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Narrator
Ser podcast.
Nieves
Estás escuchando Acontece, que no es poco y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta. Un podcast de historia para conocer, para entretenerse, para criticar, para cotillear y para lo que se tercie. Que disfrutes del episodio.
Carla
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves
Buenas tardes, Carla.
Carla
Vamos a empezar semana.
Nieves
Venga, empezamos.
Carla
Cuando una. Cuando uno tiene la costumbre de. Voy a toser un poco, Mira, ya.
Nieves
Está la tos de las 19.05.
Carla
Siempre va por horas. Cuando uno tiene la costumbre de curiosear por la historia, que es lo que hacemos, pues te vas topando con un montón de episodios que confirman el interés de alguna gente, o de bastante gente, no sé si mucha, para que esa historia no se conozca. No se conozca del todo. Sólo así puede explicarse. El caso de hoy es que es muy sangrante que 55 años después, hoy se cumplen 55 años de la matanza de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas en México, se siga sin tener, por ejemplo, una cifra definitiva de víctimas. Se sabe que fueron centenares, se sabe que fue una atrocidad. El mismo año en el que México acogió los Juegos Olímpicos, o sea que era un escaparate para todo el mundo. Quizá por eso trataron de minimizar lo que fue una masacre, pero a lo bestia en toda regla.
Nieves
Aquello fue. Sí, sí, fue tremendo. Fíjate, cada vez que se habla de los movimientos estudiantiles del 68, inmediatamente viene a la cabeza en mayo francés. Hay que ver la cantidad de gente que presume de haber formado parte de aquella revolución estudiantil de París de mayo del 68. Todo el mundo yo estuve en mayo del 68. Ya. Pero pocos presumen de haber estado en el mayo mexicano. Primero porque pilla mucho más lejos y segundo porque allí la cosa no fue tan romántica y además fue cruelmente silenciada. Demasiados muertos. El 2 de octubre de 1968, hace, ahora ya lo has dicho, 55 años, en la famosa Plaza de las Tres Culturas, Plaza de Tlatelolco, la llaman. Allí, el gobierno mexicano puso fin a una concentración estudiantil cargándose, según fuentes oficiales, a sólo 29 universitarios y dejando con chichones a otros 80. Pero los datos reales hablan de no menos de 300 muertos, como poco, de miles de heridos y de cientos de desaparecidos a los que se puede dar la mayoría por muertos. Aquella onda contestataria que empezó con los estudiantes en París se propagó por medio mundo y también llegó a México. Fue algo parecido a lo que ocurrió en la primavera Árabe 2010. Empezó con un hecho aislado en Túnez, un pobre vendedor ambulante que se inmoló porque le quitaron la mercancía, le quitaron todo el dinero, vaciaron las cuentas y que aquello provocó una ola de basta ya contra los autoritarismos de las naciones árabes que arrancó en Túnez, partida Ibarrío, Egipto, Libia, Siria, Yemen, Argelia. Pero en el caso de México, y para no quitarles ni un ápice de mérito a los universitarios mexicanos, ellos ya llevaban en su bronca desde tiempo antes. La revolución del 68 en París fue un poco como el Red Bull que les dio alas.
Carla
Bueno, pues antes de llegar propiamente a lo que fue la matanza de estudiantes en esta Plaza de las Tres Culturas de Ciudad de México, como siempre, pongamos un poquito de contexto al tema.
Nieves
A ver de qué iba esto. Todo lo que ocurrió tiene que ver con el todopoderoso Partido Revolucionario Institucional, el famoso PRI. Es un partido que tenía monopolizado el gobierno desde hacía 40 años. 40 años. No es bueno que un solo partido se encaje en el poder durante décadas. Y encima prohibiendo que haya más partidos. Porque claro, la corrupción llega solo. Somos muy demócratas, sí, pero sólo estamos nosotros de partido. El resto no puede estar. Bueno. El PRI lo controlaba absolutamente todo. Controlaba la prensa, los sindicatos, las patronales, el ejército. Allí no se movía ni Dios sin permiso del PRI. Con lo cual era una medio dictadura disfrazada de democracia. El PRI había nacido en 1929 y ha manejado el poder hasta el año 2000. Lo que pasa es que disimulaban cambiando el partido de nombre para hacerse los modernos. Aquí en España también pasa Fuerza Nueva, Alianza Popular, que suenan muy a rancio. Se mezclaron y de ahí han salido los modernos Partido Popular y los otros que son el mismo perro con distinto collar. En México primero fue el Partido Nacional Revolucionario, luego el Partido de la Revolución Mexicana y su tercer y definitivo nombre es Partido Revolucionario Institucional, el PRI, que ya de entrada, al menos a mí, esto me suena un pedazo de oxímoron que tira de espaldas. Y cuando uno se revoluciona lo hace contra las estructuras políticas establecidas. Y esas estructuras son las instituciones. ¿Pues eso de Revolucionario Institucional, qué quieres que te diga? Me suena milonga.
