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A
Ser podcast.
B
Usted. ¿Puedo decirle a Benjamín que vuelva hoy que tenía ganas de cantar? Buenas tardes, Nieves.
A
Hola, buenas tardes.
B
Oye, esto que voy a decir, ya sé que es una obviedad, pero voy a decir igual que está muy bien repasar la historia, que está muy bien porque permite contemplar con perspectiva algunos hechos que en su momento pudieron parecer una cosa, pero eran otra muy distinta, o nos lo contaron de manera diferente o o provocaron efectos muy distintos de los esperados. No digo más. El de hoy es un ejemplo rotundo, pero vamos, definitivo para mí.
A
Sí, pero qué pena ¿No? Aprender. No aprendemos nada, ¿No? Si decimos que hoy vamos a hablar de la entrada en vigor del Acta Bolsted en Estados Unidos, a algunos les sonará, pero la mayoría nos va a entender mejor. Si decimos que ese acta que se incluyó como la decimoctava enmienda a la Constitución y que lleva el nombre del senador republicano por Minnesota que la promovió, que promovió el Acta Andrew Bolsted, pues eso es en realidad la Ley Seca. Es lo que conocemos todos como la Ley Seca. Entró en vigor el 16 de enero de 1920 y prohibía la fabricación, venta, transporte de licores embriagantes en Estados Unidos, o sea que no te podías poner pedo. Había alguna excepción. De todas maneras, por ejemplo, hubo que hacer excepciones en esa enmienda. Los curas católicos y los rabinos podían seguir usando el vino en sus manos. Claro, sí. ¿Por qué? Pues prohibido para todos. ¿Prohibido para todos, no? Pero ellos podían seguir bebiendo y ya podían hacerlo cuando les diera la gana porque tenían el vino a mano. La lumbrera del político conservador que tuvo esta idea provocó con la prohibición radical de todo tipo de alcohol, uno de los mayores desastres sociales del país. Pero tremendo. Pero vamos a empezar por algo que ocurrió el día antes de la entrada en vigor de la Ley Seca. Fue una payasada que montó un cura de los evangelistas, ellos lo llaman predicadores, el 15 de enero de aquel año 1920, para dar la bienvenida a esa ley que iba a restaurar la moral de los ciudadanos y a solucionar los males del país. Ya sabemos que los evangelistas son muy teatreros, son muy gritones, entran en trance gritando aleluya, aleluya, cada uno con la suya. Pues aquel charlatán evangelista llamado Billy Sunday ofició ante 10.000 personas absolutamente enfervorecidas. El funeral de John Barlicour, o sea, el funeral del whisky.
C
He was counton. I first produced me pistol and they then produced me rapier Saint Stand and deliver For you were a bold deceiver mushroom.
B
Lo que has dicho de Barley con. ¿Por qué el funeral de John Barley con Barley Cohn significa grano de cebada?
A
Grano de cebada significa grano de cebada. Y también es una novela de Jack London. Es una novela de Jack London al que le puso ese título porque está relacionado con el whisky. John Barleycour era el nombre del whisky. En argot lo llamaban así. Esto viene de una canción antiquísima, no sé si es escocesa o inglesa, en la que el protagonista de la canción, que se llama John, es la personificación de la cebada y de las bebidas que se hacen con los granos de cebada, el whisky y la cerveza. Jack London tomó el título para su novela autobiográfica que escribió en 1913, de esa canción. La tituló así porque en ella habla de su alcoholismo. De hecho se llama Memorias de un alcohólico. John Barley con Memorias de un alcohólico era lo mismo que decir. Decir John Barleycor era lo mismo que decir whisky. Por eso, aquel 15 de enero, el charlatán evangelista organiza el funeral de John Barleycourt, porque ese nombre personificaba al whisky. Entre las estupideces que dijo Bill Sunday en aquel acto para celebrar la entrada en vigor de la Ley Seca, estuvo la siguiente chorrada. Esta noche, un minuto después de las doce, nacerá una nueva nación. El demonio de la bebida hace testamento. Se inicia una nueva era de ideas claras y limpios modales. Los barrios bajos serán pronto cosa del pasado. Las cárceles y correccionales quedarán vacíos. Todos los hombres volverán a caminar erguidos. Sonreirán todas las mujeres y reirán todos los niños. Se cerrarán para siempre las puertas del infierno.
