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Carla
La sociedad española de radiodifusión presenta ser aquí va la radio podcast. Siempre.
Nieves
Hay muchos personajes históricos a los que identificamos automáticamente, que nos suenan, pero de los que no siempre, bueno, en realidad casi nunca conocemos gran cosa. Por ejemplo, Juana de Castilla, más conocida, siempre la mencionamos en los libros, en las conversaciones, como Juana la Loca. Y la verdad, Nieves, con Buenas tardes.
Carla
Buenas tardes.
Nieves
Tose tranquila, tose tranquila. Me gusta invitarte, no quería saludarte antes.
Carla
De tiempo, mi pollo de las 7.
Nieves
Bueno, hoy hablaremos de Juana de Castilla, de Juana la Loca. En este acontece, que no es poco. Pero antes lo primero es mentar a su marido, que tuvo mucho que ver en sus desvaríos y que como tantos reyes, era lo que se conoce vulgarmente como un picha brava, pero muy brava. Bravísima, pero muy brava. Muy brava.
Carla
Bravísimo. Sí, efectivamente. Hoy toca otra de reyes, además de uno guapo, o eso dicen, y supongo que así era, para los cánones de belleza de la época. Y encima un tío deportista.
Nieves
Lo que pasa es que el deporte al final, ya lo contaremos.
Carla
El 25 de septiembre.
Nieves
El deporte o lo que fuere.
Carla
Claro, claro. El 25 de septiembre de 1506 murió en Burgos, en la Casa del Cordón, Felipe I, rey de Castilla, más conocido como el Hermoso Felipe el hermoso. Solo tenía 28 años, pero ojo, era rey, que se decía entonces iure uxoris, es decir, por el derecho de su mujer, que era la reina titular. Esto a él no le cayó nada bien, no le gustó eso de ser consorte. Felipe, que era el Cayetano de Europa y además guapo, Archiduque de Austria, heredero del Sacro Imperio, príncipe soberano de los Países Bajos, duque de otros tropecientos sitios más, conde de Flandes. Y resulta que en Castilla, esa tierra de catetos donde los reyes iban vestidos como campesinos, que decían en Flandes, ese era el segundón, el consorte, el que acompañaba, pero ni pinchaba ni cortaba. Eso no le gustó un pelo. Y claro, a la hora de pasar a la historia, si cometes el error de morirte joven, solo dos meses después de haber sido proclamado rey consorte y rodeado de parientes de personalidad potentísima, la verdad es que tú te quedas en ná. Su mujer, fíjate, Juana I de Castilla, sus suegros Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, su padre, el emperador Maximiliano, su hijo, el emperador Carlos V. Y en medio de todo te quedas tú ahí, Felipe Gurruñío, que visto todo lo de alrededor parecía ni chicha ni limona, solo guapo. Y encima va y se muere o lo murieron a los cinco meses de llegar a su nuevo reino.
Nieves
Pero al final se sabe si. ¿Si lo envenenó su suegro o si fue por el famoso vaso de agua helada que se oyó después de un partido de pelota qué pasó?
Carla
Los que saben no se han puesto de acuerdo, así que yo mira, ni idea. Tenía todas las papeletas para que lo envenenaran. Tenía todas las papeletas para pillar la peste, porque había una epidemia, estaba allí en Burgos y tenía muchas papeletas de que no le cayera bien un vaso o una jarra de agua helada después de un partido de pelota y sudando. Yo qué sé, mira, entre todos lo mataron y él solito se murió. Lo que fuera le provocó unas fiebres y cascó. Seguramente fue la peste, lo más probable, pero le vino bien a casi todo el mundo. Que cascara. Menos a su esposa, a su maltratada esposa. Eso sí. Fernando el Católico, el suegro del difunto, en aquel momento solo rey de Aragón porque había tenido que soltar la corona de Castilla, este se bailó una jota brava en cuanto se enteró de que su yerno había palmado hijo. Ole, ole, ole. Porque resulta que estos dos, suegro y yerno, Felipe y Fernando, ya habían firmado sus cositas y sus acuerdos a espaldas de la re Juana para repartirse Castilla. Así que en cuanto Fernando el Católico vio desaparecer uno de sus obstáculos, su siguiente paso era inhabilitar a su hija y recuperar Castilla. Y recordemos que en el mismo paquete de Castilla esquivan todos los territorios americanos, que estábamos en plena conquista. Los apaños de Felipe y Fernando hoy no tocan, porque lo que toca es todo lo que rodea la muerte del guapo.
