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Nieves
Ser podcast. En La Ventana Acontece que no es poco, Un relato personal de la historia con Nieves con costrina, Cadena SER.
Interlocutor Male Host
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves
Hola, buenas tardes. Buenas tardes.
Interlocutor Male Host
¿Tú sabías que el fútbol y la monarquía tienen algún punto en común?
Nieves
Pues seguro. Las dos me encantan.
Interlocutor Male Host
La afición. Seguramente tienen más, pero yo me he fijado en uno. La afición a colgarle apelativos de todo tipo a sus protagonistas. Hay futbolistas, Piojo López, el Mono Burgos. Y luego hay reyes y emperadores que pasan a la historia. El hermoso, el magnánimo. Hoy no hablamos de un rey, sino de un zar, que viene a ser lo mismo o muy parecido, y que se ganó a pulso pasar a la historia como Iván el Terrible, que ya da una pista esta tarde en la ventana. En este acontece, que no es poco, viajamos al 2 de febrero de 1565.
Nieves
Allí nos vamos para hablar de una.
Interlocutor Male Host
Muy mala persona, pero mucho.
Nieves
Sí. La definición, además, ya lo has dicho, la lleva en el apellido. Iván el Terrible era ruso y siempre aparecen los rankings de los malos de la historia. En los malos de la historia universal y local está Hitler, Stalin, Franco, Ayuso, Pol Poto, Putin, Netanyahu, Videla, Abinochet, Leopoldo II, Trump. Lo malo de la lista de los malos del mundo es que solo empeora, porque solo se puede ir ampliando. Y resultan curiosos la coincidencia de algunos detalles biográficos del tipo que nos ocupa hoy, Iván el Terrible, con uno de los malos contemporáneos. Con Donald Trump hicieron cosas parecidas, salvando las distancias lógicas de cinco siglos. Por favor, o sea que nadie vaya a pasarse de frenada. El pretexto para hablar hoy de malos es que el 2 de febrero de 1565, Iván IV, el primer zar de Rusia, porque fue el que se inventó el cargo, el que empezó a usarlo, pudo volver a Moscú. Y si pudo volver es que previamente se había ido. A Putin se le conoce como el nuevo zar precisamente porque tiene a Iván el Terrible como referente. Y como los rusos también son muy flojitos de memoria, que no lo vieron venir, no puedo evitar la comparación del eje Rusia Estados Unidos. Pero los estadounidenses y los inmigrantes que ya se creían yanquis están sufriendo ahora Donald Trump, porque fueron ellos los que le pidieron que volviera. ¿Y cuando volvió? Pues ahora os vais a enterar, que sois muy tontos. También fueron los moscovitas los que le pidieron a Iván el Terrible que volviera a Moscú después de haber provocado que se fuera. Y entonces también dijo Iván. Pues os vais a enterar también vosotros.
Musical Interlude
I like my town with a little drop of poison Nobody knows they're lining up to go insane I'm all alone, I smoke my friends down to the filter.
Interlocutor Male Host
Venga, pues vamos a recordar de dónde viene eso del zar y por qué se autoproclama Iván el Terrible.
Nieves
Sí, zar significa césar, pero dicho en eslavo, tsar, T S A R, se escribía jefazus maximum. Dicho de otra manera, el jovencito Iván solo era príncipe de Moscú. Lo malo es que era un adolescente pelín desequilibrado, que creció cabreado, que tiraba animales desde las torres del palacio a ver cómo se despanzurraban. Aquí habría que preguntarle a un profesional de la psicología. Este es un debate que se oye mucho por ahí, si el malo nace o se hace. Las conductas malvadas pueden ser innatas, pero la mayor parte de las veces se aprende a ser malo. El príncipe Iván, si mira su biografía, tuvo ahí una perfecta mezcla. Nació malo y luego se hizo un máster para ser peor. Creció solo porque su padre se murió y la madre quedó como regente hasta que la envenenaron. Su hermano era discapacitado psíquico. Los que manejaban Moscú eran una facción de nobles, los temibles boyardos que putearon al chaval, lo más grande. Lo utilizaban como figurín, como representante real ante el pueblo, para que el pueblo tuviera alguien ante quien postrarse, pero luego lo maltrataban en privado. El príncipe Iván se ganó un poco de respeto ya a los 14 años, que fue cuando asumió el poder. 14 años. Aunque su reinado efectivo empezó a los 10. Pidió entonces ser entronizado como César, porque se creía, porque lo convencieron y así se lo metieron la cabecica. Se creía descendiente de los últimos emperadores de la Roma bizantina, de los últimos césares.
Interlocutor Male Host
Bueno, si con 14 años o con 17 te crees el nuevo César, la cosa se lo puede ir a peor, eso está claro.
