
Loading summary
A
Ser podcast.
B
Hola Nieves, buenas tardes.
A
Hola, Carla. Buenas tardes.
B
Aquí estamos otra vez hoy en nuestro paseo diario por la historia. Hoy me da un poco de rabia esto que vamos a hablar. Ya aviso. Hoy vamos a conocer a un personaje de los muchos que a lo largo de la historia han hecho la vida imposible todo lo que han podido a las personas homosexuales. Es esa cosa absurda del perro del hortelano que ni come ni deja comer. Tú haz lo que quieras. Cualquiera puede ser heterosexual, homosexual, bisexual, célibe. Le puede gustar el sexo de una forma o de otra. Arriba, abajo, de lado, el salto, el tigre. Si no pasa nada, coño, cada uno que arre con lo suyo y que lo disfrute o no, lo que quiera. Pues no se trata de imponer a los demás. Pero además hoy tenemos un nombre propio concreto. ¿De quién hablamos, Nieves?
A
Hablamos de Anita Bryan. Tenía ganas. Yo no sé si tú habías oído hablar de ella. Es una señora. Yo creo que cuando hablemos te va a sonar de algo porque hubo mucho pollo con esta mujer. Es una señora que se murió a mediados de diciembre. Quizás la activista homófoba más famosa de Estados Unidos. Mala persona, me quedo cortado. Y por eso no vamos a observar esa estúpida norma que yo no sé quién se inventó, que dice que de los muertos no se habla mal. ¿Por qué? Yo qué sé. Pues un imbécil es un imbécil. Vivo o muerto. Anita Bryan era un imbécil. Era una fanática católica que hizo muchísimo daño con su intolerancia y que ya está a dos metros bajo tierra. Y como en este mes de enero también ha habido malas noticias relacionadas con la homofobia y los curas delincuentes que quieren aplicar terapias de conversión. Y esto no olvidemos, esto es un delito y son unos delincuentes directamente. Pues yo querría hablar de Anita Bryant y su campaña de odio contra los gays. Ay, sé que guays está castellanizado, que se puede decir guy, pero es que no me sale.
B
A mí me sale también gay.
A
Bueno, su campaña de odio contra los gays en los años 70 fue la misma época en la que el activista Harvey Mill luchaba desde la política por los derechos de los homosexuales. Cuanto más derechos lograban los gays en Florida o en California, concretamente en San Francisco, donde había una comunidad mayor, más violentos, más intolerantes se volvían los cristianos. Y estos estaban sobre todo encabezados por la católica Anita Bryant. Y como se ha muerto, pues yo quiero hablar mal de ella. También ha habido este mes una. No noticia, yo creo, pero ha salido en algunos sitios. Algunos medios han pretendido hacerla pasar por. Yo no entiendo por qué se da bulo no pábulo a estas cosas. Que es que ha sorprendido a algunos porque un cura de Segovia se negó a darle la galletita a dos parejas de gays. Pues pues, hijo, claro, si la multinacional no acepta gays, pues ya tienen ellos los armarios repletos. Y la Biblia, La Biblia, ojo, Levítico 20 13 dice que hay que matar al hombre que se acueste con hombre. Yo no sé qué pintan los gays pidiendo que les den unas hostias. ¿En fin, o no? Lo mismo habría que dárselas.
C
For five long years I thought you were my man but I find my love I'm just a link in your chain Yeah, got me where you want me I ain't nothing but your food You treating me Oh, you treating me.
B
Oye, antes de meternos en profundidad con la biografía de esta señora de Anita Bryant, ¿Por qué en San Francisco ha habido? ¿Bueno, ha habido desde entonces o había una mayor comunidad de gays?
A
Sí, es curioso. Pues tiene que ver. Era un sitio que se consideraba más libre, pero aumentó mucho con la Segunda Guerra Mundial, porque en San Francisco estaba for mason, que era. Sigue estando, aunque ya no tiene esa utilidad, que era el mayor puerto de embarque hacia el Pacífico. Por allí pasaron casi dos millones de soldados. San Francisco era la última ciudad que veían cuando se iban y la primera que veían cuando volvían. Al final de la guerra, en 1945, las Fuerzas Armadas iniciaron los canallas una despiadada purga. Expulsaron del ejército a todos los que pudieron identificar como gays. Los mismos soldados que se habían estado jugando la vida por su país y que habían defendido la banderita, ahora eran repudiados por el país al que defendieron y por el ejército al que se alistaron. En San Francisco había un hospital militar a donde el ejército estuvo enviando a los soldados homosexuales expulsados para que los curaran, evidentemente. Ya, claro, es que no había nada de lo que curarse porque no estaban enfermos. Pero claro, esa gente, cuando salieron del hospital, que ya se cerró, salieron tan sanos como habían entrado, pero mucho más cabreados. Pues muchos decidieron quedarse a vivir en la ciudad. Además es que habían quedado señalados cómo volvían con el marchamo de homosexual a su pueblo de Arkansas, de la América profunda, de Oklahoma, de Tennessee o de alguno de los nueve estados de ese cinturón bíblico que llaman, que es el que le ha dado la victoria a Trump. No podían, decidieron quedarse por la zona y bueno, fueron haciendo comunidad. Por eso pudieron movilizarse mejor contra campañas homófobas de sectas cristianas que la liaron parda en todo el país con el lema Salvemos a nuestros hijos, nos llamaban. Eran como los odiadores de Hazte Oír y la fanática esta de Valladolid, Polonia Castellanos, la que rima con abogados cristianos y también rima con otra cosa mejor.
