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La sociedad española de radiodifusión presenta ser activa la radio podcast siempre. En la ventana Acontece que no es poco Un relato personal de la historia con Nieves con costrina Cadena SER.
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Hoy nos toca una de reyes. Nieves con Costrina Buenas tardes.
A
Buenas tardes, Marta, ¿Qué tal?
B
Porque hay que ver lo que te dan de sí a ti los reyes, bueno, a la historia porque hoy además tenemos un rey especial por su trayectoria, por las carambolas que vivió y más cosas que le llevaron al trono y por cómo le llamaban en casa, Carleto, como Ancelotti. ¿Pero este no era entrenador de fútbol? Desde luego que no, si lo hubiera sido no hubiera sido como Ancelotti porque este hombre, Carlos Cerro, era un déspota ilustrado, eso sí, pero un déspota, ¿No?
A
Así es, así es. Fíjate que mucha gente, mucha gente tiene. Bueno, digo que tiene no, pero teníamos, porque yo también la tuve, esa idea errónea de que Carlos III fue un gran rey, el mejor rey que ha tenido España, pues no se podría decir que en el país de los ciegos lógicamente el tuerto es el rey, o que teniendo en cuenta los pésimos gobernantes que han sido y son todos los borbones, pues Carlos III era el menos malo. Sí, sí, vale, fue el que menos patas metió, pero bueno, metió unas cuantas y fue un rey, tal y como nos recordaban en el cole y bien has dicho, digno representante del despotismo ilustrado. Oye, y un déspota es un déspota lo ponga donde lo ponga. ¿Y lo de ilustrado, qué quieres que te diga? No leí un libro en su vida, pero vale. Y si partió con ventaja respecto a otros para ser calificado como buen rey fue porque llegó al trono de España con un máster terminado y con las prácticas hechas, porque antes de ser el tercero de los Carlos españoles fue Carlos VII de Nápoles y Carlos V de Sicilia y como tal fue coronado en la catedral de Palermo el 3 de julio de 1735, o sea que cuando Carlos III vino aquí a reinar el hombre ya traía experiencia, eso ciertamente se tenía que notar. Ahora bien, este hombre al que en casa llamaban Carleto, que era como llamarle Carlitos y que sólo era un infante sin herencia, que no estaba previsto que llegara a nada salvo a vivir bien, acabó siendo rey dos veces, primero en Nápoles y Sicilia y luego Carlos III de España. Eso sí, tienes que tener una madre de armas tomar resolutiva una madre que ¿Cómo que mi niño va a ser el último de la fila? De eso nada, a este lo coloco yo.
B
A ver, vamos a tener que dar un repaso familiar para entender cómo fue subiendo en el escalafón desde el último de la fila a rey en dos reinos distintos.
A
Vamos a dar un repaso fácil, que además hay que hacerlo de vez en cuando, porque mucha gente se sigue perdiendo con los reyes. Pero a los reyes no hay que memorizarlos en orden, eso es un error. Hay que dejar que sus pifias los coloquen en el tiempo. Es mejor emplear una sencilla regla mnemotécnica de calificativos para saber qué orden ocupan. Primer Borbón, el Perthur, Felipe V. Este señor tuvo tres hijos con su primera esposa. El cuarto no lo vamos a contar porque se murió enseguida. Se quedó viudo y hubo que volver a casarlo con urgencia porque el hombre estaba desatado, pero desatado, desatado. Había que hacer algo para, como se dijo entonces, satisfacer la masculinidad del monarca, que es que andaba nervioso, perdido, porque su moralidad le impedía desahogarse con alguien que no fuera una esposa legal. Este era un Borbón raro, la verdad, porque los Borbones les traía el pairo, las leganes, o no, las legales. La nueva esposa fue Isabel de Farnesio, que le dio mucha jarilla, la verdad. Esta es la mamá resolutiva, que se puso a parir con mucha alegría y muy seguido. Cuando empieza a llegar la nueva jornada de hijos del rey. De esta segunda esposa había tres hijos mayores por delante como candidatos a reinar, los tres hijos de la primera esposa. Por eso todos los niños que iban teniendo el Pertur y la Farnesio eran infantes, sin posibilidad de heredar nada. Cuando Carleto llegó al mundo tenía por delante a Luisito, a Felipito y a Fernandito, aparentemente todos sanos.
B
Y Luisito llegó a reinar poco, pero reinó.