Carla
Oye, si cogemos la tabla ideológica que se suele utilizar para encuadrar los partidos políticos más a la izquierda, más a la derecha, más al centro, para el lado, ¿El PRI dónde estaría situado?
Nieves
Yo lo digo con todo cuidado, porque claro, hay que estar allí para conocer esto bien. Yo de oídas y de leídas solo. Pero es que este partido se mueve más que los precios en esa tabla ideológica, o al menos hace creer que se mueve. Era neoliberal, de centroderecha, muy corrupto. Ahora quiere ser de centroizquierda, socialdemócrata y limpito de cabeza. A Las elecciones de 2024 que vienen ahora no, ahora estamos más a la izquierda. No lo sé. Lo que sí se sabe con seguridad es lo que era el pri en aquel 1968. Por muchas etiquetas progres que se quieran poner ahora. El presidente de México aquel año era Gustavo Díaz Ordaz, que era un pedazo de conservador medio dictador. Dicen que México iba muy bien económicamente a principios de los 60. Sí, claro que sí. Estupendo para los de siempre, porque el 80% de la riqueza estaba en manos de un 10%. Claro, ya está. México iba genial siempre y cuando no le preguntaras al 90% de los mexicanos qué tal les iba a ellos. Si preguntas a eso, ya no les iba tan bien. Hubo movidas sociales entre las clases medias, manifestaciones de médicos, de estudiantes, que ya empezaron a ponerse levantiscos y protestones. Pero el PRI silenciaba mucho las manifestaciones porque sobornaba a unos líderes por aquí, encarcelaba a otros por allá y así más o menos controlaba la situación. Y controlada tenía que seguir, porque todo el mundo iba a estar mirando a México en el 68 los Juegos. Venían los Juegos Olímpicos y el PRI tenía un plan estupendo. Tenían que dar la mejor cara. Sabía que ese importantísimo evento internacional iba a ser su escaparate al mundo. Y el presidente Díaz Ordaz andaba preocupado porque no tenía controlados a los estudiantes. Y es que los estudiantes no tenían líderes a los que el partido pudiera sobornar.
Singer
Que vivan los estudiantes, jardín de nuestra alegría. Son aves que no se asustan de animal ni policía Y no le asustan las balas ni el ladrar de la jauría. Caramba. Y zamba la cosa, que viva la astronomía. Me gustan los estudiantes que rugen como los vientos cuando le meten al oido sotanas y regimientos. Pajarillos libertarios igual que los elementos Caramba y zamba la cosa, que viva los.
Carla
Experimentos o sea que el presidente de México tenía miedo de que los estudiantes le estropearan los Juegos Olímpicos.
Nieves
Acojonadito. Los estudiantes le podrían quitar al país la careta de niña bonita que México quería dar. Aquellos universitarios en realidad eran chicos bien, eran universitarios, no salían de las clases más desfavorecidas, pero seguían de cerca los movimientos del Che Guevara, estaban al tanto de lo que ocurría en el mayo francés, les llegaban noticias de la primavera de Praga, de las manifestaciones estadounidenses contra la guerra de Vietnam. Eran chavales que estaban muy informados y curiosamente sin tener acceso a Internet en qué tiempo gente muy rara pero muy lista, porque sabían estar informados sin tanto TikTok, pero sobre todo estaban muy hartos e informadísimos de la insoportable corrupción del partido en el poder del PRI. La cosa empezó a calentarse en el mes de julio con una bronca entre los propios estudiantes. Hubo ahí una movida, la policía llegó, cargó a lo bestia, hubo 20 detenidos y la verdad es que hubo muchos heridos. Ante la desmedida brutalidad que mostró la policía gubernamental se montó una manifestación de profesores y estudiantes para protestar y hombre, os habéis pasado. Y para pedir la liberación de los detenidos porque aquello no había sido para tanto. Ahí volvió a haber otra carga desmesurada, esta vez del ejército, no de la policía, del ejército, con la excusa de que los universitarios habían atacado a pedradas a los soldados y que estaban quemando autobuses. Curiosamente en 1999, treinta años después, gracias a documentos desclasificados, se supo que los elementos que tiraron piedras y quemaron autobuses eran militares de paisano para dar la excusa al ejército y que pudieran cargar alegremente y darles la razón. Como decía en aquella manifestación de Madrid no me pegues que soy compañero. Pues lo mismo. Las asambleas y las manifestaciones se metieron de julio, pasaron agosto, continuaron en el mes de septiembre y cuando empezó octubre el presidente Díaz Ordaz mira, ya vale, a mí estos listillos no me estropean ni mi corrupción ni mi escaparate de los Juegos Olímpicos que estaban a punto de inaugurarse el 12 de octubre. En la próxima manifestación vamos a ir a muerte contra literal, literal.
