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A
Ser podcast.
B
Esto es Acontece que no es poco y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta en cuanto te descuides. Cada fecha esconde grandes historias, minúsculas o no. A veces guarda pequeñas historias con mayúscula. Aquí te dejo escuchando una.
C
Hola, Nieves, buenas tardes.
B
Buenas tardes, Carlas. ¿Cómo estás?
C
¿Qué tal? Muy bien. Falta apenas una semanita para el comienzo oficial de la primavera. Falta apenas una semana, pero ya hace días que lo que son los fríos, los fríos del invierno quedaron atrás. Hoy, en la ventana, en este Acontece que no es poco, vamos a recordar un episodio histórico de frío, pero de frío del carajo, ¿No? Aquí en Nueva York, hace más de un siglo. Un episodio que provocó centenares de muertes. Lo curioso, vamos, lo curioso, lo trágico y que hoy vamos a explicar, es que gran parte de las víctimas fallecieron electrocutadas.
B
Es curioso, ¿Verdad? Sí, sí, sí, es muy curioso. Pues mira, para entrarle al acontecido de hoy voy a usar una excusa cinematográfica.
C
Siempre son bienvenidas.
B
Sí, porque es que además el cine se hace tanto bien con la historia y la historia con el cine, que siempre es un buen recurso. Yo dudo mucho que cualquier aficionado al cine haya dejado de ver Gilda. Segurísimo. Y lo mencionó porque una de las canciones de la banda sonora, Put the Blame on Maime, Échale la culpa a Main, compuesta para esta película de 1946, tiene que ver con él. Con el acontecido que nos ocupa. Esa canción que hace como que canta Rita Haybor, aunque la que en realidad canta es Anita Ellis, recoge las tres grandes catástrofes de la historia de Estados Unidos hasta entonces. Claro, hasta aquel año. El terremoto de San Francisco, el incendio de Chicago y el huracán Blanco de Nueva York. La canción va hablando de los tres desastres, pero es una canción así como erótico festiva. De hecho la canta en dos ocasiones en la película, una de ellas quitándose el guante famoso, porque cuando Rita. Cuando Anita canta, dice eso de Échale la culpa a Mame, se refiere a que Mame era una mujer con una actividad sexual desaforada que iba provocando terremotos, incendios y tormentas de nieve. Esa canción tiene un gazapó, porque en una estrofa Gilda canta esto.
C
Efectivamente, habla de la tormenta de nieve Manhattan en 1886. Ha dicho ¿Dónde está el fallo entonces?
B
Que fue en el 88.
C
Bueno, aquí abarcaba de año.
B
Es que yo creo que lo de fix no rimaba con six. Solo rimaba con six y por eso lo pusieron. No, es una tontería. No fue en 1880, o sea, no fue 1886, fue en 1888. Fue el 14 de marzo de ese año, cuando por primera vez en tres días los neoyorquinos pudieron salir de sus casas y ver la que había liada. En Manhattan, sobre todo. Nueva York se convirtió en una ciudad fantasma. Tres días nevando, la ciudad colapsada, desabastecida a 14 grados bajo cero, vientos de 80 kilómetros por hora y más de 400 muertos, que no murieron de frío ni porque les cayera un carámbano encima. Murieron electrocutados la mayoría. Y mira, en este caso no hay que echarle la culpa main, hay que echarle la culpa a Edison.
C
Oye, y los que murieron electrocutados, murieron en sus casas o en las calles o. ¿Como?
B
¿En las calles? Sí, sí. Ese fue el drama de aquella tormenta de nieve, que no habría pasado quizás de colapsar la ciudad, de varias fracturas por caídas, de caos, de falta de suministro, pero ya está. La peligrosa acumulación de nieve no estaba solo en el suelo y en los tejados. Se acumuló también en los gruesos y peligrosos cables que tapizaban las calles de Nueva York. A 7, a 8, a 10 metros de altura. Mirar hacia arriba era ver una telaraña tupida de cables. Era una telaraña totalmente. Muchos de los postes del tendido eléctrico acabaron tumbados por el peso del hielo y la nieve. Y los cables rotos sobre el suelo nevado y mojado serpenteaban a lo loco por la calle, buscando a quien electrocutar.
C
Mal roll.
B
Sí, sí, fue tremendo. En total, 400 muertos. Esto puede mirarse como el precio del progreso. Y que por eso Nueva York se llevó la peor parte a la hora de contar muertos, porque aquel huracán blanco afectó por igual a todas las ciudades del noreste de Estados Unidos. Pero oye, los muertos electrocutados fueron a Nueva York. A mí como me cae fatal el tal Tomás Alva Edison. Ya está demostrado. Me voy fatal y a ti también. Lo que pasa es que no lo sabes. Porque además está demostrado que era un soberano, un celoso y un tramposo. No lo puedo dejar en que esto era el precio del progreso. Esto de que muriera tanta gente en Nueva York. En realidad, aquellas 400 personas murieron porque Edison rechazó las mejoras que Nikola Tesla le ofreció años antes a su sistema eléctrico de corriente continua. Y esta es la segunda excusa para hablar no del huracán Blanco ni de Gilda, sino de la guerra de corrientes entre Edison y Tesla. Pero eso lo por encima y que además ha dado lugar a uno de los grupos de rock más famos, AC Sex. AC Sex.
