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Tiger Bomb Announcer
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Nieves
En la ventana. Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina. Cadena SER.
Marta
Es abrir la ventana a esta hora y en este día y casi casi que huelo la cocina de Nieves con Costrina. Que conociéndote, Nieves. Buenas tardes.
Nieves
Hola, buenas tardes, Marta.
Marta
Seguro que estás ya a tope con el horno y todo lo demás.
Nieves
No va a ser cosa de horno, pero vamos, está ya todo hecho. Está todo preparado solo para calentarlo un poquito, cortar el jamón.
Marta
Acontece especial. Vamos a remontarnos hoy a un hecho histórico que ocurrió un 24 de diciembre, aunque poco tuvo que ver con una noche de paz y noche de amor.
Nieves
Para nada. Y eso me lleva a dar un consejito que nadie me pide, pero bueno, yo lo doy. Cuidado con las velitas hoy. Cuidado con los adornos navideños. Al lado de las velitas, los espomillones que. Que prenden muy bien. Cuidado con la chimenea sin vigilancia, que sorprende. Y luego vienen los disgustos. Dejen a los bomberos que pasen también la noche en paz, que tienen derecho corriendo para arriba y para abajo. El 24 de diciembre de 1734 hubo un incendio muy gordo en el Alcázar de Madrid. Gordísimo, que estaba en el mismo sitio donde ahora está el Palacio Real. Eso que vemos ahí en la Plaza de Oriente. Pues ahí estaba el Alcázar. El incendio fue tan gordo y el Alcázar quedó tan, tan perjudicado. Esa mole de piedra, además llena de recovecos, pasillos angostos por donde corrió el fuego como loco, lo poco que quedó en pie, que fue prácticamente nada, pues todo ennegrecido con una peste a humo que tiraba para atrás. ¿Que dijeron los Borbones después de todo? Pues mira tú qué bien nos ha venido que esto saliera ardiendo así. Tiramos abajo lo poco que queda de este Alcázar tan ordinario que se hicieron los brutos de los Austrias y nos hacemos un palacio chupi mega guay, como tienen que ser los palacios para nosotros, Blanquito con sus dorados sus espejitos, espacioso, luminoso, más mono, más acorde con nosotros los franceses. Artísticamente hablando, aquel incendio fue una catástrofe porque se perdió lo más grande y además con daños colaterales, porque aquello contribuye un poquito más a opacar la figura de una grandísima pintora. Pero todo aquel desastre al Perthur de Felipe V y a su familia, la verdad se la refoncinfló un poquito. Tanto que la rumorología aún señala al Borbón como principal sospechoso. Que no digo yo que no, pero yo que sé que lo mismo sí.
Marta
A ver, vamos a ir por partes, que has abierto muchos frentes aquí. Primero, ¿Qué pasó aquella Nochebuena de 1734 para que el Alcázar saliera ardiendo? No sé si se conocen las causas.
Nieves
Sí se conocen las oficiales, sí, y seguramente son ciertas. Sabemos cómo se originó, pero no sabemos quién lo prendió, si es que hubo quien lo prendiera, ojo. Parece que el fuego se originó en las habitaciones del pintor francés Jean Rand, que era el pintor de cámara de Felipe V. Los reyes se llevaban a los pintores a vivir a ratos con ellos, a ratos a veces y a veces todo el rato. Porque esto no es como ahora. Venga, que venga el fotógrafo y nos haga un retrato, por ejemplo, a las niñas, a Leticia y a mí comiendo sopa de acelgas en una mesa camilla, como si fuéramos pobres. Antes requería mucho tiempo retratar a la familia y. Y tenías que tener casi al pintor empadronado allí. Por cierto, en el Museo del Prado hay una pintura titulada La familia de Felipe V, que es el boceto del gran cuadro que pintó Jean Ranc y que se quemó en el incendio. Por eso sólo se conserva el boceto, el borrador. Ese fue uno de los que se quemó. ¿Cómo empezó el fuego? Parece que la chimenea que estaba encendida en los aposentos de este pintor, de este hombre, se desmadró. Saltaría alguna chispa, nadie estaba al cuidado. Y como estábamos en Nochebuena, la poca gente de servicio que había en palacio andaba de risas, pasados de copas seguramente. Jaja, jiji. El fuego salió de la chimenea, pasó a las alfombras, las cortinas, las camas, los muebles, lo que suele ocurrir. El fuego fue corriendo, pero parece que es que nadie se percataba de que aquello estaba ardiendo. Que algunos llevaran un cebollón del 7, vale, pero que nadie se percatara de cómo iba corriendo el fuego por las estancias. Pues no sé, a lo mejor el poco personal que había estaba haciendo la Conga de Jalisco en el ala oeste de la Casa Blanca, no lo sé. Y no se percataron.
