
Loading summary
Host 1 (possibly Nieves)
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta Ser activa.
Pacific Source Health Plan Advertiser
La radio, podcast siempre.
Host 2 (possibly Carla)
Hola, nieves. Buenas tardes.
Host 1 (possibly Nieves)
¿Qué tal, Carla?
Host 2 (possibly Carla)
Buenas tardes.¿Todo en orden?
Host 1 (possibly Nieves)
Sí, todo bien.
Host 2 (possibly Carla)
Todo bueno. Mira, hoy en nuestro paseo diario por la historia, ya veis a los oyentes, vamos a abordar un nuevo capítulo de la serie Muertos Ilustres. A los que se perdió la pista, ya fueran muertos enteros o parte de sus restos, deberíamos aclarar. Pero bueno, desde luego es una serie curiosa. Y hoy vamos a hablar de alguien que pasó a la posteridad, entre otras cosas, porque su imagen, a secas o sobreimpresionada en camisetas, lo que sea, ha sido la más reproducida de la historia. Así que hay que empezar por su muerte. Claro. Venga. Sí.
Host 1 (possibly Nieves)
Madre mía. Aunque no dijéramos su nombre, aunque no lo dijéramos el protagonista, solo hablando de él ya todo el mundo sabría, adivinaría quién es. Siempre habrá alguien que diga yo no sabría decir quién porque es que yo no había nacido. Lo dicen mucho últimamente. Uy, sí te encuentras.
Host 2 (possibly Carla)
Oye, fulano, vaya chorrada.
Host 1 (possibly Nieves)
Sí, sí, sí. Porque no estás poniendo de manifiesto tu juventud, sino tu ignorancia, querido. Y los demás, ni tú ni yo, tuvimos el gusto de conocer a Napoleón porque no habíamos nacido, pero sabemos quién era si pensamos en la imagen, como has dicho, más reproducida de la historia, de la fotografía.
Host 2 (possibly Carla)
Pero no es Napoleón.
Host 1 (possibly Nieves)
No es Napoleón, no. En ese rostro que ha adornado camisetas, habitaciones de progres españoles de los 70, pancartas, mecheros, ceniceros, gorras, seguro que a todo el mundo le viene a la cabeza Ernesto Che Guevara. Esa foto que hizo Alberto Corda en 1960 durante un acto en La Habana, que estaba tan monísimo el Che ahí con la melena morena que le asomaba bajo la gorra, con ese. Esa mirada clavada en el infinito, mirando a un futuro revolucionario soñado por él, pues eso no se parece en nada a esa otra foto que hizo el 9 de octubre de 1967 tras pagar una mordida de 75 dólares el reportero Freddy Alborta. Al cadáver del Che, al cadáver que estaba ya rodeado de soldaditos bolivianos. El sargento Mario Terán fue quien escuchó las últimas palabras de De Guevara. Póngase sereno y apunte bien. Va usted a matar un hombre. Dicen que dijo unos segundos después el suboficial descargó dos ráfagas de ametralladoras sobre Ernesto Guevara con la orden de que las balas impactaran de cuello para abajo. Y así quedó convertido el Che en el héroe revolucionario por excelencia en todo el mundo. El Che quiso prender la mecha de la revolución socialista en Sudamérica. Pero bueno, en Bolivia se acabó su sueño revolucionario.
Paco Ibáñez (singer)
Soldadito de Bolivia. Soldadito boliviano. Armado vas de tu rifle. Que es un rifle americano. Que es un rifle americano. Soldadito de Bolivia. Que es un rifle americano. Te lo dio el señor Barriento, Soldadito boliviano. Regalo de Mr. Johnson para matar a tu hermano. Para matar a tu hermano. Soldadito de Bolivia. Para matar a tu hermano. No sabes quién es el muerto, Soldadito boliviano. El muerto es el Che Guevara. Y el argentino y cubano. Y el argentino y cubano. Soldadito de Bolivia.
Host 2 (possibly Carla)
Vaya, vaya semana llevamos. Vaya racha. La Internacional. El Che Guevara. Oye.
Host 1 (possibly Nieves)
Va a parecer premeditado, pero de verdad que no.
Host 2 (possibly Carla)
Oye, eso que os comentaba antes, el detalle de que todos los disparos fueran de cuello para abajo. ¿Por qué eso?
