Loading summary
Nieves
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta Ser activa La radio Podcast siempre.
Co-host
Hace días que no cantamos nieve. Oye, déjame avisar a los oyentes. A ver, todos tenemos nuestras manías. Es así, ¿No? Todos nuestras filias y fobias, nuestras obsesiones. Yo creo que a ti te ha dado algo con San Isidoro. Bueno, con su cráneo, para ser más concretos. El cráneo del santo. Porque ya hace días que la historia va rodando y rodando y rodando. Venga, a ver si hoy la podemos rematar. Va.
Nieves
Sí, hoy lo vamos. Es un asunto. Hay que avisarlo, es un asunto medio histórico, medio cómico, pero es que lo habíamos dejado pendiente y lo retomamos cuando estuvimos hablando de la creación del Consejo Superior de Investigación por el dictador Franco, organismo que nace con el objetivo de hacer ciencia católica, que es una cosa realmente ridícula. Bueno, tú es que eres muy fino. La mayor gilipollez del mundo intentar hacer.
Co-host
Ciencia católica como ciencia protestante.
Nieves
Vamos a hacer ciencia musulmana, vamos a hacer ciencia judía. No puede usted hacer ciencia con ninguna religión. Haga el favor. Bueno, pues este organismo, el Consejo, no tendría que haberlo creado la dictadura si no hubiera cerrado el que llevaba funcionando magníficamente bien durante 30 años. Entonces dijimos que también se construyó una iglesia asociada al propio CSIB y que se entregó a la secta del Opus para que la gestionara. Como la costumbre de esta gente es meter huesos humanos o de lo que pillen, da igual si es un gamusino, debajo de los altares donde hacen sus magias, le quitaron a León un supuesto trozo del supuesto cráneo del supuesto Isidoro. Y el cabildo de la Real Colegiata de San Isidoro de León no para de reclamar desde 2009 la devolución de ese huesecillo. Aunque no nos van a hacer ni puñetero caso. Hemos venido hoy a decirles a estos señores de León que no se preocupen, que ellos nunca han tenido al tal Isidoro. Por tanto, el Opus no pudo quitarles el huesecillo de Isidoro y por tanto es absurdo que reclamen la devolución de un hueso que vete tú a saber de quién o de qué es, que podría ser hasta de un trozo de lince ibérico, vete tú a saber. Así que contemos de dónde viene este disparate, a ver si alguien se para a pensar un poquito y se deja de supersticiones medievales.
Guest Singer
When you were here before, couldn't look you in the eye. You're just like an angel. Your skin makes me cry. You float like a feather in a beautiful world. I wish I was special. You're so freaking special. But I'm a creep. I'm a weirdo. ¿What the hell am I doing here? I don't belong here. I don't care if it hurts.
Co-host
A ver, hay que ir por partes aquí. Primero, ¿Dónde arranca esta historia de los huesos o de los supuestos huesos? Y después, ¿Por qué tanto empeño del CSIC? ¿Del CSIC de la época de Franco? En San Isidoro. Podía haberse fijado en otro.
Nieves
No, no, tenía que ser este. E Isidoro, antes de ser san, fue un obispo que nació en el siglo VI, cuando aquí mandaban los visigodos. Pero nadie tiene claro dónde. Nadie tiene claro dónde nació el obispo. No donde mandaban los visigodos. Unos dicen que nació en Sevilla y otros que en Cartagena. Bueno, da igual. Este hombre tenía dos hermanos y una hermana. Los dos hermanos se supone que también obispos. Y la hermana, por supuesto, monja. Luego llegó la multinacional, muchos siglos después, hizo un paquete con los cuatro hermanos y los declaró santos. Un paquete entero. Como al parecer Isidoro era el mal listo de la familia, el erudito, por eso siempre se le representa con un libro, se le nombró doctor de la Iglesia, patrón de Sevilla y patrón también de las facultades de Filosofía.
Co-host
Ah, esto no sabía.
Nieves
Isidoro es el patrón de la facultad de Filosofía. Esto solo a modo de presentación rápida y para no confundir a este Isidoro con Felipe González.
Co-host
Con Felipe González, efectivamente. Sí que sí.
Nieves
Se puso de seudónimo Isidoro cuando decía que era socialista y hombre para parecer listo, socialisto. El caso es que el obispo Isidoro se murió en Sevilla. Lo enterraron y ya está. Se acabó. Nunca más se supo.
Co-host
¿Pero cómo nunca más se supo? ¿No era importante este hombre? Nadie apuntó donde lo habían enterrado. No hay constancia ni nada.
