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Musician/Singer
Ser podcast.
Host
Hola Nieves. Buenas tardes. Un día más. ¿Cómo estás?
Nieves
Buenas tardes. Yo muy bien, muy bien.
Host
Oye, falta apenas un mes para que se cumplan 50 años de la muerte de Franco y creo que es una magnífica oportunidad para revisar algunas de las cosas que se han dicho y que se han escrito, sobre todo ahora que hay gente, alguna por convencimiento y otra por pura ignorancia, que reivindica la dictadura sin ningún tipo de rubor. Bueno, resulta que hoy, hoy, 23 de octubre, es una fecha señalada en el calendario de la historia del franquismo porque tal día como hoy de 1940 se produjo la famosa entrevista de Hendaya con Adolf Hitler. Así que estaría bien saber, pero saber de verdad qué ocurrió allí y qué consecuencias tuvo. Claro.
Nieves
Y además saberlo porque nos lo han contado los historiadores. Evidentemente la propaganda franquista ha mentido mucho sobre este encuentro de Hitler y el dictador Franco en aquella entrevista el 23 de octubre del 40 entre estos dos nazis en la estación francesa de Hendaya, en la frontera de España y Francia. Para desmentir a la propaganda hay que insistir machaconamente con la verdad demostrada y con las investigaciones de los estudiosos de los historiadores. Aquel encuentro con Hitler llenó de orgullo y satisfacción al dictador nunca más se le volvió a ver con una sonrisa tan franca y tan amplia como la que lució para las fotos aquel 23 de octubre. Es que iba a ver a su amigo Hitler y por fin podría darle las gracias en persona por haberle ayudado a matar españoles en la guerra, por haber destruido Guernica, por haber bombardeado a los civiles de la carretera Málaga Almería. Franco estaba exultante. Era tan amigo del exterminador de judíos que no le importaba nada ni a él ni a los suyos, que se extrañaba. ¿Exterminarán judíos? Mira tú. Ahora no les importa que se exterminen palestinos porque la derecha y la ultraderecha en este país suelen simpatizar con el exterminio en general de lo que sea. El caso es exterminar. La entrevista de Hendaya está cuajada de mitos que los historiadores han ido derribando con pruebas, con papeles, porque los franquistas, también los de hoy, que siguen instalados en la desfachatez, rodearon de mentiras propagandísticas aquella entrevista con Hitler justo a partir de De que Hitler perdiera la guerra. Claro. Fue cinco años después de esta entrevista, cuando la derecha franquista le dio la vuelta al calcetín y donde dije digo, digo, digo, ahora que vamos despacio, ahora que vamos despacio vamos a contar mentiras.
Musician/Singer
Tralara, vamos a contar mentiras, tralara, vamos a contar mentiras.
Host
Aquella entrevista es un clásico, en fin, y los que tenemos ya una edad lo recordamos de cuando éramos jovencitos, lo que nos contaban. Siempre se intentó vender que Franco aguantó las presiones de Hitler para que España entrara en la guerra. En fin, ese ha sido uno de los grandes mitos para contar ese tiempo.
Nieves
Sí, sí, sí. Ni Hitler presionó tanto, porque a Hitler le interesaban otras cosas de España. Le interesaba como apoyo logístico y le interesaba España como suministrador del wolframio de Asturias y Galicia y de la madera de Okume de Guinea. Y ni mucho menos Franco aguantó presión alguna. Franco estaba deseando entrar en ese nuevo orden mundial fascista de Hitler y Mussolini. Quería ser parte del Eje porque estaba convencido de la victoria en Europa y quería estar en esa pomada victoriosa en el año 40. Eso era. Estaba estupendo. Todo bien es cierto que su plan era entrar en la guerra lo más cerca de su final posible. Los propios franquistas habían dejado el país arrasado, estaba arruinado, pero para luego recoger rendimientos. Franco quería entrar en la guerra mundial entrando a jugar en los últimos minutos del partido y encima pidiéndole a Hitler que le diera esto y le diera lo otro y que le diera lo de más allá. Pero Hitler dio calabazas a todas las pretensiones de España y Franco quedó como un pagafantas babeando por Hitler, mientras Hitler se aprovechaba y le sacaba lo que le interesaba sin prestar mayor atención a las peticiones de Franco. Además de que el propio. Esta es otra, el propio Estado Mayor le decía a ojo con eso de.
