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A
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta Ser activa. La radio podcast siempre.
B
Hoy es esos días en los que tal vez deberíamos advertir que lo que viene a continuación puede herir la sensibilidad de muchos oyentes. Porque efectivamente, es una animalada. Una barbaridad como la copa de un pino. Pero. Nieves con costrina. Buenas tardes.
A
Buenas tardes, Carles.
B
Pero yo añadiría que precisamente por eso es por lo que hay que conocer la historia. Que ocurrió a finales de septiembre, año 1919 en una localidad de Nebraska, en Estados Unidos, cuando miles, cuando digo miles son miles, y miles de blancos lincharon a un negro porque sí, porque estaba de moda. Y además resulta que Henry Fonda, que después se convertiría en un reputadísimo actor, lo vivió como espectador en primera fila. Que ya es casualidad también.
A
Sí, sí, le marcó para. Para toda la vida.
B
No me extraña.
A
El asunto de hoy es duro. Es de los que te avergüenzan como raza y como especie. Una piensa mejor haber nacido surica. El verano de 1919 se conoció en Estados Unidos como el verano sangriento o verano rojo, Que en realidad no fue solo el verano, porque la sangre corrió en aquel 1919 desde mayo hasta finales de septiembre en varias ciudades de los estados de Texas, Georgia, Illinois, Nebraska 1 Hubo decenas de disturbios raciales y linchamientos que se registraron en casi 30 ciudades. Y la sangre que corrió fue sangre de personas de raza negra a las que animales de raza blanca lincharon, apalearon, ahorcaron, quemaron, hostigaron. Fue horrible. Uno de los episodios más salvajes se dio el 28 de septiembre de aquel 1919 en Omaha. Fue el linchamiento de un hombre de 41 años que se llamaba Will Brown, trabajador que fue señalado como violador por una mujer blanca. Omaha es una ciudad del estado de Nebraska, en la América más profunda, no muy lejos del estado de Illinois, donde está Springfield.
B
¿Springfield?
A
Sí, Springfield. Esa otra ciudad donde según ese nazi llamado Donald Trump, los inmigrantes se comen a las mascotas. De verdad que a veces no parece que hayan pasado 100 años.
B
Para ser exactos, 105 años. ¿Qué conexión puede haber entre aquel linchamiento de 1910 y el Trump del 2024? A ver qué buscamos, qué encontramos.
A
Es que está tan a la vista. No es casualidad que 100 años después un mentiroso como Trump utilice las mismas técnicas contra los inmigrantes que se usaban hace 100 años contra los negros. No es casualidad que si vemos las imágenes de 1919 del asalto al Palacio de Justicia donde estaba custodiado Will Brown, recomiendo buscarlas en Internet. Son impresionantes. Se les ve escalando por las paredes y rompiéndolo todo. Pues esas imágenes sean iguales a las que han protagonizado los seguidores de este ultraderechista Donald Trump. Rompiéndolo todo y escalando los muros del Capitolio.
B
Del Capitolio es igual.
A
En 1919 se juntaron unos 15.000 hombres blancos para linchar a uno negro. En 2021 se juntaron también muchos miles. Pero esto para linchar la democracia. Para que los nazis triunfen con sus discursos de odio y bulos. Da igual que se llamen Tram, Millet, Abascal, Bolsonaro. Solo hace falta que quienes reciban ese discurso sean auténticos tarugos, que sean incapaces de pensar por su cuenta. Tampoco es casualidad que la prensa entonces como hoy, se ponga al servicio de la mentira y de la desinformación. Lo que sí fue una casualidad es que, como has comentado, un adolescente, Henry Fonda, con 14 años, viera desde la ventana de la imprenta de su padre aquel asalto al Palacio de Justicia. Abro comillas. Fue lo más horrendo que jamás había visto. Contó en 1975 en una entrevista, casi al final de su vida. Cerramos la imprenta y nos fuimos en coche y en silencio. Tenía las manos mojadas y lágrimas en los ojos. Solo podía pensar en ese hombre negro colgando del extremo de una cueva.
B
Oye, pero entonces ¿Qué pasó en Omaha o qué estaba pasando en todos esos estados que has comentado para que le hincharan a tantas personas negras?
