
Loading summary
Narrator
Ser podcast.
Nieves
En la ventana. Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina, Cadena SER.
Co-host
Hola, Nieves. Buenas tardes.
Nieves
Desde aquí pareces una gallina.
Co-host
¿Nos vemos el viernes en Úbeda?
Nieves
Sí, sí, sí. Ahí. Ay, qué gusto volver a úbeda. Qué bonito.
Co-host
¿Sabes que no he estado nunca?
Nieves
Yo no conocí.
Co-host
No lo conozco. Me voy a dar un buen paseo por Úbeda y por Baeza para conocerlo todo, porque Hoy se cumplen 20 años de la creación. Hoy, justamente, 3 de julio.
Nieves
3 de julio. Ya te he oído. Sí, sí.
Co-host
Me da que le estás cogiendo gusto a lo de agrupar la historia en formato parejas, en formato dúos temáticos. Me dan lo de hace unos días de Maquiavelo y la transición española ya fue de nota, pero es verdad que había ahí un hilo para conectar dos realidades separadas por varios siglos. Hoy la distancia es más corta porque son apenas unos años y el nexo común sería la revolución. Una, la francesa, y la otra, la que desembocó en la independencia de Estados Unidos. Venga.
Nieves
Así es. Sí es que están relacionados. Y cuando están tan juntitos me da pena desperdiciar uno por otro.
Co-host
3 de julio de 1792 y 4 de julio de 1776.
Nieves
Exactamente. Doblete de acontecidos además, y no sólo por la coincidencia de las fechas, sino porque fueron dos hechos históricos concretos cuyos contextos revolucionarios no afectaron sólo a los dos países protagonistas. Es que dieron un revolcón al mundo, le dieron la vuelta como un calcetín. El 3 de julio de 1792, unos 600 marselleses iniciaron una caminata desde. Desde su pueblo, desde Marsella a París, cantando una canción que entró en las listas de éxitos del ranking patriótico mundial y aún no ha salido. Está ahí, en lo más alto. ¿La Marsellesa lleva 231 años en el número uno del top 10, que dicen? De la lista de éxitos. Y no hay país en el mundo que la baje al número dos. Ni siquiera Estados Unidos, que también tiene un himno muy bonito, tiene un himno muy chulo. Y a Estados Unidos se refiere el otro acontecido porque el 4 de julio de 1776 se firmó su declaración de independencia. Hace 248 años que los británicos del continente de allí les dieron de su propia medicina. Los británicos del continente de aquí. Marcaron un Brexit, es verdad, hicieron eso directamente. Ellos son muy de Brexit, ya estén allí o estén aquí. Los mandaron a Fray Espárragos, a los británicos. Y luego, como dato añadido, me hace especial gracia que dos de los firmantes de esa declaración de independencia, John Adams y Thomas Jefferson, que además fueron el segundo y el tercer presidente de los Estados Unidos, se murieran también un 4 de julio, pero del mismo año, en 1826 y con solo 5 horas de diferencia. Pero es que otro presidente, el que fue quinto, James Monroe, también se murió un 4 de julio. Es como si ese día les diera un subidón de emoción independentista y me voy a morir hoy, yo que sé, o lo mismo. Bueno, seguramente es lo que en realidad es una mera coincidencia, pero bueno, esto te lo agarran, ya sabes.
Co-host
Eso iba a decirte, esto te lo.
Nieves
Agarran los de las naves del misterio y te lo transforman en una conspiración alienígena. El expediente X del 4 de julio.
Co-host
Bueno, el sobrino de Kennedy, sin ir más lejos, ya lo hemos contado esta tarde, el sobrino de John Fitzgerald Kennedy es negacionista climático antivacunas, que el confinamiento era como el holocausto, o sea, podría colar perfectamente alguna cosa de estas relacionada con la muerte.
Nieves
Los Kennedy son muy especialitos.
Co-host
Los Kennedy, oye, son dos contextos revolucionarios en distintos continentes, pero con idénticos objetivos. ¿Que es lo que buscan las revoluciones? Un cambio radical del sistema de gobierno, tanto en Estados Unidos como en Francia. Acabaron con las monarquías que regían hasta entonces.
Nieves
Exactamente. Así es que por eso digo que fue un revolcón al mundo. Pero los británicos de las colonias americanas tuvieron un poquito más de suerte, y una vez que ganaron la guerra y se deshicieron del rey de Inglaterra, ya nunca mais volvió ninguno. Tuvieron suerte. Era más fácil defender la independencia y su gobierno allá lejos, que no como los franceses, que es que en Europa estaban rodeados de enemigos a la hora de defender su proceso revolucionario y republicano. A los republicanos los atacaban, a los franceses los atacaban desde dentro, los que eran contrarios, por supuesto, a los que querían mantener el antiguo régimen, y desde fuera. Y los franceses estuvieron ahí. Decapitaban un rey, ponían la República, se instalaba un emperador, volvía un rey, luego otro rato la República, luego otro rey, venga, luego otra vez la República, hasta que ya se estabilizaron y ya no se le ocurre pasar por Francia a ningún rey si no es para demostrar respeto y dar cabezazo así al presidente de la República. Los yanquis tenían tan claro lo que tenía que ser su nuevo país que cuando algunos rancios le propusieron a George Washington, que ya sabemos que fue no sólo el primer presidente de los Estados Unidos, sino uno de los implicados activamente en la lucha por el nacimiento de su nación, porque era comandante en jefe de las tropas, pues le propusieron, le dijeron, hombre, que lo más razonable en aquel siglo XVIII era que se proclamar a rey. Bueno, pues al hombre le dio un ataque de ira tremendo.
