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A
Allá donde haya un muerto célebre con una peripecia póstuma peculiar, sin mamandurrias misteriosas ni fantasías paranormales, allí estará polvo. Eres mi podcast en Podimo. Para escucharlo no tienes más que seguir el link en la descripción del episodio. Ser podcast. Estás escuchando Acontece, que no es poco. Y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta. Un podcast de historia para conocer, para entretenerse, para criticar, para cotillear y para lo que se tercie. Que disfrutes del episodio.
B
Hola, Nieves. Buenas tardes.
A
Buenas tardes, Carlas. ¿Qué tal?
B
¿Qué tal? Bien, muy bien.
A
Yo también. Muy bien. Yo también.
B
Estaba pensando que lo hemos repetido otras veces, pero yo voy a insistir una vez más. No hay mejor manera de conocer a un país que repasando su historia. Cualquier país, el que sea, da igual. Si se busca bien, ahí suelen estar las claves para entender muchas cosas. Y es preferible eso a dejarse llevar por prejuicios, por estereotipos o directamente por mentiras. Hoy vamos a bucear en el pasado de Rusia, el país invasor, el país agresor, ahora que estamos hablando tanto esta semana de la guerra de Ucrania, pero con una historia, bueno, la historia eterna de los de arriba y los de abajo, que explica, al menos en parte, cómo es esa sociedad, de dónde viene y cómo los militares han jugado alguna vez papeles muy distintos al que tienen hoy en esta guerra ordenada por Putin.
A
Es verdad, sí, porque cosas como las que vamos a contar y hechos del día como el que vamos a contar, pues son de esas cosas que te sirven para reconcil. Con esa institución que hace muchas cosas buenas, pero cuando las hace malas es que las hace tan malamente mal que se les pierde el cariño de un minuto para el siguiente. Y son los ejércitos, los militares de cualquier país, da igual. Y hacen, es cierto, hacen muchísimas cosas bien. Tenemos que recordar con la dictadura portuguesa acabaron los militares en el 74 con su revolución de los claveles. En España, los miembros de la Unión Militar Democrática, la UMD, se jugaron ser fusilados por Franco por intentar hacer de España un país democrático y constitucional. Qué locos. Y luego está la UME, también tan traída y llevada a la Unidad Militar de Emergencia, esa que al Partido Popular no le gusta nada. Les tiene una manía, al menos antes, no sé. Ahora creo que ya mejor Zapatero. Qué idiotez esto de la UME le decían qué derroche más en Turquía, lo que han hecho en Turquía y en las inundaciones y en los incendios forestales. Y ahora la UME, felicitan a la UME, pero madre mía la turra que dieron contra la UME. Había. Habría que oírlo. Y en Rusia, en la Rusia zarista, aunque parezca increíble, también hubo militares con corazón. Y esto es curioso porque cuando se menciona la revolución rusa, todo el mundo, innegable, se va de inmediato a la revolución de octubre de 1917, a la bolchevique, a la revolución de Lenin, la de los comunistas, pero poco se habla de la primera revolución rusa, la de los militares contra el zar para acabar con la servidumbre de los rusos y para dar al país una constitución liberal, que también estos eran muy locos, por supuesto, fueron aplastados, porque siempre hay más militares del lado del malo que del pueblo. Y es una pena que la mayoría de aquellos militares que se levantaron contra el zar y en defensa de los rusos no pudieran ver que al final lo consiguieron. El 19 de febrero de 1861 la servidumbre en Rusia fue por fin abolida y esa fue la principal reivindicación que llevó a los militares a levantarse contra el zar y en defensa de los ciudadanos, que insisto, esto es muy extraño en un ejército. Eso es lo que se conoce como la primera revolución rusa. ¿Qué era eso además de la servidumbre? Bueno, pues dicho a las claras, esclavismo.
B
Bueno, pero ya que lo has dicho, a ver, lo primero sería conocer en qué consistía esto de la servidumbre en Rusia. Has dicho esclavismo, vale, pero necesitamos contexto, como siempre.
