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Singer
Ser Podcast.
Nieves
En La Ventana Acontece que no es poco, un relato personal de la historia con Nieves con Costrina, Cadena SER.
Carla
En esta semana en la que estamos, donde cada día se entregan premios Nobel a figuras distinguidas de la ciencia, será bueno recordar. Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves
Hola, buenas tardes.
Carla
Será bueno recordar que en esto de la investigación, como la ciencia, como todo en la vida, hay un factor suerte, un factor azar, que puede tener su importancia. Muy bien, pero al final lo que más cuenta, lo que más acaba pesando es la machacona rutina de observar, de buscar datos, de comprobarlos, porque con toda esa carga empírica ahí ya se puede pensar con conocimiento de causa e incluso emprender aventuras. Hoy, en La Ventana, en este Acontece que no es poco, hablamos del. Atención, hablamos del tornaviaje. Tornaviaje.
Nieves
Este tío sí que se merecía un Nobel, o dos si son pequeños. En marzo pasado, lo vas a recordar, estuvimos hablando de la corriente del Golfo, esa que discurre por el Atlántico, que no dejaba volver. La descubrieron los navegantes españoles de pura chiripa a principios del siglo XVI y permitía hacer el viaje de América a España aprovechando su curso y su potencia, porque aunque la ruta para ir desde la península hacia América estaba bien trazada, resultaba un misterio no poder volver por el mismo sitio. No había forma, los vientos, las corrientes no lo permitían, hasta que se percataron de que subiéndose a la corriente del Golfo, aparentemente el camino era más largo, pero se llegaba enseguida. Bueno, pues hoy contamos eso mismo, pero en el Pacífico, solo que esta vez no fue de chiripa. Ahí hubo mucho trabajo, mucha observación, hubo muchos cálculos para que el 8 de octubre de 1565 se completara con éxito lo que se conoce como el tornaviaje, es decir, se abrió la ruta para volver de Asia a México. Porque ir de México a Asia, chupado, sin problemas, pero es que luego no había forma de volver. Hasta que lo hizo posible el grandérrimo guipuzcoano Andrés de Urdaneta, cosmógrafo, navegante, también era fray agustino, pero no se lo tengan en cuenta porque es que le pilló un momento tonto. Es que fue un momento muy tonto. Si Andrés Urdaneta ha pasado a la historia en general y a la de la navegación en particular, ha sido por sus aportes científicos, no por llevar faldas.
Carla
Estaba pensando, a ver, escuchándote ahora, antes de conocer cómo se complató esta hazaña del tornaviaje, eso de que iban de México a Asia pero no podían volver. Bueno, ¿Y qué hacían los que ya se habían ido?
Nieves
Parece muy tonto, ¿Verdad? Pues tenían que volver dando la vuelta al mundo. Después de que Juan Sebastián Elcano completara la primera vuelta al mundo con la expedición de Magallanes pasando por la punta de abajo de América, ahí rozando la Antártida, no era viable estar yendo y viniendo de España a Asia por esa ruta, no se podía. Lo importante ya estaba conseguido, que era saber que al otro lado de América había un océano Pacífico que se podía atravesar. Así que teniendo en cuenta que México era territorio español, estaba claro que se acabó bajar a la Patagonia, que lo más fácil, si lo visualizamos, era ir de la península ibérica a México, te bajabas en la costa atlántica, pillabas carretera y manta, llegabas a la costa del Pacífico, allí te subías a otro barco y tirabas millas hasta Asia para trincar especias. Esto ya se estaba haciendo, pero cuando intentaban hacer ese viaje al revés, imposible, no había las corrientes marinas y los vientos no permitían la navegación. Los dos o tres que lo intentaron tenían que volverse sin llegar ni a la mitad del Pacífico, se rendían y se tenían que volver. Así que no quedaba otra que tirar hacia el otro lado, o sea, hacia la India, bajar costeando África, subir por el otro lado africano y llegar a España, o sea, eso era un palizón muy largo, muy arriesgado, esquivando nativos, esquivando portugueses que estaban ahí vigilando sus rutas, esquivando piratas, nadie daba con la tecla.
