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Nieves
En la ventana Acontece, que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina. Cadena Ser.
Carla
Hola Nieves, buenas tardes.
Nieves
Buenas tardes, Carlas, ¿Cómo estás?
Carla
Bien. Mañana estamos en Málaga si te quieres venir. Pues oye, compartimos un ratito de radio.
Unknown / Musical Interlude
Uy, uy.
Carla
Casi no estás cerca.
Nieves
No, no me pilla cerca.
Carla
Otra vez era. Otra vez era. Mira, hoy este acontece, que no es poco, prolonga el rastro de la ventana del arte porque uno de los protagonistas de lo que vas a contar, indirecto si se quiere, pero protagonista, es ni más ni menos que Picasso. Aunque si tuviéramos que ponerle un titular a lo que hoy va a contar Nieves y que ocurrió tal día como tal, pero de 1906, sería el falso robo o el robo fake, como decimos ahora, de la Dama de Elche.
Nieves
Es un tema del que ya nos ocupamos hace ocho años. Hace mucho, claro, si es que es imposible que hemos hablado de tantas cosas. Pero bueno, como estamos a punto de entrar en el año Picasso, el cincuente de su muerte, murió en el 73. Bueno, pues el año que viene. Y es un personaje, además de indiscutible valía artística, de dudosa catadura moral, viene al caso a hablar de él, porque hay que decir que Pablo Picasso es uno de las más importantes y rompedoras figuras del arte contemporáneo Y eso se lo dejamos efectivamente a Miquel del Pozo, porque hoy nos vamos a quedar con su parte fullera y para ello traemos un caso concreto que afecta a la Dama de Elche. La Dama de Elche es una urna funeraria ibera o íbera. Aquí no me va a pillar Isaías porque se dice de las tres maneras. Yo lo digo de las tres maneras.-Ibera, Ibera e ibérica. Bueno, pues eso, que es una urna funeraria que de vez en cuando se pone de actualidad porque la reclaman desde la Comunitat Valenciana. Pero es que la Dama de Elche ha llegado a ser noticia hasta cuando le pasaban cosas que no le habían pasado. Eso fue hace 116 años, cuando el 10 de noviembre de 1906 la prensa francesa publicó que la Dama de Elche había sido robada del Museo del Louvre de París. Tampoco es que nadie le diera mucha importancia a la noticia, pero bueno, así se publicó. Robada la Dama de Elche. Efectivamente. Un tipo birló del Louvre, una estatuilla ibérica, ibera, una cabeza que creyó alguien que se daba un aire A la Dama de Elche se la conocía como cabeza femenina con trenzas enrolladas. Algunos intrépidos periodistas recogieron la noticia y Uy, no. Cabeza ibera con trenzas enrolladas. Ya está. Está la dama del chef, hijo. Vamos. No se parecían en nada. Pero aquí comienza un asunto turbio en el que estuvo metido hasta las trancas el señor Pablo Ruiz Picasso.
Carla
A ver, Nieves, tal como lo has contado, yo me estoy imaginando a Picasso cogiendo la cabeza esa, metiéndosela en el abrigo y saliendo del museo. ¿No?
Nieves
No fue el autor material del robo. No fue el autor material. Y tampoco habían robado la Dama de Elche.
Carla
Bueno, lo que fuera.
