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Nacho Ares
Ser podcast ser historia cadena ser con nacho ares. Bienvenidos a Ser Historia. No podía acabar los programas estivales, los programas veraniegos de Ser Historia sin dedicar uno especial a la antigua Roma, uno de los temas más seguidos, más escuchados, junto con el antiguo Egipto, todo hay que decirlo, y las guerras mundiales. Pues en este último programa estival de Ser Historia, antes de dar la bienvenida la semana que viene a la nueva temporada, la decimoséptima ya de Ser Historia, aquí en la Cadena SER, vamos a hablar de la Roma republicana, vamos a hablar de las legiones, vamos a hablar de la vida cotidiana en esa época de la antigua Roma, tanto la época imperial como un poco antes, la Roma republicana. Yo creo que va a ser un programa fascinante en donde vamos a descubrir y a redescubrir muchos secretos de lo que hemos heredado prácticamente en nuestra sociedad contemporánea. Como siempre, soy Nacho Ares y les doy, os doy de nuevo la bienvenida a Ser Historia. ¿Comenzamos? Sigue a Ser Historia en las redes sociales. Nos tienes en Twitter, Facebook, YouTube, Instagram y TikTok, arroba Ser Historia Y también puedes suscribirte a nuestra newsletter mandándonos un correo a serhistoria.
Narrator/Voice Actor (e.g., Julio López)
Para hacernos una idea de cómo se formó el carácter de julio César es preciso remontarse a su infancia. Creció en Roma, en el corazón del Imperio Romano, pero no entre la grandeza aristócrata del Monte Palatino, sino en las callejuelas del sórdido Subura, un barrio plagado de burdeles.
Néstor Marqués
Su familia era aristocrática, pero llevaba generaciones apartada del poder y la riqueza. Los fuertes y poderosos de Roma y los senadores estaban en lo alto del Monte Palatino, lo más selecto de la.
Storyteller/Additional Narrator
Ciudad, pero esto era como el Bronx.
Narrator/Voice Actor (e.g., Julio López)
Crecer en esta parte deprimida de la ciudad supuso una caída en desgracia que impactó al joven julio. Julio César conocía de sobra el pasado glorioso de su familia.
Storyteller/Additional Narrator
Y su situación actual le afectaba profundamente.
Iván Martín
Podía haberse convertido en una persona amargada.
Néstor Marqués
Y cargada de ira.
Storyteller/Additional Narrator
Sin embargo, optó por trepar por la.
Néstor Marqués
Escalera de la política y lo social hasta el nivel que creía que le correspondía.
Nacho Ares
Escuchábamos un fragmento de un documental de Canal Historia hablando de la figura de julio César. Vamos a hablar en los próximos minutos aquí en Ser Historia, de la historia de Roma. Siempre que hablamos de Roma pensamos en la figura de julio César. El mundo imperial que viene después Pero precisamente eso, Roma tiene dos grandes etapas en su historia, quizás, grosso modo, con el cambio de era hasta el cambio de era, desde el siglo V hasta ese siglo I antes de Cristo, esto es la época republicana, y después, con la llegada de Augusto, ya en el siglo I, la época imperial, quizás la más boyante, la más extensa y la más expandida, en el sentido de todo ese territorio enorme que llegó a conquistar, aunque en la época republicana también se hizo con gran parte de ese territorio que luego formaría parte del Imperio Romano. Para hablar de la Roma republicana, lo queríamos hacer con el libro que tenemos sobre la mesa, Roma Aeterna, publicado por La Esfera, y que su autor, Iván Martín, ya nos está atendiendo desde Radio Barcelona. Iván, bienvenido a ser historia. Salue, Nacho, muy bien, todos los romanólogos, el otro día Néstor Márquez también por.
Iván Martín
Aquí con el Salue, luego en homenaje a él, porque también Salue Saluete ovnes.
Nacho Ares
Claro que sí, Iván, lo comentaba yo ahora, siempre pensamos en la época imperial de Roma como esa época de expansión, como esa época más boyante. Sin embargo, Desde el año 509, que es cuando se da la fecha, hasta el 27 antes de Cristo de esa república, Roma fue también un estado, casi un imperio prácticamente.
Iván Martín
Sí, como tú bien dices, nos quedamos siempre con la Roma del final de la república, de los últimos momentos, cuando ya están los grandes personajes que conocemos por las películas, julio César, Pompeyo. Pero antes de eso, tras proclamarse la república, en esa fecha de 509, que es la portada del libro, cuando Bruto está ahí alzando el puñal con Lucrecia, que se había suicidado, Roma se encuentra que tiene que pelear con sus vecinos. Roma tiene conflictos con etruscos, con todos los pueblos alrededor, con el Lacio, tiene que ir abriéndose paso poco a poco, y mucho antes de ser esa Roma que gobernará el Mediterráneo, es una Roma que tiene que abrirse paso primero por Italia, después se enfrenta a Pirlo de Piro, con el mundo griego, y después con Cartago.
Nacho Ares
Todo eso marca un poco el devenir de un estado realmente importante, desde el punto de vista político, desde el punto de vista militar, desde el punto de vista social. El propio concepto de república, ahora ahondaremos un poco en esos detalles, nace de una expresión en res pública, la cosa pública. ¿Cómo se elige, cómo nace este nombre.
Iván Martín
Este sistema, la res pública? Cuando están, según las fuentes, todo esto según el relato que nos ha llegado por la tradición, cuando se está decidiendo todo esto con Lucrecia suicidada en el suelo hay muerta. Se está decidiendo imponer un nuevo sistema. Bruto, conjunto, con los senadores y sus más allegados, llegan al acuerdo de que tienen que establecer un sistema en el cual no haya un rey, sino que en este caso son dos, serían dos cónsules. Y todo esté no por el derecho de sangre, sea por un rey o por un derecho divino, sino por el derecho de nobleza. En este caso, cuando empieza la república, esa respública está en manos de una aristocracia cerrada, el patriciado, que son los descendientes de los primeros patres de ese senado que funda Rómulo. Son esos descendientes, esas únicas familias que se arrojan para sí mismos el derecho a gobernar. Y eso va a ser un foco de problemas durante toda la República. Vamos a ver ese enfrentamiento ya clásico e icónico entre paticios y plebeyos, que va a ser también uno de los motores que forjarán esa república.
Nacho Ares
Claro, porque lo acabas de mencionar, el nombre de Roma deriva de ese Rómulo y de Remo, los hermanos alimentados y criados por una loba. Es un mito que subyace por debajo de la idea de crear un origen mitológico a un Estado. Eso sucede en todas las culturas, Sucede en absolutamente todos los estados modernos y antiguos. Lo vemos. Se intenta inventar, crear leyendas que den trasfondo a ese origen divino prácticamente.
Iván Martín
Sí, es un origen divino que luego, cuando estamos en el siglo primero con Virgilio, ya se entronca con el origen troyano, con la Eneida, con Eneas yendo desde Troya, tenemos que el mundo griego se mezcla con el romano. Y ese origen mitológico que ya teníamos con Rómulo y Remo, que es un origen que ya te está diciendo, con la propia historia de Rómulo, que Roma es una ciudad que va siempre a absorber y a coger todo lo que le venga bien. Porque Rómulo, al verse sin ciudadanos, lo que hizo fue proclamar un edicto, una ley, lo que hubiera en esos tiempos, que permitía que todo aquel que quisiera empezar una nueva vida, que estuviera exiliado, que no tuviera ningún hogar, pudiera ir a Roma. Y eso es una constante durante toda la República. Todo lo que a Roma le venga bien, ya sea a nivel religioso, a nivel militar, tenemos el ejemplo, por ejemplo, de la gladius, que se apropian de eso y lo mejoran, todo lo que le venga bien a Roma le va a funcionar, le va a servir y le va a ayudar tanto eso como las derrotas que va a sufrir para levantarse una vez más. Los lugartenientes de Pirro, por ejemplo, definen a Roma como una hidra de Lerna que le cortas una cabeza y salen tres. Esa va a ser la gran capacidad de Roma, absorber y levantarse.