Nieves
Pinta mal. Pero como se creyó o le animaron a creerse el continuador del Imperio Romano Oriental, también quiso un imperio y se lió a invadir. Iván el Terrible fue el que amplió la parcela del ducado de Moscú, que ya era grande. No es que fuera Moscú, solo fue el que la convirtió en la Gran Rusia. Y si los César estuvieron en Roma y luego en Constantinopla, sus centros de poder, Moscú tenía que ser la tercera Roma del nuevo César. Y si los emperadores romanos tenían un águila bicéfala como emblema, pues también Iván IV tendría su águila bicéfala. Que ahí sigue. El águila sigue en el escudo. En el escudo de la actual Rusia. Está ahí. Toda esta parafernalia imperial venía organizándose desde antes de que entronizaran a Iván IV como zar. Pero con este pollino podemos decir que ya lo afinaron del todo. Y si en Roma se instaló el gran centro del negocio religioso, también en Moscú debería haber un potente poder religioso aliado con el poder civil. Lo copiaron todo. Hay la Iglesia Ortodoxa rusa, que no son más rancios y medievales, porque no pueden. Los cristianos ortodoxos rusos han defendido siempre a muerte a los zares, porque el poder lo adquirieron a su sombra, y por eso también son aliados. Pero a lo que vamos es a que, aunque la trayectoria de Iván IV Vasilievich, porque fue hijo de Vasili, me hace mucha gracia a mí los nombres rusos, no iba por buen camino, Ocurrió algo que entonces sí hizo que empezaran a llamarle Groznig.
Interlocutor Male Host
Me imagino que traducido es el Terrible. ¿Y qué pasó? ¿Cuál fue ese punto de inflexión?
Nieves
En realidad Groznig significa algo más parecido, amenazador, inflexible, severo. Pero en castellano da más miedito decir Terrible. El punto de inflexión llegó cuando el zar Iván, con veintitantos años, ya era malote, pero cayó enfermo, muy grave para morirse. Y exigió a los boyardos, a esos nobles a los que odiaba, porque los creía responsables de haber envenenado a su madre, pero con los que había que contar, sin más remedio, tenía que contar con ellos, les pidió a estos, a los boyardos, viéndose morir, que juraran fidelidad a su hijo, que también se llamaba Iván, Iván Ivánovich. Iván, hijo de Iván. Los boyardos se hicieron los longuis, porque veían que Iván IV se moría seguro, y ellos preferían a otr otro sucesor. Y se negaron a jurar fidelidad al hijo. Pero calcularon mal. El zar se vino arriba, no se murió. Y ahí nació el Terrible. Y nació clamando venganza. Empezó asesinando a los patriarcas boyardos y a sus familias, y ya no paró ante cualquiera que le provocara desconfianza o que sospechara que se podía levantar en su contra. Ya a muerte. Daba igual que fueran funcionarios, nobles, religiosos, plebeyos. Daba igual su crueldad. Se cree que era producto además de su desequilibrio. Era un tipo con antecedentes psicológicos inestables y sus descendientes fueron algunos igualmente inestables.
Interlocutor Male Host
Claros que este es un sistema de crear un imperio que es a base de imponer el terror. Claro, y si ese terror lo impone un tipo desequilibrado.
Nieves
Ponte lo peor, un imperio. Lo de este hombre es que pasó de tener el ducado de Moscovia, que era enorme, porque llegaba hasta la misma Suecia por el norte, a tener esa gran Rusia cuando se expandió hacia el sur y luego hacia el este, para atravesar los Urales y quedarse también con Siberia, que entonces era un territorio desconocido. Era hostil, aquello era salvaje. ¿Que dices tú? ¿Pero para qué quieres Siberia, criatura? Luego a Stalin le vino muy bien.
Interlocutor Male Host
Sí, la verdad que sí.
Nieves
A Stalin le vino muy bien Siberia. Iván el Terrible utilizó la táctica de aterrorizar para acogotar, paralizar a oponentes. Cuando ves las crueldades que te pueden aplicar, el sufrimiento que te pueden infligir, te estás quieto y obedeces. Esto sabían hacerlo muy bien también los falangistas y los militares españoles golpistas. Aplicar el sadismo para paralizar a la población. Cuando empezó el reinado del terror de Iván el Terrible, ya no hubo juicios. Ya empezó el terrorismo judicial, libre albedrío para detener, torturar, descoyuntar, quemar, ejecutar con las mujeres, por supuesto, se multiplicaba su crueldad. Muy famoso, presumía, esto siempre se cuenta, Iván el Terrible presumía de haber violado a mil vírgenes y de haber matado a todos los hijos producto de esas violaciones. Donald Trump no ha llegado a esto, por favor. Pero sus fotos rodeadas de jovencitas y sus fechorías con Epstein, pues ya nos invitan a paralelismo ahí lejano y conocido ya el personaje. Ahora vamos ya al hecho concreto con el que hemos arrancado el regreso a Moscú de Iván el Terrible, con ganas de liarla en venganza por haber tenido que abandonarla.
Interlocutor Male Host
¿Por qué se tuvo que marchar? ¿Por qué se marcha de Moscú?
