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Nieves Con Costrina
En la ventana Acontece, que no es poco, Un relato personal de la historia con Nieves con costrina. Cadena Ser.
Marta
Nieves, buenas tardes.
Nieves Con Costrina
Hola Marta, ¿Qué tal? Buenas tardes.
Marta
Oye, no hay semana que no hablemos de desinformación. Casi que cada acontecimiento con un mínimo de relevancia pública o de visibilidad tiene su cara B, digamos, sus titulares exagerados, escandalosos, retorcidos y en el último extremo y muy habitualmente últimamente, falsos mentirosos. Pero es que esto no es nuevo, Nieves. Y además coincide con el nacimiento del cómic moderno. Lo que no quiere decir que sean lo mismo.
Nieves Con Costrina
No, no tiene nada que ver. Pero bueno, para situarnos, primero que quede claro, esto iba de periodismo amarillo, de ese del que estamos rodeados. Es verdad. Hoy más que nunca esto va de saber por qué se llama amarillo, de conocer que esto no es nuevo porque los periodistas deshonestos son más antiguos que el hilo negro. Esto ha existido siempre. Los antecedentes de estos periodistas tan peligrosos para la convivencia coinciden en el tiempo con el nacimiento del cómic moderno, que lo han señalado oficialmente, y esta es la excusa. Señalado oficialmente, pero en mitad de un tremendo desacuerdo que hay. Bueno, pues ese nacimiento está señalado el 25 de noviembre de 1896. Pero bueno, esto lo vamos a matizar enseguida por si haya la escucha algún experto en cómic y ha pegado un brinco qué han dicho No, calma, calma. No quiere decir que antes no existieran periodistas amarillistas ni viñetas con caricaturas, pero hay una coincidencia en el tiempo, finales del XIX. Coincidencia en el espacio, fue en Nueva York y coincidencia en el soporte fue la prensa que hizo coincidir el triunfo de las tiras cómicas en el periódico con lo que llamamos prensa amarilla. Esa es la conexión. Todo empezó con un personaje del dibujante Richard Felton, un chico vestido de amarillo. Todo esto es lo que vamos a contar y a contarlo en orden, porque además estamos en el momento idóneo para hablar de los numerosos periodistas amarillos que pueblan las televisiones, las radios y los periódicos españoles. Que no pase un día sin que des tu opinión de mierda. No pase un día sin que cuentes tus miserias. Un día sin hacer el vientre menor. Un día sin abrir la caja de los truenos.
Marta
Fíjate, se termina un mes donde la catástrofe de la gota fría en Valencia, en Albacete, en Málaga. Ha generado más bulos, yo creo, de los que podemos asumir. Hoy además es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Abríamos con esto el programa que además también genera más bulos de los deseados.
Nieves Con Costrina
Fíjate que no es casualidad que los periodistas al servicio de quienes niegan una cosa también suelen estar al servicio de los que niegan la otra.
Marta
No es casualidad.
Nieves Con Costrina
No, no. Yo digo a veces me pregunto cuando veo algunas cosas, ¿Pasarán vergüenza algunos periodistas en El Mundo, en el ABC, en La Razón, en Voz Populi, en Okdiario, en El Debate, que ponen su firma en informaciones sabiendo que son mentira? He llegado a creer que no, que no pasan vergüenza, que simplemente se sienten poderosos ante ese privilegio que tenemos desde la prensa de poder manipular la opinión pública. El periodista que publica una mentira no puede usar la excusa de que está obligado por el medio en el que trabaja. No, no, porque puede acogerse a una cosa que se llama cláusula de conciencia y esto está incluido en la constitución española desde 1997. Esto ya lo explicamos un poquito mejor al final es importante conocerlo porque no solo nos afecta a los periodistas, también los lectores y los espectadores y los oyentes deben de saber que si un medio publica una información deliberadamente falsa, no sólo es culpable el medio, también el periodista que la firma. Pero bueno, vamos a ir primero con el nacimiento de la prensa amarilla. Aquel 25 de noviembre de 1896 en la Facultad de Ciencias de la Información, no sé si te acuerdas, nos lo enseñaban para saber lo que no teníamos que hacer cuando nos contaban historias del periodismo. Bueno, pues ahora estamos rodeados de los que no paran de hacerlo.
Marta
Nos contaron que ese amarillismo nació gracias a la batalla periodística entre dos editores de prensa sin escrúpulos capaces de cualquier cosa con tal de aumentar la tirada de su.