Nacho Ares
Antes lo comentabas un poco el devenir y los inicios de esa res publica, de esa cosa pública, de esa república, que es un concepto que nada tiene que ver con lo que os pensamos de la República. No hay reyes, es un escenario político en el que la monarquía queda a un lado. Y sin embargo, en la República romana había lo que decías, esa lucha entre plebeyos, los patricios y una clase nobiliaria, que no es que eran reyes, pero prácticamente como si fueran lo mismo.
Iván Martín
Lo eran. Sí. Que durante la república más arcaica existe el miedo de que alguien sea demasiado poderoso e intente proclamarse rey. Y van a ser condenados varios personajes por ello. Tenemos la figura de Espurio Ocasio, Espurio Melio, Marco Manlio Capitolino. Pero sí que es verdad, y eso se trata cuando hay conflicto social, que estos dos cónsules no dejan de ser otros reyes. Y es lo que la gente, los plebeyos ricos, porque la plebe estaban por un lado, la plebe que no tiene para comer, y luego los plebeyos ricos, esos comerciantes, esa gente que quiere un trocito del pastel del poder, van a decir que tienen dos reyes, no uno. Y eso se va a potenciar cuando se cree la magistratura especial, que no es una magistratura como tal, de la dictadura. Ahí sí que va a ser claro que el poder romano, esa res publica, es una monarquía sin ser un rey, es un rex sin el título, que.
Nacho Ares
Para el caso lo mismo.
Iván Martín
Exacto, Si no obedeces te van a pasar cosas malas.
Nacho Ares
Claro, lo podemos llamar como nos dé la gana, pero de republicano tenía la verdad que bastante poco. Ahora vamos a hablar de la expansión. Roma en esa época republicana, en la segunda mitad del primer milenio antes de nuestra era, grosso modo, el siglo V, primero antes de Cristo. ¿Qué era lo que había en Europa en aquel momento? Antes de la llegada de Roma, lo.
Iván Martín
Que había en Europa era toda una serie de pueblos que descendieron, según nos cuentan las fuentes, hacia la zona de Italia, la era vianoviana, la previenoviana, todos estos pueblos indoeuropeos que se fueron formando y que poco a poco, con el paso de los años, se fueron diferenciando en sus costumbres, en su manera de hacer las cosas, pero siempre con puntos en común, que es algo que tenemos que tener muy en cuenta a la hora de hablar de la antigüedad mediterránea. Eran pueblos que estaban más conectados de lo que nos podemos llegar a pensar, porque la influencia comercial, la influencia política entre ellos, sus relaciones, era mucho más que una diferenciación. Entonces todos esos pueblos, en torno al siglo VII más o menos, en el Palatino, en Roma, se empiezan a juntar lo que es el germen de lo que después será Roma, pero ante una serie de pueblos que después bajarán, por ejemplo, lo vemos en Dionisio de Carnaso, también Polibio nos cuenta pueblos que los griegos llaman los keltoi, los celtas que los romanos llamarán galos, que bajarán por los Alpes, el valle del Po, y que van a sembrar el pánico en los romanos, especialmente en el año 390 a. C. Cuando los senones de Breno atacan Roma y la asedian durante algunos meses.
Nacho Ares
Eso quizá fue una especie de acicate, no solamente para buscar la expansión, sino también para protegerse de lo que pudiera venir de las fronteras naturales que tenía en este caso la península itálica, por cerrarlo más o menos, aunque Etruria y el mundo posteriormente romano había. Sus lagunas estaban aquí y allí dentro de la península itálica. No era una cosa homogénea en toda la bota.
Iván Martín
Los etruscos no consiguieron un estado unitario, eran diferentes ciudades, Estados Unidos, que sí que nos cuentan las fuentes, que se juntan a veces para luchar contra Roma, pero ya Cuando en el 396 Roma conquista Veyes, ahí ya el mundo etrusco empieza a ser un poco secundario a efectos de conquista. Ya Roma empieza a ser poderosa a partir del 396. Por eso muchos autores consideran que la auténtica Roma republicana poderosa, empieza en Veyes.
Nacho Ares
Y en ese contexto, como decía, es en donde Roma no solamente se protege de las invasiones extranjeras, sino que empieza a expandirse y donde las dan, las toman. Y empieza a adentrarse en la península ibérica, en Francia, en el centro de Europa, en otros lugares.
Iván Martín
Sí, muchas veces movido por ayuda que le piden otros pueblos. Por ejemplo, en el caso de los senones, se meten en problemas porque la ciudad de Clusio le pide ayuda a Roma contra los galos. Entonces hay muchas veces esa ya famosa prepotencia romana, muchas veces de decir ¿Quién es usted? ¿Que estamos negociando? Somos los romanos. Y siempre las fuentes nos cuentan ese orgullo de ser romano y los pueblos que no les conocen, no saben quiénes son y eso les va a meter en problemas. Y el hecho de ser la policía de la zona, que se erige en ellos mismos con ese poder, les va a llevar a enfrentarse en el norte en galos, etruscos, después en el centro de la península itálica con los samnitas, más allá bajará hacia los pueblos de la Magna Grecia. Y después también se va a meter en la península ibérica cuando en la segunda guerra púnica necesite cortar la línea de suministros a Aníbal. Y también antes, porque había un tratado antes de la segunda guerra púnica por el cual los cartagineses no podían subir más allá del Ebro, a pesar de que Sagunto era una ciudad aliada de Roma. Y fue la toma de Sagunto lo que propició la declaración de guerra de la segunda guerra púnica. Todo el escenario, las guerras, como tú bien has dicho, se defiende Roma porque construye murallas. Hay murallas, restos de esa época, de después de los galos, de los senones, pero la gran defensa de Roma va a ser pelear lejos de su ciudad. La mayor defensa es un buen ataque. Entonces todos esos escenarios van a ser lejos. Y cuando ya, como tú has dicho, siglo cuarto, siglo cinco, Roma necesite murallas fuertes, las va a crear nuevas, porque Roma no necesitaba amurallarse. Roma no había sufrido nunca las carnes de la invasión, a pesar de que en esa época republicana y en la monarquía, nos cuentan las fuentes de que varias veces estuvo a punto de ser tomada al asalto.
Nacho Ares
En ese tiempo republicano, en la segunda mitad del primer milenio, desde Cristo, quizás la mayor lucha, la guerra más conocida es contra Cartago, que también coincidió con la llegada de Roma a la península ibérica en el siglo III. Recuérdame el año del 200 con Ampurias.
Iván Martín
La primera guerra púnica empieza en el 264.
Nacho Ares
Yo soy Egipto, loco.
Iván Martín
Sí yo vengo en son de paz, una delegación romana a Egipto.
Nacho Ares
Las fechas de Roma a veces me bailan. Yo sabía que era el siglo III.
Iván Martín
Dónde esconde la cabeza de Pompeyo.
