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A
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta Ser Podcast siempre.
B
Me sigue gustando mucho. Nieves, buenas tardes.
A
Buenas tardes.
B
Hola. Hola. Me sigue gustando mucho que esto se llame Acontece, que no es poco. Me sigue gustando mucho el nombre de esta sección con la que paseamos por la historia, de verdad Acontece que No es poco. ¿Que ocurre o ha ocurrido? Oye, el mundo laboral se rige por normas, no todas iguales, pero hay normas, están los horarios, los salarios, los convenios colectivos, los cargos de confianza, los comités que fijen la retribución de los directivos, los comités de empresa que velan por los derechos de los trabajadores, o sea, hay una parte reglada con con criterios supuestamente objetivos y otra parte donde impera la discrecionalidad. Eso en el mundo real, pero en el otro mundo real, el de los reyes, ahí el orden y mando es lo más frecuente, juegan en otra liga y si repasamos la historia, a pesar de que las monarquías tienen también sus protocolos y sus códigos y sus cosas, pues ahí al final el resumen es que los reyes han venido haciendo más o menos lo que les sale del bolo, sería un poco titular. Y hoy vamos a comprobarlo de nuevo con una reina que tiene nombre de pila, Tudor. ¿Es eso?
A
¿Así es, lo de los reyes, ya sabes, además cuando no se salen con la suya se mosquean y todo diciendo a ver, es que no puedo hacer lo que me dé la gana, esto cómo va a ser? Pues mira, lo de hoy no tiene fecha en el calendario como otras veces, pero es que el otro día me dijiste un día tenemos que hablar de María Tudor, la única hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón, la que llegó a reina de Inglaterra y yo me lo apunt. Iba a ser hoy. ¿Te sorprendió que el famoso cóctel con zumo de tomate llevara el nombre de esta reina? Pero es que es así, a ella la llamaron María la Sanguinaria o la sangrienta Bloody Mary, por los muchos protestantes que ejecutó y cuando En los años 20 un barman se inventó el cóctel con tomate, vodka, limón, tabasco y tal, aunque el barman lo llamó de otra manera, cuando se hizo famoso alguien le cambió el nombre y empezó a llamarlo Bloody Mary y bueno, pues con Bloody Mary se quedó, o sea que el Bloody Mary antes de ser cóctel fue una señora que de. Claro, está buenísimo, a mí me gusta mucho, pero siempre se puede optar por un piscoso agua.
B
Sí, señora. Por ejemplo.
A
Es más blanquito. Más blanquito, menos sangriento. Muy rico. Pero a lo que vamos es a que la niña María salió a su padre con mucha soltura, decapitando gente.
B
Dios salve a la reina. Bloody Mary. Oye, dijimos el otro día que María no heredó el trono directamente de su Padre, de Enrique VIII, porque primero lo heredó un chico, el chico se murió, luego subió ella. Oye, vamos a repasar un poco cómo fue este lío de herederos, para que nos entendamos todos.
A
Fue un lío muy divertido, visto ahora con la distancia del tiempo. Claro, no solo por los herederos, es que teníamos a Enrique VIII, que primero era católico, luego fundó la empresa anglicana y ejecutó a católicos. Luego llegó su hija, que volvió a la obediencia de Roma y se puso a ejecutar anglicanos. Todo muy diver, según para quién. Primero vamos a situar a los tres hijos que deja Enrique VIII con tres mujeres distintas, y así se entiende muy bien. Enrique VIII y Catalina tienen a la niña, María, que crece en un entorno súper megacatólico. Estupendo. Enrique VIII mandó a freír espárragos a Roma y monta al anglicanismo. Se divorcia de Catalina y se casa con Ana Bolena. Tienen a la niña, Isabel, que crece en un entorno. Exactamente, crece ella en un entorno super megaprotestante y anglicano. Enrique VIII ordena entonces a su primera hija, a María, que deje de usar el título de princesa, porque va a empezar a usarlo su hermanica Isabel. María, que ya entonces tiene 16 años, protesta enérgicamente la muy temeraria. Parece mentira que no conociera a su padre, pero bueno. Pero su padre le dice mira, que te calles y te acuestes. No te quiero a ti como heredera porque es que me vas a deshacer todo lo hecho.
B
Bueno, claro, entre otras cosas, si María subía al trono, se supone que el catolicismo volvería a implantarse en Inglaterra.
