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A
Esto es Acontece que no es poco. Y yo soy Nieves con costrina, la que te lo cuenta en cuanto te descuides. Cada fecha esconde grandes historias, minúsculas o no. A veces guarda pequeñas historias con mayúsculas. Aquí te dejo escuchando una.
B
Estaba pensando que. Nieves. Nieves. Buenas tardes.
A
Hola, buenas tardes.
B
Es un poco. Un poco bastante directora de casting también, porque ella selecciona cada día los personajes que se asoman a este Acontece que no es poco. Hay que hacer méritos. Tanto muerto, pero bueno, ¿Méritos o deméritos? Bueno, hoy, de hecho, nuestro paseo diario por la historia nos va a acercar una figura muy, muy destacada en la lista mundial de los grandes dictadores, de los peores, de los más sanguinarios. Bueno, y nos acerca también al universo literario, porque hay un libro maravilloso que le retrata a la perfección. El libro se titula La fiesta del chivo. El dictador es. Era Trujillo. Y la persona que va a contarlo todo es como siempre, nuestra Nieve con Ghostrina. Ala, ya está todo el mundo presentado.
A
Yo no sé si alguien se acordará de este hombre, este sanguinario. Va, yo lo recuerdo. Evidentemente no lo conocí porque era pequeña, pero bueno, en fin. Se llamaba Rafael Leónidas Trujillo. Fue un tirano, un asesino.
B
Llamaban el Chapitas.
A
A este Chapita le llamaban el Chapita porque no hacía más que ponerse. Le encantaba concederse medallas a sí mismo. Era el presidente que ensangrentó República Dominicana y que gobernó a golpe de machete y torturas durante 30 años. Todo lo malo, todo lo malo que se diga de este tipo de Trujillo. Aquí en España, sin embargo, fue muy bien recibido por Franco, porque eran muy colegas los dos simpatizaron con Hitler. Y también fue muy bien recibido cuando ya era cadáver, por supuesto, porque cuando acabó la dictadura en República Dominicana y allí no lo querían ni muerto, ¿Dónde podrían empadronarse Trujillo y su vergonzosa familia que fueran mejor acogidos que aquí, que en España? A lo que vamos es a que el 30 de mayo de 1961 al presidente dominicano Rafael Leonidas Trujillo lo cosieron a balazos entre 11 hombres. Iba en su coche a visitar a su amante, a una de sus tropecientas amantes, cuando lo emboscaron y le metieron 60 balas en el cuerpo. Pero el tío todavía intentó huir pistola en mano, disparando como podía. Parecía rasputín que no había forma de matarlo. Al final, a Trujillo lo remataron en la carretera, sobre el asfalto, la noche de aquel penúltimo día de mayo. Aquel tipo al que le gustaba mucho que le llamaran El Jefe, que provocó además un culto tremendo a su personalidad que hasta cambió el nombre de la capital del país porque Santo domingo pasó a llamarse Ciudad Trujillo. Es increíble. Y hasta en las iglesias los curas les recordaban a los asistentes al teatrillo dominical que Trujillo mandaba en la tierra y Dios en el cielo. La iglesia, como siempre, otra vez del lado de los malos, de los monstruos. Al día siguiente del asesinato de Trujillo, el mundo era un lugar mejor con un tirano menos.
C
La VENTANA en ser PODCAST Rata inmunda.
D
Animal rastrero, escoria de la vida, adefesio mal hecho, infrahumano, espectro del infierno, Maldita sabandija, cuánto daño me has hecho. Alimaña, culebra ponzoñosa, desecho de la vida. Te odio y te desprecio.
B
Bueno, ya quien haya leído el libro, insisto, magnífico de Vargas Llosa, La fiesta del chivo, aparece perfectamente retratado el presidente dominicano. Y Echanove en teatro hace poco también hizo una obra. También.
A
Joder. ¿Que hacía Trujillo?
B
Era el Chivo.