A
Si, este fue el segundo Borbón, Luis I el precario. ¿Porque le llamo el Precario? Porque duró menos de un año. El Pertur tuvo muy pocas ganas de currar. Abdicó en cuanto pudo en Luisito, su hijo. Pero Luisito cascó de viruela y Felipe V tuvo que volver a sentarse en el trono de muy mala gana. En este rato también se murió Felipito, por lo que Carleto subió en el escalafón. Ya estaba el segundo de la fila, pero su hermano mayor, Fernandito, no tenía pinta de cascar pronto, o sea que se parecía que iba a ser el heredero al trono, como de hecho fue Fernando VI, que este es el segundo Pertur. La mamá de Carleto no acababa de conformarse con que su hijo se quedara ahí a las puertas, pero por el momento no había nada que hacer. Le iba a tocar reinar al otro, a Fernando. Cuando Carleto tenía 15 años. Y ahora ya empiezan las curiosidades. Cuando Carleto tenía 15 años se murió Antonio Farnesio, que era el duque de Parma, y por una de esas carambolas aristocráticas le cayó el ducado de Parma a Carleto. Bueno, pues era un ducadito ahí arriba, en el norte de Italia, coqueto, muy mono, oye, pues algo es algo. Para Carleto, nuevo duque de Parma y más conocido por allí como Carlo di Borbone, pues aquello fue una suerte. Con 15 años el chaval se largó a Italia, fue una especie de Erasmus, se fascinó, era un tipo curioso, se fascinó con las bellezas artísticas. Había salido de la cerrada y casposa corte española, viajaba, conoció la Toscana y Florencia, y bueno, por otra carambola aristocrática también, acabaría cayéndole encima a Carleto el ducado de la Toscana. La vida es una tómbola. La vida es una tómbola. Tómbola de luz y de color, de.
B
Luz y de color.
A
Y todos en la tómbola. ¿Y qué pasó?
B
¿Cómo pasó de tener dos ducados a ser rey de Nápoles? Fue eso, otra carambola.
A
Otra carambola, Sí, otra carambola, pero siempre una carambola, pero siempre con mamá ahí detrás. La suerte existe, pero relativamente. Mamá estaba maniobrando para no dejar pasar oportunidades. Y la oportunidad llega cuando se muere el rey de Polonia. Polonia, que dirá Joer, Polonia, ¿Qué tendrá que ver eso está muy arriba? ¿Qué tiene que ver Polonia con el duque Carlo di Borvone? Carleto iba a aprovechar la bronca que se montó en Europa para sacar tajada. Y explicamos esto. Cuando murió el rey de Polonia, se desató la Guerra de Sucesión. Igual que en España hubo una guerra de sucesión entre Austria así y Borbones, por ver quién se quedaba con la empresa, pues en Polonia pasó lo mismo con otras dos dinastías. Pero al igual que ocurrió en España, estas guerras no se quedaban, no eran guerras internas, no eran guerras civiles, eran guerras europeas, porque las distintas potencias tomaban partido por unos o por otros para pillar luego botín. Cuando terminó la Guerra de Sucesión en España, los Borbones, ya lo sabemos, tuvieron que hacer muchas concesiones en los acuerdos de paz para poder quedarse con el.
B
Trono como Gibraltar y Menorca, que se las quedaron los británicos.
A
Efectivamente, Gibraltar y Menorca se la quedan los british. Pero no sólo. A la Casa de Saboya hubo que entregarle Sicilia a un pedazo de isla. Y a los Austrias, que era la dinastía que perdió, se les entregó Nápoles, que era. Bueno, Nápoles siempre lo decimos, era de la espinilla, de la bota, todo para abajo. No hablamos de la ciudad de Nápoles, hablamos de un pedazo de territorio. Bueno, pues así estaba la cosa repartida cuando se desata la guerra en Europa por la sucesión polaca. Y dice, esta es la mía. Ahora que está todo revuelto por Europa, que los austriacos están pegándose ahí arriba por lo de los polacos, ahora que tengo el apoyo de mis papis Borbones desde España y de mis parientes borbones franceses, voy a quitarles a los austriacos Nápoles, que no está ahí bien defendida, y a los Saboya les voy a quitar Sicilia. Y baja el tan dispuesto desde la Toscana por la bota italiana para abajo. Ahí, aprovechando el fregao internacional para recuperar las antiguas posesiones hispanas.
B
Esto podría resumirse con el refrán de a río revuelto, ganancia de pescadores. ¿Tan fácil iba a resultar eso?
A
Efectivamente, sí. A río revuelto, ganancia de pescadores. Bien visto. Pues bueno, a ver, tuvo mucha ayuda. Había una flota española en el golfo de Nápoles diciendo qué pacha, a ver quién se arrima, que estamos aquí nosotros. Mamá Farnesio se ocupó de que no le faltaran tropas a su Carleto y además la población estaba a favor. Los austriacos se arrugaron y se retiraron de Nápoles. Empezaron a retirarse, dieron bronca, pero poca. La verdad es que fue bastante fácil. Según avanzaba por el territorio, además los súbditos iban diciendo oye, pues usted Carleto, este tipo nos gusta más. Que los austriacos lo iban reconociendo como rey. Primero lo aplaudieron y aceptaron a su paso por el reino de Nápoles, luego pasó a quedarse con Sicilia e idéntico recibimiento. Oye, pues mira, este tipo nos parece estupendo. Aunque lo cierto es que aunque esa conf. La estaba liderando Carlo di Borbone como duque de Parma, los territorios que se ganarán iban a ser para la monarquía hispánica, en teoría. Lo que pasa es que el pertur. Felipe V, que aquí estaba la resolutiva mamá presionando, que le decía, venga Felipe, dale los territorios al niño. A ti que igual te da, si ya le vas a dejar al otro, a Fernando le vas a dejar toda la península, América, las Canarias. Bueno, Baleares todavía no las tenía enteras. Pero dale algo a Carleto para él solo. Venga. And that.