Nieves
La verdad es que la muerte de Felipe el Hermoso, Juana no se la tomó con mucha resignación. Y de hecho esa muerte también provocó o se utilizó para insistir, para meter el dedo en el ojo de sus problemas de salud mental, que los tenía claro.
Carla
Se juntó todo. Estamos intentando, fíjate, todo el rato evitar llamar loca a Juana I de casa.
Nieves
Por eso lo he dicho al comienzo.
Carla
Que no estuviera bien. De acuerdo, que a una persona que no está bien es muy fácil empeorarla también sin dejar de insistir en que uno de los síntomas de que no estaba bien era que se negaba a ir a misa y a confesarse, que yo lo veo más bien como un síntoma de inteligencia más que de desequilibrio. Juana tuvo comportamientos imprevisibles. A veces se supone que indignos de su condición de princesa heredera o de reina. Y en otras ocasiones le salía un carácter y daba unas voces que no se diferenciaban en nada de los que daba mamá Isabel. Que ojo también con la señora cuando montaba en cólera. Juana sufría ataques de ira. Claro, cuando estás hasta la peineta de que tu marido te restriegue a todas sus amantes y las pase por la corte sin cortarse un pelo. He llegado a leer algún historiador que dice que lo raro no es que Felipe estuviera cepillándose a media nobleza flamenca con faldas. Lo raro era que Juana se indignara por ello, puesto que eso era lo normal de los Habsburgo, que tenían sembrado el imperio de ilustres bastardos. Que sí, que vale, que entre los cristianos está como primera obligación saltarse el sexto mandamiento que prohíbe el adulterio. Pero resulta que la rarita, según algunos, era ella. Incluso dicen que si Felipe había dejado embarazada varias veces a Juana, pues que se quejaba esta mujer porque eso significa que algo de atención.
Nieves
Oye, pues sí le prestó. ¿Cuántos hijos tuvieron, por cierto? ¿Cuatro? ¿Cinco?
Carla
Seis. ¿Cuántos? Seis. Seis. Tuvieron seis. A la sexta no la conoció porque Felipe murió cuando Juana estaba embarazada de Catalina. Si la reina ya sufría sus problemas de salud mental. Que no digo yo que eso no la incapacitara para reinar, pero quiero recordar que hemos tenido reyes perturbados, piltráfar, hechizados, atontaos, Inés más tuerzos, adictos, vagos. Y nos los hemos comido a todos con papas ninguno inhabilitado. Pues si Juana ya sufría problemas de salud por un lado y a ello se añadían cabreos monumentales por pillar a su marido saltando de cama en cama o porque su madre le oye, mira, chica, que no es para tanto. A mí tu padre el católico me la pega día sí y día también. Tiene por ahí dos o tres bastardos al reto hortero. Y yo no me monto estos pollos que estás montando tú. Entérate de una vez, hija, que esto es un negocio. Hubo una vez, este es un episodio muy conocido, estando en Castilla esta pareja, Juana y Felipe, que Felipe tuvo que volver a Flandes y Juana quiso irse con él. Mamá Isabel le dijo que no, porque ya había sido nombrada heredera y tenía que permanecer en Castilla para aprender a gobernar y esperarse a que él volviera. A que vuelva, dijo Juana, Pues si te echas 7 novias en un rato, yo me quiero ir con él a Flandes. Y como no se lo permitieron, en pleno invierno, a las dos de la madrugada, sin abrigar, lloviendo, nevando, descalza, se plantó en las afueras del castillo de Medina del Campo y se quedó allí quieta Juana, a la vista de todo el mundo, para forzar a su madre a que le permitiera viajar a Flandes. Eso era indigno para una princesa heredera. Pero se salió con la suya y fue a Flandes cuando se produjo la muerte de Felipe el Guapo, que fue una muerte imprevisible, con 28 años, ella embarazada, para Juana fue el remate.
