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A
Ser podcast. Esto es Acontece que no es poco. Y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta en cuanto te descuides. Cada fecha esconde grandes historias, minúsculas o no, a veces guarda pequeñas historias con mayúscula. Aquí te dejo escuchando una.
B
Hola, Nieves. Buenas tardes.
A
Buenas tardes. Buenas tardes, Carlas.
B
Suenas como si estuvieras en la cueva de Altamira. ¿Estás por ahí?
A
Sí.
B
Vaya, No te preocupes. A ver, la historia de los países, de cómo se formaron y por qué son hoy cómo son, está llena de curiosidades. De curiosidades, de batallas, de episodios más o menos truculentos. Esta parte de la historia, la verdad que tiene de todo, hay mucho donde elegir. Y hoy vamos a detenernos en un territorio de Europa que al igual que España, se rige por un régimen monárquico de eso que te gustan a ti, o sea que hay algunas similitudes, pero también diferencias, tanto en su estructura actual como en su pasado reciente. Hoy desde la ventana miramos a Bélgica.
A
Sí, parece raro diciendo ¿Y esto a qué viene? Que se ocupen de Bélgica a estas alturas. ¿Y por qué? Pues es que mi intención inicial era hablar de su Católica y Cristianísima Majestad Don Leopoldo II, Rey de los belgas junto con Hitler. Ya es conocido, el mayor y más cruel exterminador reciente de vidas humanas. Es un canalla, pero me lo tuve que replantear porque no podemos conocer al rey belga y genocida Leopoldo II sin conocer un poquito Bélgica para que nos encajen bien todas las piezas. Entonces yo sola me he liado y he voy a empezar por el principio. Bélgica es ese país que está ahí arriba del todo, en el norte. Está pegando con Francia y Países Bajos y que está ahí como disimulando, como que no se note que están. Pero claro, ¿De dónde ha salido Bélgica? ¿Y de dónde ha salido esta gente coronada? ¿Quién los puso ahí? ¿Por qué? Porque la monarquía belga es tan reciente como el país. No han cumplido 200 años. Nació el país y fabricaron la monarquía. Para entender cómo los belgas pudieron tener en la jefatura del Estado a un asesino al que mantuvieron hasta su muerte y en donde aún siguen los herederos del genocida, hay que saber de dónde salió Bélgica. En mi descargo diré que para poner de manifiesto la ineficacia y la toxicidad de cualquier monarquía no hace falta remitirse solo a la española. La lista de escándalo de la corona belga es comparable a la lista de escándalos de la corona británica y de la Corona española, sin ninguna duda. ¿Cómo se disimulan los desmanes, las corrupciones, los pasados oscuros, los presentes vergonzosos? Dándole a la plebe panicirco. Le das coronaciones, les das fotitos en el Hola, cenar de gala. Cuenta si fulano mengana viste de Valentino o de Carolina Herrera y ya está. En la familia real belga hay amantes, hijos de estrangis, cuernos, corrupción, lo mismo que en todas las demás. Así que sepamos que primero, de dónde sale Bélgica y cómo se fabricó la monarquía antes de conocer al exterminador Leopoldo II. Rey, ojo, no rey de Bélgica, rey de los belgas.
B
A ver, Nieves, que me queda dando de vueltas esto. ¿Qué diferencia hay entre ser rey de los belgas o rey de Bélgica?
A
Pues mira, son solo paparruchadas monárquicas, en realidad. Pero lo correcto es decirlo así. El actual rey belga, Felipe, es rey de los belgas, pero no es rey de Bélgica. Nunca se usa la denominación rey de Bélgica porque Bélgica es la única monarquía popular que queda en el mundo se llama así, monarquía popular. Y esto en la realidad no significa absolutamente nada. Pero sobre el papel viene a intentar hacer creer que el rey está muy conectado con el pueblo, surgido del pueblo. ¿Como que ese tipo es rey por aclamación popular? Mentira cochina como una catedral. Pero bueno. Y aquí es importante la historia. El nacimiento no de una nación, sino de un país. Bélgica nace cuando se independiza de Países Bajos en 1830. Hubo una revolución, porque dentro de los Países Bajos había dos grupos de habitantes muy diferenciados en carácter, en idioma y en religión. Ahí había una mezcla importante. Una parte era más católica, otra era más protestante. Unos hablaban más francés, otros hablaban más neerlandés y alemán. Total, que hubo broca. Hubo broca, hubo revolución. Y en 1830 la zona más católica y francófona se independiza de la zona más protestante y neerlandesa. No quiere decir que en esos sitios no hubiera de los demás, pero había mayoría. Nace Bélgica. Pero aún así, Bélgica nace dividida. Los del norte de la Nueva Bélgica se sentían un poco más flamencos, más holandeses. Y los del sur de Bélgica, más francófonos, más balones de la región de Valonia.
