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A
Ser podcast. En la ventana Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina. Cadena SER.
B
Hola, Nieves, buenas tardes.
A
Buenas tardes, Carlas.
B
Ya os escuché ayer con Marta y fíjate, es verdad que los muchos episodios de nuestra historia reciente que se han contado regular, tirando a mal, y sobre los que hay aún una buena capa de desconocimiento, tal vez esa aventura de la División Azul o de mandar a miles de españoles a luchar junto a los nazis en el frente ruso, pues este quizás sea uno de los más fuertes. Así que ayer empezaste. Pues hoy segunda parte.
A
Venga, hoy completamos. Hoy completamos, pero sin detenernos en batallitas, porque bueno, son batallitas, ¿Para qué contarlas? Hitler perdió la guerra en Rusia y por tanto también la perdieron los que se fueron a luchar con él voluntariamente. Muchos. Otros por obligación, otros por miedo. Solo decir que hubo una batalla, por mencionar una la batalla de Krasnybor, en un barrio de Leningrado, en la que los de la División Azul vieron morir en un solo día a 1125 españoles. 1125. Mientras se llevaban a campos de concentración soviéticos a otros 1.200. En total, durante los dos años de alegre estancia en la Unión Soviética, fueron más de 5.000 muertos. Y con ellos, fíjate, pues también quedó enterrada toda la épica de la División Azux. Pero en el Gulag, los campos de concentración soviéticos, quedaron unos 3.000 españoles, no solo nazis de la División Azul, también desertores y también republicanos. Stalin encarcelaba todo lo que se manejaba, le costaba poco. Pero ¿Qué pasó con los españoles patrioteros de la División Azul que fueron a matar comunistas? ¿Y por qué, me pregunto yo, o se debería preguntar mucha gente, ¿Y por qué tardaría el dictador Franco más de 10 años en traerlos a casa si podía haberlos traído de vuelta enseguida? ¿Y por qué cuando por fin regresaron los azules esperaban un recibimiento de héroes y juegos? Fueron recibidos con absoluta discreción. Los investigadores dicen que más de la mitad de los hombres que fueron alegres y contentos a luchar junto a los nazis dejaron su ideología en Rusia. Hoy contamos lo que pasó a partir del día después. Al día siguiente, cuando ya tocó disimular que los españoles de la División Azul también representaban el nazismo, porque eso está muy lejos de ser digno y mucho más los aleja de ser héroes.
C
Va cabalgando, cabalgando con brío y valor va cantando las tristes historias de una guerra que ya terminó.
B
¿Sabes qué es esto que suena, Nieves? Es una de las canciones que entonaban los integrantes de la División Azul. Una canción de esas épicas de heroísmo, de valor. Vamos a una guerra justa. Bueno, luego la cosa acabó como acabó. Ahora, con el paso del tiempo, ya sé que. Pero sigue siendo difícil de entender que aquellos voluntarios pensaran que algo podía salir bien en aquel territorio tan grande y tan hostil que era la Unión Soviética. Bueno, y encima de la mano de Hitler. Pero bueno, es verdad que ahora se ve muy fácil.
A
Sí, pero bueno, es una perspectiva muy loca. No, es que no entra en la cabeza. Es lo que decimos siempre, que la ignorancia es la mate del atrevimiento. ¿En qué pensaban aquellos falangistas? Los soviéticos eran 170 millones. ¿Sabían esos soldaditos de la División Azul que solo un año antes de que ellos se fueran felices a invadir Rusia con los nazis, Hitler y Stalin habían firmado un pacto de no agresión y habían acordado en secreto repartirse Europa? Qué van a saber. Qué van a saber. A los de la División Azul les dijeron que había que ir a matar comunistas y allá que fueron. Ni rascaron más. Ni la mayoría quiere rascar ahora.
B
Eso es otra cosa.
A
Claro, lo que hay debajo no les interesa airearlo. En Rusia quedaron prisioneros españoles, pero también había finlandeses, italianos, franceses y los que sobrevivieron a la dureza del Gulag cuando terminó la Segunda Guerra Mundial en 1945, pues esperaban lo habitual. Al final de todas las guerras siempre ocurre. Volver a casa.
C
Montaría la guardia de los luceros por María junto al mejor.
B
La letra de la canción primavera no tiene desperdicio. Bueno, el intercambio de prisioneros, claro. A ningún país le interesa seguir manteniendo al enemigo en casa, a no ser que sea para trabajos forzados, que esa es otra.
