lo tomó?
Elena Cid
Pues realmente creo que no era muy consciente de lo que estábamos haciendo, creo que afortunadamente para nosotras, porque nos dio muchísima, muchísima libertad. Y también te decir que acababa de cerrar cuando empezamos la escuela, la compañía de danza, todo, y era un momento bastante doloroso porque se había perdido y se ha perdido una pieza importantísima dentro de la historia de la danza en España y por tanto de la cultura en España. Y estaba todo muy olvidado, porque encima coincidió con la pandemia del Covid y estos años han sido muy trágicos y hay cosas que se han quedado atrás. Entonces nosotras fuimos trabajando un poco a nuestro aire, poquito a poquito, recopilando toda la información muy laboriosamente y llegó un momento cuando fue realmente consciente, fue en el Festival de Málaga que hicimos el estreno y ese momento fue increíble, fue súper emocionante porque claro, pasamos muchos nervios porque imagínate ver tu vida, Nacho que mañana hace un documental sobre alguien y tú estás viendo toda tu vida en pantalla, es como muy extraño. Entonces en el momento de proyectarlo lo pasamos fatal porque decíamos no sabemos si nos va a odiar, nos va a querer o qué va a ocurrir aquí. Y afortunadamente cuando acabó el documental nos giramos, se empezó a levantar todo el mundo, aplaudirle y Víctor estaba llorando como un niño, su marido también, su familia también y yo decía espero que llore porque le ha gustado, porque como sea, porque no le ha gustado, tengo un problema enorme. Y sí, sí, le había gustado muchísimo y afortunadamente apoya el documental, es consciente de que es una manera de seguir divulgando la danza, que es algo que él ha hecho mucho en la divulgación de la danza, para que la gente pueda aprender este arte tan extraño, porque para mí es muy extraño todo lo que hacen con el cuerpo, me parece absoluta magia, son atletas y son artistas y es increíble todo el trabajo y lo poquito reconocidos que están. Entonces muy curioso, muy curioso porque creo que sigue llorando muchas veces en las proyecciones y eso tiene que ser muy emocionante para él.
Nacho Ares
Claro, imagino escuchándote Elena Cid, directora de este documental Úyate de la danza de la vida. Él aparece en el documental Él habla, pero no había visionado absolutamente nada, no se había pedido oye, vamos a ver esto o no habléis de encaminadlo por aquí, os dejo total libertad.
Elena Cid
No sé si nos dejó o se despistó, no lo tengo muy claro, pero es verdad. ¿Como fue ese momento? Ya te digo, fue el momento del Covid, todo el mundo tenía la cabeza como en otras cosas y fue pasando el tiempo, él ha estado con un montón de circunstancias personales y salud, entonces creo que realmente no terminaba de ser muy consciente, se lo íbamos contándole. También ten en cuenta que es una propuesta que no es sólo una biografía, sino que hay una parte también histórica y educativa sobre la danza, entonces no es una biografía pura. Y a mí eso sí que me parecía importante que lo entendiera y que tuviera su aprobación, porque no sólo hablamos de él, hablamos todos los personajes que salen tienen su propio protagonismo, Nacho Duato tiene su protagonismo, la danza, pues Carmen Roche tiene un importante protagonismo, Lola de Ávila, la historia de María de Ávila, hay muchas historias, Antonio, el bailarín, Maurice Bayard, es un compendio de la propia historia de la danza del siglo XX, el documental, y eso era importante que lo entendiera, de no sólo vamos a hablar de tin. Y ahí sí que fue muy generoso porque entendió la propuesta y le pareció prioritario sobre todo divulgar la danza y ahí tuvimos muchísima suerte, pero no había visto nada. Sufrimos muchísimo en esos primeros visionados.
Nacho Ares
Además, fíjate, acabas de dar un poco en la clave de toda esta historia, se ha divulgado yo creo que muy poco la historia de la danza se ha tomado, Fíjate, lo veo también desde un punto de vista de haber estudiado en un colegio de curas en Valladolid, de La Salle, en donde tratamos, éramos todos muy machotes y la danza siempre ha estado vinculado a lo femenino, a lo transgresor, a la homosexualidad, a cosas que luego en el momento que te adentras es cierto que hay, pero al igual que hay homosexuales en todos los campos, en todos los trabajos, en todas las vertientes, y eso también ha desmerecido un poco el trabajo tan extraordinario de todos estos artistas y es quizá una de las razones por las que se ha divulgado tan poco.