Nieves Con Costrina
Amarilla. Nació por la rivalidad de los dos periódicos de mayor influencia. The New York World, propiedad de Joseph Pulitzer y The New York Journal, propiedad de William Randolph. Dos magnates, iba a decir no mangantes, de la prensa. Eran dos tipos sin escrúpulos al servicio de las ventas, no de la verdad. Pero lo de empezar a llamar prensa amarilla las informaciones sensacionalistas a las no contrastadas o que eran directamente fake news. Viene de lo siguiente que contamos. El periódico de Pulitzer tenía un dibujante que creó un personaje llamado Mickey Dugan, que era un chico vestido con un camisón amarillo y largo, un chico pelón con orejas de soplillo. Ese personaje llevaba mensajes escritos en su camisón amarillo. En vez de ponerlo en un bocadillo arriba en un globo, que eso aún no se llevaba mucho en la prensa, lo que decía el chico aparecía escrito en su camisón. Aquello tuvo mucho éxito y la gente empezó a llamarlo de Yellow Kid, el chico amarillo. El mangante William Randolph Hearst se encaprichó del dibujante que tenía el otro mangante de Joseph Pulitzer y se lo robó a la competencia. Le hizo una oferta y se lo robó. Así que ahora, en vez de un chico amarillo, teníamos dos, porque Pulitzer contrató a otro dibujante para que siguiera haciendo al chico amarillo. Y como los dos periódicos publicaban al chico de amarillo y también estaban entregados a las fake news, en una competencia absolutamente feroz por ver quién vendía más y quién era más sensacionalista en los titulares, pues este tipo de prensa empezó a ser conocida como prensa amarilla.
Marta
Pero espera, ¿Un dibujante podía copiar la creación de otro y seguir utilizando al chico amarillo?
Nieves Con Costrina
Suena raro, sí, claro, pero es que eran otros tiempos. Era de otra manera. Los editores eran dueños de lo que se publicaba en sus periódicos. Y si el chico amarillo había sido creado para el diario de Pulitzer, Pulitzer tenía derecho a contratar a otro dibujante que siguiera dibujando al chico amarillo. La cosa de los derechos estaba de otra manera. Y ahora viene la explicación de por qué aquel 25 de noviembre de 1896 se señala como el nacimiento del cómic moderno, precisamente con una tira de viñetas del chico amarillo en el periódico de Hertz, The New York Journal. Aquel día salió, el 25 de noviembre salió en cinco viñetas así seguiditas la tira de Yellow Kid, ya con este nombre, en las que se leía lo que decían los muñegotes en bocadillos que salían de su boca. No era la primera vez que se utilizaban los bocadillos para que el lector supiera lo que decía el personaje, Pero por primera vez en Estados Unidos aparecían esos personajes en viñetas consecutivas y en un periódico como soporte. Esas tres cosas que se dieron el 25 de noviembre, o sea, tira de viñetas con personajes que decían cosas en bocadillos y publicada esas tiras en un periódico. Fue considerado por algunos expertos, algunos, algunos expertos en el congreso del cómic que se celebró en la ciudad italiana de Lucca en 1989, como el nacimiento del cómic. Con lo que por supuesto no está de acuerdo una parte importante de otros expertos que dicen que ni el cómic nació en Estados Unidos, ni que, es verdad, nació en Europa, ni mucho menos nació con el chico amarillo. Y que tampoco se puede asociar el nacimiento del cómic con eso de poner bocadillos en las viñetas. Así que bueno, en esto del cómic, doctores tiene la Iglesia, el cómic también. Y ellos son mucho más listos que los de la Iglesia encima.
Marta
Oye, pero lo que no está en discusión es que en aquel final del siglo XIX nació la prensa amarilla y que esos fake news provocaron daños colaterales tan graves como la guerra hispanoamericana. ¿Lo has contado alguna vez?
Nieves Con Costrina
Claro, es que lo del famoso con la historia del Maine, tanto Herst como Pulitzer publicaron informaciones falsas para animar. Y sus periodistas, claro, por eso digo que son tan responsables unos como otros, Publicaron informaciones falsas para animar a que Estados Unidos declarara la guerra a España para echar a los españoles de Cuba y quedársela a ellos. Lo consiguieron. Se inventaron que los españoles habían volado un barco estadounidense, el Main, y matado a todos sus tripulantes. Bueno, a todos no, a doscientos y pico tripulantes. Era mentira. El mail les explotó a ellos por un mal almacenamiento de la pólvora. Se llegó a dar el caso de un dibujante enviado por Hers a La Habana para que ilustrara el caos que supuestamente se vivía en la ciudad y el ambiente de preguerra. Y el hombre, el dibujante, telegrafió a Nueva York, aquí no pasa nada. Y Hertz dice que le dijo a la famosa frase tú haz los dibujos que yo pongo la guerra. Y la guerra la puso con los titulares. Y no pararon ni Herst ni Pulitzer hasta que hubo guerra. Las muertes no importaban. Y hablando de muertos que no importan y de prensa amarilla, al día siguiente, porque esto fue tremendo, al día siguiente de la catastrófica gota fría que afectó a Málaga, Valencia, Albacete, esa gota fría que destruyó varios pueblos y que se llevó por delante propiedades y al final doscientos y pico vidas. Hubo tres periódicos amarillistas, que son el ABC, El Mundo y La Razón, que publicaron en sus portadas, abriendo a todo lo que daban y dada la coincidencia de los titulares, seguramente cumpliendo órdenes, noticias contra la esposa del presidente del Gobierno. A ninguno de los directores de esos tres periódicos ni a sus responsables de redacción les importó una mierda así de la catástrofe de Valencia. Ellos sí que no permiten nunca que la realidad les joda un titular escandaloso. Eso es el amarillismo.