B
Y ahí siguen.
A
Ahí siguen. Por eso de ahí todavía se dice que los belgas no existen, que solo hay flamencos y balones. Los belgas son una fabricación como su monarquía. Porque hubo que sacarse un rey de la manga también.
B
Pero hombre, un rey de la manga en ese momento ni siquiera se planteó quien fuera que se lo tuviera que plantear. Pues la república como forma de gobierno, no sé pregunto.
A
Pues no, porque estamos en 1830. Es que parecía que si un país no tenía rey, estaba como pollo sin cabeza. Necesitamos un rey. En vez de mirar en ese momento. En ese momento hubo que mirar a Estados Unidos y hagámoslo como ellos. Si se hubieran constituido como república, se habrían ahorrado ahora mantener una dinastía corrupta, gamberra y de raíces genocidas. Además, fue el recién creado Parlamento belga el que decide buscar rey en aquellos años, en 1830. Y el elegido fue un señor alemán que se llamaba Leopoldo. Era un aristócrata alemán de la familia de los Sajonia Coburgo Gota, que a mí me suena siempre a Bad.
B
Sí, Gota más gota. Lleva intercalada, no falta la M para Gotham y ya está.
A
Exactamente. Pues a mí siempre me suena Batman. Bueno, a este tal Leopoldo le habían ofrecido muy poco antes ser rey de Grecia, cuando Grecia también se independizó. Pero Leopoldo dijo Grecia, me voy a ir yo a Grecia con la que hay liada ahí abajo con los otomanos. Yo no, ni hablar. Me voy yo a Grecia. Yo si voy de rey a algún sitio, que sea un sitio tranquilito y a vivir como tiene que ser. A vivir a cuerpo de rey, sin líos, sin conflictos. Y cuando le ofrecen ser rey de los belgas, dice, oye, pues mira, esto no está mal. Y aquel vulgar príncipe alemán pasó a ser Leopoldo I, rey de los belgas. Pues ya está. Ahí queda inaugurada la ancestral y dividida divina, dividida y divina monarquía belga. Con un rey que viene siendo protestante. Porque el origen de los Sajonia Coburgo Gota es Sajonia es la patria del protestantismo, pero por arte ahí de birli birlo. Y porque así tenía que ser. Los Sajonia Coburgo Gota acabaron siendo católicos. ¿Eran convicciones morales? Pues no, eran intereses. De hecho, el heredero de este primer rey de los belgas, de Leopoldo i, fue Leopoldo II. Muy católico. Tan católico, tan mala persona que ha pasado la historia como el carnicero del Congo.
B
Leopold. Ya hemos llegado a nuestro protagonista, que es Leopoldo II. Pero bueno, nos queda saber cómo Bélgica y el Congo unen sus destinos.