Elena Cid
Totalmente, Además yo creo que es algo muy centrado en España, porque no pasa en otros países. Ten en cuenta que la danza, por ejemplo la danza rusa es hiper varonil, la danza cubana no tiene nada que ver ahí es súper popular. Entonces te das cuenta que todo el prejuicio o la idea de la danza que nos habíamos quedado en España es la danza del romanticismo, la del tutú y hay muchos tipos de danza muy variados. Entonces ahí empiezas a descubrir y te empiezas a ir fascinando en cuanto sobre todo lo que es tanto la danza histórica, la contemporánea. Y a mí lo que me encantó de la figura de Víctor Ullate es entender que él había mezclado todo lo que es la danza española de Antonio el bailarín con la danza clásica de María de Ávila, que es la gran figura del clásico en España, pero luego se fue a Bruselas, entonces empezó a estudiar con Maurice Bellard, que es la mayor figura que hay de la danza contemporánea y un gran precursor de todo lo que es la divulgación de la danza también. Entonces Víctor Ullat es una persona que se forma en tres disciplinas con los más grandes que es Bellar, María de Ávila y Antonio el bailarín, Antonio Ruiz Soler. Por tanto él bebe de todo ello y crea su discurso propio y eso es algo que creo que es irrepetible, no va a volver a pasar, es imposible por de dónde venía, porque bebe de las fuentes de los más grandes, por su contexto histórico, lo que él sí que ha hecho que también hay que reconocerle y valorarlo en su medida porque es impresionante la cantidad de bailarines que él ha formado como maestro, ha formado a los más grandes de ahora, los coreógrafos como es una Tamara Rojo, un Igor Yebra, un Joaquín de Luz. Todas esas figuras han pasado y muchísimas más han pasado por Víctor Ullate. Es muy difícil encontrar un bailarín en Europa que no haya pasado por Víctor Urlate y por el extranjero también, japoneses de todas partes del mundo venían a formarse con Víctor Ullate en su escuela porque sabían que era el rigor bebe de los más grandes y lo ha convertido en algo suyo y lo ha transformado también para que siga adelante, o sea, tiene una gran escuela que también creo que se le debe de reconocer.
Nacho Ares
Una gran escuela que como decías al principio Elena, quizás una de las virtudes con las que cuenta Víctor Ullate en su trabajo es que es cierto que él desarrolla un lenguaje muy particular en sus coreografías, en su forma de entender la danza, pero sin olvidar la historia de la danza, ese conocimiento más humanista, más historiográfico, esa formación casi documentalista, de ir a las fuentes originales a partir de los siglos XVI, XVII, XVIII, en donde empieza a entenderse un poco la danza como algo más extraordinario, algo más sofisticado. Y todo eso él lo vierte en su trabajo.
