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Nieves
En la ventana Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina, Cadena SER.
Carla
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves
Buenas tardes, Carlas, ¿Qué tal?
Carla
¿Te acuerdas de lo que anunciamos ayer, verdad? ¿A esta hora?
Nieves
Perfectamente.
Carla
Es que yo veo que esta temporada de Paseos por la Historia creo que la has iniciado con voluntad de darle una cierta continuidad a los episodios, algún tipo de conexión que no tiene que ser forzosamente temática. La masacre de civiles en La Desbandá, el lunes que contamos, y la odisea de los refugiados del Winnipeg, ayer martes, tenían como hilo conductor el mar o los barcos, unos barcos, en el caso de La Desbandá para matar personas, otros en el del Winnipeg para salvarlas. Hoy lo que dijimos ayer, ya que narramos la llegada del Winnipeg a Chile en 1939, esta tarde vamos a seguir un ratito en Chile, pero 31 años después, con la victoria electoral, victoria histórica y contrapronóstico de Salvador Allende. Porque es que además hay lecciones para la actualidad muy interesantes en ese episodio.
Nieves
Yo creo que sí, tienes razón. Siempre que llegamos a septiembre, sobre todo en torno al día, recordamos algo relacionado con Chile, bien sea el suicidio del presidente Salvador Allende, viene el asesinato de Pablo Neruda, viene el golpe de estado de la ultraderecha de Pinochet, porque en algunos países cuando a la ultraderecha y parte de la derecha no les gustan los resultados electorales, oye, pues no sabemos qué puede pasar, pero su apuesta es siempre golpear, da igual cómo, ya sean los militares a tiros y a cañonazos en un golpe sangriento, ya sea dando un golpe judicial y periodístico a golpe de bulo, ya sea político a base de soltar chorradas por la boca, porque son chorradas, pero bueno, el que se las crea, pues mira tú qué bien, pero golpear hay que golpear. Nunca hemos hablado de las elecciones que llevaron Allende a la presidencia, o muy.
Carla
Poco, desde luego, o muy poco.
Nieves
Hemos pasado por encima de algunas cosas, pero hablar de cómo fue aquella jornada. Hay algunas similitudes con lo que está ocurriendo en España, además, aunque también hay una gran diferencia. En la Casa Blanca no están los canallas de Nixon y de Kissinger, ni tenemos aquí a la CIA organizando y calentando el ambiente para un golpe de Estado. Nosotros como agitadores socioculturales, ya tenemos a José María Aznar, a Miguel Ángel Rodríguez, están ahí animando el cotarrillo, que son muy peligrosos, pero mucho más cutres. El 4 de septiembre de 1970 hubo elecciones en Chile y ganó el aspirante de izquierda, Salvador Allende, Médico. Era el doctor Allende, candidato de una coalición de seis partidos que se llamaba Unidad Popular. A partir de de que se confirmó el triunfo, la ultraderecha y parte de la derecha de Chile sólo tuvo un objetivo derribar a Allende y con él, la democracia.
Alex Núñez
Yo pregunto a los presentes si no se han puesto a pensar que esta tierra es de nosotros y no del que tenga más. Yo pregunto si en la tierra nunca habrá pensado usted que si las manos son nuestras en nuestro lo que nos dé. A desalambrar, a desalambrar. Que la tierra es nuestra, es tuya y de aquel de Pedro y María, de Juan y José.
Carla
Oye, Nieves, vamos a comenzar por el principio. Hemos dicho que hacíamos crónica de la victoria electoral de ayer. A ver, resultados. Y quiénes eran los candidatos.
Nieves
Estaba Salvador Allende, candidato de la coalición de izquierdas, que ganó ajustadísimo, por menos de 40 mil votos. En segundo lugar quedó el candidato de la coalición de derechas, muy de derechas, Jorge Alessandri, que ayer mencionamos a otro Alessandri. Este era su hijo. Este era su hijo. Y en tercer lugar, el democristiano de derechas, Radomiro Tomicán, de este partido. Del democristiano era el presidente saliente de Chile, Eduardo Frei. A todos nos suena porque pertenece a una saga de políticos chilenos. Y la familia de Frei ya ha presentado pruebas de que fue asesinado por los médicos a las órdenes de Pinochet durante una estancia en el hospital a principios de los años 80. Igual que ocurrió con Pablo Neruda hicieron con Eduardo Frei. La derecha supuestamente demócrata nunca está a salvo de los ultras, por mucho que se lo crean. La ultraderecha usa la derecha para lo que le interesa, pero luego la esp. Porque ya estorba.