Carla
¿Y cómo dio con la tecla? ¿Cómo dio con las claves del tornaviaje Andrés de Urdaneta?
Nieves
Pues para eso hay que conocer al personaje. Vamos a presentarlo. Primero era un tipo con una cabeza lúcida, un tipo muy viajado, pero de esos que viajan fijándose, se fijan y aprenden de todo lo que les rodea. Las autoridades españolas, estamos en la época de Felipe II, para situarnos el cenizo, eran muy conscientes de que había que encontrar una ruta de vuelta de Asia a México, porque si no las idas para exportar telas, municiones, metales preciosos, bien, pero es que la vuelta con especias, sedas y porcelanas chinas no sólo eran casi irrealizables o muy costosas, es que también costaban muchísimas vidas. Cada barco solía perder el 45% de la tripulación, casi la mitad. Andrés Durdaneta llevaba viajando a Asia desde los 17 años, y allá por donde pasaba aprovechaba para aprender las lenguas nativas, compadrear con la gente de allí. Y si aprendía las lenguas, entendía los conocimientos que le transmitían los del lugar. Le explicaba la climatología del sitio, le explicaba lo que se comía, le explicaban los trucos de navegación. Era un tío curioso. También tuvo sus fiestas porque de uno de sus viajes volvió con una hija.
Carla
Este hombre no era fraile. ¿Agustín has dicho?
Nieves
Todavía no, todavía no, pero bueno, como si los fraile no tuvieran hijos. Pero sí, sí, todavía no. Este hombre se metió a fraile con 45 tacos porque tuvo una crisis, la crisis de los 40. Ahora van al psicólogo, pero bueno, este se metió a fraile. Pero él pasaba mucho, porque él era sobre todo científico. Rezaría, a lo mejor rezaba mucho, pero cuando le dejara tiempo el estudio. Urdaneta lo que quería era volver a Asia. Le fascinaba, le fascinaba aquello, pero sobre todo se empeñó en averiguar la ruta del tornaviaje. El problema no era para él averiguarlo, que ya tenía las claves, sino hacerse escuchar, que confiaran en él y que se pusiera pasta y barcos para esa expedición. Porque por mucho que él supiera cómo, mientras no se llevara a cabo, por mucho que dijera yo lo sé, yo lo sé, yo sé por dónde volver, necesitaba apoyos para demostrarlo.
Singer
When the night has come.
Nieves
And the.
Singer
Land is dark And the moon is the only light we'll see.
Nieves
No, I.
Singer
Won'T be afraid Oh, I won't be afraid Just in love.
Carla
Bueno, y si necesitaba que le escucharan, este hombre ¿Cómo lo consiguió? Porque eso no es fácil. ¿Y quién, ¿Quién le escuchó?
Nieves
Mira, le escuchó el virrey de México, que era la máxima autoridad allí, el que además tenía hilo directo con Felipe II, Luis de Velasco se llamaba. Y este hombre fue el que le dijo al si hay alguien que puede conseguir el tornaviaje, ese es Andrés de Urdaneta. Pero ojo, haciendo lo que él nos diga. Desde cómo debían ser las naves que se construyeran, a quienes compondrían la expedición, las provisiones que llevar, todo, porque Urdaneta lo calculó todo hasta el más mínimo detalle. Y la aventura se aprobó bajo el más estricto secreto. Iban a ser cinco barcos y 380 hombres. Cinco años estuvo Urdaneta preparando la expedición para ir desde México a Molucas y luego poder volver. Solo se le escapó una cosa, pero no fue por culpa suya, sino porque Felipe II era un tramposo y ocultó sus intenciones. Aquella expedición estaba comandada por Miguel López de Legazpi, otro guipuzcoano, este de Zumárraga, porque lo pidió Urdaneta que fuera él que Es que además Urdaneta quería que gran parte de la tripulación fuera guipuzcoana y que se conocieran entre ellos para hacer cuadrilla y llevarse bien. Que en otras expediciones había tal variedad en la marinería, cada uno de su padre y de su madre, que ahí va la hostia. Acababan aguantazos siempre la expedición más salió zaragozano, más salió maño en vez de vasco. Pero la expedición zarpó y el almirante Legazpi tenía instrucciones de abrir a los cinco días de navegación, nunca antes, una carta con las órdenes del rey Felipe VII.
