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Nieves
Ser Podcast en la ventana Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina. Cadena SER.
Carlos
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves
Buenas tardes, Carlas.
Carlos
Oye, la historia ya sabemos que está llena, llena, llenísima de grandes personajes, grandes por el cargo, quiero decir, Reyes, reinas, faraones, generales, emperadores, papas. Pero también de figuras que sin tener tanto relumbrón han jugado papeles muy importantes. Por ejemplo, el restaurador del que hablamos ayer, Manuel Arpe, figura clave en la protección y conservación de las obras artísticas del Museo del Prado que fueron trasladadas y trasladadas durante la Guerra Civil. Hoy contamos el tercer capítulo de este episodio, por cierto, sobre el que también nos han contado mentiras durante bastante tiempo. Dígase todo.
Nieves
Sí, efectivamente, muchas mentiras. Mira, cuando iniciamos esta serie sobre la evacuación de las obras del Prado porque los nazis y los fascistas italianos frieron Madrid a bombazos día sí, día también, durante aquellos meses de octubre y noviembre del 36, lo primero que dije es que Franco no tuvo intención de bombardear el Museo del Prado. Es cierto, pero lo bombardeó también debió ser sin querer lo de asesinar a varios cientos de miles de españoles, pero los asesinó. Rafael Alberti formaba parte de la Junta de Protección del Tesoro Artístico de la República que organizó el traslado de las obras del Prado para evitar el riesgo de destrucción, de espolio, de pillaje o de lo que fuera. Antes de la evacuación de las obras, las pinturas las bajaron a los sótanos. Y esto escribió Alberti para expresar lo que sintió cuando vio vacías las salas de aquella espléndida pinacoteca. Todo el museo había descendido a los sótanos para guarecerse de los bárbaros e incultos trimotores alemanes. Desde el interior, las ventanas bajas habían sido cubiertas con planchas de metal y sacos terreros. Por fuera no tenían cristales. Más de 5.000 cuadros, centenares de obras maestras entre ellos. Se veían allí como muertos de miedo, hombro con hombro, temblando en los rincones. Se nota que era poeta. Hemos dejado para hoy contar con cómo todas aquellas obras maestras regresaron para volver a colgar de las paredes del Prado y cómo Franco, el gran dictador, volvió a mentir apuntándose el tanto de la recuperación de aquel tesoro artístico, pese a las veces que bombardeó tanto el Prado como el convoy republicano que intentaba salvar el patrimonio artístico español.
Carlos
Oye, Nieves, ayer dejamos al convoy que trasladaba las obras maestras del Prado atravesando la frontera con Francia. ¿Te acuerdas? Cuando miles de personas también huían. ¿Cómo llegan hasta Ginebra? ¿Cómo continúa el traslado?
Nieves
En tren. Sí, sí, ya fueron en tren. Aclaro un asunto que no mencioné ayer. Si conocemos con tanto detalle cómo fue este traslado es porque el restaurador Manuel Arpe, bueno, yo me enteré por el report de Riaño en El País emaná. Pero esto se sabe porque Manuel Arpe apuntó todos los detalles de aquel traslado en un diario. Ese diario lo dio a conocer el Museo del Prado en 2019, que fue cuando se cumplieron 80 años del regreso de las obras al museo, entre fuegos artificiales del dictador y haciéndose pasar por el gran farsante salvador del patrimonio español. Pero ese patrimonio lo salvaron y protegieron las autoridades de la República y lo custodió y lo vigiló, por decisión de las mismas autoridades, Manuel Arpe. El acuerdo para que ese patrimonio volviera a España lo firmaron en el castillo de Figueras las autoridades de la República, que en ningún momento tuvieron intención de hurtárselo al país, por mucho que mintiera el criminal este de Francisco Franco.
Carlos
¿Ese acuerdo con quién se firmó? Nieve, ¿Qué decía ese acuerdo?