Elena Cid
Totalmente, lo vierte, lo genera y lo recompone. Y además tiene una gran capacidad de adaptación. Porque a mí lo que me ocurrió al no conocer nada de danza, es que cuando estábamos rodando, yo decía pero vamos a grabar un gran ballet. Y me decían no hay. Yo, ¿Como que no hay? No, no, que no hay. Pero vamos, ¿Por qué no puedo grabar un ballet de estos que yo tengo en mi cabeza de treinta, sesenta bailarines en España? No, no, en España no hay. En España está la Compañía Nacional de Danza y el ballet de Victor Ullate. Es que no hay nada más. Y el ballet de Victor Ullate ha desaparecido. Y ahí es cuando te das cuenta de que tenemos un imaginario en el mundo sobre la danza que no corresponde a la realidad, sobre todo a la realidad española. Entonces eso me fascinó bastante entenderlo, me fascinó mi propio desconocimiento. ¿Cómo puede ser que sepa tampoco de la danza y luego ver lo un poquito maltratada que está en nuestro país? Porque luego cuando nos fuimos a grabar a Alemania y vimos todo lo que allí había, un ballet con 60 personas, ten en cuenta que para representar los grandes clásicos necesitas un número muy alto de bailarines, con lo cual tú no puedes hacer una Giselle con 15 bailarines. Se quedaría de una forma muy pobre. ¿Qué hizo Víctor? Lo que hizo es adaptarse. Cuando él creó, porque fue el creador del Ballet Clásico Nacional en España, de la primera, cuando ya empezó la época de que murió Franco y empezó ya toda la parte de la democracia, a él le encargaron crear el Ballet Clásico Nacional, igual que a Gades le hicieron crear, bueno, creó el Ballet español. Fue Víctor Ullat el que se encargó de esto en un país donde no había ninguna formación para nadie, no existía la formación tan alta para bailarines. Y él para adaptarse, es cuando empezó a ser coreógrafo y tiró un poquito de su amigo Bellar, que le dejó coreografías, porque si no, no tenían dinero ni para pagar coreografías. Entonces creo que es una persona que ha sabido adaptarse muy bien y defender su arte, adaptarse, contar también con muchos colaboradores y siempre con los más grandes. ¿Entonces ha bebido de todo lo anterior y ha creado un discurso nuevo, porque cuando me decían gente, cuando hablaba con ellos, me decían, tú cuando ves un bailarín sabes si viene de Víctor Ullate? Y a mí eso me sorprendía mucho. Hay unos gestos, una perfección, un movimiento. Y a mí ahora me ha ocurrido que vas viendo danza por el mundo y digo, está muy bien, está muy bien, pero lo de Victor Ullate era otro nivel. Claro, me he cultivado directamente viendo sus ballets, entonces le he ido apreciando, he ido valorando más todo lo que ha hecho según he ido aprendiendo a lo largo de los años que nos ha costado sacar adelante el documental.
Nacho Ares
Desde luego, la figura de Víctor Ullat es todo un referente en la historia de España, la segunda mitad del siglo XX y lo que llevamos, como decía ahora, de siglo XXI. Y es un poco lo que habéis querido reflejar en este documental, La danza de la vida, una coproducción DySentropic Films y RTV Radio Televisión Española, con cuya directora, Elena Cid, buena amiga y vecina, hemos estado hablando aquí en los últimos minutos en Ser Historia. Elena, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Elena Cid
Muchas gracias, Nacho.
Actor (Dramatic Reading)
Me han llegado rumores en el harén de que Ramsés está intentando apartarte de la sucesión al trono y cómo colocar en tu lugar a tu hermanastro. Si es así, se confirman mis sospechas más sombrías, algo que no estoy dispuesta a consentir.
Jesús Callejo
El viejo Ramsés no es consciente del peligro que corre.
Nacho Ares
Ser Historia con Nacho Ares. Todo lo que quisiste saber de la historia la madrugada del sábado al domingo en la cadena será. La historia de la danza, la historia del baile, la historia del ballet, del ballet clásico. Como vamos a dedicar los próximos minutos aquí en Ser Historia. Tiene infinidad de nombres, nos sirve para adentrarnos en el tema, como decía ahora, como anunciaba ahora, que queríamos tratar aquí en esa historia que era Historia del ballet clásico. En mis manos tengo un libro, eso no estaba en mi libro de Historia del ballet clásico, publicado por Almuzara, cuya autora ya ha estado con nosotros en otras ocasiones, Mar Rodríguez Vacas. Mar, bienvenida de nuevo a Ser Historia.
Mar Rodríguez Vacas
Hola, Nacho, muchísimas gracias. Gracias de verdad.
Nacho Ares
Hablamos contigo desde la Cadena SER en Córdoba, donde ya participaste con nosotros en un programa, eres compañera también de la cadena, será en Córdoba. ¿Cómo te inicias tú en el ballet?
Mar Rodríguez Vacas
Bueno, pues de muy pequeñita y no por decisión propia, fue mi madre la.
Nacho Ares
Que Estas cosas siempre nos llevan los padres al piano, al violín, a la danza.
Mar Rodríguez Vacas
Yo empecé con cuatro años y con cuatro años poca capacidad de decisión se tiene y bueno, pues es algo que mi madre pe por lo cual estoy tremendamente agradecida porque me ha dado una carrera, 20 años en el mundo de la danza de manera activa y luego la posibilidad de hacer algo como esto, algo que yo jamás pensé que iba a poder hacer, es decir, escribir un libro sobre la historia del ballet clásico, o sea, una oportunidad de la que me siento muy orgullosa y por lo tanto el primer agradecimiento para ella, para mi madre.