Carla
Pero entonces, ¿Por dónde empezamos a abordar esto? Por la campaña electoral de aquellas elecciones, por el triunfo de Allende aquel 4 de septiembre. ¿Por dónde arrancamos?
Nieves
Primero la campaña, primero la campaña y luego el porqué del triunfo, que es que no se lo creían ni ellos. Sí, sí, fue contra pronóstico los de Unidad Popular. Antes voy a hacer una petición. No sé por qué la hago, pero la voy a hacer. Y me voy a poner la venda antes de la pedrada, porque a los liantes se les huele de lejos a unos y a otros. Dada la que hay montada en Venezuela con las opacas elecciones de ese señor Maduro que dice ser de izquierdas. Si la izquierda no es demócrata, no es izquierda. Esto es otra cosa. Esto. Yo sólo he oído a alguien, pero no me acuerdo a quién. Bueno, por favor, que nadie se líe buscando comparaciones de lo que estamos contando las elecciones de aquí de Chile, porque es que no las hay. El triunfo de Allende en las urnas lo comunicó oficialmente al mundo y al propio candidato de Unidad Popular el gobierno de Chile. El que había perdido y que era muy de derechas, era del partido democristiano. Fue un triunfo muy ajustado, pero el recuento fue impecable. El triunfo de Allende pegó una sacudida además a la política internacional. Para Estados Unidos fue un terremoto. No entendían, pero teniendo en cuenta que allí vivía Richard Nixon, que un corrupto y tramposo donde los haya, tuvo que dimitir antes de que lo echara. Hombre, pues resulta graciosa la escandalera que se montaron para el resto del mundo. Fue absolutamente extraordinario que por primera vez un candidato de izquierdas, marxista como se declaraba Allende, al frente de una amplia y variada coalición, donde además había clase media y pequeña burguesía, que alcanzara este hombre la presidencia de un país en unas elecciones democráticas y limpias. Medio mundo, si no casi todo, decí pero a ver cómo los chilenos han votado tener un Fidel Castro o un Stalin, sin entender que Allende no era Castro ni era Stalin. Estos eran dictadores. Al final resultó, fíjate, que lo más parecido a Castro y a Stalin y tan alejado de la democracia como ellos, fue el dictador y militar de ultraderecha Augusto Pinochet.
Alex Núñez
Qué soledad tan sola te inundaba en el momento en que tus personales amigos de la vida y de la muerte te rodeaba. Qué manera de alzarse en un abrazo. El odio, la traición, la muerte, lo que constituyó tu pensamiento. Ha muerto todo.
Carla
Qué vida, que.
Alex Núñez
Que esperanza muerta. Que vuelta a la nada, que fin. Un cielo partido, una estrella rota rodaban por dentro de ti. Llegó este momento, no hay más nada. Te viste empuñando un fusil. Volaba lejos tu pensamiento, justo hacia tiempo de mensajes de lealtades a Salvador Allende.
Carla
En su combate por la vida. Bueno, ya te has puesto la venda antes de la pedrada. Hablemos de la campaña electoral que tiene también su interés.
