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A
Ser podcast. Soy Nieves con costrina y estás escuchando Acontece que no es poco. Un podcast donde no te contamos nada nuevo, pero te lo contamos de otra manera. Aquí te va otro episodio.
B
Hola, Nieves, buenas tardes.
A
Buenas tardes, Carlas. ¿Cómo estás?
B
¿Tú votas por correo? ¿Votas presencial?
A
Presencial.
B
Yo por correo ya tengo papeles y todo desde hace un par de días. Qué ganas de llegar.
A
¿Has visto a ese cartero por Galicia que va a buscar a la petanca? Va a buscar. Para entregar la papeleta. Va a buscar a la petanca al bar.
B
Tenga, los carteros y las carteras, que a mí me toca una cartera el otro día. Están haciendo un curro extraordinario y todo lo que sea embarrar, enredar, da igual, no quiero hablar de eso, me da mucha rabia.
A
Y no, pero estábamos hablando de carteros y lo importante que es el servicio público.
B
Sí señor, efectivamente. Efectivamente.
A
Es un servicio público magnífico. Claro que sí.
B
Bueno, esta tarde, en esta Acontece que no es poco, que nos sirve para alumbrar, siempre lo digo, zonas poco iluminadas de la historia. Esta tarde hablamos de independencia. Independencia dentro de España, que así entrada, pues más de uno pensará Cataluña, Puigdemont, el Procés, Euskadi tal vez. Pues no, no, nada de eso. Hoy viajamos 150 años atrás al día en el que Cartagena los cartageneros se declararon independientes.
A
Claro que sí. Con un par, además. Exactamente, porque vamos a entrar a bocajarro. Hoy, 12 de julio, se cumplen 150 años del inicio en Cartagena de la sublevación cantonal y de la proclamación de la Junta Revolucionaria Municipal de Salvación Pública. Así se llama. Esto quiere decir que aquel 12 de julio de 1873 los cartageneros declararon su tierra territorio independiente, soberano y republicano. El asunto de hoy es muy bonito. Alguno ya debería empezar a sentarse por el susto que se está llevando. Va a ser desconcertante para muchos. Es de una importancia histórica tremenda y no sé yo si muy conocido fuera del lugar donde se produjo. En Cartagena incluso hay muchos cartageneros que no tienen ni repajolera idea de lo que aconteció en su tierra. Y como la ignorancia es la madre de la tierra, se atreven a meterse con otros por lo que ellos mismos hicieron de forma muchísimo más agresiva y mucho más rupturista. En el cole, muchos profes dan mucho la turra, que está muy bien dada con la Comuna de París, pero se paran muy poquito en el cantón de Cartagena, muy poco. Y sin embargo este es un asunto muy estudiado fuera. Y un consejo ya que estamos, para los nuevos, para los que se pasen por la tierra, a lo mejor por primera vez, eviten decirlo según qué carta genero que murciano, evítenlo si no es necesario porque le pueden responder murciano, yo y un pijo directamente son cartageneros, que ahí hay mal rollito histórico. Y ojo que este movimiento independentista no fue solo en Cartagena. Hace 150 años hasta 23 municipios de Murcia proclamaron juntas revolucionarias para adherirse al cantón de Cartagena y se proclamaron decenas más de cantones independientes por Castilla, por Andalucía y por el Levante. Aquí ni España ni leches.
B
Estoy todo roto por dentro estoy todo roto y deshecho.
A
Estoy todo roto y no quiero seguir así.
B
Otra trampa en un cajón. Oye, Nieves, podría ser, podría ser. Pregunto que los del discurso de España se rompe ignoren, bueno, prefieran ignorar este paso que existió, que forma parte de la historia, este pasado independentista.
