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Nieves Concostrina
Ser podcast.
Carla
Hola, nieves, buenas tardes. ¿Qué tal?
Nieves Concostrina
Buenas tardes.
Carla
Empezamos semanita. Vaya semanita. Empezamos semanita. Oye, tengo una pregunta que no acabo de tener claro o siempre me asaltan las dudas cuando escucho eso de segundas partes nunca fueron buenas. Yo creo que depende, pero en cualquier caso, las segundas partes, sean buenas o malas, resultan imprescindibles cuando una historia se ha quedado a medias. Y eso de recuerdo es lo que nos pasó en el último episodio De acontecer no es poco, la boda de Alfonso XII con María de las Mercedes, una cantante de ópera que era amante del rey, a la que hubo que pagar un dinerito para evitar líos mayores. Algo que nos puede sonar bastante. Por reciente, quiero decir, por otro caso reciente. Así que venga, lo dejamos ahí en el aire, vamos a completarlo. Vamos al lío.
Nieves Concostrina
Sí, porque ahí dejamos colgada de la brocha a la pobre Elena Saz Damante de Alfonso XII.
Carla
Hacemos una serie de televisión, Venga, por capítulos, porque deja. Ay, mira, acabado. Venga.
Nieves Concostrina
Sí, sí, sí. Pero bueno, culebrón, culebrón. Bueno, pues dejamos a la mujer colgada y a los dos hijos en común que tuvo con su católica majestad adúltera. Como este asunto de Alfonso XII y su amante de hace 146 años tiene sorprendentes conexiones con la actualidad, pues voy a empezar situando la actualidad. Porque hace tres meses, en octubre, el PSOE y el PP en la mesa del Congreso votaron en contra de que los españoles conozcamos cuánto dinero público ha sido utilizado por el Centro Nacional de Inteligencia para, a petición del otro adúltero católico, Juan Carlos, callarle la boca a Bárbara Rey, una de sus muchas amantes. Es un lío que conocía todo el mundo, los polític, Los directores de periódicos, de radios, de televisiones. Lo conocía la consentidora Reina Sofía, las Infantas, Felipe. ¿Por qué PSOE y PP votan en contra de que se investigue cómo, quiénes y cuándo han malversado nuestro dinero público? Desde mi punto de vista es incalificable, pero bueno, así de cortesanos son. Por eso hay que andar dando mil rodeos políticos para conseguir averiguar un poquito algo.
Carla
Bueno, pues mira, uno de esos rodeos ha logrado que la mesa del Congreso admitiera trámite. Eso hace muy poquito, hace un par de semanas, una petición de Izquierda Unida para que la directora del CNI de explicaciones sobre el uso de fondos reservados para tapar estas relaciones extramatrimoniales de Juan Carlos, o sea que.
Nieves Concostrina
Mira, fíjate las vueltas que hay que andar. Lo chistoso del asunto es que las explicaciones se van a dar en la famosa Comisión de Secretos Oficiales, como su propio nombre indica, todo lo que se hable ahí es secretito. Y esa será la excusa para decirnos a los españoles que no nos pueden decir cuánto y cómo nos ha robado Juan Carlos para pagar a su amante. A lo que vamos, que este es el enganche, es a que no es la primera vez que ha habido que pagar a un amante del rey de España para que cierre el pico. Y si tenemos datos de las amantes a las que se les ha pagado, yo no quiero imaginar a cuántas han silenciado Alfonso XIII y Juan Carlos de Borbón con dinero público. Tengo derecho a pensar mal. A Elena Sanz, la amante de Alfonso XII, se le pagaron 750 mil pesetas.
Carla
De la época, no es poca cosa.
Nieves Concostrina
Esto en 1886 esto era una millonada.
Carla
Silencio, silencio. Oye, Nieves, a ver, A ver, estas 750 mil pesetas que se pagaron a Elena Sanz, ¿A cambio de que? Lo suponemos, pero ¿Quién los pagó? ¿Quién pagó ese dinero?