Nieves
Sí, pues fue una campaña. Bueno, una campaña que muchos han considerado digna de estudio, y por eso la han estudiado mucho, porque fue estupenda. Allende ganó porque toda la campaña se basó casi puerta a puerta en un programa, en propuestas concretas, en vamos a hacer esto y esto y esto otro y lo de más allá. Mientras que la coalición derechista del candidato Alessandri basó la campaña en la figura del líder, en el carisma del líder, sin propuestas concretas. Y por supuesto lo que suelen hacer siempre atacando, o sea, no cuentas lo que vas a hacer tú, sino te dedicas a atacar al de enfrente. Bueno, pues se las pasó atacando Allende. Pero a la ultraderecha no le funcionó en aquel 1970, porque los chilenos votaron mayoritariamente propuestas. Y aquí no me voy a privar de decir que es lo mismo que hicieron con Ayuso en las elecciones a la Comunidad de Madrid de 2021, que fue pedir el voto de los madrileños en la propaganda electoral, con una hoja en blanco, sin programa, sin propuestas, en donde sólo aparecía una foto de la cara de esta señora, marioneta de Miguel Ángel Rodríguez, y una palabra ponía libertad y su foto. Y sí los empadronados en la Comunidad de Madrid votaron una cara, votaron una foto, si ahora les cierran los ambulatorios y no hay médicos, pues ajo y agua, amigos. La doña Ann sólo prometió que no iba a faltar cerveza, y eso no ha faltado, o sea que ha cumplido. Eso sí, la campaña de la derecha chilena, además de basarse solo en el carisma del líder, lo que sí hizo fue lo que hacen los que no tienen propuestas que hacer. Lanzaron bulos, inventaron noticias, y sobre todo acojonaron a la población. Lo que hicieron fue infundir terror en los chilenos como principal objetivo. Y esto acabó convirtiendo. Esto fue tremendo, porque se convirtió casi en un chiste Los días siguientes al triunfo de Allende.
Carla
Ponemos algún ejemplo de esta campaña del terror que acabó siendo ridiculizada.
Nieves
Casi es que fue ridículo lo que ocurrió. La derecha se tiró la campaña diciendo que si ganaba Allende iban a empezar a desfilar chilenos hacia el paredón los proletarios, iban a invadir Santiago, iban a entrar en las casas, a violar a las mujeres, a expulsar de las viviendas a la gente, pegaban carteles por la calle que decían ¿Es el paredón, el futuro que quieres para tu padre, tu hermano, tu amigo? Con fotos donde se veían a ciudadanos esposados siendo juzgados ante un tribunal popular callejero. Había un cartel que decía chileno. Estos carteles están puestos ahí en Google, por si alguien los quiere ver. Había un cartel que decí chileno, ¿Quieres confiar tu libertad y tu vida a esta clase de justicia? Con una foto de un tribunal chino. Bueno, la derecha se metió tanto miedo a sí misma, y ahora viene que más que el chiste es una triste paradoja. Se metió tanto miedo que resultó que el día del triunfo de Allende y los días siguientes, los votantes de derechas vivieron acojonaditos, atrapados en su propio miedo. Estaban esperando que fueran a detenerlos, a violarlos, a ejecutarlos en el paredón, a ocupar sus casas. Fueron víctimas de su propia mentira. Y las pasaron fatal. Sufrieron muchísimo gracias a esas campañas de miedo, en la calle, en la prensa, en la radio. Porque, ojo, en Chile también tenían sus Ferreras, sus Pastores, sus Indas, y tenían sus Anas y sus Rosas.
Carla
Y el día de las elecciones, ¿Cómo fue aquel 4 de septiembre?
Nieves
Bien, normal. La derecha estaba segura de ganar y la izquierda no creía que fuera a ganar. Aquel 4 de septiembre votaron unos tres millones y medio de ciudadanos y ciudadanas mayores de 21 años y alfabetizados. Allende no pudo votar porque estaba empadronado en Punta Arenas. Y lo del voto por correo no se estiraba por entonces. Eso sí, tuvo que ir ir a la comisaría de los carabineros para justificar su abstención. Porque votar, había que votar, que luego los que votan son los que más se quejan. Los que no votan. A La mañana siguiente, 5 de septiembre, llegó a la casa de Salvador Allende, que estaba sitiada por periodistas de medio mundo, el candidato opositor democristiano Radomir Otomic, a felicitar a Allende por su triunfo. Impresionante. Ojo que entre los democristianos y la derecha muy de derecha del otro candidato de Alessandri, sumaban el 60 % de los votos. Y aunque Allende hubiera ganado, aún tenía que proclamarlo. Había ganado las elecciones, pero aún no. Había que esperar a ver qué decía el Congreso. Pero es que los democristianos votaron a favor de ratificar a Salvador Allende como presidente de la República de Chile. A lo mejor es que los otros le daban más miedo. El parlamento le dio al candidato de Unidad popular, a Allende, 153 apoyos. 35 fueron para el ultraderechista Alessandri o muy derechista, y 7 votos en blanco. Eduardo Frei, el presidente saliente, pidió ayuda a Nixon aquellos días de septiembre para evitar que Allende llegara a ser proclamado. Y El gobierno de Estados Unidos le preguntó ¿Quiere que hagamos algo específico? Y la verdad, Frei dijo no, no específico no, sólo propaganda. Esto está contado por el embajador estadounidense en Chile, por Edward.