B
Pues como predicador no sé, pero como profeta no valía un pito. Porque no es que la Ley Seca provocó exactamente lo contrario, pero a lo bestia más bien. Se abrieron, diría yo, las puertas del.
A
Abrieron las puertas. Pero bueno, yo lo digo siempre, los curas solo cuentan mentiras. Y este contó una más cuando, transcurridos los años, hicieron balance, cuando tuvieron que prohibir la prohibición. Entre las consecuencias que trajo la Ley Seca estuvo que se animó la fabricación clandestina de licores lo que provocó 30.000 muertes y más de 100.000 enfermos con lesiones permanentes durante la vigencia de la ley. Fomentó un nuevo modelo de delincuencia, o sea que eso de que las cárceles iban a quedar vacías. Tarariqueteví. Se llenaron. Perjudicó económicamente al país porque el contrabando provocó una fuga de divisas. Arruinó a empresas legales que se dedicaban a la fabricación de alcoholes. Y esto es muy curioso. Se amplió el consumo de alcohol a un grupo de población que antes no consumía. Los jóvenes y la clase media. Esta gente no bebía. Bueno, ahora bebían. Antes de la Ley seca, bebían los pobres para olvidar, y los ricos porque les daba la gana. Pero los bares clandestinos se convirtieron en lugares apetecibles. Basta que te prohíban algo para que. Empezó a ir la clase media y sobre todo los jóvenes, que comenzaron a beber solo porque estaba prohibido, por puro desafío. Beber era signo de modernidad y era signo de rebeldía. Lo único que logró el republicano Bolsted con su genial idea fue instalar de forma permanente el crimen organizado en Estados Unidos. Meter al país de cabeza en una de sus etapas más negras y más corruptas. ¿Qué tragedia social traería la ley seca? Que aquella decimoctava enmienda, esto lo hemos comentado alguna vez, esa enmienda a la Constitución fue reemplazada 13 años después, en 1933, por la XXI Enmienda. Es la única vez en la historia constitucional de los Estados Unidos que una enmienda ha enmendado una enmienda anterior. Muy loco. Yo no sé si el senador Andrew Bolster se dio a la bebida. Lo que sí se sabe. Y lo que sí hizo fue volverse a su pueblo de Minnesota con el máximo disimulo.
C
I got the blues I got the blues I got the alcoholic blues.
A
No.
C
More be my heart to cheer Goodbye whiskey you used to make me frisky So long high balls.
B
Oye, al margen de los vigilantes de la moral, que son siempre muy plastas, pero para promulgar la Ley Seca, ¿Habría algo más, algún elemento que provocar al tomar una medida tan drástica?