Host
Entrar en guerra, ya venimos de una.
Nieves
No tenemos petróleo para los barcos, nos quedan cuatro aviones desvencijados, las unidades mecanizadas no rulan, no tenemos suficientes españoles. Te recuerdo, Paco, que hemos asesinado a muchos y expulsado a una mayoría y todavía tenemos que asesinar a muchos más. Y además decían los generales patriotas, atención, ironía, nos está sobornando Churchill con muchos millones para que te convenzamos de que no hace falta entrar en la guerra.
Host
Se lo contaste tú un día hace tiempo. Me acuerdo, es verdad. Oye, ¿Y qué le pidió Franco a Hitler? Bueno, y sobre todo, ¿Qué peticiones de Franco Hitler no quiso atender territoriales?
Nieves
Sí, sí. Franco quería que Hitler le entregara todo el norte de África que estaba en manos francesas. Quería Argelia y quería el Marruecos francés. Pero claro, si Hitler ne daba eso, cabrearía al mariscal Petain, el que iba a convertir a Francia en aliada de los nazis. Y le interesaba mucho más lo que le ofrecía Petain que lo que le pudiera ofrecer Franco. Además, Hitler se entrevistaba con Petain el día siguiente, el 24 de octubre, y de ahí iba a salir la colaboración del régimen de Vichy con la Alemania nazi. De cualquier forma, todos los asuntos que se iban a tratar en Hendaya llevaban desde tiempo antes discutiéndose en Berlín entre el cuñadísimo. Entre Ramón Serrano Suñer, ministro de Exteriores franquistas y Joaquín von Ribbentrop.
Host
¿Von Ribbentrop? Sí, sí, el ministro de Exteriores, exactamente.
Nieves
El nazi. Allí en Berlín, Serrano Suñer, además de intentar que Hitler entregara las posesiones francesas en África a España, también intentó que Hitler financiara los preparativos militares para que España entrara en la guerra. Ah, y Portugal. Franco también quería Portugal. Sí. Esto es increíble. En palabras de Serrano Suñer a Ribbentrop, en términos geográficos, esto lo dijo él Portugal en realidad no tiene derecho a asistir. Toma ya. Pero bueno, todo se quedó en palabrería finalmente porque Hitler Bueno, mira, ya veremos. Rematamos esta conversación. A Nendaya no se le arrancó ni un solo compromiso. Franco fue a Hendaya. Bueno, entrar en la guerra. Queremos entrar, pero a ver si rascamos algo. Es falso que se negara a entrar en la guerra. Falsísimo. El protocolo que se firmó tras el encuentro en Hendaya decía que España entraría en guerra cuando los tres miembros del Eje lo acordaran.
Host
Y el encuentro en sí, aquel encuentro en la estación de Hendaya, ¿Cómo discurrió? ¿Cómo fue?