Carla
Corrie. Lo que pasa que eso es lo que pidió Frei, propaganda. Pero En los siguientes tres años pasaron muchas otras.
Nieves
Cosas. Madre mía. En 1973, el año del golpe, pudo comprobarse que la misma campaña que empleó la derecha para aterrorizar a los chilenos por la llegada de Allende, se cumplió al milímetro con el golpe militar de la derecha de Augusto Pinochet. Entraron en las casas, hubo detenciones, secuestros, 33.000 torturados, 1.000 centros de detención. Muchos fueron al paredón sin juicio. 3.000 ejecutados. Son las cifras oficiales. Asesinaron a Cantaut y a poetas. Asesinaron incluso a políticos de derechas como Eduardo Frei, que vieron el peligro en Allende, cuando el peligro lo tenían ahí mismo, muy cerca, a la derecha de su propia.
Alex Núñez
Derecha. Yo pisaré las calles.
Carla
Nuevamente de.
Alex Núñez
Lo que fue Santiago ensangrentada. Y en una hermosa plaza liberada me detendré a llorar por los.
Carla
Ausentes. Ya semanita llevamos para empezar la temporada.
Nieves
Nieves. Sí. A ver si.
Carla
Mejoramos. Está bien. No, no, está muy bien. Está muy bien la cosa. Está muy bien. Más fuerte. Venga mañana.
Nieves
Más. Gracias, Carla. Un.
Alex Núñez
Beso. A mis hermanos que murieron antes. Retornarán los libros, las canciones que quemaron las manos. Asesina Renacerá mi pueblo de su ruina Y pagarán su culpa los traidores. Un niño jugará en una alameda Cantará con sus amigos nuevos Y ese canto será el canto del.
Carla
Suelo A.
Alex Núñez
Una vida sesgada En La Moneda Me dirijo a la juventud. Me dirijo a la juventud. Aquellos que cantaron y explicaron su alegría y su espíritu de.
Nieves
Lucha de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser sellado, Podrá ser sellada definitivamente. La historia es.
Alex Núñez
Nuestra. Llorar por los.
Nieves
Ausentes Camilo Catrillán Camilo.
Alex Núñez
Catrillán. Me de llorar por los ausentes. Presente Presente. Presente. Me detendré a llorar por los.
Carla
Ausentes. Alex.
Alex Núñez
Núñez. Alex Núñez presento Presente. Presente. Me detendré a llorar por los ausentes. Víctor Har. Me detendré a llorar con Por los ausentes, como lo canta toda mi gente. Me detendré a llorar por los ausentes.
Este episodio, conducido por Nieves Concostrina y Carla, rememora las históricas elecciones chilenas del 4 de septiembre de 1970, que llevaron a Salvador Allende, candidato de la coalición de izquierda Unidad Popular, a la presidencia. A través de un relato informativo y crítico, Concostrina comparte detalles de la campaña, los miedos promovidos por la derecha, las implicancias internacionales, y las lecciones que aún resuenan en la actualidad sobre democracia, miedo y manipulación.
La temporada del podcast conecta episodios históricos marítimos con Chile: “La masacre de civiles en La Desbandá” y la llegada de refugiados del Winnipeg en 1939, hasta llegar a las elecciones de 1970.
