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Nieves
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta Ser activa La radio Podcast siempre.
Cachar
Un relato personal. Efectivamente. Nieves, buenas tardes. ¿Qué tal?
Nieves
Muy bien.
Cachar
Quienes hayan visto la serie, la maravillosa serie Juego de Tronos, sabrán, por si no lo sabían ya de antes, que en la Edad Media, bueno, y más adelante también, pero en la Edad Media la figura de los bastardos reales podía dar mucho juego. Hijos ilegítimos de rey los había Atroche y Moche, había un montón. Algunos hicieron carrera, otros no tanto. En Juego de Tronos su protagonismo es estelar, pero en ninguno de esos casos, ni en la ficción, en la vida real, las mujeres, o sea, las madres de esos bastardos, pues no parecen gran cosa, la verdad. No pintan casi nada. Hoy al menos contaremos la historia de una de ellas.
Nieves
Al menos una. Sí, La batalla de los bastardos en Juego de Tronos. Qué Bueno, esto iba de señores, la verdad. Pero voy a empezar hablando de una señora, sobre todo para no caer en el error de ningunear no a la protagonista del todo, pero al menos sí tuvo su cierto protagonismo. Va a ser algo parecido, salvando la distancia de 470 años a cuando el equipo femenino del Barça ganó la Liga de Campeones.
Cachar
Bueno, bueno, no me hables.
Nieves
Bajando del avión y en el astro, en el ayuntamiento, que ya sé que pidió perdón el alcalde, con la copa y con la camiseta y chupaban cámara, la porta el alcalde, el entrenador y la capitana un paso por detrás en la escalerilla y poniendo cara Alexia decía No tienen remedio. Es que no tienen remedio de verdad. Bueno, pues a eso vamos. Pocos mortales de los comunes, no de los especialistas, claro. Habrán oído hablar de Barbara Blomberg. Era una sirvienta muy joven, muy mona, que parió un niño en Ratisbona, en Alemania, hijo del católico emperador Carlos V. ¿Y que pasó? Este hombre, Carlos V, pasó de la madre inmediatamente después de dejarla embarazada. Cuando nació el nene, Carlos V se lo arrebató a la madre porque era chico y hombre. Estas cosas nunca se sabe. Siempre es bueno tener un stock de herederos, por si acaso, aunque sea algún bastardo ahí en la recámara, siempre viene bien. Barbara Blomberg no pudo volver a ver a su hijo en los siguientes 30 años y el resto de su vida sufrió el ninguneo y los engaños del emperador Carlos V, de su propio hijo y del hermano de su hijo, Felipe II. Vale que era lo que tocaba en el siglo XVI. Y como nos han enseñado a asumir que era lo que tocaba, no se puede criticar. Claro. Vale. Bien. Presentismo. Barbara Blomberg, la sirvienta, no era nadie. La mujer, su hijo, en cambio, tuvo suerte. Al principio no tanto al final, ya veremos. Pero al principio sí tuvo suerte. El 6 de junio de 1554, cuando el chavalín tenía 7 años, Carlos V redactó un añadido a su testamento en el que reconocía que estando yo en Alemania, después que enviudé, tuve un hijo natural de una mujer soltera, el que se llama Jerónimo, cierro comillas. Aclara que era viudo, como si eso le librara del pecado.
Singer 1
El fornicio Tú tienes buena puntería, sabes por dónde darme pa que quede rendía, rendía. Tienes estilo para ll mi atención. Me tiras dardos, panito el corazón y por más veces que trate es imposible esquivarte. Tú tienes buena puntería, sabes por dónde.
Cachar
A ver. Buena puntería. Bueno, para que nos situemos todos. Jerónimo. Jerónimo es Juan de Austria, que posiblemente sea el bastardo más famoso de la monarquía hispánica. Pero dio de la madre, vamos. No he oído ni mu. Nunca se oí hablar de la madre.