Nieves
Franco llegó con sensación de ridículo. Llegó cabreado pero feliz de estar con su querido Hitler y con los nazis mirando con desprecio. Miraban así como esos españoles aspirantes a nazis. Es que el tren de Franco, digo lo de que llegó ridículo, que llegó con sensación de ridículo porque el tren de Franco, que era viejísimo, era una Tartana, llegó con 8 minutos de retraso y además dando un frenazo brusco que hizo sonreírse a los alemanes como diciendo mira tú qué material tienen estos. Este retraso cabreó mucho a Franco porque estaba quedando mal con su jefe nazi. Y este es otro mito levantado a posteriori. Cuando los franquistas dijeron que Franco había hecho esperar deliberadamente a Hitler para desconcertarlo, Franco amenazó con destituir al teniente coronel encargado de la logística porque dijo que le hizo quedar mal a los ojos de Hitler con ese retraso. Esto está contado por el propio Serrano Suñer, que cuando fue defenestrado soltó la lengua y contó de todo. Por cierto, había unas coplillas, ya que hablamos de. Había unas coplillas que corrían y decían tres cosas hay en España que nos muerden la el Caudillo, la Falange y el cuñado de su Excelencia. Menudo personaje. ¿Y no mandó fusilar al maquinista Franco de milagro?
Host
Al maquinista también, claro.
Nieves
Primero porque le hizo llegar tarde con la tartana y porque en el viaje de vuelta hubo un arranque a lo bestia del tren cuando salían de Hendaya que casi tiró a Franco de cabeza el andén cuando se despedía de los alemanes y hubo ahí un trompón. Estaba despidiéndose desde el balconcillo este de atrás que lleva los vagones. Claro, y si no le llega a agarrar el general Moscardó, Franco se parte la crisma contra el andén, que ya se podría haber estado quieto Moscardó, pero no los tuvo.
Host
¿Y lo que es la entrevista? La entrevista en Sí, ¿Cómo fue? ¿Qué se sabe?
Nieves
Pues mira, fue en el salón vagón de Lerica, que era el tren de Hitler y duró dos horas y media, que si a todo esto le quitas el tiempo que se pierde con las traducciones, pues yo calculo que no fue. Yo creo que fue poca cosa, porque Hitler se aburrió y además cortó la entrevista a medias. Luego se reunieron un rato, sí, pero dijeron que terminen los ministros de Exteriores, que son los que se encargan de esto. Se reunieron los ministros exteriores, Serrano Suñar y Ribbentrop, y luego se juntaron todos otra vez para cenar, que teniendo en cuenta que cenaron el vagón de Hitler, pues comerían chucrut. Este tío era vegetariano. También trascendieron chismorreos como que a Hitler le ponía nervioso la vocecita flautada de Franco y los monólogos de autobombo que se marcaba y que soltaba con su habitual tono monocorde, monótono, uniforme, que aburría a las ovejas hablando de los derechos de España sobre Marruecos y sobre el norte de África, hablando de que Hitler debía darle suministros para prepararse y entrar en la guerra. Y presumiendo además que esto se sonrió ahí mucho Hitler presumiendo de que España podría tomar Gibraltar sin ayuda de nadie, cuando quisiera. Pero Hitler, bueno, fue triturando las aspiraciones de Franco, diciéndole a las claras, más o menos, que le interesaba más que Francia mantuviera sus posesiones en África que no dárselas a Franco para su capricho de sentar las bases de un imperio colonial. Porque todo era el imperio, el imperio, imperio. Los militares africanistas eran unos obsesos de tener un imperio. Franco quería ser Isabel la Católica.
Musician/Singer
Quiero ser tu perro fiel, tu esclavo sin rechistar que luego me desato y verás a ver qué me dice Despayaso y me tiembla los pies a su lado Me dice que estoy de colorío, me empiezo a besar, a ver qué me dice después. Yo creció y me tiembla los pies a su lado Me dice que.
Host
Empiezo.
Musician/Singer
A pensar, a ver qué me dice después.
Host
Oye, y avancemos un poco. Termina la Segunda Guerra Mundial, la pierden los nazis, la pierde Hitler. Y una vez Hitler ha perdido la guerra, ¿Cuáles fueron los cambios en el discurso franquista?