Nieves
El único robo que ha sufrido la Dama de Elche desde su hallazgo fue un robo diplomático. En 1898 unos franceses que daban vueltas por España para ampliar los fondos del Louvre se enteraron de que un agricultor que andaba plantando alfalfa había desenterrado en Elche una pieza ibérica inigualable a la que España no le hizo menor caso porque no se hacía caso a estas cosas. Entonces los franceses le dieron un buen puñado de dinero a la agricultor. El agricultor siguió sembrando alfalfa más contento que unas pascuas y la pieza se fue camino de París. Por eso digo que fue un robo diplomático, porque en realidad pagaron por la pieza pero aprovechándose de que el que lo vendía no sabía lo que estaba vendiendo. Con la Dama de Elche como pieza estrella y con otras 50 más que habían ido sacando de España, los franceses inauguraron en 1904 en el Museo del Louvre la Sala de Arte Ibérico. Nadie más hizo caso a esa pieza arqueológica hasta que Saltó la noticia fake del robo dos años después, en 1906. Es una noticia falsa que acabó poniendo al descubierto noticias mucho más jugosas, como por ejemplo la pésima seguridad del museo. Horrible, porque de aquellas 50 piezas y veras que había en el Louvre cuando se inauguró la sala en 1904, quedaban poco más de 20. Siete años después habían birlado 30 piezas. Entre que el arte ibero todavía no estaba muy valorado y que apenas había vigilancia. El que no se llevaba algo es porque no quería. Efectivamente, lo acogías, lo metías en la gabardina y ya está. Y el segundo escándalo que acarreó el robo, más allá del robo en sí, es que dos artistas se vieron implicados, Pablo Picasso y su amigo el poeta Polinaire, o sea.
Carla
Entonces, el que comete el robo lo hace por encargo de estos dos, y.
Nieves
Eso nunca ha quedado claro. Si fue un encargo, si fue motu proprio.
Carla
Proprio. Qué bien. Motu proprio. Sí, señora, como tiene que ser. No te pillaráis ahí tampoco.
Nieves
Ahí tampoco. No me pilla.
Carla
Motu proprio.
Nieves
Yo como los papas. Esto era una cosa de los papas. Pues yo como los papas. Motu propio. Bueno, pues no se sabe si fue eso o qué fue, porque no está claro. El autor material del robo fue el asistente de Apollinaire, y como Picasso estaba por aquel entonces interesado en la estética ibérica, su colega el PUE le pasó la estatuilla y el pintor se la llevó a su estudio para inspirarse. Vamos a contar esto despacio. Picasso visitaba frecuentemente la Sala Ibérica porque le fascinaba la plástica de ese tipo de arte. En el Louvre, como prueba, sirve a decir que en el Museo Reina Sofía, al lado del Guernica, creo que si no la han movido, claro, está una obra muy famosa de Picasso, que es su famosa dama oferente. Es muy grande, parece una escultura ibera. Y como esa escultura que está junto al Guernica, hay dos. La otra exactamente igual. Está sobre los huesos de Pablo Picasso, sobre su tumba en el jardín del castillo donde está enterrado, en la Provenza, al sur de Francia. El caso es que Yeri Pierre, que este es el asistente de Apollinaire, sabía que Picasso adoraba el arte ibero y que últimamente le estaba dando por pintar caras, pero rarísimas, muy raras, todas planas. Y es que Picasso estaba abandonando el realismo y la perspectiva, y aunque él todavía no lo sabía, estaba yendo hacia el cubismo. Claro, dicen los expertos que eso es todo plano, así para quien le guste, no hay más que mirar las caras planas de las señoritas de Aviñón. Y sobre todo hay que fijarse en las orejas de las señoritas de Aviñón. Esto decimos luego por qué el tal Pier era un caradura. Era el asistente, como digo, de Apollinaire. Y visto que robar era tan fácil en el Louvre, y que a Picasso le gustaban mucho las piezas de arte ibero, pensó en birlar alguna y sacarle unos francos. Así que se fue al Louvre, agarró una cabeza ibera, se la guardó debajo de la gabardina y se piró. Picasso le compró la estatuilla por 50 francos.
Carla
Tampoco que se estirara mucho el maestro, pero bueno, en fin. Pero lo importante, la pregunta aquí clave es ¿Picasso sabía que esa pieza era robada? ¿Sí o no?