Nacho Ares
Efectivamente, como decía, esa expansión militar marca un poco el devenir de lo que luego sería Roma. Estamos hablando de un Estado muy bien estructurado y sobre todo de un ejército perfectamente pertrechado y preparado para la guerra y la conquista.
Iván Martín
Un ejército que poco a poco se va a perfeccionar cada vez más hasta que las reformas de Cayo Mario se va a convertir en un ejército profesional. Pero son soldados que a partir de la guerra de veyes en el 396, una campaña que dura 10 años, y no estaban acostumbrados a una campaña tan larga, los soldados romanos, que siguen siendo esos ciudadanos, soldados, esos kirites militares, se van a tener que acostumbrar a cada vez más guerras. Y es un ejército veterano, un ejército forjado con equipo que ya poco a poco va a suministrar el Estado, pero que está movido muchas veces por un imperialismo de algunas familias que ven en la guerra pingües beneficios y mueven. Y vemos por ejemplo, episodios que yo sí me gusta mucho Roma, pero la tercera guerra Púnica yo considero que es algo innecesario. Destruyeron Cartago por el hecho de destruirla, por puro afán de imperialismo total.
Nacho Ares
Incluso lo hemos comentado muchísimas veces aquí en Ser Historia, como la leyenda negra que rodea la conquista de América por parte de los españoles, ese aspecto más negativo. Y nos olvidamos de que gente como Alejandro Magno o incluso julio César, yo he leído en más de una ocasión que es uno de los mayores genocidas de la historia. Y lo tenemos idealizado de una forma. No hay que ni idealizarlo ni derribarlo al suelo, hay que verlo en el contexto del momento y como tal hay que aceptarlo. No podemos decir fue un asesino, pues sí, como absolutamente toda la gente en aquella época. No es así.
Iván Martín
Claro, lo que pasa es que estamos insensibilizados. Leía el otro día un tweet de Patricia González que decía que cuando leemos las fuentes, leemos cosas históricas, estamos ya como acostumbrados a Roma conquista tal ciudad, esclaviza a todos sus habitantes, que es algo tremendo, o en una batalla mueren 20.000 personas y seguimos zampanchos, pero han muerto 20.000 personas. Es algo tremendo. Y la antigüedad es cruel. No es que Roma era cruel, todo era cruel, la esclavitud también estaba en Grecia, la esclavitud era un sistema que estaba expandido en ese momento. Hay que mirarlo con las gafas del pasado, sin juzgar, sino para entender lo que pasaba, por qué pasaba, cómo se hacían esas cosas, por qué. Y descubrir y aprender de ello, porque es muy fácil juzgarlo desde nuestro punto de vista, desde nuestra construcción ética y moral actual, porque es completamente diferente. No podemos equipararnos a alguien ni del siglo V antes de Cristo ni del siglo XV. No podemos.
Nacho Ares
Desde luego, comparto todo lo que dices. Iván Martín, autor de este libro Roma Eterna, que estamos hablando aquí, publicado por La Esfera en Ser Historia. Iván, el hecho de que la historia de Roma vaya avanzando, vaya dando pasos, ¿Llega, como decía antes, esa época imperial con Augusto, Octavio, Octaviano? Últimamente leo lo de Octaviano y a mí lo de Octaviano no me acaba de entrar. Yo sigo diciendo Octavio.
Iván Martín
Sí, yo intentaré evitar. Porque a él lo odiaba. Él lo odiaba. Lo que pasa es que hay un lío ahí, porque cuando muere julio César y él es heredero, él adquiere el nombre de julio César y se convierte en Cayo julio César. Y entonces los historiadores dicen, a ver, si le digo Cayo julio César nos vamos a liar. Yo cuando llegue en el podcast ese momento, como tú, yo, Nacho, soy del equipo, no Octaviano.
Nacho Ares
Claro que sí, claro que sí. Entonces decía que con él empieza esa época imperial. La época imperial heredó algo. Imagino que mantendría muchísimas cosas de la época republicana.
Iván Martín
Sí, mantiene muchas formas y muchos títulos de época republicana. Por ejemplo, si vamos a Roma, nos vamos ya al Arco de los Argentari, que está ahí por el Foro Boario, vemos una inscripción de Septimio Severo en el cual tiene el título Tribuno de la Plebe. Se mantienen esas cosas, esas apariencias, esos títulos, porque el tribunal de la plebe era muy importante en época republicana. Lo que hacen en época ya imperial es intentar mantener las apariencias republicanas, aunque realmente ya no había ese sistema. Los cónsules eran nombrados muchas veces por el emperador. Ya se había perdido ese espíritu que había empezado con los patricios matando casi casi a todos los monárquicos que hubiera, y bruto en ese 509 ejecutando a sus hijos por ser traidores.
Nacho Ares
Imagino que también por esa idea, hay que pensar que Roma dura casi mil años, un poquito más, pero por esa idea de rancio abolengo que todos los estados, todos los imperios, todos los países a lo largo de la historia han mantenido e intentar echar la vista atrás para tomar todo lo mejor y perpetuarlo. Roma también en la época republicana estaría muy orgullosa de cosas que sucedieron tiempo antes en esa época republicana.
Iván Martín
Sí, muchas veces los romanos lo que narran son las glorias de Rómulo, glorias de héroes antiguos, y por eso a mí en este libro me ha gustado mucho hablar de esos héroes antiguos. Porque cuando, por ejemplo, encontramos un denario de época de Bruto y de César, en ese denario Bruto se entronca con un personaje llamado Aala, y ese personaje es Cayo Servilio Aala, que mata a Espurio Melio, uno de esos sospechosos de haberse arrogado el poder monárquico, de intentar ser rey, y entronca ahí con un personaje de hace trescientos, doscientos años. Y es muy interesante porque esos personajes que hablan de esas historias, poder narrarlas, ese origen mítico, esas historias que ya en época monárquica, los Horacios curiaceos, luego Cincinnato en la República, son personajes que esos personajes del siglo I van a hablar de ellos porque beben de esas actitudes y de esas historias. Pero hay que conocerlos también.
Nacho Ares
Y qué mejor manera de conocer toda esta historia que a través de este libro, Roma Aeterna, el ascenso de la República, publicado por La Esfera, que nos ha presentado en los últimos minutos nuestro invitado Iván Martín. Iván, si lo buscan con B. Iván Martín. Iván, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Iván Martín
Muchas gracias A ti, Nacho. ¿Que va bien?
Narrator/Voice Actor (e.g., Julio López)
Es hoy al día de la escalera. Las patas de la nave están enterradas en la superficie, como a 3 o 4 centímetros, aunque la superficie parece ser muy, muy granulada. Cuando te acercas es como si fuera polvo.
Néstor Marqués
Voy a pisar ahora fuera de la nave. Es un pequeño paso para el hombre.
Iván Martín
Pero un gran paso para la humanidad. Ser Historia con Nacho Ares TODO LO QUE QUISISTE SABER DE LA HISTORIA La.
Néstor Marqués
Madrugada del sábado al domingo en la Cadena SER.
Narrator/Voice Actor (e.g., Julio López)
Habiendo César hecho un sacrificio, se desapareció el corazón de la víctima, cosa que se tuvo a terrible agüero, porque por naturaleza, ningún animal puede existir sin corazón. Todavía hay muchos de quienes se puede oír que un agorero le anunció aguardarle un gran peligro en el día del mes de marzo, que los romanos llamaban los idus. ¿Llegó el día y yendo César al Senado, saludó al agorero y como por burla le ya han llegado los idus de marzo? A lo que contestó con gran reposo Han llegado, sí, pero no han pasado.