A
Sí. Pues esto tiene una historia previa. Se juntaron varias cosas. Una de ellas fue el final de la Gran guerra, la de 1918. Millones de soldados regresaron a su país y había que trabajar. Se acaba la guerra y te tienes que volver a un puesto de trabajo. Pero muchas personas negras habían ocupado sus puestos de trabajo porque además eran más baratos, aguantaban el maltrato, eran una especie de esclavos. Todavía los blancos vieron a los negros como enemigos, como si los negros no fueran también estadounidenses. Eran sus compatriotas, pero eran de otro color. Hubo una gran migración de afroamericanos del sur rural al norte industrial desde que a finales del siglo XIX se aprobaron en los estados del sur las famosas leyes Jim Brown, que se llamaban. Eran unas leyes que en los estados del sur impusieron la segregación racial en todas las instalaciones públicas. No solo para negros, sino para la gente oscurita, los latinos también. El lema que se usaba para justificar aquellas leyes racistas era tremendo Separados pero iguales. ¿Y quién era Jim Brown Crown? No era nadie concreto. Gene Crown era un personaje caricaturesco que interpretó un actor blanco pintado de negro años antes. Y eso de Jim Crown se quedó luego como una expresión peyorativa para referirse a los afroamericanos. Mira, los Jim Crown esto. Bueno, pues. Y se le dio ese nombre a las leyes. Huyendo de estas leyes Jim Crown. Se calcula que en 1919 unas 500.000 personas negras procedentes de los estados del sur ya se habían instalado en los del norte para huir de la discriminación y poder entrar en un bar sin que los echaran.
B
Bueno, y a ese medio millón se sumarían los soldados que habían regresado de Europa de la guerra, entre los que.
A
También venían negros, por supuesto. Pero en estos estados del norte también estaban instalados inmigrantes europeos muy blanquitos, claro. Muy católicos, irlandeses, italianos. A los que tampoco les pareció bien que llegaran tantos negros. Ciudadanos que eran estadounidenses desde que se fundó Estados Unidos. Ojo, el odio contra los afroamericanos se fue disparando. En 1918 hubo 64 linchamientos en Chicago. Se puso de moda entre los blancos asaltar las casas de los negros, echar a las familias y hacerse fotos todos sonrientes. A veces eran pandillas de niños los que atacaban. Mil familias negras se quedaron sin hogar por los incendios y la destrucción desenfrenada de los barrios afroamericanos de de Chicago. Casi todos los disturbios de aquel verano rojo de 1919 los provocaron civiles, blancos comunes y corrientes y veteranos de guerra. Nadie esté pensando todavía en el Ku Klux Klan ni en grupos Supremo, pero todavía era nada. Muy residuales. Estos llegaron a su apogeo después. Los que atacaron eran ciudadanos normales, por llamarlos de alguna manera. Bueno, toda esta previa. Contado grosso modo para entender con qué ambiente llegamos a Omaha, que es cuando una señorita blanca llamada Agnes Lobic o Lobek, como se diga, denunció el 25 de septiembre. Que había sido atacada cuando iba con su novio por un hombre negro. Bueno, al día siguiente, eso estaba en la prensa. Con títulos como Asaltada una pareja por una bestia negra. El mayor ataque contra una mujer blanca jamás perpetrado en Omaha. La joven Agnes agredida por un negro no identificado. Ese mismo día que salen los titulares. La policía detiene a un negro. Llevan al negro a la casa de la señorita blanca. Le preguntan si ha sido ese. Y le dice que sí, que ha sido ese.
B
Pero acabas de leer un titular de periódico que decía que era un negro no identificado. Si el agresor no sabía quién era. ¿Cómo hizo la policía para detener a uno qué hizo a voleo?
A
A voleo. Pues pillaron a uno. Detuvieron a Will Brown, que era un hombre que además no estaba en condiciones. Porque sufría de un tremendo reumatismo. Que no le permitía no ya atacar a alguien, sino que se movía mal. Este hombre trabajaba en una empresa de las industrias cárnicas. Pero nadie sabe cómo. Pero antes de que la policía saliera con su detenido de la casa de la blanca supuestamente agredida. Ya se había reunido una turba de blancos exigiendo que les entregaran a Wilbrow. Esto antes de salir de la casa. Se pidieron refuerzos. La policía pidió refuerzos. Hubo enfrentamientos. Al final consiguieron llevarse al detenido Al palacio de justicia del condado de Douglas, ahí al lado. Y enfrente, justo enfrente de ese palacio de justicia. Estaba el edificio donde, en la segunda plaza, El padre de Henry Fonda tenía su imprenta. A los alrededores de aquel palacio de justicia no paraban de llegar blancos indignados que exigían que les entregaran al detenido. Y al igual que ocurrió en 2021 con el asalto al Capitolio. Hubo una quedada. Esto no sé cómo lo hicieron, porque no había WhatsApp entonces. Pero hubo una quedada el domingo 28 de septiembre en el sur de Omaha. Y comenzó una marcha hacia el palacio de justicia. Unas fuentes dicen que eran 10.000, otros que 15.000. Da igual. Eran miles de Blanc enfurecidos, atrapados en la masa, descerebrados. Los que rodearon los juzgados donde estaba custodiado Wilbr.
