
Loading summary
Podcast Host
SER Podcast.
Nieves Con Costrina
Estás escuchando Acontece que no es poco y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta. Un podcast de historia para conocer, para entretenerse, para criticar, para cotillear y para lo que se tercie. Que disfrutes del episodio.
Podcast Host
En la Ventana. Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con Costrina cada Cadena SER.
Carla
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves Con Costrina
Buenas tardes, Carlas. ¿Qué tal?
Carla
Bien, mira, hoy estoy por remedar aquella frase de los caminos del Señor son inescrutables y decir que los caminos de las monarquías en general a veces también lo parecen. Porque así de entrada, así de entrada, ya por centrarnos en lo de hoy, cuesta entender cómo una pareja real, real de reyes, quiero decir, una pareja europea acabó en México con aspiraciones de controlar un imperio y que luego acabaron como acabaron. Bueno, en fin, que lo cuentes tú. Venga, va.
Nieves Con Costrina
A ver, acabó como el rosario de la aurora. Hablamos hoy y seguiremos hablando más adelante, pero hoy hablamos de una pareja austriacoel belga ella, que se llamaban Maximiliano y Carlota. Puede que este par de pijos europeos sean poco conocidos, pero sus parientes nos suenan muchísimo a todos. Maximiliano era hermano del emperador austrohúngaro Francisco José y por tanto cuñado de sí, sí o sí, sí, sí, sÍ.
Carla
No digo siempre sí, sí, pero tampoco sí.
Nieves Con Costrina
Nunca sé dónde lleva la tilda esta emperatriz. Y Carlota era hermana de un personaje que ha pasado por aquí hace poco, de Leopoldo II, el rey de los.
Carla
Del Carnicero del Congo.
Nieves Con Costrina
Exactamente. Esta pareja era de muy, muy alto standing real, pero unos segundones, por mucho que uno fuera archiduque y la otra princesa, por muy virreyes de aquí o de allí que les hicieran y donde los colocaran, ni pinchaban ni cortaban. Eso sí, por supuesto, pues lujos los tenían todos, palacios los que quisieran, caprichos todos los que hicieran falta. Pero hay gente que por mucho que tenga, por muy bien que viva, todos se les hace poco. Y a esta pareja, con todo a su disposición, les faltaba algo. Les faltaba poder, presencia, relevancia. Y un día recibieron la felicísima propuesta de ser emperadores de México. Claro, se pusieron como motos. Maximiliano preguntó pero oye, ¿Los mexicanos me aceptarían? Y uy, sí, los mexicanos están deseando que vayas. Vamos, hemos hecho un plebiscito y ha salido que se mueren de ganas. Es verdad que hicieron un plebiscito, pero fue una farsa para engañarle. Y. ¿Y tendré apoyos? Preguntaba él, porque he oído que la cosa allí en México está un poquito revuelta. Apoyos le apoyo vas a tener los que quieras. Mira, de entrada el emperador francés Napoleón III y el Papa están volcados contigo. Lo que haga falta, no te va a faltar de nada. Y luego estamos nosotros, los conservadores y el clero mexicanos, que estamos también para lo que necesites. Tú y tu Carlota, vais a ser unos flamantes emperadores de México. Venga, vamos para allá.
Singer (performing 'Si nos dejan')
Si nos deja nos vamos a querer toda la vida. Si nos dejan, nos vamos a vivir a un mundo nuevo, yo creo. Podemos ver el nuevo amanecer de un nuevo día. Yo pienso que tú y yo podemos ser felices todavía.
Carla
La clave está en el título de esta canción, que es Si nos dejan. Pero bueno, yo quiero recordar que estábamos en plena pandemia, Nieves, cuando dedicamos un acontecido de estos a la partida de esta pareja desde Europa hacia México, sin sospechar lo que les esperaba después.