Nacho Ares
Comenzamos este nuevo bloque de Ser Historia con un fragmentito de las Vidas Paralelas de Plutarco, en donde se nos habla de una figura julio César. Es precisamente a través de las fuentes clásicas la mejor manera de conocer los protagonistas del pasado, los protagonistas de la historia. Es cierto que a veces, dependiendo de en qué lado esté del enemigo, del amigo, este protagonista, se puede tergiversar, pero en definitiva, las fuentes clásicas y la arqueología nos ayuda a conocer no solamente esos protagonistas, sino también el entorno social, el ambiente cotidiano que tuvieron y en definitiva, la vida diaria. La vida cotidiana. Un año en la Antigua Roma es el título del libro publicado por Espasa que tengo ahora mismo en mis manos y que ha salido hace apenas un un par de semanas, que nos acerca día a día a esos momentos más interesantes no solamente de la cultura romana, de su vida diaria, sino de algunos de los aspectos más llamativos de esta fascinante civilización. Néstor Marqués, bienvenido a ser historia.
Néstor Marqués
Muchísimas gracias, Nacho.
Nacho Ares
Néstor es arqueólogo, lleva una página web que lo tenía que anotado, que es antiguaroma. COM y este libro es un poco la carta de presentación de un proyecto que es Antigua Roma al día SPQR Senatus Populuscue Romanorum, que todavía me acuerdo de la carrera de las clases de epigrafía con Abásolo en la Universidad de Valladolid y que pretende un poco, en definitiva, acercarnos un poco a lo que es la vida cotidiana de Roma.
Néstor Marqués
Efectivamente, sí. Todo el proyecto Antigua Romandía está un poco destinado a traer toda la investigación sobre el mundo romano, que hay muchos siglos de investigación ahí detrás de tantos y tantos investigadores y que muchas veces está un poco aparcado dentro de un cajón y es labor de los divulgadores, tanto como vosotros hacéis aquí en Sede Historia, traer un poco la cultura del mundo romano y por qué no hacerlo en el siglo XXI a través de la tecnología de las redes sociales, que es donde se mueve y donde nació este proyecto.
Nacho Ares
Vuestras redes sociales se pueden acceder a ellas a través de antiguaroma.
Iván Martín
¿Com?
Néstor Marqués
A través de antiguaroma'. Com y si no en twitterigua roma, en instagram, en Facebook, en YouTube, tienes todos los canales para que todo el mundo pueda ir allí a ver cultura romana.
Nacho Ares
Julio César te hubiera contratado, oye, ojalá sus redes sociales. Como decía, hay algunos aspectos muy llamativos que he estado echando un vistazo al libro en estos días y como digo, son aspectos que nos acercan un poco también a nuestra propia cultura del siglo XXI. Nosotros vivimos en el mundo occidental, esto mal llamado occidental y oriental y tal, que es una manera de poner etiquetas y barreras. En definitiva, el libro decía que lo distribuyes en días, en meses, a lo largo de un año, y en cada uno de ellos vas no solamente aportando datos quizás relacionados con esa misma fiesta, esa misma fecha en la antigua Roma, o aspectos curiosos, como el nombre secreto de Roma, que nadie debía pronunciar. Yo como egiptólogo, como egiptoloca, a mí me recordaba esto un poco al nombre secreto del dios Ra, egipcias, que tienen su nombre secreto, y si lo conoces, te has hecho automáticamente con todo su poder.
Iván Martín
Justo así.
Néstor Marqués
Eso es. En la Antigua Roma es el mismo concepto con las ciudades. Se pensaba que si conseguías descifrar ese nombre secreto de la ciudad, podías invocarlo, podías invocar a sus divinidades protectoras, y esa ciudad y esas divinidades pasaban a tu bando y podías conquistar esa ciudad más fácilmente. Por eso los romanos se aseguraron de que ese nombre secreto de Roma, que todavía seguimos sin conocer, es imposible saberlo, no lo sabemos porque la diosa Angerona, que era la encargada de guardar el secreto, todavía hoy, dos mil años después, lo sigue guardando, no lo conocemos, y por eso Roma fue mucho más complejo y tardaron 1200 años en hacerla caer.
Nacho Ares
Qué curioso. Y no hay ninguna fuente, ningún texto incluso que se haya lanzado a decir puede ser este, puede ser el otro.
Néstor Marqués
Sí, es verdad que en la tardoantigüedad, en la Edad Media, sí que hubo autores que se atrevieron a averiguar un poco cuál podía ser ese nombre secreto, y de hecho Juan Elidio, que es un autor tardoantiguo, decía que ese nombre secreto era Roma al revés, que es amor. Entonces es posible, pero lo más seguro es que no sea ese, porque ese es un nombre que es muy conocido, de hecho está inscrito en las paredes de Pompeya, se han encontrado grafitis con ese nombre por todas partes, con lo cual es casi imposible que lleguemos nunca a saber cuál era ese nombre secreto.
Nacho Ares
Ya el propio detalle con el que comenzamos esta charla contigo, Néstor Marqués, autor de Un año en la Antigua Roma, publicado por Espasa, ya nos hace ver algo que hemos comentado en otras ocasiones en este programa, es que la cultura romana era una cultura muy sofisticada, con muchos avances desde el punto de vista científico, tecnológico, etc. Pero también tiene ese aspecto imbuido en el mundo de la superstición, de lo más mágico, como todas las culturas de la época.
Néstor Marqués
Justo así, era una mezcla, hoy en día lo vemos como muy extraño, esta mezcla también tan avanzada por unas partes, pero tan arcaica y supersticiosa por otra. Por ejemplo, los romanos jamás se les ocurriría poner una fiesta en un día par. Normalmente las fiestas más tradicionales de la religión romana tenían que ser en días impares, y de hecho, si una fiesta duraba dos días, se elegía, por ejemplo, el día 11 del mes y el día 13, y se dejaba el día 12 sin fiesta entre medias. Eran terriblemente supersticiosos en estos temas. Y de hecho nuestro calendario, que se centra un poco el libro en eso, tiene 365 días, también por una cuestión romana, porque quizá les hubiera cabido mejor hacer 364, pero por la superstición de los números impares, le añaden más días. En fin, ejemplos como estos en los que los números impares para los romanos tenían ese significado, hay por todas partes. De hecho están las fuentes clásicas. Me parece que Spinio, recuerdo que decía a los dioses les agradan mucho más los números impares. Decía, por ejemplo. Curiosísimo escuchar este tipo de cosas.
Nacho Ares
Además, ahora que hablamos de calendario, las semanas tenían ocho días.
Néstor Marqués
Sí, y es que la semana tradicional romana, que es la nundina, estaba establecida porque cada ocho días había un mercado multitudinario en la ciudad de Roma, a la que toda la gente de los alrededores del campo se reunían en la ciudad y allí hacían sus intercambios. Entonces luego, cuando evidentemente Roma y el Imperio fue creciendo, pues cada ciudad tenía su propia nundina. Pero sí, sí, la Semana era de ocho días, no de siete. A pesar de que a partir del siglo I después de Cristo, esa semana planetaria, que es la que seguimos usando hoy en día, y eso también nos conecta con el mundo romano, empieza a tener más influencia. Esa semana que para los romanos comenzaba el sábado, que era el día de Saturno, y seguía a partir del domingo, aunque esos dos días han cambiado de nombre. Por ejemplo, el sábado lo tenemos del sabbat judío y el domingo del día del Señor, el dies dominicus. En la antigua, por ejemplo, el domingo era el día del Sol, y de hecho los ingleses siguen teniendo el sunday, el día del Sol, y se conserva. Y el resto de los días igual. El lunes es el día de la Luna, el martes el de Marte, miércoles Mercurio, jueves Júpiter y viernes Venus con los siete planetas o los astros que conocían los romanos.