Nieves
Sí. No, no. Apenas nada. Por eso vamos a hacer un mix madre hijo. Aunque dado el menosprecio que le dedicaron a Barbara Blomberg, pues no es que haya demasiado que contar de ella, Pero bueno, al menos conocerla. Está claro que Carlos V sabía que lo suyo estaba mal hecho, si no, no hubiera ocultado la existencia de ese hijo. No es el único hijo de Estrangis que tuvo. Tuvo también otra ilegítima, Margarita de Austria. Y también con una sirvienta adolescente. Le gustaban las sirvientas adolescentes. El fornicio. En el servicio se le daba muy bien al emperador. Toma coplas. A esta hija Margarita, sí la mencionaba en el testamento firmado en Bruselas en 1554. Pero al nene no. El emperador, cuando firmó este testamento, hizo salir a los siete testigos que hubo durante la firma. Y ya estando solo de su puño y letra, añadió un codicilo secreto, un complemento donde se decía eso de que estando viudo tuvo un hijo de una mujer soltera al que bautizaron Jerónimo. Este añadido lo guardó Carlos V en un sobre bien cerrado y se lo entregó a su hijo Felipe II, con orden de no abrirlo hasta después de su muerte, Jeromín fue entregado al cuidado y educación de un hombre de confianza de Carlos V. Hay una pintura que hemos visto todos, un historicista muy famosa, de Eduardo Rosales, de cuando estando en Yuste, muy cascado ya, el emperador pidió que le llevaran al muchacho para conocerlo, para verlo, pero no para reconocerlo, porque continuó siendo un secreto.
Cachar
Oye, Siendo secreto, Felipe II no descubre que tenía un hermano hasta después de la muerte de Carlos V. ¿Y eso cómo le sentó, por cierto?
Nieves
Bueno, no lo descubrió hasta que abrió el sobrelacrado y le sentó. Regulinchi nunca acabó de fiarse de él, aunque es verdad que Felipe II fue el que le dijo que dejara de llamarse Jerónimo, que parecía un indio, le puso Don Juan, se lo llevó a vivir a la corte y le permitió usar el apellido dinástico de Austria, o sea que ahí ya tenemos a don Juan de Austria. Pero como digo, o bueno, perdón, más bien, como dice el historiador Geoffrey Parker, que es el mejor biógrafo de Felipe II, el bodrios este de Felipe nunca terminó de fiarse de su hermano, aunque le encomendó empresas importantísimas, si lo nombraba comandante en jefe para sofocar la rebelión de las Alpujarras, mandaba a otro que lo vigilara y le informara. A ver qué hace este. Tú cuéntame cuando Juan de Austria se convirtió en el Taylor Swift del Mediterráneo tras su triunfo en lepanto, con sólo 24 años, además, Felipe II. Estupendo, yo también me alegro mucho. Pero mira, quédate en Nápoles celebrando, lo que tampoco ha sido para tanto esto no has conseguido Constantinopla y tampoco Chipre, o sea que no te vengas tan arriba y deja de hacerte llamar alteza y príncipe, que solo eres un bastardo. Esto lo pensó, seguro que no se lo dijo. Vete a dar la bronca por túnel, le dijo a su hermano, o te das una vuelta por Europa, pero no pises por la corte. Pero Juan de Austria quería volver a la corte en plan superestrella del rock y se presentó sin permiso saltándose las órdenes de Felipe II. Hubo ahí un mosqueo gordo del rey que le mandó de vuelta, vete a Flandes de gobernador y te estás allí quietecito. Y además luego la otra es que en la corte Don Juan de Austria era lo que era, era un Don Juan porque no paraba de liarla con las chicas. Este también dejó dos hijas ilegítimas.
Singer 2
Never know how much I love you Never know how much I care When you put your arms around me I get a fever That's so hard to bang. You give me fever When you kiss me, fever. When you hold me tight, fever.
Cachar
Hoy, Hoy. La madre Bárbara Blomberg llegó a tener relación con ella, ¿Sí o no?
