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Hola, Nieves, buenas tardes.
A
Buenas tardes, Carlas, ¿Qué tal?
B
Hola. Hoy va fuerte esto, porque la historia, no nos cansaremos de repetirlo, tiene algunos episodios que aparecen más propios de cine gore, de algún guionista de estos de mente calenturienta. Parecen más propios de eso que no de la condición de seres humanos, pero es lo que hay. Y en este catálogo de horrores, de horrores históricos, hoy tenemos uno. Por eso digo que vamos fuerte. Hoy tenemos uno de notable alto. ¿Qué digo notable alto? Hoy tenemos uno de sobresaliente, Nieves, pero total.
A
Vamos a ver, vamos a ver. Dije hace poco más de un mes que teníamos que hablar un día de un asunto papal muy extravagante y macabro sobre todo. Es un asunto muy macabro. Es un episodio más antiguo que la TOS, cierto, porque estamos hablando de finales del siglo IX, pero muy ilustrativo de lo que en realidad es la Iglesia, que es una institución absolutamente pervertida que ha alcanzado a lo largo de los siglos lo que ya sabemos, un poderío económico y político tal que ya no hay marcha atrás. Vale, hay que aceptarlo. Pero es que no parece importar que sus cimientos sean la corrupción, sean el asesinato, el poder, el dinero y la degeneración, como vamos a demostrar. Lo que contamos hoy se conoce con varios nombres. Se conoce como el sínodo del cadáver, el sínodo del terror.
B
Yo lo conocí así. Del terror.
A
No exactamente, sí. El Concilio Cadavérico también. Y que todo esto, fíjate que suena a película de serie B para la noche Halloween. Pues no ocurrió. Otra prueba más que confirma el tópico que dice que la realidad supera la ficción. El protagonista se llamaba Formoso y era Papa. Y el episodio que protagoniza se considera tan importante que estuvo. Yo no sé si todavía está. Tú también lo has recordado. Incluido en el bachillerato en VOOP se estudiaba. Y aunque el contexto político fuera un peñazo. Y no lo entendiéramos muy bien. Prestábamos especial atención. Porque rara vez aparecía en clase de historia. Un asunto tan morboso y tan asqueroso. Como el del Papa Formoso. Así que nos vamos a roma, al año 891. Cuando se encajó en el papado. Un tipo que eligió para reinar el nombre de Formoso. Se desconoce cuál era su nombre secular. Pero que llegues al papado con 75 tacos. Y haciéndote llamar guapo, hermoso, Formoso. Esto suena un poco pretencioso. Qué bueno que estoy. No tengo alergia, no tengo gases, ni tengo sarampión. No tengo lombrices, no tengo varices. Ni tengo harta la tensión. Por eso, cualquier sitio donde voy, todo el mundo me dice qué bueno que estoy.
B
A ver, Nieves, vamos a poner el contexto de este hombre. Para saber cómo llegamos a este sínodo del terror. A este concilio cadavérico. A ver.
A
Estamos hablando de una época muy loca en el papado. Porque en 90 años se sucedieron 24 papas. Y hubo un momento en el que hubo 9 papas en 9 años. Está claro que no se morían de muerte natural. Y pasaba el siguiente tras un solemne cónclave. No, es que los asesinatos de los papas y entre papas. Las destituciones por intereses políticos y territoriales. Eso eran el pan nuestro de cada día, Insisto. Así se cimentó una institución que pretenden hacer pasar por digna. Cuando no pasa de ser un negocio. Sentado en la violencia y en el trapicheo. Aquí no contaba ni Dios, ni mandamiento. Ni había moral que valga. Eran todos unos corruptos. El papado se compraba. Se nombraban papás a niños de 11 años o adolescentes de 16. Y si vamos ya papá por papa. Juan VIII fue asesinado a martillazos en la cabeza. Sí, sí, a martillazos. Sí, porque a este lo quisieron estrangular. Pero como no se acababa de morir, dijeron, venga, martillazo, vamos a acabar cuanto antes. León V, encarcelado, otro apuñalado. Esteban VI, estrangulado, otro envenenado, o sea, era el Vaticano en estado puro. Es imposible entender por qué se pegaban por ser papas. Yo no lo entiendo. Porque tenías asegurada una muerte violenta. Por lo menos formoso fue uno de los papas envenenados. Y eso que duró en el papado cinco años, que esto, vamos, en aquella época esto era plusmarca. Poner un contexto entendible para contar cómo Formoso fue primero obispo, por qué lo destituyeron y lo excomulgaron, para luego contratarlo otra vez y ascenderlo a Papa para terminar asesinándolo, pues es poco menos que imposible. Esto no hay quien lo resuma, porque lo que subyace era una lucha política y territorial entre emperadores, entre reyes, entre aristócratas. Y los papas estaban metidos ahí en el ajo. Dependiendo de quién cobraran, a quién apoyaran o a quién coronaran, pues ellos se colocaban en un bando, se colocaban en.