Nacho Ares
Ahora hablaremos un poco de esos orígenes. A muchos les sorprenderá el monarca que es considerado como padre del ballet clásico tal y como lo entendemos. Tenemos que viajar al siglo XVII de la figura de Luis XIV, pero en cualquier caso, Mar el baile, la danza, el movimiento, la expresión del ser humano con su cuerpo es algo tan ancestral que es muy difícil poner una fecha de inicio. Es casi contemporáneo con la propia música. Dar palmas de alguna forma también es una expresión corporal.
Mar Rodríguez Vacas
Así es, de hecho lo comento en el libro, aunque el libro vaya de la historia del ballet clásico, siempre tenemos que remontarnos años, siglos y milenios atrás para descubrir de dónde viene todo esto. No podemos decir cuándo, pero sí hay representaciones artísticas rupestres en algunas cuevas en las que se ve a figuras humanas en un momento de danza, así que hasta ahí nos podemos retrotraer. Y efectivamente, de la mano de la música, de esos ritmos con instrumentos prehistóricos e incluso con las propias manos haciendo.
Nacho Ares
Palmas, lo decía ahora la figura de Luis XIV en el siglo XVII es considerado como el padre del ballet, de lo que se entiende ahora como ballet clásico.
Mar Rodríguez Vacas
Exactamente, porque él era un amante del ballet y supo y quiso también introducir el ballet como un elemento político dentro de su corte. Entonces involucró a todas las personas de la corte de aquellos años, incluso a sus propios familiares, y se involucró él mismo de manera personal, ya que fue un gran actor y bailarín. Así que a partir de ahí, diversas generaciones después de él utilizaban el ballet como un instrumento político para atraer a las masas y para contar lo bien que iba el gobierno y todo lo que se hacía por la sociedad a través de los argumentos de esos ballets.
Nacho Ares
Estamos hablando de representaciones, por lo que dices, no solamente en la corte, sino también para el gran público.
Mar Rodríguez Vacas
Para el gran público vino quizá algo después. Nos tenemos ya que remontar a la época rusa en la que democratizó el ballet. El ballet nació en la corte y por lo tanto era algo de élite, algo para no solamente la corte, sino los familiares de las personas que trabajaban o vivían en la corte, un núcleo muy reducido. Entonces se creó ese estigma de que el ballet era para la alta sociedad. Y costó romperlo. Costó romperlo y lo hicieron los rusos ya en el siglo XIX, XX, cuando ellos dijeron que el ballet debía ser también un arma política. Fíjate, siempre estamos hablando de que el ballet se ha utilizado dentro del ámbito cultural, pero como herramienta política gracias a sus argumentos. Y los rusos incluso intentaron modificar algunos argumentos de los ballets más clásicos que venían del romanticismo, para adaptarlos a sus intereses políticos y abrirlos a las masas, ir a las fábricas y regalar entradas y hacer que la gente que jamás había pisado un teatro fuera por primera vez y a ver las obras que ellos querían que vieran.
Nacho Ares
Imagino que tardaría un poco en romperse ese aspecto más elitista. Decíamos ahora que nace en la corte de Luis XIV, en el siglo XVII, en la corte francesa, y siempre se ha entendido como una disciplina nobiliaria, una disciplina muy elitista, y también eso es lo que lo ha alejado del gran público. Hoy incluso hablar de voy a la ópera, voy a un concierto de música clásica, parece, no voy a decir que sea elitista, porque todo el mundo puede prácticamente, los conciertos de música clásica son muy asequibles, hay cuartetos y orquestas que tocan extraordinariamente bien a precios muy económicos. Pero sí que es cierto que, por ejemplo, la ópera, al ser una producción enorme y muy costosa, las entradas son bastante caras, casi como un gran musical, o incluso mucho más. Y con el ballet sucedió durante mucho tiempo esto, e imagino que le costaría desligarse de esa parte más real, más nobiliaria.