Nieves
No, apenas. Una lástima, porque en esto sí estuvieron de acuerdo los dos hermanos en que había que apartar a Barbara Blomberg de la vida pública. Y aquí organizaron entre los dos una guarrada a esta mujer tremenda. Cuando Felipe II nombró a su hermano gobernador de los Países Bajos para alejarlo de la corte, la madre Bárbara viajó a Luxemburgo, muy orgullosa ella, para recibir a su famoso y a su poderoso hijo, ya reconocido como hijo del emperador. Pero se la iban a jugar. Don Juan de Austria escribió a su madre y le mamá, vete al Aquila, en el centro de Italia, que allí te espera mi hermana Margarita, que era la otra bastarda de allí. Te llevan a Nápoles y nos vemos antes allí, antes de venirte a Luxemburgo, nos vemos en Nápoles. Oye, Y la mujer tan contenta, bajó de Luxemburgo a Génova. Allí estaba esperándole una galera para la ruta que ella creía que iba a Génova, Láquila Nápoles. Pero aquella galera a la que se subió la llevó a España con orden de Felipe II de meterla en un convento dominico cerca de Valladolid. La mujer se revolvió en España todo lo que pudo. Ni quería ser monja ni tener monjas al lado. De allí la llevaron a un pueblito de Cantabria, a Ambrosero, y allí murió sola, olvidada de todos, sin un duro y enterrada en un convento cercano. Muy asqueroso este Juan de Austria. Y Felipe II también. Ni caso hizo a su madre, ni caso hizo a sus dos hijas. Al final a una le hizo un poco de caso, así que para qué disimular. La estrellita de don Juan de Austria tuvo un final poco épico y por eso no lo lamentamos.
Cachar
Has comentado antes que al final de su vida no tuvo tanta suerte como al comienzo. ¿Qué pasó entonces?
Nieves
Almorranas. Ostras, ostras. A ver. Después de tanta bronca con el turco, después de salir vivo de Lepanto, de pegarse aquí y allá, lo venció una almorrana. Y en aquellos siglos no la podían sufrir en silencio porque iban a caballo.
Cachar
Dolorosísimo.
Nieves
La historia oficial dice que murió en Flandes de tifus, que es un poquito más digno. Era muy joven, tenía 31 años. Solo uno de sus médicos, el Dr. Daza Chacón era partidario de curar las hemorroides sangrándolas con sanguijuelas, que vale, esto suena así muy asqueroso, y son muy asquerosas, pero son muy limpias, porque las sanguijuelas hacen su trabajo con anestesia y son antiinflamatorias, o sea que enrestaba muy bien. Pero resulta que los otros colegas médicos decidieron no usar sanguijuelas, sino abrir la almorrana con lanceta, con una especie de bisturí. El hombre parece que ahí agarró una infección y fue cuando empezó a caer en picado y así lo dejó escrito su doctor Daza Chacón escribió después de tantas victorias, Don Juan de Austria fue a morir miserablemente a manos de médicos y cirujanos porque le dieron una lancetada en una almorrana y luego hubo que.
Cachar
Traerlo a España, porque yo he visto su sepulcro. Bueno, lo hemos visto.
Nieves
Impresionante, impresionante sepulcro. Sí, lo pidió él. Él pidió en su testamento que como hijo reconocido del emperador lo enterraran junto a su padre. Tenía que venir al Monasterio del Escorial. Felipe II. Vale, vale. No, bien, no tengo yo bastante problema con los flamencos que ahora me tengo que encima traer al niño. Pero bueno, sí, acabó ordenando el traslado, eso sí, sin prisas. Por eso se preparó el primer entierro allí mismo, en la catedral de Namur, en Bél. Primero hicieron la autopsia, en donde no aparece nada de las almorranas, pero sí se dice, y así lo escribió otro de sus médicos, el doctor Ramírez, nos encontramos con el cuerpo color negro y verde, con manchas azules en pies y.
Cachar
Brazos y a colorinchis, como si lo.
