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Nieves Concostrina
Ser podcast En la Ventana Acontece que no es poco, Un relato personal de la historia con Nieves con costrina, Cadena SER.
Carla
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves Concostrina
Buenas tardes, Carla.
Carla
Ya estamos en marcha. Otra semana más arrancando. Oye, ya falta menos para que se cumplan 50 años de la muerte de Franco, concretamente 10 días. Y por cierto, por cierto, este próximo n como es especial, como es una cifra así muy redonda y están todos los actos relacionados con el fin de la dictadura, el advenimiento de la democracia, ese día en la Ventana creo que vamos a emitir algo muy especial también, pero ya lo iremos contando. A lo que vamos hoy en este Acontece que no es poco es a repasar un episodio muy interesante a por qué el Museo del Prado se libró de los bombardeos brutales que ordenó Franco sobre Madrid. A ver qué sabemos de esto, Nieves.
Nieves Concostrina
Venga, empiezo un poquito a degüello. El dictador Francisco Franco siempre evitó dañar el Museo del Prado durante los indiscriminados bombardeos de Madrid en octubre y noviembre de 1936 en la batalla que este canalla creía que iba a ser la operación definitiva para tumbar el gobierno de la República tras el fracaso de su golpe de Estado. También fracasó en esto de rendir Madrid porque Madrid no se rindió hasta casi tres años después, tras la guerra que provocó Franco y que dejó cientos de miles de muertos, represaliados y asesinados. Yo sé que soy muy cansina y redundante con estas referencias, pero es que.
Carla
Bueno, hay que darnos, ¿No?
Nieves Concostrina
Yo creo que es lo que toca y no me importa aburrir. Aquí no hubo una guerra civil que surgió como una seta. Aquí no hubo una guerra entre hermanitos. Aquí no hubo unos españoles provocando a otros. Aquí hubo unos militares asesinos y una aristocracia, incluidos borracho, que avergüenzan a este país, que dieron el golpe de Estado o apoyaron el golpe de Estado. Que ese golpe de Estado fracasó. Que el fracaso provocó una guerra que duró tres años. Guerra que ganaron los militares traidores a la patria porque les ayudaron los nazis de Adolfo Hitler y los fascistas de Mussolini y así pudieron instalar una dictadura criminal que duró 40 años. Esta es la secuencia real de los hechos. Aquí no eso de sufrimos una guerra, no, la guerra la provocaron. Dicho lo cual, a lo que vamos hoy es a recordar el momento en el que el gobierno de la República empezó a poner a salvo las obras del Museo del Prado sacándolas de Madrid para evitar la destrucción de la más valiosa colección de pinturas de Europa. Porque por poca intención que tuviera Franco de bombardear el Prado, lo bombardeó y algún pepinazo cayó. Porque los madrileños, porque los madrileños, Porque los madrileños a mí también te guardan.
Carla
Oye, que Franco no tuviera intención de dañar el Museo del Prado hay que atribuirlo algún tipo de sensibilidad artística por su parte, o no, o no tenemos que llamarnos a engaño con esto.
Nieves Concostrina
Nada, no, sensibilidad artística, ya le hemos hablado muchas veces de él. Hace poco también con lo del cine. Este no tenía sensibilidad ni por la literatura, ni por el cine, ni por el arte. Este fue censor y destructor. Franco solo era un mostrenco supersticioso. Él prefería tener consigo la mano putrefacta de Teresa de Jesús que admirar un Velázquez. Pero ojo, el Prado era el Prado. Y si Franco quería quedarse con este país, también querría seguir presumiendo de la mejor pinacoteca del mundo. Esto un poquito para eso hasta eso sí alcanzaba. Esto es como cuando dicen del psicópata de Hitler. Hombre, pues le gustaban los perros, pues era vegetariano, como si en eso aliviaran algo su psicopatía. Pues bueno, Cuando Franco ordenó desde Salamanca el bombardeo masivo de Madrid en octubre y noviembre de 1936, también dijo que se delimitara la zona de los bombardeos para que no cayera nada en el Prado, que madrileños y madrileñas se cargara a los que quisieran que tiraran a matar. Salvo en el barrio de Salamanca que estaban los suyos, los Cayetanos, Y en el Prado los aviones de Mussolini y de Hitler atendieron esas órdenes. Lo intentaron. Se emplearon en matar a gentes de los barrios del sur, del oeste, de Vallecas, de Entrevías, de la zona norte. Los Cayetanos veían pasar aviones, pero salvo algún pepinacillo que les cayó, ellos sólo veían las columnas de humo más allá de Atocha y más allá del paseo del Prado. Pero al final, dada la escasa precisión de los aviones de entonces, varias bombas incendiarias cayeron en el Prado. El barrio de los Cayetanos, al ser una zona más amplia, era más fácil de delimitar, pero con el Prado era más difícil evitar que cayeran bombas.