Nieves Concostrina
Los paga Casa Real. Pero claro, a Casa Real la pagamos nosotros. Los paga Casa Real para que Elena Sanz no vendiera las Cartas de Alfonso XII, donde se demostraba, ahí se demostraba la relación y la paternidad de Alfonso XII. Ahora Bárbara Rey tiene vídeos y fotos como pruebas de sus fiestas sexuales con el padre de Felipe VI y lo que había antes eran cartas de amor y declaraciones de puño y letra del rey. Estamos como siempre, que lo sabía todo el mundo, políticos, periodistas, diplomáticos, pero lo importante es que la idiotizada plebe se coma, que tiene un jefe de Estado decente, honrado, fiel a su mujer, decoroso. Vamos al principio. Alfonso XII conoció a Elena Sanz, cantante lírica, muy buena contralto, en Viena cuando estaba protagonizando la ópera del italiano Gaetano Donizetti titulada La favorita. Una casa, esa ópera. Otra casualidad, fíjate, cuenta la historia del rey Alfonso XI, un rey de Castilla del siglo XIV, con su famosa amante, fue una famosísima relación con su amante Leonor de Guzmán. Otra casualidad allí en Viena fue cuando Alfonsito se quedó pillado de Elena, pero bueno, no pasó nada porque él todavía era un imberbe de 15 años y ella tenía 13 años más que él. Pero bueno, pasó el tiempo y aquí ya sí que se acaban las casualidades porque la temporada 1877-1878 del Teatro Real de Madrid se inauguró con la ópera La favorita protagonizada por Elena Sanz.
Carla
Bueno, pero ahí ya no sería tan imberbe Alfonso XII. De hecho ya reinaba en España y se casó en plena temporada de ópera.
Nieves Concostrina
Además, claro, eso es lo que contamos el otro día.
Carla
Tenía 20 años tendría ya.
Nieves Concostrina
Claro, pues ya tenía 20 años. Y si la temporada del Real se inauguró el 4 de octubre del 77 y duró hasta el 26 de marzo del 78, pues está claro que quedarían en algún ratito para tomarse algo Elena y Alfonso, digo yo. Y sí es que fue En enero de 1878, mientras Elena Sanz cantaba en el Real, cuando Alfonso XII y María de las Mercedes se estaban casando. La versión oficial habla del desconsuelo de Alfonso XII casi rayando la desesperación cuando murió Mercedes cinco meses después. Y la misma versión oficial dice que la relación de Alfonso XII con Elena, todavía en mitad de una aflicción inconsolable del rey, fue después de enviudar. Pues mira que te diga, ¿Vale? Que aceptamos pulpo como animal de compañía. A Elena Sanz le puso un pisito y un sueldo porque ella tuvo que abandonar su carrera artística para atender al rey. Hay cartas donde Alfonso XII después de escribirle a estás que te hubiera comido a besos y me pusiste Dios sabe cómo, esto está escrito así. Le preguntaba si necesitaba más guita. ¿Guita? Como él era así también muy campechano, guita, dinero. Debería haber puesto también una posdata que dijera pide lo que quieras que pagan los españoles, cariño. Esta carta y otros documentos. Esto no es ninguna labor de investigación, esto está publicado, libros en prensa y todo esto lo facilitó a la prensa Marie Louise Sanz, nieta de Elena Sanz y por tanto nieta bastarda de Alfonso XII. Esta señora, que era viuda del embajador chileno Alberto Wittig, murió muy mayor en. En el año 2012. Hasta ese año ha vivido una nieta de Alfonso XII. Murió en su casa de Marbella y sin haber visto resuelta la demanda de filiación por la que reclamaba el apellido Borbón, que fue lo mismo que intentó su padre. Porque los católicos Borbones, ya se saben, no reconocen a sus bastardos.
Guest Singer or Performer
Adiós, papá. Adiós, papá. Consíguenos un poco de dinero más. Adiós, papá. Dios, papá, consíguenos un poco de dinero más. Más diner.
Carla
Bueno, está claro que cuando Alfonso XII se casó con su segunda esposa, con María Cristina de Austria, ya estaba en plena relación con Elena Sanz.