C
Un poco perdido ahora ya sí.
B
Pues vas a ver, en esta sección suena mucho su tema Autopista al infierno cada vez que hablamos de la muerte de un rey o un papa.
C
Bueno, pues entonces habrá que contar. Igual los fans y los seguidores de AC Sex ya conocen la historia, la relación del nombre con Edison y Tesla. Pero hay que contarlo. Para quien no lo sepa, porque yo me acabo de enterar.
B
Sí, sí, son las siglas en inglés de corriente alterna y DC. Las siglas de corriente continua. Cuando los hermanos Jones formaron su grupo, vieron estas siglas en la máquina de coser eléctrica de su hermana y les gustó para su banda de rock. Claro, ese AC DC en la máquina de coser. Eso lo que significa es que esa máquina podía enchufarse a la red eléctrica de corriente alterna y luego la propia máquina la convierte dentro en corriente continua más potente. Eso es lo que había en los zapatos eléctricos de entonces. Y esto es así porque la corriente alterna es mucho más segura que la continua. Pero al Sr. Edison, más conocido como yo, lo he inventado todo. Y lo de los demás también lo invento yo. Bueno, pues no iba a venir nadie a decirle que su sistema de corriente continua era manifiestamente mejorable. Y ahora vamos a contar la historia, porque la cosa fue como sigue. En 1884, cuatro años antes del huracán Blanco de Nueva York, Tesla, Nikola Tesla, llegó a Nueva York. Él era croata, en aquel entonces era austrohúngaro. Bueno, pues Tesla llega con una carta de recomendación que tenía que entregar a Edison. Y la carta decí querido Edison, conozco a dos grandes hombres y usted es uno de ellos. El otro es este joven. Qué bonito. Bueno, pues parece que esta comparación no le gustó a Edison. Que alguien estuviera aquí parando a ese pipiolo de casi dos metros de altura con él, pues no parece que le sentara muy bien. Pero la recomendación era potente. Y bueno, Edison lo contrató. El primer encargo que Edison le hizo a Tesla fue que mirara a ver si encontraba una forma para mejorar su sistema de corriente continua. Pero Edison estaba tan convencido de que era inmejorable, que encima se puso chulo y le además, si mejoras esto te doy una gratificación de 50.000 dólares en un año. Tesla tenía la solución y Edison se encendió pero de ira.
C
Y qué buena la historia de ECDC. Bueno, de todas formas, a ver, no sólo el sistema de corriente continua era mejorable, es que al demostrarse que era así, tenía que aflojar 50.000 pavos.
B
Con.
C
Lo tacaño que era.
B
Además. No, qué coño, se negó a pagar. No, no, no se negó a pagar. Edison tenía un problema que era la envidia. Además el año que estuvieron trabajando juntos, ese año eran. Bueno, Edison y Tesla eran la noche y el día. Tesla era un magnífico ingeniero, era matemático, sabía de física, de mecánica, y con todos esos conocimientos, él hacía cálculos, él calculaba, trabajaba sobre el papel. Edison no. Edison sacaba sus experimentos a base de ensayo error, ensayo error, ensayO error, o sea que veía que Tesla era un cerebrito y no vio en él a un colaborador, sino a un rival. Por eso cuando Tesla le presentó cómo mejorar el peligroso sistema de corriente continua, Edison rechazó su trabajo y se negó a pagarle los 50 mil dólares.
C
Qué mala es la envidia.