Nieves Con Costrina
Así fue, estuvimos hablando de ello. Y bueno, por si alguien quiere recuperar Aquel Podcast, el 14 de abril de 2020 estuvimos hablando. Sí, madre mía. Partieron ellos tan felices, con muchos planes en la cabeza, pese a que algunos les advertían pero ¿Dónde vais? ¿Dónde vais? Que aquello no es una corte europea, que aquello es un inmenso continente con un montón de países que acaban de independizarse o en pleno proceso independentista y que no quieren reyes ni emperadores, vamos, ni en pintura. Que además Estados Unidos está en plena guerra civil, que no tenéis ni idea de castellano, que os están enredando. Y así fue. Hace tres años contamos algo de lo que ocurrió y yo volveré con esto porque queda mucho por contar. Y nunca volví. Nunca volví. Vuelvo ahora. Esta pareja, desde luego, si echaba de menos entrar por la puerta grande de la historia, al final lo consiguió. Ella, la emperatriz Carlota, acabó absolutamente trastornada. El emperador Maximiliano de Habsburgo, un austriaco que se creyó que por ir vestido de charro por allí, por México y con sombrero mexicano, pues ya le iban a adorar sus súbditos, bueno, pues terminó en el pareo, en fusilado. El drama y las peripecias para repatriar su cadáver a Viena. Fue de locos. Nos quedó mucho en el tintero aquella vez, sobre todo conocer a los personajes más allá del hecho histórico. Y aprovechando la tonta excusa de que hoy, 12 de junio de 1864, los emperadores Maximiliano y Carlota de México hicieron su entrada triunfal en la capital, pues vamos a completar un poco más de la historia. No del todo, pero un poco.
Carla
Pero escucha una cosa, si dices que la entrada fue triunfal aquel 12 de junio, es que al menos de entrada, por los súbditos, porque eran súbditos mexicanos de primeras, no fueron mal recibidos.
Nieves Con Costrina
No, claro, en la capital fueron apañado esto. Hombre, fíjate, en la capital fueron estupendamente. Porque eso se prepara también para recibir al delincuente Juan Carlos. La primera vez en Sanzhengzhou llevaron a uno. Nunca sé decir, lo intento de ver, pero no me sale. Bueno, pues llevaron a unos cuantos panolis con banderita de España, decir Viva el rey, róbanos un poco más. Que no sabe a poco. Pero cuando Maximiliano y Carlota, antes de llegar a Ciudad de México, desembarcaron en Veracruz, allí no había ni Dios para recibir a sus emperadores. No había nadie. Eso debería habernos mosqueado un poquito, pero bueno. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Recordemos que esta pareja fue la elegida por los conservadores y la Iglesia de México y de acuerdo con Francia y Roma para encajarla en el trono. Y además por varias razones. Primera, porque Napoleón III, emperador de los franceses, había ocupado México y había derrocado al gobierno liberal republicano de Benito Juárez. ¿Y ahora qué necesitaba? Pues poner un títere para manejar el país. Es decir, los mexicanos se habían independizado de España 40 años antes. Ya no eran tiempos de volver a convertir México en otra colonia, en este caso de Francia. Pero claro, no por ello Francia y su emperador iban a dejar de mangonear México. ¿Solución? Pues pones a una marioneta. Lo pusieron a Maximiliano a mangonear México. Y la segunda razón de que esta pareja de pijos centroeuropeos fueran los elegidos es que un Habsburgo pertenecía a una saga imperial muy católica y ella, Carlota, procedía de la nación belga, también muy católica. Pero bueno, esto es desde hace un rato, porque los Sajonia, ya lo contamos, los Sajonia Coburgota eran luteranos desde siempre, hasta que les dijeron, oye, que vais a reinar en Bélgica. Vendría bien que os fuerais desviando un poquito para haceros católicos. Y dijeron, bueno, pues ya ves tú qué problema A goza. Si ya mismo somos católicos Para bailar.
Singer (performing 'La Bamba')
La bamba Para bailar la bamba Se necesita una poca de gracia Y una poca de gracia pa ti, pa mí Allá arriba, allá arriba, Allá arriba, allá arriba Por ti seré Por ti seré Por ti seré. Yo no soy marinero. Yo no soy marinero. Soy capitán. Soy capitán. Soy capitán.
Carla
De todas formas, por intentar entenderlo todo. A ver, el interés de Francia para manejar México a través de Maximiliano sí que se comprende bien. ¿Pero ¿Por qué tanto interés en que fueran católicos los emperadores?