Host 1 (possibly Nieves)
Porque aquello fue un asesinato clandestino que intentaron hacer pasar por muerte en combate. Al Che lo ejecutaron en la escuela pública del poblado de La Higuera, en Bolivia. Y aquella misma tarde del 9 de octubre trasladaron el cuerpo en helicóptero hasta Vallegrande. Y ahí fue en el lavadero del hospital donde dejaron expuesto durante dos días el cadáver del Che para que cientos de personas pasaran y comprobaran que era verdad, que el Che ya era historia revolucionaria. Necesitaban testigos de que el Che estaba muerto antes de hacerlo desaparecer. Lo enterraron allí mismo, en absoluto secreto. Y los huesos del Che permanecieron escondidos durante 30 años bajo la pista de aterrizaje del aeropuerto de Valle Grande. Siguen sin estar aclarados todos los detalles de la muerte del Che Guevara. Y todavía hoy siguen apareciendo testimonios que van despejando algunas incógnitas o que contradicen las versiones oficiales. Hay muchas preguntas y respuestas. ¿Por qué no quisieron entregar los restos? ¿Por qué le cortaron las manos? ¿Quién las tuvo? ¿Dónde están? En los años 90 empezaron a aparecer algunas piezas del puzle, pero el puzle no está completo.
Host 2 (possibly Carla)
Bueno, pues sigamos un orden en esta historia a ver si lo conseguimos aclarar un poco. Lo primero es por qué asesinan al Che en Bolivia, o sea, ¿Qué hacía este hombre?
Host 1 (possibly Nieves)
Bueno, intentaba extender, ya se sabe, su revolución socialista por allí con su guerrilla. Si el Che Guevara no estaba guerreando, no estaba a gusto. Cuba se le quedó pequeño y por eso buscó otros lares donde revolucionarse. Pero en Bolivia no encontró el apoyo esperado entre el campesinado y el ejército boliviano lo acorraló a él y a unos cuantos de sus hombres. Claro, quizás la detención hubiera sido suficiente, desarticular la guerrilla. Pero no, presidía la República de Bolivia René Barrientos. Ya lo ha mencionado Paco Ibáñez en su canción sobre los versos de Nicolás Guillén. Bueno, pues Barrientos estaba a las órdenes de Estados Unidos. Barrientos llamó al presidente yankee a Lyndon B. Johnson y le he trincado el Che, ¿Qué hago? Y Johnson, según unos le deshazte de él. Según otros le no lo mates, pero vete tú a saber. Como el asesinato a sangre fría iba a ser difícil de justificar internacionalmente, hicieron creer que el Che y sus hombres habían caído en una refriega entre la guerrilla y el ejército. Por eso los asesinan en un sitio, pero se los llevan a otro y que fueran impactos de bala, como si hubiera sido en una refriega. Después de exponer el cadáver para que todo el mundo lo viera, ahí estaban campesinos, por ahí pasaron campesinos, agentes de la CIA, reporteros gráficos. Pues de repente el Che desapareció porque llegó, sí es que llegó, a oídas del gobierno boliviano que iba hacia allí una delegación de derechos humanos, porque sabían que se había cometido una ejecución ilegal sin juicio y con torturas por el medio.
Host 2 (possibly Carla)
Ya, pero ¿Cómo justificaron esa desaparición entonces? Quiero decir, en algún sitio tendrían que haberlo enterrado.
Host 1 (possibly Nieves)
Sí, claro. La versión oficial que se dio al mundo es que había sido incinerado. Qué nos dijeron que hicieron con Bin Laden, Que fue arrojado al mar desde un portaaviones al norte del Mar Arábigo. Pues vale, pues habrá que creérselo, ¿O no? Pues con el Che pasó lo mismo. Si decían que lo habían incinerado y sus cenizas aventadas, nadie lo buscaría. Aunque la mentira no coló del todo, como no ha colado del todo la de Bin Laden. Y muchos siguieron preguntándose durante 30 años dónde demonios habían ocultado el cadáver del Che. Sólo era una cuestión de tiempo que alguien se fuera de la boca. Y ese alguien fue el general Mario Vargas, que cantó todo en 1995 fue uno de los militares que participó en el asesinato y contó que cuando les entraron las prisas por deshacerse del Che, porque se pusieron nerviosos, intentaron incinerarlo, es cierto, pero lo hicieron fatal. El horno donde lo hicieron era un desastre. Aquello olía a rayos. Podían levantar sospechas. Así que medio chamuscado, lo enterraron en una fosa común. Cuando fueron a buscar al Che, resultó que aparecieron varias fosas comunes. Muchas. Los soldaditos bolivianos tenían mucha práctica en hacer desaparecer a sus ejecutados. Han aparecido, Aparecieron en su momento, aunque aún faltan más. Han aparecido 40 cuerpos en fosas comunes a los lados y bajo la pista del aeropuerto de Vallegra.