B
Bueno, y supongo que en esos grupos estaría Anita Brian, ¿No? Por cierto, ¿De qué querían salvar a sus hijos? Imagínate, de los homosexuales.
A
Claro, ese era el plan. Porque decía ella, fíjate, es tremendo como los homosexuales no pueden reproducirse, decía ella, además de imbécil, ignorante. Se dedicaban a reclutar niños y niñas para la causa homosexual. Es decir, los cristianos decían que los maestros y maestras gays utilizaban su trabajo en los colegios para convencer a sus alumnos de que se hicieran homosexuales. Están enfermos de verdad. Esta campaña la puso en marcha Anita Bryant en el condado de Miami Dade. Está claro que los católicos miraban en dirección errónea a los niños. Sí hay que salvarlos de alguien, ya se sabe que es de los curas. Anita Bryant era una mujer guapa, fue Miss Oklahoma, muy famosa en Estados Unidos porque era cantante pop que tuvo algún éxito, letras muy moñas a más no poder. Cantó. Fue una de las. Cantó el himno en una Super Bowl, salía en la tele, se manejaba muy bien ante las cámaras, era portavoz e imagen de la Asociación de Cítricos de Florida. Su cara estaba en los anuncios de zumo de naranja por todo el país, o sea, una mujer que tenía tirón. Por eso cuando pone en marcha la campañ salvemos a nuestros hijos, provoca una cruzada desquiciada contra los homosexuales. Y por supuesto, sembró la histeria entre los padres. Y como sigue ocurriendo, los bulos calaron. Porque hay una parte importante de la ciudadanía, desde mi punto de vista, absolutamente insensata, que presume de estar desinformada y no entender de política. Esos son los fáciles de pastorear.
B
A ver, rasquemos. Vamos a rascar un poquito más. Esta campaña de odio, la de Salvemos a nuestros hijos, ¿La comenzaría para algo en concreto? ¿Sucedió algo que desatara las iras de estos?
A
Pues pasa lo de siempre, que no respetan. ¿Que es que no respetan? Lo que les desató es que a principios de 1977, en el condado de Miami Dade se aprobó una ordenanza que prohibía la discriminación de las personas homosexuales. Por fin se aprobó eso. Simplemente se impedía que los discriminaran. La católica Anita, a la cabeza de su secta, y de otras cristianas que se sumaron, protestaron porque, abro comillas, la ordenanza aprueba la inmoralidad y discrimina el derecho de mis hijos a crecer en una comunidad sana y decente. Eso dijo. Ahí empezó a ser considerada, como la llamaron en todo el país, una celebridad cristiana. Pero lo que más cabreó a los cristianos fue el efecto contagio de esa norma y que varios estados del país y otras ciudades empezaron a probar leyes antidiscriminación, o sea que los canáticos, los.
B
Católicos fanáticos, sería un palabro. La mezcla de catolicismo y fanatismo, cómo lo he llamado, Canáticos.
A
Bueno, pues los fanáticos católicos, como Anita Bryant, los que van a las hechicerías dominicales a murmurar eso de que hay que amar al prójimo, exigían que el homosexual guardara silencio. Si lo eran, que lo fueran, pero que no dijeran que eran homosexuales, porque entonces debía existir el derecho a despedirlos. Y así es como empieza la cruzada contra los gays. Cada derecho que conseguían los cristianos, a por ellos. Con bulos, con mentiras.
B
¿Pero ya sé que era otro tiempo, pero tanto poder tenía un movimiento civil? ¿Un simple movimiento civil?
A
Sí, hombre, pues mira, es que si el odio lo distribuye una persona con proyección social, hay respuesta y es peligroso. Ahí hemos tenido a Miguel Bosé, que tiene el cerebro hecho agua, que sus conocimientos en epidemiología y en todo en general están bajo cero, pero puede convencer a alguien de que no se debe vacunar, como canta Bandido. Y Sevilla. Y Mel Gibson, que también la ha liado.