Nieves Concostrina
Entonces a tope estaban. Pero no sólo. Es que cuando se casaron, Elena Sanz estaba embarazada de su primer hijo en común con el rey Alfonso. Lo llamaron, que era el padre de esta mujer que hemos hablado. Bueno, pues este chaval nació cuatro meses después de la boda. Al amante, por supuesto, se la llevaron a parir a París. Pero espera, que suma y Sigue el escándalo Borbón. Alfonso XII dejó embarazadas a la vez a la amante y a la reina. El segundo hijo con Elena Sanz, Fernando, nació en el piso de la calle de Alcalá de Madrid en febrero de 1881. Y la primera niña que tuvo Alfonso XII con la reina María Cristina nació 15 días después que su hermano, el 10 de marzo. Mira, los historiadores serios y sesudos te dicen que esto no es importante. Es importante. Y los más serios y profesionales te cuentan que esto es fundamental para conocer la naturaleza de la monarquía y de los Borbones en particular, porque sus actuaciones personales han traído muy graves consecuencias para el país y para la política. Por no hablar de su doble moral y su indecorosa vida. Por supuesto, la reina María Cristina de Austria estaba al tanto de todo. A ella se le habían exigido una serie de virtudes y condiciones que el Borbón no cumplía. Llevaba fatal esta mujer llevaba fatal, sufrió mucho. Llevaba fatal el descaro con el que su marido, el rey de España, mantenía esa doble vida. Que su suegra, la ex reina Isabel II, se refiriera a Elena Sanz como su nuera ante Dios. Y a los nenes los llamaba sus nietos ante Dios. Y llevaba fatal que a todos los señores de la Corte les hiciera mucha gracia la guapa amante del jefe del Estado, porque era muy guapa Elena Sanz, como también les hacía gracia a todos los políticos de este país en los años 80 y 90 las novias de Juan Carlos. Pero bueno, esto tienen que entenderlo también las señoras oficiales, María Cristina, Victoria Eugenia, Sofía y etcétera. Ellas están ahí para lo que están, para qué se creían, para lo que dijo el conde duque de Olivares. La obligación de los frailes es rezar y la de las reinas parir.
Carla
Oye, una pregunta, Nieves, ¿Se habrían casado Alfonso XII y Elena Sanz si hubieran podido, si los hubieran dejado?
Nieves Concostrina
Yo no lo sé, pero mi opinión es que probablemente, pero ni se planteó porque se lo tienen prohibido ellos mismos, No podía ser. Todos los diputados conocían el lío, todos estaban al tanto del nacimiento de los hijos también. Luego nadie imaginaba que Alfonso XII fuera a cascar tan pronto, con 28 años, claro, y ahí fue cuando entró a saco contra la amante. La regente María Cristina, ahora ya era la reina regente, Elena Sanz tuvo que agarrar a los niños y salir por pies camino de París. La reina borró del mapa a Elena Sanz, sus grabaciones de ópera fueron eliminadas y todas las imágenes y referencias escritas que hubiera de ella también fuera eliminado todo. Pero claro, de lo que no se pudo deshacer es de las cartas. Alfonso XII le había escrito a Elena donde le preguntaba por los nenes, donde le dice si necesita más dinero, donde lamenta no estar más con ellos porque ese era su verdadero deseo. Por supuesto, la reina le retiró la pensión que los españoles le pagaban a Elena Sanz, lo mismo que hemos estado haciendo con Bárbara Rey y seguramente con alguna más, porque así llevan callando bocas siglo y medio. Elena Sanz se quedó sin recursos en París y con dos niños e inició, por supuesto, una batalla legal contra Casa Real, o la ayudaban a subsistir a ella y a sus hijos o vendería todas las cartas y las pruebas de la paternidad del rey. Su abogado defensor fue Nicolás Salmerón.
Carla
Nicolás Salmerón, ese es el mismo que años antes había sido presidente de la República.
Nieves Concostrina
El mismo, el mismo, claro, el republicano. Y entre las pruebas documentales que el hijo mayor de Alfonso XII, Alfonso Sanz, presentó ante el Supremo, este es un juicio maravilloso que dejamos para contarlo en otro momento, presentó esta demanda ante el Supremo para reclamar su filiación y el derecho a usar el apellido Borbón. Bueno, pues es la misma prueba, la misma prueba que utilizó en 2006 la nieta de Alfonso XII para iniciar su misma reclamación de filiación. Pues una de esas pruebas es el telegrama que Salmerón envió a su clienta Elena Sanz diciendo que Casa Real Leo ofrece transacción 3 millones de reales. Esperaré decidir su llegada. Escribiré firmado Nicolás. Hablaban de reales por costumbre, pero ya existía la peseta. Igual que nosotros teníamos ya el euro, pero seguíamos hablando en pesetas. Pero ya estaba la peseta. Y por eso se sabe que fueron 750 mil pesetas, una millonada por razón de Estado. Fíjate, las señaladas y condenadas han sido siempre las amantes de los Borbones. Y por esa misma razón de Estado hace 150 años y ahora también los gobiernos han protegido a los Borbones inmorales y corruptos. Y esto a mí, en democracia, me parece una vergüenza.
Carla
Ahora, por culpa de Toni Martínez, siempre que escucho esto pienso en Donald Trump, en el Tirititram. Tram, tram, tram. No puedo quitar esto a la cabeza. Pero bueno, así acabamos. Venga, mañana más nieve.