Nieves
Él se marcha por lo siguiente. Iván, en su afán expansionista, también se metió en guerras que no pudo ganar, como la invasión de Polonia y Letonia por el norte contra los tártaros de Crimea, también por el sur. Él era un ansioso. Eso le creó enemigos por todas partes y como era un paranoico, llegó un momento en que Moscú no se sentía seguro. Lo odiaban los boyardos, lo odiaba la plebe, lo odiaba todo Dios. Y estaba tan paranoico porque algo le iban a hacer, que un día me voy, no aguanto más. Abdico. Qué orden. Y se largó a una ciudad que se llamaba Aleksandrov. Estamos en 1564, pero los humanos, si no tienen un líder, ya sabes, están como pollos sin cabeza. Y se agobiaron al ver el posible desgobierno que podría llegar a Moscú sin estar por allí el zar. A la vez que los boyardos, por un lado, contentos de que el zar se hubiera alargado, también se acojonaron por si la población se levantaba contra ellos. Sin el zar, la plebe no tenía freno. Y entre unos y otros rogaron a Iván que volviera al trono, que regresara a Moscú, e Iván el Terrible regresó con una condición, el poder absoluto y el control de ese poder con una élite militar que operaría bajo sus órdenes y al margen de leyes y normas. ¿A qué nos suena esto?
Interlocutor Male Host
¿A Hitler o a Trump, que regresó crecido tras ganar por segunda vez las elecciones? Y su policía, este cuerpo paramilitar que tiene, el ICE, la Policía Anti Migración, va matando gente.
Nieves
Es que por eso digo, salvando las distancias, pero es exactamente lo mismo. Si Donald Trump, después de la que organizó en su primer mandato, animando golpes de estado y la toma de instituciones, vuelve a ser votado en parte porque muchos de los que ahora montan folclore en las calles dejaron de ir a votar, y porque los inmigrantes salvadoreños, guatemaltecos, mexicanos, se creen que por comer hamburguesas ya pertenecen al mundo yanqui. Bueno, pues si después de esto Trump, Trump vuelve a ganar, pues vuelve a por todas, en plan destroyer, con chulería, y le ha dado al ICE, al AIS, unas atribuciones arbitrarias y un poder al margen de la ley. Eso hizo Iván el Terrible, volver como Trump, a por todas, creó. La oprichnina eran 6.000 tíos que actuaron a sus anchas. Y tanto los nobles que pidieron el regreso de Iván el Terrible como los inmigrantes que pidieron el regreso de Trump fueron y han sido los primeros en ver los efectos del regreso. La opritchnina. Eran los sicarios del zar. Se instalaron en 40 ciudades con carta verde para aniquilar cualquier tipo de protesta utilizando los métodos que consideraran con libertad para detener y ejecutar, hasta con sadismo y por diversión. Hay una ciudad, este caso, bueno, es famoso, recogen todos los libros. La ciudad de Nógorod. Aniquilaron a 60.000 ciudadanos. Les divertía especialmente a los Opritchnik, que se llamaban así, cortar cabezas y tirárselas a los familiares. En esta ciudad montaron un tobogán desde una colina hasta el río Bollo, y desde allí dejaban caer a sus víctimas mutiladas pero vivas, para que se las llevara a la corriente en el río. Además había más tipos con hachas que si veían alguno intentar nadar aunque fuera con un solo brazo, ahí lo remataban.
Interlocutor Male Host
Barbaridad de los nobles, de los boyardos.
Nieves
Qué pasó expulsados también a otros territorios, como los inmigrantes por ilusos, por votar al meteorito.
Interlocutor Male Host
No está mal para comenzar la semana.
Nieves
Iván el terrible, terrible comienzo.
Interlocutor Male Host
Mañana más. Venga ni a beso. Un beso. Adiós.
Nieves
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Host: Nieves Concostrina
Platform: SER Podcast
Date: February 2, 2026
Este episodio, con el característico estilo mordaz e irónico de Nieves Concostrina, explora la figura histórica de Iván IV de Rusia, conocido como Iván el Terrible. A partir del hecho puntual de su regreso a Moscú un 2 de febrero de 1565, Concostrina realiza un recorrido por la vida, la personalidad y los excesos del primer zar, sus paralelismos con líderes contemporáneos (especialmente Donald Trump), y las consecuencias de gobernar a base de terror. Todo se narra con humor negro, críticas ácidas y comparaciones mordaces con la política actual.
“Nació malo y luego se hizo un máster para ser peor.”
— Nieves (03:34)
“Regresó con una condición, el poder absoluto y el control de ese poder con una élite militar que operaría bajo sus órdenes y al margen de leyes y normas. ¿A qué nos suena esto?”
— Nieves (11:35)
“Montaron un tobogán desde una colina hasta el río, y desde allí dejaban caer a sus víctimas mutiladas pero vivas, para que se las llevara la corriente en el río.”
— Nieves (12:50)
Un episodio que, fiel al formato de Nieves Concostrina, hace un repaso vibrante y sarcástico del reinado de Iván el Terrible, su legado de terror y la facilidad con la que pueblos enteros pueden volver a llamar a líderes funestos, ya sea por miedo o por desmemoria. La historia sirve de excusa para lanzar dardos críticos a la actualidad, entrelazando presente y pasado con ironía, acidez y una claridad didáctica inconfundible.