A
Eso son los cansinos, los patrioteros, eso no sabe lo que es romperse. España no tiene ni idea. Escucha lo que dijo el republicano Emilio Castelar una aquel verano creímos completamente disuelta nuestra España, o sea, hace 150 años España no se rompía, se disolvía directamente. Todo esto fue producto de una tremenda crisis política, de una hartura ciudadana tremenda también de una España en decadencia, de la herencia de una monarquía corrupta. Esto no surgió como una seta y la cosa estalló, pero estalló mal. Los historiadores extranjeros que han estudiado la proclamación del cantón de Cartagena lo consideran un momento clave en la historia de la democracia, que además fue deliberadamente demonizado e ignorado para eso, para que ahora la gente se crea que los independentistas son otros. Fue uno de los acontecimientos más trascendentales del siglo XIX europeo, del que la prensa internacional estuvo muy pendiente, Que aquí se mandaron enviados especiales para seguir de cerca el asunto. No fueron cuatro locos independentistas montando un pollo y quemando contenedores, fue una mayor de cartageneros organizados para crear en España una república federal de abajo arriba que empezara en las plazas de los pueblos y que llegara hasta el Parlamento, que ya lo mismo los de Podemos no han inventado nada. Digo yo que los cartageneros fueron a lo bestia. Pues sí, claro, se les fue la pinza totalmente. Las intenciones eran tan buenas como precipitadas y absolutamente erróneas. Pretendían sacar adelante una carta ajena, republicana, demócrata, participativa. Y evidentemente luego fueron y se despertaron.
B
Oye, vamos al día de altos ¿Que pasó exactamente aquel 12 de julio de hace 150 años en Cartagena?
A
El ambientillo estaba ya caldeado, estaba caliente. La mayoría de cartageneros y cartageneras estaban muy hartos, casualmente los más pobres, no hace falta insistir en ello. Los analfabetos. No idiotas, analfabetos. Gente a las que no se les había proporcionado cultura. Eran los obreros los que se cansaron además de que España los llevara a morir a la guerra de Cuba mientras los ricos pagaban mil pesetas por librarse de ir. Fueron muchas cosas las que llevaron a que cuando en España se proclamó la primera República, en muchos lugares del país tuvieran prisa por conseguir que esa república fuera federal y no centralista como querían otros. Además, las elecciones que se convocaran las ganaron los republicanos federalistas. Pero aunque ganaron los federalistas, la República Federal no avanzaba. Las promesas federalistas hechas desde el gobierno no se cumplían. Y entonces Cartagena se levantó y contagió a todo el que pudo. Contagió Levante, contagió Castilla, por supuesto gran parte de Murcia, en Andalucía. Se vinieron muy arriba, muy arriba. Los cartageneros tenían además una ventaja para que su movimiento independentista triunfara y poderlo propagar por la costa. Y es que por eso además su sublevación duró más que ninguna otra. Seis meses les duró la independencia en Cataluña creo que no llegó al minuto más o menos. Bueno, seis meses duró la independencia de Cartagena. Y es que los independentistas cartageneros se aprop. De lo mejor de la flota de la Armada porque estaba allí amarrada. También es cierto que como la mayoría de oficiales se manifestaron leales al gobierno central y fueron expulsados. En Cartagena se quedaron sin patrones expertos para manejar aquellos bicharracos y más de un golpe ya tuvieron.
B
¿Y qué pasó durante aquellos seis meses? Has dicho que duró el Cantón, La revolución, El Cantón de Cartagena.
A
Madre mía. Pasó de todo. Fue una guerra. Fue una guerra en toda regla. Se atrincheraron, pudieron resistir aquellos seis meses gracias a las reservas de bacalao y sardinas en salazón que fueron acumulando, porque por allí los salazones ya lo sabes que se les da muy bien, herencia de los romanos. ¿Qué han hecho los romanos por nosotros? Pues también lo hacían los fenicios, pero los romanos lo perfeccionaron del todo. Pero los cartageneros tuvieron tiempo en esos meses no sólo de dar la bronca y atacar a otras localidades costeras para obligarlas a unirse al movimiento republicano federalista. Es que se organizaron política y socialmente. Esto fue muy alucinante, porque acuñaron su propia moneda, editaron su propio periódico. Lo que más me gusta a mí de los cartageneros es que expropiaron todos los bienes a la multinacional católica y quitaron la educación de manos de la Iglesia, porque los curas no enseñan, adoctrinan y además tocan mucho, tocan niños. Se eliminó la pena de muerte, se aprobó el divorcio, se impuso la jornada laboral de ocho horas, se prohibieron los monopolios, se bajaron los impuestos a la importación. Yo que sé cuántas cosas más hicieron. Fue tremendo. Evidentemente aquello no podía durar mucho porque enfrente tenían al gobierno de la República, al ejército y a la ley. Y con todo y con eso, mucho duro. Cartagena sufrió unos bombardeos tremendos, murieron cientos, murió muchísima gente y tuvieron que rendirse. Exactamente seis meses después, el 12 de enero de 1874, todavía hicieron un último intento para dejar de ser españoles, pero no cuajo, no pudo ser. Le presentaron al embajador americano una propuesta para que Estados Unidos se anexionara a Cartagena. Ulysses Grant creo que era el presidente. No sé qué contestarían, o si no contestaron, pero en Cartagena querían ser yankees.