Nieves
Pues a ver, por ejemplo, que fue el propio Hitler el que le ofreció el Oranesado a Franco, el norte de Argelia, y que Franco lo rechazó por motivos de honor. Esto es una mentira más grande que toda Argelia. Pero a los franquistas les interesó difundirla después de 1945 para quedar bien con los franceses. Estaban entre los ganadores. El pretexto de Franco para reclamar toda la comarca de Orán del norte de Argelia, que se conoce como el Oranesado, era porque allí había muchos españoles. Recuerda que contamos la masiva migración. Exactamente, y no sólo de la migración desde mediados del XIX, sino luego después de la Guerra civil. Fíjate, a los refugiados españoles en Orán les hubiera dado algo si después de salir de España, Hitler los hubiera puesto en manos de Franco, como luego quedaron los que estaban en el el sur de Francia. Aquello fue un drama. En fin, que pasaron muchas más cosas aquel 23 de octubre que serían largas y ya farragosas de contar. Hay muchos libros para consultarlo, pero los resultados fueron muy pobres. Hitler se fue irritado porque como le dijo a Mussolini poco después, me dejaría sacar tres o cuatro dientes antes de repetir esta entrevista le ponían enfermo esos latinos charlatanes, como llamó Hitler a los españoles. Pero quede claro que el mito de que Franco se negó en Hendaye a entrar en la guerra es eso, un mito creado a partir de que las cosas se pusieron de culo para Hitler. Los hechos están ahí. Franco no rompió relaciones diplomáticas con el Tercer Reich hasta el 8 de mayo de 1945, justo el día de la rendición definitiva de Alemania ante los aliados. Sólo entonces se clausuró la embajada de Alemania en Madrid y ese día se retiró la cruz gamada, la cruz nazi, de los balcones que estuvo luciendo en Madrid. Y los franquistas continuaron dando refugio.
Host
Eso iba a preguntarte. Eso no acabó ahí, claro.
Nieves
No, no. Se siguió dando protección a los alemanes.
Host
Oye, igual la pregunta es un poco tonta, pero ¿Alguien ha calculado qué habría ocurrido si Franco de verdad hubiera metido a España la Segunda Guerra Mundial?
Nieves
No lo sé, no lo sé. No sé si alguien ha fabulado con esto. Eso sería ¿Como lo llaman? Lo llaman una ucronía. Así que es la reconstrucción de la historia sobre datos hipotéticos. Y eso los historiadores no lo hacen, no les gusta hacerlo. ¿Quién sabe cómo nos habría ido? Pero bueno, podemos fabular. Yo creo que nos habría ido mejor, mucho mejor, si Franco hubiera sido. Vamos a ver, si Franco hubiera estado. Por fabular que no quede. Si Franco hubiera estado luchando activamente activa, de forma activa, en el mismo bando que Hitler y Mussolini, pues también los aliados habrían entrado en España y se hubiera acabado la dictadura. Franco habría sido linchado o se habría suicidado. Habría llegado la República, los Borbones no habrían vuelto y tendríamos democracia plena desde finales de los años 40. Insisto, por fabular que no quede. Y por soñar, claro. Hubiera sido un final feliz.
Host
Pues nada, Nieves, aquí lo dejamos por esta semana. Venga, a descansar un poquito y el lunes nos reencontramos. Adiós.
Nieves
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Acontece que no es poco | 23 de octubre de 1940: Desamor en Hendaya: Hitler da calabazas a Franco
Podcast: Todo Concostrina – SER Podcast
Fecha de emisión: 23 de octubre, 2025
Host: SER Podcast
Invitada: Nieves Concostrina
En este episodio, Nieves Concostrina repasa con ironía y rigor histórico el famoso y lleno de mitos encuentro entre Franco y Hitler en la estación francesa de Hendaya, el 23 de octubre de 1940. El episodio desmonta la tradicional propaganda franquista que presenta a un Franco firme ante Hitler, desvelando en realidad el afán de Franco por entrar en el Eje fascista y la indiferencia de Hitler ante sus pretensiones. A través de datos, documentos y humor mordaz, se analizan los intereses reales en juego, las consecuencias de esa reunión y cómo la historia fue tergiversada después de la derrota nazi.