Nieves
Hubiera matado Gata Ruiz de la Prada, muy policromado. El cerebro estaba seco y el corazón arrugado y marchito como un paño mojado. Eso decía el informe, como un paño mojado. Ese corazón marchito es el que aún se guarda en la catedral de Namur. Allí sigue. Don Juan de Austria quedó allí enterrado en la catedral durante un tiempo y Felipe II tardó en autorizar el traslado porque era muy complicado andar con un muerto ilustre atravesando territorio enemigo. Así que Felipe II ordenó que para disimular, cortaran a su hermano en tres partes, en tres trozos, tronco, cabeza y brazos. Viajaron en un saco, las piernas hasta las rodillas. Viajaron en otro saco, claro, y de las rodillas hasta las ingles, pues viajaron en otro saco así lo ponían en las caballerías y esto pasa, no se notaba que era un muerto. Y cada saquito en una caja, carretera y manta. Así no parecía, no parecía lo que era. Cuando el héroe de Lepanto ya llegó a España vía Santander y lo desembarcaron y luego a patita tomaron camino del Escorial, se hizo una paradiña ahí en la abadía de Santa María de Párraces, cerca de Segovia, porque había que recomponerlo, había que recolocarlo dentro de un féretro para que no entrara al Escorial y alguien dijera, ¿Qué pasa, tronco? Bueno, tenía que entrar al Escorial como entrar a los muertos decentes con los pies por delante. No iba a entrar el tronco 4 metros por delante de las piernas, pero ya está. Se finí Juan de Austria.
Singer 3
Y me duele, y me duele, y me duele, y me duele, y me duele, y me duele, y me duele, y me duele, y me duele, y me duele, y me duele, y me duele, hasta que no me duele más, hasta que no me duele más, hasta que no puedo llorar.
Nieves
Hasta que no me duele más.
Cachar
Yo sabía lo de trocear contratos para que no se note, pero lo de.
Nieves
Trocear cuerpos, la mejor manera de vivir.
Cachar
Para disimular, claro, para disimular, Dios mío.
Nieves
Luego lo recompones y ya está, ya no duele nada.
Cachar
Bueno, Nieves, hasta el lunes, Cachar. Cuídate mucho. Gracias.
Nieves
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Podcast Summary:
Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (with co-host Cachar)
Episode: Carlos V reconoce a su bastardo Jerónimo, pero nadie reconoció a la madre
Date: 6 de junio de 2024
En esta edición de "Acontece que no es poco," Nieves Concostrina y su colaborador Cachar abordan la historia de Jerónimo (Juan de Austria), el hijo ilegítimo de Carlos V, y el casi total olvido en el que quedó la madre, Bárbara Blomberg. El episodio repasa la dinámica de los bastardos reales en la historia española, la marginación histórica de las madres, los manejos dinásticos, y el destino trágico de los agraviados – todo con el estilo agudo, irónico y directo de Concostrina.
Identidad de la madre: Bárbara era una sirvienta joven en Ratisbona, Alemania, de la que Carlos V se desentendió tras el embarazo (01:23).
Nieves Apunta: “Barbara Blomberg no pudo volver a ver a su hijo en los siguientes 30 años y el resto de su vida sufrió el ninguneo y los engaños del emperador Carlos V, de su propio hijo y del hermano de su hijo, Felipe II.” (01:43)
Al nacer Jerónimo, el niño fue apartado y su madre olvidada. Carlos V sólo reconoció al hijo varón en un codicilo secreto a su testamento, asegurando que fue concebido tras enviudar para suavizar el “pecado”. (02:58)
“El 6 de junio de 1554, cuando el chavalín tenía 7 años, Carlos V redactó un añadido a su testamento en el que reconocía... que estando yo en Alemania, después que enviudé, tuve un hijo natural de una mujer soltera, el que se llama Jerónimo.” — Nieves, 03:01
“Cuando Felipe II nombró a su hermano gobernador de los Países Bajos... la madre Bárbara viajó a Luxemburgo... pero se la iban a jugar... la llevó a España con orden de Felipe II de meterla en un convento...” — Nieves, 08:13
“Después de tantas victorias, Don Juan de Austria fue a morir miserablemente a manos de médicos y cirujanos porque le dieron una lancetada en una almorrana...” — Nieves, 10:25
“Felipe II ordenó que... cortaran a su hermano en tres partes... y así pasaron desapercibidos.” — Nieves, 11:26
El episodio presenta una mirada afilada y crítica a la cultura dinástica del siglo XVI, denunciando cómo el poder silenciaba a las mujeres y manipulaba a todos según conveniencia política. Todo, con el característico humor sarcástico y análisis histórico de Nieves Concostrina, logrando convertir lo macabro y lo injusto en una reflexión imprescindible sobre la memoria histórica y la invisibilidad femenina en los relatos oficiales.