Nieves
Él, prácticamente más adelante juró por Snoopy que nu. Que no, que no, que no tenía ni idea. Pero vamos a ver, ¿Cómo no lo iba a saber si la había visto expuesta en sus visitas al Museo del Louvre? Estamos diciendo que el robo de esta estatuilla fue en 1906. Pero es que en 1911 desaparece otra estatuilla ibérica de la misma sala. Y casualmente ese año, 1911 es cuando un carpintero robó también la Gioconda, la de Lur, que con aquello se montó la de Dios. Ahora el problema no es que te tiren un bote de puré de patatas a un Monet, pero ese es el problema ahora. Antes el problema era que no se llevaran directamente el Monet. Bueno, lo del robo de la Gioconda ya era un asunto grave. No era un jarroncito ni una cabecita de barro. Hubo feroces críticas a las autoridades del museo. Tuvo muchísima repercusión y un periódico, el Paris Journal, ofreció una recompensa de 50.000 francos a quien diera una pista sobre el cuadro de Leonardo donde había ido a parar la Gioconda y el tal Pieguet. Este ve otra oportunidad de sacar dinero. Caradura de mucho cuidado, se pone en contacto con el periódico y le dice que a cambio de unos francos les cuenta de forma anónima lo fácil que es robar en el Louvre, porque él ya había robado varias veces. El Paris Journal publicó el reportaje con pelos y señales de cómo se habían producido varios robos de arte ibero. No se daban nombres, pero la policía no es tonta y era cuestión de tiempo que llegaran hasta Picasso y hasta Apollinaire. Cuando estos dos de par de dos. Horrible eso de par de dos. Cuando estos dos leen la historia en el periódico, lo primero que piensan es en deshacerse de las dos piezas iberas tirándolas al Sena. Así que las meten en una maleta y allá que se las llevan.
Carla
Las llevaron en una maleta. Bueno, si se conoce este detalle de la maleta es porque les tuvieron que pillar.
Nieves
Se entregaron. Más que pillarlos, se entregaron porque fueron unos. Estaban acojonaditos, perdidos, unos cobardicas. Iban a tirar la salsena pero estaban tan aterrorizados que creían que los estaban siguiendo y se les imaginaban los dedos. Huéspedes veían polis por todas partes. Todo esto de madrugada por París. Ellos dos creían que todo el mundo sabía lo que llevaban en esa maleta. Y al final se volvieron con las estatuillas a casa. Al día siguiente, Apollinaire llevó las dos cabezas iberas al Paris Journal contando la milonga de que se había enterado por la prensa de que esas dos estatuas eran robadas. En fin, que la policía tardó en detenerlo a Apollinaire minuto y medio. Y como Apollinaire cantó La Traviata, Picasso también acabó detenido. Se supo que Picasso había pagado por ellas, pero insistió en que no, que no, que no sabía que eran robadas. La acusación que hicieron a Picasso fue compraventa de arte robado a Picasso y al otro. Y lo más grande es que esos dos pasaron a ser también los principales sospechosos del robo de La Gioconda.
Carla
Pura lógica, claro.
Nieves
Lo que cuento a continuación se sabe por el propio Picasso, porque 50 años después reconoció no haberse portado bien con su amigo Apollinaire, que fue una pifia más de las suyas. Dijo que cuando el juez me preguntó ¿Conoce a este caballero? Señalándole a Polinaire, dice me sentí terriblemente asustado y respondí no lo he visto en mi vida. Vi cómo cambiaba la expresión de Apo, dice se le fue la sangre de la cara. Picasso estuvo un día en el juzgado y quedó en libertad bajo palabra, mientras que Apoliner, el amigo Apo, acabó encarcelado unos cuantos días y cargando con el muerto.
Carla
Bueno, menos. Se demostró que con el robo de La Gioconda no tenía nada que ver. Algo es algo.
Nieves
Sí, sí. Se comprobó que no estaban implicados, pero durante los siguientes meses, por si acaso, los estuvieron siguiendo. No les quitaban ojo del ladrón de verdad de las estatuillas. Me refiero del tal Pieguet.
Carla
Eso Iba a preguntarte. ¿Qué pasó con él?
Nieves
Nada, desapareció. Este desapareció del mapa. Se largó con el dinero de la exclusiva. Con el de las estatuas se largó con todo. ¿Y lo que me quedaba por contar antes está relacionado? Sí. Considerada la primera obra cubista que son Las señoritas de Aviñón. Al final de su vida, cuando ya no corría peligro, Picasso acabó confesando de dónde vino su inspiración de Las señoritas, y escribió ¿Recuerdan el asunto de las estatuillas? Robadas del Louvre. Pues si miran las orejas de las señoritas de Aviñón, reconocerán las orejas de esas piezas. Esa pintura, efectivamente, la hizo en 1907, el año que Picasso compró la primera pieza robada.