A
Trujillo era el Chivo, efectivamente. Lo llamaban así porque era un depredador sexual. Le tenían que proveer de jovencitas vírgenes constantemente. Ni se sabe a las chiquillas que violó este canalla. Le llamaban, ya lo hemos dicho, el Chapitas. También porque se ponía medallas por todo que se imponía a sí mismo. La dictadura de Trujillo estuvo bendecida, además, no hay que olvidarlo, por la comunidad internacional. Que Trujillo matara a cuatro manos, que asesinara machetazos para no gastar munición. Lo decía así. Eso no importaba. Ríanse de Gaddafi, de Saddam Hussein, del coreano Kim Jong Un. Era tremendo lo de Trujillo. ¿Alguien esperaba que un tipo cuyo único oficio había sido el de delincuente pudiera presidir un país con cordura? Este hombre perteneció a una banda con su hermano. Falsificó cheques, asaltaban negocios, robaban en casas, robaban ganado. Estuvo en la cárcel. Era un delincuente que luego este tipo se mete al ejército. Fue ascendiendo a lo loco hasta que se metió a la guardia que creó Estados Unidos. Después arreó un golpe de Estado y se instaló en el poder. Pues nada. Y hasta entonces. Y a partir de ahí ya fue defendido por Estados Unidos de la misma manera que defendieron otras dictaduras suramericanas. Y eso, claro, al estar defendido por Estados Unidos, eso dio un baño de prestigio a la imagen internacional del país. Las torturas de los ciudadanos, las detenciones arbitrarias, el que la gente entrara en la cárcel y no se volviera a saber de ella, la masacre con los haitianos, que fue tremenda, los pisoteados derechos humanos. Todo eso le parecía muy bien al primer, sobre todo a Estados Unidos, que pudo instalar todas las empresas que quiso en territorio dominicano.
B
Bueno, de hecho, para que lo sepan los oyentes, por si no lo saben, la fecha que la ONU eligió para señalar como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra La mujer, el 25 de noviembre, es precisamente en recuerdo de uno de los asesinatos de Trujillo, el de las hermanas Mirabal.
A
Exactamente. Y otro de sus asesinatos así famosos, que más repercusión tuvieron fue el del político y profesor español Jesús Galindo. Ahí está la novela de Vázquez Montalb. A este hombre, a Galíndez, lo secuestraron en Nueva York y lo llevaron a República Dominicana para ejecutarlo. Y hasta hoy ya está, desapareció. Lo de las hermanas Mirabal fue una fecha rara, la verdad, porque fue un asesinato político, no un asesinato machista. Pero como los movimientos feministas suramericanos pillaron esa fecha para sus reivindicaciones, la ONU, cuando tuvo que buscar una fecha, también la asumió. Fueron tres asesinatos políticos que han quedado para celebrar una reivindicación un poco más social. Las tres hermanas Mirabal, las presentamos, eran Patria, Minerv y María Teresa. Eran firmes activistas, junto con sus maridos, contra el régimen del perturbado Trujillo. Acabaron en prisión, sus maridos por un lado, ellas por otro. Y unas semanas después de salir, el 25 de noviembre de 1960, cuando volvían de visitar a sus maridos, que todavía permanecían en la cárcel de Puerto Plata, la policía secreta de Trujillo las mató a palos. Las subieron a un coche después para que pareciera un accidente de tráfico. Se supo de inmediato que no. Aquel asesinato de tres mujeres fue tan salvaje, tuvo tanta repercusión, que se enturbió un poquito la imagen internacional de Trujillo. El crimen, precisamente el crimen de las hermanas Mirabal, empujó un poco más a los activistas para irse ya con más determinación a por el tirano y seis meses después lo acribillaron a balazos aquel 30 de mayo. Y aquí, tras su muerte empieza una loca historia, más que merecida por otra parte, con el cadáver del chivo Rafael Leónidas Trujillo. Este canalla tenía preparada una monumental tumba desde años antes, como hacen todos los dictadores. Se construyó una espléndida iglesia, toda una iglesia en San Cristóbal, cerca de Santo domingo, para instalar dentro su mausoleo. Era una cripta exclusiva para toda la familia. Pero solo pudo estar un rato. Hubo que sacarlo porque aquel cadáver iba a acabar en el estercolero de un momento a otro, cuando la dictadura ya tocó a su fin y la familia.
C
Tuvo que salir por pies la ventana en ser podcast.
B
Entonces llegó directamente a España la familia cargando con el cadáver. ¿Cómo hicieron?
