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A
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta Ser activa La radio Podcast siempre.
B
Hoy tenemos la enésima demostración de que la historia sirve, entre otras muchas cosas, para medir los progresos de la humanidad. Ya verás que sí. Nieve.
A
Buenas tardes. Buenas tardes.
B
Mira, hoy hace justo una semana fue noticia el primer paseo espacial privado, el que pudieron dar unos astronautas, bueno, astroricos o riconautas, le llamaría yo, porque muy cargado de pasta para hacer eso hay que pagarlo. Bueno, que viajaron en una nave del inefable Elon Musk, por cierto. Pero más allá de todo eso, aquí la referencia es lo de llegar al espacio, incluso pasearse por él. Porque en cambio lo que contamos esta tarde es algo mucho más modesto, pero que conecta, porque por algo se empieza tal día como hoy. Por algo se empieza tal día como hoy. 19 de septiembre de 1783 tuvo lugar el primer vuelo tripulado en globo. ¿Ahora veremos tripulado por quién? Tal vez deberíamos decir ocupado. Vuelo ocupado y no tripulado. Pero en fin, el titular Primer vuelo tripulado en globo.
A
Fíjate que si hablamos, te pones a hablar de globos o de navegadores aerostáticos, como los llamaban, lo llamaban entonces, hace tres siglos y medio. Siempre vamos a encontrar a alguien que fue el primero en algo, el primero que lo diseñó redondito, el primer humano que tripuló en vuelo cautivo, la primera oveja tripulante en vuelo libre, el primer globo de hidrógeno, el primero con aire caliente, el primero que hizo un globo con forma siria, de lágrima, como los conocemos ahora, el primero que lo quiso utilizar como arma de guerra. Hubo primeros en todo poco, porque la tecnología es lo que tiene, que unos van tomando apuntes del anterior y mejorando el artilugio que sea, y a otros se les ocurren también ideas peregrinas para darle usos prácticos, alguno absolutamente absurdo, como batirse en duelo a bordo de un globo.
B
Eso pasó.
A
Hace falta seguir, Pol. Así que bueno, tenemos muchas fechas para elegir alguna primera vez, y hoy se dio una. El 19 de septiembre de 1783 los hermanos Montgolfier elevaron ante el Palacio de Versalles con toda la familia real presente. Estaba María Antoñeta con su moño y Luis XVI y tal, y todo el cuerpo diplomático de medio mundo también allí un globo monísimo, azul y dorado, decorado exquisitamente. Que estamos en Versalles, ojo, y allí no se hacen las cosas de cualquier manera. Dentro de la cesta de mimbre, como tripulantes, una oveja, un pato y un gallo, iban en una jaula, por razones obvias, sí van un pato, si no fueran en una. Hubieran ido en una jaula, el gallo se habría pirado, el pato habría volado y la oveja, pues yo supongo que habría salto por la borra. Aquel vuelo libre formaba parte, lo voy a poner entre comillas, pero entonces era así, la carrera espacial que habían iniciado ya franceses e ingleses, a ver quién llegaba más alto, más lejos, pero bueno, sobre todo más vivos.
C
Now it's time to leave the capsule if you dare.
B
A ver, Nieves, antes de saber cómo se desarrolló aquel capítulo de la carrera espacial, que decimos los bichos, ¿Cómo terminó aquel vuelo para la oveja, para el patio y para el gallo? Porque has dicho, el desafío era ver quién llegaba más alto y más vivo. ¿Qué pasó con la oveja, el pato y el gallo?
A
¿Salieron con vida los tres? Sí, ilesos. Ilesos, no solo con vida, sino ilesos. Y yo creo que hasta que se lo pasaron muy bien. Al gallo lo metieron porque es el símbolo nacional de Francia.
B
¿Ya era entonces?