A
Sí a eso Vamos. Cuando Leopoldo II hereda el trono, tiene en sus manos un país pequeñito, manejable industrialmente, muy próspero, o sea que era un país estupendo. Pero ya sabemos lo que les pasa a los reyes, a todos los reyes. Pues que son ansia viva por querer tener, quiero más, quiero más, acaparar, ganar. No les falta de nada, porque hasta el papel higiénico se lo pagan los presupuestos generales de un Estado. Pero siempre quieren más. Y Leopoldo quería más. Bélgica no era una gran potencia. Y en aquel colonialista siglo XIX, cuando las grandes potencias se estaban repartiendo África y Asia, pues Bélgica no estaba en el negocio, no pillaba parcela. Y además es que los belgas eran ideológicamente contrarios al colonialismo. Aunque el rey de los belgas, el que se supone estaba conectado con su pueblo, con sus súbditos, ya asomó la patita cuando sólo era príncipe heredero, diciendo, hombre, que el colonialismo era necesario para la expansión del comercio y que los vecinos holandeses estaban colonizando mucho y bien por la zona asiática, a ver qué pasaba con Bélgica. ¿Por qué ellos? Leopoldo II quiso aventurarse en la colonización por la parte asiática, por China, por Filipinas, por Borneo. Y como era rey y por tanto un imprudente, llegó a preguntarle en una ocasión a un oficial de la Marina oiga, ¿Sabe usted de alguna isla en Oceanía, el mar de China, por ahí por el Océano Índico, que nos pueda venir bien? Lo preguntó así. Yo no sé cómo se quedaría el oficial, pero a lo mejor le hombre, señor Majestad, le recuerdo que los belgas somos contrarios al movimiento colonialista, por si acaso. ¿No ha pillado vuecencia el concepto rey de los belgas, colega? El caso es que Leopoldo II no conseguía apoyo popular y por tanto no lo tenía del Parlamento para meterse oficialmente en el fregao colonialista. Algo tenía que inventarse este tipo. Si no podía hacerlo como país, lo haría como persona. Se iba a meter por su cuenta sin contar con la cobertura estatal.
B
Pero esto sí lo hizo así. ¿Como lo explicas tú? Eso suena a lo mejor no directamente a ilegalidad, pero sí a alegalidad, o sea, a trampa.
A
Directamente a triquiñuela. Claro, te puedes poner en todo lo peor. Y aquí entra en juego otro tipo sin escrúpulos, el famoso explorador Henry Morton Stanley, ese que se hizo famoso por salir a buscar al otro explorador cuando lo encontró dijo eso del Dr. Livingston. Supongo que seguramente ni lo dijo. Pues Stanley tenía controlada una parte del corazón de África en todo el centro, que estaba muy bien comunicada con la desembocadura del río Congo. De esto, de estas exploraciones de Stanley, se entera Leopoldo II y le dice a Stanley, ven a Capacónico, vamos a hablar tú y yo, a ver cómo podemos hacer negocio tú y yo, cómo nos organizamos. Ahí nace una alianza mortífera. Lo primero que hicieron fue convocar en Bélgica una cosa que llamaron Conferencia Geográfica de Bruselas. Todo de muy buen rollo internacional, todo altruista, filantrópico, con el objetivo de llevar, decían ellos, las bondades de la civilización al África central. De esta reunión de canallas nace una cosa a la que llamaron Asociación Internacional Africana, la AIA, con representantes de las potencias coloniales, y en la que Leopoldo II, que no es colonialista, que no tiene nada, se erige por aclamación como presidente, al ser un firme partidario de internacionalizar África en beneficio, decían, del progreso de los africanos para liberar a los pueblos de la esclavitud e introducir la religión. Dios no podía faltar en esta ecuación ni en la carnicería que se estaba preparando.
B
A ver, Nieves, aquí dos cosas. La primera, ya ha salido lo del carnicero del Congo, ahora hablas de la carnicería que se estaba preparando. Yo creo que hoy no vamos a tener tiempo para contar con detalles todo lo que hizo este hombre en el Congo, o sea, que eso lo dejamos para mañana, si te parece. Pero ya puestos, con lo último que acabas de contar. A ver, ¿Cómo pudo pasar Leopoldo II de presidir una asociación internacional en Bruselas, que estaba allí, a quedarse prácticamente con todo el centro de África?
A
Pues lo hizo. Es que es tremendo. Lo hizo mediante una complicadísima red de empresas disfrazadas con el nombre de asociaciones culturales, de organismos filantrópicos. Hizo una maraña. Hizo una maraña, lo que se llama estas cosas que investigaron la justicia, una red de empresas interpuestas. Pues él lo hizo con asociaciones y sobre todo engañando a los jefes tribales para que firma. Firmaran unos papeles donde les decían que ponía una cosa cuando en realidad ponía otra. Esto por eso lo vamos a dejar aquí, pendiente de contar la gran tragedia del Congo, porque es absolutamente increíble lo que hicieron. Pero se resume muy bien con una frase que se ha hecho ya histórica y que pronunció el primer presidente de Kenia cuando el país consiguió la independencia y que dijo este cuando ustedes los blancos llegaron a África, nosotros teníamos la tierra y ustedes trajeron la Biblia. Aprendimos a rezar y a aceptar sus creencias. Nos recemos y nosotros cerramos los ojos y rezamos. Y cuando los volvimos a abrir, ustedes tenían nuestra tierra y nosotros la Biblia.