Narrator/Voice Actor (e.g., Julio López)
El emperador César, Marco Aurelio, Severo, Antonio, Augusto, puedo manifestar mi agradecimiento a los dioses inmortales que me protegen y considero pues, que puedo servir a su grandeza, haciendo participar conmigo en el culto de los dioses a todos los que pertenecen a mi pueblo. Por ello concedo a todos los peregrinos que están sobre la tierra la ciudadanía romana, con la excepción de los dediticios, pues es legítimo que el mayor número no sólo esté sometido a todas las cargas, sino que también esté asociado a mi victoria. Este edicto será la soberanía del pueblo romano.
Nacho Ares
Acabamos de escuchar en la voz de julio López un edicto de Caracalla del 11 de julio del año 212, y que otorgaba la ciudadanía romana a todos los súbditos, a todos los habitantes del Imperio. Lo más llamativo de todo, Néstor, es que nosotros seguimos siendo ciudadanos de Roma, porque ese edicto no se ha.
Néstor Marqués
No se ha derogado nunca. Si hablamos estrictamente hablando, no hay ninguna ley a partir del año 212 que derogue la Constitutio Antoniniana de Caracalla del 212, con lo cual, si hablamos con un poco de nostalgia también del Imperio Romano, todos los nacidos dentro de las fronteras de lo que fue el Imperio Romano, seguimos siendo ciudadanos romanos.
Nacho Ares
Lo que estoy viendo un poco en las páginas de este libro es que hay infinidad de flecos que hemos heredado nosotros absolutamente todo, no voy a decir que todo, porque luego hay muchas cosas de Oriente, de Egipto, Babilonia y tal, que han llegado a nosotros a través precisamente de Roma, pero hay muchísimos guiños que llama la atención de decir, ah, pues mira, esto ya lo hacían los romanos.
Néstor Marqués
Es que la fuente principal de toda nuestra sociedad, e incluso de lo que decimos y de cómo lo decimos, porque venimos del latín, de nuestra lengua madre, todo eso viene de Roma. Y de hecho, por ejemplo, una cosa muy nuestra, que es la siesta, viene también del mundo romano, y es que el nombre de siesta precisamente viene de la hora sexta, de sexta viene siesta, que era la hora a la que los romanos se echaban esa pequeña siesta de mediodía. Incluso tenemos en las fuentes que el emperador Augusto lo hacía, y de hecho nos lo dicen con toda claridad, el emperador Augusto sin descalzarse, se tumbaba un rato sin taparse, y con una mano sobre los ojos se tumbaba un ratito para descansar del largo día, o sea que desde eso ya desde los romanos ya tenemos cosas tan nuestras como la siesta, por ejemplo.
Nacho Ares
Qué gracia que luego los ingleses han tomado el nombre del castellano. Ellos hablan de siesta. Yo tenía aquí anotado, porque lo he visto en tu libro y me ha llamado la atención. Yo siempre había oído lo de alea iacta est. La suerte está echada. Pero tú lo pones iacta alea est.
Néstor Marqués
Sí, y es que si cualquiera de los que nos está escuchando se va a una edición de Suetonio en latín, va a encontrar esa frase cambiada, entre comillas, de cómo la conocemos todo. Todos decimos alea iac. Pero en el original es al revés, es al contrario, como lo escribió Suetonio. Lo que pasa es que la historia cambia muchas cosas a veces. Y con el paso del tiempo esa frase también ha cambiado.
Nacho Ares
Es quizá una forma de la historia, no voy a decir que se reescribe con el paso de los siglos. Lo mismo pasa al principio, cuando escuchaba a julio leer lo del fragmento de Plutarco de las Vidas paralelas, hablando de los idus de marzo. Las idus. Yo lo encontraba en masculino femenino.
Néstor Marqués
Bueno, a ver, en ese caso en concreto, como idus es un término neutro, y no me quiero poner técnico, pero lo más correcto, digamos, es que es las idus. Deberíamos decir todos las idus, pero bueno, suena mejor en castellano decir idus en masculino. Pero bueno, yo siempre digo las idus por respetar ese término del latín.
Nacho Ares
¿Y por qué crees que luego lo hemos comentado muchas veces con invitados? La fascinación de Roma es increíble. No sé con quién lo comentaba el otro día, nuestros programas, que tienen un montón de descargas, no voy a estar aquí, pero curiosamente los más descargados son los de historia de Roma. Fascina la historia de Roma muchísimo.
Néstor Marqués
Porque es que al fin y al cabo, tenemos tantas cosas de ellos, y en algunas cosas somos tan distintos, pero en otras somos tan parecidos, que realmente nos fascina totalmente lo que es Roma y cómo nos influye día a día sin que lo sepamos. Porque es que nuestro mismo calendario es con una pequeña reforma que se hace en 1582, a la que llamamos calendario gregoriano. Pero es que nuestro calendario, tal cual lo que vivimos día a día, está en activo desde el año 45 antes de Cristo. Es que son más de dos mil años. Todo el mundo en Occidente, como decíamos, está viviendo por las mismas normalidades, ya no sólo legales, sino temporales, conceptuales. Y yo creo que por ahí va un poco la fascinación que sentimos de esa cultura que es la romana, que yo creo que tiene mucho que contarnos todavía.
Nacho Ares
Desde luego que sí. Y lo podemos encontrar en este libro, en las páginas de este libro. Un año en la antigua Roma. La vida cotidiana de los romanos a través de su calendario de Néstor Marqués, que nos ha venido a presentar en estos minutos aquí en Ser Historia. Néstor, como digo siempre a nuestros invitados, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia. Historia.
Néstor Marqués
Muchísimas gracias a vosotros.
Iván Martín
En Saint Gervais, Blois, a 25 de mayo de 1800. Empiezo hoy con estas líneas mis memorias. Las memorias de un mago y un humilde aspirante a científico. Si el lector me lo permite, voy a conducirle por algunas escenas de mi vida, servirle de cicerone y para evitarle la fatiga, haré de modo, en mi calidad de ex brujo, que su viaje y visita se ejecuten sin cambiar de sitio.
Néstor Marqués
Ser Historia con Nacho Ares.
Iván Martín
Todo lo que quisiste saber de la historia la madrugada del sábado al domingo.
Néstor Marqués
En la Cadena Ser.
Narrator/Voice Actor (e.g., Julio López)
Histeria con David Botello.
Storyteller/Additional Narrator
Hola, Nacho. Yo quiero plantearos una ¿Qué tiene que ver Atanagildo, el de la lista de los reyes godos, con la Legión Cóndor? Que bombarde David, no tengo ni idea. Antes de contestar, os quiero presentar a Brunekilda, una de las hijas de Atanagildo. Una joven inteligente, hermosa y culta. El no va más de las princesas de su época. Es tan mona que acaba felizmente casado con el rey Sigiberto de Austrasia. Sigiberto es hijo del rey franco Clotario I, que al morir dividió su trono en entre sus cuatro hijos. Desde entonces, los cuatro andan matándose por la herencia. ¿Te puedes imaginar? Esto es un culebro.