A
Sí, ya era entonces. El pato, no tengo ni idea. Metieron un pato, la verdad, no he sabido por qué, o no he buscado por qué. Y la oveja, pues porque como era un animal ya grande, servía para el propósito experimental, es decir, para saber si sobreviviría a la altura de más o menos 500 metros que se supone iba a subir. Si la oveja podía seguir respirando allá arriba, también podría respirar un humano. Los franceses montan muy bien estos arau multitudinarios desde siempre, y aprovecharon para volar el globo aquel día, aquel 19 de septiembre, porque en Versalles estaba lo más granado de la política internacional, era importante. Se firmó en aquellos días en Versalles el tratado de paz entre Inglaterra y sus antiguas colonias en América. Era el tratado que puso fin a la guerra de la Independencia de Estados Unidos, o sea que era un acto importantísimo. Y así todos los diplomáticos que estaban allí viéndolo, volverían a sus países cascando de lo que habían conseguido los franceses conquistar los cielos. El globo, con los primeros aeronautas del mundo, ascendió por aire caliente, llegó a 500 metros, se desplazó 3 kilómetros durante 10 minutillos más o menos, empezó a desinflarse y aterrizó suavemente en un bosque cercano No sé qué fue del pato y el gallo, pero al parecer la oveja volvió a su corral y fue tratada como una reina el resto de su vida.
B
Mira todo eso que se llevó. Oye, y este sueño de volar, ¿Cómo empezó en Francia? Porque eso viene de atrás. Leonardo da Vinci también diseñó con artilugio para volar. Pero en Francia en concreto, ¿Por qué?
A
Pues el hombre siempre ha querido hacer todo para lo que no está diseñado. Volar y nadar no se puede, pero como somos listos, averiguamos cómo hacerlo. Tres años antes del vuelo de la oveja, la Academia de Ciencias de París recibió una propuesta. Y era una propuesta de alguien que pidió financiación para intentar volar en nuevo. Y la Academia dijo que de eso nada, que ninguna iniciativa del hombre para surcar el cielo podría tener éxito. Como profetas no, que solo los locos lo intentarían, dijeron. Nadie se ría tampoco de esto que dijeron los franceses, porque al menos en Francia tenían Academia de Ciencias, que aquí teníamos sobre todo procesiones. No sé si será verdad lo que cuentan de cómo se les ocurrió a los hermanos Montgolfier esto del globo, o si fue a lo mejor un adorno a posteriori, porque estas grandes cosas luego se adornan mucho y nunca sabes hasta dónde es verdad. Pero dicen que uno de los hermanos se fijó en cómo una camisa, mientras se secaba encima de una estufa, se inflaba, y pensó que el aire caliente si se retenía en una esfera de papel o de seda barnizada, de un lino especial, de lo que fuera, para que no se escapara el aire, al ser ese aire más liviano el caliente que el atmosférico, pues que eso volaría. Eso le estaba pasando a la camisa. Se fabricaron entonces los hermanos un aerostato, y lo hicieron volar calentando el aire, poniendo una estufa debajo, quemando paja y lana. Eso subió muchísimo, se desplazó y luego fue descendiendo según se enfriaba el aire. Es decir, si tú controlabas la temperatura del aire interior del globo, podrías navegar. Pero claro, a ver quién es el listo que lo prueba. ¿Y si arriba no se podía respirar? ¿Y si se te rompe la tela, haya leche? ¿Y si se te va el fuego de madre y te quema el globo?
B
Miedo, mucho miedo.
C
El miedo. El miedo primero paraliza, congela tu sonrisa y te hunde los pies en cemento. Te roba el tiempo, lo mete en una caja. La entierra muy profunda, la deja bajo llave y se la traga.
B
Es verdad que el miedo provoca todo eso, pero también es un instrumento para prevenir peligros, como es el caso. Mandar antes al gallo a la oveja y al pato, que no subirte tú. Oye, la Academia de Ciencias. Imagino que se comerían sus palabras, digo yo. Como el otro día Mario, la Cubell con lo de Broncano, o sea, un poco así, ¿No?
A
Sí, sí, se las comió. Pero bueno, se las comió y reaccionaron bien. Si esto funciona, pues venga, a partir de ahí ya fue a toda leche. Efectivamente, la Academia destinó financiación al proyecto. Los científicos parisinos se emocionaron, se pusieron a estudiar. Los británicos lo mejoraron. En España seguíamos destinando los recursos, sobre todo a pasear muñecos. La carrera española en globo arrancó con muchas ganas, porque además acababa de producirse, siete años antes, en 1766, un descubrimiento, el hidrógeno, que pesaba diez veces menos que el aire atmosférico. Y claro, eso para los globos era guay. Como el hidrógeno lo descubrió un british, pues fueron también unos british los que tomaron nota del primer experimento de los Montgolfier. Lo mejoraron con el hidrógeno. Y ahí empezó la carrera espacial. El sistema de los británicos con gas que llevaban en un barril, del barril salía un tubo hacia el globo, hacia arriba. Podían regularlo, en vez de estar quemando paja y lana a bordo. Ese sistema era mucho mejor y menos peligroso. Menos peligroso. De hecho es el sistema que se sigue utilizando hoy, pero creo que con el helio en vez de con hidrógeno, porque todavía más seguro. Pero los franceses les acojonaba, porque el gas era inflamable, y los Montgolfier prefirieron seguir con sus estufas generando aire caliente.