Nieves
Bueno, este acuerdo lo firmó por el lado de la República, lo firmó julio Álvarez del Vallo, que era un socialista y responsable del traslado del jefe máximo del gobierno, del traslado del convoy. Y la otra parte firmante era un representante de la Sociedad de Naciones, el organismo previo a la ONU. Sí, claro, o sea que fue un acuerdo muy importante. Un acuerdo, creo recordar, en nueve puntos. El acuerdo decía, entre otras cosas, que los cuadros se confiarían en Ginebra al secretario general de la Sociedad de Naciones que para asegurar un correcto transporte una vez pasada la frontera con Francia y hasta llegar a la frontera suiza, se constituiría un comité internacional compuesto por representantes de los museos franceses, belgas, suizos, holandeses y británicos. Que el traslado estaría vigilado por un delegado del gobierno español con sus técnicos correspondientes y por la gendarmería francesa. Y el último de esos nueve puntos decía que todo ese patrimonio confiado a la Sociedad de Naciones retornaría a España. Esto se firma, fíjate, cuando ya está todo perdido, cuando la guerra la van a ganar los golpistas. Y mientras la Legión Condor de los amigos nazis de Franco estaban bombardeando Figueras, por fin llegó aquella, que esto también tiene mucha gracia, la Sociedad de Naciones, de lo que nos ocupó es de los 500.000 españoles que estaban lampando nada más cruzar la frontera. Por fin llegó aquella colección pictórica, envidia de todo el mundo, llegó a Ginebra y aquello fue un acontecimiento cultural y mundial. Pero al haber sido derribada la República, que era el gobierno legítimo español, al haber triunfado el fascismo y haberse instalado una dictadura, la Sociedad de Naciones aceptó que ese era el nuevo régimen, aunque fuera producto de un golpe de Estado, de una masacre de españoles y de una ilegalidad, porque de eso han ido siempre tanto la Sociedad de Naciones como luego la ONU, de mirar para otro lado ante las injusticias y dejarlo todo. Luego declaraciones grandilocuentes que no van a ninguna parte.
Carlos
El mío destino, Parlarti, parlarti, come la.
Nieves
Primavolta.
Carlos
A ver, parole. Ya sabemos que todas esas obras regresaron a España el mismo año del fin de la guerra, 1939. ¿Pero exactamente cuánto tardaron en volver?
Nieves
Pues en septiembre volvieron.
Carlos
¿En septiembre?
Nieves
Sí, en cinco meses después de haber llegado. Pero si por el dictador hubiera sido, no habría habido tiempo casi ni de desembalar en Ginebra, porque a las tres semanas de tomar el poder, estamos hablando finales de marzo, primero de abril del 39, ya estaban reclamando el regreso de los cuadros, los mismos que habían bombardeado el Prado y el convoy del traslado, ahora preparaban un gran regreso presentándose como los salvadores de las obras maestras de la pintura universal. Antes del retorno de las pinturas, Ginebra, yo creo que aprovechó la circunstancia, montó una gran exposición que estuvo abierta tres meses y por la que pasaron 400.000 personas, que según los expertos fue algo absolutamente increíble en aquel momento, en aquella ciudad. Pero es que el que pudo, no quiso perder la oportunidad de ver algo que seguramente no tendría la oportunidad de ver en toda su vida. Velázquez, Goya, Sofonis, Banguisola, El Greco, Zurbarán, El Bosco, Tintoretto, Tiziano, Rembrandt, Sorolla, Rubens, Murillo. Lo mismo he dicho alguno que no estaba, pero porque ya me he emocionado con esto, pero era la más exquisita reunión de pinturas que pasó por Suiza y que yo creo que lo mismo no ha vuelto ya.
Carlos
Seguro, seguro que no. Oye, a ver, el protagonista de esta historia, ¿Qué fue del restaurador Manuel Arpe? Ayer dijiste que llegó a encontrarse con Franco aquello de que no, los bombardeos no han sido un accidente de tráfico, por eso se dañaron algunas obras.
Nieves
A ver, Manuel Arpe se buscó la vida para que los fascistas no lo consideraran un traidor por haber custodiado las obras del Prado al servicio de la República. Es decir, se puso de inmediato a las órdenes de Franco y en plan patriota fascista, contó en su diario que nada más llegar a Ginebra delante de un delegado de Franco, se fue a besar la bandera española porque eso le hizo sentirse de nuevo en su patria. Lo cierto es que él se sentía más fascista que demócrata. Este tipo en realidad era franquista, pero es que al margen de ideologías, él había protegido con su vida y todo su empeño en las pinturas, eso era indiscutible, así que era normal también que quisiera volver a España con ellas. Su admiración a Franco le llevó, como te digo, a mentir al dictador diciéndole que el destrozo de las dos pinturas de Goya del 2 de mayo con La carga de los mamelucos y los fusilamientos del 3 de mayo, que había sido por un accidente de tráfico, no por los bombardeos de los franquistas. Para que Franco no se sintiera mal, el animalito Manuel Arpe tenía que lavar su presunta culpa solo por haber estado a las órdenes de la República, aunque su principal empeño, insisto, siempre fue defender las obras. Estando en Ginebra, Manuel Arpe recibió una carta del ultraderechista y golpista de los que apoyó a Franco, de la aristocracia esta, Jacobo Fitzein Stewart, El duque de Alba, claro, el padre de la casquivana duquesa Cayetana, esta que admira tanto a la plebe. Bueno, pues este duque de Alba escribió una carta al Restaurador que decí mi querido amigo, mucho celebro haya podido escapar con vida de la barbarie roja y se haya puesto a la disposición de nuestras autoridades en Ginebra, prestando así su adhesión incondicional a nuestra noble causa.
Carlos
¿Pero que habrá, Jacobo? Este Manuel Arpe no tuvo que escapar de ninguna barbarie, ni roja, ni negra, ni nada. No estuvo en peligro. Estuvo en peligro en todo caso por los bombardeos que le caían.