Singer 1
Much more. But I know that she left you and swear that you just don't know why But you know when I always, I always be right If you ever want me come on and cry, cry me back, cry.
Nieves
Bueno, pues eniebes fue el remate para Juana de Castilla. Y allí empezó la historia o la leyenda, no sé, del peregrinaje ese fúnebre de la reina por no sé cuántos lugares.
Carla
Sí, sí, por Castilla, infinidad de sitios. Entre el shock que supuso para ella enviudar, tan enamorada, con cinco hijos y otro en camino, con un trono que atender, con su padre y el cardenal Cisneros. Hija, déjalo ya, si tú no puedes, hazte a la idea. Bueno, pues en ese peregrinaje de leyendas se juntaron el hambre con las ganas de comer. Se han contado algunas exageraciones que no se produjeron y otras extravagancias que tenían razón de ser, aunque parecieran extravagancias. A Felipe, nada más morir, lo embalsamaron y el corazón que les trajeron lo facturaron a Brujas, a Flandes, para enterrarlo junto a su madre, María de Borgoña. Allí está el corazón. Vino un ratito aquí a España, cuando se celebró el quinto centenario a Burgos. Pero vamos, es un corazón gurruñío. Decían que Juana mandaba abrir el féretro cada dos por tres para abrazarse como loca a Felipe. Y parece que no fue así. Ordenó abrirlo un par de veces en la cripta del monasterio Cartujo de Miraflores, que está allá al ladito de Burgos, porque se mosqueó y creyó que en vez del corazón se habían llevado a Felipe entero. Y quiso comprobarlo, porque el plan de Juana era trasladar el cadáver a Granada para enterrarlo junto a su madre, junto a Isabel, que ya estaba allí. Pero una vez muerto Felipe y con Juana yo ya no sé si trastornada del todo o solo muy afectada, todo el interés de Fernando el Católico era que su hija abdicara la corona en favor de él. Quería recuperar Castilla y todos los territorios que venían adjuntos. Los cronistas al servicio de Fernando exageraron algunas actitudes de Juana para acrecentar la fama de loca. Cuando, tres meses después de la muerte de Felipe, Juana tuvo que abandonar Burgos por la epidemia de peste, que ya era muy grave, quiso llevarse a su marido para enterrarlo en Granada.
Nieves
Juana emprende ese viaje sin haber abdicado. Ese es un detalle importante.
Carla
Por eso la persecución de su padre mientras ella intentaba llegar a Granada, lo mismo en el camino o si llegaba Andalucía, es que esta mujer podía encontrar los suficientes apoyos para impedir que Fernando el Católico y Cisneros se hicieran con la Corona de Castilla. Por donde iba Juana con el fiambre, pues Fernando le iba cortando el paso. Juana tuvo que parar a parir, nunca mejor dicho, en Torquemada, en Palencia parió a Catalina. Cuando se recuperó del parto, continuó a Baltanás, a Hornillos, a Tórtoles. Y por dónde iba Cisneros y su padre detrás. Que lo dejes ya, que te estés quieta, que sueltes la cornada. Una vez hicieron que subiera en dirección a Burgos otra vez, pero ella se paró. Se paró en una localidad, en Arcos, porque no quería entrar en ninguna ciudad amurallada. Sabía que de allí, si entraba, ya no saldría.
Nieves
Esto ya no sé si fue un peregrinaje o una persecución. ¿Y cuánto duró, por cierto?
Carla
Tres años. Tres años estuvo dando vueltas por Castilla con el féretro, con un muerto que ya era de todo menos guapo, claro, hasta que Juana acabó rindiéndose y aceptó su encierro en Tordesillas. Y Felipe con ella. Años después fue el nieto, Felipe II, el que trasladó a su abuelo, el guapo, a Granada. Y allí, en la Capilla Real, acabaron todos juntitos, como si se hubieran llevado bien en toda la vida. Fernando que no aguantaba. Felipe. Felipe que se la pegaba. Juana. Juana cabreada con su padre, la madre harta de su hija. Bueno, pues lo que viene a ser una familia real.