B
Oye, y el primer humano cuando se subió a un globo, y sobre todo tuvo la misma suerte que la oveja. ¿Acabó bien? ¿Salió ileso?
A
A ver, enseguida probaron un mes después. La oveja voló el 19 de septiembre y dos humanos subieron el 19 de octubre. Pero tuvo mucho más mérito la oveja que los bípedos, porque los humanos subieron 100 míseros metros y en vuelo cautivo, con una cuerda anclada a la Tierra.
B
Por si acaso.
A
Por si acaso. El primer vuelo libre con humanos fue otro mes más tarde. Eso ya fue en noviembre. Lo consiguieron los Montgolfier y fue un éxito. Su globo ascendió a casi mil metros y se desplazó durante 10 kilómetros.
B
Eso ya.
A
A este vuelo se había opuesto previamente el rey de Francia, Luis XVI. Él estaba muy interesado en toda la parte tecnológica y científica, eso hay que reconocérselo. Pero se opuso porque los aeronautas eran un físico y un marqués. Y decía a ver cómo sale esto. Y sería una pérdida innecesaria de vidas humanas importantes. Dijo que mejor que los primeros que subieran en Globo fueran dos criminales.
B
¿Tampoco es eso?
A
Sí, la propuesta que se hizo. Sí, sí, él lo dijo así. Que sean dos criminales. Que si se mataban no pasaba nada, pero si salía bien, pues ya los indultaban en premio a que se hubieran jugado. Ese fue el plan. Pero claro, no lo aceptaron porque el físico pensaba, a ver, claro, si esto sale bien, el mérito que se lo lleva unos delincuentes. Y al final convencieron al rey y subieron el físico y el marqués. Porque si no estaríamos hablando ahora de dos criminales como los primeros aeronauticos. El caso es que vale, prueba superada. Porque se trataba de eso, de subirse a un globo, manejarlo, navegar y volver para contarlo. Porque lo de la oveja y el pato y el gallo estuvo muy bien, pero no contaron nada cuando volvieron. ¿Qué os ha parecido? Y a partir de aquí, con esto ya fue ensayo error. Se desató una globomanía en Europa impresionante. Se disparó la investigación, los ensayos por un lado. Y también florecieron los tontos que nutren toda manía que surja.
D
Algunos nacen idiotas, otros aprenden a hacerlo, otros se hacen los idiotas y tratan de convencernos. Puedes pensar lo que quieras, hoy no te salva la aritmética. Todo el mundo tiene un porcentaje de idiotez en su genética. Pa separarnos con la arrogancia de que en el mundo somos el centro, mejor unificarnos con el idiota que todos llevamos adentro.
B
El florecimiento de los idiotas tiene que ver con lo has comentado antes, de lo de, por ejemplo, batirse en duelo a bordo de un globo. Hay que ser lerdo.
A
Puede que con los globos se hicieron muchas cosas que ahora nos parecen tontadas, pero en su momento eran ensayos. Por ejemplo, como subir con dos remos para intentar remar en el aire. Ahora nos parece una tontería. Pero bueno, dentro de lo que cabe era a ver si esto pudiera funcionar. Eso era experimentar. Ya sabemos que cuando dos tipos se retaban en duelo antes, uno siempre le decía al elijar. Y una vez llegó uno y globo. Esto es lo más parecido al banconin, pero a la francesa. Hubo dos monsieur que tuvieron una bronca por una mademoiselle. Era una famosa cantante de ópera que se dejaba mantener por uno de los señores, pero le hacían más favores al otro. El que siempre hacía de Paganini se mosqueó y retó al otro, cuando lo que deberían haber hecho era dejar los dos a la lista. Pero bueno, se retaron ellos eligieron para batirse el cielo de París. Construyeron dos globos.
B
¿Dos globos? Pensaba que era el mismo globo.
A
No, no.
B
Aguantazo.