A
No, no, fueron primero a París. Pasaron por París, se montó una muy gorda porque el hijo mayor de Trujillo, que se llamaba Rafael, pero lo llamaban Ramfis, como el sacerdote de la ópera Ida. Estos eran muy peliculeros. Ramfis fue el que decidió sacar el cadáver de su padre de Santo domingo. Lo embarcó en el lujoso yate de la familia con destino al sur de Francia. Pero a mitad de camino alguien alertó de que el féretro, además de los restos de Trujillo, llevaba un botín en lingotes de oro. El yate fue obligado a volver a República Dominicana. Se abrió el ataúd, allí seguía Trujillo, pero el oro o lo habían sacado o nunca estuvo. No se sabe, yo creo que ya lo habían sacado. Lo que sí llevaba la familia era una porrada de millones de dólares. Una salvajada. Finalmente el cadáver de Trujillo fue embarcado de nuevo, esta vez en un avión, en un DC-7 de la compañía Pan America, camino del aeropuerto de Orly, en París. Lo enterraron allí en París, en el cementerio Père Lachaise, donde desentonaba bastante porque es el cementerio con más ilustres del mundo. En París no les hizo ni pizca de gracia tener a ese sanguinario allí enterrado. La familia se vino a España a vivir aquí. La dolce vita. Fiesta, juergas, cochazos, llegaron súper forradísimos, se fueron a vivir a todo lujo a la urba esta súper guay de la moraleja. Conducían Ferraris a finales de los 60 la alta sociedad madrileña y marbelliva aplaudía su presencia por donde iban. Todo gracias a una fortuna sacada ilegalmente de República Dominicana, que era dinero producto de la corrupción. No había semana en la que los Trujillo no salieran en el Hola. En las páginas de las fotitos del ABC, en lecturas, en el Semana. Y los invitaban a fiestas y paseaban palmito. Y la verdad es que al menos la vida les ha dado unos cuantos guantazos con la mano abierta. Uno murió en la carretera de Burgos a bordo de su Ferrari, otro el año pasado en la miseria, todos arruinados. Debe ser el karma.
B
Y a Trujillo, cuándo le trajeron a.
A
España, lo trajeron de París aprovechando que el tal Ramfis cascó tras un salvaje accidente de tráfico en la carretera de Burgos. Y hay que ver, fíjate lo que son las coincidencias. El Ferrari que conducía Ramfis chocó de frente con el Jaguar de la duquesa de Alburquerque. Era otra asidua de las revistas del colorín. Fue en diciembre de 1969. Ella murió en el acto. Ramfis unos días después en el hospital. Bromas del destino, murió el día de los inocentes. Aquel accidente estuvo en el Nodo, en toda la prensa nacional, portada de revistas, porque el duque de Alburquerque, el esposo de la fallecida, era jefe de la casa del Conde de Barcelona de Juan de Borbón, el padre corrupto del delincuente Juan Carlos, el abuelito de Él Menuda se montó con aquel accidente. El hijo del dictador dominicano fue enterrado en un nicho del cementerio de la Almudena y con él quedó sepultada su buena se pensó entonces que por qué no reunir a padre e hijo. Y así se hizo. Un año Más tarde, en 1970, el tirano Rafael Leonidas Trujillo fue exhumado en París y trasladado a Madrid para ser enterrado con su hijo, no en la Almudena, que eso le parecía poca cosa, un nicho. Y por eso se construye un pedazo de panteón de mármol negro brillantoso y muy hortera en el cementerio de Mingorrubio, en El Pardo.
B
¿Pero ahí no está Franco también.
A
Ahí? Ya sabes tú, Dios cría sus pechos a los tiranos, a los sanguinarios, a los dictadores, y luego ellos van y se juntan. Ahora están juntitos, efectivamente, amojamados ahí carcomidos los dos dictadores a unos pocos metros unos de otros, los Trujillo y los Franco. Un panteón, el de los Trujillo, que la última vez que fui a verlo estaba guarro. Madre mía, con los cristales rotos. Yo no sé si habrán quitado un poco el polvo porque hace unos meses se ha muerto otro de la saga, Ramsés Trujillo, que era hijo de Ramfis, era nieto del tirano. No sé si le han enterrado a este último, que ha cascado con los otros dos, porque además la familia no se habla y están en la ruina. La única que queda viva por ahí es la nuera, Lita Trujillo, la famosa Lita Trujillo. Yo la verdad me alegro de que hayan conocido un poco de infierno en la tierra, porque el otro no existe y la verdad es que es una pena que no exista para esta gente.