A
Sí, sí, vamos a ver, los rusos han sido uno de los pueblos más sometidos, que les tenemos manía en general por estas cosas que hacen y tal que hacen sus dirigentes, pero los rusos han sido de los más sometidos, maltratados, masacrados y humillados por sus dirigentes, por sus reyes, por sus. Por sus césares, que son los zares. Césares, zares. Y cuando los ciudadanos llevan siglos sometidos, aceptan lo que son sin plantearse nada más, porque las cosas son como son y ya está, son así. Y Rusia se dividía desde siempre en siervos y en nobles, o sea, el 80% de los rusos estaba al servicio.
B
Del 20% de los de arriba y los de abajo.
A
Exactamente, lo que pasa es que ese 20% era el que tenía las tierras, el poder, el dinero y al ejército de su parte. Cuando un noble tenía unas tierras, todos los rusos que vivían en esas tierras eran sus siervos. Y esa pobre gente solo sobrevivía como podía. Pero a veces los campesinos, dependiendo, o el artesano o el comerciante, dependiendo del trato del señor, lo que hacían era hacer el petate y marcharse a otras tierras. Escapaban del hambre, escapaban del maltrato. Y ese era un serio problema para el señor, que se le escaparan los siervos. Por eso hubo que regularizar, reglamentar la servidumbre en Rusia. Eso se hizo a mediados del siglo XVII, mil seiscientos y pico, y la reglamentación consistía en que los campesinos, los pequeños comerciantes y los artesanos rusos y todos sus descendientes, que esto es muy gordo, porque no había forma de librarse nunca de la servidumbre, quedaban obligados toda esta gente, a no moverse nunca de las tierras de sus señores terratenientes.
B
No podían salir.
A
No podían salir, no podían moverse de ahí. Era una ley muy tramposa, por supuesto, porque por un lado obligaba al noble a reconocer que sus siervos eran hombres libres, pero sin salir de donde el señor dijera. Esto es lo mismo que si te encierran en una celda y te dentro de la celda eres libre de moverte por donde quieras, del catre al váter y del váter al catre, ahí a tu libre albedrío. Y también se reconocía que el siervo era dueño de sus enseres, o sea, que si tenían un puchero en casa para hacerse un caldero, oye, pues mira que el puchero era propiedad del siervo. Qué detalle.
B
Enorme detalle. Oye, ¿Y en qué momento y por qué unos militares deciden, bueno, pretenden abolir la servidumbre? Algo pasaría, algo ocurriría, algo especial. Porque si esto lleva tanto tiempo pasando.
A
Que sí pasó, pasó Napoleón, que es el que pasa. Fíjate qué tontería. Napoleón a veces pasaba para mal y a veces pasaba para bien. Y mira, en España abolió la Inquisición, aunque luego volvió a ponerlo en más tuerzo, y en Rusia acabó provocando, aunque fuera sin querer, que se aboliera la servidumbre. Pasó lo cuando Napoleón invadió Rusia, estamos hablando de 1812, aquello fue un absoluto fracaso, gracias a la acción de los siervos de la servidumbre, el campesinado, los rusos siervos jugaron un papel crucial para expulsar a las tropas napoleónicas. Este detallito, cuando ya echaron a Napoleón, no lo pasaron por alto los militares más liberales ni los aristócratas intelectuales, que no es que fueran mayoría, pero decidieron movilizarse, porque si no llega a ser por los campesinos, por los siervos, a Napoleón no lo echan de Rusia ni con agua caliente. Aquellos militares e intelectuales nobles querían reclamar un par de reformas al zar, pedían una constitución liberal y la abolición de la servidumbre, que dejaran esos hombres ser libres previamente, lógico, había que establecer un parlamento nacional que transformara a Rusia en una monarquía constitucional. Y ya estamos otra vez con las tonterías y los pastiches absurdos de juntar a reyes o azares con constituciones y con parlamentos que son agua y aceite, que esto no encaja. No hay nadie más antidemócrata que un tipo que ostenta el poder por derecho de nacimiento. Eso no cuadra, o sea que si los militares esperaban que el zar aceptara una constitución y un parlamento y la renuncia a la servidumbre, pues iban listos. Hace falta ser muy pavo.