A
No, no, no. Si hubiera sido aguantazo, seguramente hubieran salido vivos. Construyeron dos globos idénticos y acordaron que los dos duelistas fueran acompañados por sus padrinos y por un trabuco con el que deberían disparar al globo del contrario cuando alcanzaran una altura determinada.
B
Los idiotas, vale, pero los padrinos aceptaron eso.
A
Eran más idiotas que los duelistas. Los padrinos eran más tontacos. El caso es que un monsieur que se llamaba Le P disparó y falló. Ya hace falta fallar al globo, con lo gordo que es eso. El otro monsieur, que se llamaba Gran P, disparó y a tomar vientos el globo de Lepiqué. El perdedor fue descendiendo rápidamente. Se supone que iba a descender más despacio, pero descendió muy rápido hasta que se estampó contra los tejados parisinos y allí murieron el duelista y su padrino. Aquel duelo, que fue en 1808, tuvo tal repercusión en la prensa que acabó poniéndose de moda en París esto de retarse a bordo de globos. Yo insisto en la tontuna de los padrinos porque es que ellos iban en el mismo paquete. Yo creo que era mejor para la salud de los padrinos el florete o la pistola.
B
Hoy hemos volado muy alto, Nieves. Hoy hemos subido muy alto. De verdad. Está muy bien. Qué historión lo del globo. Bueno, a descansar y el próximo lunes nos reencontramos aquí, en la ventana. Ala. Un beso. Adiós.
A
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C
Make you out to be. The Government Boys It Came for Me, Singer Took the four boy away. They stuck him in Gold and Leopenworth Prison, where it lived until his dying day much time. A singer called Letter Put you down don't better put you six feet in the ground.
This episode of Acontece que no es poco with Nieves Concostrina (SER Podcast) delves into the quirky, pioneering chapter of aviation history: the first living creatures to take flight in a hot air balloon. On September 19, 1783, a sheep, a duck, and a rooster soared above Versailles as experimental travelers. The episode draws playful parallels between the “space race” of the 18th century and modern feats like today’s private spaceflights, highlighting humanity’s age-old fascination with reaching the skies—and beyond.
“Algunos van tomando apuntes del anterior y mejorando el artilugio… alguno absolutamente absurdo, como batirse en duelo a bordo de un globo.”
— Nieves Concostrina (01:16)
Human Ingenuity: Nieves traces the dream back to myth and invention—referencing Da Vinci and early French tinkerers (05:34).
Montgolfier Inspiration Story: Possibly inspired by a shirt inflating over a stove, the brothers reasoned that hot air inside a sealed, light balloon would rise (05:45).
Quote:
“Dicen que uno de los hermanos se fijó en cómo una camisa… se inflaba, y pensó que el aire caliente si se retenía en una esfera… eso volaría.”
— Nieves Concostrina (05:56)
Notable Quote:
“Si esto sale bien, el mérito que se lo llevan unos delincuentes.”
— Nieves Concostrina recounting the scientist's resistance (10:51)
“El caso es que un monsieur que se llamaba Le P disparó y falló… El otro monsieur… disparó y a tomar vientos el globo de Lepiqué. El perdedor… se estampó contra los tejados parisinos y allí murieron el duelista y su padrino.”
— Nieves Concostrina (13:37)
On Human Restlessness:
“El hombre siempre ha querido hacer todo para lo que no está diseñado. Volar y nadar no se puede, pero como somos listos averiguamos cómo hacerlo.”
— Nieves Concostrina (05:45)
On Academy’s Failed Foresight:
“La Academia de Ciencias de París… dijo que ninguna iniciativa del hombre para surcar el cielo podría tener éxito… Nadie se ría tampoco… porque al menos en Francia tenían Academia de Ciencias, que aquí teníamos sobre todo procesiones.”
— Nieves Concostrina (05:45)
On Balloon Duel Madness:
“Hubo dos monsieur que tuvieron una bronca por una mademoiselle… Se retaron, ellos eligieron para batirse el cielo de París. Construyeron dos globos idénticos… deberían disparar al globo del contrario…”
— Nieves Concostrina (13:13)
Humorous Touch:
“Los padrinos eran más tontacos.”
— Nieves Concostrina (13:37)
Nieves Concostrina delivers the story with her signature wit and skepticism, spotlighting both the ingenuity and the idiocy that drive human progress. Far from a dry history lesson, this episode is a celebration of curiosity, a wink at academic hubris, and a reminder that every triumph carries its share of absurdity and risk.