Singer 2
You said I'm crazy if I am I'm crazy for you. Sometimes Sitting in the dark wishing you are here turns me crazy but it's too makes me lose my head.
Nieves
Historia tan triste. Qué penita da esa mujer, ¿Verdad?
Carla
Sí. ¿Qué pasaría? Malita estaba. Pero que hemos tenido muchos malitos.
Nieves
Bueno, mañana más, Nieves. Gracias, Carla.
Carla
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Singer 2
Just hold me closer, baby made me creasy for you. Crazy for you. Lately with this state I'm in I can't help myself but spin hours should come over Send me spinning closer to you. My, oh, my blood boils a sweet test for you Strips me down, bear and gets me into my favorite mo. I keep on trying fighting these feelings away But the more I do the crazier I turn into. Pacing flows and opening doors hoping he'll walk through and save me, boy Because I'm too for you. Cream.
Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Date: September 25, 2024
En este episodio, Nieves Concostrina y su colaboradora Carla revisitan con su característico humor e ironía la vida y trágica muerte de Felipe I de Castilla, conocido como Felipe el Hermoso, y el impacto de su fallecimiento en la reina Juana I, mal llamada “la Loca”. La conversación desmonta mitos y exageraciones, explora el papel de la salud mental y las estrategias políticas de la época, y humaniza a estos personajes más allá de los tópicos históricos.
“Por ejemplo, Juana de Castilla, más conocida… siempre la mencionamos... como Juana la Loca. Y la verdad... de la que casi nunca conocemos gran cosa.”
— Nieves (00:19)
“Y en medio de todo te quedas tú ahí, Felipe Gurruñío, que visto todo lo de alrededor parecía ni chicha ni limoná, solo guapo. Y encima va y se muere o lo murieron a los cinco meses de llegar a su nuevo reino”.
— Nieves (02:37)
“Entre todos lo mataron y él solito se murió. Lo que fuera le provocó unas fiebres y cascó. Seguramente fue la peste, lo más probable, pero le vino bien a casi todo el mundo. Menos a su esposa, a su maltratada esposa.”
— Carla (03:24)
“Que no estuviera bien. De acuerdo, que a una persona que no está bien es muy fácil empeorarla… uno de los síntomas de que no estaba bien era que se negaba a ir a misa y a confesarse, que yo lo veo más bien como un síntoma de inteligencia…”
— Carla (05:09)
“Por donde iba Juana con el fiambre, pues Fernando le iba cortando el paso… Sabía que de allí, si entraba, ya no saldría.”
— Carla (11:22)
“Historia tan triste. Qué penita da esa mujer, ¿Verdad?”
— Nieves (13:16)
“Sí. ¿Qué pasaría? Malita estaba. Pero que hemos tenido muchos malitos.”
— Carla (13:19)
Sobre la reputación de Felipe:
“En Castilla, esa tierra de catetos donde los reyes iban vestidos como campesinos, que decían en Flandes, ese era el segundón, el consorte, el que acompañaba, pero ni pinchaba ni cortaba.”
— Nieves (01:54)
Sobre el trato a Juana:
“Lo raro era que Juana se indignara por ello, puesto que eso era lo normal de los Habsburgo, que tenían sembrado el imperio de ilustres bastardos.”
— Carla (06:09)
Sobre los prejuicios hacia la salud mental:
“Quiero recordar que hemos tenido reyes perturbados… y nos los hemos comido a todos con papas ninguno inhabilitado.”
— Carla (06:36)
Un episodio fascinante, lleno de ironía y reivindicación histórica, en el que Nieves Concostrina y Carla desmantelan con rigor y humor los mitos alrededor de Felipe el Hermoso y, sobre todo, de la estigmatizada Juana I de Castilla. Se abordan de manera amena temas de poder, salud mental y sexismo histórico, todo desde una perspectiva libre de solemnidad, muy al estilo Concostrina. Indispensable para entender la intrahistoria de uno de los capítulos más dramáticos y malinterpretados de la monarquía hispánica.