Co-host
Bueno, le daría un ataque de ira, pero lo cierto es que en aquel momento, en aquel siglo, lo lógico, no sé si era lógico, pero lo más usual era tener un rey. De hecho ni siquiera se había producido la Revolución Francesa. Oye, por cierto, ¿Y a quién se le ocurrió la idea de la monarquía en Estados Unidos, Que ahora no suena así como tan raro, pero se planteó en su momento, a quién se le.
Nieves
Ocurrió, o sea, una lumbrera, A un coronel? Se le ocurrió a un coronel que se llama. Se llamaba Luis Nicola, al que se le supone era un militar ilustrado, de hecho fundó la Sociedad Filosófica Americana. Tonto no era. Pero aquí Patinó no entendió nada, ni entendió de qué iba la independencia. Consideró, según escribió además, que si George Washington había ganado la guerra al rey Jorge III de Inglaterra, pues que debería convertirse en el rey Jorge I de América. La lumbrera esta del coronel escribió una carta dirigida a todos los oficiales del ejército, en donde además de señalar las maldades del sistema republicano, por supuesto, proponía George Washington como rey y una monarquía constitucional para los nuevos Estados Unidos. Por supuesto Washington rechazó la oferta, pero además muy airado y con contundencia. Nada de decir, ay, muchas gracias, no, lo agradezco, pero no, no, se puso como una hidra. Le dijo al coronel que la oferta era tan rechazable como embarazosa, inapropiada y deshonrosa. Dijo, sí, sí, tremendo. Dijo que la petición era una calamidad y que su negativa se entendiera ya como la muerte de la idea monárquica de los Estados Unidos. Que a nadie más se le ocurriera plantear esa estupidez. Oye, hasta hoy nadie más diría el otro tampoco, para ponerse así. No solo era una idea. El nuevo país se convirtió en la primera república del mundo de los tiempos modernos. Eso solo significó, ojo, en el momento que hablamos que se declararon independientes las 13 colonias, ya sabemos que era esa estrecha franja de territorio, la costa este, que era así muy poquito, era una mierdecilla de territorio. Pero la guerra contra los británicos duró seis años más. Eso se alargó. La declaración es verdad, la declaración Independencia. Bonita. Es muy bonita, Muy bonica. Incluida esa soberana estupidez que todos los hombres son creados iguales y su Creador les ha bendecido con derechos inalienables como la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Es bonito, ¿No? Es bonito esto. No hace falta insistir en que los negros no entraban en este plan. Claro, ya se sabe que Dios es racista. Y Thomas Jefferson, el que redactó el borrador del texto de la Independencia, dijo que la esclavitud era un crimen abominable. Y el tío a lo largo de su vida tuvo 600 esclavos.
Edith Piaf
Je ne veux pas travailler Je ne veux pas déjeuner Je veux seulement oublier Et puis je fume. Déjà j' ai connu le parfum de.
Co-host
L' amour.
Edith Piaf
De rose n' en bâmerait pas autant Maintenant une seule fleur dans mes entourages me rend malade. Je ne veux pas travailler Je ne veux pas déjeuner Je veux seulement oublier.
Co-host
Et puis je ose. ¿Para entender, la Revolución Francesa arrastra mucha fama republicana, pero en realidad el mérito en cuanto a pionero fue de Estado Unidos o se produjo en Estados Unidos?
Nieves
Claro, porque Francia imitó el modelo. Francia lo imitó. Lo que pasa es que Estados Unidos pudo continuarlo porque no había nadie poniendo zancadillas salvo ellos mismos, que se las pusieron. Cuando Estados Unidos empezó a andar solo, no fue un camino de rosas. La República fue un desastre. Aguantazos entre ellos, todo mal, pero había que dar tiempo para que se organizaran, se encajaran y encontraran el camino, como luego, como de hecho ocurrió, insisto, porque estaban lejos y era muy fácil. Def ataques de otras monarquías En Francia las zancadillas eran constantes desde todas partes, porque las monarquías absolutistas europeas se volcaron en restaurar la monarquía en Francia. No querían que se extendiera por Europa esa fiebre revolucionaria. Estaban aterrorizados y por eso había que frenarlo como fuera. Y con esto tiene que ver nuestra segunda historia, que es la de La Marsellesa, porque todos lo identificamos como el himno de Francia, que lo es. Es el himno de Francia, pero es una canción de guerra, y todo el mundo se queda con eso de Alon, San Fan de la Patri. Pero es mucho más, mucho más que eso. Habla de soldados, de campos de batalla, de ejércitos extranjeros, de sangre. Dice a las armas, ciudadanos, formad vuestros batallones, Marchemos, marchemos. Es un llamamiento a los franceses a luchar contra los invasores, porque precisamente la canción se compone para uno de esos ataques de un ejército extranjero a la República de Francia. Eran los austriacos los que atacaron, eran los austriacos que venían a rescatar al rey, a Luis XVI. Y claro, la Asamblea Nacional francesa se mosqueó y tuvo que declarar la guerra a Austria. Esa canción era un llamamiento a los voluntarios que se sumaran a la lucha para defender la República.