B
Ya sabíamos cómo acaba todo, ¿No? Porque es imposible frenar una masa así de gente. A miles de personas con medio centenar de policías.
A
Eso no lo paras las bestias blancas saquearon las tiendas, además de armas de la ciudad. Sí, sí. Se hicieron con todas las armas para disparar contra el palacio de Justicia. Los 46 policías que custodiaban al detenido dispararon también. Murieron dos personas por las calles de alrededor. Acabaron prendiendo fuego al edificio. Impidieron que los bomberos llegaran a apagar las llamas. Y mientras, dentro, aquel hombre de 41 años, trabajador y aquejado de un grave reumatismo, se desesperaba. Soy inocente. Dios sabe que nunca lo hice. Soy inocente. El alcalde Edward Smith intentó calmar a aquellos salvajes. Salió, pero lo agarraron y lo ahorcaron. Lo que pasa es que pudieron rescatarlo a tiempo y estuvo días en coma, pero despertó en el hospital días después. Al final consiguieron entrar escalando el palacio de justicia, rompiendo las ventanas, y sacaron al ciudadano negro Will Brown a la calle. Lo golpearon hasta dejarlo inconsciente, lo desnudaron, lo ahorcaron, lo acribillaron a balazos mientras estaba colgado, lo rociaron con gasolina, lo quemaron, y luego el cuerpo fue arrastrado por un automóvil recorriendo las calles de la ciudad. Las cuerdas con las que fue ahorcado y arrastrado se cortaron en trocitos y se vendieron esos trocitos como recuerdo a 10 centavos. La foto en donde se ve el cuerpo de Will Brown ardiendo y un montón de blancos alrededor sonriendo, es horrible. Pero véanla. Hay que verla, porque solo viéndola podemos comprobar de lo que es capaz el hombre, sobre todo el hombre blanco racista.
B
Por eso decía antes lo de herir sensibilidades. Pero hay que conocerlo y hay que saberlo. Oye, me falta preguntarte una cosa. ¿Entonces, Henry Fonda llegó a ver la imagen de Will Brown ardiendo? Ardiendo, no, colgando.
A
Sí, vio todo hasta que lo ahorcaron. Porque lo agarró su padre. Lo agarró su padre y se lo llevó. Y esa fue ahorcado. Fue la imagen que nunca pudo borrar, la de Will Brown colgando de una cuerda. Henry Fonda protagonizó en 1939 la película El joven Lincoln, de John Ford, y hay una escena en la que, interpretando al joven abogado Abraham Lincoln, frena un intento de linchamiento y acaba diciendo a la el problema es que cuando los hombres empiezan a tomar la justicia por su mano son igualmente propensos a empezar a ahorcar a alguien que no es un asesino. Hacemos cosas juntos que nos daría mucha vergüenza hacer solos. Yo que sé. Creo que igual que Taylor Swift, Henry Fonda habría pedido públicamente a los estadounidenses que no votaran a Donald Trump. Porque Fonda, votante demócrata, nunca olvidó a Will Brown y vio de lo que son capaces los tarugos que se dejan arrastrar por el discurso del odio.
B
Pero el sueño americano que no nos falte nunca. Sobre todo y por encima de todo. Mañana más, ¿No, Nieves?
A
Sí, mañana más.
B
Mañana seguimos. Un beso.
A
Gracias, Carlas. Un beso. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
C
Your cute shoots out the head of the house Now take this fortune in, baby Anymore Won't feature bed What's fast as your feet there will curry For they're greater chases began He was just at Mary Kandry He was just an American free. He was just an American dream He was just an American dream. There's no coach in your breath There's no rest till you're dead There's no heaven or hell There's no running away.
Este episodio de "Acontece que no es poco" profundiza en uno de los episodios más horribles de violencia racial en Estados Unidos: el linchamiento de Will Brown en Omaha, Nebraska, el 28 de septiembre de 1919. Nieves Concostrina relata con su característico tono irónico y directo cómo este suceso marcó la vida del joven Henry Fonda y sirve para reflexionar sobre el racismo, la manipulación social, la impunidad colectiva y sus trágicos paralelismos con la actualidad.
Este episodio ofrece una visión descarnada pero necesaria sobre un hecho brutal de la historia estadounidense, buscando que los oyentes comprendan el contexto, las causas sociales y la importancia de recordar para evitar repetirlo. Nieves Concostrina, fiel a su estilo irónico y crítico, no solo relata el horror, sino que nos invita a reflexionar sobre los mismos peligros en el presente.