"Hoy lo que dijimos ayer, ya que narramos la llegada del Winnipeg a Chile en 1939, esta tarde vamos a seguir un ratito en Chile, pero 31 años después, con la victoria electoral, victoria histórica y contrapronóstico de Salvador Allende." [00:27 - Carla]
Siempre que llega septiembre, el recuerdo de Chile es inevitable: el golpe de Estado, la muerte de Allende, el asesinato de Pablo Neruda.
“Siempre que llegamos a septiembre... recordamos algo relacionado con Chile, bien sea el suicidio del presidente Salvador Allende, viene el asesinato de Pablo Neruda, viene el golpe de estado de la ultraderecha de Pinochet…” [01:16 - Nieves]
Allende ganó por menos de 40 mil votos en una elección con tres principales candidatos: Salvador Allende (Unidad Popular), Jorge Alessandri (coalición de derechas) y Radomiro Tomic (democristiano).
"Estaba Salvador Allende, candidato de la coalición de izquierdas, que ganó ajustadísimo, por menos de 40 mil votos. En segundo lugar quedó el candidato de la coalición de derechas, muy de derechas, Jorge Alessandri... Y en tercer lugar, el democristiano de derechas, Radomiro Tomicán." [03:58 - Nieves]
El triunfo sacudió a nivel internacional, especialmente a Estados Unidos.
"El triunfo de Allende pegó una sacudida además a la política internacional. Para Estados Unidos fue un terremoto. No entendían..." [05:02 - Nieves]
El proceso democrático fue impecable y único por su limpieza y participación.
"El triunfo de Allende en las urnas lo comunicó oficialmente al mundo... Fue un triunfo muy ajustado, pero el recuento fue impecable." [05:02 - Nieves]
Campaña estudiada y efectiva por parte de Unidad Popular: trabajo puerta a puerta, propuestas concretas.
"Allende ganó porque toda la campaña se basó casi puerta a puerta en un programa, en propuestas concretas, en vamos a hacer esto y esto y esto otro..." [08:29 - Nieves]
Contraste con la derecha: campaña centrada en el carisma del líder y el miedo, sin programa, recurriendo a bulos y a la demonización del adversario.
"...la coalición derechista... basó la campaña en la figura del líder, en el carisma del líder, sin propuestas concretas... atacando Allende... lanzaron bulos, inventaron noticias, y sobre todo acojonaron a la población." [08:29 - Nieves]
Ejemplos de la “campaña del terror”: carteles alarmistas, escenarios apocalípticos si Allende ganaba.
"... pegaban carteles por la calle que decían ¿Es el paredón, el futuro que quieres para tu padre, tu hermano, tu amigo?... Había un cartel que decía chileno, ¿Quieres confiar tu libertad y tu vida a esta clase de justicia?" [10:20 - Nieves]
Efecto boomerang: la derecha creyó su propia propaganda y vivió días de miedo tras la victoria de Allende.
"La derecha se metió tanto miedo que resultó que el día del triunfo de Allende y los días siguientes, los votantes de derechas vivieron acojonaditos, atrapados en su propio miedo..." [10:20 - Nieves]
El 4 de septiembre de 1970 votaron 3.5 millones de chilenos. El propio Allende no pudo votar por no estar empadronado en Santiago. "Aquel 4 de septiembre votaron unos tres millones y medio de ciudadanos y ciudadanas mayores de 21 años y alfabetizados. Allende no pudo votar porque estaba empadronado en Punta Arenas." [11:46 - Nieves]
El democristiano Radomiro Tomic fue personalmente a felicitar a Allende la mañana siguiente.
"A La mañana siguiente, 5 de septiembre, llegó a la casa de Salvador Allende... el candidato opositor democristiano Radomir Otomic, a felicitar a Allende por su triunfo. Impresionante." [11:46 - Nieves]
El Congreso ratificó a Allende como presidente, con apoyo democristiano.