A
Sí, podría ser, pero para eso a Stalin hasta le sobraban soviéticos, o sea, no era por eso solo Este hombre mandaba al Gulag hasta por estornudar fuera de tiempo. Las primeras repatriaciones de los extranjeros que tenía Stalin prisioneros empezaron en 1946. Pero mientras los finlandeses, los italianos y los franceses volvían a casa, los españoles seguían allí. Y esto fue así porque Franco empezó a hacer trampas y se cambió de bando. Los contactos para la repatriación empezaron en 1946. Pero entonces el dictador se sumó con muchas prisas al bloque de los vencedores, al de los aliados, lo que se llamó la doctrina Truman. Y ya no le interesaba poner mucho empeño en liberar a los hombres que fueron a luchar con los nazis. Pudieron haber sido liberados en 1947, pero Franco necesitaba cambiar su rumbo y en vez de esperar un poquito para recuperar primero a los prisioneros españoles, tuvo mucha prisa por ponerles ojitos a los estadounidenses, a los británicos, a los franceses. Los contactos se reanudaron en 1949 pero tampoco cuajó nada. Hasta que en 1950 llegó la buena noticia de la muerte de Stalin y a través de la Cruz Roja Española e Internacional, con la intervención de varios diplomáticos europeos se consiguió una primera liberación de españoles en 1954. Trece años después de que aquellos divisionarios partieran de la estación del Norte de Madrid. Brazo en alto con el saludo nazi y a matar comunistas. Ahora volvieron en barco y con el bracito bajado. Y supongo que les dirían Oye, mucho cuidadito con levantarlo que ahora esto ya no está bien visto.
B
Es que esto no es una metáfora. Cuando la División azul partió en 1941 hacia la URSS era obligatorio hacer el saludo nacional brazo en alto al paso de la bandera. ¿Ese entonces?
A
Sí, luego lo hemos contado aquí. Mira lo que decía. Se establece como saludo nacional el constituido por el brazo en alto con la mano abierta y extendida y formando con la vertical del cuerpo un ángulo de 45 grados. Artículo 2º. Al paso de la enseña de la patria y al entonarse el himno y cantos nacionales en los casos previstos en el decreto número 226 se permanecerá en posición de saludo. Ese saludo era el brazo en alto.
B
¿Esto de qué año es, Nieves?
A
Esto es del 37. Esto era el decreto de Franco. Esto fue el decreto 263 de abril 25 de 1937. Luego se le arrugó el culillo al fascista y derogó el saludo con otro decreto de 1945. En cuanto Hitler perdió la guerra ya no solo no era obligatorio hacer el saludo nazi, sino que convenía no hacerlo. Recuerda que hasta Franco, lo contamos, censuró su propia película Raza y la remasterizó para quitar los saludos fascistas que había. Así que los nazis de la División Azul salieron en tren con el brazo arriba y volvieron en barco con el brazo abajo. Esperaban un recibimiento a lo grande, como los héroes que se creían que era. Pero no lo tuvieron. La primera repatriación llegó al puerto de Barcelona el 2 de abril de 1954 con 200 y pico de visionarios a bordo del barco Semirá.
B
¿El Semirá? Mis famos.
A
Exactamente. Franco estaba esperándolos. Eso es lo que pensaba mucho. Estaría ahí un recibimiento de honor para darles lo que merecía. Pero no. Franco ni de coña iba a ir a Barcelona. Pero entonces les harían un gran recibimiento en Madrid. De eso nada. Una misa en Barcelona para recibirlos. Y desde allí Franco ordenó que cada mochuelo a su olivo. Dispersión y discreción. Nada de homenajes. La División Azul fue a luchar con los nazis y a Franco ahora le interesaba el otro bando.
B
Oye, ¿Y el resto de prisioneros que quedaron en la Unión Soviética, qué?
A
Poquito a poco fueron retornando en distintos viajes a los puertos de Castellón, de Valencia, de Almería. Pero no preguntes, porque todo siguió siendo muy discreto. Hay muy pocos datos. ¿Y qué pasó con los muertos que quedaron en Rusia? Pues ahora viene otra bonita historia. El gobierno socialista firmó en 1995 un convenio con una fundación alemana para la búsqueda, recuperación e identificación de muertos de la División Azul en Rusia. Qué bondadoso el PSOE, que se preocupó de recuperar a soldados españoles nazis en Rusia con decenas de miles de españoles en las cunetas de pueblos de España. Eso estuvo Muy bien. En 1996 entró el franquista Aznar a la presidencia del gobierno y dijo é mira qué bien organizado me lo han dejado los socialistas. Oye, qué majo Felipe González. Si parece de los nuestros. Ah, calla, caña, que es de los nuestros. En fin, hasta 2001 se habían recuperado 1162 cuerpos que fueron dignamente enterrados, algunos en cementerios creados en Rusia para ellos y otros restos por repatriados a España.
B
Histológicamente, todo esto que está contando tendría dinerito. Aquí habría una partida presupuestaria para soportarlo, supongo.