Host 2 (possibly Carla)
Pero si había tantos cuerpos, ¿Lo identificaron enseguida o no?
Host 1 (possibly Nieves)
Costó costar.
Host 2 (possibly Carla)
Costaría, claro, eso seguro.
Host 1 (possibly Nieves)
Tardaron dos años en encontrar la fosa, desde que se dijo lo enterraron aquí. Pues se pusieron a buscar y aparecieron fosas. A él lo encontraron dos años después. Apareció en el 97. 1997. En la fosa del Che estaba él y había seis guerrilleros más. El Che estaba el primero en el fondo, abajo. Los que estaban allí cuentan, pero esto nunca sabes si es leyenda romántica, que cuando vieron los restos del Che abajo del todo, pues que se hizo un silencio impresionante. Supieron que era él a simple vista, porque era el único cadáver al que le faltaban las manos. Despierta, mi niño, que ya llega el Che. Dicen que es muy mal, yo no sé por qué. Dicen que es muy mal, yo no sé por qué.
Host 2 (possibly Carla)
Oye. Si, Nieves. ¿Y por qué le cortaron las manos?
Host 1 (possibly Nieves)
Pues esta pieza del puzle que me refería antes no se pudo encajar hasta el año 2005. Y para no perdernos, lo mejor es volver a octubre de 1967. Al momento del asesinato, Bolivia y Estados Unidos necesitaban demostrar al mundo, pero sobre todo a Fidel Castro, que habían matado efectivamente al Che Guevara. Pero ellos necesitaban también estar seguros de que aquel tipo era el Che. Tenían que confirmarlo. La prueba irrefutable la darían las huellas dactilares. Pero claro, ¿Quién tenía las huellas del Che para cotejarlas del original? Pues los argentinos, porque el Che era argentino. Así que Bolivia y la CIA, que trabajaban a pachas en este asunto, se pusieron en contacto con la policía argentina y allá que te Fueron tres agentes con la ficha dactiloscópica de Ernesto Guevara Lynch de la Serna, alias el Che. Se citaron todos en la embajada de Argentina en La Paz, en Bolivia, y allí llevaron a los tres policías argentinos. Esto fue tremendo. Les llevaron un bote de pintura lleno de formol con las manos del Che dentro.
Host 2 (possibly Carla)
Bueno, pero escucha. Pero no esperarían cotejar las huellas de alguien con unas manos sueltas a partir de.
Host 1 (possibly Nieves)
Eso era lo que ocurrió. Cuando les dijeron que tenían que identificar al Che Guevara mediante las huellas dactilares, nunca pudieron imaginar los argentinos que las tenían que tomar de unas manos amputadas. Ellos pensaban que iban a encontrar el cadáver del Che, iban a cotejar de un cadáver. Pero bueno, lo hicieron, lo hicieron. Confirmaron que las huellas de aquellas manos sin cuerpo eran del Che Guevara y así lo hicieron constar en el acta que se levantó. Manos sin cuerpo, Eso es lo que pone. Y cuando los policías terminaron su trabajo, Los bolivianos les ¿Os lleváis las manos? No, no, no, de eso nada. Sus órdenes sólo eran tomar huellas para compararlas con la ficha oficial, que ni en broma se quedaban con las manos. Menudo marrón, Menudo lío.
Host 2 (possibly Carla)
Oye, ¿Y dónde están?
Host 1 (possibly Nieves)
No se sabe oficial. Oficialmente no se sabe oficialmente. Se perdió su pista. Una versión extendida y publicada dice que Antonio Arguedas, o Arguedas, que no sé cómo es exactamente, lo he buscado y aparece de dos maneras distintas, era el ministro del Interior boliviano con el presidente Barrientos. Dicen que este fue el que entregó personalmente las manos y una copia del diario del Che a Fidel Castro. Pero Fidel nunca confirmó haberla recibido. Y como Castro tampoco es que fuera el rey de la transparencia precisamente, puede ser que la recibiera. Pero la situación era tan humillante que no lo difundió o no lo quiso, yo qué sé. No lo sé. Si es cierta esta versión, las manos estarán, se supone, con el Che en su turístico mausoleo de Santa Clara, a donde llevaron sus restos y los de sus colegas guerrilleros. Si es que era el Che, claro, porque es que hay un agente de la CIA que todavía vive, que estuvo en valle grande aquel 9 de octubre y también estuvo durante el entierro del Che, que hace un par de años dijo que Guevara no estaba enterrado en la fosa que dicen que estaba, ni con seis guerrilleros más. Según él. Según dijo, lo enterraron en la cabecera de la pista y sólo había dos cuerpos más. Así que el Che, según él, no ha aparecido todavía. El puzle sigue incompleto.