Marta
Podría ser, pero la familia real no se dio cuenta.
Nieves
Pero estaban allí, ¿No? Es que la familia real no estaba en el Alcázar. Este es otro motivo de sospecha. Felipe V y los niños y la Farnesio estarían o en los Palacios del Buen Retiro o en la Granja, que era lo que le gustaba a él. Era mucho más de su gusto, con jardincitos al lado. Mucho mejor pasar la Nochebuena o en el Retiro o en el Real Sitio de San Ildefonso que en el Tocho del Alcázar. Por eso tampoco había mucha gente del servicio, porque los Reyes no estaban y los tenían que estar atendiendo en otra parte. Y ya sabes tú que los Reyes dan mucho trabajo y necesitan mucho personal. Los primeros que se percatan de que hay fuego son los frailes de un convento que había allí, muy cerca del Alcázar, y que es el convento de San Gil, un convento muy famoso de vieron. Son los frailes los que ven las luces del fuego, mientras los otros, pues nada, dentro de la Alcázar seguían haciendo la conga. Ahí es cuando se da la voz de alarma, empiezan a sonar las campanas alertando del fuego, que es como se alertaba, se tocaba fuego para advertir y que la gente acudiera a ayudar. Pero claro, llega la segunda circunstancia que vaya con la mala suerte, y es que como las campanas sonaron cerca de la medianoche, y ya sabemos que a esa hora hay una secta exitosa que celebra sus cosas con una misa que llaman del Gallo, todo el mundo se creía que las campanas llamaban a la performance de la misa, no que fuera un incendio. Se creían que estaban llevando la misa del Gallo. Los que se enteraron acudieron corriendo a ayudar a apagar el fuego. Y llegó otra circunstancia, y es que no se dejó entrar a la gente a que ayudaran a apagar el incendio por miedo al pillaje. Pensaron que si dejaban entrar a la plebe, pues que se iban a llevar los saleros o lo que fuera.
Marta
¿Y cuál fue el balance del desastre? Que ya has dicho que quedaron apenas unos muros, porque probablemente hubiera salido más rentable que entrara la plebe, como decías, a apagar el fuego aunque se llevaran los aleros.
Nieves
Pues te aseguro que sí, sobre todo porque el incendio estuvo activo durante cuatro días. Se quemó todo. Se quemó todo. Se quemaron hasta los aleros que no se podía llevar nadie. Pues también eso se quemar. Solo quedaron en pie la conocida como Torre de Carlos I y dos fachadas del Alcázar. Pero lo peor fueron las obras de arte. Como antes no tenían mucha costumbre de hacer inventarios exhaustivos, no se sabe exactamente cuántas se perdieron. Calcula, hay un cálculo hecho, se calculan que fueron unas 500 obras de arte, pero pinturas de Ribera, de Tiziano, de El Greco, Giordano, Rafael, Rubens, Leonardo, Tintoretto, Sofonisba, Anguisola, que este es el daño colateral al que me refería antes. Entre las pinturas destruidas estaba el Retrato ecuestre de Felipe IV de Rubens y del que hay una copia en la Galería Uffizi de Florencia. Hay muchas obras que se perdieron. Y otra gente pero si esto lo he visto yo aquí o en otro lado. Ya, pero son copias de aquello, la original se perdió. También se quemó Venus y Adonis de Tintoretto. Se quemaron Los doce Césares de Tiziano, La expulsión de los moriscos de Velázquez, que este cuadro ha sido además noticia este mismo año. Es curioso, pero algunas de las pinturas, algunas o muchas de las pinturas desaparecidas en el incendio del Alcázar han generado y siguen generando tantas noticias como las que se salvaron, pese a ser obras que están desaparecidas, las de Rubens que se quemaron. Tiene mucha historia detrás, pero es que con eso también no nos podríamos entretener. Pero por no dar solo malas noticias, Las Meninas de Velázquez fue una de las pinturas que se salvaron porque la sacaron por un gran ventanal, las tiraron por la ventana. También sacaron el famoso cuadro a caballo de Carlos V en Mühlberg de Tiziano, ese que conocemos todos, que estaba con armadura encima de un caballo. En total se salvaron 1.192 pinturas. ¿Y dirá bueno, pues de qué nos quejamos? No es para tanto, si solo se perdieron 500.
