Todo Concostrina – "Acontece que no es poco: El último samurái" (22 de septiembre, 2022)
Episodio en resumen
En este episodio, Nieves Concostrina nos invita a descubrir la verdadera historia tras "el último samurái", desmitificando la imagen popular inspirada por el cine y centrando el relato en la figura de Saigo Takamori. Con muchísimo humor, crítica social y su particular mirada histórica, Nieves explora el abrupto proceso de modernización japonés en el siglo XIX, el fin de la era samurái y la dramática transición hacia una nueva sociedad.
Principales temas y estructura
1. Desmontando mitos del "último samurái" (00:26–01:45)
- Nieves y Carlas bromean sobre el desconocimiento general sobre Japón, salvo por lo que "el cine nos lo ha contado" (00:26).
- Nieves advierte que la imagen de Tom Cruise como “el último samurái” es completamente errónea:
“Pues bórrenla. Y a él también bórrenlo. Para contar la historia del auténtico último samurái hay que partir de cero.” (00:56)
- Presenta al verdadero último samurái: Saigo Takamori, quien muere por seppuku (harakiri) el 22 de septiembre de 1877.
- Explica brevemente su relevancia y su rechazo a la modernización de Japón:
“Se rebeló con unos cuantos fieles. Una revuelta que no iba a ninguna parte, porque el mundo, con Japón dentro, ya era otro.” (01:26)
- Detalla las circunstancias de su muerte, subrayando el ritual del seppuku y la asistencia necesaria para la decapitación:
“…Primero lo hirieron, luego él se remató y después le ayudaron a completar el ritual. Porque la decapitación ya no puedes hacértela tú. Necesitas un colega.” (01:45)
2. Contexto del Japón aislado y su estructura política (03:16–07:32)
- Carlas pide contexto sobre el cambio social que tanto indignó a Takamori.
- Nieves explica el aislamiento voluntario de Japón desde el siglo XVII:
“Japón decidió aislarse del mundo totalmente. Como si hubieran puesto una cortina a todo alrededor. Cerró fronteras y de aquí no entra ni sale nadie.” (03:37)
- El papel casi decorativo del emperador, al que compara irónicamente con monarquías actuales:
“El emperador de Japón, nunca mejor dicho. Era un jarrón chino.” (04:47)
- El verdadero poder residía en el shogun, líder militar, y su gobierno dictatorial (shogunato) en Edo (actual Tokio):
“El mandamás era el Shogun... Este dictador vivía en Tokio. Tenía sometidos a todos los señores feudales de Japón.” (05:13)
- Llegada de las potencias occidentales: británicos, rusos y estadounidenses forzan la apertura japonesa con presión militar y tecnológica, dejando a los samuráis en una posición insostenible frente a buques y cañones modernos.
“Ahí dijeron los lo mismo hemos descuidado un poco la tecnología militar. No nos va a quedar otra que negociar.” (06:23)
- La apertura se disfraza de modernización política, pero las élites retienen el poder:
“Metemos unas cuantas reformas, pero seguimos mandando nosotros. Y vamos a traernos al Emperador a Tokio, que adorna mucho este hombre.” (06:40)
3. El desmantelamiento del sistema feudal y el drama samurái (08:13–10:25)
- Japón cambia radicalmente: ropa occidental, llegada del ferrocarril, telégrafo, y abolición de los feudos.
- Se paga a los señores feudales por perder su poder, pero los samuráis humildes quedan desamparados:
“Tampoco necesitaban samuráis. No necesitaban seguidores. Los samuráis de más alto standing se reciclaron... Pero ¿Qué pasaba con los samuráis más humildes?” (09:30)
- Elementos de humillación: corte de moños y prohibición de portar espadas, símbolos fundamentales de la casta samurái.
“Eso para ellos fue una humillación tremenda. Y también les prohibieron llevar en público sus espadas...” (10:15)
4. El perfil y el final de Saigo Takamori (10:25–13:54)
- Takamori, aristócrata samurái de gran talla moral y física, poeta y líder carismático:
“Tenía una tremenda dignidad y tenía un altísimo sentido de la justicia. Y era poeta. Escribía fantásticamente bien.” (10:48)
- Notable cita de Takamori:
“No me preocupa el frío del invierno, lo que me llena de temor es el frío del corazón humano.” (11:13)
- Abandona su cargo, funda una academia militar con samuráis nostálgicos, y organiza la rebelión de Satsuma, intentando revertir la modernización.
- Su resistencia fracasa. Herido durante la última batalla, practica el seppuku y pide a su amigo Beppu la decapitación ritual:
“Viéndose herido, se apuñaló el abdomen. Pero antes se dirigió a su segundo Bepu se llamaba con estas por favor, concédeme el honor de decapitarme. Porque un japonés no pierde la forma ni muerto.” (12:48)
- Nieves concluye con la valoración de Takamori como un ejemplo de la "nobleza del fracaso":
“Aquello fue, como lo definió muy bien un historiador, la nobleza del fracaso. Fue vencido, pero se convirtió en leyenda.” (13:50)
Timestamps destacados
- 00:53 – “Tal día como hoy, el último samurái.” [inicio del tema]
- 01:26–01:45 – Explicación del seppuku y la muerte de Takamori
- 03:37–04:47 – Aislamiento de Japón y papel decorativo del emperador
- 05:13–06:40 – Shogunato, presión extranjera, y apariencia de modernización
- 09:30–10:25 – Consecuencias sociales para los samuráis con la modernización
- 10:48 – Descripción humana y moral de Takamori
- 11:13 – “No me preocupa el frío del invierno...” [frase de Takamori]
- 12:48–13:50 – Detalles de la muerte y legado de Takamori
Frases y momentos memorables
-
Nieves Concostrina (00:56):
“Para contar la historia del auténtico último samurái hay que partir de cero. Este hombre se llamaba Saigo Takamori… Y cada vez que lo contrariaban, se empeñaba en quitarse de en medio. Hasta que lo consiguió.” -
Nieves Concostrina (04:47):
“El emperador de Japón, nunca mejor dicho. Era un jarrón chino.” -
Nieves Concostrina (06:40):
“Y vamos a traernos al Emperador a Tokio, que adorna mucho este hombre. Y así nos sirve como excusa de que nos hemos renovado.” -
Nieves Concostrina (11:13):
“No me preocupa el frío del invierno, lo que me llena de temor es el frío del corazón humano.” [frase de Saigo Takamori] -
Nieves Concostrina (12:48):
“Antes se dirigió a su segundo, Bepu, se llamaba: ‘Con estas por favor, concédeme el honor de decapitarme.’ Porque un japonés no pierde la forma ni muerto.”
Estilo y tono
El episodio destaca por el humor agudo, comparaciones históricas modernas y la crítica irónica de Nieves, tanto sobre Japón como sobre las transiciones políticas en otras partes del mundo. La narración es ligera, directa y muy cercana al oyente, con guiños continuos a la actualidad y al (des)conocimiento occidental sobre la historia japonesa.
Conclusión
Nieves Concostrina desmitifica la figura cinematográfica del "último samurái" y nos regala una revisión vibrante y compasiva del ocaso de una casta que no supo (o no pudo) adaptarse al siglo XIX. El relato de Saigo Takamori sirve como excusa perfecta para entender el Japón moderno y reflexionar sobre cómo los cambios históricos pulverizan tradiciones milenarias, a veces, con gran dramatismo.