C
Take me as I am, take my life I will give it all I would sacrifice Don't tell me it's not worth fighting for, I can't help it, there's nothing I want.
B
Por lo que has dicho hace un momento me huelo cuál es o cuál fue el final de la historia. Pero este grupo de militares, no sé si eran muchos o pocos, pero estos militares llegaron a poder proponer, ni que fuera eso, alguna de las reformas, o ni se los dejaron.
A
A ver, al principio solo se organizaron, ahora vemos los que eran, pero al principio sólo se organizaron a ver cómo lo hacían, porque los conspiradores, por llamarlo de alguna manera, entre ellos no estaban de acuerdo en todo esto, reorganizarse y empezar a pelearse primero entre ellos. Unos querían ir por las bravas y otros querían esperar a que llegara un zar más progre. Los que apostaban por dejarse de mamandurrias, de negociaciones e instaurar directamente la república decí pero vamos a ver, o esto lo hacemos de un golpe y de un tajo, como han hecho los franceses con su revolución.
B
Eran el referente entonces, o no vamos.
A
A ninguna parte, vamos a andar a tropezones. Y los de la negociación decí hombre, vamos a ver si esperamos a que se muera Alejandro I, que era el zar que había, le toca ser zar a su hermano Constantino, que es que es un tipo reformista, un tío majete, tiene un talante negociador, seguro que con este las cosas irían bien. Bueno, pues en esta discusión de si lo hacían por las buenas o por las malas, se tiraron cuatro años. Guillotinamos, no guillotinamos hasta que, mira tú, el zar Alejandro I se muere de repente en Crimea, que esta es otra historia que tiene el zar Alejandro I, porque fue a morirse y desapareció el cadáver y no ha vuelto a aparecer. No se sabe dónde está el zar. Sí, sí, lo de Alejandro I.
B
¿Y hay alguna teoría o no?
A
Hay una teoría muy curiosa, que ahora hace poco tal, pero es alucinante. Pero es el único cuerpo de zar que ha desaparecido. Bueno, pues los ilusos. Se muere el zar Alejandro I y los ilusos, esperanzados en la negociación que esperaban tener de su lado al nuevo zar, se encuentran con que este hombre había renunciado en secreto y hacía tres años al trono de Rusia en favor de otro hermano que se llamaba Nicolás, que era todo lo contrario, era un reaccionario, era un border, un paranoico. Y entonces los que querían ir por las bravas, los que querían guillotinar. ¿Lo veis, panolis? ¿Lo veis? Llevamos cuatro años haciendo el primo, porque con el nuevo zar no hay nada que negociar. Y así fue como En diciembre de 1825 se produce la primera revolución rusa y por eso se la conoce como la revolución Decembrista de diciembre, el día de la proclamación de Nicolás I, el hermano malo, para entendernos. Cuando el ejército tenía que jurar lealtad al nuevo zar, los mandos que encabezaban la revolución decembrista dicen que nanai, que no jura lealtad, que ese salto en la sucesión del trono de Constantino a Nicolás, que era muy raro, era ilegal y que se había ocultado a la población. No queremos a Nico, queremos a Tino, decían. Y allí, en la plaza del Senado de San Petersburgo se concentran, por eso preguntabas que si eran muchos o pocos, se concentraron 3.000 soldados decembristas apoyados por muchos civiles y esperando los pobreticos que otros soldados se unieran. Un frío que hacía todo hielo y nieve, el río Neva congelado y en estas que el nuevo zar dice pues os vais a enterar y ordena rodear a los revoltosos con toda la caballería.
B
Eso huele a masacre directamente en pleno San Petersburgo. ¿Llegaron a unirse más militares a los sublevados o se quedaron esos tres mil solo? ¿No se unió nadie más?