B
Pues no está mal como resumen, ¿No?
A
Buah, tremendo.
B
No está mal como resumen, ni muchísimo menos. Pues nada, mañana segunda parte de Leopoldo II, el carnicero del Congo. Si te parece, no lo dejemos aquí.
A
No va a ser la última lo de mañana, pero mañana viene bien también.
B
Muy bien, mañana más nieves 1 para.
A
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Podcast: Todo Concostrina
Episodio: Bélgica, ese reino disimulado, esa monarquía fabricada
Fecha: 16 de mayo, 2023
Host: Nieves Concostrina
Colaborador: Carlas
Tema Principal:
Una mirada crítica, irónica y muy documentada a los orígenes de Bélgica, su monarquía “fabricada” y la transición a la figura de Leopoldo II, el rey genocida conocido como “el carnicero del Congo”. El episodio indaga en cómo y por qué surge Bélgica, la artificialidad de su monarquía y prepara el terreno para analizar el régimen brutal de Leopoldo II.
“Nace Bélgica. Pero aún así, Bélgica nace dividida. Los del norte […] se sentían un poco más flamencos, más holandeses. Y los del sur de Bélgica, más francófonos, más balones de la región de Valonia.” – [04:59] Nieves
“Mentira cochina como una catedral.” – [04:19] Nieves
“Sajonia Coburgo Gota, que a mí me suena siempre a BAT... Gota más gota y ya está Gotham” – [06:28] Carlas y Nieves, bromeando sobre el apellido de la dinastía.
“Ahí queda inaugurada la ancestral y dividida divina, dividida y divina monarquía belga...” – [07:08] Nieves
“Lo preguntó así. Yo no sé cómo se quedaría el oficial, pero a lo mejor le dijo hombre, señor Majestad, le recuerdo que los belgas somos contrarios al movimiento colonialista.” – [09:53] Nieves
“De esta reunión de canallas nace una cosa a la que llamaron Asociación Internacional Africana.” – [11:18] Nieves
“Cuando ustedes los blancos llegaron a África, nosotros teníamos la tierra y ustedes trajeron la Biblia. Aprendimos a rezar y a aceptar sus creencias. [...] Y cuando los volvimos a abrir, ustedes tenían nuestra tierra y nosotros la Biblia.” – [13:50] Nieves
Sobre la monarquía belga:
“La familia real belga hay amantes, hijos de estrangis, cuernos, corrupción, lo mismo que en todas las demás.” – [03:51] Nieves
Sobre la artificialidad nacional:
“Por eso de ahí todavía se dice que los belgas no existen, que solo hay flamencos y balones. Los belgas son una fabricación como su monarquía.” – [05:32] Nieves
Sobre la elección del rey:
“En ese momento parecía que si un país no tenía rey, estaba como pollo sin cabeza.” – [05:50] Nieves
Sobre el discurso ‘civilizador’:
“Dios no podía faltar en esta ecuación ni en la carnicería que se estaba preparando.” – [12:19] Nieves
Sobre el colonialismo y la religión:
“Cuando los volvimos a abrir, ustedes tenían nuestra tierra y nosotros la Biblia.” – [13:50] Nieves (citando al presidente de Kenia)
El episodio desmitifica los orígenes de Bélgica y la naturaleza impostada de su monarquía, exponiendo cómo la corona de los belgas fue una construcción más política que nacional. Nieves Concostrina, con tono irónico y espíritu crítico, desmonta leyendas, evidencia corruptelas históricas y sienta las bases para analizar el genocidio perpetrado por Leopoldo II en el Congo, preparando al oyente para un análisis más profundo en la siguiente entrega.
¡Perfecto para quien quiera entender de un plumazo la verdadera historia detrás de Bélgica, su monarquía y el prólogo a una de las mayores atrocidades colonialistas de la historia!