
Loading summary
A
Ser podcast. En la ventana Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves, con costrina, Cadena SER.
B
Hoy tenemos a Nieves en los estudios de Radio Extremadura en Badajoz. Hola Nieves.
A
Hola Carlas, buenas tardes.
B
¿Cómo estás?
A
Pues muy contenta y muy bien, muy bien.
B
Bueno, estarás muy contenta, pero yo tengo la sensación de que hoy, ya aviso a los oyentes, deberíamos tomar un poquito de aire para escuchar lo que Nieves viene a contarnos. A ver, tiene delito la cosa, pero yo estoy seguro, segurísimo además, de que un montón de oyentes, no sólo los más jóvenes, eso es seguro, de que un montón de oyentes, sobre todo los que no sean extremeños, van a escuchar por primera vez algo que ocurrió en la Guerra Civil, una barra basada de las que hacen época, pero que un poco como lo de la desbandá, la de la matanza de civiles en la carretera de Málaga Almería, permaneció casi oculto hasta hace apenas unos años. Lo que recordamos hoy ocurrió donde estás tú, en Badajoz. ¿Y los matarifes son los mismos del otro?
A
Exactamente los mismos. Exactamente los mismos. Ayer solo dejamos apuntado lo que ocurrió en Extremadura el 25 de marzo de 1936, que es uno de esos episodios desconocidos en el resto del país por la desinformación impuest durante 40 años de dictadura y vergonzosamente mantenida durante otros 40 años, fue la mayor movilización del pueblo extremeño. Fue una ocupación pacífica de tierras en respuesta al gobierno de la República que no hacía más que prometer una reforma agraria planeada, pero que no terminaba de llegar nunca. Y ahí fue cuando entre 60.000 y 80.000 campesinos ocuparon más de 3.000 fincas que ya estaban incluidas en los planes de expropiación, o sea que estaba previsto. Se trataba de acabar con esa costumbre que consistía en que los jornaleros iban a la plaza del pueblo, todavía se hacen algunos sitios, el señorito decía mira, os voy a pagar esta mierda, con perdón, vais a trabajar de sol a sol y con estas condiciones o lo tomáis o lo dejáis. El plan agrario era organizar bolsas de trabajo para que los jornaleros no fueran elegidos a voleo por el señorito, repartir el trabajo, que todos pudieran trabajar y con unas condiciones mínimas, por supuesto. Te puedes imaginar que a los terratenientes esto les venía muy mal y tenían frenada la reforma agraria. Yo lo miro y creo que no hemos cambiado tanto porque ahí tenemos al señorito Garamendi, el patrón de los patrones de la coe, que gana 400.000 al año, pero se enfada si un pensionista cobra 1.000 euros al mes. Pero bueno, aquella ocupación de fincas y aquello que tuvo buenas consecuencias duró lo que duró porque cuatro meses después los militares, los patriotas españoles, dieron un golpe de Estado y a los extremeños no les iban a perdonar el levantamiento jornalero de aquel 25 de marzo. Este día es el que muchos reclaman, ya lo decíamos ayer, y celebran como el Día de Extremadura, no ese otro en el que agasajan a una presunta patrona que ayudó y protegió la columna de la muerte del golpista general Yagüe avanzando hacia Badajoz para matar a unos cuantos miles de ciudadanos. A ver, no parece que Guadalupe protegiera a los extremeños, más bien protegió a Yahweh.
B
Oye, Nieves, insistamos en esto del episodio poco conocido. Has dicho antes que ha habido un silencio impuesto sobre este levantamiento jornalero de 1936, pero poquito a poco se va conociendo. Muy recientemente, si tú quieres. Pero bueno, algo es algo, ¿No?
A
Muy poco a poco, muy poco a poco. Hay historiadores haciendo una magnífica divulgación, Teresa Fernández, Ángel Olmedo, Víctor Chamorro, que ha fallecido hace unos meses y está la Asociación 25 de marzo que está ahí divulgando y contando y diciendo lo que se hace y apostando por ese Día de Extremadura, el 25 de marzo. Todos ellos les cuentan a los extremeños su propia historia y defienden que se cambie a esa fecha el Día de Extremadura y quitárselo a la estatua. El año pasado, 2022, se aprobó que se incluyera en los planes educativos de Extremadura el levantamiento jornalero del 25 de marzo del 36. No estaba, no está, no se habla, no se cuenta. Pues hombre, para que los alumnos sepan y conozcan la historia de sus bisabuelos y de sus tatarabuelos extremeños. Esto fue acordado por tres partidos. Así adivinen quién fue el cuarto que votó en contra. Sorpresa. Pilar Pérez. Del PP. ¿De donde si no? Si se llama Pilar Pérez. Pues tiene que ser diferente. Oye, pero hombre, PP si es que nacía para ser del PP. Pues votó en contra porque ella es del partido del no a todo lo que sea Memoria Democrática es el partido del mopongo directamente. Ella votó no a que los alumnos extremeños estudien su pasado porque dice que hay otros asuntos más importantes que esa es la mezquina excusa de siempre. Ayer recordábamos lo que dijo Antonio Banderas en su discurso cuando lo nombraron hijo predilecto de Andalucía, que para vivir la vida hay que mirar hacia adelante, pero para entenderla hay que mirar hacia atrás. Al PP no le gusta que los estudiantes extremeños miren hacia atrás porque entonces entenderían muchas cosas y quizás conectarían acontecimientos y entonces Sabrían por qué. Cuatro meses después del levantamiento jornalero del 25 de marzo, los militares golpistas organizaron la matanza de Badajoz y provincia, también silenciadas y tan desconocidas como lo era la masacre de la carretera Málaga.