Carla
Estaba pensando que el bombardeo de Madrid es otro asunto del que hemos oído hablar más bien poco. Bueno, o se han ocupado de que no queramos hablar de él, pero vamos, pero poquito.
Nieves Concostrina
Lo segundo más bien. Yo creo que más bien lo segundo. Ese bombardeo de Madrid es uno de los muchos borrados de memoria que se han hecho que en este caso afecta a una ciudad que resistió aquella salvajada de bombardeos sobre la población civil. Los nazis y los fascistas italianos en apoyo de los franquistas no estaban bombardeando unas instalaciones militares, no estaban atacando a un ejército. Estaban bombardeando y matando a civiles. Estaban destruyendo tiendas, comercios, mercados, edificios públicos, ministerios, monumentos. El Teatro Real lo destrozaron. El 84% de las viviendas bombardeadas eran civiles. Todo el mundo ha oído hablar de los famosos bombardeos, por ejemplo, de los nazis sobre Londres. Todo el mundo, no. Todo el mundo ha visto fotos y todo el mundo se ha espeluznado con aquella destrucción. Pero puede que esos mismos espeluznados desconozcan que el primer bombardeo moderno sobre una gran ciudad fue el que ordenó Franco sobre Madrid en octubre y noviembre del 36, antes que todos los demás en Europa. Y que continuaron esos bombardeos sin parar hasta febrero del 39. El terror en la ciudad fue indescriptible. Hay que imaginar lo que era ver aparecer en formación al amanecer los junkers alemanes dejando caer bombas hasta de 250 kilos sobre la población. Me voy a permitir, sin pedirte permiso, voy a meter una morcilla personal porque es que esto lo tengo muy presente por lo que contaba mi madre. Y ni siquiera ella, que durante estos bombardeos todavía no había cumplido los siete años, conseguía encontrar las palabras para explicarme el pánico que sentía. Las carreras, al refugio, al metro, los muertos en las calles, animales también reventados, los mulos. En fin, pánico. Es un pánico que nunca lo abandonó. Cuando mi madre veía los telediarios con los bombardeos durante la guerra de Bosnia o sobre Gaza, Cuando empezaron en 2023, ella siempre ¿Pero ¿Por qué todo el mundo se ha olvidado de que eso mismo ocurrió aquí? Que también aquí los franquistas mataron niños y nos mataron de hambre. Bueno, ella también. Es verdad que para ser más exactos, ella decía los de Rajoy, los de Rajoy nos hicieron esto. Los de Rajoy. A Feijóo ni siquiera lo consideró nunca en eso lo alista. Pero bueno, tenía muy calados a los del PP en general.
Narrator/Chorus
Cuando canta el gallo negro es que ya se acaba el día. Cuando canta el gallo negro es que ya se acaba el día. Si cantara el gallo rojo, otro gallo cantaría. Si cantara el gallo rojo, otro gallo cantaría.
Carla
No es para autocitarnos ni mucho menos, pero simplemente recordar, para quien lo sepa, que esos terribles bombardeos los sufrió también esta casa cuando era Unión Radio. Y además en el mismo lugar desde el que estamos hablando ahora, desde la Gran Vía. Aquí cayeron bombas.