Carla
Y la siguiente fue el 2 de octubre, tal día como hoy, en la Plaza de las Tres Culturas, una plaza que hoy es muy turística.
Nieves
Muy turística.
Carla
Entonces lo hará tanto.
Nieves
No sé cómo andaba México de Ciudad de México en el 68 de turismo, pero vamos, ahora mismo te puedes ir de Ciudad de México sin conocerla. Sobre todo, además, por este hecho en concreto, porque hay un memorial allí. La llaman la de las Tres Culturas por es por razones obvias. Tiene restos arqueológicos de un mercado prehispánico. También, por supuesto, tiene edificios de la etapa colonial española, representado, como no, por un convento y una iglesia. Y la tercera cultura es la moderna, está representada por una torre altísima de mármol, metal y cristal, la Moderniz. La plaza es muy grande y los universitarios convocaron allí, ojo, no una manifestación, una concentración pacífica para declararse en huelga de hambre hasta la inauguración de los juegos que iban a ser, como digo, el 12 de octubre. Pero para que soltaran a los estudiantes detenidos se iban solo a concentrar. Encima, una semana antes el ejército había acercado y entrado a tiros en el campus universitario, había disparado y había herido a 40 estudiantes. Pero la plaza de Tlatelolco estuvo muy mal elegida por los estudiantes. Pobre tico. No lo hicieron bien porque los estudiantes no calcularon que los accesos eran muy fáciles de bloquear. Estaba a punto de leerse el manifiesto a las 6 de la tarde ante unas 12 o 15 mil personas que se concentraron allí, cuando aparecieron los blindados, los helicópteros y militares uniformados, todos abriendo fuego a lo loco y muchos soldados vestidos de civiles disparando a pistola. Dos horas y media de matanza hubo allí. Dos horas y media. Cayeron hasta los propios soldados y un general en el fuego cruzado del ejército, que no dispararían, pero se mataron hasta entre ellos. Cayeron mujeres, cayeron niños, profesores, sobre todo estudiantes. Había familias porque aquello era solo una concentración de protesta. La televisión oficial dijo al día siguiente que sólo hubo un incidente policial. Es muy burdo, pero fueron con ellos y un periódico redujo la masacre a 29 muertos y a 80 heridos.
Carla
Pero tú has dicho antes que al menos hubo 300. Pero hoy, hoy, 55 años después, sigue sin haber una cifra definitiva.
Nieves
No hay cifra. Se sabe que fueron cientos de muertos, pero es que todavía hay cientos de desaparecidos. Se retiraron los cuerpos en camiones de basura y hubo familias que nunca supieron si les habían matado a un hijo o si ese hijo había huido para que no lo mataran. Pero es que no podían denunciar porque las familias estuvieron recibiendo llamadas anónimas amenazando con matar al resto de los hijos si hablaban de Tlatelolco. En unas horas, la Plaza de las Tres Culturas quedó limpia de muertos que se llevaron amontonados junto a miles de heridos. Se lavó la sangre a toda prisa, con mangueras. El mundo miró para el lado contrario de aquella matanza, porque lo importante eran los juegos. Por supuesto que se inauguraron felizmente y con muchos colorines. Mucho desfile. Diez días después, Estupendo todo. España, por cierto, no se trajo ni un mojón de bronce de aquellos juegos. Hoy, otra vez a las 4 de la tarde, hora local, 12 de la noche aquí en España, sin falta, las pancartas volverán a recorrer Ciudad de México, partiendo de Tlatelolco y llegando a la Plaza del Zócalo con el lema de cada añ 2 de octubre, no se olvida. Eso se llama memoria histórica, memoria democrática. Y allí todavía la tienen. Aquí algunos no se acuerdan ni de lo que le pasó al abuelo.
Narrator
El 2 de octubre llegamos todos pacíficamente a un mitin en Tlatelolco. Quince mil en contingente. Año del 68. Qué pena me da acordarme. La plaza estaba repleta como a las 6 de la tarde. Grupos de obreros llegaron y el magisterio consciente, los estudiantes, lograron un hermoso contingente.
Carla
Es como una crónica periodística con música, con banda sonora, ¿Verdad?
Nieves
Recomiendo que se escuche entero.
Carla
Es el corrido del 2 de octubre. Una maravilla de mañana más. Nieves, un beso muy grande.