Marta
Oye, has dicho que ha sido noticia la pintura de Velázquez que se des destruyó en el incendio y ahora te voy a preguntar ¿Por qué? La expulsión de los moriscos. ¿Cuál fue el daño colateral? Que tiene que ver con la de Sofonisba. Es una pintora de la que tú me decías antes ya se hablaba, pero desde hace relativamente poco.
Nieves
Sí, sí. Sofonisba desapareció del mapa. Ya se habla más y ya se han hecho exposiciones. Pero una mujer que es muy poco conocida. Hombre, seguramente muy conocida para los expertos, pero para los profanos, ¿De quién es? Y hay una razón para que se haya hablado tampoco de esta extraordinaria artista durante mucho tiempo. Voy a birlarle la frase a Peyo H. Riaño, que es historiador del arte y periodista, y se la birlo de su libro Las invisibles, que es un ensayo sobre por qué los museos, entre ellos el del Prado, ha ignorado las obras de grandes pintoras y el destino de la mayoría de ellas ha sido permanecer ocultas entre los fondos. Eran grandes pintoras, pero estaban ahí, en los sótanos. Es un libro muy chulo. La frase de Peyo Achirriaño es que la ausencia y el silencio son obstáculos habituales en la carrera pública y póstuma de una pintora. Otro obstáculo es la autoridad arrebatada. Fin de la cita. Y todo eso, la ausencia en los museos, el silencio al no hablar de ellas, si no están presentes, poco se va a hablar. La autoridad, el prestigio que les arrebataron y la autoría que les birlaron. Pues todo eso lo padeció Sofonisba. Era una pintora de Cremona, que está en Lombardía ahora, al norte de Italia, pero del momento en que hablamos pertenecía al Milanesado y ese Milanesado era propiedad de la Corona española. Bueno, pues a Sofonisba Felipe II la llamó y le dijo vente para Alcázar, Sofo, que te vas a convertir en la retratista oficiosa de la familia real. Oficiosa a claro, no oficial. Era chica, Una chica no podía ser retratista oficial, iba a ser la oficiosa. Fíjate que tenía 27 años esta mujer. Y como no podía ser pintora oficial, la nombraron oficialmente dama de honor de la reina Isabel de Valois, que era una de las 16 damas de honor que tenía la reina. Pero ella lo que hacía sobre todo era pintar y ser la maestra de dibujo y de música de la reina y de las niñas de las hijas del rey. Esta mujer tuvo mucha fama en Europa, era conocidísima, pero tras su muerte, poco a poco la notoriedad empezó a desaparecer hasta que se apagó casi del todo. Y también contribuyó a ello que varios de sus cuadros se perdieran en el incendio del Alcázar y algunos de los que se salvaron se los atribuyeron a señores.
Unknown English Speaker
For me to do every conquest I had made would make me more of a boss to you. I'd be a fearless leader, I'd be an alpha type when everyone believes. ¿Yeah, what's that like? I'm so sick of running as fast as I can, wondering if I'd get there quick or if I was a man. And I'm so sick of them coming at me again. Cause if I was a man, then.