A
No se unieron. Menuda idiotez. Esto para la mayoría de los militares, la Constitución, el Parlamento. Chorradas, chorradas. Si tiene que haber siervos, oye, que los haya. Y si hay que fusilar a los ciudadanos, se les fusila. Como dijo el general Francisco Beca, es al que le pagamos la pensión y quería fusilar a 26 millones de españoles. Pues eso. Lo que pasa es que los militares leales al zar al principio hicieron un poquito el ridículo, porque el zar se cortó un poco. Y si empiezo el día de mi proclamación matando rusos, pues lo mismo me pillan manía. Que cargue solo la caballería, pero a mamporros para que se disuelva. Unos cuantos golpes, pero todo el adoquinado estaba helado. Los caballos resbalando, los soldados cayéndose. Y dijeron los militares leales al zar, mira, a la porra las contemplaciones a cañonazos. Aquello provocó un caos en la plaza de San Petersburgo. La gente huyendo en todas direcciones, cayendo a las aguas heladas del río Neva. El que no murió congelado murió ahogado. En total 1300 muertos en un rato. 900 de ellos civiles según la policía. 80 muertos. Así acabó la revolución decembrista de 1825, la primera revolución rusa. Y no eran bolcheviques, eran militares de los guays. Hubo que esperar casi 40 años para ver la servidumbre abolida todavía.
B
¿Y qué fue de los conspiradores, Nieves?
A
Pues cinco decembristas fueron ejecutados. Otros 121 fueron despojados de todo, condenados a trabajos forzados en Siberia. Uno de los que sobrevivió a Siberia era un general liberal, primo de León Tolstoy, que fue el que le inspiró a uno de los principales personajes de la novela Guerra y paz. Y contó que el día que con 72 años recibió la noticia de que aquel 19 de febrero de 1861 quedaba abolida la esclavitud en Rusia, rompió a llorar porque fue el día más feliz de su vida. Siempre se sintió orgulloso, dijo, de haber intentado hacer algo por el pueblo liberándolo de la tiranía.
B
Un pedazo de historia.
A
Bueno, Es bonita.
B
Sí, ya lo creo. Mañana más nieves. Un beso.
A
Un beso, Carla.
B
Adiós.
A
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Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Episode Date: February 20, 2023
In this episode, host Nieves Concostrina and co-host Carlas take a deep dive into a lesser-known chapter of Russian history: the abolition of serfdom, focusing on the failed Decembrist uprising of 1825 and the eventual end of Russian servitude in 1861. The conversation explores how military figures, often viewed as instruments of oppression, sometimes took up the cause of justice and reform. Through their trademark witty and critical style, Nieves reshapes our understanding of Russian society—tracing the enduring divide between rulers and the ruled, and examining how the actions of the past echo in the present.
On Russian serfdom:
"Es lo mismo que si te encierran en una celda... eres libre de moverte del catre al váter y del váter al catre, a tu libre albedrío”
(Nieves, [06:23])
On the hopeful conspirators:
"Hace falta ser muy pavo... si los militares esperaban que el zar aceptara una constitución y la renuncia a la servidumbre, pues iban listos"
(Nieves, [08:48])
On the Decembrist defeat:
"El que no murió congelado murió ahogado... así acabó la revolución decembrista. Y no eran bolcheviques, eran militares de los guays"
(Nieves, [13:25])
On personal legacy:
“Siempre se sintió orgulloso, dijo, de haber intentado hacer algo por el pueblo liberándolo de la tiranía”
(Nieves, about the Decembrist survivor and Tolstoy's cousin, [14:47])
Nieves Concostrina brings her characteristic blend of sharp critique, irreverence, and personal warmth, demystifying complex history with colorful metaphors and an approachable, sometimes sarcastic, tone. The conversation is entertaining yet rich, designed to make listeners both laugh and reflect.
For history buffs and newcomers alike, this episode offers a brisk, insightful look at a pivotal but often overlooked moment in Russian history—one that shaped not only Russia, but also our understanding of power, reform, and the recurring struggle between those above and below.