A
Se juntaron el hambre con las ganas de comer. Como se suele decir, hubo una conjunción de muchas cosas. Pero también se dio una gran. Aquí se dio una gran paradoja. La Ley Seca fue una reivindicación de las mujeres, sobre todo de las que estaban hartas de recibir palizas de maridos borrachos o de que el poco dinero que salía de trabajos precarios no entrara en casa, sino que fuera directamente a la taberna. Nunca imaginaron esas mujeres que iba a ser peor el remedio que la enfermedad. Pero aquí se juntaron además dos cosas en el caso de las por un lado esto de las mujeres que se sentían víctimas del alcohol, y por otro, los movimientos cristianos y sus numerosas subsectas, los metodistas, los baptistas, los presbiterianos, que no paraban de dar la turra para reivindicar las mujeres, buenas costumbres americanas y captar clientela. Y la mejor clientela para captar eran las mujeres. El alcohol era el culpable de todo. Un buen americano iba a misa los domingos y no bebía. Pero esto, claro, no es así de sencillo. Y para entenderlo hay que poner también el contexto. Y nos tenemos que ir 30, 40, 50 años antes de la entrada en vigor de la ley seca a finales del XIX, Estados Unidos. Estamos contando todo esto grosso modo, saltando muchísimo detalle, habría que especificar más, pero Estados Unidos, en plena expansión industrial, estaba en ese siglo XIX, llegada masiva a las ciudades de gente del campo y masas de inmigrantes que llegaban desde Europa. Es decir, mucha mano de obra y una explotación laboral salvaje. Los obreros ganaban para sobrevivir, no para vivir. Los salarios no daban para mantener a las familias. Las familias se apelotonaban en infraviviendas de los barrios bajos en los suburbios de las ciudades, qué hacían muchos curritos con cuatro chiquillos que mantener, que no ganaban para darles de comer ni para calentar el cuchitril donde vivían. Pues desesperarse, irse a la taberna, beber para olvidar y entrar en una espiral de destrucción. Las mujeres intentaban sacarlos de los bares para que no se dejaran el salario en cervezas y para no recibir más palizas, lo que provocaba que recibieran más palizas.
B
Todavía estoy pensando que esas mujeres eran público objetivo para los movimientos religiosos, pero vamos, clarísimo, totalmente.
A
Hombre, porque sentían, al unirse ahí, sentían que no estaban solas. Era un tremendo consuelo para ellas, pero claro, era un arma de doble fila. Y si entraban en esos grupos religiosos, las reivindicaciones para la prohibición del alcohol tendrían más fuerza todas juntas. Por supuesto, nadie iba al origen del problema. Eran los bajos salarios, una vida de mierda, condiciones laborales infrahumanas. Querían evitar las consecuencias, que era el abuso del alcohol, pero sin enfrentarse a las causas, que era la miseria y la precariedad. Los que sí empezaron a denunciar el origen del problema fueron los los movimientos obreros, los sindicatos, cuando A finales del XIX reclamaban eso tan loco de 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso, 8 horas de educación. Pero claro, es que eso era de comunistas. Eso era muy malo. El sindicalismo era malo. Y en Estados Unidos todo lo malo, ya sabes, viene de fuera. Esto lo dicen ellos o lo decían aquellos, como si los yanquis hubieran salido de las verdes praderas y se hubieran criado con los sioux. Todos venían de fuera. Pero a los vigilantes de la moral ya se les había olvidado que también habían venido ellos. Se da muy frecuentemente esto. Los que más ayuda necesitan al llegar, cuando ya están instalados, se vuelven conservadores para proteger lo suyo y que no venga nadie más. No vayan a perder parte del pastel. En aquella época, a finales del siglo XIX, fue cuando llegó a Nueva York, por cierto, con una mano delante y otra detrás, un inmigrante alemán llamado Friedrich Trump. Terminaba en F. Trump. Su nieto se volcó luego en impedir la entrada de inmigrantes. Ya se había olvidado que vinieron de aquí. El caso es que fueron muchos años de lucha de las ligas anti alcohol unidas estrechamente a la religión, a los conservadores, a los votantes republicanos, mientras que los que luchaban contra la explotación laboral y las mejoras sociales quedaron unidos a los males extranjeros y al comunismo.
B
Oye, Nieves, yo entiendo que no es casualidad que la propuesta de Leiseca saliera de un senador republicano.
A
En absoluto.
B
Pero los demócratas estaban en contra de esta ley seca.
A
La mayoría. Algún abstemio habría, seguro, pero la mayoría. Y desde el primer momento, de hecho, el presidente Wilson, que era del Partido Demócrata, puso el veto a la enmienda a la Constitución con el Acta Bolsted. Se opuso a la ley seca. Pero bueno, al final. Al final salió adelante. A los del Partido Demócrata que lucharon por derogar la ley seca los llamaban los huetos, los húmedos. Y a los que insistían en mantenerla los llamaban los DRY, los secos, que eran los del Partido Republicano. Y estoy dejando mi guita para retomar el tema, porque esto de los movimientos anti alcohol surgidos de las subsectas cristianas. Tiene mucha tela.