B
We are young, we run the green, see our brains, see the size, feel. Conquered. Se convert entonces en rey de Nápoles y Sicilia. Era muy joven, ¿No?
A
Con 19 años. Muy joven, sí, pero no era un pavo. Era un tipo que había currado, se había implicado, tenía sentido del gobierno, se preparó bien durante los cuatro años que estuvo en la Toscana y en Parma. Y hubo otra razón por la que fue también recibido en Nápoles y Sicilia, que no en moco de pavo. A ver, estos dos territorios nunca habían sido independientes. Desde el siglo XV pertenecieron a la Corona de Aragón. Luego fueron territorios que se perdieron, ya lo hemos dicho, tras la guerra de sucesión y ahora volvían a la órbita de España. Pero al entregar el Pértur Felipe V, Nápoles y Sicilia a su hijo Carleto, el infante, que nació siendo el último de la fila, Nápoles y Sicilia iban a pasar a ser reinos independientes. Eso significaba que iban a tener un rey propio, un rey viviendo en el reino, ocupándose del reino. Nada de que los gobernaran a distancia, como había ocurrido hasta entonces. Aquel 3 de julio de 1735, año y pico después de empezar la guerra, aprovechando el río revuelto europeo, el infante que nació sin herencia, Carleto entró en la catedral de Palermo para ser coronado como Carlos VII, rey de Nápoles y Carlos V, rey de Sicilia. Fíjate tú, sorpresas te da la vida.
B
Ni tanto. Pero oye, ¿Cuánto tiempo estuvo reinando antes de venir aquí a España?
A
25 años. Fue mucho. Vino con el oficio de reinar aprendido. Pero claro, meter la ilustración debajo de la boina hispana, eso iba a costar lo suyo. Eso sí, a los sicilianos y a los napolitanos les dejó el reino niquelao. La mala noticia es que luego Carlos III nos dejó al tolay de su hijo. Llegó después el mastuerzo, su nieto, después las dos corruptas, el mocoso, el playboy, el delincuente y otro al que llaman el preparado. Con la regla mnemotécnica calificativa es muy fácil aprenderse la lista de los Borbones.
B
Gracias, Nieves.
A
Gracias a ti, Marta. Un beso.
B
Hasta mañana.
A
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Host: Nieves Concostrina (with Marta)
Date: July 3, 2024
Source: SER Podcast
In this episode, Nieves Concostrina takes her trademark witty, irreverent, and insightful approach to recount the story of Carlos III of Spain—known affectionately as "Carleto"—who, despite being born an infante without right of succession, ended up being crowned king not once but twice: first in Naples and Sicily, and later as King of Spain. Through a mix of historical narrative, family intrigue, and memorable anecdotes, Concostrina dismantles both the myths surrounding Carlos III and the popular belief that he was Spain’s best monarch, positioning his unexpected rise as largely a tale of dynastic chess moves, a determined mother (Isabel de Farnesio), and the turbulent politics of 18th-century Europe.
"En el país de los ciegos, lógicamente el tuerto es el rey... fue el que menos patas metió, pero bueno, metió unas cuantas." (A, 01:08)
"Cuando Carleto llegó al mundo, tenía por delante a Luisito, a Felipito y a Fernandito, aparentemente todos sanos." (A, 03:44)
"...tienes que tener una madre de armas tomar, resolutiva, una madre que dice '¿cómo que mi niño va a ser el último de la fila?'" (A, 01:55)
"La vida es una tómbola. Tómbola de luz y de color..." (A, 06:38)
"...meter la ilustración debajo de la boina hispana, eso iba a costar lo suyo. Eso sí, a los sicilianos y napolitanos les dejó el reino niquelao. La mala noticia es que luego Carlos III nos dejó al tolay de su hijo. Llegó después el mastuerzo, su nieto, después las dos corruptas, el mocoso, el playboy, el delincuente y otro al que llaman el preparado." (A, 12:25)
"Con la regla mnemotécnica calificativa es muy fácil aprenderse la lista de los Borbones." (A, 13:00)
"No leí un libro en su vida, pero vale…" (A, 01:19)
"...el hombre estaba desatado, pero desatado, desatado. Había que hacer algo para satisfacer la masculinidad del monarca, que es que andaba nervioso perdido…" (A, 03:30)
"A río revuelto, ganancia de pescadores." (B, 08:59)
"El infante que nació sin herencia, Carleto, entró en la catedral de Palermo para ser coronado como Carlos VII, rey de Nápoles y Carlos V, rey de Sicilia. Fíjate tú, sorpresas te da la vida." (A, 11:34)
With humor, irreverence, and historical rigor, Nieves Concostrina untangles the web of dynastic coincidences and power plays that elevated Carleto from a footnote in the royal family to being twice-crowned king. The episode is memorable for its vivid retelling of European politics, sharp character portraits, and playful but incisive demystification of royal myths. An essential listen for those seeking both the "what" and "how" of Spain’s eighteenth-century monarchy—made both lively and accessible by Concostrina’s signature style.