Marta
I'd be the man. Entonces, si ella era la pintora oficiosa, ¿Quién era el pintor de cámara oficial de Felipe II?
Nieves
Siempre alguien tenía que ocupar ese puesto. Pues el oficial era Alfonso Sánchez Coello, grandísimo pintor, un tipo extraordinario, dicen los expertos que son los que los tienen que decir, que también se hinchó a retrasar, a retractar a la familia real, pero que no sé, esto es cosa mía, pero no sé qué tal le sentaría ser el pintor de cámara. Pero era de Anguisola, como retratista de la familia real española, de quien corrió la fama por Europa mucho más que la de él. Pero lo que sí se sabe es que muchos retratos que hizo la pintora en los siglos posteriores se atribuyeron a otros autores, todos hombres, y cuando no tenían nombre ponían anónimo, siglo XVI. ¿Este de quién será? Pues no sabemos de quién, pues era un anónimo clásico, y algunas atribuciones fueron a Sánchez Coello. Hay un retrato de Felipe II que en cuanto lo describa así, con tres datos, creo que casi todo el mundo lo va a ver en sus cabezas, porque todos lo hemos visto en algún momento, Está el rey Felipe II vestido totalmente de negro, menos los encajitos blancos que llevaban en el cuello y en los puños, y con un gorrito negro y alto, como si fuera de cocinero. ¿Bueno, pues ese retrato hasta 1989 ha estado atribuido a Sánchez Coello, porque claro, cómo iba a ser eso obra de una mujer? Y no, resultó que no, resulta que era de Sofonisba. Y eso pasó con casi todas las obras de Sofonisba Anguisola, que entre los cuadros que se perdieron en el incendio, los que se rescataron pero se atribuyeron a otros su autoría, la ausencia de su obra en los museos de ella y de otras muchas mujeres, o la presencia, pero con el nombre de un señor o señalado como anónimo. Pues resulta que Sofonisba desapareció del mapa, pese a que fue famosísima y reconocidísima en su tiempo, todavía En este siglo XXI, en el año 2012, hubo meteduras de pata museísticas y patinazos con una pintura de Sofonisba, que esto tuvo mucho recorrido en la prensa, que figuraba como de autor anónimo, que salió a subasta y que se podría haber comprado por 1800 euros y cuando se dieron cuenta de quién era el prado acabó pagando 60 mil porque no supo detectarlo a tiempo ni el Prado ni los expertos del Ministerio de Cultura. Por cierto, respecto a la ausencia de obras de mujeres en las paredes de los museos, esa pintura de Sofonisba, la que estoy mencionando, esa que salió por 1.800 euros y acabaron comprándola por 60.000. Giovanni Battista Caselli, poeta de Cremona, se titula Pues esa que compró el Prado no está expuesta, está comprada, pero no digo que tenga que estarlo porque de eso no entiendo, no estoy diciendo eso, solo explico que eso, que no está, que no está expuesta.
Marta
Oye, y por seguir con más historias de lo que se perdió en el incendio, decías que había sido noticia de este año el cuadro de Velázquez La expulsión de los moriscos.