B
Que te veo venir, te veo venir. Pues nada, el día que casi llueve en toda España, hemos abierto la ventana. El acontece, que no es poco con la ley seca. Está muy bien, muy bueno, Eugenio, mañana más, mañana más. Un beso.
A
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Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Date: January 15, 2024
In this episode, Nieves Concostrina applies her signature wit and perspective to the history of the United States' Prohibition era, focusing on the enactment of the Volstead Act, more popularly known as the "Ley Seca" (Prohibition). Through anecdotes, musical interludes, and sharp commentary, she delves into the social, cultural, and political factors that led to Prohibition, its disastrous consequences, and the powerful symbolism around alcohol in the American psyche. The episode kicks off by setting the scene for the law's arrival—and the surreal "funeral of whiskey" staged by a dramatic evangelist on the eve of America going dry.
Prohibition Explained (00:37)
Symbolic Funeral for Whiskey (01:44 – 04:52)
"El charlatán evangelista organiza el funeral de John Barleycourt, porque ese nombre personificaba al whisky." – Nieves Concostrina (03:39)
“Esta noche, un minuto después de las doce, nacerá una nueva nación. El demonio de la bebida hace testamento. Se inicia una nueva era de ideas claras y limpios modales... Se cerrarán para siempre las puertas del infierno.” – Billy Sunday's proclamation, retold by Nieves (04:24)
Unintended Consequences (05:02)
"Beber era signo de modernidad y era signo de rebeldía." – Nieves Concostrina (05:45)
Unique Constitutional Reversal (06:14)
"Es la única vez en la historia constitucional de los Estados Unidos que una enmienda ha enmendado una enmienda anterior. Muy loco." – Nieves (06:30)
Religious and Gender Alliances (07:39)
"Nunca imaginaron esas mujeres que iba a ser peor el remedio que la enfermedad." – Nieves (08:00)
Socioeconomic Backdrop (08:43)
Class and Immigration Tensions (09:49)
"Los que sí empezaron a denunciar el origen del problema fueron los movimientos obreros..." – Nieves (10:00)
| Timestamp | Speaker | Quote or Moment | |-----------|---------|-----------------| | 03:39 | Nieves Concostrina | "El charlatán evangelista organiza el funeral de John Barleycourt, porque ese nombre personificaba al whisky." | | 04:24 | Billy Sunday (quoted by Nieves) | “Esta noche, un minuto después de las doce, nacerá una nueva nación... Se cerrarán para siempre las puertas del infierno.” | | 05:45 | Nieves Concostrina | "Beber era signo de modernidad y era signo de rebeldía." | | 06:30 | Nieves Concostrina | "Es la única vez en la historia constitucional de los Estados Unidos que una enmienda ha enmendado una enmienda anterior. Muy loco." | | 08:00 | Nieves Concostrina | "Nunca imaginaron esas mujeres que iba a ser peor el remedio que la enfermedad." | | 10:00 | Nieves Concostrina | "Los que sí empezaron a denunciar el origen del problema fueron los movimientos obreros..." |
Staying true to Concostrina's style, the episode is packed with irony, historical curiosity, and a clear critical eye toward institutional hypocrisy. She uses anecdotes (like the arrival of Friedrich Trump) and music to punctuate her commentary, creating a lively and engaging recounting of a pivotal moment in US history, all while challenging listeners to reconsider official narratives.
Through her unique blend of humor, skepticism, and historical rigor, Nieves Concostrina paints a vivid picture of how the “funeral del whiskey” marked not just the start of Prohibition, but an era of unintended chaos, hypocrisy, and transformation in American society. The episode serves as a reminder that history is often more complex, ironic, and instructive than it first appears.