B
Otro, o sea que siempre tendrían algún enemigo enfrente. En este caso, ¿De quién era enemigo Formoso?
A
De los Espoletos, con este nombre, Espoleta. Bueno, lo cuento muy por encima y muy simplificado. El papa Formoso coronó emperador del Sacro Imperio Romano Germánico a un tipo llamado Arnulfo de Baviera, era alemán, lo corona emperador. Y esto cabreó mucho a un tal Lamberto de Spoleto, que también quería ser emperador y se quedó a verlas venir. Claro. ¿Quién envenenó a Formoso? Pues está claro, los partidarios de Spoleto, por haber impedido que su jefe fuera emperador y que nombrara al otro. Ya está. Eso es así, eso es muy resumido. Así que Formoso se muere porque lo matan, a Formoso lo entierran, eligen al siguiente papa, que Por cierto, duró 15 telediarios exactos, porque al medio mes de pontificado se murió de un ataque de gota. Bueno, pues se muere, se muere. Y entra en escena otro papa, Esteban VI. Este tipo empezó apoyando al emperador Arnulfo. Mientras Arnulfo anduvo por Roma, claro. Pero en cuanto Arnulfo se fue a su pueblo alemán, Esteban cambió de bando y apoyó al tal Espoleto, al que coronó como nuevo emperador del Sacro Imperio, porque pagaba mejor que el otro. Esto era el papado y esto era constantemente. Y Espoleto, que estaba muy cabreado y la ira dentro, por no haber sido nombrado emperador en su momento, quería venganza con Formoso por haber apoyado a los. Pero quería una venganza ya, ese es el problema, que él quería, pese a que estaba muerto, una venganza estentórea y ostentosa. Me recuerda a Jesús Gil cuando decía eso de ostentorio. Bueno, pues el emperador Lamberto de Spoleto quería declarar nulo el pontificado de Formoso. Pero no lo podía hacer él, tenía que hacerlo otro Papa. Así que Spoleto llamó a capítulo, a su aliado, al Papa Esteban, y le a ver, ven aquí, majo. Quiero que borres del mapa cristiano a tu colega, que le montes un juicio y que le despojes de sus atributos papales. Pero si está muerto y enterrado, dijo el Papa Esteban. Me da igual, lo desentierras, lo sientas en el tribunal y lo juzgas. ¿Te vale o te vas a hacerle compañía tú mismo? Y bueno, lo que viene a continuación es el proceso a un cadáver.
B
Está dando un poquito yuyu, porque ahora ya se entiende lo del Concilio cadavérico. Pero claro, para hacernos una idea, a ver ¿Cuánto tiempo llevaba enterrado Formoso?
A
Nueve meses, o sea, muy chungo cómo estaba eso. El Papa Formoso estaba hecho un manojo de nervios, piel y hueso, maloliente, pero aún así fue llevado ante el tribunal. Lo sentaron en su trono, vestido como si estuviera vivo, con todos sus avíos de su gorrito, sus túnicas, sus zapatitos, todo como si fuera una Nancy, todo lo tenía puesto. Sentar a un muerto es muy difícil. Así que lo tuvieron que atar al sillón para que no se escurriera y mantuviera una postura decorosa ante el tribunal. Como era un juicio serio, se nombró un abogado de oficio para defender al acusado. Tampoco es que pusiera mucho interés en salvar a su defendido, total, ya estaba muerto, pues le daba lo mismo perder el caso. Pero hizo un paripé. Hizo su paripé con preguntas de la defensa, y luego, por su parte, el abogado de la acusación machacó a preguntas al muerto. Se dirigió a formoso con alguna ¿Por qué en tu ambición has usurpado la Sede Apostólica, tú que previamente eras tan solo obispo de Porto? Aquí lo lógico sería que el abogado de Formoso hubiera protestado. Protesto. El estado de mi defendido le impide responder. Bueno, pues no, porque si defendía a su defendido, se jugaba el interrogatorio al fiambre de Formoso. No dio fruto porque el Papa no respondía. El tío aguantó allí sentado que lo pusieran a parir, que lo acusaran hasta de haber matado a Manolete. Y el juicio quedó nada, porque quedó visto para sentencia.
B
¿Ya no te preocupo por la sentencia? No, sería condenatoria, imagino.