B
¿Y hasta dónde se contagió el movimiento cantanalista que empezó en Cartagena?
A
Decenas, decenas de municipios. Retomo lo que dijo el diputado Emilio Castelar, esa frase que he dicho al principio. Antes de que llegara presidente de la República, la idea de la legalidad se había perdido en tales términos que un empleado cualquiera asumía todos los poderes y lo notificaba a las Cortes, y los encargados de dar y cumplir las leyes las desacataban sublevándose o tañendo arrebato contra la legalidad. Se trataba de dividir en mil porciones nuestra patria. Fin de la cita. Eso es lo que dijo. Los cartageneros incluso se cabreaban si no encontraban adeptos al movimiento cantonalista Llegaron a bombardear Almería por haberse negado a darles dinero. Y luego de allí tiraron con los barcos a Málaga para intentar sublevarla también Málaga. Así se sublevó. El contagio de Cartagena llegó por el norte hasta Toro, a Zamora. Los del cantón de Salamanca, que aquí también fueron muy bronquista, en Salamanca también se declararon independientes, incluso expulsaron a la Guardia Civil de allí. Se pusieron en la frontera, dijeron largo de Salamanca. Y en Andalucía se propagó el movimiento cantonalista como la pólvora. Ellos no lo saben, pero los andaluces son muy independentistas. También hubo mal rollo entre cantones, es cierto. El de Jaén se embroncó con el de Granada, el de Sevilla con el de Huelva, el de Jerez tuvo una bronca tremenda con el de Cádiz. El cantón de Utrera se peleó con el de Sevilla. Pero de las cosas más simpáticas está recogido muchos sitios. Es el caso de Jumilla. Porque Jumilla se cabreó con Murcia e hizo la siguiente declaració la nación de Jumilla desea la paz con todas las naciones extranjeras y sobre todo con la nación murciana, su vecina. Pero si ésta se atreve a desconocer nuestra autonomía y a traspasar nuestras fronteras, Jumilla se defenderá y no dejará en Murcia piedras sobre piedras.
B
No está mal. No está mal como declaración de principios y de guerra. Entonces, tanto follón entre cantones. ¿El mal rollo de Cartagena con Murcia viene de entonces? ¿Viene de esos meses o no?
A
No viene en aquel momento. Murcia estuvo muy unida en los cantones, aunque no quisieran que uno pisara la frontera del otro. Es más bien una cuestión identitaria. Lo de Cartagena y Murcia tiene más que ver con sentirte o no sentirte de un lugar o de que te adscriban administrativamente a un sitio que no te dice nada. Es un problema de siempre. Este es un asunto que digas además lo que digas, siempre sale alguno mosqueado, pero me da igual. Querer contentar a todos es de cobardes. Tiene mucho que ver con la división territorial de España que se hizo en 1833, cuando se señalaron las capitales de provincia y no está claro que Murcia jugara limpio para quedarse con la capitalidad cuando quizás le correspondía. Cartagena viene de entonces. Esta es una historia que tiene lo suyo. Muchos cartageneros siguen teniendo un sentimiento territorial muy arraigado, una identidad muy marcada. Y la milenaria y rica historia de Cartagena no tiene nada que ver con la de Murcia. Además, cada uno se siente de donde se siente, oye, no de donde te dicen que te sientas.
