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Nieves
La sociedad española de radiodifusión presenta ser.
Carla
Aquí va la radio.
Nieves
Podcast siempre.
Carla
Hola, Nieves. Buenas tardes.
Nieves
Hola, carla. Buenas tardes. ¿Qué tal?
Carla
Hoy tenemos otro episodio de Barcos aquí en La Ventana. El martes contamos la odisea del Winnipeg que transportó refugiados españoles a Chile. Hoy conoceremos detalles de la expedición del Mayflower, el buque que llevó a Norteamérica a un centenar de colonos ingleses que la acabaron liando, pero liando bien gorda. Aunque la historia no siempre nos la han contado así, ¿No?
Nieves
¿Hemos mencionado alguna vez a esta gente? En un par de ocasiones hemos hablado de la tradición del día de hoy de Acción de Gracias en Yanquilandia. Hemos mencionado el buen rollo inicial de aquellos colonos ingleses con los nativos. Buen rollo porque, claro, por el interés. Te quiero, André. De cuándo se estropeó y por qué aquel buen rollo que estaba pillado con pinzas de la que lió esta gente colonizadora asesinando a personas en Salem, acusando de brujería todo lo que se meneaba. Pero nunca nos hemos ocupado de cómo y por qué aquellos colonos llegaron a Massachusetts.
Carla
Pues venga, hoy es el día. Vamos.
Nieves
Sí, venga. El 6 de septiembre de 1620 zarpó del puerto inglés de Plymouth un famoso barco con 102 colonos camino del norte de América. El buque era el Mayflower Flor de mayo. Pero lo podrían haber llamado Twitter.
Carla
¿Y eso?
Nieves
Porque es que a bordo iban esos más que colonos a los que eufemísticamente llamaron peregrinos. Eso no eran colonos, eran haters con un odio reconcentrado que tarde o temprano iba a salir y alguien iba a pagar las consecuencias. Y el que no se apartó a tiempo, pues pringó. Eso sí, todo fue en nombre de Dios, clemente y misericordioso, en su legítima lucha contra Satán y aplicando la ley de la Biblia, el pie de la letra, que es como Dios quiere. Y esto me recuerda. Voy a meter una morcilla. Me recuerda a una escena de un episodio de la serie El ala oeste de la Casa Blanca. A mí me gustaba mucho. En la que hay un diálogo entre el presidente de los Estados Unidos y la conductora de un programa de radio. Bueno, pues esta presentadora podría ser directa descendiente de uno de aquellos haters que llegaron a América en el Mayflower.
Carla
Oye, pues no esperemos más. ¿Cómo es este diálogo entre el presidente y la supuesta descendiente? Era Martin Sheen, el que hacía de presidente.
Nieves
Sí, sí, sí, Martin, muy bueno. Está genial en su papel de presidente demócrata, pero no hay que perder de vista que es ficción, porque un habitante de la Casa Blanca tan guay es ficción.
Carla
Era un presidente muy chulo.
Nieves
Sí, muy chulo. Pero bueno, eso no existe. Pues resumiendo la escena, que no la ponemos porque dura poco más de dos minutos, pero merece la pena escucharla. A verla, está ahí en YouTube. El presidente se dirige a esta señora, doctora Jacobs, se hace llamar doctora, que le dice al ¿Pero usted es teóloga, psicóloga o cal? No, soy doctora en literatura inglesa. Bueno, pues esta señora tiene un programa en la radio, un consultorio donde aconseja a la gente cómo actuar en la vida. Y le dice el presidente me gusta su programa, Dra. Jacobs. Me gusta cuando dice que la homosexualidad es abominable. Y dice. No lo digo yo, lo dice la Biblia. Y dice el presidente Cierto, lo dice el Levítico. Quiero hacerle un par de preguntas. Sigue el presidente aprovechando que está usted aquí, me interesaría vender a mi hija como esclava tal y como aprueba la Biblia. Éxodo 21.7 ¿Cuál cree usted que sería un buen precio? Habla italiano, es lista, es obediente. La tía se queda ahí con los ojos mientras se lo piensa. Le haré otra. Otra mi jefe de gabinete insiste en trabajar en domingo. El Éxodo dice que quien trabaje el séptimo día debe morir. ¿Estoy moralmente obligado a matarle yo mismo o mejor llamo a la policía? Y otra el Levítico dice que se convierte en impuro el que toque la piel de un cerdo muerto. ¿Qué hacemos con los jugadores de béisbol y sus guantes o con los soldados de West Point que llevan guantes de piel de cerdo, o quizás tengo que quemar a mi madre por llevar vestidos de dos hilos diferentes, como prohíbe el Antiguo Testamento? Piense en esas preguntas. Y otra cosa, sigue el presi puede que usted haya confundido esta reunión con una de las que organiza habitualmente con sus estrechos de mente, pero aquí, cuando el presidente habla, todo el mundo está de pie. Y ahí es cuando, después del zasco. Por eso digo que merece la pena verlo. Pero la tía esta se levanta con una cara revenía. Así que bueno, un aplauso para el guionista.