B
Venga, vamos a contarlo. ¿Cómo fue la llegada de esa? Bueno, se llamaba así. La corona de la muerte del general yahweh, del golpista Yahweh Badajoz. ¿Cómo fue?
A
Con ese nombre ya prometía. Es que ya promete con ese nombre. A ver. Los badajocenses no imaginaban en aquel caluroso agosto del 36 que venían con las mismas órdenes que cumplieron todas las columnas de golpistas en su avance por Cádiz, Sevilla y Badajoz. Aterrorizar y paralizar. Esa era la orden. Aterrorizar, asesinar, fusilar en masa. El terror paralizaba, te dejaba quieto. Y funcionó. Hay una imagen espeluznante de un pueblo de la Sierra Norte de Sevilla que se llama Constantino.
B
Aquí delante tengo la fotografía, la estoy viendo ahora mismo.
A
Sí la tienes.
B
Cuenta, cuenta, descríbela.
A
Es una calle donde se ve a mujeres en las puertas de sus casas, hay banderas blancas en las ventanas con los brazos levantados mientras pasan los soldados golpistas por la calle y ellas piden clemencia para sus maridos. Bueno, no hubo clemencia. Hubo tal matanza en ese pueblo que tuvieron que abrir orfanatos para la cantidad de niños que se quedaron solos de Constantina. Fue la primera gran fosa de fusilados que se abrió en 1980 durante la bonita transición. Se abrió muy discretamente, sin permitir que se documentara. Se contaron 780 calaveras y se ordenó silencio. Eso sí, pusieron un monolito muy mono en el cementerio. A Badajoz le esperaba una matanza directamente proporcional a sus habitantes.
C
De todas las historias de la historia, la más triste, sin duda, es la de España. Porque termina mal. Como si el hombre, harto ya de luchar con sus demonios.
B
Has hablado de un pueblo de la sierra de Badajoz. Constantina.
A
No es Sevilla.
B
Perdona. Has hablado de un pueblo. 780 calaveras en Badajoz, donde vivía más gente. ¿Hay cifra de personas asesinadas?
A
Sí, cuatro mil. ¿Cuatro mil? Badajoz estaba sembrada de cadáveres. La plaza de toros la llenaron de detenidos y de allí los fueron sacando a fusilar a la mayoría contra la tapia del cementerio de San Juan. Esto en Badajoz, pero en la provincia fue una salvajada en general. Y aquí creen los historiadores que hubo una directa relación con el levantamiento jornalero del 25 de marzo de meses antes, porque la ocupación de la mayoría de las tierras fue legal y los ayuntamientos y los sindicatos tenían actas de la asignación de esas tierras. Esa documentación con nombres y apellidos fue la que se usó en los distintos pueblos para saber quiénes habían participado en ese levantamiento campesino. Y se fueron a por todos los que pudieron. Eran jornaleros, eran yunteros. Eso hizo la maldita ultraderecha en este país. Asesinar a los más desgraciados.
C
Donde ya no cuenten los demonios. En donde ya no cuenten los demonios.
B
Oye, Nieves, volvamos a lo de la información, a lo de las cosas que se saben y las que se desconocen. Las noticias que salieron de allí. En esos días se conocieron las matanzas en Badajoz. En Badajoz capital, en la provincia, en los pueblos y todo.
A
Fuera de España. Fuera de España se conoció algo, pero se han tirado hasta hace nada negándolo. En España No, ni idea. ¿Qué pasó con lo de mala galmería, que no se documentó mientras ocurr y es como si no hubiera ocurrido nada.
B
Hace como 10 años, o 12 o 15, no más?
A
Hace no más. Bueno, pues lo de Badajoz está en la misma línea. Se han tirado negándolo hasta hace nada porque en la prensa española no salía nada, pero se olvidaron de los periodistas extranjeros. El primero que lanza una crónica de la matanza es un periodista portugués, Mario Neves, que estaba en Badajoz y que publica una detallada crónica en el Diario de Lisboa el 14 de agosto del 36, cuando solo acababa de empezar la matanza acababa de empezar y leo sólo un par de líneas en las avenidas principales, larga hilera de cadáveres insepultos. Los legionarios y los moros encargados de las ejecuciones quieren que sirvan de ejemplo. Eso está publicado el 14 de agosto del 36 en el diario de Lisboa. Días más tarde sale otra crónica en el Chicago Tribune en Estados Unidos, fechada el 30 de agosto del 36, firmada por el corresponsal, este tío fue muy famoso corresponsal Jay Allen y titulada Matanza de 4.000 personas en Badajoz, la ciudad de los horrores. Y han seguido negándolo. Y ahí está el recorte y ahí está la hemeroteca. Todo esto, por supuesto, lo han negado hasta hace nada y lo siguen negando. Por eso, lo siento, pero señoras como la diputada Pilar Pérez del PP votan en contra de que los jóvenes extremeños sean informados de lo que llevan 80 años tapando de sus colegas franquistas. Hay que dar también la enhorabuena al PP de Oviedo allá aprovechando esa ciudad tan borbónica que ha luchado con todas sus fuerzas para que hasta el mes pasado se mantuviera la calle General Yagüe en la capital del Principado para honrar bien al carnicero de Badajoz.
