Transcript
Anunciante (0:00)
Ser podcast.
Presentador (0:06)
Hola, Nieves, buenas tardes. Acabas de escuchar que mañana La Ventana se abre en Bilbao con motivo de un gran concierto que se va a celebrar, ¿Sabes dónde? En San Mamés. ¿Tú conoces la historia de San Mamés?
Nieves (0:17)
Es un santo muy simpático. Hoy no la traemos, pero vamos. Yo tengo una historia de San Mamés.
Presentador (0:21)
Pero conecta con lo que vamos a comentar hoy porque yo no sé si hay muchos oyentes, yo no tenía ni idea que estén al corriente de este dato de cuántos santos hay en el santoral, porque hay un montón, un montonazo. Pero cuando digo un montón no es que sean docenas o centenares, No, no, los hay por miles. Y cada uno como San Mamés, cada uno con su historia a cuestas. Otra cosa es que las historias sean reales. Pero a ver las águilas. A ver, las águilas ya sabes tú.
Nieves (0:50)
Que reales no son. Este tema lo provocaste tú el otro día. Tantos hay. Bueno, pues hablemos, hablemos de ellos. Pero bueno, ya lo has dich, miles de santos. Así que nadie se tome en serio el asunto del que vamos a hablar porque sería el colmo. Y el asunto del que vamos a hablar es el martirologio romano, es decir, el catálogo oficial de santos y mártires que elaboran en el Vaticano porque son sus principales productos de marketing en la empresa. Son los que mantiene vivo ahí el mercado. De este catálogo de productos se encarga el departamento comercial de, y este es el nombre real, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Ese es el nombre del departamento. Muy de tarde en tarde hacen una revisión, porque hay cosas tan disparatadas en ese listado de santos, santas, mártires, beato, arcángeles y demás personajes de ficción. Vamos, que es que ni el más iluso de los fieles ya se lo traga. Por eso es mejor purgar la lista y sacrificar a unos cuantos. Digo que el 90% son ficción, otros no, porque son recientes y los hemos visto. Hasta el propio Juan Pablo II es santo. Y además hay cierta. Claro, Teresa de Calcuta, eso sabemos que han existido, pero hay cientos y cientos de curas también y monjas españolas que murieron durante la guerra y beatificados que están en el martirologio, unos 500 o 600. Juan Pablo II se volvió loco, era un beatificador compulsivo. Y además hubo un momento que para exhumar a toda esta gente, hay que hacer reconocimiento de restos y todo esto para proceder a la beatificación. Oye, los organismos estatales, los municipales y los autonómicos siempre ponían dinero para esta exhumación, pero para exhumar a los españoles tirados en las cunetas no hay forma de encontrar suficientes recursos. No entiendo por qué será así. Vamos a dar un repaso a algunos aspectos del martirologio hasta donde lleguemos, porque es un tema divertidísimo y esto no se acaba nunca. Además, este es un catálogo muy gore, muy sangriento, con torturas, sufrimientos indescriptibles, mutilaciones, asesinatos. El martirologio romano para mí es el Festival de Cine Fantástico de Sitges, directamente. Y de esto solo nos podemos reír si aplicamos el sentido común. Los pesados que crean que hay que manifestar respeto ante semejante catálogo de mentiras, bueno, pues que. Yo que sé, que se ahorren la escucha o que se hagan preguntas. Ya está. Les damos unos segundos para que decidan y se lo piensen.