Nieves Concostrina
Un beso. Gracias, Carla. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Láser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Guest Singer or Performer
Hay caer a un golpe de peso, hay sobre la roja mirada. Hay caer a un golpe de hay de aquel clau ve el incendiado. A son de plata y da aquel clau el incendia y en tu cora a son de plata y dirás, señor, perdón, con la voz clara con que di te quiero. Ay, cuando la luna brava.
Nieves Concostrina
Ay, lo.
Guest Singer or Performer
Pobre, eso mía de pie y los pobres son míos. Te miran sin ver, cansado. Y verse viento de mirar sin ver cansado encerrarse y verse viento. Y a la larga y a la corta, a la corta y a la larga, el valor que menos vale y el valor de la palabra. Y como el amor que sabe.
Nieves Concostrina
Y.
Guest Singer or Performer
Como el amor que viene, y como el amor que sabe, y como hay el amor que rega en nuestro dedillo. Fe los álamos y las torres. Cuánta cosa está presente la memoria y los ríos sobre el que gracia tuvierte. Pero esta tuya, está que te vayas y te cae que con peli tú te vayas, que con irte tú me acerqué.
Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (with Carla)
Date: January 27, 2025
Episode Theme:
An exploration of the historical parallels between the silencing of royal lovers in Spain—focusing on the case of Alfonso XII and his lover Elena Sanz—and recent events involving the Spanish monarchy and public funds. The episode interweaves historical scandal and current politics, delivered in Concostrina’s distinctive, candid style.
Nieves Concostrina and Carla revisit the unfinished story of Alfonso XII’s secret relationship with the opera singer Elena Sanz, delving into how her silence was bought—a tale rich in intrigue, hypocrisy, and direct connections to present-day royal scandals. The narrative draws explicit parallels between 19th-century and contemporary efforts to shield royal reputations, discussing how both have involved using public money to buy silence, and reflecting on the recurring patterns of power, secrecy, and gendered morality in Spain’s monarchy.
[01:11] Nieves Concostrina quickly connects the historical story to modern events, noting the similarities between the hush money paid to Elena Sanz and current debates about payments to royal lovers:
Quote [01:44]:
"¿Por qué PSOE y PP votan en contra de que se investigue cómo, quiénes y cuándo han malversado nuestro dinero público? Desde mi punto de vista es incalificable, pero bueno, así de cortesanos son."
(Nieves Concostrina)
[02:34] Nieves Concostrina lays out how, centuries before, similar tactics were used to stifle royal scandals. Elena Sanz received hefty sums to keep quiet about her relationship with the king and the paternity of her children:
Quote [04:03]:
"Los paga Casa Real para que Elena Sanz no vendiera las cartas de Alfonso XII, donde se demostraba, ahí se demostraba la relación y la paternidad de Alfonso XII."
(Nieves Concostrina)
[05:39] Carla & Nieves reconstruct the timeline:
Quote [06:21]:
"Le preguntaba si necesitaba más guita. ¿Guita? Como él era así también muy campechano, guita, dinero. Debería haber puesto también una posdata que dijera pide lo que quieras que pagan los españoles, cariño."
(Nieves Concostrina)
[08:00] Carla & Nieves explore the emotional fallout and societal double standards:
Quote [09:07]:
"La obligación de los frailes es rezar y la de las reinas parir."
(Nieves Concostrina, quoting Conde Duque de Olivares)
[10:14] Nieves Concostrina recounts the aftermath of Alfonso’s death:
[11:42] Nieves Concostrina brings the case full circle:
Quote [12:50]:
"Fíjate, las señaladas y condenadas han sido siempre las amantes de los Borbones. Y por esa misma razón de Estado hace 150 años y ahora también los gobiernos han protegido a los Borbones inmorales y corruptos. Y esto a mí, en democracia, me parece una vergüenza."
(Nieves Concostrina)
The episode is lively, sharp, and ironic—a hallmark of Concostrina’s historical storytelling. She intermingles wit with acerbic critique, frequently breaking the fourth wall to address contemporary listeners and underscore the cyclical nature of royal hypocrisy and political complicity.
Through the lens of one 19th-century royal scandal, Nieves Concostrina exposes a powerful historical pattern: how Spanish monarchs have used public funds and political cover to hide private indiscretions, with the burdens and consequences falling on the powerless. The episode juxtaposes past and present, alternately tragic and humorous, with memorable, unvarnished commentary on monarchy, morality, and democracy in Spain.