Nieves
Nunca corrió peligro. Pero bueno, ya sabes, ya lo has dicho. El fascismo se mueve entre la fantasmada y la mentira. Y eso hizo el duque de Alba, fascista. Dar por hecho que la vida de este hombre había corrido peligro cuando sólo recibió felicitaciones del gobierno de la República por haber cumplido con su misión de salvar el patrimonio. Aunque Manuel Arpe nunca estuvo de acuerdo con aquel traslado por los riesgos.
Carlos
Se puede discutir, claro.
Nieves
Riesgos, pero por supuesto, todos. Pero claro, esto a toro pasó, es fácil decirlo, pero hubo que tomar una determinación en aquel noviembre de 1936 porque la república solo quería salvar ese patrimonio. Nunca intentó quedarse con él y siempre contó con que tenía que volver a España. Y sobre todo había que salvarlo porque los nazis y los italianos estaban bombardeando Madrid y el Prado estaba en todo su centro.
Lucas
Hitler told the world around He would tear our union down but our union's gonna break them Slavery chains and our union's gonna break and slavery change. I walked up on a mountain in the middle of the sky Could see every farm in every town I could see all the people in this whole wide world That's a union that'll tear the fishes down, down, down. That's a union that'll tear the. When I think of the men and the ships going down while the Russians fight on across the dun. There's London in ruins and Paris in chains. ¿Good people, what are we waiting on? ¿Good people, what are we waiting on? So I thank the Soviets and the mighty Chinese vets now eyes the whole wide world around to the battling gritties.
Nieves
Thanks.
Lucas
You can have ten million yanks if it takes them to terrorize your video.
Carlos
De saludarte, pero quería escuchar un ratito más a Body. Gutri. Que siempre, que siempre, que siempre.
Nieves
Yo no me muevo de aquí hasta que tú me dices. Hasta luego, Lucas.
Carlos
Mañana más. Nieves. Un beso muy grande.
Nieves
Gracias.
Carlos
Adiós.
Nieves
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Todo Concostrina – Acontece que no es poco
Episode: 11 de noviembre de 1936: Operación salvar al Greco (y 3)
Date: November 12, 2025
Host: Nieves Concostrina
Co-host: Carlos
Production: SER Podcast
The third and final chapter in the series on the dramatic evacuation of the Museo del Prado’s art collection during the Spanish Civil War. With her characteristic wit and commitment to historical truth, Nieves Concostrina examines the lesser-known heroes behind the rescue operation, details how masterworks returned to Spain, and calls out the distortions and propaganda surrounding Franco’s role in the event.
Quote:
“Franco no tuvo intención de bombardear el Museo del Prado. Es cierto, pero lo bombardeó... debió ser sin querer lo de asesinar a varios cientos de miles de españoles, pero los asesinó.”
— Nieves (01:01)
Quote (from Alberti, cited by Nieves):
“Todo el museo había descendido a los sótanos para guarecerse de los bárbaros e incultos trimotores alemanes... Más de 5.000 cuadros... se veían allí como muertos de miedo, hombro con hombro, temblando en los rincones. Se nota que era poeta.”
— Nieves (01:43)
Quote:
“La Sociedad de Naciones, de lo que nos ocupó es de los 500.000 españoles que estaban lampando... luego declaraciones grandilocuentes que no van a ninguna parte.”
— Nieves (05:23)
Quote:
“Preparaban un gran regreso presentándose como los salvadores de las obras maestras de la pintura universal.”
— Nieves (07:00)
Quote:
“Se puso de inmediato a las órdenes de Franco y en plan patriota fascista… contó en su diario que nada más llegar a Ginebra delante de un delegado de Franco, se fue a besar la bandera española.”
— Nieves (08:23)
Quote:
“El fascismo se mueve entre la fantasmada y la mentira.”
— Nieves (10:21)
| Timestamp | Topic/Quote | |---------------|---------------------------------------------------------------------------------| | 00:27 | Carlos introduces today’s theme and Manuel Arpe | | 01:01 | Nieves starts debunking the Francoist version of history | | 01:43 | Quotation from Rafael Alberti about the Prado’s evacuation | | 03:07 | How the art convoy reached Geneva; role of Manuel Arpe’s diary | | 04:12 | Details and significance of the League of Nations’ agreement | | 05:23 | Nieves’ criticism of international institutions’ priorities | | 07:00 | The Franco regime’s rush to claim credit; details of the Geneva exhibition | | 08:23 | Manuel Arpe’s postwar “patriotic” maneuvering | | 10:21 | Nieves on fascist mythology and the true aim of republican authorities |
Summary in one line:
The episode exposes the real story, and real heroes, behind the “rescue” and return of Spain’s artistic treasures—a tale far messier, riskier, and nobler than the myths erected by subsequent dictators.