Nieves Con Costrina
Sí, pues tiene una explicación. El derrocado gobierno liberal republicano, el de Benito Juárez, Con México en bancarrota, tras afrontar golpes de estado, revoluciones internas. Porque el proceso de independencia de México fue tremendo, como todos. Ataques constantes del recién nacido Estados Unidos para quitarles territorio, que les quitaron mucho. Todo esto había restado muchos privilegios a los conservadores. Porque mandaban los liberales. Y a la Iglesia mexicana les habían cortado el chorro de dinero. Y por eso los conservadores y el clero pensaron que un emperador muy católico les devolvería esos privilegios perdidos. Pero mira tú que Maximiliano estaba muy ilusionado con eso de ser emperador. Y el hombre, la verdad es que quiso hacerlo bien. Dijo, voy a ser un emperador liberal. Voy a hacer reformas progresistas. Me voy a llevar una idea de Europa más moderna. Y así me haré apreciar por quienes me rechazan por los liberales, para que vean que soy guay. Pero es que, a ver, majo, esto no funciona así. A Maxi le pasó como le pasa a determinado partido. Que por hacer cosas que le gustan a la derecha, se cree que va a arañar votos de la derecha. Y al final resulta que la derecha no lo vota ni de coña. Y encima cabrea a los suyos, que dejan de votarlo. Al emperador Máximo, por muy liberal que fuera, los liberales no lo iban a querer. Ellos querían su república y querían elegir a su presidente. Y los conservadores y el clero fueron retirándole su apoyo. Cuando vieron que no estaba haciendo lo que tenía que hacer. Que era para lo que le habían llevado a México. Para devolver a la Iglesia y a los conservadores sus privilegios. Así que Max, poco a poco se fue encontrando solo, sin apoyos, ni por un lado ni por otro. Por mucho que se empeñara en mejorar el castellano y en aprender náhuatl, la lengua nativa, puso intención. Pero esta pareja allí, la verdad es que no pintaba absolutamente nada. Y además venían de su mundo lujoso, de su corte austrohúngara, sin reparar en gastos. Y pretenden convertir Ciudad de México en una capital europea, con sus palacios, con sus avenidas, con sus jardines y todo en un país absolutamente empobrecido, en bancarrota, con sus ciudadanos muertos de hambre, analfabetos.
Carla
Mal apaño tenía esto, Oye. ¿Y el emperador francés, el que los había instalado allí, Napoleón III, también le retiró el apoyo?
Nieves Con Costrina
Todos, todos, absolutamente todos.
Carla
¿Cuánto tiempo pasaron?
Nieves Con Costrina
Al año del reinado empezaron a quedarse Maximiliano y Carlota más solos que un mojón. Solitos ya. Porque Estados Unidos le dijo a oye, ya os estáis largando de México y dejando de proteger al títere este austriaco. Y porque además Francia se metió en una guerra con Prusia en Europa y mira, yo retiro mis tropas de México porque yo las necesito en Europa. Y los belgas hicieron lo mismo. Oye, que ya no podemos ayudaros más. Porque los liberales de Benito Juárez, los que habían sido derrocados, empezaron ganar terreno. Añadamos a esto una relación personal, que yo quería detenerme en ella y no me va a dar tiempo. Una relación personal de la pareja que iba de mal en peor. Porque un matrimonio que mal empieza, muy mal acaba. Fue un apaño de Estado por la pasta y por los intereses. Infidelidades desde el minuto uno. Todo apariencias. Católicos de boquilla buscando un heredero que no llegaba. Carlota, venga a ver desfilar amantes. Porque Maximiliano ligaba al mismo ritmo en el Imperio austrohúngaro que en México. La emperatriz empezó a caer en la demencia. Se fue a Europa a rogarle ayuda a Napoleón III y al propio Papa Pío IX. Pío, nono.
Carla
¿Pío, no?
Nieves Con Costrina
Sí, sí. Antes de ser pastelito, ya sabes, fue un señor. Napoleón le dijo a Carlota que adiós muy buenas. Y el Papa debió decirle también pues habernos ayudado en México. Y le regaló un rosario bendecido, que es lo único que regalan siempre. Y le dijo eso deja mía, Dios proveerá.
Carla
Oye, puestas así las cosas, ¿No se plantearon volver por donde habían venido? Si tenían todo en contra. No tan claramente.
Nieves Con Costrina
Todo, todo, todo. Maximiliano quiso abdicar y salir por pies. Lo intentó. Se lo aconse su cuñado Leopoldo II, el carnicero Sal de ahí, le dijo. Sal ya mismo, Se lo dijo el propio Napoleón III, el mismo que lo había colocado, dijo lárgate, que ya pasamos de ti todos. Pero su rancia parentela austrohúngara le dijo ya que ni de coña, Un Habsburgo nunca abdica bajo ninguna circunstancia. Eso se lo escribió su propia madre, Sofía de Baviera. Esta era una mala pécora. Esta era la suegra de Sisi. Se llevaban fatal, fatal. En fin, que el desastre estaba cantado desde el principio. Desde aquel 12 de junio de 1864 en que se encontraron un recibimiento fastuoso que sólo era un puro decorado. 37 meses después, ella andaba dando tumbos por Europa, pidiendo ayuda y con la cabeza perdida. Y él en el paredón. La semana que viene fusilamos a Maximiliano, pero lo mismo antes. Sí toca fusilar, qué se le va a hacer. Pero yo creo que antes los vamos a conocer un poquito más como personas para demostrar con más datos los nefastos que son los reyes, las reinas, en las monarquías en general.