B
Tremenda, tremenda. ¿Ves como ya te cae mal también Edison? Lo que había diseñado Tesla era la corriente alterna, que se puede transformar fácilmente de mucho voltaje a poco voltaje para que sea más segura. Esto contado así fácil, era mucha potencia, poca potencia y además era más barata. Si Edison hubiera tenido en cuenta el trabajo de Tesla, podría haber mejorado todo el sistema eléctrico que tenía instalado ya en Manhattan y se hubieran evitado quizás muchas muertes. Por supuesto, Nikola Tesla dimitió y se estableció por su cuenta, pero ya le tenían echado el ojo varios inversores, porque era un ingeniero absolutamente extraordinario. Consiguió además fondos para seguir desarrollando su sistema de corriente alterna. Y comenzó aquí, en este punto, cuando ya estaban separados, comenzó lo que se llamó la guerra de corrientes. En un rincón del Rhin estuvo Edison y la General Electric. Y en el otro rincón Nikola Tesla y la Westinghouse Corporation. El triunfo de aquella guerra de corrientes estaba cantado. Pero bueno, hubo muchos cadáveres en el camino, pero ganó Tesla. Su sistema era más barato, era mucho más seguro y era mucho más estable. La historia de esta guerra, la verdad es que está trufada. De detalles chulísimos y apasionantes. Pero bueno, al menos Tesla. A este hombre ya se le ha dado su sitio y ahora es la corriente alterna la que ilumina el mundo. Ya no se usa corriente continua. Tesla lo decía en aquellos finales del siglo XIX. El presente es suyo, refiriéndose a Edison, pero el futuro es mío. Y así es. Así es porque está considerado el padre tecnológico del siglo XX.
D
It's electrified, you better shape up Cause I need a man and my heart is set on You better shape up, You better understand To my heart I must be true You're the one that I want.
C
De todas formas lo de Tesla es relativamente reciente. Esta figura ha resurgido en este siglo. Ahora se escucha hablar bastante de él, pero antes todo lo que tuviera que ver con electricidad era Edison. Lo acaparaba todo, o casi todo, vamos.
B
Sí, sí, todo, cualquier cosa era Edison. Edison por todos lados. Pero bueno, la divulgación científica ya hecho mucho y el cine, que ya se ha ocupado mucho de Tesla. David Bowie. Habéis hablado antes de 2016, cuando murió David Bowie interpreta a Tesla en El truco final, la película. Hay otra serie también. En fin, los expertos sabían quién era Tesla, pero nosotros no. A nosotros no nos lo contaban. A nosotros nos metieron en la cabeza que Edison lo inventó todo. Y en todos los libros del cole nos hablaban de Edison, no de Tesla. La presencia invasiva de este hombre de Edison era tal que hasta hace unos años, pocos, si tú buscabas en Google Día Internacional del Inventor, que es el 9 de noviembre, por cierto, un día que se creó en honor de la actriz e inventora Edila Mar, la que puso las bases de la wifi y que no llamaron Día Internacional de la Inventora, sino Día Internacional del Inventor, aunque fueran sonoros. Bueno, pues si ponías Día Internacional del Inventor en la página de resultados de Google, arriba, como primer resultado aparecía una foto de Edison. Luego la quitaron. Pero hasta hace poco ponías otra vez Día Internacional del Inventor y seguía sin aparecer la foto de Dilamar. Aparecía la foto del tipo alemán al que se le ocurrió la idea de crear el Día Internacional del Inventor. En fin, me guardo más cosas porque me quedo con ganas de demostrar con más datos lo mal tipo que era el tal Edison que estuvo ejecutando animales en público, montando show, ejecutando animales utilizando la corriente alterna de Nikola Tesla para desprestigiarlo. Fue la guerra de Sex contra C. Ya Lo contaré.
C
Dar la brasa va también por Edison, por lo mismo, ¿No? Sí. Pues nada, Nieves, mañana más. Venga, un beso. Hasta luego.
A
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Podcast: Todo Concostrina (SER Podcast)
Host: Nieves Concostrina
Date: March 14, 2023
This episode dives into the catastrophic "white hurricane" that hit New York in March 1888—a snowstorm that turned tragic not just because of the weather, but mainly because of hundreds of electrocutions caused by downed power lines. Nieves Concostrina explores this historical disaster, using it as a lens to examine the technological rivalry between Thomas Edison (advocate of direct current, DC) and Nikola Tesla (pioneer of alternating current, AC), which ultimately influenced public safety and inspired the name for iconic rock band AC/DC.
On the main culprit:
"No hay que echarle la culpa a Mame, hay que echarle la culpa a Edison."
("Don’t blame Mame, blame Edison.") — Nieves Concostrina [03:24]
On Edison’s arrogance:
"No iba a venir nadie a decirle que su sistema de corriente continua era manifiestamente mejorable."
("He wasn’t going to let anyone tell him his direct current system needed improvement.") — Nieves [06:37]
On Tesla’s perspective:
"El presente es suyo, pero el futuro es mío."
("The present is his, but the future is mine.") — attributed to Tesla [11:18]
On Edison’s relentless overshadowing:
"En todos los libros del cole nos hablaban de Edison, no de Tesla..."
("In all our school books, it was Edison, not Tesla...") — Nieves [12:43]
This captivating episode details how a deadly blizzard in New York exposed the fatal flaws of Edison's electrical system, and how historic technological stubbornness cost lives. Nieves Concostrina cleverly interweaves music, film, and a sharp-tongued critique of historical figures—and concludes by championing Tesla’s innovations, noting how history has finally begun to rightfully credit the technological pioneer.