"El parlamento le dio al candidato de Unidad popular, a Allende, 153 apoyos. 35 fueron para el ultraderechista Alessandri o muy derechista, y 7 votos en blanco." [11:46 - Nieves]
Paralelismos y diferencias con la política actual en España, y la comparación con Venezuela:
"Si la izquierda no es demócrata, no es izquierda. Esto es otra cosa." [05:02 - Nieves]
Presión y propaganda estadounidense tras el triunfo izquierdista; la petición de “propaganda” por parte de Frei a Nixon.
"Eduardo Frei, el presidente saliente, pidió ayuda a Nixon aquellos días de septiembre para evitar que Allende llegara a ser proclamado. Y El gobierno de Estados Unidos le preguntó ¿Quiere que hagamos algo específico? Y la verdad, Frei dijo no, no específico no, sólo propaganda." [12:35 - Nieves]
La campaña del miedo promovida por la derecha se cumplió con el golpe de Estado de Pinochet en 1973:
"En 1973, el año del golpe, pudo comprobarse que la misma campaña que empleó la derecha para aterrorizar a los chilenos por la llegada de Allende, se cumplió al milímetro con el golpe militar de la derecha de Augusto Pinochet..." [13:38 - Nieves]
Represión tras el golpe: detenciones, tortura, ejecuciones.
"Entraron en las casas, hubo detenciones, secuestros, 33.000 torturados, 1.000 centros de detención. Muchos fueron al paredón sin juicio. 3.000 ejecutados. Son las cifras oficiales. Asesinaron a Cantaut y a poetas. Asesinaron incluso a políticos de derechas como Eduardo Frei..." [13:38 - Nieves]
Sobre la naturaleza de la ultraderecha y el golpismo:
“En algunos países cuando a la ultraderecha y parte de la derecha no les gustan los resultados electorales… su apuesta es siempre golpear, da igual cómo…” [01:16 - Nieves]
Sobre la diferencia entre dictadura y democracia:
“Medio mundo, si no casi todo, decía pero a ver cómo los chilenos han votado tener un Fidel Castro o un Stalin, sin entender que Allende no era Castro ni era Stalin. Estos eran dictadores. Al final resultó, fíjate, que lo más parecido a Castro y a Stalin y tan alejado de la democracia como ellos, fue el dictador y militar de ultraderecha Augusto Pinochet.” [05:59 - Nieves]
Crítica actual a campañas políticas sin propuestas (Madrid):
“…es lo mismo que hicieron con Ayuso en las elecciones a la Comunidad de Madrid de 2021, que fue pedir el voto… en la propaganda electoral, con una hoja en blanco, sin programa, sin propuestas, en donde sólo aparecía una foto de la cara de esta señora, marioneta de Miguel Ángel Rodríguez, y una palabra ponía libertad y su foto.” [08:29 - Nieves]
Sobre el miedo inducido por la derecha:
“…la derecha se metió tanto miedo a sí misma... Estaban esperando que fueran a detenerlos, a violarlos, a ejecutarlos en el paredón... Fueron víctimas de su propia mentira. Y las pasaron fatal.” [10:20 - Nieves]
Sobre la ratificación de Allende y el juego democrático:
“Los democristianos votaron a favor de ratificar a Salvador Allende como presidente de la República de Chile. A lo mejor es que los otros le daban más miedo.” [11:46 - Nieves]
Sobre la brutal realidad del golpe de 1973:
“Asesinaron incluso a políticos de derechas como Eduardo Frei, que vieron el peligro en Allende, cuando el peligro lo tenían ahí mismo, muy cerca, a la derecha de su propia derecha.” [13:38 - Nieves]
Fiel al estilo de Nieves Concostrina, el episodio combina ironía, pedagogía histórica y claro posicionamiento democrático. La narrativa está salpicada de anécdotas significativas, comparaciones con la actualidad española y una crítica mordaz a las estrategias políticas basadas en el miedo y la desinformación.
Este episodio proporciona no solo los hechos fundamentales de la histórica elección de Allende, sino que contextualiza su importancia recordando las estrategias de propaganda y miedo empleadas, las movilizaciones ciudadanas y el rol de actores internacionales. Es, además, un recordatorio vigente de los peligros del populismo y la desinformación, y una invitación a defender la democracia con propuestas y participación activa.