Nieves
Sí, sí, es que un artista lo ha recreado, lo ha revivido Fernando Sánchez Castillo, y lo ha hecho con la ayuda de la inteligencia artificial, que puede sonar mal así de entrada, pero no, porque a mí tampoco me gusta, pero en este caso verás que va a tener su sentido y por supuesto de la inteligencia natural de una compañera que lo ha hecho, que se llama Paula García, compañera artista. No es que hayan reproducido la pintura, porque eso sería trampa. Han hecho un vídeo de cuatro minutos que empieza con una especie de manchurrón de humedad en una pared y terminamos viendo una pintura que probablemente se acerque mucho, mucho a lo que pintó Diego Velázquez. Aquel lienzo titulado La expulsión de los moriscos fue una de las piezas más valiosas que se quemó por lo que representaba y por lo que supuso para el propio pintor. Para Diego Velázquez, Felipe IV sacó a concurso, vamos a decirlo así, sacó a concurso entre varios pintores que le representaran, algo que había hecho su padre, Felipe III, el Lerdo, de lo que parecía estar muy orgulloso, pese a que se demostró que fue una de las mayores cagadas de este país, que fue la expulsión de miles y miles de españoles moriscos. Era la expulsión de los moriscos, pero los moriscos eran descendientes de antiguos musulmanes que se convirtieron al cristianismo. Bueno, los convirtieron a cachiporrazos. Bueno, pues esa expulsión de miles de españoles de aquí, quitándoles todo y encima hundiendo al país en una de las peores crisis económicas, porque se echó, se expulsó una ingente masa de trabajo, o sea que Felipe IV parecía estar orgulloso de lo que había hecho su padre, Felipe III, expulsar a los moriscos. Pero aquello fue uno de los grandes dramas de este país, de ese lamentable hecho que protagonizó su padre. Felipe IV quería un gran cuadro que dejara constancia. Hubo tres pintores que se presentaron a las oposiciones, Eugenio Cagés, Vicente Carducho y Diego Velázquez, que fue el que ganó. Y precisamente esa pintura, la expulsión de los moriscos, lo llevó a convertirse en pintor de cámara de Felipe IV. Ese es el cuadro que ardió.
Unknown Singer
Arden, arden los muros y los tejados, arden las sombras de tu pasado, arden en llamas nuestros abrazos. Oh, arden, arden los mares y los desiertos Arden la culpa de nuestro deseo y las palabras que llevan veneno. Porque esto es el incendio, esto es el incendio. Somos un incendio sin control.
Marta
Nieves, si el cuadro se quemó, ¿A partir de qué o cómo pudieron recrearlo? Porque claro, tuvieron que alimentarse lógicamente a.
Nieves
Partir de algo para poder. Sí, tenían un punto de partida. Bueno, primero con documentación histórica. Existía un texto del siglo XVII que describía el lienzo. Había una descripción. Ese texto decí Vemos al señor rey Felipe III armado y con el bastón en la mano, señalando a una tropa de hombres, mujeres y niños que llorosos van conducidos por algunos soldados y a lo lejos unos carros y un pedazo de marina con algunas embarcaciones para transportarlos. A la mano de la derecha del rey está España representada en una majestuosa matrona sentada al pie de un edificio. En la diestra mano tiene un escudo y unos dardos, en la siniestra unas espigas armada a lo romano y a sus pies hay una inscripción en un zócalo. Esa descripción fue un punto de partida. Con esto puedes imaginar una pintura, pero sólo puedes imaginarla, nada más. Pero Sánchez Castilla contaba con un descubrimiento que se había hecho en 1988 cuando se localizó una ilustración en blanco y negro del siglo XVII identificada como retrato de caballero en busto con alta gola y que se creía que era un boceto de un pintor flamenco. Esto pues un dibujito aquí que ha hecho uno en papel, a lápiz. Y resultó que no, resultó que ese era el boceto que había hecho Velázquez de Felipe III para su lienzo La expulsión de los moriscos. Con los datos de la descripción, con el boceto, con la inteligencia natural de Fernando Sánchez Castillo y Paula García, más la inteligencia artificial, se ha podido recrear algo parecido a lo que fue aquel lienzo que se quemó en el Alcázar de Madrid. Y se puede ver el proceso de creación en un vídeo, creo. Quien quiera puede verlo porque está. Está subido en Internet los cuatro minutillos. Y por cierto, Sánchez Castillo me gusta a mí. Este artista es el que hizo esa maravillosa instalación artística con el Azor, el cochambroso barco del dictador Franco, donde se paseaba por San Sebastián por la Concha, que el gobierno subastó para desguace y que ahora se ha convertido en una obra de arte hecha con chatarra y titulada Síndrome de Guernica. Está hecho cubos, cubos apelmazados de chatarra. Es propiedad del Museo Helga de Alvear en Cáceres, el Museo de Arte Abstracto, y es un museo que me encanta, ya que estoy yo recomiendo verlo porque es muy chulo. Y no sé cómo hemos llegado del incendio del Alcázar al desguace del yate de Franco.