Carla
¿Y esa carta?
Nieves
Sí, esa orden decía que nada de ir a Molucas, que fueran a Filipinas y desde allí emprendieran el tornaviaje. Qué cabreo se agarró Urdaneta.
Carla
Pero eso era una trampa, ¿No? ¿Pero una trampa por qué? ¿Que puso Felipe II? Bueno, ¿Y en qué afectaba la misión? Esto variaría los cálculos, me imagino.
Nieves
No, a ver, no le varió los cálculos a Urdaneta porque lo tenía todo tan calculado que no era ningún problema, pero le pareció inmoral. No le afectaba sus cálculos. Pero Urdaneta era un tipo honesto y era un tío recto. Y por aquel entonces no estaba claro que aquel enjambre de islas que conocemos como Filipinas, que las llamaron así en honor de Felipe II, pudiera quedárselas la Corona española. Podría ser que de acuerdo con el tratado de Tordesillas que acordaron Castilla y Portugal a finales del siglo XV, las Filipinas cayeran en el lado portugués. Luego era tramposo ir a Filipinas con la orden de empezar a fundar asentamientos españoles, porque Felipe necesitaba un enclave, una parcela propia, para empezar a comerciar regularmente con las riquezas de Asia. Pero bueno, Andrés Urdaneta se la tuvo que comer a saltar por la borda. Me cabreo. ¿Salto por la borda, no? Por eso, en aquel mismo año del que estamos hablando en que se culminó el tornaviaje, en octubre, en 1565 también entró en la historia la fundación de la primera población española en Filipinas, Cebú. Eso fue unos meses antes. De todas maneras hay que reconocerle a Felipe II, eso es verdad, que en esas órdenes que dio para instalar asentamientos en Filipinas y que sólo pudieron abrirse en alta mar para evitar filtraciones, también se decía que nunca se perdiera de vista que lo principal que en esta jornada se pretende es saber la vuelta, pues la ida se sabe que se hace en poco tiempo.
Carla
¿Y cómo fue entonces la vuelta? ¿Cómo fue aquel tornaviaje?
Nieves
Como la seda. Fue una maravilla, porque no solo Urdaneta tenía calculados los vientos, las corrientes, la climatología. También había que conseguir que dejaran de morir tripulantes en la tragedia.
Carla
45 % que has dicho antes en.
Nieves
Ese Pacífico que es que era interminable. Y Urdaneta sabía cómo evitarlo, incluyendo alimentos frescos y sanos. Lo que más mataba era el escorbuto, la falta de vitamina C, y Urdaneta cargó cocos, piñas, habichuelas, mucha legumbre, y así sólo cascó el 10% de los hombres, y no de escorbutos, murieron por otras cosas cuando en otras expediciones caía el 45 %. El tornaviaje se hizo siguiendo al pie de la letra las instrucciones de Urdaneta, porque a la ida hubo cierto pitorreo. Verás tú, este tío con faldas que sabrá de navegación. Bueno, pues ese tío era un científico y las faldas agustinas un simple accidente en su vida. Cuando llegaron al sitio que él dijo, y cuando dijo con precisión milimétrica, les cayó la boca a todos. Y a la vuelta fue todo un siwana. Por donde tú digas, Urdi, por donde tú digas.
Carla
¿Y por dónde tiró?