B
Sí, sí, sí, lo comentamos el otro.
A
Día aquí en la Claro. Pues eso ocurría con Anita Bryant, que abría la boca y como era muy católica, los de sus estas la seguían. Pero hubo alguien que un año después quiso aprovechar el tirón de esta señora y vio una oportunidad para trasladar el odio contra los homosexuales también al terreno político fue el senador republicano John Briggs en 1978. Y este hombre propuso un referéndum en el estado de California para votar lo que se llamó su Proposición 6, también conocida como iniciativa BRIG y dirigida contra maestros y maestras. En concreto venía a decir más o menos que a los profesores homosexuales no se les podía notar o de lo contrario serían incapacitados para la enseñanza y los heterosexuales que los defendieran sufrirían idénticas represalias. La campaña para este referéndum estaba asentada en bulos y en datos falsos. Mentiras como por ejemplo que entre el 20 y el 30 por ciento de profesores y profesoras de Los Ángeles eran homosexuales y que todos ellos eran abusadores incipientes de menores. Todo era mentira. Fíjate que esclarecedor que con datos oficiales en la mano, y estos sí son oficiales, se pueda afirmar que sólo en 2018 se hicieron públicos en San Francisco los nombres de 265 curas pederastas. Eso es oficial. Y que las diócesis estadounidenses de la secta católica ya han reconocido tener confirmados desde el año 1950 hasta 2017 a 7.000 curas abusadores de niños. 7.000. Bueno, las fiscalías de los distintos estados, sin embargo dicen que esta cifra no es cierta. Dicen que como mínimo son 11.000, o sea que los violadores de niños son sobre todo curas, no maestros.
B
Oye Nieves, no nos demos de cabeza contra el muro. No nos olvidemos del referéndum. ¿Cuál fue el resultado de la votación de esta iniciativa BRICS?
A
¿Perdieron los cristianos?
B
Perdieron.
A
Perdieron los malos. Perdió Briggs. Pese a que distribuyó mentiras como que la homosexualidad era peor que el comunismo porque se propagaba como un cáncer por la sociedad y conducía a la destrucción de civilizaciones, este ser despreciable también pudriéndose a dos metros bajo tierra desde 2020 consiguió con todo y con eso arrastrar a 2,8 millones de californianos que votaron a favor de su propuesta, el 41% del total de votos. Aún así, los buenos sacaron una ventaja de 1.100.000 votos y la iniciativa Briggs no prosperó. El Partido Republicano además se le volvió en contra porque tienen un montón de gays entre sus filas. Y si contamos los gays desorientados que pertenecen a la misma secta que los califica como pecadores inmorales. Aquí la calculadora nos revienta. Y respecto a Anita Bryant, además de llevarse un tartazo de crema de plátano durante una rueda de prensa televisada, que las imágenes son para verlas, recomiendo buscarlas en Google porque es una maravilla. Además de ser despedida como imagen de los cítricos de Florida porque sólo consiguió un boicot nacional al zumo de naranja, además de haberse divorciado y cosechar odio de los suyos, porque eso era pecado, claro. Además de todo esto, su nieta Sara green anunció en 2021 que se casaba con su novia. Así que Anita Bryant se habrá ido rabiando a la tumba y a estas alturas supongo que ya habrá descubierto que ni cielo, ni dios, ni leche, ni nada de nada.
B
Aquí lo dejamos, Nieves, mañana más. Venga, ánimo. Un beso.
A
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Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (with Carla)
Episode Date: January 28, 2025
Theme: The life, activism, and infamous legacy of Anita Bryant, the American pop singer turned radical Christian activist who spearheaded a notorious homophobic campaign in the 1970s United States.
In this episode, Nieves Concostrina delivers her signature irreverent and historical perspective on Anita Bryant, a key figure in the history of homophobic activism in the United States. The show contextualizes Bryant’s crusade against gay rights within the broader American culture wars of the 1970s, comparing her to contemporary religious fundamentalists and dissecting the political and social consequences of her campaign "Save Our Children." Peppered with dark humor, sharp criticism, and vivid storytelling, the episode not only recounts Bryant’s actions but also highlights resistance and eventual setbacks for her movement.
Nieves Concostrina maintains her trademark blend of biting satire, directness, and historical rigor, using humor, parody, and caustic critique to expose the dangers and absurdities of homophobic activism. The language is unapologetically colloquial and critical, mixing historical analysis with personal commentary and pop culture references.
In summary:
This episode stands as a sharp, irreverent chronicle of Anita Bryant’s campaign of hate, how it was enabled by mass media and religious conservatism, and how it ultimately backfired—both publicly and, fittingly, within her own family legacy.