Mar Rodríguez Vacas
Costó que el ballet se introdujera en la sociedad general, que saliera de la élite y también que las bailarinas de la calle pudieran acceder a las grandes academias de ballet. De hecho hay una anécdota, las bailarinas de la ópera de París, hoy día se le siguen llamando petites rats, pequeñas ratas. Y eso viene porque las familias buscaban a toda costa que sus hijas pequeñitas se convirtieran en grandes bailarinas, niñas que si no estarían tiradas en la calle y comiendo de las limosnas de la gente. Las familias intentaban que se hicieran grandes bailarinas porque tenían el futuro ya no sólo de esas niñas asegurado, sino de todas sus familias. Y bueno, pues esa tradición de llamarlas petit rats ha perdurado a lo largo de los años y hoy día se siguen llamando así. Antes sonaría como algo peyorativo, hoy día quizás sea hasta un orgullo convertirte en una petit rat de la Ópera de París. Y bueno, es que era complicado porque tú has nombrado al Rey sol, a Luis XIV siglo, pero nos tenemos que retrotraer todavía más porque el ballet nació en la corte y además se llamaba así, Valet Delacorte, Ballet de la Corte con Catalina de Médicis En el siglo XVI, una noble italiana que se casó con el que luego iba a ser rey de Francia y que ella, obnubilada por toda la etapa renacentista italiana, una mujer de cultura y amante del ballet, llevó a Francia ese ímpetu, esas ganas, esas tradiciones italianas. Y ella fue la creadora, una reina fue la creadora del ballet de la corte. Y a partir de ahí se generó una pompa alrededor de estas representaciones. El ballet de la corte, pues a lo mejor estamos hablando de cuatro, cinco y más adelante incluso siete, ocho horas de ballet en el que no sólo los miembros de la corte, la reina Catalina de Médicis nunca fue bailarina, a diferencia del Rey Sol, que sí se mojó e interpretaba papeles, y no sólo del Sol Naciente, que es el suyo más famoso, sino que también hizo de gitano, de borracho, de ladrón, o sea, el rey hacía de todo. Catalina de Médicis no, pero involucró a toda la corte, y no sólo bailando, sino música, poesía, literatura, y eran espectáculos que duraban horas y con los que toda la corte, sus familiares y la gente cercana a los reyes de Francia disfrutaban de espectáculos que luego poco a poco fueron dando lugar con la evolución. Nos tenemos que retrotraer a esa época y pensar en vestidos muy complicados, grandes refajos, varias capas de telas, mangas abullonadas con muchísimos encajes, zapatos incluso de tacón, todo eso, el ballet tal y como lo entendemos hoy en día no tiene nada que ver. Todo eso ha ido evolucionando, sacando al ballet de la corte, llevándolo a los teatros y haciéndolo algo más popular, más de todo el mundo. Pero como dices, sí sigue siendo elitista, el ballet no es para todo el público. Y es una pena porque al final es una expresión artística como otra cualquiera, con la que aprendes historia, mitología y desde luego te recreas muchísimo con las Andes, con las grandes obras de los compositores, sobre todo del ballet romántico tipo Tzekovsky, se me ocurre también Minkus, grandes intérpretes que hicieron de los ballets grandes obras de arte.
Nacho Ares
Precisamente escuchamos de fondo El lago de los cisnes de Tchaikovsky, quizás uno de esos referentes desde el punto de vista de lago cultura popular. Cuando pensamos en el ballet clásico, hemos estado mencionando el reinado de Luis XIV a caballo entre el siglo XVII y XVIII. Es una época en donde ya las mujeres podían actuar, porque en el siglo XVI, por ejemplo, el teatro estaba prohibido. Todos los personajes masculinos y femeninos eran interpretados por hombres en esos siglos y más adelante también. Pero fíjate que en esta época, cuando la mujer parece que tiene esa carta de naturalidad, de naturaleza, mejor dicho, en la idea de si tiene que bailar alguien, tiene que ser ella.