Néstor Marqués
Así es que era de este de.
Nacho Ares
Quien estabas enamorada, Maldita lisiada.
Storyteller/Additional Narrator
Uno de los hermanos de Sigiberto, Chilperico, es un bala perdida que anda living la vida loca con su favorita, Fredegunda. Chilperico está convencido de que Sigiberto se ha casado con Brunekilda para garantizar el apoyo de los godos en caso de guerra. Y para neutralizarle se casa con Galsvin, otra hija de Atanagildo. Lo que pasa es que Chil Perico el Bala Perdida no tiene intención de separarse de su favorita, de Fredegunda. Hasta que Galsvinta se harta, Se pregunta ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Y le dice a su marido que se vuelve a Toledo, a casa de su madre Silper y cuelva a la Perdida. Promete librarse de Fredegunda la Favorita y a la mañana siguiente, zas. Galsvinta aparece estrangulada en su cuarto.
Nacho Ares
Suéltame. Casi no está muerta. La termino de matar.
Storyteller/Additional Narrator
Todo el mundo señala a Fredegunda y entonces va Chil Perico, él va a la Perdida y se casa con ella. Brunekilda jura odio eterno a Fredegunda la Favorita, la asesina de su hermana, le pide a su marido que vengue su muerte y estalla la guerra entre los dos hermanos. Si, Giberto el Bueno le da pal pelo al Chil Perico el Bala Perdida. Una y otra, otra vez, hasta que vuelve a entrar en escena Fredegunda la Favorita, que encarga a dos asesinos que den matarile a Sigiberto el Bueno. Y se lo cargan. Fredegunda deja viuda a nuestra Brunekilda y encima la enchirona se pasa dos años a la sombra. Hasta que la historia da otro giro insospechado menos Meroveo, un hijo del primer matrimonio de Chilperico, Elba la Perdida, tiene el síndrome de la madrastra y odia a Fredegunda la Favorita. Como hay pocas cosas que unan más que el odio, Meroveo se enamora de Brunekilda, le ayuda a escapar y se casan. Son felices, comen perdices, pero Frenegunda, la Mala, no piensa dejar que los tortolitos se salgan con la suya y en un descuido, zas. Se carga mero y vuelve a dejar viuda a nuestra Brunekil. Luego le llega el turno a Chilperico el Bala Perdida, que aparece muerto, matao, en extrañas circunstancias. Predegunda, la Favorita vuelve a ser la principal sospechosa. Un cronista dice que es hermosa, astuta y adúltera. Vamos, que todo el mundo sabe que ella le ponía los cuernos y que él empezaba a sospechar. Total, que se lo carga y mientras Clotario, su hijo, siga siendo un niño, Fredegunda se queda de regente. Aquello es tan escandaloso que un arzobispo va y se pone en su sermón que Clotario no puede ser rey porque no es hijo de Chilperico. Fredegunda, que no se corta ni un pelo. Manda a un esclavo a que degüelle al arzobispo en el altar mayor de la catedral durante la misa del domingo de Pascua, delante de todo el mundo. Así se las gasta Fredegunda. Luego el culebrón se complica más todavía. Por si era poco complicado, pero así, por resumir, Fredegunda y Brunekilda siguen dándose estopa durante toda su vida. Fredegunda se dedica a guerrear contra Brunekilda y a cargarse a Chichi Pichichi. Y Brunekilda a defenderse luchando por los derechos de su hijo, de sus dos nietos y al fin, de sus bisnietos. Cuando a Fredegunda le da por morirse, todo el mundo piensa que por fin va a llegar la paz a la tierra de los francos. Pero Clotario, el hijo, ha heredado el odio de su madre y prefiere seguir guerreando contra Brunekilda. Total, que aquí es cuando el carácter combativo de Brunekilda, su espíritu inquebrantable y su valor en el campo de batalla le dan un aire así como legendario. Y cuando parece que Brunekilda va a ganar la guerra, Clotario pactando, pactando, consigue que se la entregue. Brunekilda es una anciana de 69 años que no ha dejado de guerrear durante toda su vida. Y va Clotario y la ata a un caballo para que la arrastre por el suelo hasta morir. Luego quema sus restos, asesina a todos sus bisnietos y se queda de rey de todo el territorio franco. Si crees que este es un final demasiado cínico, la historia tiene otro giro insospechado. Porque Brunekilda ha ganado la batalla contra la inmortalidad. Cuando la gente de su época empezó a contar su vida y milagro, surgieron toda clase de leyendas en la que la realidad histórica se mezclaba con la fantasía. Y poco a poco Brunekilda se convirtió en Brunild, la valquiria de la mitología germánica, una de las protagonistas de la canción de los Nibelungos. Mucho más tarde, durante la guerra civil, Hitler le echa una mano a Franco y le manda la Legión Cóndor, la aviación nazi, los tipos que bombardearon Guernica. Un buen día, Hitler estaba ahí viendo El anillo de los Nibelungos, la ópera debajo, cuando aparece en escena nuestra Brunilda, dormida dentro de un anillo de fuego mágico que sólo podrá atravesar el héroe más valiente. Y entonces Hitler va y se Eureka. Ya tengo nombre molón para lo de la Legión Cóndor. Se llamará Operación Fuego Mágico. Así que ya ves, la relación entre el rey godo Atanagildo y la Legión Cóndor se llama Brunekilda, la Brunilda de la mitología, la valquiria. Y esto no da para más.
Néstor Marqués
Estás escuchando Ser Historia en la Cadena Ser con Nacho Ares.
Nacho Ares
Cuando hablamos de la antigua Roma, uno de sus mayores rasgos de identidad es el a muchos de nuestros seguidores aquí en Ser Historia les apasiona la historia militar, la historia del ejército y nos preguntan también a través del correo serhistoriadeneser. Com si dedicamos algunos bloques o programas enteros a esta faceta, este aspecto cultural, podríamos decirlo así, tan característico de la antigua Roma. El ejército. Y hablando de ejército, tenemos que pensar quizá en la legión. La legión como esa seña de identidad propia, una marca, un marchamo de garantía, de calidad, de expansión política, económica en el Imperio Romano. La revista Despertaferro en sus especiales acaba de publicar la segunda entrega, yo creo que de una de las mejores propuestas que hay ahora en el mundo editorial, de cómo entender la legión romana, en este caso en la Baja República. Eduardo Cabana, bienvenido a Ser Historia.
Eduardo Cabana
Hola Nacho, gracias.
Nacho Ares
Eduardo Cavana es el director de la cabecera de Historia Antigua y Medieval en la revista Despertaferro y nos viene a hablar un poco del mundo de la legión en la Antigua Roma. Eduardo, ¿Cómo nace en Roma la idea de organizar el ejército tal y como lo entendemos? Me viene aquí a la cabeza los dibujos de Astérix, todos ahí perfectamente cuadrados y cuadriculados y ordenados en esa formación de torturados. ¿Cuándo surge la idea en Roma de organizar el ejército de una manera tan clara?