Poet or Narrator reciting verses
Aprendimos a quererte desde la histórica altura donde el sol de tu bravura.
Host 2 (possibly Carla)
Le.
Poet or Narrator reciting verses
Puso cerco a la muerte.
Singer or Chorus accompanying E
Aquí se queda la clara, la entrañable transparencia de tu querida presencia. Toma una.
Host 2 (possibly Carla)
Semana de éxitos musicales también.
Host 1 (possibly Nieves)
Sí, sí. Qué músicas. Es verdad.
Host 2 (possibly Carla)
Bueno, mañana más. Mañana estarás con Marta, que yo tengo que salir a Girona para hacer La ventana al día siguiente, el viernes, con motivo de temporada alta de teatro. Pero te dejo en buenas manos.
Host 1 (possibly Nieves)
Pues sí, con la Comandante Marta.
Host 2 (possibly Carla)
Sí, Marta tiene manos, no como otros. Venga, un beso.
Host 1 (possibly Nieves)
Un beso, Carlas. Gracias.
Host 2 (possibly Carla)
Chao.
Host 1 (possibly Nieves)
Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Singer or Chorus accompanying E
Presencia.
Poet or Narrator reciting verses
Vienes quemando la brisa con soles de primavera. Para plantar la bandera, pon la luz de tu sonrisa.
Singer or Chorus accompanying E
Aquí se queda la clara, la entrañable transparencia de tu querida presencia. Comandante.
Poet or Narrator reciting verses
Tu amor revolucionario te conduce a nueva empresa donde esperan la firmeza de tu brazo libertario.
Singer or Chorus accompanying E
Aquí se queda la clara, la entrañable intransparencia de tu querida Presencia. Comandante, llegue.
Host 1 (possibly Nieves)
Para.
Poet or Narrator reciting verses
Seguiremos adelante como junto a ti seguimos y con Fidel te decimos hasta siempre. Comandante.
Singer or Chorus accompanying E
Aquí se queda la clara, la entrañable transparencia de tu querida presencia. Comandante, llegue. Borra.
Pacific Source Health Plan Advertiser
Today we're going to talk about deep breathing something we all need to do. More of especially when you're getting ready to call your health plan and deal with one of those automated phone trees. You know how it feels to get into an endless phone loop when you just have a simple question that could take two minutes or less. ¿And then, pretty soon, you've lost your sin Shouldn't your Health Plan help you reduce stress? That's why you'll talk to a real person when you choose. Pacific Source Health Plan. Tranquil Tranquility.
Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (with Carla)
Episode Date: October 9, 2024
Episode Theme: The execution of Ernesto "Che" Guevara in Bolivia: the circumstances, legacy, and lingering mysteries surrounding his death and the fate of his remains.
In this episode of Todo Concostrina, Nieves Concostrina, with co-host Carla, delves into the dramatic final days of Che Guevara, analyzing the execution that transformed him into a revolutionary icon and exploring the mysteries around his burial and the famous disappearance of his hands. The episode stands out for its witty, irreverent tone while rigorously dissecting historical details and challenging official narratives.
Main Point: The episode opens by highlighting how Che Guevara's image, taken by Alberto Korda in 1960, became the most reproduced portrait in history, symbolizing revolution and resistance far beyond his lifetime.
Che’s Demise: Contrasts the romanticized image with the reality of his death – executed in Bolivia and quickly transformed into a martyr figure.
Faked Cremation: Authorities claimed Che was cremated and his ashes dispersed, but this was quickly doubted.
Secret Burial & Discovery Decades Later: General Mario Vargas revealed in 1995 that Che had been hastily and poorly buried in a mass grave near Vallegrande’s airstrip.
Why Cut Off the Hands? To prove to Fidel Castro and the world that Che was truly dead—they took his hands to verify fingerprints with Argentine police records.
Where Are the Hands Today?
True to Nieves Concostrina’s trademark approach, the episode mixes clear-eyed historical rigor with irony and dry humor, especially when debunking official stories or reflecting on the absurdities of secrecy and myth-making surrounding Che’s legacy.
This rich, engaging episode of Todo Concostrina offers both seasoned historians and casual listeners fresh insight into the strange saga of Che Guevara's death. Through sharp storytelling and pointed skepticism, it invites reflection on how myths are built—not only by revolutionaries, but by those who try to erase them.