Mar Rodríguez Vacas
Sí, pero la realidad era que no. Los papeles femeninos también eran interpretados por hombres, pero hasta la llegada del ballet romántico en el siglo XIX, ojo, y luego fijaros que un personaje casi casi contemporáneo a nosotros, como es Anna Paulova, la conocidísima bailarina, la Pavlova, abandonó la compañía de los Ballets Rusos de Sergei Diaghilev, porque se le daba muchísimo más papel al hombre, más protagonista y con papeles de más importancia dentro de las obras que se interpretaban que a la mujer. Y estamos hablando de Anna Paulova. Es decir que el papel de la mujer en el ballet también ha sido complicado. Lógicamente ha evolucionado. Tuvo su etapa de máximo esplendor con el nacimiento del ballet romántico de la mano de Filippo Taglioni. Filippo Taglioni como coreógrafo y su hija, la gran bailarina Maria Taglioni, como intérprete principal. Y ahí empezó a subir. Pero luego Llegó el siglo XIX, XX, y otra vez nos vinimos un poco abajo, sobre todo de la mano de Sergei Día Gilev.
Nacho Ares
Es una historia un poco incomprensible, porque hoy precisamente, si se habla de ballet, pensamos en algo femenino cuando no es así. Yo conozco, tengo amigos, compañeros que tienen sus hijos, niños y niñas, que ambos están en academias de baile, de danza, de ballet clásico. Pero siempre, siempre no ha estado esa idea del ballet como algo excesivamente femenino.
Mar Rodríguez Vacas
Así es, está feminizado en términos generales y siempre ha habido ahí un poco de estigma con el tema de los hombres y el ballet, la homosexualidad y demás, y es algo que, bueno, pues ese estigma existe, pero no es del todo cierto. Entonces, también estamos ahora mismo en pleno siglo XXI, creo que esas cosas que podemos tener algunos en la cabeza se han borrado levemente. Pero aún así, en las compañías de ballet y en las academias, la presencia de la mujer sobrepasa la del hombre en un elevadísimo porcentaje.
Nacho Ares
Eso no estaba en mi libro de historia del ballet clásico publicado por Almuzara, el último trabajo de Mar Rodríguez Vacas, nuestra compañera, que ya estuvo con nosotros, acordaos, en esa salida que tuvimos de SER Historia, donde estuvo hablando de su novela El Olivo de los Claudio. Ahí me comentó ella que estaba a punto de salir este libro sobre historia del ballet clásico y como le prometí, pues aquí estamos hablando en SER Historia de esta disciplina tan hermosa. Mar Rodríguez Vacas, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Mar Rodríguez Vacas
Gracias a ti y ha sido un completo placer. A tu disposición cuando necesites.
Nacho Ares
No lo olvidéis, SER Podcast, la plataforma de podcast de la Cadena SER. A través de ella vais a poder escuchar todos los programas emitidos hasta ahora, como este mismo que acabamos de dedicar al mundo de la música, al mundo del baile. Como siempre, Fermín Agustía estando en la producción del programa, Ana Caballero en la producción y controlando las redes sociales delante del micrófono. Vuestro humilde servidor, Nacho Ares, os deja con más entretenimiento aquí, en la Cadena SER. Hasta la semana que viene.
Mar Rodríguez Vacas
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SER Historia | Música y danza (3 de agosto, 2025)
Resumen detallado del episodio
En esta entrega especial de "SER Historia", Nacho Ares y su equipo exploran la relevancia histórica de la música y la danza, mostrando cómo estos elementos son mucho más que simples acompañamientos a los hechos y nombres consagrados de la historia. El programa se centra especialmente en el papel del compositor Manuel de Falla en la evolución de la música española; hace un recorrido por la vida y leyenda de Victor Ullate, figura clave en la historia de la danza y el ballet nacional; y culmina analizando los orígenes y el desarrollo histórico del ballet clásico, incluyendo sus vínculos con la élite, sus estigmas y su evolución social. Todo ello con testimonios, análisis de expertos y curiosidades poco conocidas.
El episodio convierte al oyente en testigo de la extraordinaria riqueza cultural, social y humana de la música y la danza. Desde la figura singular y supersticiosa de Manuel de Falla, pasando por la modernidad, desafíos e impacto de Víctor Ullate, hasta la mirada panorámica al ballet clásico y su historia, el programa es un viaje vibrante y amigable a través del tiempo. La historia aquí se revela, como promete Nacho Ares, como algo esencialmente disfrutable y profundamente humano.