Carla
Ay, amigo.
Unknown / Musical Interlude
Your skin makes me cry. You flow like a feather in a beautiful world. I wish I was special. You're so fucking special, But I'm a creep, I'm a weirdo. ¿What the hell am I doing here? I don't belong here, I don't care if it hurts. I want to have control.
Carla
Pues nada, Nieves, mañana te echaremos de menos en Málaga y ya nos reencontramos el lunes, ¿Vale?
Nieves
Venga, un besazo. Gracias.
Carla
Adiós.
Nieves
Chao.
Unknown / Musical Interlude
¿Whatever makes you happy, whatever you want, You're so motherfucking special waitress Can I get the special? But I'm a creep, I'm a weirdo. ¿What the heck am I doing here? I don't belong here. I'm a creep, I'm a nutjob. ¿What the hell am I doing here? I don't belong here, I don't belong here.
Podcast Summary | Todo Concostrina (SER Podcast)
Episode: “Acontece que no es poco | El robo 'fake' de la Dama de Elche”
Date: November 10, 2022
Host: Nieves Concostrina
Guest/Co-host: Carla
In this episode, Nieves Concostrina unpacks the little-known story of the “fake” theft of the Dama de Elche, connecting it to none other than Pablo Picasso. With her signature wit and historical rigor, she explores not only what really happened in 1906, but also the tangled role Picasso played, the rampant art thefts at the Louvre, and how these incidents intersected with the early seeds of Cubism.
“De aquellas 50 piezas íberas que había en el Louvre cuando se inauguró la sala en 1904, quedaban poco más de 20. Siete años después habían birlado 30 piezas.” — Nieves [04:43]
"Picasso visitaba frecuentemente la Sala Ibérica porque le fascinaba la plástica de ese tipo de arte.” — Nieves [06:29]
“Picasso le compró la estatuilla por 50 francos.” — Nieves [07:57]
“¿Picasso sabía que esa pieza era robada?” — Carla [07:58]
“Prácticamente más adelante juró por Snoopy que no... Pero vamos a ver, ¿cómo no lo iba a saber si la había visto expuesta en sus visitas al Museo del Louvre?” — Nieves [08:06]
"Cuando el juez me preguntó '¿conoce a este caballero?', señalándole a Apollinaire, dice me sentí terriblemente asustado y respondí 'no lo he visto en mi vida.'" — Nieves (Paraphrasing Picasso) [11:10]
“Si miran las orejas de Las señoritas de Aviñón, reconocerán las orejas de esas piezas.” — Picasso (as recounted by Nieves) [12:32]
| Timestamp | Segment | |-----------|-----------------------------------------------------------------------| | 00:59 | Introduction to the “robo fake” and Dama de Elche’s real and fake news | | 03:46 | The diplomatic theft: Piece acquired by the Louvre for “a few coins” | | 04:43 | “By 1904… 50 pieces; seven years later, 30 had been stolen” | | 06:29 | Picasso’s fascination with Iberian art and its influence | | 07:58 | Picasso purchases the stolen head | | 09:56 | Attempt to dispose of evidence and fear of being caught | | 11:10 | Picasso betrays Apollinaire in court | | 12:32 | Picasso’s confession about Cubist inspiration decades later |
With her irreverent, insightful style, Nieves Concostrina turns a near-forgotten episode—mixing press blunder, real crime, and art history—into a vibrant tale. The “fake” theft of the Dama de Elche turns out to be a lens through which to see the early cracks in museum security, the bohemian Parisian art world, and the ambiguous morality behind legendary artistic innovations.
“Recuerdan el asunto de las estatuillas robadas del Louvre… si miran las orejas de Las señoritas de Aviñón, reconocerán las orejas de esas piezas.”
— Picasso via Nieves [12:32]
For history buffs or art lovers, this episode offers a witty, vivid look at the intersection of scandal, artistic genius, and the fragile fate of cultural treasures.