B
De todas formas, esto ya no se puede frenar. Ya no pueden negar la matanza porque la hemeroteca está ahí y para eso sirve.
A
Y está la hemeroteca y están los investigadores. Claro, cuando se ha ido conociendo todo también se puso en marcha la maquinaria fascista de desmentidos para decir que todas esas publicaciones eran mentiras. Pero claro, yo me fío de lo publicado y de todo lo documentado, por ejemplo, por Paul Preston, que tiene una información fantástica y una documentación extraordinaria y no de lo que escupen cuatro fascistas desde la Fundación Franco para negar todo esto de Badajoz y para que otros cuatro ignorantes lo distribuyan y lo retuiteen, por decirlo así, lo difundan. Se ha intentado tapar todo. Mira, se derribó la plaza de toros de Badajoz para construir un palacio de Congreso redondito y borrar aquellas horribles imágenes que tenían los pacenses, los badajoceños encerrados en ella. Eso sí, se puso una discretita y una eufemística plaquita de metacrilato donde sobre el olvido no puede construirse una sociedad justa en memoria de quienes perdieron la vida en los terribles días de la Guerra Civil. Vamos a ver, ¿Cómo que perdieron la vida, que se suicidaron o se murieron sin querer? Es que no los mató nadie, o sea que como lugar de memoria. Eso, con esa plaquita discretita y pequeña, cero patatero. Esto fue con el alcalde de Badajoz, Miguel Celdrán, del PP, que ya ha fallecido, que borraba todo lo que podía. También levantó un muro para tapar los disparos de los fusilados en la tapia del cementerio. El muro de la desmemoria. Así se niegan luego los fusilamientos. Así se borra el levantamiento jornalero del 25 de marzo. Así se borra lo que aquellos campesinos intentaron evitar. La Extremadura de los santos inocentes.
C
Dando vueltas, dando vueltas, dando vueltas tan deprisa.
B
Nieves con costrina. Un beso muy grande. Hasta el lunes.
A
Otro para ti. Gracias, Carlos.
B
Adiós.
A
Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita, Cadena ser, la radio.
Podcast: Todo Concostrina (SER Podcast)
Host: Nieves Concostrina
Date: March 23, 2023
This episode, broadcast from the Radio Extremadura studios in Badajoz, delves into the little-known but crucial episode of Spanish history: the massive, peaceful mobilization of rural laborers (jornaleros) in Extremadura on March 25, 1936. Nieves Concostrina recounts how this movement for agrarian reform was brutally repressed and later silenced during and after the Spanish Civil War, drawing parallels with other tragedies like "la desbandá." Through personal, candid narrative, Nieves explores why this history matters, who worked to erase it, and its lingering legacy today.
On landowners’ attitudes:
“El señorito decía mira, os voy a pagar esta mierda, con perdón, vais a trabajar de sol a sol y con estas condiciones o lo tomáis o lo dejáis.”
— Nieves Concostrina [01:42]
On persistent silence:
“Es uno de esos episodios desconocidos en el resto del país por la desinformación impuesta durante 40 años de dictadura y vergonzosamente mantenida durante otros 40 años.”
— Nieves Concostrina [01:16]
On the massacre’s documentation:
“En las avenidas principales, larga hilera de cadáveres insepultos. Los legionarios y los moros encargados de las ejecuciones quieren que sirvan de ejemplo.”
— Mário Neves (read by Nieves), Diario de Lisboa [10:14]
On attempts to erase history:
“Eso, con esa plaquita discretita y pequeña, cero patatero. Esto fue con el alcalde de Badajoz, Miguel Celdrán, del PP… También levantó un muro para tapar los disparos de los fusilados en la tapia del cementerio. El muro de la desmemoria.”
— Nieves Concostrina [12:33]
On the importance of memory:
“Sobre el olvido no puede construirse una sociedad justa.”
— Plaque on the Palacio de Congresos (quoted) [12:20]
Nieves delivers the episode with her signature blend of candid critique, vivid imagery, dark humor, and historical rigor. There’s an urgency to her call for remembrance, sustained by a sharp awareness of how power shapes not only the past but its telling.
This episode vividly reconstructs a key but long-suppressed chapter of Extremadura’s and Spain’s history, exposing the costs of both the original repression and the decades-long silence that followed. By foregrounding the need for honest memory, Nieves calls attention not just to past injustice but to current battles over history, education, and truth.