Nieves
A ver, lo apuntaron, pero lo apuntaron nueve siglos después. Tú sabes que todo lo que tenga que ver con la Iglesia son cosas que se documentan a toro pasado. Esto ocurrió hace tanto tiempo porque lo digo yo y se acabó. Y quien tenga perendengue, venga que me desmienta, que lo achicharro por hereje. Y ahora empieza la fantasía leonesa con Isidoro. Nos tenemos que ir al siglo XI, cuando reinaba por León un señor llamado Alfonso V. Le tocó reinar después de que el caudill musulmana, el Manzor, pasara por la ciudad como un elefante por una cacharrería. Dejó todo patas arriba. El rey Alfonso, además de reconstruir León lo mejor que pudo, el hombre reunió los huesos de sus antepasados y los enterró juntitos en un panteón de una iglesia. Y esa iglesia la llamó, se llamó San Juan Bautista. ¿Por qué se llamaba San Juan Bautista? Pues porque se supone que tenía la mandíbula del señor Bautista, una de sus muchas mandíbulas. Tenía muchas. Llegó años después al trono Fernando iba el Magno, un rey que cuando no se estaba partiendo la cara con su familia, como es habitual, lo hacía contra el musulmán o contra otros reyes cristianos. Entre batalla y batalla decidió este hombre dar más categoría a la iglesia de San Juan Bautista, porque lo de tener solo la mandíbula inferior de un santo y encima extranjero, pues como que se le hacía poco. Estamos hablando de principios del siglo XI, pleno auge del trapicheo de reliquias, y si no se tenía algún santo completo, y a ser posible de la tierra, un espac de cuando no existía España, pero español, pues a la ciudad o a la iglesia o a la catedral, como que le faltaba calidad. Y eso le tenía Fernando I en un sin vivir. Una vulgar mandíbula inferior no era suficiente para León.
Co-host
Creo intuir que el rey Fernando tenía algún tipo de plan o alguna idea para conseguir como fuera algún santo completo.
Nieves
Por supuesto, no. Ya estaba ahí dándole vueltecitas a la cabeza. El plan le vino dado cuando en una de sus broncas con el musulmán, el rey Fernando llegó hasta Mérida y desde allí amenazó la taifa de Sevilla. Y el rey taifa sevillano Al Mutadid, humilló enseguida y le ofreció al rey lo que quieras a cambio de que retirara el ejército cristiano y le dejara en paz. Y dijo Fernando, pues mira sí os voy a dejar en paz. Sevilla para vosotros, a cambio de un tributo, por supuesto, de pasta contante y sonante, que era como funcionaban. Y de paso nos entregas los cuerpos de Santa Justa y Santa Rufina, porque necesito algún santo entrenador para llevármelo a León. Es decir, en las intenciones del rey estaba cambiar la advocación de la iglesia de San Juan Bautista por la de Santa Justa Santa Rufina. Lo que pasa es que iba en el paquete porque se supone que estaban juntas pero aquí la que interesaba era la señora Justa. El musulmán, por supuesto, te entrego a esta señora. Estas chicas me traen a mí al pairo. El problema estaba en que Al Mutadid no tenía ni idea de por dónde empezar a buscar a tal Justa y a la tal Rufina. Primero porque no existieron y porque de haber existido, es que se habían muerto hacia siglos estas señoras. En fin, que era un invento del santoral. Pero el rey Fernando le pues tú no te preocupes, colega, yo me encargo de buscarlas. Ya entiendo que tú no sepas ni puedas, pero lo hago yo las busco yo. Así que Fernando I el Magno envió a Sevilla una delegación encabezada por los obispos Albito y Ordoño con la misión de localizar, desenterrar y birlar a los sevillanos los restos de las dos.
Co-host
Restos que está claro que no aparecieron.
Nieves
Es imposible que apareciera nada. Meses estuvieron ahí buscando los obispos y su equipo de arqueólogos improvisados. Meses de excavaciones buscando unos huesos de mentira supuestamente enterrados en el año doscientos y pico, de dos señoras que no existieron. Y la noche antes de volverse a León de vacío, cuando ya dijeron no hay nada que hacer con el obispo Albito hasta la peineta de buscar, harto de estar en la calurosa Sevilla y deseando como estaba devolverse al fresquito de León, ahí se produjo el milagro. El obispo Albito tuvo un sueño, tuvo una visión. Se le apareció un santo vestido de un blanco resplandeciente, tocado con una mitra. Y esta aparición le albito, buenas tardes. Buenas tardes. Que soy San Isidoro. Que dejes de buscar, que te dejes de Justas y Rufinas, que vete tú a saber por dónde paran estas dos. Llévame a mí, quiero ir a León. Mañana guiaré tus pasos hacia donde estoy enterrado y así no te vuelves de vacío. Oye, y el obispo Albito despertó tan feliz. No sabemos si con un resacón de rebujitos o de vino fino, pero este tío algo había bebido. Evidentemente, como lo he contado, no es la versión oficial.
Co-host
No parece. No parece que lo sea, pero te.
Nieves
Aseguro que la mía mucho mejor. Pero la oficial dice textualmente que la aparición le dijo al yo soy el bienaventurado Isidoro, obispo de Sevilla, y Dios ha querido dar como premio a tu piedad el gozo de que encuentres mi cuerpo y puedas enviarlo a León, pero no concluirás tu misión porque Dios ha dispuesto que mueras en plazo de tres días, al cabo de los cuales me acompañarás al cielo. Cierro las comillas, que esto es lo que le dijo Isidor, Tú ya sabes, los curas como siempre dando buenas noticias.