A
O un caso perdido, según se mire. Bueno, pues el Papa fue declarado indigno servidor de la Iglesia, su pontificado ilegítimo y se dictó que todo cuanto había hecho, decretado y ordenado durante su papado era nulo. Hasta los clérigos que fueron nombrados y ordenados por Formoso tuvieron que repetir su ceremonia de ordenación. Todos. En resumidas cuentas, se acordó destruir todo lo escrito y dictado por él, y borrar al Papa Formoso de la historia. Y este fue el famoso y extravagante Concilio Cadavérico o Sínodo del Terror, que lo mismo da llamarlo de una manera o de otra, porque son la misma cosa. El sínodo, un concilio, es una reunión, una asamblea de autoridades eclesiásticas. Pero es un episodio. Lo estamos contando así, pero es un episodio que fue clave en la historia. El emperador, el vengativo Lamberto de Spoleto, quería que se condenara de forma pública a Formoso, pero con toda la solemnidad del derecho eclesiástico, con toda la curia papal delante, con todas las autoridades de Roma. Y realizada la condena verbal y documental, llegó lo bonito, llegó la performance. A Formoso lo despojaron de las vestiduras, dejaron al Papa en pelotas que ya ni siquiera estarían ahí, supongo. Le quitaron el gorrito y todos los símbolos de su reinado, que qué asco. Y lo único que le dejaron puesto fue. Fue el cilicio que Formoso llevó en vida y con el que fue enterrado. Eso dijeron, que no se le quitaban, que les daba mucho asco. Le cortaron los tres dedos con los que impartió bendiciones, los quemaron y los arrojaron todo al río Tíbet.
B
¿Pero quedó algo de este hombre o no?
A
Bueno, sí, quedó algo. Lo que quedó de Formoso fue arrastrado por las calles de Roma. Quemado, sí, también. Y arrojado al río Tíber ante una multitud encantada con el espectáculo. Porque una ejecución de un muerto es de lo más divertido. Un pescado. Rescató los restos, los enterró, y unos meses después, al que le tocó cascar fue al otro Papa, a Esteban VI. Y entonces ya corrió turno y pasó el siguiente papa, que fue Juan IX, que recuperó los restos de Formoso, rehabilitó al Papa y a su pontificado, y prohibió juzgar a personas muertas, porque además de oler muy mal, es una soberana gilipollez. Ahora bien, lo que rescató aquel pescador de las aguas del Tíber era la piltrafa del Papa Formoso. Era cualquier otro. Porque es que tirar al Tíber era deporte nacional en Roma. Y bueno, así Hasta aquí amiguitos, aquel concilio cadavérico, un episodio de barbarie como ningún otro periodo ha conocido, tal y como lo definió un historiador, aunque esto era la iglesia cristiana de Asidia también. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita, Cadena ser, la radio.
Todo Concostrina – Acontece que no es poco | El Sínodo del Terror
Date: December 13, 2022
Host: Nieves Concostrina, with Carlas (SER Podcast)
This episode delves into a bizarre, gruesome, and almost unbelievable chapter in Church history: "El Sínodo del Terror" or "El Concilio Cadavérico" (The Cadaver Synod). Nieves Concostrina uses her signature mix of irreverence, sharp criticism, and black humor to recount the 9th-century Vatican episode where a deceased pope—Formoso—was exhumed and put on trial by his successor.
[00:59] Carlas sets the tone: “Hoy va fuerte esto… tenemos uno de sobresaliente, Nieves, pero total.”
This is not your average history lesson; it's exceptionally macabre, even for historical standards.
Nieves contextualizes:
“...la Iglesia... es una institución absolutamente pervertida... no parece importar que sus cimientos sean la corrupción, sean el asesinato, el poder, el dinero y la degeneración...” (Nieves, [01:28])
The story is so shocking it sounds like B-movie horror fiction, but it’s all factual.
The protagonist, Pope Formoso, is memorable largely for this bizarre episode.
[04:00] Nieves paints a picture of chaos:
Quoting Nieves:
“El papado se compraba... Juan VIII fue asesinado a martillazos en la cabeza... el Vaticano en estado puro.” ([04:00-04:54])
Formoso’s rise:
Key Rivalry:
[08:45] The chilling core event:
Quote:
“Sentar a un muerto es muy difícil. Así que lo tuvieron que atar al sillón para que no se escurriera y mantuviera una postura decorosa ante el tribunal.” (Nieves, [09:00])
“El abogado de la acusación machacó a preguntas al muerto... Aquí lo lógico sería que el abogado de Formoso hubiera protestado. Protesto. El estado de mi defendido le impide responder. Bueno, pues no...” (Nieves, [09:44])
The “trial” concluded with Formoso being declared an illegitimate pope; all of his acts and decrees were voided:
“El Papa fue declarado indigno servidor de la Iglesia, su pontificado ilegítimo y se dictó que todo cuanto había hecho, decretado y ordenado durante su papado era nulo.” (Nieves, [10:31])
The formal degradation:
“Le cortaron los tres dedos con los que impartió bendiciones, los quemaron y los arrojaron todo al río Tíber.” ([11:55])
The remains were further humiliated and dumped in the Tiber, all for public spectacle:
“Lo que quedó de Formoso fue arrastrado por las calles de Roma... y arrojado al río Tíber ante una multitud encantada con el espectáculo.” ([12:07])
“Juan IX ... prohibió juzgar a personas muertas, porque además de oler muy mal, es una soberana gilipollez.” (Nieves, [12:24])
Nieves Concostrina delivers the narration with irreverent wit, direct criticism of clerical corruption, and dark humor. The episode is engaging, playing the grotesque elements for both their horror and their absurdity, reminding listeners that truth can indeed be stranger than fiction.