E
I'm all alone. I smoke my friends down to the filter but I feel much cleaner after.
A
It rains.
E
And she left in the fall. That's a picture on the wall.
B
Hay que joderse con el chivo. Vaya bicho. Mal bicho.
A
Vaya mal bicho. Y vaya saga la suya.
B
Vaya estirpe. Bueno, mañana más, Nieves. Venga, un beso muy grande.
C
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Podcast: Todo Concostrina (SER Podcast)
Host: Nieves Concostrina
Date: May 30, 2023
This episode delves into the life, reign, and violent death of Rafael Leónidas Trujillo, the infamous Dominican dictator known as "El Chapitas" and "El Chivo". Nieves Concostrina artfully mixes historical rigor with her characteristic irreverence to narrate Trujillo’s bloody legacy, the bizarre fate of his corpse, and the ironic downfall of his family after his assassination in 1961. Listeners are also introduced to the enduring cultural memory and consequences of his dictatorship, including references in literature and the arts.
“No hacía más que ponerse… le encantaba concederse medallas a sí mismo.” (01:12, Nieves)
"Fue defendido por Estados Unidos de la misma manera que defendieron otras dictaduras suramericanas..." (04:34, Nieves)
"Cuando lo emboscaron y le metieron 60 balas en el cuerpo. Pero el tío todavía intentó huir pistola en mano, disparando como podía. Parecía Rasputín..." (01:33, Nieves)
"Le tenían que proveer de jovencitas vírgenes constantemente. Ni se sabe a las chiquillas que violó este canalla." (03:47, Nieves)
"Que asesinara machetazos para no gastar munición. Lo decía así. Eso no importaba." (04:03, Nieves)
"Rata inmunda... Animal rastrero, escoria de la vida... Te odio y te desprecio." (03:00, Voz Actuada)
“La fecha que la ONU eligió para señalar como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el 25 de noviembre, es precisamente en recuerdo de uno de los asesinatos de Trujillo, el de las hermanas Mirabal.” (05:24, Copresentador)
“La familia se vino a España a vivir aquí. La dolce vita. Fiesta, juergas, cochazos, llegaron súper forradísimos…” (09:02, Nieves)
“Ahora están juntitos, efectivamente, amojamados ahí carcomidos los dos dictadores a unos pocos metros unos de otros, los Trujillo y los Franco.” (11:31, Nieves)
“Era el presidente que ensangrentó República Dominicana y que gobernó a golpe de machete y torturas durante 30 años.” (01:16, Nieves)
“La iglesia, como siempre, otra vez del lado de los malos, de los monstruos.” (02:05, Nieves)
“Rata inmunda... Animal rastrero... Te odio y te desprecio.” (03:00, Voz Actuada)
“Le tenían que proveer de jovencitas vírgenes constantemente. Ni se sabe a las chiquillas que violó este canalla.” (03:47, Nieves)
“La verdad me alegro de que hayan conocido un poco de infierno en la tierra, porque el otro no existe, y la verdad es que es una pena que no exista para esta gente.” (12:35, Nieves)
Concostrina cierra con un tono entre el sarcasmo y el alivio moral, celebrando (aunque con cierta ironía) la caída de una estirpe nociva para la República Dominicana y destacando cómo incluso después de la muerte el destino puede ensañarse con los verdaderos villanos de la historia. La narrativa ágil y crítica de Nieves convierte a este episodio en una clase magistral sobre el poder, la impunidad y la inevitable justicia histórica y poética.
Para nuevos oyentes:
Este resumen cubre los temas esenciales y el tono único de la narración de Nieves Concostrina, permitiendo hacerse una clara idea de los horrores del régimen de Trujillo, el peso de su figura en la memoria colectiva y cómo ni la fortuna ni la impunidad les libraron a él y a su clan de “unos cuantos guantazos de la vida.”