A
Claro, tú fíjate, después del pollo europeo que había montado después de haberse enemistado con el emperador Carlos V, con toda las coronas católicas, iba a venir luego su hija a desbaratarlo. De eso nada. Y para que esto no quedara solo en palabrería, para dejarlo todo legalizado y oficializado, el parlamento inglés aprueba una ley que daba la sucesión a la princesa Isabel y desheredaba a María, la declaraba bastarda. Es una ley que además establecía que los súbditos que fueran requeridos para ello tenían que reconocer a Isabel como heredera. De viva voz, María seguía tentando la suerte mientras. Y dice que no, que ella ni de coña jura su propia defensa. Que cómo va a aceptar ella su bastardía, sus sirvientes, sus doncellas y toda la camarilla de eclesiásticos que rodeaban a María fueron obligados a jurar. Y el que no juraba, venga caminito de la Torre de Londres. Tortura y tajo en el pescuezo. Se acabó. Madre mía. Los curas que decapitó Enrique VIII por negarse a abandonar la obediencia al Papa, que hace falta ser muy incauto. El Papa traía al pairo ellos. Bueno, estas tenemos cuando Enrique VIII se mosquea con su segunda esposa, Ana Bolena. Tú me estás engañando a mí, que encima no le daba hijos varones, con lo cual mucho más mosqueo todavía. Y otra, otra que va camino de la Torre de Londres. Ana Bolena, que la decapite. La princesa Isabel se queda huérfana de madre, la Pobretica, con tres años. Y llega el tercer matrimonio de Enrique VIII, esta vez con Juana Seymour. Y vuelta a empezar a buscar al.
B
Chico, pero con esta tercera esposa. Sí, llegó. Duró poco, pero llegó.
A
Llegó yo, Llegó un chavalín al que pusieron Eduardo. Ya tenemos a los tres hijos de Enrique VIII. María Isabel. Pero como ha llegado uno con un par. El rey obliga al Parlamento a que otra vez modifique el orden sucesorio. Ahora el heredero era el príncipe Eduardo. En segundo lugar ponen a Leidy María. Y en tercer lugar ponen a Ley de Isabel.
B
¿Por qué puso por detrás ahora Isabel si antes la había puesto por delante al cambio de ley? Sálica o fálica, eso es otra cosa. Pero. ¿Pero por qué cambia lo de las chicas?
A
Pues porque Enrique VIII le había pillado manía a la niña, a Isabel, a raíz de pillarle manía a la madre, a Ana Bolena. Pues también lo pagó con la chiquilla. Por eso ahora la pone por detrás de María en el orden sucesorio. Y tres años después de este nuevo cambalache, Enrique VIII va y casca. Estamos ya en 1547 y tal y como estaba previsto, sube al trono de Inglaterra el niño con el nombre de Eduardo VI. Sólo tenía nueve añitos. Evidentemente tuvo que haber un regente. Y ese regente fue su tío Edward Seymour. Este hombre fue nombrado Lord Protector de Inglaterra, una especie de jefe de Estado, para entendernos, mientras el nuevo rey fuera menor de edad. Con este rey, con Eduardo VI, aunque fuera un chiquillo, es cuando se sanciona el Acta de Uniformidad. Es decir, un reino, una religión. Los ingleses son muy suyos desde hace mucho. A esto les gusta la exclusividad. Esa ley de uniformidad confirmaba otra ley anterior que se llamaba el Acta de Supremacía, que decía que el rey de Inglaterra es el jefe supremo de la Iglesia en reemplazo del Papa. Y esto, la verdad es que lo hicieron muy bien los ingleses. Mandar al Papa a freír monas, Si ya sabemos que todo esto es mentira. Mi mentira me la organizo yo y no me vas a colar desde Roma tu propia mentira, que encima yo te tengo que estar pagando. Se acabó. El dinero se queda en Inglaterra. Así que a partir de ahora todo el reino es protestante. El celibato fuera, porque no hay papa, cura, cardenal o monja que lo cumpla. Las misas se acabaron en latín, se dan en inglés y se retiran de las iglesias todos los muñecos, todos los huesos de supuestos santos muertos, porque todo eso era una guarrería.
C
Ay, que gustito pa mis orejas. Enterraito entre tus piernas. Y tú me dices, ay, que te respond. Yo todavía no te he escuchado. Hay tu pregunt. Ay, no te oigo bien. Ay, ¿Por qué ando sumergido en tu miedo?
B
Bueno, río quitado ya, palmado ya. El nuevo rey, ¿Cuánto Duró?
A
Muy poco, seis años. Se murió con 15 años el pobre Tico. Durante este tiempo a María, aunque ya se declaró un reino, una religión, y ya todo dios tenía que ser protestante por narices, durante este tiempo a María, que era muy cabezona, se le permitió practicar su religión católica con sus muñecos y sus cosas en su oratorio particular. Porque el emperador Carlos V, claro, era primo del favorito de tu padre, que era primo de María. El favorito de tu padre y el primo de María, pues amenazó con represalias si esta mujer era obligada a convertirse, o sea, dijo Carlos V, o se invado Inglaterra. Y dijeron, bueno, pues mira, que siga ella con sus muñecas y sus santos y listo. Ala, se acabó. Claro, no contaban con que se les iba a morir el joven rey y que la siguiente iba a ser ella, puesto que seguía siendo católica, la iba a liar. Y aquí entra una nueva protagonista, de la que nunca hemos hablado. Lady Jane Grey, conocida mundialmente como la Reina de los Nueve Días.