Marta
Bueno, lo que ha quedado claro, porque vamos enlazando una idea con otra, con otra con otra. Claro, es que hay tantos hilos de los que tirar. Pero ha quedado clarísimo que aquel incendio fue una tragedia artística. Claro. Y tú decías al principio una gran alegría para los Borbones.
Nieves
Sí, mira, no se le saltaron las lágrimas para lo que quedó en pie después de cuatro días devorando las llamas. El Alcázar, Felipe V, que lo derriben, que me tiren esto. Porque no había teléfono en aquel entonces. Pero con esto del incendio del Alcázar y lo bien que le vino al Borbón, a mí siempre me viene a la cabeza esa escena de la película Art de París, esa que está basada en el libro de Dominique Lapierre y Larry Collin, cuando Hitler llama a gritos desde Berlín a su general Dietrich von. Este general era su gobernador nazi durante la ocupación alemana. Y Hitler llamaba desde Berlín preguntando a voces eso de ¿Arde París? Pero ¿Arde París? Ya que esas eran las órdenes de Hitler, destruir París antes de entregarla a los aliados. Bueno, pues yo me imagino a Felipe V. Pero ¿Ha terminado ya de quemarse el Alcázar o qué? No lo sé. Seguramente no fue él. Seguro que no. Pero siempre ha sido sospechoso porque el Alcázar era horrible para su gusto. Que él venía de Versalles y a los Borbones les gustaba el brillibilli, que en Versalles tenían que ir con gafas de sol de tanto dorado y tanto espejo. El Alcázar era un lugar pétreo, oscuro, era una fortaleza más que un palacio. Felipe V intentó remodelarlo, pero como se podía hacer muy poco para arreglarlo a su gusto, debió atender alguna sugerencia de algún maestro de obras que le oye, rey, mira esto. Sale más barato tirarlo y hacerlo nuevo que arreglarlo y lo mismo. Bueno, pues nada, a ver si un día de esto viene un incendio y se lo comí.
Marta
Nieves, muchísimas gracias por estar aquí este día también.
Nieves
¿Cómo te iba a dejar yo a ti sin nuestro acontecimiento el 24 de diciembre?
Marta
Claro que sí. Que paséis una muy buena noche. Nieves, un besazo.
Nieves
Tú también. Muchas gracias. Me voy a misa. Adiós.
Unknown Singer
Never mind the braces. Love you anyhow, We love you anyhow. I don't wanna hear what's supposing with the shepherd's tone And if we're ever gonna get out of this hospital, you will never sleep alone. Listen to the cries of the wounded metropolis. Dan as I tent the hooks, I listen to the cries of the pliable populace, Giving us a da da g looks dirty looks, Now they're giving us a dirty looks. Make a p. Make a snappy.
Marta
I.
Unknown Singer
Make a picture, don't look so happy. All the scowling faces, all those furrow brow, all those burnout cases, make them take a bow. I buy some smiling faces. Come on and show us how never mind the bracelet. Love you anyhow, We love you anyhow. Love you anyhow, Love you any.
Tiger Bomb Announcer
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Podcast: Todo Concostrina, SER Podcast
Host: Nieves Concostrina
Guest/Co-host: Marta
Date: December 24, 2024
Episode Main Theme:
A lively and personal retelling of the catastrophic fire that consumed the Alcázar of Madrid on Christmas Eve, 1734. Through her signature wit and historical insight, Nieves Concostrina explores how the fire affected the Spanish royal family, dramatically reshaped Madrid’s skyline, led to immense cultural loss, and contributed to the erasure of important female artists like Sofonisba Anguissola.