Carla
Bueno, volvamos al viaje. Vamos al comienzo de la singladura del Mayflower y a las razones por las que partieron ese grupo de colonos, que tampoco eran tantos, ¿No?
Nieves
Pues eran muy pocos, pero bueno, estos eran los que tenían hasta la peineta el rey de Inglaterra, o sea, eran mujer tibles estos tíos y tías. Jacobo I no podía ya más con ellos. Resulta que Inglaterra se había separado de Roma y se inventó el anglicanismo para no aguantar la brasa de los católicos. Y entonces a los anglicanos les aparecen los puritanos, que son tres veces más brasas que los católicos, los anglicanos, los calvinistas y los luteranos, todos juntos. Estos dan para otro. Te aseguro que dan para otro musical. Es posible que lo hagan los mismos de The Book of Mormon. Estaban siendo muy cansinos desde principios del siglo XVII estos puritanos, cuando le hicieron una petición al rey, que se conoce como la petición del Milenio, porque la firmaron mil puritanos, lo que viene a ser una recogida de firmas en Chain Org. Pues en esa petición, que se produjo, insisto, unos 20 años antes del momento que nos ocupa, con la partida del Mayflower, los puritanos exigían que en la Iglesia anglicana se dejara de usar la señal de la cruz, porque eso era superstición. Y también era supersticioso creerse que un niño sin bautizar no iba al cielo. Que se pedían que se prohibiera intercambiarse anillos en una boda, porque también era superstición que la confirmación había que eliminarla, porque eso no estaba en la Biblia y era una chorrada inventada. Mira, como todo te digo que los curas no vivieran en las iglesias. Bueno, hasta aquí. Ya te digo yo que estoy de acuerdo contigo. Lo mismo soy puritán. El rey hizo unas cuantas concesiones tontas, muy pocas, pero los puritanos siguieron dando la turra en los años siguientes. Exigieron, por ejemplo, esto es muy grande, que se prohibieran los juegos y los deportes autorizados por la Corona. Que se prohibiera practicarlos los domingos por la tarde. Nada de divertirse jugando el día del Señor. La Premier League.
Carla
Estaba pensando en eso, efectivamente.
Nieves
Yo no sé, pero si en domingo tenían que prohibir trabajar y querían también prohibir jugar, yo no sé qué iba a hacer esta gente. ¿Abrazar a los árboles?
Carla
Eso que has dicho de que había deportes autorizados por la Corona, ¿Eso cómo era?
Nieves
Que los deportes y juegos estaban regulados unos y prohibidos otros. Esto estaba recogido en un libro que se llamaba así, Libro de deportes. Los deportes permitidos, por ejemplo el tiro con arco, el baile, abro comillas. Los saltos, la voltereta o cualquier otra recreación inofensiva. Los juegos de mayo que se hacían por la llegada de la primavera. Las danzas Morris. Eso no sé lo que es una cosa muy graciosa. Son muy simplonas, pero simpáticas. Todavía las hacen si pones en YouTube danzas Morris.
Carla
Danzas Morris.
Nieves
Muy simpáticas. Y estaban prohibidas las peleas entre animales y el hostigamiento de osos, toros y perros. Pues mira, más civilizados que nosotros ya eran con los toros. Y también estaban prohibidos los bolos. Esto no sé por qué, por si le tirabas un bolo al contrario. No lo sé. El caso es que el rey Jacobo I hizo este libro para dejar claro a los puritanos que se podía jugar los domingos por la tarde. Eso sí, como aquí cada uno se inventaba las normas que quería, el rey prohibió que jugaran los que no habían ido a misa por la mañana. Los puritanos se mosquearon con esta decisión de que el rey prohibiera juegos, que tampoco se entiende, porque es tan fácil como no jugar tú a nada pero dejar que jueguen los demás. Pero ya sabemos cómo son las religiones y la falta de respeto a todo el mundo que no sean los suyos. El caso es que los puritanos cada vez estaban más pesados, especialmente un grupo separatista, que estos ya eran insoportables. Y como decían que se sentían acosados y perseguidos. A estos es a los que el rey Jacobo I, muhartito él, les autoriza a que se larguen. Pero que se larguen lejos, muy lejos, lo más lejos posible. Se podía haber ido a Japón.
Carla
Japón.
Nieves
Pero no, se fueron a molestar a los nativos americanos y a dejar una herencia fundamentalista religiosa en América. Y varios episodios de terror.
Carla
Claro, esto los comentaba al principio y ahora lo iba conectando mientras te escuchaba. Los famosos episodios terribles de las brujas de Salem son responsabilidad de aquellos puritanos. Pero llegaban y tenían carta blanca para hacer lo que quisieran.