Singer (performing 'Si nos dejan')
He querido ir para ver si algún día que tú quieras volver me encuentres todavía. Por eso aún estoy en mi lugar de siempre, en la misma ciudad.
Carla
Mañana a la misma hora de siempre. Nieves, un beso.
Nieves Con Costrina
Otro para ti. Muchas gracias.
Podcast Host
Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita, Cadena ser, la radio.
Podcast: Todo Concostrina (SER Podcast)
Host: Nieves Concostrina
Date: June 12, 2023
In this episode of "Acontece que no es poco," Nieves Concostrina revisits the lesser-known yet dramatic story of Maximiliano de Habsburgo and Carlota de Bélgica, a European royal couple who became the ill-fated emperors of Mexico in the 19th century. With her signature irreverent and witty style, Concostrina unpacks the decadence, political intrigue, and ultimate tragedy of their reign, examining both the personal ambitions of the couple and the larger international manipulations that led to their downfall.
"Este par de pijos europeos [...] Maximiliano era hermano del emperador austrohúngaro Francisco José [...] Carlota era hermana de Leopoldo II, el rey [...] del Carnicero del Congo."
“Partieron ellos tan felices, con muchos planes en la cabeza, pese a que algunos les advertían: ‘¿Dónde vais? [...] aquello no es una corte europea [...] no quieren reyes ni emperadores, vamos, ni en pintura.’”
“Eso debería habernos mosqueado un poquito, pero bueno. No hay peor ciego que el que no quiere ver.”
“Napoleón III había ocupado México y había derrocado al gobierno liberal republicano de Benito Juárez.”
“A la Iglesia mexicana les habían cortado el chorro de dinero. Y por eso los conservadores y el clero pensaron que un emperador muy católico les devolvería esos privilegios perdidos.”
“Al emperador Máximo, por muy liberal que fuera, los liberales no lo iban a querer [...] Y los conservadores y el clero fueron retirándole su apoyo.”
“Al año del reinado empezaron a quedarse Maximiliano y Carlota más solos que un mojón.”
“Un Habsburgo nunca abdica bajo ninguna circunstancia. Eso se lo escribió su propia madre, Sofía de Baviera. Esta era una mala pécora.”
“Desde aquel 12 de junio de 1864 en que se encontraron un recibimiento fastuoso que sólo era un puro decorado. 37 meses después, ella andaba dando tumbos por Europa, pidiendo ayuda y con la cabeza perdida. Y él en el paredón.” ([13:11])
Sobre la falta de vocación de servicio real:
"Hay gente que por mucho que tenga, por muy bien que viva, todo se les hace poco. Y a esta pareja... les faltaba poder, presencia, relevancia."
– Nieves Concostrina ([01:49])
Sobre el “plebiscito” engañoso:
“Es verdad que hicieron un plebiscito, pero fue una farsa para engañarle.”
– Nieves Concostrina ([01:58])
Resumen del clima político:
"A Maxi le pasó como a determinado partido. Que por hacer cosas que le gustan a la derecha, se cree que va a arañar votos de la derecha. Y al final [...] encima cabrea a los suyos.”
– Nieves Concostrina ([10:24])
Comentario ácido sobre la realeza:
"Un Habsburgo nunca abdica bajo ninguna circunstancia. Eso se lo escribió su propia madre, Sofía de Baviera. Esta era una mala pécora. Esta era la suegra de Sisi. Se llevaban fatal, fatal."
– Nieves Concostrina ([12:42])
El episodio mantiene el habitual tono irónico y didáctico de Nieves Concostrina, salpicado de comparaciones mordaces con la política actual, comentarios cáusticos sobre las monarquías, y referencias desenfadadas a la cultura pop (como las canciones mexicanas que salpican la narrativa). La host emplea un relato coloquial y cercano, dirigido a entretener tanto como a informar.
Este episodio ofrece una visión crítica y ágil de uno de los episodios más surrealistas del siglo XIX mexicano, centrándose menos en el rigor de los grandes hechos y más en la humanidad (y la vanidad) de sus protagonistas. El relato de Nieves Concostrina detalla no sólo el contexto político internacional, sino también los anhelos personales, los enfrentamientos internos y una dosis generosa de ironía sobre las debilidades de la realeza europea.
Próximo episodio: Promete continuar con el desplome del imperio y la trágica figura de ambos protagonistas, prometiendo nuevos datos para “demostrar con más datos los nefastos que son los reyes, las reinas, en las monarquías en general” ([13:26]).