Eduardo Cabana
Bueno, esa es una estupenda pregunta, porque de hecho lo que ocurre es que es un proceso bastante largo y tiene un desarrollo muy paulatino. Porque de hecho la organización encuadrados, como dices, que es la típica imagen que todo el mundo tiene de las cohortes, manipulos, etc. De las unidades militares romanas, en realidad, conforme sobre todo a las últimas investigaciones, parece ser un mito, un mito historiográfico. Es decir, que en realidad, salvo momentos particulares de época fundamentalmente tardía, muy tardo republicana y época ya alto imperial estamos hablando, sí, sobre todo en torno al siglo I antes de Cristo y los primeros siglos de la era el primero, segundo y quizás tercero, salvo determinados momentos puntuales y determinados contextos, parece que el ejército romano, sobre todo el periodo de gran éxito de gran conquista territoriales, de gran expansión territorial de Roma durante la tardía República, media y tardía República sobre todo, era un ejército que no formaba tanto en cuadrados, no formaba tanto en formas geométricas perfectas, sino sobre todo en lo que algunos investigadores han venido a denominar nubes o grupos de soldados alrededor de estandartes que seguían a esos estandartes y seguían al centurión, que normalmente siempre había un centurión bajo cada uno de estos estandartes, de hecho había normalmente parece que en el Bajo Imperio había un centurión por cada centuria y en el periodo tardío un estandarte por cada dos centurias. En todo caso los soldados seguían a estos estandartes y a sus centuriones, pero en forma de nubes más bien, por tanto no tanto en forma de cuadrados ni. Ni de organizaciones perfectas.
Nacho Ares
Esa información imagino que vendrá a través de los testimonios de autores clásicos que describen cómo era un poco la legión, el ejército.
Eduardo Cabana
Exacto, se deduce de la lectura sobre todo de las fuentes, y de hecho hace poco ha habido una investigación reciente, una tesis doctoral que ha demostrado claramente que sí, que de la lectura de las fuentes se deduce que las unidades iban en grupos, en grandes masas, pero ocasionalmente formaban evidentemente líneas de batalla, pero por ejemplo se desgajaban ocasionalmente grupos, centurias o manípulos individuales, más tarde cohortes de esa misma línea del ejército para atacar, para cometer al enemigo y volver después, con lo cual en realidad era todo una cosa bastante más sofisticada y no tanto geométrica.
Nacho Ares
Muchas veces Hollywood ha hecho mucho daño y yo creo que en el caso de la historiografía de la legión romana, pues bastante. ¿Qué número de soldados formaba una ley?
Eduardo Cabana
Bueno, va evolucionando con el tiempo, de hecho en época republicana temprana, por ejemplo, normalmente eran 4.000, 4.200, después va creciendo 5.000, 5.500, en época ya tardo republicana, siglo I antes de Cristo, y más adelante en el Bajo Imperio, por ejemplo, se reducen enormemente y las legiones llegan a tener mil, mil doscientos hombres, ya estamos hablando de siglo tercero, cuarto y V, sobre todo cuarto y V ya son legiones muy, muy reducidas. Pero en todo caso estas unidades que va evolucionando con el tiempo, además sabemos que muchas veces son estas las cifras que aparecen en los libros, por así decirlo, pero que luego en la realidad además eran incluso menores de lo que se solían declarar, porque por ejemplo, leemos, por ejemplo en el velo civile de César o en el velo gálico. En textos de época republicana tardía, de mediados del siglo I antes de Cristo, leemos que tal legión le quedaban apenas dos mil y pico hombres, cuando una legión en esa época debería tener en torno a 5. Por tanto, muchas veces el desgaste de la batalla, los desertores, las enfermedades, etc. Mellaban mucho la capacidad numérica de los efectivos de una unidad, con lo cual siempre solían ser menos de lo que deberían de ser.
Nacho Ares
Sin embargo, uno de los rasgos, antes decía que el ejército es quizá el rasgo más identificativo de la cultura romana, si hablamos de esa expansión militar, de esa expansión por tanto Europa como África o Asia, hay otro rasgo, lo estábamos comentando antes a micrófono cerrado, que caracteriza al ejército romano, que es la uniformidad. Yo creo que ellos fueron los pioneros, corrígeme si me equivoco, en que fueran todos vestidos exactamente iguales. Para una de las cosas que yo siempre he pensado, si cada uno va de una manera, ¿Como sabe si el otro es enemigo o amigo?
Eduardo Cabana
Bueno, en realidad eso también merece ser matizado, porque efectivamente parece que lo que es que a lo largo de prácticamente todo el periodo romano, sobre todo el romano republicano, la heterogeneidad fue más bien la norma y no tanto la homogeneidad, es decir, que cada uno iba más o menos armado como podía, sobre todo en periodos muy tempranos, porque, por ejemplo, hay que tener en cuenta que antes del 100 a. C. 107 a. C. Aproximadamente, los consulados de Cayo Mario, antes de esa fecha el ejército era cívico, era ciudadano. Por tanto, cada persona, por el mero de tener la ciudadanía romana y ser varón y en una edad adecuada, estaba obligado a hacer un servicio militar, a cumplir un servicio militar. Y esto entra dentro de la mentalidad, lógicamente, del hombre ciudadano soldado, que para tener derechos políticos tenías que luchar por tu comunidad, que es también la razón, por cierto, por la que las mujeres hasta hace un fin de semana, escasamente no han tenido derecho a voto. Por lo mismo, si no enarbolas el estandarte y en defensa de tu comunidad, se entiende, conforme la mentalidad arcaica griega y romana, que tampoco tienes derechos políticos. Por tanto, era una milicia ciudadana en época republicana temprana y media, y se entendía que también cada persona debía de traer al ejército su propio armamento, su propia espada, su casco, su escudo, etc. Esto cambia totalmente a finales del siglo II con la crisis terrible que sufre el campesinado Ro y a partir de ese momento los generales se dan cuenta de que no hay forma de encontrar suficientes soldados para la leva entre los ciudadanos porque se ha empobrecido la masa, que el campesinado romano en general, los ciudadanos se han empobrecido y no son capaces ni siquiera de acudir vestidos correctamente al ejército, a la recluta. De modo que a partir de ese momento se profesionaliza, hay una tendencia hacia la profesionalización del ejército. Los generales empiezan a comprar las armas, el Estado empieza a comprar este armamento y a pagar una soldada a los soldados, que a partir de ese momento ya no son ciudadanos que deben regresar a su granja, con sus cultivos, con su esposa, etc. Al fin de cada campaña militar, sino que son soldados profesionales que se quedan diez, quince, incluso a veces veinte años en servicio y por tanto se convierten en profesionales de la guerra de matar. Esto es un proceso que ocurre entre el 100 antes de cristo y época de Augusto. Por tanto a lo largo del siglo I antes de Cristo es lento.
Nacho Ares
Otro mito de Hollywood de la uniformidad que se nos cae otra vez a los pies con nuestro invitado Eduardo Cabana. Seguimos hablando contigo del ejército, de la legión romana. ¿Quién podía acceder? Has estado comentando ahora que se reclutaban ciudadanos, pero ¿Quién era el que más interés tenía en ir? ¿Alguien que no tuviera otro trabajo como artesano, como agricultor? ¿Quiénes eran los que iban a la legión?