Nieves Concostrina
No veas dónde estamos lo que caía aquí. Impresionante. Lo más machacado fue precisamente esta zona de Gran Vía, entre Callao y Fuencarral. Hablo así porque como es una zona muy conocida, no por hacer madrileñismo, sino porque yo creo que la mayor parte de la gente lo conoce. Porque es que había que tumbar las antenas de Unión Radio para silenciar las emisiones, porque era una firme defensora de la República. Qué tiempo. Están locos. Y el edificio. Y había que tumbar el edificio de Telefónica que está al lado para cortar las comunicaciones. Telefónica recibió 120 cañonazos desde un cerro de la Casa de Campo, desde el cerro Garavitas. Nos estamos entreteniendo deliberadamente en los preliminares del asunto del Museo del Prado antes de contar cómo se salvaron las obras de arte. Porque creo que esto del bombardeo de Madrid merece su espacio, sobre todo porque estamos en un mes para hacer memoria de muchas cosas. Lo primero y lo primero que hago con esto es recomendar con muchas ganas un libro maravilloso, meticuloso, de los que te hacen decir madre mía, lo que fue esto. El libro se titula Madrid bombardeado. Cartografía de la destrucción 1936-1939. Este libro lo publicaron hace muy poquitos años dos investigadores. Son Enrique Bordes y Luis de Sobrón, que no son historiadores, son arquitectos y profesores de la Politécnica de Madrid. Y estos dos investigadores han hurgado en todos los archivos imaginables, han estudiado una por una imágenes de los 113 fotoperiodistas que recogieron aquella destrucción de la ciudad para poder dibujar ese mapa de Madrid bombardeado. Hay un callejero en el libro que viene ahí, que cuando lo despliegas es impresionante de ver. Fueron 2.200 edificios afectados por los bombardeos, ojo, contando solo los de Madrid capital, digamos, como dentro de la M. Lo.
Carla
Que se ha podido documentar, ¿No?
Nieves Concostrina
Sí, y solo lo que han podido documentar, aunque se sabe que fueron muchísimos más. Aquellos inmisericordes bombardeos de octubre y noviembre sobre Madrid pretendían a la desesperada tomar el país y tapar el fracaso del golpe de Estado. Pero Madrid resistió.
Carla
La pregunta es ¿Cómo? ¿Cómo resistió Madrid? Porque hay que recordar que la población civil no tenía cómo defenderse y por aquel entonces parte del ejército español había traicionado al gobierno. Sigue siendo, bueno, no sé si una incógnita, pero sigue siendo complicado entender cómo resistió. Madre.
Nieves Concostrina
Sí, juicieron una serie de cosas. Primero hubo una buena defensa organizada por el general Miaja y el teniente coronel Rojo. Esto es una cosa que se recoge en la obra que hemos visto, esa de 1936 de Andrés Lima. Y porque en aquel octubre llegaron las Brigadas Internacionales y empezó también a entrar material ruso. Por eso se pudo resistir en esas Brigadas Internacionales. Mira, lo mismo le vamos a dar otro disgusto a Feijóo, que seguro que no lo sabe porque no tiene ni repajolera idea de quién era uno de esos brigadistas internacionales. Digo, fue el gran escritor Josh Orwell el que escribió 1984. En 1949 Alberto Orwell se sumó como brigadista para luchar contra los de Feijóo en diciembre del 36 pero en Barcelona, un poquito más tarde del momento que estamos contando. A lo que íbamos era que esta era la terrible situación de Madrid pero con todos los madrileños dentro. Cuando Manuel Azaña, presidente de la República, ordenó el traslado de mil y pico cuadros del Museo del Prado para ponerlos a salvo. El recorrido de estas obras fue de locos. De Madrid a Valencia, de Valencia a Figueras. De Figueras a Peralada, a Perpiñán y por fin a Ginebra.
Narrator/Chorus
Españoles, salís de vuestra patria después de haber luchado contra la inmensa caminando por tierras extranjeras mirando hacia la estrella de la liberación.
Carla
Me temo que eso se va a quedar para contarlo mañana con más detalle.
Nieves Concostrina
Que sí, sí, sí, sí es que hoy solo se trataba de contar la previa del partido para poner un contexto contra la desmemoria. Porque claro, sería muy fácil contar cómo se trasladaron las obras del Museo del Prado pero sin contar por qué tuvieron que trasladarse que eso es lo que pretenden los que siguen intentando borrar la memoria, la historia y la verdad. Por eso han conseguido que muchos hijos y nietos de las víctimas de los franquistas voten por pura ignorancia a un franquista para el Ayuntamiento de Madrid o a una falangista para la Comunidad de Madrid, que es dos personajes que solo son malas personas, son infames. Por eso Ayuso impide que los maestros hablen en los colegios de los asesinatos de sus admirados falangistas. Y por eso el orgulloso fascista José Luis Martínez Almeida que decí Seremos fascistas, pensaremos gobernar. Este ordenó cerrar nada más llegar a la alcaldía de Madrid la Oficina Municipal de Derechos Humanos y Memoria para impedir que nadie fuera a preguntar por nada. ¿Qué clase de vergonzosos dirigentes hay en Madrid que desprecian la memoria de los madrileños y las madrileñas, que más que dar vergüenza su servidumbre ideológica a unos criminales da asco? También hubo otros museos en el mundo que ante ataques enemigos pusieron a salvo sus obras de arte, como hicieron los franceses con el Louvre cuando atacaron París los nazis. Pero la enorme, la gran diferencia es que los franceses estaban defendiendo su patrimonio artístico de un ataque enemigo extranjero y en España hubo que defender el patrimonio artístico de los farsantes.