Nieves
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Episode Overview
In this history-focused episode, Nieves Concostrina and Carla commemorate the 55th anniversary of the Tlatelolco student massacre in Mexico City (1968). With their sharp, critical, and sometimes irreverent style, they examine why the massacre remains shrouded in uncertainty, the political circumstances leading up to it, and the ongoing struggle for historical memory in Mexico.
Carla opens the conversation reflecting on the recurrent efforts to obscure historical atrocities, using Tlatelolco as a prime example. Even 55 years later, there's no official victim count.
"Es muy sangrante que 55 años después... se siga sin tener, por ejemplo, una cifra definitiva de víctimas." — Carla (00:38)
Official statistics vs. reality: The government claimed only 29 deaths and 80 injuries, but independent sources agree it was at least 300 dead, thousands injured, and hundreds disappeared.
"Los datos reales hablan de no menos de 300 muertos... de miles de heridos y de cientos de desaparecidos." — Nieves (01:56)
PRI’s unchallenged hold on power: The Partido Revolucionario Institucional (PRI) monopolized Mexican politics for 40+ years, controlling everything from the press to the military.
"El PRI lo controlaba absolutamente todo. [...] Era una medio dictadura disfrazada de democracia." — Nieves (04:17)
Chameleonic political identity: The PRI shifted its political branding over the years, from right to claiming a more progressive image today.
"Este partido se mueve más que los precios en esa tabla ideológica... Ahora quiere ser de centroizquierda... Lo que sí se sabe con seguridad es lo que era el PRI en aquel 1968." — Nieves (05:40–06:30)
Economic inequality masked by Olympic pageantry: While Mexico’s elite flourished, the vast majority remained excluded, and growing unrest among students and middle classes was harshly put down.
Global spirit of '68: The student movement in Mexico was part of a worldwide wave, inspired but not solely triggered by the May 1968 events in Paris and other movements (Prague Spring, Vietnam protests).
"La revolución del 68 en París fue un poco como el Red Bull que les dio alas." — Nieves (02:56)
Students as political threats: The students didn’t have leaders to be co-opted by the state, making them particularly threatening to PRI control ahead of the 1968 Olympics.
"El presidente Díaz Ordaz andaba preocupado porque no tenía controlados a los estudiantes. Y es que los estudiantes no tenían líderes a los que el partido pudiera sobornar." — Nieves (07:09)
"En 1999... gracias a documentos desclasificados, se supo que los elementos que tiraron piedras y quemaron autobuses eran militares de paisano..." — Nieves (09:17)
Events at Plaza de las Tres Culturas (Tlatelolco): Around 12-15,000 people gathered for a peaceful demonstration and hunger strike, not a violent protest.
State violence: Military and undercover agents opened fire for over two hours, killing indiscriminately: students, professors, families—even among themselves.
"Aparecieron los blindados, los helicópteros y militares uniformados, todos abriendo fuego a lo loco y muchos soldados vestidos de civiles disparando a pistola. Dos horas y media de matanza." — Nieves (11:08)
Aftermath and cover-up: Bodies were removed in garbage trucks, the plaza was washed clean, and families threatened into silence. The world looked away as Mexico celebrated the Olympic Games days later.
"Se retiraron los cuerpos en camiones de basura... las familias estuvieron recibiendo llamadas anónimas amenazando con matar al resto de los hijos si hablaban de Tlatelolco." — Nieves (12:56)
"Eso se llama memoria histórica, memoria democrática. Y allí todavía la tienen. Aquí algunos no se acuerdan ni de lo que le pasó al abuelo." — Nieves (13:38)
On the nature of the PRI:
"Revolucionario Institucional, ¿qué quieres que te diga? Me suena milonga." — Nieves (04:56)
On the students' sophistication:
"Eran chavales que estaban muy informados y curiosamente sin tener acceso a Internet — ¡en qué tiempo, gente muy rara pero muy lista!" — Nieves (08:27)
On the deliberate cover-up:
"La televisión oficial dijo al día siguiente que sólo hubo un incidente policial. [...] Un periódico redujo la masacre a 29 muertos y 80 heridos." — Nieves (12:17)
On Mexico’s memory:
"Las pancartas volverán a recorrer Ciudad de México... con el lema de cada año 2 de octubre, no se olvida." — Nieves (13:19)
Nieves Concostrina delivers a sharp, critical reflection throughout, pairing vivid descriptions of the events with biting commentary on the hypocrisy and cruelty of power. She weaves humor ("me suena milonga") into her storytelling while maintaining deep respect for the victims and the importance of memory.
For anyone unfamiliar with the Tlatelolco massacre, this episode provides a vivid, critical, and context-rich retelling that not only covers the terrible events themselves but also why remembering them continues to matter.