Nieves
Prácticamente el rey de Inglaterra tenía tantas ganas de quitárselos de encima que les dio una carta real para que cuando llegaran a Massachusetts instalaran una colonia donde se gobernaran como quisieran, dictar sus propias leyes y crearan sus propios tribunales de justicia. Claro. Y. Y si tú a una secta, a una religión, le das poder absoluto para que se organice a su bola, lo primero que hace es eliminar al diferente de entrada. Así que Cuando desembarcaron aquellos 102 colonos fundamentalistas instalaron lo que consideraban su nueva Tierra Santa. Tan contentos porque allí nadie les iba a toser. La ley iba a basarse en sus principios religiosos. La Biblia había que seguirla al pie de la letra. Aunque la Biblia sea un disparate de principio a fin. Si alguien cometía pecado, se ponía en riesgo la santidad de toda la colonia. Así que había que arrancar el mal de raíz. Estaban tan pirados que como se creían de verdad que existía el demonio, tenían que luchar contra todo el que consideraban endemoniado, porque es que si no, Dios los castigaría a ellos. Era un bucle. Y siempre veían al demonio, sobre todo, oye, en los nativos y en las mujeres. Las mayores pecadoras del mundo mundial.
Carla
Oye, Nieves, y la última ya después de haber escuchado todo esto, ¿Por qué crees que está tan? ¿Tan romantizado el viaje del Mindflower? Y lo de los colonos y los pavos y la Acción de Gracias. Pero sobre todo lo del viaje y los colonos. Lo que nos han contado es una historia épica. En fin, una gran aventura. Pero de todo esto, poquito o nada.
Nieves
Claro, es que eso es lo que llevaron esta gente. Es algo horrible, pero a la historia se le da la vuelta, se oculta lo feo. Cambias un par de datos, le das un bañito de lejía y listo. A aquellos fundamentalistas los llamaron peregrinos. En Inglaterra se ha hecho hasta una reproducción del Mayflower para recordar aquella histórica travesía. Los Yankees se ponen ciegos a pavo el cuarto jueves de noviembre para dar gracias a no sé yo por qué de no sé qué leches de primera cosecha. Porque la tradición la crearon aquellos puritanos que llegaron en 1620 a la costa este norteamericana y sólo sembraron odio. Yo creo que un naufragio del Mayflower en mitad del Atlántico yo creo que no les hubiera ido nada mal a miles de pavos y brujas y de nativos. Que digo yo, Lo mismo podrían haber salvado la vida.
Guest Singer
Oh, sometimes I go walking through fields Where we walked long ago In the sweet used to be And the flowers still grow But they don't smell sweet as they did When he pet them for me And when I think of you And Louie once knew how I.
Carla
Este año en noviembre, en Estados Unidos, además del pavo y Acción de Gracias, tenemos elecciones, o sea que será un mes entretenido. Igual alguna de las cosas de los colonos nos conectaría con. Bueno, es igual. Eso lo dejamos para otro día. Yo me enredo, Yo me enredo.
Nieves
Muchas gracias.
Carla
Hasta el lunes. Descansa.
Nieves
Hasta lunes. Un beso. Gracias. Chao. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Láser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Guest Singer
¿In the middle of the night Cause you miss me do you die Oh, and do your memories ever take you back Into another place and time.
Nieves
And.
Guest Singer
Do you ever miss the feelings And the love we shared When you were with me Tell me dark Where do I ever cross your min? ¿Oh, how often I wish that again I could kiss your sweet lips Like I did long ago And how often I long For those two loving arms That once held me So gentle and close And when I think of you and love we once knew how I wish we could go back and down Go back and down Do you ever recall these old memories at all Or do I ever cross your mind? ¿Do I ever cross your mind? ¿Tell me, darling, do I ever cross your mind?
Host: Nieves Concostrina
Co-host: Carla
Date: September 5, 2024
Duration (content): ~00:00–12:32
Theme:
This episode explores the true story behind the Mayflower expedition in 1620 and challenges the romanticized version of the “Pilgrims” by rebranding them as religious extremists—“haters”—whose intolerance profoundly shaped the early American colonies. With her signature irreverence, Nieves sheds light on their persecution in England, the real motivations behind their voyage, and their impact upon arrival in America.
On religious extremism and present echoes:
“Eso no eran colonos, eran haters con un odio reconcentrado... todo en nombre de Dios, clemente y misericordioso, en su legítima lucha contra Satán y aplicando la ley de la Biblia, el pie de la letra...” (Nieves, 01:37)
Satirical take on American historical memory:
“A la historia se le da la vuelta, se oculta lo feo. Cambias un par de datos, le das un bañito de lejía y listo... Solo sembraron odio.” (Nieves, 11:34)
Parodying religious rules:
“Nada de divertirse jugando el día del Señor. La Premier League.” (Nieves, 07:04)
Hypothetical what-if:
“Yo creo que un naufragio del Mayflower en mitad del Atlántico... lo mismo podrían haber salvado la vida.” (Nieves, 12:18)
With trademark irony, Nieves Concostrina dismantles the sanitized myth of the Mayflower pioneers, revealing a group driven by religious fanaticism and intolerance, not by a search for freedom as often claimed. The episode weaves historical facts with satire, anecdote, and contemporary resonance, inviting listeners to critically re-examine “legendary” moments and recognize their darker legacies.
If you haven’t listened:
This episode strips away the heroic varnish from the Mayflower story and exposes the zealotry and repression at the roots of early American colonialism—with plenty of wit and sharp social commentary.