Narrator/Chorus
Patriotas españoles, camaradas caídos en la lucha que disteis vuestra sangre por la libertad, os juramos volver a nuestra España para vengar la afrenta de la humanidad.
Carla
Mañana seguimos Nieves, mañana más. Aquí te espero. Un beso. Adiós.
Nieves Concostrina
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Podcast: Todo Concostrina (SER Podcast)
Episode: Acontece que no es poco | 10 de noviembre de 1936: Operación, salvar al Greco… (1)
Date: November 10, 2025
Host: Nieves Concostrina
Co-host: Carla
Este episodio de Todo Concostrina examina uno de los episodios menos recordados de la Guerra Civil Española: cómo el gobierno republicano organizó una operación para salvar las obras maestras del Museo del Prado, incluidas las de El Greco, ante los brutales bombardeos franquistas sobre Madrid en el otoño de 1936. Con el tono incisivo y crítico característico de Nieves Concostrina, el programa contextualiza la necesidad de preservar el patrimonio cultural frente a la barbarie bélica y la posterior manipulación de la memoria histórica.
[01:04 - 05:08]
“Franco solo era un mostrenco supersticioso. Él prefería tener consigo la mano putrefacta de Teresa de Jesús que admirar un Velázquez.” (Nieves, 03:19)
[01:42 - 03:10]
“Aquí no hubo una guerra civil que surgió como una seta... aquí hubo unos militares asesinos y una aristocracia […] que dieron el golpe de Estado o apoyaron el golpe de Estado. Ese golpe de Estado fracasó. El fracaso provocó una guerra que duró tres años.” (Nieves, 01:43)
[05:08 - 08:20]
“Mi madre veía los telediarios con los bombardeos […] y siempre: ¿Por qué todo el mundo se ha olvidado de que eso mismo ocurrió aquí? Que también aquí los franquistas mataron niños y nos mataron de hambre.” (Nieves, 06:10)
[08:05 - 10:14]
“Había que tumbar las antenas de Unión Radio para silenciar las emisiones, porque era una firme defensora de la República.” (Nieves, 08:20)
[10:14 - 11:56]
“Fue el gran escritor Josh Orwell el que escribió 1984. Orwell se sumó como brigadista para luchar contra los de Feijóo en diciembre del 36 en Barcelona.” (Nieves, 11:16)
[11:56 - 12:24]
[12:21 - 13:58]
“Por eso han conseguido que muchos hijos y nietos de las víctimas de los franquistas voten por pura ignorancia a un franquista para el Ayuntamiento de Madrid o a una falangista para la Comunidad de Madrid…” (Nieves, 12:34)
Franco y el Prado:
“Nada, no, sensibilidad artística, ya le hemos hablado muchas veces de él. Hace poco también con lo del cine. Este no tenía sensibilidad ni por la literatura, ni por el cine, ni por el arte. Este fue censor y destructor.” (Nieves, 03:19)
Sobre la resistencia de Madrid y la desmemoria:
“...el primer bombardeo moderno sobre una gran ciudad fue el que ordenó Franco sobre Madrid en octubre y noviembre del 36, antes que todos los demás en Europa. Y que continuaron esos bombardeos sin parar hasta febrero del 39. El terror en la ciudad fue indescriptible.” (Nieves, 05:38)
Crítica a la gestión actual de la memoria histórica:
“¿Qué clase de vergonzosos dirigentes hay en Madrid que desprecian la memoria de los madrileños y las madrileñas, que más que dar vergüenza su servidumbre ideológica a unos criminales da asco?” (Nieves, 13:12)
En este episodio, Nieves Concostrina conjuga rigor histórico, anécdotas personales y una crítica afilada para ofrecer el contexto imprescindible de la “Operación, salvar al Greco”. No solo desvela cómo y por qué se evacuaron las obras del Prado, sino que subraya la importancia de rescatar episodios invisibilizados por la memoria selectiva, enfrentando el presente con el espejo incómodo de la historia real.