Nieves
Pues tiró hacia el norte. En el regreso tiró así hacia el norte por un camino aparentemente más largo y tras cuatro meses de travesía atracaron en Acapulco. Aquello fue la leche. Se había logrado el tornaviaje y con él la apertura de una ruta exclusiva que permitió un comercio entre Filipinas y México de lo más lucrativo. Una ruta que sólo dejó de utilizarse 300 años después, cuando se abrió el canal de Suez a mediados del XIX, y ya se podía llegar en dos meses desde Filipinas a España. Urdaneta revolucionó la navegación y el comercio mundiales. Sin duda. Si este país hubiera dado el apoyo y recursos que caen en las manos muertas de la Iglesia, a los grandísimos científicos, investigadores, educadores, a mentes brillantes que a veces se han escurrido entre los dedos de un país anclado en la superstición. Pues yo creo que España sería mucho más grandérrima todavía.
Carla
Seguramente.
Singer
Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando mi retorno. Son las mismas que alumbraron.
Nieves
Con su.
Singer
Pálido reflejo juntas horas de dolor y aunque no que es el regreso siempre se vuelve al primer amor. La vieja calle donde el eco dijo tuya es su vida, tuyo es su querer bajo el volado mirar de las estrellas que con indiferencia hoy me ven volver. Volver.
Carla
Pues mira, porque no estaba escrita la canción. Si no podía haber sido la banda sonora del tornaviaje.
Nieves
Perfectamente podría haber sido perfectamente.
Carla
Bueno, pues tocará descansar un poquito, ¿No? Porque yo jueves solo un poco, pero el lunes nos reencontramos. Venga, Nieves.
Nieves
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Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Episodio: Acontece que no es poco | 8 de octubre de 1565: El grandérrimo Urdaneta y la gran aventura del “tornaviaje”
Fecha: 9 de octubre de 2025
En este episodio, Nieves Concostrina relata la asombrosa hazaña del “tornaviaje”: la apertura en 1565 de la ruta marítima de regreso desde Asia (Filipinas) a México, realizada por el navegante y cosmógrafo vasco Andrés de Urdaneta. A través de su característico tono irónico y didáctico, Nieves explica la importancia de la observación científica y la terquedad frente al azar en los grandes logros, aprovechando la semana de entrega de los Premios Nobel para destacar la figura histórica de Urdaneta y el impacto del tornaviaje en la historia del comercio global.
"Este tío sí que se merecía un Nobel, o dos si son pequeños." (Nieves, 01:01)
"También tuvo sus fiestas porque de uno de sus viajes volvió con una hija." (Nieves, 05:43)
"Qué cabreo se agarró Urdaneta." (Nieves, 08:56)
"También había que conseguir que dejaran de morir tripulantes en la tragedia." (Nieves, 10:52)
"Urdaneta revolucionó la navegación y el comercio mundiales. Sin duda." (Nieves, 12:16)
"Si este país hubiera dado el apoyo y recursos que caen en las manos muertas de la Iglesia, a los grandísimos científicos... España sería mucho más grandérrima todavía." (Nieves, 12:22)
Nieves, sobre el valor científico de Urdaneta:
"Ha pasado a la historia en general y a la de la navegación en particular por sus aportes científicos, no por llevar faldas." (01:57)
Sobre el enorme riesgo del viaje:
"Cada barco solía perder el 45% de la tripulación, casi la mitad." (04:33)
Describiendo el logro del tornaviaje:
"Aquello fue la leche... Se había logrado el tornaviaje y con él la apertura de una ruta exclusiva..." (11:43)
Sobre el desperdicio de talento científico en España:
"Si este país hubiera dado el apoyo y recursos que caen en las manos muertas de la Iglesia, a los grandísimos científicos... España sería mucho más grandérrima todavía." (12:22)
El episodio destaca el inconfundible estilo de Nieves Concostrina: mezcla de rigor histórico, ironía, humor y cierta irreverencia para derribar mitos y acercar la historia al oyente con lenguaje directo, cercano y lleno de guiños contemporáneos.