Marta
Y respecto a la cláusula de conciencia del periodista a la que te referías.
Nieves Con Costrina
Al principio, Nieves, sí, yo creo que esto es una cosa que se debe conocer. En 1997 se incluyó la Constitución Española en su parte dogmática y además se incluyó mediante una ley orgánica que se firmó el 19 de junio, firmada por ya el delincuente, el emérito Juan Carlos de Borbón, se incluyó la regulación de la cláusula de conciencia de los periodistas. Dice esa cláusula que el profesional de la información no puede ser concebido como una especie de mercenario y que los periodistas pueden negarse a participar en la elaboración de informaciones contrarias a los principios éticos de la comunicación. Es decir, un periodista puede negarse a firmar una información si sabe que es falsa o está manipulada. Y voy a poner ya ejemplos a voleo y voy al charco, ya que estamos. En el día que estamos de la eliminación de la violencia contra la mujer. Si dos periodistas del mundo, Pablo R. Roces y Vicente Col, firmaron una información recogiendo el bulo de Ayuso diciendo y leo que se ha detectado un alto número de hombres que han sufrido violencia sexual asociada en su mayoría al género femenino. Y esto lo hacen sin facilitar los datos oficiales que dicen que el 86% de delitos sexuales en 2023 fueron a mujeres y niñas, Si no hacen eso, lo suyo no es informar, es difundir la mentira, es ocultar los datos reales y ponerse al servicio del pagador. Eso es amarillismo. Más si Iker Jiménez y Carmen Porter en vez de ocuparse de lo suyo de hombrecillos verdes y ectoplasmas, lanzan bulos de miles de cadáveres inexistentes. Si desde el periódico Voz Populi redactores como Gonzalo Araluze y Borja Méndez se inventan que el borbón Felipe VI fue el que movilizó a su unidad militar de élite antes que Sánchez. La UME cuando Felipe VI ni pincha ni corta. Si Ana Pastor verifica en neutral las noticias de todos los demás menos los bulos de su marido Ferreras. Si Ana Terradillos tenía como fuente al mayor bulero del reino, que era Villarejo. Si Jorge Bustos envenenó a sus seguidores diciendo que la alarma en los móviles para avisar de una emergencia es una inaceptable intromisión del Estado en la vida de los ciudadanos. Si Antonio Naranjo se inventa que el Estado renunció a su obligación de gestionar la catástrofe de Valencia para endosársela ilegalmente al Gobierno de la Generalitat Valenciana. Si Antonio Ocaño, que fue director del País, dice que aunque no se supiera dónde estuvo Mazón tampoco se sabía dónde estaba Sánchez cuando todo Dios sabe que estaba volviendo de un viaje oficial a la India. Todos ellos no necesitan cláusula. Si no hay conciencia, la cláusula sobra. Todos los políticos no son iguales, ni todos los jueces son como Peinado y García Castellón. Pero tampoco todos los periodistas carecen de conciencia profesional.
Marta
Nieves, muchas gracias.
Nieves Con Costrina
Gracias a ti, Marta.
Marta
Mañana más.
Nieves Con Costrina
Oh là là, mon amour.
Unknown Singer
Tu es si belle. Nobody hurts for me I'm so sad and lonely, sad and lonely, sad and lonely. Oh sand with nana come and rescue me. Cause I'm so bad, Nobody could saw me.
Host: Nieves Concostrina
Co-host: Marta
Date: November 25, 2024
Episode: Acontece que no es poco
Podcast: SER Podcast
This episode explores the origins and impact of "prensa amarilla" (yellow journalism), tracing its roots to late 19th-century New York and its simultaneous link to the birth of the modern comic strip. Nieves Concostrina, with her characteristic irreverence and sharp critique, draws parallels between the manipulative practices of past media moguls and the current state of sensationalist journalism in Spain. The episode further connects these historical patterns to the enduring challenges of misinformation, fake news, and professional ethics in journalism.
Direct, irreverent, incisive, and uncompromisingly critical—Nieves Concostrina’s signature style. The discussion is peppered with colloquialism (“des tu opinión de mierda”), sharp analogies, and her usual blend of humor and outrage at journalistic malpractice.
This episode is a compelling, accessible tour through the murky waters of sensationalist press, connecting the dots from 1896 New York to current Spanish media practices. It not only tells the story of how “yellow journalism” and the comic strip arose together, but also calls for ethical responsibility among journalists today, empowering listeners to demand truth amid growing misinformation.