C
Hay como un conejillo entre tus piernas, bebiendo tu esencia, siguiendo tu senda.
B
A ver, Reina de los Nueve Días no es una metáfora, debe ser literal. Duró nueve días reinando.
A
Exactamente así fue, como su propio nombre indica. Mira, hay quien nace con estrella y hay quien nace estrellado. Y Lady Jane Grey fue de las pobres que se estrellaron estrepitosamente. Porque es que la decapitaron en la Torre de Londres sin comerlo ni beberlo. Cuando esta muchacha subió al patíbulo con solo 17 años, no entendía qué demonios hacía allí ni cómo había llegado hasta allí. Lo que ocurrió es que, como el rey Eduardo VI, se les murió sin tener un repuesto protestante. Y la siguiente en la línea de sucesión era María la Católica, la que, estaba clarísimo, iba a revertir todo en cuanto subiera al trono. Pues el Lord Protector, el de antes mencionado, Edward Seymour, colocó en el trono de prisa y corriendo. No podemos explicar ahora los chanchullos que permitían entronizar a esta chica. Bueno, pues subió al trono de prisa y corriendo a Lady Jane Grey, que fue proclamada reina. Hecha a la muchacha un mar de lágrimas. Y en contra de su voluntad, porque ella también consideraba a María Tudor la legítima sucesora. Pero dio lo mismo, porque Lady Jane solo era un monigote al servicio de intereses políticos y religiosos. Nueve días después de la entronización, María Tudor consiguió arrebatarle la corona a Lady Jane y ordenó que rodaran todas las cabezas implicadas en haber zancadillado, de haber puesto zancadillas su llegada al trono. Y a punto estuvo de perdonar a Lady Jane, María, porque no la consideró culpable de las máquinas de los demás, pero puso una condición a la que renunciara a su fe anglicana y se uniera a los católicos. Pues mira, fue la única vez en toda su vida que la pobre Lady Jane Grey, la Reina de los Nueve Días, pudo decidir por ella misma. Y no aceptó ya una sola imposición más. Mira, que me decapiten, que ya estoy harta.
B
Y ahí empezó la leyenda de la Bloody Mary.
A
Ahí está, ahí está. Joer con la Católica. La restauración del catolicismo hizo correr tanta sangre, rodaron tantas cabezas en Inglaterra e Irlanda, que los protestantes empezaron a llamarla María la Sanguinaria Bloody Mary Y ya está. Así fue como María Tudor, con 37 años soltera y entera, pasó a ser María Primera de Inglaterra. Inmediatamente el emperador catolicísimo Carlos V, para reforzar el poderío católico de la reina María, apañó el matrimonio de su prima con su hijo, que antes de ser Felipe II de España fue Philip I de Inglaterra. Pero bueno, esta es otra historia que ya fue contada.
D
Streak. It's been it. Yeah, The hair collapse. There's nothing in it than you ask yourself. ¿Where is my mind? ¿Where is my mind? ¿Where is my mind? ¿Where is my mind? Wait.
B
Pues nada, Nieves, aquí lo dejamos ya.
A
Venga.
B
Muchas gracias, Carla. Hasta el lunes. Hasta el lunes.
A
Hasta el lunes. Venga, un besico. Gracias. Chao. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
D
¿Where is my mind? ¿Where is my mind? ¿Where is my mind? Waving out in the water, say it's swimming. ¿Do they fit in the ATT on the ground? Try to Streak and spin it. They have collapsed but there's no bending yet. ¿And they ask yourself, Where is my mind? ¿Where is my mind? ¿Where is my mind? ¿Where is my mind? Wave it out in the wildest night. Swimming. Wave it out in the wildest thing. Swimming. Wait, wait out the wise. ¿Where is my mind?
SER Podcast, 27 de junio de 2024 | Host: Nieves Concostrina
In this engaging and irreverent history podcast, Nieves Concostrina dives into the dramatic and bloody life of Mary Tudor (“Bloody Mary”), exploring how a queen infamous for her ruthless defense of Catholicism lent her nickname to the famous vodka and tomato juice cocktail. With her hallmark humor and critical take on monarchy, Concostrina unpacks the tumultuous Tudor succession, the brutal swings between Catholic and Protestant power, and the colorful origins of "Bloody Mary"—both as monarch and as drink.
Henry VIII’s moves: divorces, beheadings (notably Anne Boleyn), shifting allegiances to secure a male heir and religious politics.
Each child’s fortunes reflected their mother’s:
Edward VI becomes king at 9; regency under uncle Edward Seymour.
Nieves Concostrina balances rigorous historical detail with sarcasm and wit, demystifying royal intrigue and the arbitrary cruelty of the Tudor line. The episode punctures the glamour of monarchy, reminding listeners that, beyond the gourmet cocktails, bloody dynastic struggles shaped European history.
A must-listen for history buffs who enjoy their lessons with a twist of dark humor—Shaken, not stirred.