Eduardo Cabana
Bueno, en primer lugar, la República media era un honor porque era un privilegio propio solamente de aquellos que fueran ciudadanos, que tituvieran la ciudadanía romana. Además, por supuesto, los mandos estaban todos ellos copados por la aristocracia. Eran solamente los aristócratas los que podían ser generales, fundamentalmente en un periodo temprano. Después ya eso irá evolucionando a lo largo del Imperio. Pero efectivamente la mayor parte de ellos eran de origen aristocrático, en el caso de los generales, de los tribunos, etc. Pero con esta profesionalización del ejército, poco a poco esto irá cambiando. Además es interesante cómo con el tiempo van introduciéndose mercenarios dentro del ejército romano, los llamados auxiliares. Los romanos, precisamente por esta convicción que tenían ellos mismos de que su ejército era en realidad un ejército ciudadano, se resistían a utilizar la palabra mercenario. Y ellos nunca decían que tenían mercenarios en su ejército, aunque la realidad es que evidentemente sí, de hecho enormes números, pero los llamaban auxiliares, pero lo mismo da. En todo caso, por tanto, tenemos un grupo importante de personas que son, sobre todo en un período temprano, son todos ciudadanos. En un periodo posterior se incluyen unos pueblos que tenían derecho latino, es decir, cercanos a Roma, pueblos con derecho latino que no tenían derecho de ciudadanía romana. Eso es. Y después y más adelante, muchos de pueblos que ni siquiera tenían ciudadanía romana ni latina, ni nada por el estilo, que eran sencillamente extranjeros. Peregrini que entran en el ejército romano fundamentalmente por botín de guerra, por hacer una vida, y también, ocasionalmente, esto es una práctica que poco a poco se generalizará, que es la otorgación como regalo de la ciudadanía romana al final de la carrera militar a todos aquellos que no lo fueran en un principio. Todos estos auxiliares, todos estos mercenarios, por tanto, eso es otro de los azucarillos que les ofrecen para entrar, para reclutarse, para entrar en el ejército, a todos aquellos que no tuvieran ciudadanía en un principio. Y esto es algo propio, sobre todo de época ya posterior, a partir del siglo I antes de Cristo sobre todo, y en adelante.
Nacho Ares
Y una vez dentro, el soldado tenía la posibilidad de ascender en diferentes cargos, convertirse en oficial, general, etc. A partir.
Eduardo Cabana
De la profesionalización, sí. Antes no. Es decir, en la época en la que el ejército era ciudadano, el ciudadano terminaba la campaña militar, volvía a su casa y ya está, y punto, y no volvía a ser militar hasta cuando surgiera la ocasión, cuando hubiera una amenaza, etc. En cambio, a partir de la profesionalización, sí, a partir de ese momento hay personas individuales que poco a poco empiezan a ascender, porque, claro, ya no se trata de una campaña militar en un momento determinado de unos meses y vuelta a casa, sino que se trata de años y años de permanencia en el ejército. Entonces ya, claro, se convierten en profesionales, buenos líderes, algunos de ellos buenos oficiales, y sobre todo, eso se ve claramente en el caso de los centuriones. Los centuriones que son una especie de suboficiales que controlan en torno a unos 80 soldados, y estos centuriones casi siempre proceden bien de las clases populares, de los plebeyos, o bien ocasionalmente también de los equites, que es una especie de clase ligeramente privilegiada entre los órdenes sociales romanos, pero que no llegan a ser aristócratas, una especie de, mutatis mutandis, unos hidalgos, pudiéramos decir. Y este grupo social de los equites es el que más se beneficia fundamentalmente de este ascenso de cargos dentro del ejército, pero como digo, solamente a partir de la profesionalización. Antes era imposible. Antes todos los cargos estaban copados por aristócratas y de hecho no había problema porque el ejército romano de época anterior a la profesionalización, en efecto, era una máquina, un rodillo de muy poca sutileza. Por tanto, no era necesario tener grandes generales, sobre todo no era necesario tener grandes cuerpos de oficiales en un periodo muy temprano. Después ya sí, después con la sofisticación de la maquinaria militar romana, sí, naturalmente, las legiones requerían de un grupo de oficiales entrenado, etcétera, y esto es algo que la profesionalización del ejército y la permanencia, por tanto, durante muchos años dentro del ejército daba a estos oficiales la veteranía suficiente como para tener una cierta capacidad. Y a partir de ahí, efectivamente, el ascenso social. Este ascenso social, por cierto, se verá claramente ya en época imperial cuando encontremos algunas personas que han hecho carrera militar o incluso personajes como futuros emperadores, Vespasiano, etc. Que proceden de los cuarteles y que poco a poco van ascendiendo hasta la corte, hasta convertirse algunos en emperador.
Nacho Ares
Es fascinante la historia de la legión romana que hemos descubierto un poco en los últimos minutos de la mano de Eduardo Cábana. Él es el director de la cabecera Despertaferro, dedicada antigua y medieval. Nos estaba hablando de este número especial de Despertaferro dedicado a la legión romana en la Baja República. Como siempre, no es la primera vez que hablamos de esta publicación en nuestro programa, con un montón de gráficos, también lo de las ilustraciones que recrea en los momentos de batalla, esa uniformidad que hemos descubierto con Eduardo, que al principio no era tan lograda como nos ha hecho ver el mundo de Hollywood. En definitiva, una publicación de historia y de arqueología maravillosa. Eduardo Cabana, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poco más de historia.
Eduardo Cabana
Un placer.
Nacho Ares
Llegamos al final de este nuevo programa de SER Historia, un especial dedicado a Roma. Recordad que la semana que viene, en el horario habitual, tendremos un nuevo programa aquí en la Cadena SER, con el que comenzaremos la decimoséptima temporada con un montón de novedades, con un montón de cosas que seguro, seguro, seguro os van a sorprender. Como siempre, Fermín Agustí ha estado y estará en la producción del programa. Ana Caballero ha estado y estará controlando las redes sociales y echando una mano en la producción. Y delante del micrófono, vuestro humilde servidor, que ha estado y estará también en la nueva temporada, Nacho Ares. Os dejamos con más cosas aquí en la cadena SAR. Hasta la semana que viene y ese primer episodio, ese primer programa de la 17ª temporada. Os esperamos.
Néstor Marqués
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Podcast: SER Podcast
Host: Nacho Ares
Fecha de emisión: 7 septiembre 2025
Episodio especial: “Roma”
En este episodio, Nacho Ares dedica el último programa veraniego de SER Historia a la civilización romana, uno de los temas más populares junto a Egipto y las guerras mundiales. La entrega realiza un recorrido ameno y accesible por la historia, mitos, vida cotidiana y el pensamiento político y militar de la antigua Roma. Participan los divulgadores Iván Martín y Néstor Marqués, así como el especialista militar Eduardo Cabana. También se incluye una sección dramatizada sobre las complejas vidas de personajes destacados en la historia europea posromana.
(00:01–04:48)
(04:48–14:53)
(14:53–21:21)
(18:10–21:21)
(23:19–36:12)
Invitado: Néstor Marqués, arqueólogo y divulgador, autor de Un año en la Antigua Roma.
(37:07–44:43)
(44:47–58:27)
Invitado: Eduardo Cabana, director Historia Antigua y Medieval en Despertaferro
Tema: Historia real de la legión romana
Este especial ofrece una visión panorámica de Roma y su legado, desde la fundación mítica y la lucha social de la República, hasta la vida cotidiana, la obsesión por el calendario y las supersticiones, y corrige interpretaciones erróneas sobre la legión militar romana. Ameno, riguroso y apasionado, el episodio confirma por qué Roma sigue fascinando a tantas generaciones.
Recomendación: Para aquellos que quieran profundizar, se citan y recomiendan los libros Roma Aeterna (Iván Martín), Un año en la Antigua Roma (Néstor Marqués), y los números especiales de la revista Despertaferro sobre la legión romana.
Fin del resumen