A
Como tiene que ser. Es que como tiene que ser. Eran españoles. Y en tierra extraña. Claro. ¿Y que tenían y tienen familias? 130.000 euros destinó desde el Ministerio de Defensa el Gobierno Aznar del PP a financiar las exhumaciones de españoles nazis. Que se sepa, claro, porque este dato se tuvo. Esto de los 130.000 se tuvo a raíz de una pregunta parlamentaria del PSOE en 2003. El PSOE debería haberse preguntado a sí mismo en aquel 2003 por qué se ocupó de formalizar un convenio para recuperar muertos españoles en Rusia y no recuperar muertos españoles en España. Aquí la prioridad nacional también hubiera estado bien. La respuesta será como. Pues como la que dan siempre para todo. Es que no era el momento. No era el momento. En 50 años no era el momento. A lo mejor Margarita Robles, que forma parte de ese PSOE tan rarito, tiene datos más recientes sobre los fondos destinados desde Defensa a exhumaciones de la División Azul. Sabemos que han seguido destinando fondos e identificando restos. No se trata de que no lo hagan, ojo. Se trata de que informen. Y de paso Margarita nos podría aclarar por qué tenemos que seguir pagando los españoles más de 4 millones de euros para mantener a la sopa boba a los curas dentro del ejército español. Que además no dan palo al agua salvo sus cosas católicas. El general que quiera ir a misa, pues yo que sé, que la misa es la del cura de su barrio. Yo no le quiero pagar las ceremonias de su secta.
B
Pues mira. Estos días dedicados al asunto de la División Azul han tenido como enganche la historia de un cura al que encarna Carlos Iglesias en la película La bala. Que también va de. Qué película, de verdad. Que también va de eso, de respeto a los muertos, a todos los muertos y del derecho a un entierro digno. Hay que insistir en esta película, de verdad.
A
Sí, sí, es que la película es necesaria y es pedagógica. Poner de relevancia que hace falta tener muy mala sangre para hablar con el desprecio que habla de los muertos de los demás. Esa ultraderechista del PP, Esther Muñoz. Y lo feo que ha hablado también de los soldados españoles de los cascos azules. ¿Con qué desprecio habló de ellos? Debe ser que a ella sólo le gustan los muertos nazis de la División Azul y el azul de los falangistas como Ayuso, que también fue falangista en sus tiempos mozo cuando quería trepar en política. A mí no se me ocurriría protestar porque alguien quiera recuperar a su muerto de las frías estepas rusas. Y darle una sepultura digna e identificada. Pero, por favor. El PP, sin embargo, como hasta hace muy poco ha estado haciendo el PSOE, han financiado lo mismo que a otros les han negado. Pero conste que Franco y su cuñado Serrano Suñer enviaron a casi 50 mil voluntarios a luchar junto a los nazis. Recordemos las palabras con las que Serrano Súñer despidió en la Estación del Norte a los enfervorecidos falangistas. Les camaradas, no es hora de discursos, pero sí de que la Falange dicte en estos momentos su sentencia condenatoria. Rusia es culpable. Culpable de nuestra guerra civil. El exterminio de Rusia es exigencia de la Historia y del porvenir de Europa. Vete a la mierda directamente, hombre. Quien todavía esté orgulloso de esta patochada y crea que los divisionarios fueron héroes o anda fanatizado o anda escaso de información. Sólo les recordamos desde aquí que a sus muertos los llevó Franco y los ha traído la democracia contra la que ellos lucharon.
C
Los olvidados, los que retumban en la memoria. Los perseguidos de anochecida en mitad del cerro. Los exiliados, los que jamás volvieron a ver correr a sus hijos. Las olvidadas.
B
Nieves, a descansar un poquito y el lunes retomamos, ¿Vale?
A
Muchas gracias.
B
A ver hacia dónde enfocamos el lunes.
A
Venga.
B
Un beso muy grande.
A
Gracias. Chau.
C
El pueblo. Las exiliadas. Las que jamás volvieron a ver correr a sus hijas.
A
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Episode: Acontece que no es poco | División Azul: Si te he visto, no me acuerdo
Date: April 30, 2026
Host: Nieves Concostrina (A) with collaborator Carlas (B)
Podcast: SER Podcast
This episode delivers the second part of Nieves Concostrina’s critical history of the División Azul—Franco's volunteer force sent to fight alongside the Nazis in WWII against the Soviet Union. The conversation investigates what became of these Spanish soldiers, particularly those taken prisoner, and explores the political maneuvers and subsequent silence that followed their return. Concostrina uses her sharp, irreverent style to question myths, commemorate the forgotten, and point out historical ironies and political hypocrisy.
On the Divisionary Experience:
On Franco and Fascism:
On Political Hypocrisy:
On Collective Memory:
Nieves Concostrina tears down the heroic myth of the División Azul with a mixture of dark humor, historical evidence, and political critique. The episode is both a call for critical memory and a lament for the double standards in Spain's approach to victims of its violent twentieth-century past. Listeners are reminded that historical amnesia and selective remembrance still influence politics, and that dignity and mourning should not be subject to political color.