Contexto del aniversario de la muerte de Franco: El presentador señala la importancia de revisar hechos históricos en un momento de revisionismo y blanqueamiento del franquismo.
La propaganda franquista: Nieves insiste en la necesidad de contrarrestar las mentiras franquistas con el trabajo de los historiadores.
“Para desmentir a la propaganda hay que insistir machaconamente con la verdad demostrada y con las investigaciones de los estudiosos, de los historiadores.” — Nieves (00:57)
Franco eufórico por ver a Hitler: Nunca volvió a lucir una sonrisa tan amplia como en las fotos de ese día.
“Era tan amigo del exterminador de judíos que no le importaba nada [...] Es que iba a ver a su amigo Hitler y por fin podría darle las gracias en persona por haberle ayudado a matar españoles en la guerra...” — Nieves (01:15-01:47)
El mito fundacional: La propaganda franquista vendió que Franco resistió las presiones de Hitler para que España entrara en la guerra.
“Siempre se intentó vender que Franco aguantó las presiones de Hitler para que España entrara en la guerra. [...] Ese ha sido uno de los grandes mitos.” — Host (02:51)
¿Qué buscaban realmente?
Ironía sobre la corrupción:
“Nos están sobornando Churchill con muchos millones para que te convenzamos de que no hace falta entrar en la guerra.” — Nieves, tono irónico (04:38)
Reclamación del norte de África:
Peticiones imposibles:
“Portugal en realidad no tiene derecho a existir.” — Nieves, citando palabras de Serrano Suñer a Ribbentrop (06:07)
Conclusión de la “negociación”:
El recibimiento ridículo: El tren de Franco llegó tarde y viejo, lo que causó cierta sorna entre los alemanes.
“El tren de Franco, que era viejísimo, era una tartana, llegó con 8 minutos de retraso [...] este retraso cabreó mucho a Franco porque estaba quedando mal con su jefe nazi.” — Nieves (06:49-07:15)
Mitos desmontados: La leyenda de que Franco hizo esperar a Hitler es falsa: él estaba furioso por el retraso y hasta pensó en destituir a los responsables.
El breve y aburrido encuentro:
Aspiraciones de Franco ignoradas: Aunque Franco fantaseó con tomar Gibraltar y crear un imperio colonial, Hitler no concedió nada y prefirió una Francia fuerte en África.
El gran cambio tras la derrota nazi:
“Es una mentira más grande que toda Argelia.” — Nieves, sobre la supuesta oferta de Oranesado (11:00)
Realidad de los refugiados:
Frustración de Hitler tras Hendaya:
“Me dejaría sacar tres o cuatro dientes antes de repetir esta entrevista.” — Nieves, citando a Hitler sobre su experiencia con Franco (12:08)
Desenlace diplomático:
“Podemos fabular. Yo creo que nos habría ido mejor mucho mejor si Franco hubiera estado luchando activamente en el mismo bando que Hitler y Mussolini [...] los aliados habrían entrado y se acabó la dictadura.” — Nieves (13:10-13:50)
“Franco quería ser Isabel la Católica.” — Nieves (09:40)
“Tres cosas hay en España que nos muerden: la el Caudillo, la Falange y el cuñado de su Excelencia. Menudo personaje.” — Nieves (07:45)
El episodio desmonta con rigor y sarcasmo la auto-mitificada posición de Franco en Hendaya y denuncia cómo la dictadura manipuló la historia para lavar su imagen tras la guerra. Queda claro que Franco ansiaba formar parte del Eje y solo la negativa de Hitler —que no veía a Franco como un socio serio ni valioso— frenó la entrada total de España en la Segunda Guerra Mundial. La imagen heroica franquista es solo un mito posterior, convenientemente inventado tras la derrota nazi.
Escucha recomendada para quienes quieran conocer la historia real detrás del famoso cara a cara Franco-Hitler y el verdadero papel de la propaganda franquista.