[00:59 - 01:12]
“El 24 de diciembre de 1734 hubo un incendio muy gordo en el Alcázar de Madrid... El incendio fue tan gordo... lo poco que quedó en pie, que fue prácticamente nada, pues todo ennegrecido con una peste a humo que tiraba para atrás.” (Nieves, 01:12)
[03:25 - 05:29]
“Parece que el fuego se originó en las habitaciones del pintor francés Jean Ranc... la chimenea que estaba encendida... se desmadró. Saltaría alguna chispa, nadie estaba al cuidado.” (Nieves, 03:36)
“La familia real no estaba en el Alcázar... otro motivo de sospecha.” (Nieves, 05:29)
[05:29 - 07:53]
“…no se dejó entrar a la gente a que ayudaran a apagar el incendio por miedo al pillaje.” (Nieves, 07:03)
[07:53 - 09:59]
“Se quemó todo. Se quemaron hasta los aleros que no se podía llevar nadie.” (Nieves, 07:53)
[10:20 - 16:32]
“La ausencia y el silencio son obstáculos habituales en la carrera pública y póstuma de una pintora. Otro obstáculo es la autoridad arrebatada. Fin de la cita.” (Citing Peyo H. Riaño, 11:52)
“…ese retrato hasta 1989 ha estado atribuido a Sánchez Coello, porque claro, cómo iba a ser eso obra de una mujer? Y no, resultó que era de Sofonisba.” (Nieves, 15:32)
[16:32 - 19:30]
“No es que hayan reproducido la pintura, porque eso sería trampa. Han hecho un vídeo de cuatro minutos…” (Nieves, 16:41)
[22:18 - 24:40]
“Felipe V, que lo derriben, que me tiren esto... siempre ha sido sospechoso porque el Alcázar era horrible para su gusto.” (Nieves, 22:33)
On holiday fire prevention:
“Cuidado con las velitas hoy. Cuidado con los adornos navideños… Dejen a los bomberos que pasen también la noche en paz…”
— Nieves, [01:12]
On the loss of cultural patrimony:
“Se quemó todo... S estime que fueron unas 500 obras de arte, pero pinturas de Ribera, de Tiziano, de El Greco, Giordano, Rafael, Rubens, Leonardo, Tintoretto, Sofonisba Anguisola...”
— Nieves, [07:53]
On artistic erasure:
“La ausencia y el silencio son obstáculos habituales en la carrera pública y póstuma de una pintora. Otro obstáculo es la autoridad arrebatada.” (citing Peyo H. Riaño)
— Nieves, [11:52]
Wry humor comparing the Alcázar fire to “Arde París”:
“Pues yo me imagino a Felipe V. Pero ¿Ha terminado ya de quemarse el Alcázar o qué? No lo sé. Seguramente no fue él. Seguro que no. Pero siempre ha sido sospechoso…”
— Nieves, [22:33]
| Timestamp | Segment/Event | | ---------- | --------------------------------------------------------------- | | 01:12 | Context for the Alcázar fire and Nieves’s witty warning | | 03:36 | How the fire started (official version) | | 05:29 | Why the royal family was absent; monks spot the fire | | 07:53 | Four days of fire: extent of destruction and details on losses | | 09:59 | Discussion of lost masterworks, especially by women | | 10:20 | Sofonisba Anguissola’s story and erasure | | 13:40 | On misattribution of Sofonisba’s works | | 16:32 | Loss and recreation of Velázquez’s “La expulsión de los moriscos”| | 19:38 | The role of historical description and sketches in the recreation| | 22:33 | Bourbon ‘enthusiasm’ for rebuilding; the “Arde París” comparison|
Nieves Concostrina tells history with cheeky skepticism, irreverence, and a dash of personal experience. Her style is direct, unafraid to blend earnest commentary with humor, and consistently attentive to the overlooked, particularly women and the less powerful. Marta acts as facilitator and foil, clarifying points for listeners and prompting deeper dives into details.
This episode delves deep into one of Madrid’s greatest artistic disasters, dissecting its causes, its opportunistic “beneficiaries”, and the long-term ripple effects on art history, especially for neglected female artists. Nieves Concostrina’s narrative makes the episode accessible, funny, and memorably insightful. For those interested in lost art, royal machinations, and the fate of forgotten women, this is required listening.