Co-host
Y se llama La Marsellesa porque empezaran los marselleses cantándola, o no, o no forzosamente.
Nieves
A ver, es que estos eran los que dieron la turra con La Marsellesa. Es que no paraban de cantarla. No paraban. Pero en realidad La Marsellesa debería llamarse La Estrasburguesa, que era donde nació, porque La Marsellesa nació en Estrasburgo. La Revolución Francesa no tuvo un himno oficial, no nace con un himno. Lo que ocurrió en su momento, en aquel 1789, es que hubo melodías populares conocidas por todo el mundo, a las que los revolucionarios, el pueblo puso letra o cambió la letra que tenía para convertirla en himnos de la Revolución. La más famosa del himno de la Revolución era una que se llamaba Saiga, que se puede traducir como Todo irá bien. Tiene una letra muy bestia que pusieron los revolucionarios, los Anculots, en 1790, que ahora vamos a escucharla porque la va a cantar Edipiaf, pero ella la canta censurada, porque la letra que los revolucionarios pusieron a esta melodía popular es Los aristócratas a los postes, cuando los hayamos colgado a todos, les clavaremos la pala en el culo. Entonces luego se censuró. Este era el himno oficioso de la Revolución. Les aristocrates, on les prendra là Trois cents ans qui nous promettent qu' on va nous accorder du pa. Et qu' ils entretiennent des cada.
Co-host
¿Y La Marsellesa por qué sustituye a esta?
Nieves
Todo surgió en una cena en casa del alcalde de Estrasburgo, que encima era varón, el barón Dietrich, que le dijo a un oficial de ingenieros, que era un compositor aficionado, Dijo oye, acabamos de declararle hace cuatro días la guerra a los austriacos. Necesitamos un himno militar. Necesitamos algo que anime a los voluntarios a la defensa de la patria, que suba los ánimos. ¿Tú te atreves a hacer un himno? Y dice el ingeniero Claude Joseph, se llamaba Sujétame el cubata y compone música y letra con el título Canto de guerra para el ejército del Rin. Vamos, hijos de la patria, los días de gloria han llegado. ¿Qué pretende esa horda de traidores, de reyes conjurados? Quieren reducirnos a la antigua servidumbre. La canción de este hombre se puso la número uno del hit para Ni shaiga ni leche. Pero los que popularizan la canción son aquellos 600 marselleses que cuando desde París les necesitamos ayuda contra los austriacos, se echaron la letra al bolsillo y la cantaron por todos los pueblos, por todas las ciudades. Así durante 700 kilómetros. Y venga, agitaban los sables y las armas y gritaba no sabe formón o batallón. Pero es que en París no paraban de cantarla. Y acabó cantándola todo París. Aquel himno militar nacido en Estrasburgo acabó llamándose Himno de los marselleses. Y al final La Marsellesa, el himno, creo, más bonito del mundo.
Co-host
Pues nada, con la Marcelesa nos vamos, Nieves. Hasta mañana.
Narrator
Suscríbete a La Ventana. Todos los episodios y contenidos adicionales en la app de Cadena Ser y en nuestros canales de Apple Podcast, Spotify, Ivoox, Google Podcast y YouTube. Escúchanos en directo en la SER, de lunes a viernes a las 4 de la tarde. Cadena SER, La radio.
Host: Nieves Concostrina (with Co-host)
Podcast: SER Podcast, La Ventana
Air Date: July 3, 2023
In this episode, Nieves Concostrina explores two milestone dates in the history of revolutions: the initiation of “La Marsellesa” (French National Anthem) on July 3, 1792, and the Declaration of Independence of the United States on July 4, 1776. Through her characteristic witty and irreverent storytelling, Nieves draws parallels between these historic moments and investigates their profound impacts not only on their respective countries but on global history.
After Independence:
Declaration's Hypocrisy:
The French Model:
Origin of La Marsellesa:
Through her blend of humor, critical commentary, and accessible historical narrative, Nieves Concostrina juxtaposes two foundational episodes of modern revolutions. The episode not only recounts events but brings out the human foibles, ironies, and cultural legacies left in their wake, culminating in the enduring presence of La Marsellesa and the complex birth of the American republic.
“Al final La Marsellesa, el himno, creo, más bonito del mundo.” — Nieves Concostrina [14:21]