Background Vocalist
Todo nos parece una mierda, todo nos parece una mierda, Todo nos parece una mierda menos lo vuestro. Todo nos parece una mierda, todo nos parece una mierda, Todo nos parece una mierda menos lo vuestro. Con la frente contra él escapar, pensando si romperlo, mirando a los de dentro, perdiendo el tiempo, nos acordamos de lo vuestro.
Co-host
O sea, esto tiene pinta de que el cuento no acaba bien para el obispo Álbito, ya se lo dijo.
Nieves
Pero nada bien se lo dijo Isidoro. Y además, insisto, todo esto, como se cuenta, toro pasado, pues siempre las piezas encajan bien y sobre todo porque a Isidoro no se le iba a dejar por embustero. Efectivamente, el obispo Albito se levantó aquella mañana de resacón y le dijo al rey musulmán al A la porra, Justa y Rufina, nos vamos a por Isidoro. Excavaron donde dijo la aparición y encontraron un cuerpo incorrupto. Por supuesto, si aparece un santo, aparece incorruptible, y si no, no parece. Y vestido además con hábitos resplandecientes. Y dijo Albitondo, mira, como el que se me ha parecido a mí. ¿Lo veis? Lo que yo os decía, sacaron aquel cuerpo, si es que sacaron alguno. A los tres días, efectivamente, también se murió el obispo y la comitiva de arqueólogos tomó camino de León con los dos ataúdes y con Isidoro y Albito con los pies por delante. Así fue como los leoneses les birlaron el santo a los sevillanos y cómo se cambió la advocación de la iglesia y el panteón real de San Juan Bautista por la actual Real Colegiata de San Isidoro. Esa es la explicación de que la estación del AVE de Sevilla se llame Santa Justa y no San Isidoro. Claro, porque no se pudieron llevar a Santa Justa. Si el obispo Albito hubiera o hubiese encontrado a Justa y a Rufina, ahora la Real Colegiata de León se llamaría Santa Justa y la estación del AVE de Sevilla, pues San Isidoro.
Co-host
Oye, resumiendo, que para creerse que en la iglesia del Opus del Csique, Madrid, hay un trozo del supuesto cráneo del supuesto San Isidoro. Tenemos que comprar previamente toda la otra historia. Bueno, como el teatro, pues ya está. Te metes en la historia, te metes. Pero esta tiene tela.
Nieves
Sí, sí, pero es una historia sin fisuras, como puedes comprobar. Ahora bien, cabe qué queda el león del vapuleado y su puesto San Isidoro. Pues queda un mojón, porque las tropas napoleónicas saquearon la colegiata y los huesos de reyes y santos acabaron esturreados por los suelos. Pero antes de que llegaran los franceses, el supuesto Isidoro ya estaba más repartido que el gordo de Navidad. Y siguieron repartiéndolo en el siglo XX, dando Murcia, Sevilla, Oviedo, Madrid. Pero señores curas de León, tranquis, tranquilos. Por mucho que el BOE de la dictadura franquista nombrara patrono espiritual del CSIC a Isidoro y les birlara un trozo de hueso, no era de Isidoro y probablemente no sea siquiera de un homo sapiens.
Background Vocalist
Tan dura, que vida tan dura, tan putamente dura.
Co-host
O sea, hoy ya hemos cerrado esta historia.
Nieves
Sí, soy ya.
Co-host
A tomar viento, San Isidro, y a otra cosa, mariposa. Venga, hasta mañana, Nieves.
Nieves
Adiós. Un beso. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Láser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Background Vocalist
Que vida tan dura, no tan dura. Que vida tan dura, no tan dura. Que vida tan dura, o tan putamente dura. Que vida tan dura, tan dura.
Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina, SER Podcast
Fecha: 5 de junio, 2024
En este episodio, Nieves Concostrina aborda, con su característico humor irreverente y enfoque crítico, el enredo histórico y la rocambolesca trayectoria de las supuestas reliquias (especialmente el cráneo) de San Isidoro de Sevilla. El episodio repasa cómo los restos de San Isidoro, envueltos en tradiciones, manipulaciones históricas y supersticiones, han sido repartidos y reclamados durante siglos, con especial atención a la absurda disputa moderna entre la Colegiata de León y la iglesia gestionada por el Opus Dei en Madrid.
El episodio, fiel a la línea de Todo Concostrina, desacraliza el relato oficial sobre los huesos de San Isidoro, mostrando el despropósito, las manipulaciones interesadas y el absurdo de muchas disputas religiosas acerca de reliquias. Nieves concluye que reclamar tales restos no sólo es inútil, sino que probablemente jamás estuvieron siquiera cerca del personaje histórico… y acaso ni siquiera sean humanos.
Escuchar este episodio hace ver la historia sagrada española bajo una luz divertida, escéptica y tremendamente amena.