B
Es absurdo, la verdad.
A
Es una estupidez como una casa alguna vez. Esto es muy gracioso. Los cartageneros más nacionalistas han montado alguna performance muy graciosa unos cuantos, porque se niegan a celebrar el día de la Región de Murcia, el 9 de junio, y como ese día también es el día de La Rioja, pues se felicitan entre ellos diciendo Cartagenero, feliz día de La Rioja. Y además aparecieron un día todas las estatuas de Cartagena envueltas en banderas de La Rioja. En fin, cosas de esta España que es un crisol de identidades muy loco.
B
Y que hay que aceptar y querer como es y disfrutarla, joder, que no cuesta nada y aquí cada uno somos.
A
De nuestro padre y nuestra madre.
B
Pues nada, Nieves, mañana más a la misma hora. Venga, un beso muy grande. Adiós.
A
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Host: Nieves Concostrina
Episode Date: July 12, 2023
Podcast: SER Podcast
This episode dives into a little-known but pivotal moment in Spanish history: the 150th anniversary of Cartagena’s brief self-declared independence during the Cantonal Uprising of 1873. Nieves Concostrina revisits how Cartagena proclaimed itself a sovereign republic, why this radical experiment erupted, how it spread, and how it fizzled out, all in her lively, irreverent style. Listeners are guided through an alternative, eye-opening recount of the events, revealing how deep the roots of local identities run in Spain.
Topic: The episode confronts the usual connotations of Spanish independence movements, immediately clarifying that the focus isn’t the modern Catalan or Basque independence, but Cartagena’s surprising uprising:
Insight: Even many Cartageneros don’t know their city once seceded—pointing to historical oblivion despite the episode’s importance.
Trigger Factors:
Quote: "Hace 150 años España no se rompía, se disolvía directamente." – Nieves, referencing Emilio Castelar (04:24)
International Impact: The event was a major European nineteenth-century happening, closely followed by foreign press, but deliberately downplayed in Spain to suit nationalist narratives.
Events of the Day:
Unique Advantage:
Cartagena controlled much of the navy moored in its port, which gave them six months of independence—much longer than the failed Catalan attempt the same year.
Socio-political Innovations:
Quote: "Lo que más me gusta a mí de los cartageneros es que expropiaron todos los bienes a la multinacional católica y quitaron la educación de manos de la Iglesia..." – Nieves (09:16)
Downfall:
Bombarded by government forces, hundreds died. The independent cantón fell after six months (ended January 12, 1874). In a last-ditch move, they offered to join the USA, but got no reply.
Extent of Uprising:
Quote:
"El contagio de Cartagena llegó por el norte hasta Toro... en Andalucía se propagó el movimiento cantonalista como la pólvora." – Nieves (10:39)
Colorful Example:
The "nación de Jumilla" famously declared peace with all abroad, but threatened Murcia if it didn’t respect their autonomy.
Murcia vs. Cartagena:
Their complicated relationship is rooted less in the cantonal rebellion and more in old administrative divisions (1833), especially resentment over the provincial capital.
Quote:
"Muchos cartageneros siguen teniendo un sentimiento territorial muy arraigado, una identidad muy marcada." – Nieves (12:36)
Modern-Day Fun:
Cartageneros’ playful snub to Murcia: on their regional day (shared with La Rioja), they cover statues with Rioja flags and greet each other with “Feliz día de La Rioja.”
Nieves Concostrina applies her signature frankness, humor, and directness throughout. She mixes historical rigor with popular language and biting critique, particularly regarding institutional power and hypocrisy. The conversation is lively, irreverent, and peppered with anecdotes and witty asides, making for an engaging listening (or reading) experience.
Summary conclusion:
This episode illuminates the forgotten saga of Cartagena's radical independence, poking at myths of a monolithic Spanish identity and showing how past upheavals still color today’s regional pride and quirks. Above all, it’s a great example of Nieves Concostrina’s skill in making little-known history both vivid and relevant.